POSICIONARNOS AL FINAL DEL PRIMER SEMESTRE DE GOBIERNO DE AMLO

A MEDIO AÑO DE GOBIERNO

POSICIONAMIENTO POLÍTICO

Enrique Marroquín

Nos encontramos a un año de la elección de Andrés Manuel López Obrador como Presidente de México y a medio año de su Administración.  Ya es tiempo suficiente para una primera evaluación, así como para posicionarnos concientemente ante este gobierno (apoyo incondicional, colaboración, acomodo pragmático, crítica razonada e informada, conformidad con las críticas mediáticas, etc.). Se perfila ya su estilo de Gobierno, así como su programa y las dificultades contra las que se enfrenta.  Dado el interés que hemos de tener todos, –en cuanto ciudadanos y miembros de la sociedad civil–, de participar de alguna manera en este momento histórico que nos toca vivir, les presento este análisis, elaborado con la mayor objetividad posible (que no “neutralidad”, pues todo analista se encuentra socialmente situado, y en lo personal tengo una posición al respecto). Soy conciente de lo limitado de las fuentes consultadas;[1] pero la presento como una contribución a los numerosos análisis (periodísticos o televisivos) que en estos días irán apareciendo. Lo he cerrado el 31 de mayo, justo antes del II Informe Trimestral prometido por el Presidente. Se organiza de la siguiente manera:

I ANTECEDENTES
Contexto mundial y nacionalPeriodización de la gestión de AMLO
II POSICIONAMIENTO POLÍTICO
Las Derechas y sus cuestionamientosLas Izquierdas y sus cuestionamientos
III ¿QUÉ HACER?
Posicionarse, elaborar análisis, diagnóstico, escenarios, tácticas

I ANTECEDENTES

Pocas veces en la historia de México habíamos comenzado un sexenio con una polarización tan marcada como en el presente. No puede ser otra manera, sabiendo todo lo que está en juego.

  1. El contexto económico mundial:  Límites de posibilidad permitidos.

“Una de las formas de dominación del imperialismo neoliberal y neoconservador es la privatización del sector público de los estados metropolitanos y periféricos en procesos que al realizarse incrementan la corrupción y la criminalidad organizada, con ésta bajo la sombra de corporaciones y estados, o contratada, en caso necesario, para actos criminales contra pueblos, comunidades o personas, en acciones destinadas a despojarlos de sus propiedades, de su libertad o de su cuerpo. (…) Esto ha hecho de los funcionarios públicos agentes de ventas de las propiedades nacionales y sociales o cómplices pasivos de la corrupción y la represión de que a menudo se sirven para incrementar su personal patrimonio y poder.(…) En las nuevas circunstancias, el crimen organizado combina sus conocimientos políticos con los económicos, y todos con los criminales y tecnológicos (…) Se urden medidas de especulación y depredación que estructuran en el propio siglo XXI nuevas formas de acumulación primitiva, despojo, así como, de esclavismo, de servidumbre, de tributación y de salarios o ingresos de hambre que en gran parte del mundo pesan sobre la inmensa mayoría de una población” (Pablo González Casanova “A dónde va México” 7/ IV/19).

  • Contexto político mundial:  Derechas e Izquierdas.

Estas categorías, tomadas de la geometría, emigraron desde la Asamblea Legislativa Constituyente en 1791 después de la Revolución Francesa, para ubicar respectivamente a los grupos hegemónicos y los grupos de oposición emergentes dentro de una filosofía evolutiva de la historia, en la línea de la libertad, la justicia y la paz. Esta oposición antagónica se fue relevando respectivamente en sendas dicotomías: oligarquía monárquica/ republica liberal; burguesía capitalista/ proletariado, y ahora se expresa como la oposición dicotómica entre “proyecto de muerte” neoliberal/ “proyecto de vida” altermundista. Lo que este último antagonismo pone ahora en juego es, o bien la organización económico-política desde la “maximalización de la riqueza de las élites mundiales”, o bien la garantía de satisfacción mínima de las necesidades básicas de las mayorías y de los recurses del Planeta.

Una vez que el informe de Mueller descartó una relación complotista de Donald Trump con Rusia, queda la posibilidad, nada remota, sobre su próximo triunfo electoral, ya que su política en conjunto parece satisfacer, increíblemente, a una mayoría de electorado estadunidense. Lo cual, por lo demás, parece corroborar enfáticamente la idea de que, en el mundo en su conjunto, se imponen las ideas de la Derecha, incluso extrema. La Izquierda, por su parte, se encuentra muy debilitada, entre otros factores, por el papel que juegan los medios de comunicación masiva que suelen estar en manos de oligarquías, prontos a criticar acremente cualquier idea que se aproxime a los esquemas socialistas, desprestigiados desde el estalinismo, incluso mediante mentiras y falsificaciones históricas acaudalados. En Latinoamérica, la derecha se ha fortalecido extraordinariamente; pero las izquierdas, acaso desarticuladas, no han desaparecido. (Víctor Flores Olea: “El mundo entre la Izquierda y la Derecha”. La Jornada 13 mayo 2019)

II PASOS PARA CONSOLIDAR LA GESTIÓN PRESIDENCIAL

He estado elaborando sendos análisis sobre cada una de las etapas por las que se fue conduciendo la gestión gubernativa de Andrés López Obrador (AMLO). Estos artículos se encuentran a su disposición en mi Blog La Atalaya del Centinela.[2] Me remito a ellos para conocer las respectivas etapas con más detalle.

  • Antecedentes del contexto nacional- Durante hace por lo menos seis sexenios, la política económica dejó de ser nacionalista, y se convirtió en el instrumento de privatización y entrega al exterior, lo que favoreció gran corrupción, saqueo a los pueblos originarios, impunidad y violencia (mediante la vinculación entre algunos políticos y el crimen organizado). Fueron aumentando las desigualdades, la pauperización, las migraciones y la degradación de la democracia. En el sexenio de Enrique Peña Nieto (EPN), la situación sobrepasó los límites de tolerancia y la sociedad en su conjunto estaba convencida de la necesidad de un fuerte cambio; si bien no había acuerdo sobre el rumbo en que habría de darse sobre el cómo hacerlo, sus agendas y los agentes que las conducirían. Mientras algunos se conformaban con una suerte de maquillaje, existían grupos que acariciaban la vía de la violencia.
  1. La campaña electoral (del 30 de marzo al 27 de junio de 2018).

Candidato de tres campañas electorales, AMLO recorrió varias veces el país. La sociedad estaba polarizada; pero no se notaba tanto, debido al generalizado repudio a la gestión de EPN. No había mucho consenso en agendas, lo que dividió a los Partidos opuestos a MORENA, un nuevo “movimiento” que se perfilaba como ganador. Se preveía gran abstención; pero a medida que llegaba la fecha aumentó el interés de participar, si bien no eran tan claras las preferencias. Los debates, finalmente, no modificaron las encuestas. Aunque AMLO no se mostró especialmente brillante, dejó que sus contendientes se desprestigiaran mutuamente y los analistas le auguraban el triunfo, con el 27% de preferencias.

  • Las elecciones del 1° de julio 2018.

Durante las campañas, la sociedad civil mejoró tanto su conciencia crítica como su conciencia participativa y su capacidad de vigilancia. Fue así como se evitaron los inveterados fraudes electorales. La actuación del INE y del TRIFE, pese a haberse dejado llevar por presiones, fue bastante decente, y aunque hubo denuncias de compra de votos, no modificaron los resultados. El electorado votó con lógica: el camino del continuismo, aparentemente el más seguro, a la postre se evidenciaba como el menos seguro, pues con un deterioro tal, de seguir el país como íbamos, iría al colapso. Las campañas visibilizaron la polarización existente de la sociedad. Según las encuestas, la mitad de la población brindaba su apoyo entusiasta a AMLO y la otra mitad, dividida entre candidatos, externaba su rotunda oposición, por miedo (20%) o por aversión (80%). Se intuía que no se estaba votando por una alternancia más, sino por una alternativa, y que más que un cambio de presidente o de Partido, se trataba de un cambio de régimen político. El triunfo fue incontrovertible. La alianza JUNTOS HACEMOS HISTORIA obtuvo más del 53% de los electores (30 millones de votos), y el resto se diluyó entre los demás Partidos. Además, MORENA obtuvo más de 300 escaños en el parlamentario (de los 500).

  • La Transición: (del 1° julio 2018 al 1° de diciembre 2019).

El aplastante triunfo de MORENA consternó a los opositores –¿Qué fue lo que sucedió?–. Había ganas de participar en esta experiencia histórica; pero… ¿cómo? ¿hacia dónde?

       El presidente electo parecía tener claro dónde ir, y aceleraba su implementación a ritmo frenético, al punto que parecía que ya estaba gobernando. Cambiaban muchas rutinas de nuestros inveterados rituales políticos. Comenzaron a sentarse medidas que facilitarían su gestión, tales como el bosquejo del marco legal necesario: Un paquete de reformas anunciadas el 10 de agosto, tipificaba como delitos graves sin derecho a fianza, la corrupción, el fraude electoral, el robo de hidrocarburos y el robo de casas habitación. También seleccionó sus principales colaboradores: quizás no los deseables (MORENA apenas es un movimiento en vías de convertirse en Partido); pero al menos no le harían sombra al caudillo. Dejó en claro que no toleraría ninguna corrupción comprobada, so pena de separarlos de inmediato de sus cargos. El Presupuesto 2019 pareció demasiado ambicioso. Augura para este año un crecimiento del 2%, que si garantiza el pago de la deuda, la magnitud del gasto social deja poco margen para imprevistos del contexto mundial.

Tuvo algunas intervenciones discutibles. La principal fue la suspensión del nuevo aeropuerto (NAIM). Había razones técnicas, económicas, socioambientales; pero también se trataba de una cuestión de gobernanza (mostrar quién es el que manda). Si como dice AMLO, “la política es el arte de elegir entre dos males, el menor”, tal vez desde el punto de vista económico la decisión tomada haya sido la acertada (los costos aumentaron mucho y el mantenimiento requeriría cuantiosos gastos); pero desde el punto de vista político fue una decisión errónea: desde ahora, las inevitables críticas hacia el aeropuerto ya no recaerán sobre EPN (NAIM), sino sobre AMLO mismo (Santa Lucía). Con todo, la aceptación al Gobierno aumentó el porcentaje de los votantes, superando el 65%

  • Los primeros cien días: (1° diciembre a 9 de marzo de 2019).

El “estilo personal de gobernar”, como lo llamó Reyes Heroles, deja ineludible marca en el Gobierno de cualquier presidente; pero más en el caso de una personalidad tan compleja como la de AMLO. Para que este factor sea útil hay que distinguir entre la persona y sus hechos. Hay personalidades con grandes defectos y con grandes resultados; mientras que otras personalidades equilibradas y agradables logran apenas resultados mediocres.

  • Su persona: En sus ruedas de prensa “mañaneras” afloran algunos de sus rasgos de personalidad. En ellas informa sobre la agenda del día, la explica didácticamente, educa, ideologiza, moraliza… pero también provoca, ironiza (“fifís” y “conservadores”), polemiza, polariza, presume (“nunca antes”) y manifiesta su protagonismo (ahora ya está invitando a sus colaboradores a participar).
    • Sus hechos:  Los100 primeros días –a partir del presidente norteamericano Benjamín Franklin, en 1933– suelen ser “días de gracia”, en los que no se publican críticas al mandatario. Sin embargo, en la presente Administración ya desde el primer día sus adversarios no han dejado de golpear.
    • Aciertos importantes: En lo tocante a las líneas prioritarias de la 4T (aquellas por las que votamos), parecen haber recibieron un buen impulso inicial.
  • Combate a la corrupción.- Aunque “la corrupción se combate de arriba hacia abajo, como se barren las escaleras”, dado todo nuestro pasado histórico, el cambio es lento, pues se fomentó una cultura de corrupción difícil de erradicar. En este tiempo se constataron varios resultados:
    • Respecto a la corrupción.- Fue exitoso el desmantelamiento del “huachicoleo”. El robo de gasolina en PEMEX era escandaloso: una mafia, perfectamente organizada, operaba desde la Torre misma de PEMEX, dirigida por los encargados mismos del monitoreo, con técnicos especializados que desviaban combustible a ductos paralelos a depósitos clandestinos en las refinerías (Salamanca). El combustible era distribuido por pipas de PEMEX a gasolineras que llevaban una doble facturación. Empero, su sorpresivo combate ocasionó una crisis de desabasto solucionada mediante la compra precipitada de pipas en el extranjero.
    • Respecto al combate contra la impunidad, mucha gente esperaba ver más resultados. Fueron cesados algunos jueces que viciaban procesos, de modo que los acusados salían de inmediato, indemnes o con ridículas penalidades.
    • Respecto a la violencia, no se notó aún descenso suficiente –el número de homicidios incluso creció–; pero se perfilaron las nuevas tácticas y se presentó al Congreso el andamiaje jurídico para la nueva Guardia Nacional.
    • Respecto a la “austeridad republicana”, se tomaron medidas contra el derroche y los lujos innecesarios; pero a veces con mengua de la eficiencia. Respecto a los Programas de Bienestar, se echaron a andar múltiples y generosos programas de ayudas, que serán depositadas directamente a tarjetas bancarias.
    • Respecto a las relaciones exteriores- AMLO recupera la tradicional política exterior, la llamada “Doctrina Estrada” o “Doctrina Mexicana” (1930), cuyos principios son: la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias internacionales, la cooperación internacional para el desarrollo y la lucha por la paz y la seguridad internacional. El canciller Marcelo Ebrard hace buen papel.

