Clase 3. MÉTODOS Y TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN

Nivel de análisis:

Es importante explicitar el nivel geográfico de la realidad que vayamos a analizar, pues dependiendo de cuál sea, serán las técnicas a emplear:



  • Modos de recabar información.- Para la elaboración de nuestros análisis necesitamos tener suficiente información confiable. Existen en las ciencias sociales diversas técnicas al respecto, dependiendo de la índole y finalidades de la investigación. Algunas de las principales son las siguientes:
    • La encuesta.- Para un micronivel (o mesonivel, si contamos con suficientes entrevistadores) es posible aplicar una encuesta, aplicando algún cuestionario con pocas preguntas cerradas. Hay fórmulas para calcular el tamaño de la muestra, dependiendo de la confiabilidad que necesitemos
    • El muestreo.- Si la población es numerosa (un mesonivel) y no contamos con muchos recursos, un muestreo puede ser suficiente para fines no demasiado precisos. Quizás con unos 150 cuestionarios nos pueden dar una idea.
    • Entrevista.- Esta es una técnica cualitativa, más adecuada para la antropología. Si en las anteriores se trataba de hacer pocas preguntas cerradas a mucha gente, en esta se trata de hacer muchas preguntas a poca gente. Quizás unos cuantos informantes, llevando un guión flexible, prefiriendo que hablen libremente.
    • Historia de vida.- Una variable de la anterior. Se trata de que en varias sesiones se recupere lo más detallado posible la biografía de algún informante representativo. Aporta muchas luces para el conocimiento de la realidad
    • Observación participante.- Antes de hablar con las personas, se aconseja que el equipo investigador observe la realidad en breves períodos de tiempo, con los cinco sentidos, sin emplear herramientas que llamen la atención, pasando lo más desapercibido posible, observando cada detalle. Posteriormente, cuanto antes, escribirá todo lo que recuerde, al detalle y sin hacer juicios de valor. Se pueden intercambiar las libretas si todos hicieron la misma observación sin comunicarse.
    • Hemeroteca para niveles más amplios (ciudad o país), una fuente para recabar información es la hemeroteca (la prensa)
    • Sistematizar la información.- Los datos recabados deben posteriormente ser clasificados, ordenados, sistematizados. Para ello es conveniente ir construyendo una base de datos para tenerlos a disposición cuando los necesitemos. Esto facilitará el cruce de variables, importante para la comprensión de lo recogido.

Elección de un paradigma

  • Para integrar toda la información recabada y que el análisis brinde toda su potencialidad, se requiere la adopción de algún método.

Thomas S. Kuhn[1], Investigando la historia de las ciencias, descubrió que su desarrollo no fue conducido por un proceso lineal (los nuevos descubrimientos se van incorporando a la ciencia ya existente). Quizás al inicio, en la etapa pre-científica, las cosas pudieron suceder así; pero ahora la ciencia siempre requiere de un método: la realidad no se conoce directamente, requiere de un modelo general que facilite su manipulación. Ningún método es capaz de dar cuenta plenamente de toda la realidad; siempre quedan enigmas que sin responder. Si no importan mucho, tales inexactitudes pueden despreciarse sin mucho problema. Pero llega un punto en que tales anomalías van siendo cada vez más frecuentes y más importantes. Entonces la comunidad científica se inquieta y busca, hasta que aparece otro método, que por un lado, dé cuenta de los fenómenos del anterior; pero que además explique algunas de aquellas anomalías. Esto es lo que Kuhn denomina una “revolución científica” o mejor, un “PARADIGMA”. El nuevo paradigma facilita nuevas investigaciones, que lo van completando, mejorando, y esto constituye la llamada “ciencia normal”. Nuevamente volverán a aparecen otras anomalías más… y tendrá que venir una nueva “revolución científica” y un nuevo PARADIGMA.

