El pasado 27 de marzo tuve el honor de compartir un diálogo con los doctorantes del Doctorado en filosofía y ciencias sociales del IAPE y que se compartió de forma abierta por medio de Facebook. Quiero compartir este ejercicio de reflexión y análisis en este espacio:
Categoría: Ciencias sociales
POSICIONARNOS AL FINAL DEL PRIMER SEMESTRE DE GOBIERNO DE AMLO
A MEDIO AÑO DE GOBIERNO
POSICIONAMIENTO POLÍTICO
Enrique Marroquín
Nos encontramos a un año de la elección de Andrés Manuel López Obrador como Presidente de México y a medio año de su Administración. Ya es tiempo suficiente para una primera evaluación, así como para posicionarnos concientemente ante este gobierno (apoyo incondicional, colaboración, acomodo pragmático, crítica razonada e informada, conformidad con las críticas mediáticas, etc.). Se perfila ya su estilo de Gobierno, así como su programa y las dificultades contra las que se enfrenta. Dado el interés que hemos de tener todos, –en cuanto ciudadanos y miembros de la sociedad civil–, de participar de alguna manera en este momento histórico que nos toca vivir, les presento este análisis, elaborado con la mayor objetividad posible (que no “neutralidad”, pues todo analista se encuentra socialmente situado, y en lo personal tengo una posición al respecto). Soy conciente de lo limitado de las fuentes consultadas;[1] pero la presento como una contribución a los numerosos análisis (periodísticos o televisivos) que en estos días irán apareciendo. Lo he cerrado el 31 de mayo, justo antes del II Informe Trimestral prometido por el Presidente. Se organiza de la siguiente manera:
| I ANTECEDENTES |
| Contexto mundial y nacionalPeriodización de la gestión de AMLO |
| II POSICIONAMIENTO POLÍTICO |
| Las Derechas y sus cuestionamientosLas Izquierdas y sus cuestionamientos |
| III ¿QUÉ HACER? |
| Posicionarse, elaborar análisis, diagnóstico, escenarios, tácticas |
I ANTECEDENTES
Pocas veces en la historia de México habíamos comenzado un sexenio con una polarización tan marcada como en el presente. No puede ser otra manera, sabiendo todo lo que está en juego.
- El contexto económico mundial: Límites de posibilidad permitidos.
“Una de las formas de dominación del imperialismo neoliberal y neoconservador es la privatización del sector público de los estados metropolitanos y periféricos en procesos que al realizarse incrementan la corrupción y la criminalidad organizada, con ésta bajo la sombra de corporaciones y estados, o contratada, en caso necesario, para actos criminales contra pueblos, comunidades o personas, en acciones destinadas a despojarlos de sus propiedades, de su libertad o de su cuerpo. (…) Esto ha hecho de los funcionarios públicos agentes de ventas de las propiedades nacionales y sociales o cómplices pasivos de la corrupción y la represión de que a menudo se sirven para incrementar su personal patrimonio y poder.(…) En las nuevas circunstancias, el crimen organizado combina sus conocimientos políticos con los económicos, y todos con los criminales y tecnológicos (…) Se urden medidas de especulación y depredación que estructuran en el propio siglo XXI nuevas formas de acumulación primitiva, despojo, así como, de esclavismo, de servidumbre, de tributación y de salarios o ingresos de hambre que en gran parte del mundo pesan sobre la inmensa mayoría de una población” (Pablo González Casanova “A dónde va México” 7/ IV/19).
- Contexto político mundial: Derechas e Izquierdas.
Estas categorías, tomadas de la geometría, emigraron desde la Asamblea Legislativa Constituyente en 1791 después de la Revolución Francesa, para ubicar respectivamente a los grupos hegemónicos y los grupos de oposición emergentes dentro de una filosofía evolutiva de la historia, en la línea de la libertad, la justicia y la paz. Esta oposición antagónica se fue relevando respectivamente en sendas dicotomías: oligarquía monárquica/ republica liberal; burguesía capitalista/ proletariado, y ahora se expresa como la oposición dicotómica entre “proyecto de muerte” neoliberal/ “proyecto de vida” altermundista. Lo que este último antagonismo pone ahora en juego es, o bien la organización económico-política desde la “maximalización de la riqueza de las élites mundiales”, o bien la garantía de satisfacción mínima de las necesidades básicas de las mayorías y de los recurses del Planeta.


Una vez que el informe de Mueller descartó una relación complotista de Donald Trump con Rusia, queda la posibilidad, nada remota, sobre su próximo triunfo electoral, ya que su política en conjunto parece satisfacer, increíblemente, a una mayoría de electorado estadunidense. Lo cual, por lo demás, parece corroborar enfáticamente la idea de que, en el mundo en su conjunto, se imponen las ideas de la Derecha, incluso extrema. La Izquierda, por su parte, se encuentra muy debilitada, entre otros factores, por el papel que juegan los medios de comunicación masiva que suelen estar en manos de oligarquías, prontos a criticar acremente cualquier idea que se aproxime a los esquemas socialistas, desprestigiados desde el estalinismo, incluso mediante mentiras y falsificaciones históricas acaudalados. En Latinoamérica, la derecha se ha fortalecido extraordinariamente; pero las izquierdas, acaso desarticuladas, no han desaparecido. (Víctor Flores Olea: “El mundo entre la Izquierda y la Derecha”. La Jornada 13 mayo 2019)
II PASOS PARA CONSOLIDAR LA GESTIÓN PRESIDENCIAL
He estado elaborando sendos análisis sobre cada una de las etapas por las que se fue conduciendo la gestión gubernativa de Andrés López Obrador (AMLO). Estos artículos se encuentran a su disposición en mi Blog La Atalaya del Centinela.[2] Me remito a ellos para conocer las respectivas etapas con más detalle.
- Antecedentes del contexto nacional- Durante hace por lo menos seis sexenios, la política económica dejó de ser nacionalista, y se convirtió en el instrumento de privatización y entrega al exterior, lo que favoreció gran corrupción, saqueo a los pueblos originarios, impunidad y violencia (mediante la vinculación entre algunos políticos y el crimen organizado). Fueron aumentando las desigualdades, la pauperización, las migraciones y la degradación de la democracia. En el sexenio de Enrique Peña Nieto (EPN), la situación sobrepasó los límites de tolerancia y la sociedad en su conjunto estaba convencida de la necesidad de un fuerte cambio; si bien no había acuerdo sobre el rumbo en que habría de darse sobre el cómo hacerlo, sus agendas y los agentes que las conducirían. Mientras algunos se conformaban con una suerte de maquillaje, existían grupos que acariciaban la vía de la violencia.
- La campaña electoral (del 30 de marzo al 27 de junio de 2018).
Candidato de tres campañas electorales, AMLO recorrió varias veces el país. La sociedad estaba polarizada; pero no se notaba tanto, debido al generalizado repudio a la gestión de EPN. No había mucho consenso en agendas, lo que dividió a los Partidos opuestos a MORENA, un nuevo “movimiento” que se perfilaba como ganador. Se preveía gran abstención; pero a medida que llegaba la fecha aumentó el interés de participar, si bien no eran tan claras las preferencias. Los debates, finalmente, no modificaron las encuestas. Aunque AMLO no se mostró especialmente brillante, dejó que sus contendientes se desprestigiaran mutuamente y los analistas le auguraban el triunfo, con el 27% de preferencias.
- Las elecciones del 1° de julio 2018.
Durante las campañas, la sociedad civil mejoró tanto su conciencia crítica como su conciencia participativa y su capacidad de vigilancia. Fue así como se evitaron los inveterados fraudes electorales. La actuación del INE y del TRIFE, pese a haberse dejado llevar por presiones, fue bastante decente, y aunque hubo denuncias de compra de votos, no modificaron los resultados. El electorado votó con lógica: el camino del continuismo, aparentemente el más seguro, a la postre se evidenciaba como el menos seguro, pues con un deterioro tal, de seguir el país como íbamos, iría al colapso. Las campañas visibilizaron la polarización existente de la sociedad. Según las encuestas, la mitad de la población brindaba su apoyo entusiasta a AMLO y la otra mitad, dividida entre candidatos, externaba su rotunda oposición, por miedo (20%) o por aversión (80%). Se intuía que no se estaba votando por una alternancia más, sino por una alternativa, y que más que un cambio de presidente o de Partido, se trataba de un cambio de régimen político. El triunfo fue incontrovertible. La alianza JUNTOS HACEMOS HISTORIA obtuvo más del 53% de los electores (30 millones de votos), y el resto se diluyó entre los demás Partidos. Además, MORENA obtuvo más de 300 escaños en el parlamentario (de los 500).