  • Desaciertos: Ha habido medidas que fueron repudiadas por la mayoría de analistas. Entre estas, podríamos mencionar las consultas. Es encomiable la pretensión de impulsar la democracia participativa, y que la expresión de la voluntad ciudadana no se reduzca al mero voto sexenal de las elecciones (la consulta, el plebiscito, la revocación de mandato); pero la forma que se realizaron las dos consultas “vinculantes” no satisficieron los requisitos de confiabilidad. La Consulta para el aeropuerto y otros programas desarrollistas obtuvo un millón de respuestas, y la de la Termoeléctrica de Morelos, 55,750. Las fallas cuestionadas es que parecieron consultas simuladas sobre decisiones ya previamente tomadas, que su formulación estuvo sesgada, que su diseño no fue bueno y que el Gobierno fue juez y parte. Esperemos que estos defectos se corrijan; pero que se mantenga este recurso.

Pese a las críticas, a los cien días de su mandato AMLO conservaba aún el apoyo de la ciudadanía, que inicialmente fue del 60%; pero que después del desmantelamiento del huachicol superó el 80%.

  • Segundo trimestre de Gobierno (del 1° marzo al 31 de mayo de 2019).

En las principales líneas de Gobierno, aquellas que merecieron nuestro voto, hubo Indiscutibles mejoras respecto a los gobiernos neoliberales:

  • En Pemex.- El “huachicoleo”, robo calculado en 56 mil barriles diarios. La limpieza de este increíble fraude hizo que disminuyera, de 700 pipas robadas cada día (llegó a 1,000) a apenas unas 4 pipas. Los ahorros se calculan en unos 60 millones de pesos (mmdp). Pero además del robo de gasolina, se descubrió corrupción en múltiples contratos (la empresa alemana Siemens tiene una demanda de PEMEX por 500 mdd. ya que quien recibía los sobornos estaba coludido con el dueño de la Inmobiliaria Cima Brisas en Acapulco).
  • En la CFE se destinan para compra de combustible en el extranjero entre 100 y 150 mmdp (de los $500 mmdp del presupuesto), equivalente a la mitad del que consumimos. Se abandonaron las 60 centrales hidroeléctricas del país, pese a ser una energía limpia y barata, y se dieron facilidades para producir o importar energía eléctrica con gas, que nos generó una gran dependencia y muchos más costos. Ya se localizaron los procedimientos de corrupción.
  • En la venta de medicamentos, se supo que un consorcio –el Grupo Fármacos Especializados– en el sexenio pasado acaparó el 35.2% de las compras de medicamentos por el IMSS y el ISSTE, con ganancias de unos 106. 813 mmdp del total de 303 mmdp. Diez empresas concentraron el 80% de las compras de medicinas (unos 80 mmdp), y sin embargo, hubo desabasto de medicinas en los hospitales. El gasto anual era de 90 mil millones de pesos: Se hacía una licitación, incluso una compra consolidada de 1,500 claves; pero nada más vendían mil, y quedaban 500 sin compromiso de venta, las cuales eran adquiridas posteriormente a precio de urgencia, ya sin ningún control. Mientras se ahorraban en mil productos un 10% o 20%, en las 500 que no se ofrecían se perdía entre el 200% y el 300%.
  • La condonación de impuestos a los grandes contribuyentes: Según el SAT, entre 2007 y 2018 fue de 400 mmdp, del cual, 45 beneficiarios concentraron el 33%. Sin embargo, la organización FUNDAR, Centro de Análisis e Investigación, opinó que la condonación de aquel período pudo alcanzar los 630 mmdp; y según el IFAI, si se incluyen los créditos fiscales condonados, la cifra alcanzaría 1.1 billones de pesos.
  • Los libros de texto de Educación que se requieren son 176 millones. La empresa Bio.PAPPEL, de Miguel Rincón se había comprometido a entregarlos; pero cuestionado por su cercanía con el Presidente, se le canceló la licitación, lo que produjo retraso en la entrega.
  • Los fertilizantes, de la empresa Agronitrogenados a AHMSA, que en 2014 Pemex había comprado en 275 millones de dólares. Los recursos de la petrolera, ya en aprietos financieros, se gastaron en una transacción en la que recibió instalaciones que tenían 14 años sin operar y 60 por ciento de la maquinaria era inservible.
  • Pagos a columnistas y analistas (más de mil millones a 34, de los cuales, el 25% a cuatro empresas periodísticas (entre ellos, Joaquín López Dóriga y Enrique Krauze). Estas subvenciones no entran dentro de la publicidad oficial (legal y necesaria) y que el año pasado ascendió a $10 mmdp, una cuarta parte se dio a 15 periodistas, y que para el próximo año se pretende reducirla a $4 mmdp.
  • Hay otras formas de corrupción que se están combatiendo, tales como el influyentismo o nepotismo, causa por la que se presionó a renunciar la Secretaría del Medio Ambiente (SEMARNAT) Josefa González Blanco Ortiz Mena, quien pidió a su amigo, gerente de la aerolínea, que retrasara media hora un vuelo, porque iba a llegar tarde a su compromiso.
  1. Combate a la impunidad, vicio que va del brazo con la corrupción, también va teniendo avances; aunque muchos desearíamos ver más. Contando con la división de Poderes y que el Ejecutivo respeta la autonomía del Judicial, este rubro es más delicado. El Fiscal General de la Federación, Alejandro Gertz Manero, estaría dispuesto a agilizar las investigaciones y a actuar con valentía; pero no cuenta con personal suficiente para atender las 300,000 carpetas pendientes (30,000 en curso). Entre las más importantes investigaciones presentes están la “Estafa Maestra” de Sedesol, que pudo haber causado daño por casi 6 mmdp., así como la corrupción que propició la empresa Oderbrecht para obtener contratos de obra pública, calculada en 6,400 mmdd. Estas investigaciones no son fáciles, pues cuentan con los abogados más caros y más duros. Por lo pronto se ha arrestado al Director General de Pemex, Emilio Lozoya y a Alonso Ancira, Director de Altos Hornos.
  • El combate a la violencia es un clamor de toda la sociedad, pues la inseguridad ha llegado al límite de soportabilidad. Hasta ahora no se ha notado mucho avance, e incluso los homicidios han aumentado. Las reuniones de madrugada, la Comisión de Seguridad elaboró un mapa de la delincuencia y se detectan las necesidades específicas de las 265 regiones. El principal recurso que se piensa utilizar es la Guardia Nacional, cuya creación recientemente fue aprobada constitucionalmente, así como su reglamentación secundaria. Se esperan ver resultados dentro de unos meses.
  • El combate al derroche en la administración pública era un reclamo impostergable. Los gastos administrativos y los salarios de la “burocracia dorada” eran escandalosos. Además de eso, vivían en el derroche a cargo del erario (autos de lujo, aviones, viajes, edificios, etc.). Fue necesario poner orden, dada la condición de pobreza generalizada del país (“No más Gobierno rico y pueblo pobre”). Había varias instancias que duplicaban funciones (por ejemplo, las 200 Subdirecciones adjuntas). Sin embargo, la austeridad republicana no renunció sólo a los gastos superfluos, sino también a otros gastos que sí eran convenientes. Los recortes a veces conducen a la ineficiencia, y buenos profesionales que podría contratar la administración pública prefieren emigrar hacia la iniciativa privada. La medida de que nadie gane más que el Presidente, parece buena; pero se arriesga a quedarse con colaboradores medianos. Ahora, la Suprema Corte aceptó un amparo en contra y solicita que sea el Congreso sea quien fije el monto del salario presidencial, así como los criterios para hacerlo.

OTROS ASPECTOS IMPORTANTES

  1. La nueva Reforma Educativa.- Se había criticado la anterior “mal llamada” reforma educativa de EPN, bajo el supuesto de que se trataba más de una reforma laboral, que se tradujo en un conflicto con los maestros, al no habérseles tomado en cuenta. Se oponían a que sus evaluaciones fuesen forzosas y “punitivas”, y se denunciaban los dispendiosos gastos de imagen o publicidad del titular de Educación, Aurelio Nuño, los cuales, entre 2016 y 2017 fueron de 3 mmdp. Ante eso, el 12 de diciembre de 2018 AMLO propuso su derogación. A fines de marzo presentó su propuesta de reforma al Congreso, siendo aprobadas algunas enmiendas a la Constitución.[3] Sin embargo, las reglas secundarias fueron rechazadas por la CNTE, y dada la importancia de contar con los maestros, el 16 de abril AMLO mandó un memorándum para que se eche abajo dicha reforma, y convocó a ambos sindicatos, acordándose elaborar juntos propuesta para las reglas secundarias.
  • La Ley laboral.- El Senado aprobó el 29 de abril de 2019 la Reforma Laboral, para lo cual se modificaron varias leyes existentes y se ratificó el Convenio 98 de la OIT, sobre el derecho de sindicación y negociación colectiva, y se cumplieron los compromisos asumidos con la firma del TMEC, que demandaba mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. La nueva ley tiene algunos puntos interesantes.[4]

TEMAS A DEBATIR

Junto a estas líneas prioritarias, que en general fueron acertadas, hubo otras decisiones muy cuestionadas. Algunas críticas se revelan exageradas, poco informadas o malintensionadas; en otras subyacen ideologías o posiciones políticas en las que conviene ver el lugar social de donde proceden; otras más merecen prestarle cuidadosa atención con vistas a su enmienda. Con todo, AMLO mantuvo las preferencias de la población; aunque bajando 10 punto (70%). Me fijo en las siguientes cuatro puntos.

  1. La economía.- Los opositores consideran que apartarse de la economía neoliberal es riesgoso, puesto que dicha economía lleva el prestigio de la “eficiencia”. Algo que no es tan cierto, pues lo que se constatamos es que conduce a la insultante diferenciación social, por medidas contra el pueblo y por la corrupción que facilita. Con todo, la economía puede ser el talón de Aquiles de esta administración. Se nota el cuidado que tiene AMLO en cumplir con los acreedores y en no aumentar la deuda; pero su ansia por abarcar muchas iniciativas en aras de un proyecto exitoso, podría llevarlo a descuidar factores importantes, tales como la marcha de la economía mundial (hay muchos especialistas que advierten la inminencia de otra crisis de gran magnitud, que arrastraría a las economías de muchos países como el nuestro). Economistas ligados al sector empresarial, encuestas, informes de calificadoras externas e incluso, declaraciones de funcionarios del propio Gabinete, señalan que la desconfianza persiste y que ronda el fantasma de la contracción, o al menos de la desaceleración. No creen que México llegue a alcanzar la expectativa de crecimiento del 4%, y auguran que este año no alcanzará el 2%.[5] Ante estas advertencias, AMLO responde que las grandes calificadoras no tienen en cuenta que al disminuir la corrupción se contará con mayores recursos. Es posible que así sea; aunque quizás en un monto menor a lo esperado. El crecimiento sólo pueda darse cuando hay producción y esta dependerá de que haya inversiones. Estas vendrán si se disminuye la incertidumbre sobre las capacidades financieras del Gobierno y si se controla la inseguridad y la violencia. Hay que hacer notar que también hay voces prestigiadas del empresariado y del extranjero que sí ven posibilidades de sortear estos peligros.
    1. Un respiro de confianza fue el acuerdo firmado por el Presidente con tres bancos, HSBC, JP Morgan y Mizuho Securities, para impulsar las finanzas de Pemex y ampliar un fondo revolvente a disposición de la empresa estatal; aunque no se puede ignorar que la deuda de esta empresa sobrepasa los dos billones de pesos.
    1. El Banco Santander dio un mensaje de confianza en México. “Es la nación que más rápido crece en clientes digitales. Lo hizo a un ritmo de 60% en el primer trimestre del año, el doble que Brasil”[6].
      1. El Bank of America Merrill Lynch ofreció al Presidente montos importantes de inversión, y dijeron estar dispuestos a seguirlo apoyando en la medida que vayan saliendo los proyectos, hasta que sean una realidad.
      1. El Director general de KPMG para la región afirmó que según su encuesta levantada entre 1,300 ejecutivos en el mundo, el 76% consideró que México crecerá de manera positiva en los próximos tres años. Pero la inseguridad es el principal riesgo operativo. Están pendientes hacia donde van las políticas públicas de inversiones. 
  •  “Populismo”, palabra con la que ahora se desprestigia a cualquier Gobierno con tendencia social. Algunos Gobiernos latinoamericanos de principios del siglo pasado (Argentina, Brasil, Perú, México) ensayaron con relativo éxito ciertas políticas sociales, que finalmente se revelaron tramposas. En México, el Cardenismo hablaba en nombre del “pueblo” (los sectores populares); pero detrás del discurso estaban los intereses de una incipiente burguesía nacional, que convocaba a campesinos y obreros a una alianza contra la oligarquía extranjerizante, a cambio de satisfacerles ciertas demandas, y que al tiempo se los copó. Hace una década se volvió a emplear el término para descalificar a los Gobiernos latinoamericanos que intentaron beneficiar a los sectores empobrecidos; pero cualquier medida que huela a “populismo” es indefectiblemente descalificada por la Derecha. Los sectores privilegiados se sienten con derecho a la maximalización de la ganancia, vociferan su convencimiento de que toda medida dirigida a que el pueblo satisfaga mejor sus necesidades básicas, lleva indefectiblemente la economía al fracaso, hace dependiente a los empobrecidos y fomenta su pasividad. Los generosos programas de “Bienestar” que implementa la 4T ¿proponen realmente remediar la pobreza, mediante cambios estructurales que rompan situaciones de dependencia? ¿O más bien se trata de otra forma de “populismo”, con dadivosos paliativos para fines clientelistas?
  • Autoritarismo.- Los prejuicios de la Derecha propagan que los regímenes populistas tienden a convertirse en dictaduras (relacionan cualquier gobierno con política social con el Comunismo estalinista, del que la Izquierda no acaba de deslindarse). Desde sus anteriores campañas electorales, e incluso desde su puesto de Jefe de Gobierno del D.F., AMLO ha sido blanco de la acusación de autoritarismo. Reiteradamente se recuerda su frase “al diablo las instituciones”[7], e incluso, se alerta contra una posible dictadura populista como la venezolana. Parece más plausible que se trate de cierta tendencia centralista y protagónica propia de su personalidad, de la que parece ser conciente. Hasta ahora se muestra muy cuidadoso con el orden institucional y manifiesta ser un demócrata convencido (de ahí que se proponga castigar severamente el fraude electoral, haya presentado la posibilidad de revocación de mandato y renuncie al fuero de los servidores públicos). Posiblemente lo que en este Gobierno se está construyendo son condiciones para pasar de un régimen presidencialista deforme, a otro donde haya una real de división de poderes, donde se respeten las leyes y donde se separen los intereses económicos y mediáticos de los intereses políticos. De todos modos, el Presidente requerirá de mucha autovigilancia para no dejarse llevar por tentaciones autoritarias.
  • La Guardia Nacional. Según la percepción social, el problema más grave de México es la delincuencia, y en particular, la violencia. México es uno de los países más inseguros del mundo y el número de víctimas no parece disminuir. La delincuencia organizada -y en especial, el narcotráfico- cuenta con la complicidad y alianza de autoridades y empresas. Ante esto, desde hace doce años, la táctica oficial fueron los operativos militares, que además de mostrarse poco eficaces, ocasionaron numerosas violaciones a los derechos humanos de la población. De ahí la reticencia de muchos sectores de confiar la seguridad pública a militares –en especial en la Guardia Nacional–. Otros observan que la capacidad armamentista está superando a la del Ejército, y citan al respecto al menos tres sucesos en la última semana de mayo, en los que los criminales violentaron y humillado a los soldados.[8] En caso de que fuese verdad que el Estado no pueda garantizar ya la seguridad interior, se requerirá entonces, no ya de la Guardia Nacional, sino del Ejército mismo.