Kuhn elaboró su teoría para interpretar la historia de las ciencias. Se movió en los terrenos de las ciencias naturales (“ciencias duras”):

  • La Física: desde Newton se desenvolvía normalmente; aunque con algunas anomalías que podían bien desdeñarse. Pero cuando se intentó aplicarla a la astronomía, que requería de mediciones más precisas, las inexactitudes importaban, hasta que Einstein construyó la “teoría de la relatividad”.
  • La Química: explicaba la combustión de los cuerpos atribuyendo al “flogisto”, cierta materia consumible, hasta que Priestley y Lavoisier descubrieron el Oxígeno, que al mismo tiempo que seguía resolviendo los problemas anteriores, permitía resolver misterios inexplicables hasta entonces.
  • La Óptica explicaba la luz gracias a ondas, hasta que Newton descubrió que se debía a corpúsculos (fotones). Pero hoy ya sabemos que ambas teorías se complementan
  • La electricidad era pensada como un fluido, hasta que Franklin la atribuyó a fenómenos de atracción y repulsión.
  • Astronomía: la visión de Tolomeo para orientar las rutas náuticas con el presupuesto de que la Tierra era redonda, permitió buenos viajes y descubrimientos, hasta que Copérnico la impulsó más con el supuesto de un Planeta redondo.

Al aplicar este principio metodológico del “paradigma” a las ciencias sociales, se percibió que a diferencia de las ciencias naturales, los paradigmas no se sustituyen unos a otros, sino que coexisten entre los investigadores. La razón es porque, si bien el estudio de las sociedades sigue requiriendo de la “objetividad”, esta no equivale a “neutralidad”, ya que el investigador está implicado en el objeto mismo que se investiga e interfiere en la realidad para transformarla. Se puede elegir uno u otro paradigma dependiendo de la opción que se tenga como investigador o también la índole del objeto que se estudia. De este modo se puede hablar –entre los paradigmas más conocidos-, de positivismo, funcionalismo, difusionismo, culturalismo, estructuralismo, hermenéutica, etc.


[1] Thomas S.Kuhn: “La estructura de las revoluciones científicas”


[1] Por ejemplo, esta estadística de porcentaje de confiabilidad que la gente da: al INE confiabilidad, mucha o algo (35%), poca o nada (64%). A los partidos políticos, mucha o algo (22%), poca o nada (77%).

B) ANÁLISIS COYUNTURAL

Este tipo de análisis construye su unidad seleccionando pequeños actos o noticias para enfocarse en sólo uno de sus temas, para reconstruir un evento o un conflicto significativo que pueda historizarse. Es lo que llamamos “coyuntura”, dar cuenta del suceso en cierta totalidad. Para ello, el analista debe investigar distintos elementos:

  1. Actores: ¿Quiénes son los participantes en el evento? Los protagonistas principales, por supuesto; pero también personajes secundarios que tuvieron parte en él.
  2. Peso de cada uno de ellos.- Habrá que medir el peso que tiene cada actor, sea por su poder, su economía, sus alianzas, sus apoyos; pero también sus puntos débiles.

3. Investigar las causas.- Facilita el manejo del conflicto. Para ello necesitamos cuatro pares de anteojos: para ver de cerca (causas manifiestas e inmediatas); para ver de lejos (causas manifiestas y remotas); anteojos oscuros para ver de cerca: (que provienen del subconciente de los actores, no del todo conocidas); anteojos oscuros para ver de lejos (que se esconden en lo profundo del inconciente colectivo de las culturas)
4. Su estrategia y tácticas.- La estrategia es el objetivo final, la meta perseguida en ese evento o conflicto, y las tácticas, cuáles son los medios que utiliza para lograrlo. Conocer las tácticas del adversario puede ayudar a neutralizarlo, por ejemplo.
5. Distinción de fases o períodos.- Un conflicto es algo difícil de comprender desde el principio, antes de que sea susceptible de verlo en su conjunto. Pero luego habrá que distinguir períodos o fases que tengan cierta unicidad.
6. Períodos claves: Ruptura, crisis, climax, solución, reintegración, posibilidad de nueva escalada.