- La Transición: (del 1° julio 2018 al 1° de diciembre 2019).
El aplastante triunfo de MORENA consternó a los opositores –¿Qué fue lo que sucedió?–. Había ganas de participar en esta experiencia histórica; pero… ¿cómo? ¿hacia dónde?
El presidente electo parecía tener claro dónde ir, y aceleraba su implementación a ritmo frenético, al punto que parecía que ya estaba gobernando. Cambiaban muchas rutinas de nuestros inveterados rituales políticos. Comenzaron a sentarse medidas que facilitarían su gestión, tales como el bosquejo del marco legal necesario: Un paquete de reformas anunciadas el 10 de agosto, tipificaba como delitos graves sin derecho a fianza, la corrupción, el fraude electoral, el robo de hidrocarburos y el robo de casas habitación. También seleccionó sus principales colaboradores: quizás no los deseables (MORENA apenas es un movimiento en vías de convertirse en Partido); pero al menos no le harían sombra al caudillo. Dejó en claro que no toleraría ninguna corrupción comprobada, so pena de separarlos de inmediato de sus cargos. El Presupuesto 2019 pareció demasiado ambicioso. Augura para este año un crecimiento del 2%, que si garantiza el pago de la deuda, la magnitud del gasto social deja poco margen para imprevistos del contexto mundial.
Tuvo algunas intervenciones discutibles. La principal fue la suspensión del nuevo aeropuerto (NAIM). Había razones técnicas, económicas, socioambientales; pero también se trataba de una cuestión de gobernanza (mostrar quién es el que manda). Si como dice AMLO, “la política es el arte de elegir entre dos males, el menor”, tal vez desde el punto de vista económico la decisión tomada haya sido la acertada (los costos aumentaron mucho y el mantenimiento requeriría cuantiosos gastos); pero desde el punto de vista político fue una decisión errónea: desde ahora, las inevitables críticas hacia el aeropuerto ya no recaerán sobre EPN (NAIM), sino sobre AMLO mismo (Santa Lucía). Con todo, la aceptación al Gobierno aumentó el porcentaje de los votantes, superando el 65%
- Los primeros cien días: (1° diciembre a 9 de marzo de 2019).
El “estilo personal de gobernar”, como lo llamó Reyes Heroles, deja ineludible marca en el Gobierno de cualquier presidente; pero más en el caso de una personalidad tan compleja como la de AMLO. Para que este factor sea útil hay que distinguir entre la persona y sus hechos. Hay personalidades con grandes defectos y con grandes resultados; mientras que otras personalidades equilibradas y agradables logran apenas resultados mediocres.
- Su persona:
En sus ruedas de prensa “mañaneras” afloran algunos de sus rasgos de personalidad.
En ellas informa sobre la agenda del día, la explica didácticamente, educa, ideologiza,
moraliza… pero también provoca, ironiza (“fifís” y “conservadores”), polemiza,
polariza, presume (“nunca antes”) y manifiesta su protagonismo (ahora ya está invitando
a sus colaboradores a participar).
- Sus hechos: Los100 primeros días –a partir del presidente norteamericano Benjamín Franklin, en 1933– suelen ser “días de gracia”, en los que no se publican críticas al mandatario. Sin embargo, en la presente Administración ya desde el primer día sus adversarios no han dejado de golpear.
- Aciertos importantes: En lo tocante a las líneas prioritarias de la 4T (aquellas por las que votamos), parecen haber recibieron un buen impulso inicial.
- Combate a la corrupción.- Aunque “la
corrupción se combate de arriba hacia abajo, como se barren las escaleras”, dado
todo nuestro pasado histórico, el cambio es lento, pues se fomentó una cultura de corrupción difícil de
erradicar. En este tiempo se constataron varios resultados:
- Respecto a la corrupción.- Fue exitoso el desmantelamiento del “huachicoleo”. El robo de gasolina en PEMEX era escandaloso: una mafia, perfectamente organizada, operaba desde la Torre misma de PEMEX, dirigida por los encargados mismos del monitoreo, con técnicos especializados que desviaban combustible a ductos paralelos a depósitos clandestinos en las refinerías (Salamanca). El combustible era distribuido por pipas de PEMEX a gasolineras que llevaban una doble facturación. Empero, su sorpresivo combate ocasionó una crisis de desabasto solucionada mediante la compra precipitada de pipas en el extranjero.
- Respecto al combate contra la impunidad, mucha gente esperaba ver más resultados. Fueron cesados algunos jueces que viciaban procesos, de modo que los acusados salían de inmediato, indemnes o con ridículas penalidades.
- Respecto a la violencia, no se notó aún descenso suficiente –el número de homicidios incluso creció–; pero se perfilaron las nuevas tácticas y se presentó al Congreso el andamiaje jurídico para la nueva Guardia Nacional.
- Respecto a la “austeridad republicana”, se tomaron medidas contra el derroche y los lujos innecesarios; pero a veces con mengua de la eficiencia. Respecto a los Programas de Bienestar, se echaron a andar múltiples y generosos programas de ayudas, que serán depositadas directamente a tarjetas bancarias.
- Respecto a las relaciones exteriores- AMLO recupera la tradicional política exterior, la llamada “Doctrina Estrada” o “Doctrina Mexicana” (1930), cuyos principios son: la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias internacionales, la cooperación internacional para el desarrollo y la lucha por la paz y la seguridad internacional. El canciller Marcelo Ebrard hace buen papel.

- Desaciertos: Ha habido medidas que fueron repudiadas por la mayoría de analistas. Entre estas, podríamos mencionar las consultas. Es encomiable la pretensión de impulsar la democracia participativa, y que la expresión de la voluntad ciudadana no se reduzca al mero voto sexenal de las elecciones (la consulta, el plebiscito, la revocación de mandato); pero la forma que se realizaron las dos consultas “vinculantes” no satisficieron los requisitos de confiabilidad. La Consulta para el aeropuerto y otros programas desarrollistas obtuvo un millón de respuestas, y la de la Termoeléctrica de Morelos, 55,750. Las fallas cuestionadas es que parecieron consultas simuladas sobre decisiones ya previamente tomadas, que su formulación estuvo sesgada, que su diseño no fue bueno y que el Gobierno fue juez y parte. Esperemos que estos defectos se corrijan; pero que se mantenga este recurso.
Pese a las críticas, a los cien días de su mandato AMLO conservaba aún el apoyo de la ciudadanía, que inicialmente fue del 60%; pero que después del desmantelamiento del huachicol superó el 80%.

- Segundo trimestre de Gobierno (del 1° marzo al 31 de mayo de 2019).
En las principales líneas de Gobierno, aquellas que merecieron nuestro voto, hubo Indiscutibles mejoras respecto a los gobiernos neoliberales:
- En Pemex.- El “huachicoleo”, robo calculado en 56 mil barriles diarios. La limpieza de este increíble fraude hizo que disminuyera, de 700 pipas robadas cada día (llegó a 1,000) a apenas unas 4 pipas. Los ahorros se calculan en unos 60 millones de pesos (mmdp). Pero además del robo de gasolina, se descubrió corrupción en múltiples contratos (la empresa alemana Siemens tiene una demanda de PEMEX por 500 mdd. ya que quien recibía los sobornos estaba coludido con el dueño de la Inmobiliaria Cima Brisas en Acapulco).
- En la CFE se destinan para compra de combustible en el extranjero entre 100 y 150 mmdp (de los $500 mmdp del presupuesto), equivalente a la mitad del que consumimos. Se abandonaron las 60 centrales hidroeléctricas del país, pese a ser una energía limpia y barata, y se dieron facilidades para producir o importar energía eléctrica con gas, que nos generó una gran dependencia y muchos más costos. Ya se localizaron los procedimientos de corrupción.
- En la venta de medicamentos, se supo que un consorcio –el Grupo Fármacos Especializados– en el sexenio pasado acaparó el 35.2% de las compras de medicamentos por el IMSS y el ISSTE, con ganancias de unos 106. 813 mmdp del total de 303 mmdp. Diez empresas concentraron el 80% de las compras de medicinas (unos 80 mmdp), y sin embargo, hubo desabasto de medicinas en los hospitales. El gasto anual era de 90 mil millones de pesos: Se hacía una licitación, incluso una compra consolidada de 1,500 claves; pero nada más vendían mil, y quedaban 500 sin compromiso de venta, las cuales eran adquiridas posteriormente a precio de urgencia, ya sin ningún control. Mientras se ahorraban en mil productos un 10% o 20%, en las 500 que no se ofrecían se perdía entre el 200% y el 300%.
- La condonación de impuestos a los grandes contribuyentes: Según el SAT, entre 2007 y 2018 fue de 400 mmdp, del cual, 45 beneficiarios concentraron el 33%. Sin embargo, la organización FUNDAR, Centro de Análisis e Investigación, opinó que la condonación de aquel período pudo alcanzar los 630 mmdp; y según el IFAI, si se incluyen los créditos fiscales condonados, la cifra alcanzaría 1.1 billones de pesos.
- Los libros de texto de Educación que se requieren son 176 millones. La empresa Bio.PAPPEL, de Miguel Rincón se había comprometido a entregarlos; pero cuestionado por su cercanía con el Presidente, se le canceló la licitación, lo que produjo retraso en la entrega.
- Los fertilizantes, de la empresa Agronitrogenados a AHMSA, que en 2014 Pemex había comprado en 275 millones de dólares. Los recursos de la petrolera, ya en aprietos financieros, se gastaron en una transacción en la que recibió instalaciones que tenían 14 años sin operar y 60 por ciento de la maquinaria era inservible.
- Pagos a columnistas y analistas (más de mil millones a 34, de los cuales, el 25% a cuatro empresas periodísticas (entre ellos, Joaquín López Dóriga y Enrique Krauze). Estas subvenciones no entran dentro de la publicidad oficial (legal y necesaria) y que el año pasado ascendió a $10 mmdp, una cuarta parte se dio a 15 periodistas, y que para el próximo año se pretende reducirla a $4 mmdp.
- Hay otras formas de corrupción que se están combatiendo, tales como el influyentismo o nepotismo, causa por la que se presionó a renunciar la Secretaría del Medio Ambiente (SEMARNAT) Josefa González Blanco Ortiz Mena, quien pidió a su amigo, gerente de la aerolínea, que retrasara media hora un vuelo, porque iba a llegar tarde a su compromiso.

- Combate a la impunidad, vicio que va del brazo con la corrupción, también va teniendo avances; aunque muchos desearíamos ver más. Contando con la división de Poderes y que el Ejecutivo respeta la autonomía del Judicial, este rubro es más delicado. El Fiscal General de la Federación, Alejandro Gertz Manero, estaría dispuesto a agilizar las investigaciones y a actuar con valentía; pero no cuenta con personal suficiente para atender las 300,000 carpetas pendientes (30,000 en curso). Entre las más importantes investigaciones presentes están la “Estafa Maestra” de Sedesol, que pudo haber causado daño por casi 6 mmdp., así como la corrupción que propició la empresa Oderbrecht para obtener contratos de obra pública, calculada en 6,400 mmdd. Estas investigaciones no son fáciles, pues cuentan con los abogados más caros y más duros. Por lo pronto se ha arrestado al Director General de Pemex, Emilio Lozoya y a Alonso Ancira, Director de Altos Hornos.
- El combate a la violencia es un clamor de toda la sociedad, pues la inseguridad ha llegado al límite de soportabilidad. Hasta ahora no se ha notado mucho avance, e incluso los homicidios han aumentado. Las reuniones de madrugada, la Comisión de Seguridad elaboró un mapa de la delincuencia y se detectan las necesidades específicas de las 265 regiones. El principal recurso que se piensa utilizar es la Guardia Nacional, cuya creación recientemente fue aprobada constitucionalmente, así como su reglamentación secundaria. Se esperan ver resultados dentro de unos meses.
- El combate al derroche en la administración pública era un reclamo impostergable. Los gastos administrativos y los salarios de la “burocracia dorada” eran escandalosos. Además de eso, vivían en el derroche a cargo del erario (autos de lujo, aviones, viajes, edificios, etc.). Fue necesario poner orden, dada la condición de pobreza generalizada del país (“No más Gobierno rico y pueblo pobre”). Había varias instancias que duplicaban funciones (por ejemplo, las 200 Subdirecciones adjuntas). Sin embargo, la austeridad republicana no renunció sólo a los gastos superfluos, sino también a otros gastos que sí eran convenientes. Los recortes a veces conducen a la ineficiencia, y buenos profesionales que podría contratar la administración pública prefieren emigrar hacia la iniciativa privada. La medida de que nadie gane más que el Presidente, parece buena; pero se arriesga a quedarse con colaboradores medianos. Ahora, la Suprema Corte aceptó un amparo en contra y solicita que sea el Congreso sea quien fije el monto del salario presidencial, así como los criterios para hacerlo.
OTROS ASPECTOS IMPORTANTES
- La nueva Reforma Educativa.- Se había criticado la anterior “mal llamada” reforma educativa de EPN, bajo el supuesto de que se trataba más de una reforma laboral, que se tradujo en un conflicto con los maestros, al no habérseles tomado en cuenta. Se oponían a que sus evaluaciones fuesen forzosas y “punitivas”, y se denunciaban los dispendiosos gastos de imagen o publicidad del titular de Educación, Aurelio Nuño, los cuales, entre 2016 y 2017 fueron de 3 mmdp. Ante eso, el 12 de diciembre de 2018 AMLO propuso su derogación. A fines de marzo presentó su propuesta de reforma al Congreso, siendo aprobadas algunas enmiendas a la Constitución.[3] Sin embargo, las reglas secundarias fueron rechazadas por la CNTE, y dada la importancia de contar con los maestros, el 16 de abril AMLO mandó un memorándum para que se eche abajo dicha reforma, y convocó a ambos sindicatos, acordándose elaborar juntos propuesta para las reglas secundarias.