II POSICIONAMIENTO POLÍTICO

Pocas veces se había visto tanta pasión en la asunción de posturas por parte de los actores sociales, como en este inicio de sexenio. La división de la sociedad -que atraviesa familias, lugares de trabajo, círculos de relaciones, etc.- asume a veces polarización visceral (“fifís” vs “chairos”), que connota el antagonismo simplista clásico entre “buenos” y “malos” (poniéndonos cada cual en el primer término del binomio). Pero la dicotomía blanco/negro no conviene a nadie, y los análisis más objetivos se colocan entre los diversos matices del gris. Ante este desconcierto, muchas personas buscan posicionarse racionalmente. Fundamentalmente hay tres actitudes generales:

I LOS INDIFERENTES

En años recientes se había venido dando un desgaste hacia lo político –a veces sinónimo de corrupción, ambición o actividades poco dignas–. Se escuchaba con frecuencia: “es lo mismo de siempre”, “todos son iguales”, etc. Esta actitud parece la menos correcta, pues connota poco interés por la vida pública y delega en otros el destino propio o colectivo. Las peores políticas se implementan gracias a los indiferentes. En esto coinciden algunas posiciones radicales, cuyo proyecto se plantea a tan largo plazo, que dado que en el presente no hay condiciones de cambio, se abstienen de participar para no robustecer este sistema caduco, pues cualquier Gobierno nacional sería enemigo.

II LA DERECHA

Apenas pasado el pasmo electoral, la oposición de Derecha comenzó a organizarse, con su obsesión de hacer fracasar el sexenio. Con todo, habría que distinguir matices:

  1. Existe, por supuesto, una Derecha ilustrada, que cuenta con soportes teóricos y profesionales, influenciada acaso por prejuicios difundidos por académicos del extranjero, que recela de todo lo que huela a “populismo”: empresarios atentos a cuidar su patrimonio, calificadoras o certificadoras del extranjero, académicos atrapados por mitos y dogmas económicos, pero que poseen buen nivel de información y conocimientos teóricos. Con esta Derecha se podría dialogar. Sus argumentos han de ser escuchados, y sus expresiones de disconformidad suelen hacerlas con serenidad.
  2. Junto a ella existe otra Derecha, visceral y prejuiciosa, cuya actitud obedece a motivos vindicativos, y confundiendo derechos con privilegios, se sienten víctimas de la injusticia. Esta oposición cuenta con muchos recursos, y al ser machacona, indudablemente va haciendo mella en la población; aunque no sea tan eficaz como ellos creen. Es compartida por grupos diversos que la conforman:
    1. Los afectados y resentidos: expresidentes, funcionarios de la “burocracia dorada” que fueron desplazados de sus trabajos, sufrieron mengua de prestaciones o desplazo territorial (v.gr., por envío de Secretarías al Interior, etc.).
    1. Los Partidos políticos derrotados, atentos a los inevitables errores de cualquier nuevo Gobierno para ver si pueden recuperarse del desastre electoral sufrido. Por ahora no se les ve mucho futuro, pues la vida política se centra cada vez menos en los partidos y más en movimientos populares u organizaciones de la sociedad civil, o como dice Víctor Flores Olea: “carecen del rigor reglamentario del sistema de los partidos, por lo que se permiten una expresión de lo político y social más informal y espontánea, dando lugar a la creación de nuevas formas de expresión política y de nuevos hábitos y costumbres”.
    1. La Derecha mediática –la prensa chayotera– de la que se valen los grupos anteriores, que recibe pagos indebidos para atacar a AMLO y hacerlo fracasar. Este sector tergiversa, invisibiliza lo bueno y amplifica lo malo, miente (la “posverdad” de los fake news), ridiculiza, propala rumores, utiliza las “redes sociales” mediante bots y fabricación de memes. [9]
    1. Los poderes fácticos: Sectores del empresariado mexicano, que se caracterizan por su voracidad y sus miedos. Quizás su discurso opositor haya menguado un poco; pero sus supuestos apoyos no pasan de buenas palabras.
    1. La oposición del exterior no puede soslayarse. En momentos en que está por comenzar la campaña para elecciones estadounidenses y conociendo a su Presidente, sabe que entre sus partidarios les agrada denigrar a México. Por supuesto que se requiere de mucha prudencia y astucia; pero también de firmeza ante cuestiones que nos importan más -la política migratoria y las negociaciones del T-MEC. En estos días, la amenaza de aumentar unilateralmente y sin razones los aranceles será todo un desafío. Por fortuna, en este punto la gran mayoría de los mexicanos está respaldando a su Presidente.

III LA IZQUIERDA

Entre quienes votaron por la Coalición de MORENA, hubo muchos electores de la Izquierda, convencidos de que se darían pasos hacia una transformación que transitaría hacia cambios estructurales más profundos. Era obvio que la correlación de fuerzas no permitiría ir más allá de ciertos límites; pero podría esperarse que cuando se consiguiera más fuerza, se podría empujar hacia ellos. A seis meses de Gobierno muchos de estos militantes se sienten desconcertados o desilusionados. Se trata de una crítica distinta de la de la Derecha, y por tanto, es necesario distinguirla de aquella y hacer los deslindes pertinentes.

“En México los críticos neoliberales de la 4T desesperan. Sin cesar, día a día, subrayan las barbaridades o los errores cometidos por el íaobierno de AMLO. Como criaturas del discurso neoliberal sólo les es dado leer el mundo de ese modo. No señalan los errores cometidos por el gobierno en el ejercicio de intentar alcanzar los cometidos que se ha propuesto el programa de la 4T, no, esos no los registran; detectan como errores las acciones confusas o discordantes con la operación normal de una democracia moderna. Ya se sabe, de la mano de la democracia va el libre mercado, una libertad fundamental stricto sensu. (…) Fueron parte del poder; pero ahora se les escapa de las manos. Intentan desde ya recuperarlo, y por eso no cesan. Combatir cada día el discurso y los hechos de AMLO es su modus vivendi. (José Blanco: Críticos neoliberales. La Jornada 28 de mayo 2019)

Las objeciones hechas desde la Izquierda responsable no suelen ser de “enfrentamiento” antagónico, sino que tratan de impulsar más la 4T, para lo cual ofrecen su interlocución. Expongo algunas:

  • ¿De qué se trata la “Cuarta Transformación”? Parecería claro que el eventual “cambio de régimen” político anunciado y la supuesta 4T que lo transformaría, irían en línea de continuidad con la historia evolutiva: México, constitucionalmente tiene un “régimen republicano, democrático, representativo, federal, laico”. Se esperaría que la 4T añadiera el calificativo de “social” (más que “popular” por la ambigüedad que el adjetivo ha cobrado), en referencia a una política que se tienda hacia la digna satisfacción de las necesidades básicas de todos. Si AMLO denuncia reiteradamente la inoperancia de los seis Gobiernos neoliberales anteriores, se supone que posibilitaría cierta ruptura que sentase las bases para transitar hacia estructuras más justas e igualitarias. Sin embargo, muchas de las decisiones que el Presidente está tomando, no parecen acercarlo a estos modelos. En realidad, AMLO nunca se ha pronunciado por un régimen “de izquierda”, sino que se reconoce como “liberal” (incorporando a esta calificación a los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana). Más bien pareciera dirigirse hacia un Estado capitalista nacional, quizás en continuidad con el “Desarrollo Estabilizador” –modelo clausurado desde la presidencia de Díaz Ordaz- sólo que sin corrupción, más igualitario, con mayor democracia y sin derroches (Armando Bartra)[10], o quizás en un “neoliberalismo populista” (González Casanova)[11]. Algo que la Izquierda cuestiona es justamente esa falta de definición de lo que entiende por “Cuarta Transformación”. AMLO propone demasiadas agendas, algunas ya expuestas en su campaña; pero otras, quizás válidas por su valor simbólico de ruptura –sus adversarios los tachan de “ocurrencias”- estarían fungiendo como “cortinas de humo” para desviar la atención hacia discusiones de menor importancia, y poder filtrar otras medidas que le importen más.
  • Las “Políticas de Bienestar”. El presidente ha tratado de canalizar buena parte del ingreso público hacia el gasto social, con más de 25 programas.[12] Trata de que esta forma de ayuda no se otorgue bajo la mediación de instituciones, sino que vaya directamente a cada beneficiado, mediante tarjeta bancaria, lo cual, por añadidura, favorecería la “bancarización” y la cobertura del Internet a todo el país. Se estima que el monto total de estos programas superará los $40 mmdp y beneficiará a más del 42% de los mexicanos. Con esto, la gente tendrá más dinero, supuestamente disminuirá la violencia y se incentivará el mercado interno. La intensión que tiene AMLO con esto es mejorar la redistribución de la riqueza; aunque, por otra parte, suscita algunas críticas:
    • Tales programas parecen “dádivas paternalistas” (aunque algunos puedan considerarse como “promoción social” (becas) o como “asistencialismo justificado” (incapacitados o adultos mayores). También se cuestionan porque podrían prestarse a fines de clientelismo, si bien no condicionan el voto.
    • La forma de ayudas que se están dando-quizás paliativos necesarios- no es la mejor forma para la redistribución de la riqueza. Se requieren políticas públicas productivas, con salarios y precios de los productos agrícolas más justos: pero, sobre todo, se requiere del aumento de impuestos y extender más la recaudación especialmente a quienes más ganan (como el decreto emitido al respecto).
    • Un verdadero cambio estructural no se dará sino mediante la organización autónoma de la sociedad civil, con vistas a mejorar las condiciones de pobreza con remuneraciones justas; mientras que este modo de redistribución individualiza, desmoviliza y hace depender del Estado, y nada garantiza que posteriormente dejen de aplicarse.
  • La militarización de la Seguridad Pública.- En nuestra historia los militares no han dejado de ser un poder fuerte, y aunque no han sido golpistas ni se oponen abiertamente, sí vigilan a las autoridades civiles para que los vaivenes políticos no hagan peligrar la seguridad interior, de modo que de no contar con su consentimiento, sería difícil gobernar. Hasta ahora, parece que AMLO mantiene buenas relaciones con ellos (quizás haya habido cierto acuerdo). Les ha dado demasiado (la concesión del aeropuerto de Santa Lucía, la responsabilidad de la Guardia Nacional, construcciones, obras…). Con todo, hay que mantenerse vigilantes, pues al no tener experiencia en seguridad pública (cuidar a la gente), sino sólo en la seguridad exterior e interior, no están demasiado convencidos de las limitaciones de los derechos humanos y ha habido ciertos abusos en sus combates contra el narco.

La Guardia Nacional es el instrumento por el que optó el actual Gobierno para mejorar la tranquilidad y seguridad. Si bien toda la sociedad coincide en la necesidad de buscar una solución a la delincuencia, y este recurso de la Guardia Nacional parece viable, despertó fuertes temores, dada su dirección militarizada. Con todo, modificaciones legales a las leyes secundarias realizadas por el Congreso, garantizan su carácter civil y permitiendo a exmilitares la asesoría sólo por cinco años. Con esto se espera que no obstante los nexos establecidos por el narcotráfico con algunas autoridades, disminuya la delincuencia que tanto afecta al tejido social y que vaya modificando las pautas culturales de la población.

  • El concepto de desarrollo.- La inquietud primordial de AMLO es mitigar las grandes desigualdades existentes en el país -de las mayores del mundo-. A nivel personal, la solución elegida fueron los Programas de Bienestar; pero junto a ella existe la desigualdad regional. Al descuido que injustamente han padecido estas zonas, se añade el aspecto demográfico: su población ha crecido y la pobreza los empuja a la peligrosa y difícil aventura de emigrar. El problema se complica con el repentino aumento del flujo migratorio centroamericano. Las migraciones, para nuestro Presidente, no son deseadas por sí mismas, sino coaccionadas ante la pobreza y la violencia de los lugares de expulsión. La solución para la desigualdad regional, por tanto, estaría en programas de desarrollo en regiones empobrecidas, de México, por supuesto, pero incluso, de los países vecinos de sur. Concretamente, se insiste en el Tren Maya y en el Ferrocarril Transístmico en Oaxaca.