  • Parábola del conflicto:
    • Precrisis.- Son los condicionamientos remotos; ciertas motivaciones semiocultas, que se pierden en el inconciente colectivo, el ethos cultural, la mitología o la sociobiología, que ciertamente influyen; pero en generalmente pueden desdeñarseAntecrisis.- Son motivaciones próximas que dan lugar a conflictos. La sicología social a veces descubre que las causas de conflicto se deben a una “doble contingencia”, de lo que los diversos actores esperan con su acción o la respuesta del otro. A veces la comunicación de las expectativas fue deficiente y dio pie a malentendidos. Aceptaciones o rechazos, que pueden –o no- ser consecuencia de una mala interpretación. Puede haber también insuficientes motivaciones para que la acción se encuadre dentro de la norma dada, o bien, discrepancia entre el control normativo sobre los fines o de los medios. A veces los cambios son motivo de tensiones, ya que si bien algunas veces son refrescantes, otras veces son causa de tensiones.Ruptura.- Es un momento en el que se quebranta lo regular normativo, que puede o no ser deliberado, y que sirve como detonador simbólico.La crisis.- Son momentos cruciales, decisivos y peligrosos, que forman parte inevitablemente de la vida misma. Se caracterizan por contradicciones, tensiones o rupturas, que hacen dudar de la línea a seguir. Pueden deberse o bien a un factor exógeno, o a alteración en el desarrollo normal. Así como no todo cambio da lugar a una crisis, tampoco toda crisis de lugar a un conflicto. Hay crisis en las que se profundizan las rupturas, se revelan intrigas anteriormente encubiertas y se hace manifiesta la estructura social (análisis estructural). En este momento, las caretas caen y las tensiones se vuelven explícitasNudo crítico.- El momento axial, cuando el conflicto llega a su acme (que sólo posteriormente puede hacerse conciente). Se desata la confrontación, con fases de mayor o menor intensidad. Es donde el conflicto se haya más intrincado
    • Acción reparadora.- Las colectividades no pueden vivir permanentemente en conflicto. Llega un punto en el que se busca una salida o ajuste para superar la crisis (esa salida puede ser, incluso, judicial)

Reintegración del grupo disturbado o reconocimiento de un cisma irreparable.

A) ANÁLISIS ESTRUCTURAL

Hay diversos esquemas para comprender una sociedad compleja, como la de los países desarrollados occidentales. De trata de que visualmente podamos comprender la forma como se estructura y funciona. El marxismo presenta la siguiente, presentada como la de un edificio; pero también se la ha asemejado a un árbol.

ECONOMÍA. En ambas metáforas, la base o “infraestructura” suele presentarse bajo tierra. La economía es la que determina (o al menos, condiciona) todos los elementos de la sociedad, empezando por su modo de producción: los seres humanos nos agrupamos para que más fácilmente podamos producir lo necesario para vivir y para reproducirnos como especie. Pero al mismo tiempo, el trabajo se organiza de modos más congruentes con el modo de producción. Son las fuerzas de trabajo, con medios de producción (tipo de herramienta) que cada cultura implemente (v.gr., la siembra puede hacerse con coa, con arado o con tractor). Según la posición que ocupe en el sistema productivo, las colectividades se organizan mediante “clases sociales”.

Las actividades de la economía son:

  1. Producción- todo el proceso productivo, como conjunto de zonas fabriles-
  2. Circulación- El comercio, para intercambiar los bienes producidos
  3. Distribución- En toda sociedad, la totalidad del producto colectivo se distribuye en toda la sociedad; pero en las nuestras se realiza en forma desigual, pues una minoría (clase) suele apropiarse de una buena porción
  4. Consumo.- Los mercados y el dinero, para facilitar la adquisición de mercancías, y la forma cómo se accede a ellos-.

POLITICA.- La siguiente nivel es la estructura propiamente dicha y esta es la política, o relaciones de organización de acuerdo al peso político de diversos grupos o clases sociales. Sería el tronco del árbol (o los pisos del edificio). En la parte superior de nuestro árbol vendrían las ramas, o subdivisiones de poderes. En una república estarían los poderes ejecutivo, legislativo y judicial; pero juntamente con estas instituciones que forman el Gobierno, otro ramaje adjunto lo componen los Partidos políticos y las organizaciones de la sociedad civil, y por otro lado, las fuerzas armadas.

IDEOLOGÍA (superestructura). Viene siendo la fronda de nuestro árbol o la argamasa o “mezcla” del edificio, ya que su función es mantener cohesionada la sociedad. La componen todas las ideas, pensamientos, sentimientos o recuerdos, y entre estos, son los que producen las clases dominantes los que se introyectan en toda la sociedad. Por supuesto, hay instituciones específicas para diversos aparatos ideológicos: la escuela, la familia (refranes), las iglesias, los “mass-media”, etc. LA función principal de este nivel es aceptar la forma de hegemonía de las clases dominantes.