- La Ley laboral.- El Senado aprobó el 29 de abril de 2019 la Reforma Laboral, para lo cual se modificaron varias leyes existentes y se ratificó el Convenio 98 de la OIT, sobre el derecho de sindicación y negociación colectiva, y se cumplieron los compromisos asumidos con la firma del TMEC, que demandaba mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. La nueva ley tiene algunos puntos interesantes.[4]
TEMAS A DEBATIR
Junto a estas líneas prioritarias, que en general fueron acertadas, hubo otras decisiones muy cuestionadas. Algunas críticas se revelan exageradas, poco informadas o malintensionadas; en otras subyacen ideologías o posiciones políticas en las que conviene ver el lugar social de donde proceden; otras más merecen prestarle cuidadosa atención con vistas a su enmienda. Con todo, AMLO mantuvo las preferencias de la población; aunque bajando 10 punto (70%). Me fijo en las siguientes cuatro puntos.
- La economía.- Los
opositores consideran que apartarse de la economía neoliberal es riesgoso,
puesto que dicha economía lleva el prestigio de la “eficiencia”. Algo que no es
tan cierto, pues lo que se constatamos es que conduce a la insultante
diferenciación social, por medidas contra el pueblo y por la corrupción que
facilita. Con todo, la economía puede ser el talón de Aquiles de esta
administración. Se nota el cuidado que tiene AMLO en cumplir con los acreedores
y en no aumentar la deuda; pero su ansia por abarcar muchas iniciativas en aras
de un proyecto exitoso, podría llevarlo a descuidar factores importantes, tales
como la marcha de la economía mundial (hay muchos especialistas que advierten
la inminencia de otra crisis de gran magnitud, que arrastraría a las economías
de muchos países como el nuestro). Economistas ligados al sector empresarial, encuestas,
informes de calificadoras externas e incluso, declaraciones de funcionarios del
propio Gabinete, señalan que la desconfianza persiste y que ronda el fantasma
de la contracción, o al menos de la desaceleración. No creen que México llegue
a alcanzar la expectativa de crecimiento del 4%, y auguran que este año no
alcanzará el 2%.[5] Ante estas advertencias, AMLO
responde que las grandes calificadoras no tienen en cuenta que al disminuir la
corrupción se contará con mayores recursos. Es posible que así sea; aunque
quizás en un monto menor a lo esperado. El crecimiento sólo pueda darse cuando
hay producción y esta dependerá de que haya inversiones. Estas vendrán si se
disminuye la incertidumbre sobre las capacidades financieras del Gobierno y si se
controla la inseguridad y la violencia. Hay que hacer notar que también hay voces
prestigiadas del empresariado y del extranjero que sí ven posibilidades de
sortear estos peligros.
- Un respiro de confianza fue el acuerdo firmado por el Presidente con tres bancos, HSBC, JP Morgan y Mizuho Securities, para impulsar las finanzas de Pemex y ampliar un fondo revolvente a disposición de la empresa estatal; aunque no se puede ignorar que la deuda de esta empresa sobrepasa los dos billones de pesos.
- El
Banco Santander dio un mensaje de confianza en México. “Es la nación que más
rápido crece en clientes digitales. Lo hizo a un ritmo de 60% en el primer
trimestre del año, el doble que Brasil”[6].
- El Bank of America Merrill Lynch ofreció al Presidente montos importantes de inversión, y dijeron estar dispuestos a seguirlo apoyando en la medida que vayan saliendo los proyectos, hasta que sean una realidad.
- El Director general de KPMG para la región afirmó que según su encuesta levantada entre 1,300 ejecutivos en el mundo, el 76% consideró que México crecerá de manera positiva en los próximos tres años. Pero la inseguridad es el principal riesgo operativo. Están pendientes hacia donde van las políticas públicas de inversiones.

- “Populismo”, palabra con la que ahora se desprestigia a cualquier Gobierno con tendencia social. Algunos Gobiernos latinoamericanos de principios del siglo pasado (Argentina, Brasil, Perú, México) ensayaron con relativo éxito ciertas políticas sociales, que finalmente se revelaron tramposas. En México, el Cardenismo hablaba en nombre del “pueblo” (los sectores populares); pero detrás del discurso estaban los intereses de una incipiente burguesía nacional, que convocaba a campesinos y obreros a una alianza contra la oligarquía extranjerizante, a cambio de satisfacerles ciertas demandas, y que al tiempo se los copó. Hace una década se volvió a emplear el término para descalificar a los Gobiernos latinoamericanos que intentaron beneficiar a los sectores empobrecidos; pero cualquier medida que huela a “populismo” es indefectiblemente descalificada por la Derecha. Los sectores privilegiados se sienten con derecho a la maximalización de la ganancia, vociferan su convencimiento de que toda medida dirigida a que el pueblo satisfaga mejor sus necesidades básicas, lleva indefectiblemente la economía al fracaso, hace dependiente a los empobrecidos y fomenta su pasividad. Los generosos programas de “Bienestar” que implementa la 4T ¿proponen realmente remediar la pobreza, mediante cambios estructurales que rompan situaciones de dependencia? ¿O más bien se trata de otra forma de “populismo”, con dadivosos paliativos para fines clientelistas?
- Autoritarismo.- Los prejuicios de la Derecha propagan que los regímenes populistas tienden a convertirse en dictaduras (relacionan cualquier gobierno con política social con el Comunismo estalinista, del que la Izquierda no acaba de deslindarse). Desde sus anteriores campañas electorales, e incluso desde su puesto de Jefe de Gobierno del D.F., AMLO ha sido blanco de la acusación de autoritarismo. Reiteradamente se recuerda su frase “al diablo las instituciones”[7], e incluso, se alerta contra una posible dictadura populista como la venezolana. Parece más plausible que se trate de cierta tendencia centralista y protagónica propia de su personalidad, de la que parece ser conciente. Hasta ahora se muestra muy cuidadoso con el orden institucional y manifiesta ser un demócrata convencido (de ahí que se proponga castigar severamente el fraude electoral, haya presentado la posibilidad de revocación de mandato y renuncie al fuero de los servidores públicos). Posiblemente lo que en este Gobierno se está construyendo son condiciones para pasar de un régimen presidencialista deforme, a otro donde haya una real de división de poderes, donde se respeten las leyes y donde se separen los intereses económicos y mediáticos de los intereses políticos. De todos modos, el Presidente requerirá de mucha autovigilancia para no dejarse llevar por tentaciones autoritarias.
- La Guardia Nacional. Según la percepción social, el problema más grave de México es la delincuencia, y en particular, la violencia. México es uno de los países más inseguros del mundo y el número de víctimas no parece disminuir. La delincuencia organizada -y en especial, el narcotráfico- cuenta con la complicidad y alianza de autoridades y empresas. Ante esto, desde hace doce años, la táctica oficial fueron los operativos militares, que además de mostrarse poco eficaces, ocasionaron numerosas violaciones a los derechos humanos de la población. De ahí la reticencia de muchos sectores de confiar la seguridad pública a militares –en especial en la Guardia Nacional–. Otros observan que la capacidad armamentista está superando a la del Ejército, y citan al respecto al menos tres sucesos en la última semana de mayo, en los que los criminales violentaron y humillado a los soldados.[8] En caso de que fuese verdad que el Estado no pueda garantizar ya la seguridad interior, se requerirá entonces, no ya de la Guardia Nacional, sino del Ejército mismo.

II POSICIONAMIENTO POLÍTICO
Pocas veces se había visto tanta pasión en la asunción de posturas por parte de los actores sociales, como en este inicio de sexenio. La división de la sociedad -que atraviesa familias, lugares de trabajo, círculos de relaciones, etc.- asume a veces polarización visceral (“fifís” vs “chairos”), que connota el antagonismo simplista clásico entre “buenos” y “malos” (poniéndonos cada cual en el primer término del binomio). Pero la dicotomía blanco/negro no conviene a nadie, y los análisis más objetivos se colocan entre los diversos matices del gris. Ante este desconcierto, muchas personas buscan posicionarse racionalmente. Fundamentalmente hay tres actitudes generales:
I LOS INDIFERENTES
En años recientes se había venido dando un desgaste hacia lo político –a veces sinónimo de corrupción, ambición o actividades poco dignas–. Se escuchaba con frecuencia: “es lo mismo de siempre”, “todos son iguales”, etc. Esta actitud parece la menos correcta, pues connota poco interés por la vida pública y delega en otros el destino propio o colectivo. Las peores políticas se implementan gracias a los indiferentes. En esto coinciden algunas posiciones radicales, cuyo proyecto se plantea a tan largo plazo, que dado que en el presente no hay condiciones de cambio, se abstienen de participar para no robustecer este sistema caduco, pues cualquier Gobierno nacional sería enemigo.

II LA DERECHA
Apenas pasado el pasmo electoral, la oposición de Derecha comenzó a organizarse, con su obsesión de hacer fracasar el sexenio. Con todo, habría que distinguir matices:
- Existe, por supuesto, una Derecha ilustrada, que cuenta con soportes teóricos y profesionales, influenciada acaso por prejuicios difundidos por académicos del extranjero, que recela de todo lo que huela a “populismo”: empresarios atentos a cuidar su patrimonio, calificadoras o certificadoras del extranjero, académicos atrapados por mitos y dogmas económicos, pero que poseen buen nivel de información y conocimientos teóricos. Con esta Derecha se podría dialogar. Sus argumentos han de ser escuchados, y sus expresiones de disconformidad suelen hacerlas con serenidad.
- Junto a ella existe otra Derecha, visceral y prejuiciosa, cuya actitud obedece a motivos vindicativos, y confundiendo derechos con privilegios, se sienten víctimas de la injusticia. Esta oposición cuenta con muchos recursos, y al ser machacona, indudablemente va haciendo mella en la población; aunque no sea tan eficaz como ellos creen. Es compartida por grupos diversos que la conforman:
- Los afectados y resentidos: expresidentes, funcionarios de la “burocracia dorada” que fueron desplazados de sus trabajos, sufrieron mengua de prestaciones o desplazo territorial (v.gr., por envío de Secretarías al Interior, etc.).
- Los Partidos políticos derrotados, atentos a los inevitables errores de cualquier nuevo Gobierno para ver si pueden recuperarse del desastre electoral sufrido. Por ahora no se les ve mucho futuro, pues la vida política se centra cada vez menos en los partidos y más en movimientos populares u organizaciones de la sociedad civil, o como dice Víctor Flores Olea: “carecen del rigor reglamentario del sistema de los partidos, por lo que se permiten una expresión de lo político y social más informal y espontánea, dando lugar a la creación de nuevas formas de expresión política y de nuevos hábitos y costumbres”.
- La Derecha mediática –la prensa chayotera– de la que se valen los grupos anteriores, que recibe pagos indebidos para atacar a AMLO y hacerlo fracasar. Este sector tergiversa, invisibiliza lo bueno y amplifica lo malo, miente (la “posverdad” de los fake news), ridiculiza, propala rumores, utiliza las “redes sociales” mediante bots y fabricación de memes. [9]
- Los poderes fácticos: Sectores del empresariado mexicano, que se caracterizan por su voracidad y sus miedos. Quizás su discurso opositor haya menguado un poco; pero sus supuestos apoyos no pasan de buenas palabras.
- La oposición del exterior no puede soslayarse. En momentos en que está por comenzar la campaña para elecciones estadounidenses y conociendo a su Presidente, sabe que entre sus partidarios les agrada denigrar a México. Por supuesto que se requiere de mucha prudencia y astucia; pero también de firmeza ante cuestiones que nos importan más -la política migratoria y las negociaciones del T-MEC. En estos días, la amenaza de aumentar unilateralmente y sin razones los aranceles será todo un desafío. Por fortuna, en este punto la gran mayoría de los mexicanos está respaldando a su Presidente.