Estos proyectos están suscitando fuerte resistencia de parte del sector de Izquierda más radical, ligada a varios movimientos populares. Advierten que la apertura indiscriminada a inversiones en desarrollo parece riesgosa, dando como ejemplo los temores de los cafeticultores de Veracruz hacia la trasnacional Nestlé, que inicialmente contó con el equivocado apoyo oficial, dado el riesgo de bajar de calidad del café de la región. Otro ejemplo es el controvertido Proyecto Integral de Morelos -dos termoeléctricas en Huexca y un gasoducto de 160 kms.- De parte del Gobierno, hay argumentos económicos para mantenerlo: los ductos ya están ahí, y dado que no pertenecen a la CFE y se rentan caros, aunque no pase gas por ellos. Con tal hidroeléctrica se generaría electricidad sin tener que importarla, y por otra parte, la UNESCO garantizaría la calidad del agua que salga de la Central. Por parte de la oposición, reclaman que antes de iniciarla se estudien bien las condiciones ambientales del volcán Popocatépetl, y que se haga otra consulta más creíble que la realizada entre las poblaciones afectadas.

Estos movimientos populares son respaldados por numerosos ambientalistas, activistas, defensores de los pueblos originarios contra megaproyectos desarrollistas (minerías, hidroeléctricas, etc.), Alegan basarse en el Convenio 169 de la Organización Mundial del Trabajo de 1989, que propugna la obligación de consultar a los pueblos antes de ser afectados por este tipo de proyectos. Cuentan en su favor muchos años de resistencia durante los Gobiernos neoliberales, con represiones y despojos, por lo que gozan de simpatía entre mucha gente favorable al cambio. Además de razones ecocidas, afirman que serían pocos los beneficios para los habitantes de las localidades y efectos culturales negativos (el turismo que llegaría con el Tren Maya sería del tipo que ahora llega a la Costa de Quintana Roó, que ya es uno de los lugares de mayor delincuencia y violencia). Sobre todo, cuestionan la modalidad de “desarrollo” e incluso su noción misma, por mantener la dependencia y provocar más daños que beneficios. Sería de desear menos premura y mayor consulta para mejorar estos programas, que en principio parecen necesarios.

Entre estos grupos radicales destacan los zapatistas, el Congreso Nacional Indígena y Consejos Indígenas Popular de Guerrero, que se quejan de que este Gobierno no está impidiendo la violencia, sino que más bien colabora con ella, y que con últimamente se ha incrementado la presencia de militares. Concluyen que estos actos de intimidación y hostigamiento significan una agresión a su derecho a la autonomía y representan un riesgo a la vida, integridad y seguridad de toda la población.[13] Estos movimientos populares se oponen frontalmente al nuevo Gobierno, al que consideran como otro Gobierno neoliberal más, disfrazado; pero igual que los demás. Esto último, además de no ser verdad, justificaría la indiferencia política y favorecería a la oposición de la Derecha con la lógica de que todos los Gobiernos son igualmente enemigos. Es verdad que quizás dentro de unos 30 años, la mejor forma de trabajar fuese la coordinación global de organizaciones locales autónomas (especie de “Arcas de Noé”), con miras a que dadas las tecnologías que se ven venir (la robótica y la inteligencia artificial) la cada vez más números “población sobrante” pueda sobrevivir; pero al menos mientras existan los Estados Nacionales, entramparse en localismos es perder de vista la realidad nacional y no tomar en cuenta que, aun proyectando los esfuerzos hacia un lejano futuro, no se trabaja igual con un Gobierno de régimen social perfectible, que con uno neoliberal represor. Algunos estudios advierten que una de las causas del fracaso de los recientes Gobiernos progresistas Sudamericanos fue su deficiente integración con una infaltable Izquierda, más radical que la del Gobierno.[14] Es esperanzador que el nombramiento de Víctor Toledo al frente de la SEMARNAT seguramente tenderá puentes, que es lo que se necesita.

  • Reconocer la Sociedad Civil. Existe otro sector de Izquierda cercano a grupos de la sociedad civil, que parece más responsable y dialogante que el anterior. También ellos se encuentran inconformes con el Gobierno; pero ofrecen una interlocución. Se ejemplifica en el manifiesto que un Frente de más de 300 organizaciones de la sociedad civil y algunos expertos, dirige a la sociedad mexicana.[15]
    • Se muestran preocupados por la ríspida relación con el Presidente. Si bien reconocen que muchas de estas organizaciones de la “sociedad civil” han recibido cuantiosos apoyos oficiales sin el debido control, hay que tomar en cuenta que la sociedad civil es amplia y diversa, y muchas de éstas han realizado durante años un invaluable trabajo sobre los más diversos temas y acontecimientos, enfrentando a poderes económicos y políticos coludidos… La mayoría de las veces lo han realizado sin recursos públicos y sin detentar cargos de representación popular. Por tanto, se muestran molestos por las descalificaciones de que son objeto, de “conservadoras” y de que “no están en la izquierda” o que son simples receptores de “moches”, lo que revela, o un poco creíble desconocimiento de la realidad nacional por parte del Gobierno o el ánimo de asumirse como exclusivo representante de los intereses populares. Defienden el derecho de las organizaciones civiles a recibir financiamiento gubernamental; aunque subrayan que la discusión fundamental no es sobre dinero, sino sobre la concepción de democracia y sobre el ejercicio irrestricto de los derechos humanos. Agregan que puede haber colaboración entre un gobierno que pretenda hacer cambios a fondo y estos organismos que impulsan la organización social para tales fines, siempre que su punto de partida sea el diálogo y el reconocimiento mutuo. No puede contraponerse al pueblo y a la sociedad civil. Esta surge cuando aquél se organiza para defender sus derechos, y como organizaciones de la sociedad civil, concluyen: “también somos pueblo conciente de sus derechos”.
  • Propugnan que la gestión gubernamental sea incluyente (como la de Mandela) y no excluyente de organizaciones cercanas a la gente. Critican que proyecto político oficial no esté creando ni ciudadanía, ni redes de poder, y que en su campaña, AMLO se había mostrado sensible a los movimientos populares que ahora descalifica. Insisten en que la mayor riqueza de la sociedad es su organización, y el mayor crimen, pervertirla. El Gobierno cometería un grave error si pretendiese suplantar a la sociedad civil, descuidando el sentido social de la democracia. Observan que la actual administración se preocupe más de los derechos económicos de la población que de los derechos civiles, pero que estos no deben contraponerse. Apelan la necesaria alianza entre la izquierda social y la izquierda partidaria (si ésta se asume como tal). Pienso que esto requeriría, por parte del Gobierno, mayor vinculación a los movimientos populares para escuchar sus planteamientos y adecuar los proyectos de desarrollo a las realidades sufridas por los habitantes; pero por otro parte de los movimientos populares actitudes de disposición a la interlocución y diálogo; aunque en algunos casos haya que sacrificar algunas reivindicaciones legítimas por el bien de la mayoría nacional.

III ¿QUÉ HACER?

  1. Posicionarnos.- Vivimos una coyuntura histórica que indudablemente dejará huella. Ante ésta, lo recomendable es informarse lo mejor posible y tomar posición, para evitar las manipulaciones. La actitud más inmadura sería la indiferencia y el apoliticismo, pues deja que las cosas marchen fuera de control, con lo que los problemas crecerán. La participación en la política pública puede hacerse desde cualquier frente, sea dentro de los Partidos políticos, que hasta ahora venía siendo la forma más normal, o incluso desde fuera, como parece que muchos van prefiriendo: desde las asociaciones, organizaciones o movimientos populares de la sociedad civil, o incluso, para algunos, la vía armada. Frente al Gobierno actual, hay toda una gama de opciones, teniendo en cuenta que la correlación de fuerzas reales está en su contra (las fuerzas fácticas). Las actitudes posibles ven desde el rechazo obtuso y la apuesta a su fracaso (como la Derecha convencida de que no es posible ningún Gobierno de interés social), la indiferencia, la crítica constructiva (que señala inevitables errores, pero da sugerencias positivas para superarlos), la interlocución (el diálogo), hasta la colaboración decidida.
  • Elaborar análisis. Es recomendable hacerlo personalmente, detectando los actores principales, su peso o fuerza política real, sus objetivos y programas, sus estrategias y tácticas, etc. En esto no se pueden omitir los factores externos a niveles mundial y regional. Igualmente, no hay que perder de vista los procesos históricos, en especial los más recientes. Es conveniente la participación conciente por opción tomada; aunque sujeta a rectificación. Para esto se recomienda pensar en los diversos escenarios futuros.
  • Plantearse diversos escenarios y para diversos tiempos. Propongo un ejemplo:
  1. Ante el referéndum del 2020, la mayoría decide seguir apoyando a AMLO el resto del sexenio:
    1.  El Presidente se fortalece y puede empujar más su programa, para ir más a fondo. Probablemente implicaría algunos cambios en su Gabinete, y diseñará mejor sus consultas, para hacerlas más confiables a la ciudadanía.
    1. No se acepta la revocación de mandato; pero la oposición habría ido creciendo, y AMLO, debilitado, tendrá que moderarse y hacer algunas concesiones para poder terminar su mandato, con lo que sus partidarios se sentirían defraudados.
  2. Se acepta la revocación y se convoca a elecciones.
    1. Posiblemente habría cambios en las alianzas. Tal vez contienda un solo Partido que aglutine la oposición (PRIANRD), y el otro contendiente sería una alianza más claramente de Izquierda, en torno a MORENA; pero compartiendo con una Izquierda más definida, la cual impondría algunas agendas, v.gr., en apoyo a movimientos populares y organizaciones de la sociedad civil.
    1. Ante esto, crecería la oposición de Derecha, denunciando el supuesto “populismo”, y con apoyos extranjeros, podría consolidarse una Derecha moderada que diera marcha atrás a lo logrado.
    1. En caso que la diferencia entre Derecha e Izquierda no fuese muy significativa, las tensiones subirían de tono. Podría aparecer una izquierda más radical y su contraparte de ultraderecha, la que tendría mayores posibilidades, con lo que la represión iría aumentando.
  • Perfilar estrategias y tácticas

Partiendo de nuestra disposición de participar de alguna forma en la marcha del país, concientes de nuestros derechos y deberes en cuanto ciudadanos e integrantes de la sociedad civil, y descartando la indiferencia del apoliticismo, aparte del posicionamiento que hayamos tomado ante la actual Administración, y después de imaginar diversos escenarios posibles, quedan aún por establecer tácticas y estrategias de actuación.

  1. Valoramos la información que disponemos y revisamos la confiabilidad de nuestras fuentes habituales y otras que podamos allegar.
  2. Con todo esto, podremos hacer una evaluación de este medio año de Gobierno, tratando de que nuestro análisis sea lo más objetivo posible. Seguramente que en los próximos meses se realizarán artículos o páneles con analistas serios que lo complementarán.
  3. Haremos un diagnóstico de la situación, que proyectaremos hacia un futuro próximo (el referéndum de 2021), hacia un plazo medio (elecciones de 2024) e incluso, hacia un futuro distante a nivel global (2050), distinguiendo sendos escenarios posibles.
  4. Entonces podremos posicionarnos mejor ante este Gobierno, evitando la polarización visceral –“chairos” o “fifís”-, que no benefician al país, pues no se trata de las discusiones lúdicas de aficionados futboleros, cuando es el país lo que está en juego.
  5. Descubrimos distintas actitudes: estas van en un continuum, desde la aceptación acrítica, la colaboración conciente, la interlocución, el diálogo, el rechazo, la oposición adoptada o el antagonismo abierto. Dependiendo del grado de nuestra eventual participación, elegiremos la estrategia u objetivo de nuestro actuar, así como sus tácticas.
  6. Una táctica que asumimos (sin planteárnosla explícitamente) es influir en la formación de la opinión pública –que no es poco–, según las posibilidades que tengamos de incidencia. Las redes sociales pueden ayudar; pero son poco confiables y a veces no pasan de la mera descalificación del adversario.
  7. La formación y organización de la sociedad civil es una tarea impostergable, que puede hacerse fuera de los causes oficiales, reclamando el derecho de trabajar, y mejor de ser posible, en alianza -no necesariamente colaboración- con el Gobierno.

Guadalajara, Jal., a 31 de mayo de 2019


[1] Mis fuentes han sido, las ruedas de prensa “mañaneras” del presidente, el diario La Jornada y el diario Mural de Guadalajara (versión local de Reforma). Además tuve la oportunidad de entrevistarme con algunos amigos mejor informados.

[2] https://wordpress.com/stats/day/enriquemarroquinz.wordpress.com

[3] Algunas de los nuevos cambios: En la nueva reforma desaparece el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), cuya principal tarea era evaluar la calidad, el desempeño y los resultados del Sistema Educativo Nacional. Este organismo ahora será sustituido por el Centro Nacional para la Revalorización del Magisterio y la Mejora Continua de la Educación, con funciones más amplias, pues la evaluación nos será sólo a los maestros, sino al Sistema Educativo mismo e incluso, a las autoridades». Se subraya la gratuidad de la educación en todos los niveles, por lo que el Gobierno federal procederá a la construcción de 100 universidades públicas.  En el artículo 3° constitucional se mencionan como principios básicos la integralidad, equidad y excelencia educativos. La propuesta incluye el fortalecimiento de las escuelas normales y las instituciones de educación superior que forman a los docentes. Además, en el nuevo Plan de Estudios se incluirá el civismo, valores, la cultura, el arte, la música, el deporte y el respeto al medio ambiente. Se propone una visión regional de la educación, con contenidos diferenciados, con énfasis en la educación indígena, bilingüe y bicultural. Incluye, por último, un plan de becas, para evitar la deserción de los alumnos en niveles básico, a la gente con más necesidad y a los universitarios. Los sindicatos del magisterio, tendrán libertad y autonomía para elegir a sus dirigentes; pero exigiéndoseles que elecciones sean secretas y universales.

[4] — Los patrones tendrán la obligación de entregar a sus trabajadores un ejemplar impreso del contrato colectivo de trabajo inicial o de su revisión, el cual se revisará al menos una vez cada cuatro años.

—Los trabajadores y los patrones, tienen derecho de constituir los sindicatos, federaciones y confederaciones que estimen convenientes, así como afiliarse a las mismas, libremente, y no pueden ser obligados a formar, o no, parte de dichas agrupaciones.