III LA IZQUIERDA
Entre quienes votaron por la Coalición de MORENA, hubo muchos electores de la Izquierda, convencidos de que se darían pasos hacia una transformación que transitaría hacia cambios estructurales más profundos. Era obvio que la correlación de fuerzas no permitiría ir más allá de ciertos límites; pero podría esperarse que cuando se consiguiera más fuerza, se podría empujar hacia ellos. A seis meses de Gobierno muchos de estos militantes se sienten desconcertados o desilusionados. Se trata de una crítica distinta de la de la Derecha, y por tanto, es necesario distinguirla de aquella y hacer los deslindes pertinentes.
“En México los críticos neoliberales de la 4T desesperan. Sin cesar, día a día, subrayan las barbaridades o los errores cometidos por el íaobierno de AMLO. Como criaturas del discurso neoliberal sólo les es dado leer el mundo de ese modo. No señalan los errores cometidos por el gobierno en el ejercicio de intentar alcanzar los cometidos que se ha propuesto el programa de la 4T, no, esos no los registran; detectan como errores las acciones confusas o discordantes con la operación normal de una democracia moderna. Ya se sabe, de la mano de la democracia va el libre mercado, una libertad fundamental stricto sensu. (…) Fueron parte del poder; pero ahora se les escapa de las manos. Intentan desde ya recuperarlo, y por eso no cesan. Combatir cada día el discurso y los hechos de AMLO es su modus vivendi. (José Blanco: Críticos neoliberales. La Jornada 28 de mayo 2019)
Las objeciones hechas desde la Izquierda responsable no suelen ser de “enfrentamiento” antagónico, sino que tratan de impulsar más la 4T, para lo cual ofrecen su interlocución. Expongo algunas:
- ¿De qué se trata la “Cuarta Transformación”? Parecería claro que el eventual “cambio de régimen” político anunciado y la supuesta 4T que lo transformaría, irían en línea de continuidad con la historia evolutiva: México, constitucionalmente tiene un “régimen republicano, democrático, representativo, federal, laico”. Se esperaría que la 4T añadiera el calificativo de “social” (más que “popular” por la ambigüedad que el adjetivo ha cobrado), en referencia a una política que se tienda hacia la digna satisfacción de las necesidades básicas de todos. Si AMLO denuncia reiteradamente la inoperancia de los seis Gobiernos neoliberales anteriores, se supone que posibilitaría cierta ruptura que sentase las bases para transitar hacia estructuras más justas e igualitarias. Sin embargo, muchas de las decisiones que el Presidente está tomando, no parecen acercarlo a estos modelos. En realidad, AMLO nunca se ha pronunciado por un régimen “de izquierda”, sino que se reconoce como “liberal” (incorporando a esta calificación a los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana). Más bien pareciera dirigirse hacia un Estado capitalista nacional, quizás en continuidad con el “Desarrollo Estabilizador” –modelo clausurado desde la presidencia de Díaz Ordaz- sólo que sin corrupción, más igualitario, con mayor democracia y sin derroches (Armando Bartra)[10], o quizás en un “neoliberalismo populista” (González Casanova)[11]. Algo que la Izquierda cuestiona es justamente esa falta de definición de lo que entiende por “Cuarta Transformación”. AMLO propone demasiadas agendas, algunas ya expuestas en su campaña; pero otras, quizás válidas por su valor simbólico de ruptura –sus adversarios los tachan de “ocurrencias”- estarían fungiendo como “cortinas de humo” para desviar la atención hacia discusiones de menor importancia, y poder filtrar otras medidas que le importen más.
- Las “Políticas de Bienestar”. El presidente
ha tratado de canalizar buena parte del ingreso público hacia el gasto social,
con más de 25 programas.[12]
Trata de que esta forma de ayuda no se otorgue bajo la mediación de
instituciones, sino que vaya directamente a cada beneficiado, mediante tarjeta
bancaria, lo cual, por añadidura, favorecería la “bancarización” y la cobertura
del Internet a todo el país. Se estima que el monto total de estos programas
superará los $40 mmdp y beneficiará a más del 42% de los mexicanos. Con esto,
la gente tendrá más dinero, supuestamente disminuirá la violencia y se
incentivará el mercado interno. La intensión que tiene AMLO con esto es mejorar
la redistribución de la riqueza; aunque, por otra parte, suscita algunas
críticas:
- Tales programas parecen “dádivas paternalistas” (aunque algunos puedan considerarse como “promoción social” (becas) o como “asistencialismo justificado” (incapacitados o adultos mayores). También se cuestionan porque podrían prestarse a fines de clientelismo, si bien no condicionan el voto.
- La forma de ayudas que se están dando-quizás paliativos necesarios- no es la mejor forma para la redistribución de la riqueza. Se requieren políticas públicas productivas, con salarios y precios de los productos agrícolas más justos: pero, sobre todo, se requiere del aumento de impuestos y extender más la recaudación especialmente a quienes más ganan (como el decreto emitido al respecto).
- Un verdadero cambio estructural no se dará sino mediante la organización autónoma de la sociedad civil, con vistas a mejorar las condiciones de pobreza con remuneraciones justas; mientras que este modo de redistribución individualiza, desmoviliza y hace depender del Estado, y nada garantiza que posteriormente dejen de aplicarse.
- La militarización de la Seguridad Pública.- En nuestra historia los militares no han dejado de ser un poder fuerte, y aunque no han sido golpistas ni se oponen abiertamente, sí vigilan a las autoridades civiles para que los vaivenes políticos no hagan peligrar la seguridad interior, de modo que de no contar con su consentimiento, sería difícil gobernar. Hasta ahora, parece que AMLO mantiene buenas relaciones con ellos (quizás haya habido cierto acuerdo). Les ha dado demasiado (la concesión del aeropuerto de Santa Lucía, la responsabilidad de la Guardia Nacional, construcciones, obras…). Con todo, hay que mantenerse vigilantes, pues al no tener experiencia en seguridad pública (cuidar a la gente), sino sólo en la seguridad exterior e interior, no están demasiado convencidos de las limitaciones de los derechos humanos y ha habido ciertos abusos en sus combates contra el narco.
La Guardia Nacional es el instrumento por el que optó el actual Gobierno para mejorar la tranquilidad y seguridad. Si bien toda la sociedad coincide en la necesidad de buscar una solución a la delincuencia, y este recurso de la Guardia Nacional parece viable, despertó fuertes temores, dada su dirección militarizada. Con todo, modificaciones legales a las leyes secundarias realizadas por el Congreso, garantizan su carácter civil y permitiendo a exmilitares la asesoría sólo por cinco años. Con esto se espera que no obstante los nexos establecidos por el narcotráfico con algunas autoridades, disminuya la delincuencia que tanto afecta al tejido social y que vaya modificando las pautas culturales de la población.
- El concepto de desarrollo.- La inquietud primordial de AMLO es mitigar las grandes desigualdades existentes en el país -de las mayores del mundo-. A nivel personal, la solución elegida fueron los Programas de Bienestar; pero junto a ella existe la desigualdad regional. Al descuido que injustamente han padecido estas zonas, se añade el aspecto demográfico: su población ha crecido y la pobreza los empuja a la peligrosa y difícil aventura de emigrar. El problema se complica con el repentino aumento del flujo migratorio centroamericano. Las migraciones, para nuestro Presidente, no son deseadas por sí mismas, sino coaccionadas ante la pobreza y la violencia de los lugares de expulsión. La solución para la desigualdad regional, por tanto, estaría en programas de desarrollo en regiones empobrecidas, de México, por supuesto, pero incluso, de los países vecinos de sur. Concretamente, se insiste en el Tren Maya y en el Ferrocarril Transístmico en Oaxaca.
Estos proyectos están suscitando fuerte resistencia de parte del sector de Izquierda más radical, ligada a varios movimientos populares. Advierten que la apertura indiscriminada a inversiones en desarrollo parece riesgosa, dando como ejemplo los temores de los cafeticultores de Veracruz hacia la trasnacional Nestlé, que inicialmente contó con el equivocado apoyo oficial, dado el riesgo de bajar de calidad del café de la región. Otro ejemplo es el controvertido Proyecto Integral de Morelos -dos termoeléctricas en Huexca y un gasoducto de 160 kms.- De parte del Gobierno, hay argumentos económicos para mantenerlo: los ductos ya están ahí, y dado que no pertenecen a la CFE y se rentan caros, aunque no pase gas por ellos. Con tal hidroeléctrica se generaría electricidad sin tener que importarla, y por otra parte, la UNESCO garantizaría la calidad del agua que salga de la Central. Por parte de la oposición, reclaman que antes de iniciarla se estudien bien las condiciones ambientales del volcán Popocatépetl, y que se haga otra consulta más creíble que la realizada entre las poblaciones afectadas.
Estos movimientos populares son respaldados por numerosos ambientalistas, activistas, defensores de los pueblos originarios contra megaproyectos desarrollistas (minerías, hidroeléctricas, etc.), Alegan basarse en el Convenio 169 de la Organización Mundial del Trabajo de 1989, que propugna la obligación de consultar a los pueblos antes de ser afectados por este tipo de proyectos. Cuentan en su favor muchos años de resistencia durante los Gobiernos neoliberales, con represiones y despojos, por lo que gozan de simpatía entre mucha gente favorable al cambio. Además de razones ecocidas, afirman que serían pocos los beneficios para los habitantes de las localidades y efectos culturales negativos (el turismo que llegaría con el Tren Maya sería del tipo que ahora llega a la Costa de Quintana Roó, que ya es uno de los lugares de mayor delincuencia y violencia). Sobre todo, cuestionan la modalidad de “desarrollo” e incluso su noción misma, por mantener la dependencia y provocar más daños que beneficios. Sería de desear menos premura y mayor consulta para mejorar estos programas, que en principio parecen necesarios.
Entre estos grupos radicales destacan los zapatistas, el Congreso Nacional Indígena y Consejos Indígenas Popular de Guerrero, que se quejan de que este Gobierno no está impidiendo la violencia, sino que más bien colabora con ella, y que con últimamente se ha incrementado la presencia de militares. Concluyen que estos actos de intimidación y hostigamiento significan una agresión a su derecho a la autonomía y representan un riesgo a la vida, integridad y seguridad de toda la población.[13] Estos movimientos populares se oponen frontalmente al nuevo Gobierno, al que consideran como otro Gobierno neoliberal más, disfrazado; pero igual que los demás. Esto último, además de no ser verdad, justificaría la indiferencia política y favorecería a la oposición de la Derecha con la lógica de que todos los Gobiernos son igualmente enemigos. Es verdad que quizás dentro de unos 30 años, la mejor forma de trabajar fuese la coordinación global de organizaciones locales autónomas (especie de “Arcas de Noé”), con miras a que dadas las tecnologías que se ven venir (la robótica y la inteligencia artificial) la cada vez más números “población sobrante” pueda sobrevivir; pero al menos mientras existan los Estados Nacionales, entramparse en localismos es perder de vista la realidad nacional y no tomar en cuenta que, aun proyectando los esfuerzos hacia un lejano futuro, no se trabaja igual con un Gobierno de régimen social perfectible, que con uno neoliberal represor. Algunos estudios advierten que una de las causas del fracaso de los recientes Gobiernos progresistas Sudamericanos fue su deficiente integración con una infaltable Izquierda, más radical que la del Gobierno.[14] Es esperanzador que el nombramiento de Víctor Toledo al frente de la SEMARNAT seguramente tenderá puentes, que es lo que se necesita.

- Reconocer la Sociedad Civil. Existe otro
sector de Izquierda cercano a grupos de la sociedad civil, que parece más
responsable y dialogante que el anterior. También ellos se encuentran
inconformes con el Gobierno; pero ofrecen una interlocución. Se ejemplifica en
el manifiesto que un Frente de más de 300 organizaciones de la sociedad civil y
algunos expertos, dirige a la sociedad mexicana.[15]
- Se muestran preocupados por la ríspida relación con el Presidente. Si bien reconocen que muchas de estas organizaciones de la “sociedad civil” han recibido cuantiosos apoyos oficiales sin el debido control, hay que tomar en cuenta que la sociedad civil es amplia y diversa, y muchas de éstas han realizado durante años un invaluable trabajo sobre los más diversos temas y acontecimientos, enfrentando a poderes económicos y políticos coludidos… La mayoría de las veces lo han realizado sin recursos públicos y sin detentar cargos de representación popular. Por tanto, se muestran molestos por las descalificaciones de que son objeto, de “conservadoras” y de que “no están en la izquierda” o que son simples receptores de “moches”, lo que revela, o un poco creíble desconocimiento de la realidad nacional por parte del Gobierno o el ánimo de asumirse como exclusivo representante de los intereses populares. Defienden el derecho de las organizaciones civiles a recibir financiamiento gubernamental; aunque subrayan que la discusión fundamental no es sobre dinero, sino sobre la concepción de democracia y sobre el ejercicio irrestricto de los derechos humanos. Agregan que puede haber colaboración entre un gobierno que pretenda hacer cambios a fondo y estos organismos que impulsan la organización social para tales fines, siempre que su punto de partida sea el diálogo y el reconocimiento mutuo. No puede contraponerse al pueblo y a la sociedad civil. Esta surge cuando aquél se organiza para defender sus derechos, y como organizaciones de la sociedad civil, concluyen: “también somos pueblo conciente de sus derechos”.


- Propugnan que la gestión gubernamental sea incluyente (como la de Mandela) y no excluyente de organizaciones cercanas a la gente. Critican que proyecto político oficial no esté creando ni ciudadanía, ni redes de poder, y que en su campaña, AMLO se había mostrado sensible a los movimientos populares que ahora descalifica. Insisten en que la mayor riqueza de la sociedad es su organización, y el mayor crimen, pervertirla. El Gobierno cometería un grave error si pretendiese suplantar a la sociedad civil, descuidando el sentido social de la democracia. Observan que la actual administración se preocupe más de los derechos económicos de la población que de los derechos civiles, pero que estos no deben contraponerse. Apelan la necesaria alianza entre la izquierda social y la izquierda partidaria (si ésta se asume como tal). Pienso que esto requeriría, por parte del Gobierno, mayor vinculación a los movimientos populares para escuchar sus planteamientos y adecuar los proyectos de desarrollo a las realidades sufridas por los habitantes; pero por otro parte de los movimientos populares actitudes de disposición a la interlocución y diálogo; aunque en algunos casos haya que sacrificar algunas reivindicaciones legítimas por el bien de la mayoría nacional.
III ¿QUÉ HACER?
- Posicionarnos.- Vivimos una coyuntura histórica que indudablemente dejará huella. Ante ésta, lo recomendable es informarse lo mejor posible y tomar posición, para evitar las manipulaciones. La actitud más inmadura sería la indiferencia y el apoliticismo, pues deja que las cosas marchen fuera de control, con lo que los problemas crecerán. La participación en la política pública puede hacerse desde cualquier frente, sea dentro de los Partidos políticos, que hasta ahora venía siendo la forma más normal, o incluso desde fuera, como parece que muchos van prefiriendo: desde las asociaciones, organizaciones o movimientos populares de la sociedad civil, o incluso, para algunos, la vía armada. Frente al Gobierno actual, hay toda una gama de opciones, teniendo en cuenta que la correlación de fuerzas reales está en su contra (las fuerzas fácticas). Las actitudes posibles ven desde el rechazo obtuso y la apuesta a su fracaso (como la Derecha convencida de que no es posible ningún Gobierno de interés social), la indiferencia, la crítica constructiva (que señala inevitables errores, pero da sugerencias positivas para superarlos), la interlocución (el diálogo), hasta la colaboración decidida.
- Elaborar análisis. Es recomendable hacerlo personalmente, detectando los actores principales, su peso o fuerza política real, sus objetivos y programas, sus estrategias y tácticas, etc. En esto no se pueden omitir los factores externos a niveles mundial y regional. Igualmente, no hay que perder de vista los procesos históricos, en especial los más recientes. Es conveniente la participación conciente por opción tomada; aunque sujeta a rectificación. Para esto se recomienda pensar en los diversos escenarios futuros.
- Plantearse diversos escenarios y para diversos tiempos. Propongo un ejemplo:
- Ante el referéndum del 2020, la mayoría decide seguir apoyando
a AMLO el resto del sexenio:
- El Presidente se fortalece y puede empujar más su programa, para ir más a fondo. Probablemente implicaría algunos cambios en su Gabinete, y diseñará mejor sus consultas, para hacerlas más confiables a la ciudadanía.
- No se acepta la revocación de mandato; pero la oposición habría ido creciendo, y AMLO, debilitado, tendrá que moderarse y hacer algunas concesiones para poder terminar su mandato, con lo que sus partidarios se sentirían defraudados.
- Se acepta la revocación y se convoca
a elecciones.
- Posiblemente habría cambios en las alianzas. Tal vez contienda un solo Partido que aglutine la oposición (PRIANRD), y el otro contendiente sería una alianza más claramente de Izquierda, en torno a MORENA; pero compartiendo con una Izquierda más definida, la cual impondría algunas agendas, v.gr., en apoyo a movimientos populares y organizaciones de la sociedad civil.
- Ante esto, crecería la oposición de Derecha, denunciando el supuesto “populismo”, y con apoyos extranjeros, podría consolidarse una Derecha moderada que diera marcha atrás a lo logrado.
- En caso que la diferencia entre Derecha e Izquierda no fuese muy significativa, las tensiones subirían de tono. Podría aparecer una izquierda más radical y su contraparte de ultraderecha, la que tendría mayores posibilidades, con lo que la represión iría aumentando.
- Perfilar estrategias y tácticas
Partiendo de nuestra disposición de participar de alguna forma en la marcha del país, concientes de nuestros derechos y deberes en cuanto ciudadanos e integrantes de la sociedad civil, y descartando la indiferencia del apoliticismo, aparte del posicionamiento que hayamos tomado ante la actual Administración, y después de imaginar diversos escenarios posibles, quedan aún por establecer tácticas y estrategias de actuación.
- Valoramos la información que disponemos y revisamos la confiabilidad de nuestras fuentes habituales y otras que podamos allegar.
- Con todo esto, podremos hacer una evaluación de este medio año de Gobierno, tratando de que nuestro análisis sea lo más objetivo posible. Seguramente que en los próximos meses se realizarán artículos o páneles con analistas serios que lo complementarán.
- Haremos un diagnóstico de la situación, que proyectaremos hacia un futuro próximo (el referéndum de 2021), hacia un plazo medio (elecciones de 2024) e incluso, hacia un futuro distante a nivel global (2050), distinguiendo sendos escenarios posibles.
- Entonces podremos posicionarnos mejor ante este Gobierno, evitando la polarización visceral –“chairos” o “fifís”-, que no benefician al país, pues no se trata de las discusiones lúdicas de aficionados futboleros, cuando es el país lo que está en juego.
- Descubrimos distintas actitudes: estas van en un continuum, desde la aceptación acrítica, la colaboración conciente, la interlocución, el diálogo, el rechazo, la oposición adoptada o el antagonismo abierto. Dependiendo del grado de nuestra eventual participación, elegiremos la estrategia u objetivo de nuestro actuar, así como sus tácticas.
- Una táctica que asumimos (sin planteárnosla explícitamente) es influir en la formación de la opinión pública –que no es poco–, según las posibilidades que tengamos de incidencia. Las redes sociales pueden ayudar; pero son poco confiables y a veces no pasan de la mera descalificación del adversario.
- La formación y organización de la sociedad civil es una tarea impostergable, que puede hacerse fuera de los causes oficiales, reclamando el derecho de trabajar, y mejor de ser posible, en alianza -no necesariamente colaboración- con el Gobierno.
Guadalajara, Jal., a 31
de mayo de 2019
[1] Mis fuentes han sido, las ruedas de prensa “mañaneras” del presidente, el diario La Jornada y el diario Mural de Guadalajara (versión local de Reforma). Además tuve la oportunidad de entrevistarme con algunos amigos mejor informados.
[2] https://wordpress.com/stats/day/enriquemarroquinz.wordpress.com
[3] Algunas de los nuevos cambios: En la nueva reforma desaparece el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), cuya principal tarea era evaluar la calidad, el desempeño y los resultados del Sistema Educativo Nacional. Este organismo ahora será sustituido por el Centro Nacional para la Revalorización del Magisterio y la Mejora Continua de la Educación, con funciones más amplias, pues la evaluación nos será sólo a los maestros, sino al Sistema Educativo mismo e incluso, a las autoridades». Se subraya la gratuidad de la educación en todos los niveles, por lo que el Gobierno federal procederá a la construcción de 100 universidades públicas. En el artículo 3° constitucional se mencionan como principios básicos la integralidad, equidad y excelencia educativos. La propuesta incluye el fortalecimiento de las escuelas normales y las instituciones de educación superior que forman a los docentes. Además, en el nuevo Plan de Estudios se incluirá el civismo, valores, la cultura, el arte, la música, el deporte y el respeto al medio ambiente. Se propone una visión regional de la educación, con contenidos diferenciados, con énfasis en la educación indígena, bilingüe y bicultural. Incluye, por último, un plan de becas, para evitar la deserción de los alumnos en niveles básico, a la gente con más necesidad y a los universitarios. Los sindicatos del magisterio, tendrán libertad y autonomía para elegir a sus dirigentes; pero exigiéndoseles que elecciones sean secretas y universales.
[4] — Los patrones tendrán la obligación de entregar a sus trabajadores un ejemplar impreso del contrato colectivo de trabajo inicial o de su revisión, el cual se revisará al menos una vez cada cuatro años.
—Los trabajadores y los patrones, tienen derecho de constituir los sindicatos, federaciones y confederaciones que estimen convenientes, así como afiliarse a las mismas, libremente, y no pueden ser obligados a formar, o no, parte de dichas agrupaciones.
— La elección de directivas de sindicatos y federaciones “deberá ser mediante voto personal, libre, directo y secreto de sus miembros, y el periodo de duración de las directivas no podrá ser indefinido.
— Desaparecen las Juntas de Conciliación y Arbitraje. En su lugar se creará el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, que realizará la función conciliadora en materia federal y llevará el registro de todos los contratos colectivos de trabajo.
— A las sanciones existentes a trabajadores por actos de hostigamiento o acoso sexual, ahora se añaden al patrón que cometa cualquier acto o conducta discriminatoria en el centro de trabajo; hostigamiento sexual o que tolere o permita actos de acoso u hostigamiento sexual en contra de sus trabajadores.
Sin embargo, se lamenta que algunas prácticas inconvenientes, como la del ”outsourcing”, no hayan sido prohibidas.
[5] En el primer trimestre del año el PIB se contrajo 0.2 por ciento en comparación con igual periodo previo y el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) disminuyó 0.6 por ciento en marzo frente al mes anterior (INEGI). No es alarmante; pero hay que prestarle atención.
[6] Roberto González Amador: “La disputa China-EEUU, una oportunidad para México” Periódico La Jornada, Miércoles 29 de mayo de 2019, p. 22
[7] Parece ser que lo que en realidad dijo fue “al diablo sus instituciones”, cuando se le acorralaba con legalismos su proyecto de beneficiar la comunicación de un hospital.
[8] – En La Huacana, municipio michoacano de Nueva Italia, un grupo de civiles jaloneó, desarmó y retuvo a soldados que previamente habían desarmado a presuntos autodefensas.
-El 23 de mayo, cerca de Chilapa, Guerrero, fueron privados de la libertad Bartolo Hilario Morales e Isaías Xanteco Ahuejote, integrantes de la policía comunitaria en las comunidades nahuas de Tula y Xicotlán, el primero comandante, promotores del Cipog-EZ y miembros del CNI, quienes fueron encontrados descuartizados el 24 de mayo.
-En un video que circuló por las redes, el domingo 26 de mayo, se ve una fila de varias camionetas blindadas con el logo del Cartel Jalisco Nueva Generación, que desafió a la policía municipales de Zamora, Michoacán, matando a tres guardias e hiriendo a 10 más
[9] Recomendamos los siguientes artículos: Luis Linares Zapata: “Problemas y soluciones”, La Jornada, 29 de mayo 2019. José Blanco: “Críticas neoliberales”, La Jornada, 28 de mayo 2019.
[10] Armando Bartra: “Los cien días que conmovieron a México”, La Jornada, 7 de marzo 2019
[11] Pablo González Casanova: A donde va México”, La Jornada 7 de abril 2019. Se mencionan, entre otros: aumento al doble de la pensión para adultos mayores, pensiones para personas discapacitadas, siembra de un millón de hectáreas con árboles frutales y maderables, becas de 2,400 pesos mensuales para jóvenes en universidades y de 3,600 pesos para aprendices en empresas, becas para todos los estudiantes de preparatoria, apoyo a los cultivos básicos para alcanzar la soberanía alimentaria, establecimiento de una canasta básica de alimentos, otorgamiento de créditos ganaderos a la palabra, zona franca a lo largo de la frontera norte, apoyo a pequeñas y medianas empresas (pymes), desarrollo de la infraestructura eléctrica y energías alternativas, atención médica y medicamentos gratuitos para toda la población.
[12] Se mencionan, entre otros: aumento al doble de la pensión para adultos mayores, pensiones para personas discapacitadas, siembra de un millón de hectáreas con árboles frutales y maderables, becas de 2,400 pesos mensuales para jóvenes en universidades y de 3,600 pesos para aprendices en empresas, becas para todos los estudiantes de preparatoria, apoyo a los cultivos básicos para alcanzar la soberanía alimentaria, establecimiento de una canasta básica de alimentos, otorgamiento de créditos ganaderos a la palabra, zona franca a lo largo de la frontera norte, apoyo a pequeñas y medianas empresas (pymes), desarrollo de la infraestructura eléctrica y energías alternativas, atención médica y medicamentos gratuitos para toda la población.
[13]Magdalena Gómez: “La impunidad y la amenaza sin freno”, La Jornada, 27 de mayo 2019). Peter Rosset: “Apoyos individualizados: ¿contrainsurgencia o contención social”. La Jornada 1 de junio 2019
[14] Cito el excelente Dossier “Qué (no) hacer: lecciones de los gobiernos latinoamericanos de izquierda”, en el 40 Aniversario de la revista NEXOS (diciembre 2018, N° 492, Año 41, Vol XL)
[15] “Formarán un frente más de 300 ONG para reivindicar su labor social”. Resumen aparecido en La Jornada, 2 de mayo 2019, primera Página. Entre las firmantes está “Todos los Derechos para Todos”, “Verapaz”, Centro de Derechos Humanos Francisco de Vitoria”, etc.
1. APRENDIENDO A VER
1
El trabajo por la Justicia, la Paz y la Ecología (“Integridad de la Creación”), no depende sólo de buenas voluntades, ni es algo improvisado y espontáneo. Requiere de mucho rigor y de planteamientos garantizados por las ciencias sociales y humanistas. Para ello se necesita de aprendizajes y educación de nuestros sentidos, de nuestra mente y nuestra voluntad.
- ¿Por qué necesitamos “aprender a ver”? (en el “ver” implicamos todos nuestros sentidos: ver, oír, tocar, oler, gustar).
- El conocimiento científico parte de los sentidos, para a partir de la percepción de la realidad, abrir el pensamiento crítico.