— La elección de directivas de sindicatos y federaciones “deberá ser mediante voto personal, libre, directo y secreto de sus miembros, y el periodo de duración de las directivas no podrá ser indefinido.

— Desaparecen las Juntas de Conciliación y Arbitraje. En su lugar se creará el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, que realizará la función conciliadora en materia federal y llevará el registro de todos los contratos colectivos de trabajo.

— A las sanciones existentes a trabajadores por actos de hostigamiento o acoso sexual, ahora se añaden al patrón que cometa cualquier acto o conducta discriminatoria en el centro de trabajo; hostigamiento sexual o que tolere o permita actos de acoso u hostigamiento sexual en contra de sus trabajadores.

Sin embargo, se lamenta que algunas prácticas inconvenientes, como la del ”outsourcing”, no hayan sido prohibidas.

[5] En el primer trimestre del año el PIB se contrajo 0.2 por ciento en comparación con igual periodo previo y el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) disminuyó 0.6 por ciento en marzo frente al mes anterior (INEGI). No es alarmante; pero hay que prestarle atención.

[6] Roberto González Amador: “La disputa China-EEUU, una oportunidad para México” Periódico La Jornada, Miércoles 29 de mayo de 2019, p. 22

[7] Parece ser que lo que en realidad dijo fue “al diablo sus instituciones”, cuando se le acorralaba con legalismos su proyecto de beneficiar la comunicación de un hospital.

[8] – En La Huacana, municipio michoacano de Nueva Italia, un grupo de civiles jaloneó, desarmó y retuvo a soldados que previamente habían desarmado a presuntos autodefensas.

-El 23 de mayo, cerca de Chilapa, Guerrero, fueron privados de la libertad Bartolo Hilario Morales e Isaías Xanteco Ahuejote, integrantes de la policía comunitaria en las comunidades nahuas de Tula y Xicotlán, el primero comandante, promotores del Cipog-EZ y miembros del CNI, quienes fueron encontrados descuartizados el 24 de mayo.

-En un video que circuló por las redes, el domingo 26 de mayo, se ve una fila de varias camionetas blindadas con el logo del Cartel Jalisco Nueva Generación, que desafió a la policía municipales de Zamora, Michoacán, matando a tres guardias e hiriendo a 10 más

[9] Recomendamos los siguientes artículos: Luis Linares Zapata: “Problemas y soluciones”, La Jornada, 29 de mayo 2019. José Blanco: “Críticas neoliberales”, La Jornada, 28 de mayo 2019.

[10] Armando Bartra: “Los cien días que conmovieron a México”, La Jornada, 7 de marzo 2019

[11] Pablo González Casanova: A donde va México”, La Jornada 7 de abril 2019. Se mencionan, entre otros: aumento al doble de la pensión para adultos mayores, pensiones para personas discapacitadas, siembra de un millón de hectáreas con árboles frutales y maderables, becas de 2,400 pesos mensuales para jóvenes en universidades y de 3,600 pesos para aprendices en empresas, becas para todos los estudiantes de preparatoria, apoyo a los cultivos básicos para alcanzar la soberanía alimentaria,  establecimiento de una canasta básica de alimentos, otorgamiento de créditos ganaderos a la palabra, zona franca a lo largo de la frontera norte, apoyo a pequeñas y medianas empresas (pymes), desarrollo de la infraestructura eléctrica y energías alternativas, atención médica y medicamentos gratuitos para toda la población.

[12] Se mencionan, entre otros: aumento al doble de la pensión para adultos mayores, pensiones para personas discapacitadas, siembra de un millón de hectáreas con árboles frutales y maderables, becas de 2,400 pesos mensuales para jóvenes en universidades y de 3,600 pesos para aprendices en empresas, becas para todos los estudiantes de preparatoria, apoyo a los cultivos básicos para alcanzar la soberanía alimentaria,  establecimiento de una canasta básica de alimentos, otorgamiento de créditos ganaderos a la palabra, zona franca a lo largo de la frontera norte, apoyo a pequeñas y medianas empresas (pymes), desarrollo de la infraestructura eléctrica y energías alternativas, atención médica y medicamentos gratuitos para toda la población.

[13]Magdalena Gómez: “La impunidad y la amenaza sin freno”, La Jornada, 27 de mayo 2019). Peter Rosset: “Apoyos individualizados: ¿contrainsurgencia o contención social”. La Jornada 1 de junio 2019

[14] Cito el excelente Dossier “Qué (no) hacer: lecciones de los gobiernos latinoamericanos de izquierda”, en el 40 Aniversario de la revista NEXOS (diciembre 2018, N° 492, Año 41, Vol XL)

[15] “Formarán un frente más de 300 ONG para reivindicar su labor social”. Resumen aparecido en La Jornada, 2 de mayo 2019, primera Página. Entre las firmantes está “Todos los Derechos para Todos”, “Verapaz”, Centro de Derechos Humanos Francisco de Vitoria”, etc.

1. APRENDIENDO A VER

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El trabajo por la Justicia, la Paz y la Ecología (“Integridad de la Creación”), no depende sólo de buenas voluntades, ni es algo improvisado y espontáneo. Requiere de mucho rigor y de planteamientos garantizados por las ciencias sociales y humanistas. Para ello se necesita de aprendizajes y educación de nuestros sentidos, de nuestra mente y nuestra voluntad.

  1. ¿Por qué necesitamos “aprender a ver”? (en el “ver” implicamos todos nuestros sentidos: ver, oír, tocar, oler, gustar).
  2. El conocimiento científico parte de los sentidos, para a partir de la percepción de la realidad, abrir el pensamiento crítico.

Necesitamos educar nuestros sentidos, ya que sólo vemos lo que queremos ver”; “no hay peor sordo que el que no quiere oír”. Un mismo objeto (digamos un gato) es percibido de acuerdo a nuestros intereses: para el varón, es útil para cazar ratones; para su esposa, una bonita mascota que acariciar.




  • Cuántas veces, por mirar espectaculares o aparadores, invisibilizamos a una mujer migrante, madre soltera, que solicita ayuda.
  • Tendemos a creer en rumores, a hechos “de oídas” (“me dijeron”).

Hacemos generalizaciones simplistas: visitamos un pueblo: a la entrada vemos un borracho tumbado en la acera. Poco más adelante, vemos otro borracho igual. Estacionamos el carro frente a la tiendo y allí está otro borracho. Generalizamos: “en este pueblo, todo mundo es borracho”… y luego resulta que fueron tres juerguistas trasnochados.

  • Somos víctimas de la manipulación mediática: damos crédito a los mass-media que más que informar, desinforman. Con la aparente “objetividad” de la cámara, la TV nos presenta aquel fragmento de realidad que a los dueños de tales medios interesa que conozcamos.
  • De ahí que tengamos necesidad de “aprender a ver”.
  • ¿Por qué analizar la realidad?
    • Por razones de eficacia.- El trabajo en JPIC no es un trabajo sólo de buena voluntad, de sensibilidad (aunque es necesaria), de providencialismo. Se requiere responsabilidad y por tanto, de eficacia. Si no hacemos un análisis correcto de la realidad, equivocamos nuestros esfuerzos y a veces se produce más daño que provecho.
    • Por razones sicológicas.- Un análisis objetivo de la realidad puede ser interferido por razones sicológicas:
      • Algunos militantes son protagónicos -“¡Qué venga la justicia! Pero que sea yo quien la logre, y que se me reconozca”-, y así se echan a perder procesos.
      • Otros militantes son víctimas de miedos desproporcionados. Es verdad que la lucha por la justicia implica riesgos; pero muchos son riesgos más o menos controlados. Cuando el miedo es desproporcionado, nos paraliza, y no hacemos ya nada.
      • Otros militantes luchan contra autoridades corruptas… pero la sicología revela que contra quien realmente lucha es contra su padre autoritario.

En estos casos, un buen análisis de realidad ayuda a corregir esas motivaciones deformadas.

  • Por razones teológicas.- El Concilio Vaticano II añadió a los “lugares teológicos”, junto con la Revelación bíblica, el magisterio eclesiástico o la auténtica tradición (“quod ab ómnibus, semper et ubiquae credatur”) los “signos de los tiempos”. Estos son fenómenos históricos (sociopolíticos o culturales), que debidamente analizados e interpretados revelan las mediaciones a través de las cuales actúa el Espíritu Santo. “Cuando ven levantarse una nube de oriente, enseguida dicen que lloverá, y así sucede. Cuando sopla el viento del sur dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Saben interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo entonces no saben interpretar el momento presente?
  • Por razones espirituales.- El criterio por el que seremos juzgados será por la indiferencia hacia las víctimas de las injusticias (“tuve hambre y me diste de comer…”). Ver a Jesús en los desvalidos es la fuente más cristiana de espiritualidad. Cultivar los dones del Espíritu para actuar conforme a la realidad analizada (sabiduría, ciencia, entendimiento, fortaleza…)
  • ¿Para qué analizar la realidad?

Podemos elaborar nuestros análisis de realidad para atender a diversas finalidades:

  • Para fines académicos.- Las ciencias sociales han avanzado mucho. Si queremos elaborar científicamente estos análisis, se requerirán muchos elementos: elección de paradigma, allegarse suficiente información y datos, estudiar a fondo interpretaciones, someterlos a revisión en debates, congresos, publicaciones, etc. Estos análisis, lo más rigurosos posibles, no suelen requerirse por militantes; pero si se tienen, habrá que utilizarlos.
  • Por razones políticas.- Los políticos, en sus campañas, no piden análisis exhaustivos –muchas veces su elaboración lleva a la esterilidad-, sino que bastan mínimos suficientes. Esto hace que a veces yerran, y esto es una causa de pérdida de confiabilidad.[1]
  • Para fines de planificación.- Para un proyecto de pastoral o de trabajo social, se suele requerir que se parta de VER el conocimiento de la realidad. A veces, se suele tomar de algún informe ya existente; pero lo mejor es elaborarlo por el equipo mismo. Muchas veces no se requiere de demasiada profundidad. De ahí se pasa al JUZGAR, que muchas veces se toma también de alguna revista, con lo que se pierde su utilidad; para terminar con el ACTUAR, que de antemano es lo que se proponía realizar, sin necesidad de proyectos. Por eso se fracasa.
  • Para fines pedagógicos.- El trabajo de JPIC se aboca a la toma de conciencia de las personas. Para ello, un instrumento insustituible es elaborar los análisis con la gente misma implicada. Para ello, habrá que partir de las “necesidades sentidas” y no necesariamente de las “necesidades objetivas”. Pero para de allí, ir ampliando la conciencia a niveles más amplios y mejores.
  • ¿Con qué criterios?

Partiendo ya de la necesidad de que los análisis de realidad sean los adecuados, los cristianos que pretendemos hacer un trabajo digno de JPIC necesitamos de ciertas actitudes criteriológicas:

  • Ver la realidad con los ojos de Dios.- Esto es un supuesto para los creyentes que deseamos que el “nombre de Dios sea glorificado”. Partimos de nuestra disposición de cumplir con la voluntad del padre (“Hágase tu voluntad en la tierra como en el Cielo”). Dios nos mira con amor y misericordia; quiere nuestra salvación y un mundo donde se haga realidad el “Reino de Dios”: (“venga a nosotros tu Reino”).  Sabemos que tiene un proyecto y que el Espíritu Santo actúa en la historia.
    • Ver la realidad desde el pobre.- Es consecuencia de lo anterior: si queremos ver la realidad con los ojos de Dios, sabemos que Dios la ve desde los pobres, los vulnerables, los que lloran, los que padecen injusticias y carencias. Es desde los pobres que se realiza la construcción del Reino. De ahí que la Iglesia haga su opción por el proyecto, el anhelo de los pobres. Por tanto, aquellos “análisis de realidad”, como por ejemplo, los “estudios de mercado” para beneficio de las empresas, deben descartarse en los trabajos de JPIC.
    • Ver la realidad objetivamente.- Si pretendemos que nuestros análisis tengan un mínimo de cientificidad se requiere contar con información suficiente y confiable, vigilar que en nuestros juicios no interfieran las “vísceras” (emociones o sentimientos. Ira, envidia, afectos); pero tampoco nuestras ambiciones, neurosis, intereses de cualquier tipo… que puedan bloquear la racionalidad
  • Verla sin pretensiones de “neutralidad”.- No obstante lo que se acaba de decir, el conocimiento general y amplio de la realidad global que puedan brindarnos las ciencias sociales –supuesta la necesaria vigilancia espistemológica para la “objetividad”- nos descubre que en ningún caso es posible la “neutralidad”.  Esto lo observamos incluso en la ciencia física, que comprueba que el observador (en este caso, el aparato o instrumento con el que se mide) interfiere en el objeto observado (v.gr., la ruta del electrón). En la actuación humana sobre la realidad global se están debatiendo dos concepciones antagónicas.
  • Una de ellas, actualmente representada por el modelo neoliberal, propone hacia las minorías privilegiadas, la maximalización de la ganancia, sin reparar en costos medioambientales, el acrecentamiento de las desigualdades sociales o la violencia que genera. Hacia los pobres, su destino futuro es el “descarte”, ya que son considerados como “población sobrante”. Hacia los sectores medios ofrece el consumismo utilitario, depredador de los recursos naturales, que es lo que produce riqueza.
  • El segundo proyecto –el alternativo representado justamente por la propuesta de “Justicia, Paz y Ecología”—pretende cambiar la fatalidad hegemónica neoliberal, de modo que la riqueza y los adelantos tecnológicos se dirijan en beneficio de todos, especialmente los más pobres. El científico social se encuentra él mismo inmerso en la realidad que investiga, con sus intereses y su inevitable opción de clase. Es conciente de que epistemológicamente, “la vista de un punto es siempre un punto de vista”; que toda percepción está socialmente situada (a no ser para los extraterrestres de otra galaxia), desde cualquiera de los dos modelos anteriores. La mirada desde los pobres es un punto de vista privilegiado, pues su perspectiva garantiza mayor objetividad: los ricos tienden a deformar su visión de realidad para justificarse o legitimarse; mientras que los pobres tienen necesidad de los estudios más exactos posibles de la realidad, pues lo que ellos pretenden es transformarla. Las ciencias sociales no tienen, pues, la misma cientificidad de las llamadas “ciencias duras” (física, química, matemáticas). La economía, concretamente, es como un arte, más que ciencia, para el cuidado de la “casa común”. Un equipo de economista puede organizar “científicamente” una colectividad, con cualquiera de los dos modelos arriba descritos: o bien organizar la economía para canalizar hacia las elites económicas y políticas que los contrataron todos los recursos producidos, o bien organizarla de modo que se procure que TODOS los ciudadanos –partiendo de los más vulnerables- satisfagan del mejor modo posible sus necesidades básicas (Marx diría: “burgueses” o “proletarios”). Ambos análisis pueden ser más o menos “objetivos”; pero previo al análisis concreto existe una opción de índole extraeconómica, que depende de la correlación de las fuerzas políticas y de la clase social con la que se vincula el economista (no tanto de la clase a la que pertenece).
  •  Ver la realidad en aras de la acción.- No se trata de analizar la realidad por el vano afán de erudición o de estéril justificación. Se trata de cambiarla. Al estar trabajando con esta finalidad, se manifiestan muchos elementos de la realidad que con una mirada meramente contemplativa quedan invisibilizados.