Necesitamos educar nuestros sentidos, ya que sólo vemos lo que queremos ver”; “no hay peor sordo que el que no quiere oír”. Un mismo objeto (digamos un gato) es percibido de acuerdo a nuestros intereses: para el varón, es útil para cazar ratones; para su esposa, una bonita mascota que acariciar.
- Cuántas veces, por mirar espectaculares o aparadores, invisibilizamos a una mujer migrante, madre soltera, que solicita ayuda.
- Tendemos a creer en rumores, a hechos “de oídas” (“me dijeron”).

Hacemos generalizaciones simplistas: visitamos un pueblo: a la entrada vemos un borracho tumbado en la acera. Poco más adelante, vemos otro borracho igual. Estacionamos el carro frente a la tiendo y allí está otro borracho. Generalizamos: “en este pueblo, todo mundo es borracho”… y luego resulta que fueron tres juerguistas trasnochados.
- Somos víctimas de la manipulación mediática: damos crédito a los mass-media que más que informar, desinforman. Con la aparente “objetividad” de la cámara, la TV nos presenta aquel fragmento de realidad que a los dueños de tales medios interesa que conozcamos.
- De ahí que tengamos necesidad de “aprender a ver”.
- ¿Por qué analizar la realidad?
- Por razones de eficacia.- El trabajo en JPIC no es un trabajo sólo de buena voluntad, de sensibilidad (aunque es necesaria), de providencialismo. Se requiere responsabilidad y por tanto, de eficacia. Si no hacemos un análisis correcto de la realidad, equivocamos nuestros esfuerzos y a veces se produce más daño que provecho.
- Por razones sicológicas.- Un análisis
objetivo de la realidad puede ser interferido por razones sicológicas:
- Algunos militantes son protagónicos -“¡Qué venga la justicia! Pero que sea yo quien la logre, y que se me reconozca”-, y así se echan a perder procesos.
- Otros militantes son víctimas de miedos desproporcionados. Es verdad que la lucha por la justicia implica riesgos; pero muchos son riesgos más o menos controlados. Cuando el miedo es desproporcionado, nos paraliza, y no hacemos ya nada.
- Otros militantes luchan contra autoridades corruptas… pero la sicología revela que contra quien realmente lucha es contra su padre autoritario.
En estos casos, un buen análisis de realidad ayuda a corregir esas motivaciones deformadas.
- Por razones teológicas.- El Concilio Vaticano II añadió a los “lugares teológicos”, junto con la Revelación bíblica, el magisterio eclesiástico o la auténtica tradición (“quod ab ómnibus, semper et ubiquae credatur”) los “signos de los tiempos”. Estos son fenómenos históricos (sociopolíticos o culturales), que debidamente analizados e interpretados revelan las mediaciones a través de las cuales actúa el Espíritu Santo. “Cuando ven levantarse una nube de oriente, enseguida dicen que lloverá, y así sucede. Cuando sopla el viento del sur dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Saben interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo entonces no saben interpretar el momento presente?
- Por razones espirituales.- El criterio por el que seremos juzgados será por la indiferencia hacia las víctimas de las injusticias (“tuve hambre y me diste de comer…”). Ver a Jesús en los desvalidos es la fuente más cristiana de espiritualidad. Cultivar los dones del Espíritu para actuar conforme a la realidad analizada (sabiduría, ciencia, entendimiento, fortaleza…)
- ¿Para qué analizar la realidad?
Podemos elaborar nuestros análisis de realidad para atender a diversas finalidades:
- Para fines académicos.- Las ciencias sociales han avanzado mucho. Si queremos elaborar científicamente estos análisis, se requerirán muchos elementos: elección de paradigma, allegarse suficiente información y datos, estudiar a fondo interpretaciones, someterlos a revisión en debates, congresos, publicaciones, etc. Estos análisis, lo más rigurosos posibles, no suelen requerirse por militantes; pero si se tienen, habrá que utilizarlos.

- Por razones políticas.- Los políticos, en sus campañas, no piden análisis exhaustivos –muchas veces su elaboración lleva a la esterilidad-, sino que bastan mínimos suficientes. Esto hace que a veces yerran, y esto es una causa de pérdida de confiabilidad.[1]
- Para fines de planificación.- Para un proyecto de pastoral o de trabajo social, se suele requerir que se parta de VER el conocimiento de la realidad. A veces, se suele tomar de algún informe ya existente; pero lo mejor es elaborarlo por el equipo mismo. Muchas veces no se requiere de demasiada profundidad. De ahí se pasa al JUZGAR, que muchas veces se toma también de alguna revista, con lo que se pierde su utilidad; para terminar con el ACTUAR, que de antemano es lo que se proponía realizar, sin necesidad de proyectos. Por eso se fracasa.

- Para fines pedagógicos.- El trabajo de JPIC se aboca a la toma de conciencia de las personas. Para ello, un instrumento insustituible es elaborar los análisis con la gente misma implicada. Para ello, habrá que partir de las “necesidades sentidas” y no necesariamente de las “necesidades objetivas”. Pero para de allí, ir ampliando la conciencia a niveles más amplios y mejores.
- ¿Con qué criterios?
Partiendo ya de la necesidad de que los análisis de realidad sean los adecuados, los cristianos que pretendemos hacer un trabajo digno de JPIC necesitamos de ciertas actitudes criteriológicas:

- Ver la realidad con los ojos de Dios.- Esto es un supuesto para los creyentes que deseamos que el “nombre de Dios sea glorificado”. Partimos de nuestra disposición de cumplir con la voluntad del padre (“Hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo”). Dios nos mira con amor y misericordia; quiere nuestra salvación y un mundo donde se haga realidad el “Reino de Dios”: (“venga a nosotros tu Reino”). Sabemos que tiene un proyecto y que el Espíritu Santo actúa en la historia.
- Ver la realidad desde el pobre.- Es consecuencia de lo anterior: si queremos ver la realidad con los ojos de Dios, sabemos que Dios la ve desde los pobres, los vulnerables, los que lloran, los que padecen injusticias y carencias. Es desde los pobres que se realiza la construcción del Reino. De ahí que la Iglesia haga su opción por el proyecto, el anhelo de los pobres. Por tanto, aquellos “análisis de realidad”, como por ejemplo, los “estudios de mercado” para beneficio de las empresas, deben descartarse en los trabajos de JPIC.
- Ver la realidad objetivamente.- Si pretendemos que nuestros análisis tengan un mínimo de cientificidad se requiere contar con información suficiente y confiable, vigilar que en nuestros juicios no interfieran las “vísceras” (emociones o sentimientos. Ira, envidia, afectos); pero tampoco nuestras ambiciones, neurosis, intereses de cualquier tipo… que puedan bloquear la racionalidad
- Verla sin pretensiones de “neutralidad”.- No obstante lo que se acaba de decir, el conocimiento general y amplio de la realidad global que puedan brindarnos las ciencias sociales –supuesta la necesaria vigilancia espistemológica para la “objetividad”- nos descubre que en ningún caso es posible la “neutralidad”. Esto lo observamos incluso en la ciencia física, que comprueba que el observador (en este caso, el aparato o instrumento con el que se mide) interfiere en el objeto observado (v.gr., la ruta del electrón). En la actuación humana sobre la realidad global se están debatiendo dos concepciones antagónicas.

- Una de ellas, actualmente representada por el modelo neoliberal, propone hacia las minorías privilegiadas, la maximalización de la ganancia, sin reparar en costos medioambientales, el acrecentamiento de las desigualdades sociales o la violencia que genera. Hacia los pobres, su destino futuro es el “descarte”, ya que son considerados como “población sobrante”. Hacia los sectores medios ofrece el consumismo utilitario, depredador de los recursos naturales, que es lo que produce riqueza.

- El segundo proyecto –el alternativo representado justamente por la propuesta de “Justicia, Paz y Ecología”—pretende cambiar la fatalidad hegemónica neoliberal, de modo que la riqueza y los adelantos tecnológicos se dirijan en beneficio de todos, especialmente los más pobres. El científico social se encuentra él mismo inmerso en la realidad que investiga, con sus intereses y su inevitable opción de clase. Es conciente de que epistemológicamente, “la vista de un punto es siempre un punto de vista”; que toda percepción está socialmente situada (a no ser para los extraterrestres de otra galaxia), desde cualquiera de los dos modelos anteriores. La mirada desde los pobres es un punto de vista privilegiado, pues su perspectiva garantiza mayor objetividad: los ricos tienden a deformar su visión de realidad para justificarse o legitimarse; mientras que los pobres tienen necesidad de los estudios más exactos posibles de la realidad, pues lo que ellos pretenden es transformarla. Las ciencias sociales no tienen, pues, la misma cientificidad de las llamadas “ciencias duras” (física, química, matemáticas). La economía, concretamente, es como un arte, más que ciencia, para el cuidado de la “casa común”. Un equipo de economista puede organizar “científicamente” una colectividad, con cualquiera de los dos modelos arriba descritos: o bien organizar la economía para canalizar hacia las elites económicas y políticas que los contrataron todos los recursos producidos, o bien organizarla de modo que se procure que TODOS los ciudadanos –partiendo de los más vulnerables- satisfagan del mejor modo posible sus necesidades básicas (Marx diría: “burgueses” o “proletarios”). Ambos análisis pueden ser más o menos “objetivos”; pero previo al análisis concreto existe una opción de índole extraeconómica, que depende de la correlación de las fuerzas políticas y de la clase social con la que se vincula el economista (no tanto de la clase a la que pertenece).
- Ver la realidad en aras de la acción.- No se trata de analizar la realidad por el vano afán de erudición o de estéril justificación. Se trata de cambiarla. Al estar trabajando con esta finalidad, se manifiestan muchos elementos de la realidad que con una mirada meramente contemplativa quedan invisibilizados.
EL ANÁLISIS DE LA REALIDAD es una mediación científica necesaria para investigar e interpretar los diferentes elementos que conforman el complejo conjunto de relaciones que constituyen la sociedad
OBJETIVOS
- Transformación de la realidad, para que la sociedad sea más justa
No deseamos conocer nuestra realidad por fines de erudición, académicos o periodísticos. Menos aún para hacer “estudios de mercado” que generen mejores ventas- Lo que pretendemos con este estudio es colaborar para una sociedad más justa.
- Conformar un sujeto histórico
Entendemos por “sujeto histórico” un sujeto colectivo, que represente cierto sector, sea este de clase social (obreros o campesinos), de género (mujeres), edad (jóvenes), de etnia o raza (indígenas), etc., y que tenga una propuesta hacia toda la sociedad, o al menos, que desde un nuevo proyecto socopolítico sus intereses como minorías queden mejor garantizados. Cuando se cuenta con un análisis de la sociedad desde el que se vean derechos conculcados o intereses legítimos y cuando este se difunda en amplias capas, es más fácil conformar dicho “sujeto histórico”
- Discernir las mejores alternativas para cada situación
La lucha política tiene su ritmo, momentos de avance y momentos de retroceso. No tomar en cuenta esto lleva al fracaso. Se precisa también conocer la correlación de fuerzas y la posibilidad de hacer alianzas con otros sujetos. Todo esto lo muestra un buen análisis de la realidad.
- Conocer transformando y transformar conociendo

Un buen método de análisis es la “observación participante”. Cuando el investigador acompaña a un “sujeto histórico” con el que él mismo se identifica, percibe muchos elementos que desde fuera se le escapan. Es justamente en la lucha política o social donde se manifiestan muchas contradicciones sociales. Al mismo tiempo, cuando un grupo comparte un buen análisis social conoce elementos que le eran desconocidos y que son otras tantas luces para su acción transformadora.
- Unir fe y vida (contemplativos en la acción)

Este método de integrar el trabajo intelectual y la práctica transformadora es lo que se conoce como “praxis”, que combina e integra ambas actividades. Puede ser también útil para una espiritualidad cristiana, pues a veces se separan estas, como las “dos vías”, contemplativa y activa, que al separarse se empobrecen. Integrar fe y vida es un buen método para la “revisión de vida”. Que a modo de espiral, ayuda no poco a madurar una espiritualidad abocada a la acción.
Para un creyente comprometido con la transformación de la realidad, la elaboración del análisis se presta para ser reflexionada y orada, en un proceso amoroso tanto para los destinatarios directos como para la sociedad en su conjunto, y este “trabajo” puede ser una fuente de espiritualidad, que implique no perder de vista a las personas concretas, a amarlas, a ejercitar la fidelidad a la verdad, la fortaleza para enfrentar las objeciones ideológicas, la prudencia en detectar los ritmos y momentos (si permiten avanzar aprisa o si recomiendan ir más lentos). Descubrir la presencia del Espíritu de Jesús resucitado
¿Con quiénes y para quiénes se hacen estos análisis?
Un científico social comprometido con la transformación de su entorno social no es un sabio solitario, encerrado en su gabinete y aislado. Es conciente de formar parte de un “sujeto histórico” al que ofrece humildemente sus servicios. Esto implica un equipo de trabajo, así como cierta colectividad a quienes se pretende acompañar en sus conflictos, sin manipulaciones ni protagonismos. Este doble sujeto –el de su equipo y el de sus destinatarios- condiciona modos, temas y pedagogía de trabajar.

Con el equipo central, el investigador puede pedir colaboración en colecta de información y de interpretación. Sus compañeros suelen estar más cercanos a la gente y pueden verificar si las conclusiones van siendo aceptadas o rectificadas.

Con los destinatarios del análisis, el sector territorial donde se trabaja, procurará integrarlos, con una pedagogía concientizadora, cuestionándolos y escuchándolos. Seguramente aportarán elementos en los que el equipo central no tomaba en cuenta. Esa pedagogía partirá de las necesidades sentidas (aquellas que la gente siente como más urgentes), para ir poco a poco, haciendo ver las causas más profundas y los efectos a un plazo mayor, en contextos más amplios cada vez, hasta que comprendan que la solución de aquellos problemas cotidianos dependerá de causas que no se conocían bien o que parecían incontrolables, lo que proyectará la organización hacia sectores más amplios.
TIPOS DE ANÁLISIS

Dependiendo de los fines para los que elaboremos nuestro análisis, se distinguen dos tipos alternativos –no pueden realizarse al mismo tiempo–, el ANALISIS ESTRUCTURAL y el ANÁLISIS COYUNTURAL.
También se conoce el primer tipo, como “análisis diacrónico” y se emplea para analizar cómo está estructurada u organizada una realidad social, de cualquier nivel (el prefijo griego dia quiere decir “corte” (v.gr.: el “diámetro” corta una circunferencia en dos mitades); mientras que el segundo se le llama “análisis sincrónico” (el prefijo “sin” “con”, el conjunto en su totalidad (sinfonía, síntesis), ya que este análisis da cuenta de los procesos extendidos en la línea del tiempo. Representando esto en un cable de computadora, la longitud del cable sería el “Análisis Sincrónico” o el proceso en continuidad de todo un trayecto; mientras que si le hacemos un corte al cable, observamos que en su interior, abarca varios filamentos delgados, que suelen ser de distintos colores para reconocerlos, y ese sería el “análisis diacrónico”

ANÁLISIS SINCRÓNICO
Otro tipo de herramienta es este que posibilita dar cuenta del dinamismo procesual que tuvo determinado evento o conflicto, en su devenir a través del tiempo

ANÁLISIS DIACRÓNICO
Toda sociedad es un complejo de instituciones, grupos, peso social, sectores, poderes, etc., los cuales están interactuando estructurados de determinada manera.
I ANÁLISIS ESTRUCTURAL