EL ANÁLISIS DE LA REALIDAD es una mediación científica necesaria para investigar e interpretar los diferentes elementos que conforman el complejo conjunto de relaciones que constituyen la sociedad

OBJETIVOS

  1. Transformación de la realidad, para que la sociedad sea más justa

No deseamos conocer nuestra realidad por fines de erudición, académicos o periodísticos. Menos aún para hacer “estudios de mercado” que generen mejores ventas- Lo que pretendemos con este estudio es colaborar para una sociedad más justa.

  • Conformar un sujeto histórico

Entendemos por “sujeto histórico” un sujeto colectivo, que represente cierto sector, sea este de clase social (obreros o campesinos), de género (mujeres), edad (jóvenes), de etnia o raza (indígenas), etc., y que tenga una propuesta hacia toda la sociedad, o al menos, que desde un nuevo proyecto socopolítico sus intereses como minorías queden mejor garantizados. Cuando se cuenta con un análisis de la sociedad desde el que se vean derechos conculcados o intereses legítimos y cuando este se difunda en amplias capas, es más fácil conformar dicho “sujeto histórico”

  • Discernir las mejores alternativas para cada situación

La lucha política tiene su ritmo, momentos de avance y momentos de retroceso. No tomar en cuenta esto lleva al fracaso. Se precisa también conocer la correlación de fuerzas y la posibilidad de hacer alianzas con otros sujetos. Todo esto lo muestra un buen análisis de la realidad.

  • Conocer transformando y transformar conociendo

Un buen método de análisis es la “observación participante”. Cuando el investigador acompaña a un “sujeto histórico” con el que él mismo se identifica, percibe muchos elementos que desde fuera se le escapan. Es justamente en la lucha política o social donde se manifiestan muchas contradicciones sociales. Al mismo tiempo, cuando un grupo comparte un buen análisis social conoce elementos que le eran desconocidos y que son otras tantas luces para su acción transformadora.

  • Unir fe y vida (contemplativos en la acción)

   Este método de integrar el trabajo intelectual y la práctica transformadora es lo que se conoce como “praxis”, que combina e integra ambas actividades. Puede ser también útil para una espiritualidad cristiana, pues a veces se separan estas, como las “dos vías”, contemplativa y activa, que al separarse se empobrecen. Integrar fe y vida es un buen método para la “revisión de vida”. Que a modo de espiral, ayuda no poco a madurar una espiritualidad abocada a la acción.

      Para un creyente comprometido con la transformación de la realidad, la elaboración del análisis se presta para ser reflexionada y orada, en un proceso amoroso tanto para los destinatarios directos como para la sociedad en su conjunto, y este “trabajo” puede ser una fuente de espiritualidad, que implique no perder de vista a las personas concretas, a amarlas, a ejercitar la fidelidad a la verdad, la fortaleza para enfrentar las objeciones ideológicas, la prudencia en detectar los ritmos y momentos (si permiten avanzar aprisa o si recomiendan ir más lentos). Descubrir la presencia del Espíritu de Jesús resucitado

¿Con quiénes y para quiénes se hacen estos análisis?

Un científico social comprometido con la transformación de su entorno social no es un sabio solitario, encerrado en su gabinete y aislado. Es conciente de formar parte de un “sujeto histórico” al que ofrece humildemente sus servicios. Esto implica un equipo de trabajo, así como cierta colectividad a quienes se pretende acompañar en sus conflictos, sin manipulaciones ni protagonismos. Este doble sujeto –el de su equipo y el de sus destinatarios- condiciona modos, temas y pedagogía de trabajar.

Con el equipo central, el investigador puede pedir colaboración en colecta de información y de interpretación. Sus compañeros suelen estar más cercanos a la gente y pueden verificar si las conclusiones van siendo aceptadas o rectificadas.

Con los destinatarios del análisis, el sector territorial donde se trabaja, procurará integrarlos, con una pedagogía concientizadora, cuestionándolos y escuchándolos. Seguramente aportarán elementos en los que el equipo central no tomaba en cuenta. Esa pedagogía partirá de las necesidades sentidas (aquellas que la gente siente como más urgentes), para ir poco a poco, haciendo ver las causas más profundas y los efectos a un plazo mayor, en contextos más amplios cada vez, hasta que comprendan que la solución de aquellos problemas cotidianos dependerá de causas que no se conocían bien o que parecían incontrolables, lo que proyectará la organización hacia sectores más amplios.

TIPOS DE ANÁLISIS

Dependiendo de los fines para los que elaboremos nuestro análisis, se distinguen dos tipos alternativos –no pueden realizarse al mismo tiempo–, el ANALISIS ESTRUCTURAL y el ANÁLISIS COYUNTURAL.

También se conoce el primer tipo, como “análisis diacrónico” y se emplea para analizar cómo está estructurada u organizada una realidad social, de cualquier nivel (el prefijo griego dia quiere decir “corte” (v.gr.: el “diámetro” corta una circunferencia en dos mitades); mientras que el segundo se le llama “análisis sincrónico” (el prefijo “sin” “con”, el conjunto en su totalidad (sinfonía, síntesis), ya que este análisis da cuenta de los procesos extendidos en la línea del tiempo. Representando esto en un cable de computadora, la longitud del cable sería el “Análisis Sincrónico” o el proceso en continuidad de todo un trayecto; mientras que si le hacemos un corte al cable, observamos que en su interior, abarca varios filamentos delgados, que suelen ser de distintos colores para reconocerlos, y ese sería el “análisis diacrónico”


ANÁLISIS SINCRÓNICO
Otro tipo de herramienta es este que posibilita dar cuenta del dinamismo procesual que tuvo determinado evento o conflicto, en su devenir a través del tiempo

ANÁLISIS DIACRÓNICO
Toda sociedad es un complejo de instituciones, grupos, peso social, sectores, poderes, etc., los cuales están interactuando estructurados de determinada manera.

I ANÁLISIS ESTRUCTURAL

Hay diversos esquemas para comprender una sociedad compleja, como la de los países desarrollados occidentales. De trata de que visualmente podamos comprender la forma como se estructura y funciona. El marxismo presenta la siguiente, presentada como la de un edificio; pero también se la ha asemejado a un árbol.

ECONOMÍA. En ambas metáforas, la base o “infraestructura” suele presentarse bajo tierra. La economía es la que determina (o al menos, condiciona) todos los elementos de la sociedad, empezando por su modo de producción: los seres humanos nos agrupamos para que más fácilmente podamos producir lo necesario para vivir y para reproducirnos como especie. Pero al mismo tiempo, el trabajo se organiza de modos más congruentes con el modo de producción. Son las fuerzas de trabajo, con medios de producción (tipo de herramienta) que cada cultura implemente (v.gr., la siembra puede hacerse con coa, con arado o con tractor). Según la posición que ocupe en el sistema productivo, las colectividades se organizan mediante “clases sociales”.

Las actividades de la economía son:

  1. Producción- todo el proceso productivo, como conjunto de zonas fabriles-
  2. Circulación- El comercio, para intercambiar los bienes producidos
  3. Distribución- En toda sociedad, la totalidad del producto colectivo se distribuye en toda la sociedad; pero en las nuestras se realiza en forma desigual, pues una minoría (clase) suele apropiarse de una buena porción
  4. Consumo.- Los mercados y el dinero, para facilitar la adquisición de mercancías, y la forma cómo se accede a ellos-.

POLITICA.- La siguiente nivel es la estructura propiamente dicha y esta es la política, o relaciones de organización de acuerdo al peso político de diversos grupos o clases sociales. Sería el tronco del árbol (o los pisos del edificio). En la parte superior de nuestro árbol vendrían las ramas, o subdivisiones de poderes. En una república estarían los poderes ejecutivo, legislativo y judicial; pero juntamente con estas instituciones que forman el Gobierno, otro ramaje adjunto lo componen los Partidos políticos y las organizaciones de la sociedad civil, y por otro lado, las fuerzas armadas.

IDEOLOGÍA (superestructura). Viene siendo la fronda de nuestro árbol o la argamasa o “mezcla” del edificio, ya que su función es mantener cohesionada la sociedad. La componen todas las ideas, pensamientos, sentimientos o recuerdos, y entre estos, son los que producen las clases dominantes los que se introyectan en toda la sociedad. Por supuesto, hay instituciones específicas para diversos aparatos ideologicos: la escuela, la familia (refranes), las iglesias, los “mass-media”, etc. LA función principal de este nivel es aceptar la forma de hegemonía de las clases dominantes.

II ANÁLISIS COYUNTURAL

Este tipo de análisis construye su unidad seleccionando pequeños actos o noticias para enfocarse en sólo uno de sus temas, para reconstruir un evento o un conflicto significativo que pueda historizarse. Es lo que llamamos “coyuntura”, dar cuenta del suceso en cierta totalidad. Para ello, el analista debe investigar distintos elementos:

  1. Actores: ¿Quiénes son los participantes en el evento? Los protagonistas principales, por supuesto; pero también personajes secundarios que tuvieron parte en él.
  2. Peso de cada uno de ellos.- Habrá que medir el peso que tiene cada actor, sea por su poder, su economía, sus alianzas, sus apoyos; pero también sus puntos débiles.

3. Investigar las causas.- Facilita el manejo del conflicto. Para ello necesitamos cuatro pares de anteojos: para ver de cerca (causas manifiestas e inmediatas); para ver de lejos (causas manifiestas y remotas); anteojos oscuros para ver de cerca: (que provienen del subconciente de los actores, no del todo conocidas); anteojos oscuros para ver de lejos (que se esconden en lo profundo del inconciente colectivo de las culturas)
4. Su estrategia y tácticas.- La estrategia es el objetivo final, la meta perseguida en ese evento o conflicto, y las tácticas, cuáles son los medios que utiliza para lograrlo. Conocer las tácticas del adversario puede ayudar a neutralizarlo, por ejemplo.
5. Distinción de fases o períodos.- Un conflicto es algo difícil de comprender desde el principio, antes de que sea susceptible de verlo en su conjunto. Pero luego habrá que distinguir períodos o fases que tengan cierta unicidad.
6. Períodos claves: Ruptura, crisis, climax, solución, reintegración, posibilidad de nueva escalada.

  • Parábola del conflicto:
    • Precrisis.- Son los condicionamientos remotos; ciertas motivaciones semiocultas, que se pierden en el inconciente colectivo, el ethos cultural, la mitología o la sociobiología, que ciertamente influyen; pero en generalmente pueden desdeñarse
    • Antecrisis.- Son motivaciones próximas que dan lugar a conflictos. La sicología social a veces descubre que las causas de conflicto se deben a una “doble contingencia”, de lo que los diversos actores esperan con su acción o la respuesta del otro. A veces la comunicación de las expectativas fue deficiente y dio pie a malentendidos. Aceptaciones o rechazos, que pueden –o no- ser consecuencia de una mala interpretación. Puede haber también insuficientes motivaciones para que la acción se encuadre dentro de la norma dada, o bien, discrepancia entre el control normativo sobre los fines o de los medios. A veces los cambios son motivo de tensiones, ya que si bien algunas veces son refrescantes, otras veces son causa de tensiones.
    • Ruptura.- Es un momento en el que se quebranta lo regular normativo, que puede o no ser deliberado, y que sirve como detonador simbólico.
    • La crisis.- Son momentos cruciales, decisivos y peligrosos, que forman parte inevitablemente de la vida misma. Se caracterizan por contradicciones, tensiones o rupturas, que hacen dudar de la línea a seguir. Pueden deberse o bien a un factor exógeno, o a alteración en el desarrollo normal. Así como no todo cambio da lugar a una crisis, tampoco toda crisis de lugar a un conflicto. Hay crisis en las que se profundizan las rupturas, se revelan intrigas anteriormente encubiertas y se hace manifiesta la estructura social (análisis estructural). En este momento, las caretas caen y las tensiones se vuelven explícitas
    • Nudo crítico.- El momento axial, cuando el conflicto llega a su acme (que sólo posteriormente puede hacerse conciente). Se desata la confrontación, con fases de mayor o menor intensidad. Es donde el conflicto se haya más intrincado
    • Acción reparadora.- Las colectividades no pueden vivir permanentemente en conflicto. Llega un punto en el que se busca una salida o ajuste para superar la crisis (esa salida puede ser, incluso, judicial)
    • Reintegración del grupo disturbado o reconocimiento de un cisma irreparable.

MÉTODOS Y TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN

Nivel de análisis:

Es importante explicitar el nivel geográfico de la realidad que vayamos a analizar, pues dependiendo de cuál sea, serán las técnicas a emplear:


    • micronivel (una parroquia, un barrio) (Un Estado)
    • mesonivel (una región) (un país)
    • macronivel (una ciudad) (Latinoamérica)
  • Modos de recabar información.- Para la elaboración de nuestros análisis necesitamos tener suficiente información confiable. Existen en las ciencias sociales diversas técnicas al respecto, dependiendo de la índole y finalidades de la investigación. Algunas de las principales son las siguientes:
    • La encuesta.- Para un micronivel (o mesonivel, si contamos con suficientes entrevistadores) es posible aplicar una encuesta, aplicando algún cuestionario con pocas preguntas cerradas. Hay fórmulas para calcular el tamaño de la muestra, dependiendo de la confiabilidad que necesitemos
    • El muestreo.- Si la población es numerosa (un mesonivel) y no contamos con muchos recursos, un muestreo puede ser suficiente para fines no demasiado precisos. Quizás con unos 150 cuestionarios nos pueden dar una idea.
    • Entrevista.- Esta es una técnica cualitativa, más adecuada para la antropología. Si en las anteriores se trataba de hacer pocas preguntas cerradas a mucha gente, en esta se trata de hacer muchas preguntas a poca gente. Quizás unos cuantos informantes, llevando un guión flexible, prefiriendo que hablen libremente.
    • Historia de vida.- Una variable de la anterior. Se trata de que en varias sesiones se recupere lo más detallado posible la biografía de algún informante representativo. Aporta muchas luces para el conocimiento de la realidad
    • Observación participante.- Antes de hablar con las personas, se aconseja que el equipo investigador observe la realidad en breves períodos de tiempo, con los cinco sentidos, sin emplear herramientas que llamen la atención, pasando lo más desapercibido posible, observando cada detalle. Posteriormente, cuanto antes, escribirá todo lo que recuerde, al detalle y sin hacer juicios de valor. Se pueden intercambiar las libretas si todos hicieron la misma observación sin comunicarse.
    • Hemeroteca para niveles más amplios (ciudad o país), una fuente para recabar información es la hemeroteca (la prensa)
    • Sistematizar la información.- Los datos recabados deben posteriormente ser clasificados, ordenados, sistematizados. Para ello es conveniente ir construyendo una base de datos para tenerlos a disposición cuando los necesitemos. Esto facilitará el cruce de variables, importante para la comprensión de lo recogido.

Elección de un paradigma

  • Para integrar toda la información recabada y que el análisis brinde toda su potencialidad, se requiere la adopción de algún método.

Thomas S. Kuhn[1], Investigando la historia de las ciencias, descubrió que su desarrollo no fue conducido por un proceso lineal (los nuevos descubrimientos se van incorporando a la ciencia ya existente). Quizás al inicio, en la etapa pre-científica, las cosas pudieron suceder así; pero ahora la ciencia siempre requiere de un método: la realidad no se conoce directamente, requiere de un modelo general que facilite su manipulación. Ningún método es capaz de dar cuenta plenamente de toda la realidad; siempre quedan enigmas que sin responder. Si no importan mucho, tales inexactitudes pueden despreciarse sin mucho problema. Pero llega un punto en que tales anomalías van siendo cada vez más frecuentes y más importantes. Entonces la comunidad científica se inquieta y busca, hasta que aparece otro método, que por un lado, dé cuenta de los fenómenos del anterior; pero que además explique algunas de aquellas anomalías. Esto es lo que Kuhn denomina una “revolución científica” o mejor, un “PARADIGMA”. El nuevo paradigma facilita nuevas investigaciones, que lo van completando, mejorando, y esto constituye la llamada “ciencia normal”. Nuevamente volverán a aparecen otras anomalías más… y tendrá que venir una nueva “revolución científica” y un nuevo PARADIGMA.

Kuhn elaboró su teoría para interpretar la historia de las ciencias. Se movió en los terrenos de las ciencias naturales (“ciencias duras”):

  • La Física: desde Newton se desenvolvía normalmente; aunque con algunas anomalías que podían bien desdeñarse. Pero cuando se intentó aplicarla a la astronomía, que requería de mediciones más precisas, las inexactitudes importaban, hasta que Einstein construyó la “teoría de la relatividad”.
  • La Química: explicaba la combustión de los cuerpos atribuyendo al “flogisto”, cierta materia consumible, hasta que Priestley y Lavoisier descubrieron el Oxígeno, que al mismo tiempo que seguía resolviendo los problemas anteriores, permitía resolver misterios inexplicables hasta entonces.
  • La Óptica explicaba la luz gracias a ondas, hasta que Newton descubrió que se debía a corpúsculos (fotones). Pero hoy ya sabemos que ambas teorías se complementan
  • La electricidad era pensada como un fluido, hasta que Franklin la atribuyó a fenómenos de atracción y repulsión.
  • Astronomía: la visión de Tolomeo para orientar las rutas náuticas con el presupuesto de que la Tierra era redonda, permitió buenos viajes y descubrimientos, hasta que Copérnico la impulsó más con el supuesto de un Planeta redondo.

Al aplicar este principio metodológico del “paradigma” a las ciencias sociales, se percibió que a diferencia de las ciencias naturales, los paradigmas no se sustituyen unos a otros, sino que coexisten entre los investigadores. La razón es porque, si bien el estudio de las sociedades sigue requiriendo de la “objetividad”, esta no equivale a “neutralidad”, ya que el investigador está implicado en el objeto mismo que se investiga e interfiere en la realidad para transformarla. Se puede elegir uno u otro paradigma dependiendo de la opción que se tenga como investigador o también la índole del objeto que se estudia. De este modo se puede hablar –entre los paradigmas más conocidos-, de positivismo, funcionalismo, difusionismo, culturalismo, estructuralismo, hermenéutica, etc.



[1] Thomas S.Kuhn: “La estructura de las revoluciones científicas”


[1] Por ejemplo, esta estadística de porcentaje de confiabilidad que la gente da: al INE confiabilidad, mucha o algo (35%), poca o nada (64%). A los partidos políticos, mucha o algo (22%), poca o nada (77%).

Los primeros 100 días del nuevo gobierno

Una medida prudente y signo de generosidad es concederle a cualquier Gobierno nuevo 100 días de gracia. Algo comprensible, para dejar que organice su cargo, integre su equipo de colaboradores, concierte alianzas y echa a andar el programa sexenal. Los ciudadanos electores, en este tiempo van conociendo el talante y personalidad del jefe de Estado, y es hasta entonces cuando suelen ubicarse ante el nuevo Gobierno. Parece que esta costumbre se inició en memoria del Presidente Benjamín Franklin, quien en 1933 realizó sorprendentes actos de gobierno para superar la fuerte crisis. Sin embargo, la ardida oposición de la Derecha no le concedió a Andrés Manuel López Obrador (AMLO, de aquí en adelante) ni siquiera un solo día después de su elección. Nadie duda que algo nuevo está cambiando y que estamos ante otra forma de hacer política. El próximo 10 de marzo, al cumplirse este tiempo de gracia, se puede ya hacer un primer balance del Gobierno. De entrada, las encuestas de opinión reconocen que los apoyos y entusiasmo hacia el Presidente, en vez de disminuir, han ido creciendo –Si AMLO salió electo por más de la mitad de los votantes, ahora el apoyo parece alcanzar los dos tercios– Igualmente, la oposición sigue manteniendo sus actitudes de intransigencia virulenta.

I. APASIONADO POR SU SUEÑO

Lo primero que cautiva de AMLO, lo que lo llevó al triunfo y lo que produce ira o temor aún antes de conocer su programa, es su personalidad misma. Esto explica la gran polarización que suscita: la sociedad entera, las familias, los círculos de amigos, se dividen y discuten con pasión. AMLO tiene una impactante personalidad ante la cual no se puede ser indiferente. Tiene un “carisma” admirable; pero juntamente con ella, tiene también un carácter, forjado y desgastado por casi cuatro décadas de estar “en el ojo crítico del huracán”.

  • Buen comunicador.
  • Ruedas de prensa mañaneras: Son parte fundamental de su Gobierno. Mañana tras mañana, de 7 a 8.30 am, de pie y sin cansarse, acompañado de algunos Secretarios de Gabinete o de asesores técnicos, el Presidente informa de los problemas más importantes del día y de las medidas que se están tomando. A su izquierda, una gran pantalla está dispuesta para exhibir diapositivas o videos. Es su manera de favorecer el derecho a la información de la ciudadanía, que ciertamente está reforzando.
  • Su discurso es lento, con pausas frecuentes, como tratando de encontrar la expresión más correcta y pertinente, conciente de moverse en un contexto de confrontación y fuerte oposición y que cualquier desliz se malinterpretará.
  • Su audiencia es un nutrido grupo de reporteros nacionales y extranjeros de diversos medios (con la ausencia de varios de los grandes medios), que se disputan la atención del Presidente para que les de la palabra y les permita hacerle hasta tres preguntas. Se ha establecido entre el Presidente y su público un clima de confianza, les da toda la información que le piden, les responde cualquier pregunta (conoce muy bien el país y la problemática), les explica con claridad y sencillez, les da buenos consejos morales, sin ocultar su religión. Sus críticos se mofan de él, dicen que con el tiempo el público disminuirá pues les sacrifica su sueño, le tildan de “predicador de homilías diarias”, se quejan porque no les parece propio que se gobierne a partir de dichas conferencias… pero el caso es que el número de periodistas y su interés, va en aumento.
  • Buen pedagogo, explica, informa, educa, crea concientiza; utiliza frases machaconas, fáciles de memorizar, y es repetitivo, para que la gente asimile lo que dice y pueda difundirla. De inteligencia excepcional (Ha escrito 17 libros; conoce de historia de México y de ciencia política, aunque no maneje teorías), astuto, de fino instinto político y con una memoria fuera de lo común: tiene los datos que le requieren en la punta de la lengua y da respuesta a cualquier pregunta, con detalles y con conocimiento de cualquier problema.
  • Sencillez.
  • Su estilo de vida es impactante. Sencillez como ningún otro presidente en nuestra historia. Renunció a vivir en Los Pinos y pronto –cuando su hijo salga de la secundaria– vivirá en el Palacio Nacional. En su registro de bienes, no declaró nada. Su quinta (“ni rancho, ni “finca” (que connota hacienda)” es ya propiedad de sus hijos, de la que sólo conserva su usufructo vitalicio. Su esposa es investigadora y tiene sus bienes propios. Viste sencillamente, se mueve por todo el territorio nacional para estar cerca de la gente, escucharla y conocer directamente los problemas concretos de quien –quizás con ingenuidad y romanticismo– llama “pueblo es bueno y sabio”. Pero también viaja para implementar una descentralización regional del Gobierno, y cuando lo hace, va como cualquier ciudadano, contrastando con toda la palafernaria presidencial a la que estábamos acostumbrados (traslado en coche blindado, coches de acompañantes, motos de custodios y medidas tomadas por el Estado Mayor Presidencial). En sus giras por comunidades cercanas, viaja por tierra en camioneta, y no helicóptero, y si necesita trasladarse por aire, lo hace en avión comercial.
  • “Yo no me debo a mí mismo. Me debo a la nación”
    Nuestro Presidente muestra frenética actividad y parece que nunca se cansa, ni le importa su salud. Se entrega totalmente. Es valiente, denuncia a personas poderosas y habla sin tapujos. ¿Imprudencias? Tal vez; pero piensa que el pueblo tiene que conocer lo que se le ha ocultado ¿Estará buscando el martirio?
  • Me canso, ganso”.-Junto con estas virtudes, como toda gran personalidad, posee también notorios defectos. El mayor enemigo de AMLO parece ser AMLO mismo.
    • Es necio y terco. Sabe lo que quiere, no olvida las experiencias que le marcaron en todos los 40 años de vida política, en el debate, en constante guardia, en lucha responsable por su proyecto, en la gran aceptación con que actualmente cuenta (70%)… Todo esto lo hace defensivo y sordo a los críticos. Ante la avalancha de cuestionamientos, a veces sin sentido ni información, no desea perder tiempo en disputas estériles, presiones viscerales, venganzas o despechos. Esto podría justificar algunas medidas, pero sería insensato que tampoco escuchase propuestas alternas, a veces fruto de investigaciones y especialistas objetivos, o por lo menos, escuchar más a sus simpatizantes y compañeros de ruta, cuando le hacen notar debilidades en sus programas. Es protagónico, se las gasta para ser figura central en el escenario político. No concilia, sino que confronta. No dialoga, sino polemiza. Es rijoso y provocador visceral.
    • Es centralista, piensa que su propia persona es la mejor garantía para su programa. Inhibe a sus colaboradores y miembros de gabinete, a quienes hace madrugar y aparecer como comparsas. Quiere estar en todo y en todas partes… él toma las decisiones y luego busca legitimarlas. Pero aunque sea muy capaz, el Gobierno de un solo hombre es algo imposible: esa fuerza misma es también su debilidad. Sin embargo, parece darse cuenta de estos defectos y esto lo muestra vigilante para que estos defectos no le hagan malas jugadas.

II. ESTILO PERSONAL DE GOBIERNO

  1. “En política, la forma es fondo.”

Esta frase, atribuida al ideólogo del PRI, Don Jesús Reyes Heroles, se refiere a que “los modos, gestos, actitudes, comportamientos, palabras, etc… son materia o substancia que pueden influir en el desempeño de un programa”. Muy pronto, ya desde el tiempo de transición, fuimos percibiendo que algo estaba cambiado. Se están haciendo muchas cosas, de modo distinto, se superan inercias… y como todo cambio de régimen, se sufren rupturas y afectaciones.