Hay diversos esquemas para comprender una sociedad compleja, como la de los países desarrollados occidentales. De trata de que visualmente podamos comprender la forma como se estructura y funciona. El marxismo presenta la siguiente, presentada como la de un edificio; pero también se la ha asemejado a un árbol.
ECONOMÍA. En ambas metáforas, la base o “infraestructura” suele presentarse bajo tierra. La economía es la que determina (o al menos, condiciona) todos los elementos de la sociedad, empezando por su modo de producción: los seres humanos nos agrupamos para que más fácilmente podamos producir lo necesario para vivir y para reproducirnos como especie. Pero al mismo tiempo, el trabajo se organiza de modos más congruentes con el modo de producción. Son las fuerzas de trabajo, con medios de producción (tipo de herramienta) que cada cultura implemente (v.gr., la siembra puede hacerse con coa, con arado o con tractor). Según la posición que ocupe en el sistema productivo, las colectividades se organizan mediante “clases sociales”.
Las actividades de la economía son:
- Producción- todo el proceso productivo, como conjunto de zonas fabriles-
- Circulación- El comercio, para intercambiar los bienes producidos
- Distribución- En toda sociedad, la totalidad del producto colectivo se distribuye en toda la sociedad; pero en las nuestras se realiza en forma desigual, pues una minoría (clase) suele apropiarse de una buena porción
- Consumo.- Los mercados y el dinero, para facilitar la adquisición de mercancías, y la forma cómo se accede a ellos-.
POLITICA.- La siguiente nivel es la estructura propiamente dicha y esta es la política, o relaciones de organización de acuerdo al peso político de diversos grupos o clases sociales. Sería el tronco del árbol (o los pisos del edificio). En la parte superior de nuestro árbol vendrían las ramas, o subdivisiones de poderes. En una república estarían los poderes ejecutivo, legislativo y judicial; pero juntamente con estas instituciones que forman el Gobierno, otro ramaje adjunto lo componen los Partidos políticos y las organizaciones de la sociedad civil, y por otro lado, las fuerzas armadas.
IDEOLOGÍA (superestructura). Viene siendo la fronda de nuestro árbol o la argamasa o “mezcla” del edificio, ya que su función es mantener cohesionada la sociedad. La componen todas las ideas, pensamientos, sentimientos o recuerdos, y entre estos, son los que producen las clases dominantes los que se introyectan en toda la sociedad. Por supuesto, hay instituciones específicas para diversos aparatos ideologicos: la escuela, la familia (refranes), las iglesias, los “mass-media”, etc. LA función principal de este nivel es aceptar la forma de hegemonía de las clases dominantes.
II ANÁLISIS COYUNTURAL
Este tipo de análisis construye su unidad seleccionando pequeños actos o noticias para enfocarse en sólo uno de sus temas, para reconstruir un evento o un conflicto significativo que pueda historizarse. Es lo que llamamos “coyuntura”, dar cuenta del suceso en cierta totalidad. Para ello, el analista debe investigar distintos elementos:
- Actores: ¿Quiénes son los participantes en el evento? Los protagonistas principales, por supuesto; pero también personajes secundarios que tuvieron parte en él.
- Peso de cada uno de ellos.- Habrá que medir el peso que tiene cada actor, sea por su poder, su economía, sus alianzas, sus apoyos; pero también sus puntos débiles.

3. Investigar las causas.- Facilita el manejo del conflicto. Para ello necesitamos cuatro pares de anteojos: para ver de cerca (causas manifiestas e inmediatas); para ver de lejos (causas manifiestas y remotas); anteojos oscuros para ver de cerca: (que provienen del subconciente de los actores, no del todo conocidas); anteojos oscuros para ver de lejos (que se esconden en lo profundo del inconciente colectivo de las culturas)
4. Su estrategia y tácticas.- La estrategia es el objetivo final, la meta perseguida en ese evento o conflicto, y las tácticas, cuáles son los medios que utiliza para lograrlo. Conocer las tácticas del adversario puede ayudar a neutralizarlo, por ejemplo.
5. Distinción de fases o períodos.- Un conflicto es algo difícil de comprender desde el principio, antes de que sea susceptible de verlo en su conjunto. Pero luego habrá que distinguir períodos o fases que tengan cierta unicidad.
6. Períodos claves: Ruptura, crisis, climax, solución, reintegración, posibilidad de nueva escalada.

- Parábola del conflicto:
- Precrisis.- Son los condicionamientos remotos; ciertas motivaciones semiocultas, que se pierden en el inconciente colectivo, el ethos cultural, la mitología o la sociobiología, que ciertamente influyen; pero en generalmente pueden desdeñarse
- Antecrisis.- Son motivaciones próximas que dan lugar a conflictos. La sicología social a veces descubre que las causas de conflicto se deben a una “doble contingencia”, de lo que los diversos actores esperan con su acción o la respuesta del otro. A veces la comunicación de las expectativas fue deficiente y dio pie a malentendidos. Aceptaciones o rechazos, que pueden –o no- ser consecuencia de una mala interpretación. Puede haber también insuficientes motivaciones para que la acción se encuadre dentro de la norma dada, o bien, discrepancia entre el control normativo sobre los fines o de los medios. A veces los cambios son motivo de tensiones, ya que si bien algunas veces son refrescantes, otras veces son causa de tensiones.
- Ruptura.- Es un momento en el que se quebranta lo regular normativo, que puede o no ser deliberado, y que sirve como detonador simbólico.
- La crisis.- Son momentos cruciales, decisivos y peligrosos, que forman parte inevitablemente de la vida misma. Se caracterizan por contradicciones, tensiones o rupturas, que hacen dudar de la línea a seguir. Pueden deberse o bien a un factor exógeno, o a alteración en el desarrollo normal. Así como no todo cambio da lugar a una crisis, tampoco toda crisis de lugar a un conflicto. Hay crisis en las que se profundizan las rupturas, se revelan intrigas anteriormente encubiertas y se hace manifiesta la estructura social (análisis estructural). En este momento, las caretas caen y las tensiones se vuelven explícitas
- Nudo crítico.- El momento axial, cuando el conflicto llega a su acme (que sólo posteriormente puede hacerse conciente). Se desata la confrontación, con fases de mayor o menor intensidad. Es donde el conflicto se haya más intrincado
- Acción reparadora.- Las colectividades no pueden vivir permanentemente en conflicto. Llega un punto en el que se busca una salida o ajuste para superar la crisis (esa salida puede ser, incluso, judicial)
- Reintegración del grupo disturbado o reconocimiento de un cisma irreparable.
MÉTODOS Y TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN
Nivel de análisis:
Es importante explicitar el nivel geográfico de la realidad que vayamos a analizar, pues dependiendo de cuál sea, serán las técnicas a emplear:
- micronivel (una parroquia, un barrio) (Un Estado)
- mesonivel (una región) (un país)
- macronivel (una ciudad) (Latinoamérica)
- Modos de recabar información.- Para la elaboración de nuestros análisis necesitamos tener suficiente información confiable. Existen en las ciencias sociales diversas técnicas al respecto, dependiendo de la índole y finalidades de la investigación. Algunas de las principales son las siguientes:
- La encuesta.- Para un micronivel (o mesonivel, si contamos con suficientes entrevistadores) es posible aplicar una encuesta, aplicando algún cuestionario con pocas preguntas cerradas. Hay fórmulas para calcular el tamaño de la muestra, dependiendo de la confiabilidad que necesitemos
- El muestreo.- Si la población es numerosa (un mesonivel) y no contamos con muchos recursos, un muestreo puede ser suficiente para fines no demasiado precisos. Quizás con unos 150 cuestionarios nos pueden dar una idea.
- Entrevista.- Esta es una técnica cualitativa, más adecuada para la antropología. Si en las anteriores se trataba de hacer pocas preguntas cerradas a mucha gente, en esta se trata de hacer muchas preguntas a poca gente. Quizás unos cuantos informantes, llevando un guión flexible, prefiriendo que hablen libremente.
- Historia de vida.- Una variable de la anterior. Se trata de que en varias sesiones se recupere lo más detallado posible la biografía de algún informante representativo. Aporta muchas luces para el conocimiento de la realidad
- Observación participante.- Antes de hablar con las personas, se aconseja que el equipo investigador observe la realidad en breves períodos de tiempo, con los cinco sentidos, sin emplear herramientas que llamen la atención, pasando lo más desapercibido posible, observando cada detalle. Posteriormente, cuanto antes, escribirá todo lo que recuerde, al detalle y sin hacer juicios de valor. Se pueden intercambiar las libretas si todos hicieron la misma observación sin comunicarse.
- Hemeroteca para niveles más amplios (ciudad o país), una fuente para recabar información es la hemeroteca (la prensa)
- Sistematizar la información.- Los datos recabados deben posteriormente ser clasificados, ordenados, sistematizados. Para ello es conveniente ir construyendo una base de datos para tenerlos a disposición cuando los necesitemos. Esto facilitará el cruce de variables, importante para la comprensión de lo recogido.
Elección de un paradigma
- Para integrar toda la información recabada y que el análisis brinde toda su potencialidad, se requiere la adopción de algún método.

Thomas S. Kuhn[1], Investigando la historia de las ciencias, descubrió que su desarrollo no fue conducido por un proceso lineal (los nuevos descubrimientos se van incorporando a la ciencia ya existente). Quizás al inicio, en la etapa pre-científica, las cosas pudieron suceder así; pero ahora la ciencia siempre requiere de un método: la realidad no se conoce directamente, requiere de un modelo general que facilite su manipulación. Ningún método es capaz de dar cuenta plenamente de toda la realidad; siempre quedan enigmas que sin responder. Si no importan mucho, tales inexactitudes pueden despreciarse sin mucho problema. Pero llega un punto en que tales anomalías van siendo cada vez más frecuentes y más importantes. Entonces la comunidad científica se inquieta y busca, hasta que aparece otro método, que por un lado, dé cuenta de los fenómenos del anterior; pero que además explique algunas de aquellas anomalías. Esto es lo que Kuhn denomina una “revolución científica” o mejor, un “PARADIGMA”. El nuevo paradigma facilita nuevas investigaciones, que lo van completando, mejorando, y esto constituye la llamada “ciencia normal”. Nuevamente volverán a aparecen otras anomalías más… y tendrá que venir una nueva “revolución científica” y un nuevo PARADIGMA.

Kuhn elaboró su teoría para interpretar la historia de las ciencias. Se movió en los terrenos de las ciencias naturales (“ciencias duras”):
- La Física: desde Newton se desenvolvía normalmente; aunque con algunas anomalías que podían bien desdeñarse. Pero cuando se intentó aplicarla a la astronomía, que requería de mediciones más precisas, las inexactitudes importaban, hasta que Einstein construyó la “teoría de la relatividad”.
- La Química: explicaba la combustión de los cuerpos atribuyendo al “flogisto”, cierta materia consumible, hasta que Priestley y Lavoisier descubrieron el Oxígeno, que al mismo tiempo que seguía resolviendo los problemas anteriores, permitía resolver misterios inexplicables hasta entonces.
- La Óptica explicaba la luz gracias a ondas, hasta que Newton descubrió que se debía a corpúsculos (fotones). Pero hoy ya sabemos que ambas teorías se complementan
- La electricidad era pensada como un fluido, hasta que Franklin la atribuyó a fenómenos de atracción y repulsión.
- Astronomía: la visión de Tolomeo para orientar las rutas náuticas con el presupuesto de que la Tierra era redonda, permitió buenos viajes y descubrimientos, hasta que Copérnico la impulsó más con el supuesto de un Planeta redondo.
Al aplicar este principio metodológico del “paradigma” a las ciencias sociales, se percibió que a diferencia de las ciencias naturales, los paradigmas no se sustituyen unos a otros, sino que coexisten entre los investigadores. La razón es porque, si bien el estudio de las sociedades sigue requiriendo de la “objetividad”, esta no equivale a “neutralidad”, ya que el investigador está implicado en el objeto mismo que se investiga e interfiere en la realidad para transformarla. Se puede elegir uno u otro paradigma dependiendo de la opción que se tenga como investigador o también la índole del objeto que se estudia. De este modo se puede hablar –entre los paradigmas más conocidos-, de positivismo, funcionalismo, difusionismo, culturalismo, estructuralismo, hermenéutica, etc.
[1] Thomas S.Kuhn: “La estructura de las revoluciones científicas”
[1] Por ejemplo, esta estadística de porcentaje de confiabilidad que la gente da: al INE confiabilidad, mucha o algo (35%), poca o nada (64%). A los partidos políticos, mucha o algo (22%), poca o nada (77%).



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