  • “Hacer en un sexenio lo que se hacía en dos”.
  • Nuestro Presidente muestra frenética actividad y parece que nunca se cansa. Trabaja intensa y vertiginosamente (16 horas diarias, los siete días de la semana), y pide a sus colaboradores que hagan lo mismo. En apenas 100 días abrió ya demasiados programas. Gobierna a un ritmo vertiginoso, que para algunos simpatizantes, no da tiempo a asimilar, corregir y confrontar, Dice que hace esto para hacer avanzar su proyecto y “que les cueste más trabajo deshacerlo” en caso de que no lo dejasen terminar. Sin embargo, tampoco improvisa, ni es un “espontaneísta” (“ocurrencias”, lo llama la oposición). Estos proyectos y sus tácticas de implementación ya las había presentado desde antes de su campaña electoral al menos en dos de sus libros “Un proyecto alternativo de nación” (2004) y “La salida (2018)”.
  • Normarnos por el Estado de Derecho y no por el estado de chueco”

Para reforzar el Estado de Derecho hay que atender, ante todo, a los derechos humanos y evitar la simulación. Pareciera que AMLO es consciente de que por carácter tiende al autoritarismo, y por lo mismo, tiene sumo cuidado de apegarse a la ley y al derecho, de respetar la división de poderes —“no enviaré ni halcones ni palomas”–, de reconocer la soberanía de los Estados de la Federación, de evitar simulaciones, de someterse a las normas y de contar con el parecer del pueblo. Hasta ahora, AMLO ha mostrado, en la medida de lo posible, apego al derecho y a la ley, y se comprometea evitar medidas represivas. Así la frase juarista: Nada por la fuerza; todo por la razón y el Derecho”.

  • “Quien trabaja por la justicia no tiene nada qué temer.”  AMLO es valiente (¿temerario?).
  • Disolvió el Estado Mayor Presidencial para custodia del Presidente, viaja sin escolta visible… Pero sería irresponsable descuidarse, ya que algunas medidas –anticorrupción, reducción de salarios de la “burguesía dorada”, recortes presupuestales en aras de austeridad, etc.-, obviamente despiertan animadversión, y habrá enemigos a quienes gustaría verlo muerto “No tengo enemigos. Tengo adversarios”, dice. La razón de aceptar estas imprudencias, aclara, es para no perder el contacto directo con la gente., y responde confiando: “la gente me cuida”; aunque también reconoce: “sí, tengo miedo, como todo ser humano; pero no soy cobarde”. Tendría que recordar que Jesús mismo y tantos mártires, como San Oscar Arnulfo Romero, fueron mártires por la Justicia. Tal vez su misma terquedad o necedad haga no hacer caso de quienes le aconsejan mejorar su seguridad: Un periodista le aconsejó: “Licenciado: ¡Cuide al Presidente!”, y otro le recordó “Si ya no se debe a usted mismo sino a la Nación, debe cuidarse, por nosotros”.
  • “Que la política pública sea cada vez más pública”

Pretende la mayor transparencia posible. En las conferencias mañaneras el Presidente responde a todo lo que se le pregunta y pide a sus funcionarios que expliquen lo que se solicite. Exigió a su Gabinete y a todos los funcionarios de mayor nivel, declarar sus bienes (y ya lo hicieron todos), no sólo registrarse en la Secretaría de la Función Pública, sino abiertos al público.

III Principales líneas de Gobierno

LÍNEAS PRIORITARIAS

El sexenio de Peña Nieto terminó con el repudio casi total de la población. Había consenso en que el siguiente Gobierno tendría que mejorar los problemas de corrupción, impunidad, violencia y grandes desigualdades. Durante las campañas electorales, a la mayoría nos quedó claro que quien mejor garantizaría solucionar estos cuatro problemas era AMLO, de modo que fueron estos sus compromisos más importantes:

  1. La corrupción

“El pueblo se cansa de tanta pinche transa”. AMLO no duda en constatar que la corrupción es el mayor problema que tiene el país: Es causa principal de las desigualdades, así como también de la violencia y la delincuencia. En estos 100 días fue destapando cloacas, mucho peores de lo que sospechábamos, ya que los cárteles de la delincuencia operaban en complicidad de las autoridades. Éstas no gobernaron para el pueblo, sino para enriquecerse personal o grupalmente (“la mafia del poder”). Advierte: “no utilizar la política para hacer negocios” y propone “separar el Gobierno de la economía, como Juárez hizo con la Iglesia”. En vez deatribuir la corrupción a la idiosincrasia del “mexicano” –“En México, la corrupción es cultura”, dijo Peña-, opina que el pueblo mexicano, en su interioridad, es honesto, y las familias suelen educar a sus hijos en ciertos valores. La cultura de corrupción, que ciertamente ha permeado la sociedad, viene de arriba: “Si los de arriba roban ¿por qué yo no?” Por tanto, para combatirla “hay que comenzar de arriba abajo, como se barren las escaleras”. Estará vigilante para que sus colaboradores no caigan en estas tentaciones, y esto lleva a procurar la mayor transparencia posible.

  • La impunidad

“Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”. La explicación de la cuantiosa votación para Morena fue, sin duda, el descrédito de la clase política hasta ahora hegemónica, así como la impunidad de quienes cometen delitos aprovechándose de sus puestos administrativos. Reiteradamente afirma que no se permitirá que nadie robe, ni se prestará a “chivos expiatorios” que encubran los mecanismos estructurales de corrupción. En su campaña propuso una amnistía para los grandes corruptos, dejando, empero, que las investigaciones que ya están en curso prosigan los procesos. Además, Si se quiere enjuiciar, dice, habría que empezar por los expresidentes. Pero esto metería a todos en un tinglado judicial (cuentan con buenos abogados, expertos, amparos, etc.) que obstaculizaría el ritmo de gobierno.

  • La violencia “Esto duele mucho”
  • Uno de los principales problemas actuales del país es la inseguridad y la violencia. Las cifras son impresionantes: Hay más muertos que los de países en guerra (250,000 homicidios, entre ellos muchos feminicidios, en diez años), la desaparición de 40,000 personas hace que cualquiera sea vulnerable. México vive en el miedo y la desconfianza, ya que la prepotencia del crimen organizado opera en colusión con muchas autoridades.
  • La estrategia de combate a la violencia de Felipe Calderón fue sacar al Ejército de los cuarteles y enviarlo a las calles mediante operativos puntuales –destinados, por ejemplo, a aprehender algún capo importante– y una vez logrado el objetivo, los soldados regresaban a su cuartel. En dichos operativos, las fuerzas armadas cometieron varios delitos violatorios de derechos humanos, por lo que la gente los rechazaba.
  • La estrategia de AMLO es doble:
    • La primera, atacar las causas, que obviamente, son la pobreza y la injusticia, y dentro de estas, los más proclives son los jóvenes. Muchos de ellos ni estudian, ni trabajan… Y si añadimos que “la sociedad de consumo” alimenta la necesidad de poseer mercancías -signo de status y para ellos, inaccesibles-, no sorprende que sean presas fáciles del crimen organizado. De ahí la importancia de los programas de bienestar de este Gobierno, para proporcionarles a los jóvenes posibilidades de empleo y de estudio.
    • La segunda, disponer de elementos suficientes de las fuerzas de orden, para garantizar la seguridad en la población. Sin embargo, para cumplir estas tareas, el ejecutivo no posee elementos suficientes. Por lo que propuso organizar una Guardia Nacional.
  • La desigualdad “No más un Gobierno rico y un pueblo pobre”.
  • En una sociedad igualitaria y justa no se tendrían que destinar recursos para abatir directamente la pobreza. Bastaría con que los trabajadores obtuvieran un salario justo y que a los campesinos se les pagara el precio debido por sus productos y se les dieran facilidades para créditos y comercialización. Pero hoy por hoy, mientras no se logre esto, son necesarios programas que amortigüen la pobreza. Por otro lado, los generosos programas al respecto  implementados en cada sexenio neoliberal (Solidaridad, Pronasol, Prospera, Oportunidades, etc.), eran asistencialistas, otorgados arbitrariamente y con fines electorales, aparte que se prestaron a fuertes desvíos por la corrupción.
    • AMLO se muestra pródigo a entregar apoyos a las personas más necesitadas –subsidios a madres para el cuidado de infantes, Créditos a la Palabra para campesinos y ganaderos (sin intereses ni burocracias, a pagar con las crías), Sembrando Vida (un millón de árboles frutales), Jóvenes Construyendo el Futuro, estudiantes, ancianos, discapacitados, proyectos del campo, precios de garantía para sus productos, tandas, beca “Benito Juárez” para preparatorianos y universitarios, etc. Lo original de todo esto es que el dinero no se entrega a las instituciones intermediarias (líderes, instituciones, asociaciones, etc.) sino directamente al beneficiado.
    • El medio para hacer llegar el subsidio al beneficiario será una tarjeta bancaria. Pero resulta que tan sólo el 25% de la población tiene acceso al Internet (en algunos poblados ni siquiera existe en la cabecera municipal). Por eso ya se está echando a andar un programa de bancarización y se instalarán 50,000 kms de fibra óptica para el Internet. De momento se encargará a la Banca Azteca de Salinas Pliego, la institución bancaria con mayor cobertura.
    • Esta decisión de otorgar directamente a los afectados concretos, sin intermediarios, la ayuda en efectivo. Así se entiende la decisión de no financiar más, con dinero público, a organismos “autónomos” de la “sociedad civil”. AMLO se refiere a aquellas asociaciones que reciben subsidio para fines supuestamente sociales, y que, dice, reciben enormes cantidades enormes empleadas en la organización misma (burocracias, inmuebles, viajes, etc.); aunque quizás haya que investigar mejor caso por caso.
    • Se incluye apoyar a los emigrantes, el 97% de los cuales se encuentran en Estados Unidos. Los consulados (que son financiados por la comunidad mexicana en el exterior) simplificará los documentos para que desde allá puedan votar con facilidad.
  • Frontera Norte- Para fomentar el desarrollo de esta zona del país se decidió darle un trato preferencial a aquellos pobladores: Salario mínimo doble, descuento 50% de impuestos, no cobrar el IVA, precio de gasolina subsidiada, etc. También se ocupa de apoyar a los emigrantes centroamericanos que llegan en tránsito para intentar llegar a los Estados Unidos.

    OTRAS LÍNEAS IMPORTANTES

  1. Construir una auténtica democracia
    1. El respeto a la legalidad comienza por las leyes las electorales. Hasta las pasadas elecciones, la democracia en México había sido casi meramente formal. Sin embargo, en las elecciones del año pasado se lograron avances significativos, y hubo muchos ciudadanos responsables que vigilaron de cerca el proceso y la magnitud de votantes imposibilitó el fraude. El Congreso ya aprobó la iniciativa de ley presentada por el Ejecutivo que considera como delito grave el fraude electoral, sin derecho a fianza.
    1. Democracia participativa.- «El pueblo no es tonto, tonto es el que piensa que el pueblo es tonto«. El modelo de “democracia representativa” que caracteriza a la mayor parte de las democracias occidentales se reducía a emitir un voto sexenal. Una vez elegidos las autoridades y los “representantes”, se les dejaba la carta abierta. Ahora de lo que se trata es incorporar al pueblo –”La voz del pueblo es la voz de…”
    1. Las consultas.- AMLO espera que el Congreso norme las consultas abiertas para los asuntos más delicados, y que estas sean vinculantes. Sólo así, asegura AMLO, será posible “mandar, obedeciendo”. Sin embargo, las dos principales consultas –la del aeropuerto (un millón de respuestas), y la de la Termoeléctrica de Morelos (55,750 respuestas), recibieron muchas críticas: fueron consultas de decisiones ya previamente tomadas, no fueron confiables, parecieron sesgadas, no bien diseñadas, más como simulación en el que el Gobierno fue juez y parte. Me parece que en la oportunidad y en el diseño mismo de la consulta habrían tenido que consensuar ambas partes.
    1. Sería de desear que la vocación democrática de nuestro Presidente se le imponga a su personalidad misma. Es por esto que presenta una iniciativa para abolir los fueros, y se comprometió a organizar un plebiscito para y revocación de mandato a mitad de su sexenio.
  • Austeridad republicana “Hacer más con menos”

Este es otro principio de Gobierno, a diferencia de sexenios anteriores, cuando se despilfarraban el gasto público en la “burocracia dorada”, demasiado bien pagada, abultada y en grandes y suntuosos edificios, autos de lujo, flota de aviones, etc. Ahora se trata de eficientizar los recursos, evitar los excesos y reducir todos los gastos al mínimo. AMLO reconoce que es “cicatero con el dinero del pueblo” y escrupuloso en sus propios gastos, para canalizar recursos hacia el bienestar de la gente. Pero existe el riesgo de quedarse con un aparato de Estado debilitado, poco eficiente, con carencias de recursos presupuestarios y con la emigración de profesionistas de buen nivel hacia la Iniciativa Privada. Algunos “expertos” alegan, que más bien, “con menos se hace menos”

  •  “Todos vamos a portarnos bien”.

No es casual la importancia que da AMLO a la cartilla moral, a su insistencia en la honestidad, la incorporación de valores, civismo, historia, filosofía, en los programas educativos, en condicionar la entrega de aprendices a empresarios pagados a condición de que quien los reciba cumpla con una formación tutorial en valores. Por supuesto, las prédicas mañaneras son moralizantes, la campaña contra las adicciones a las drogas, etc. El éxito de Morena lo que le dará legitimidad y prestigio es impulsar la necesaria reforma moral y la cultura de la honestidad y del diálogo.

  • Recuperación de nuestra más genuina diplomacia mexicana
  • México fue muy respetado en el consorcio de naciones por su política exterior. La intuición de Genaro Estrada, conocida internacionalmente como la “Doctrina Mexicana” (1930), fue recogida por el art 89 constitucional, fracción X de nuestra Carta Magna. Además de él, hemos contado con grandes figuras, como Carrillo Flores (1904-1940), Emilio O Rabasa (1970-1975) o Bernardo Sepúlveda (1982-1988) – por mencionar sólo algunos-. Nuestra diplomacia promueve los siguientes principios: La autodeterminación de los pueblos • La no intervención • La solución pacífica de controversias internacionales • La proscripción de la amenaza o del uso de la fuerza de las relaciones internacionales • La igualdad jurídica de los Estados • La cooperación internacional para el desarrollo • La lucha por la paz y la seguridad internacional. Momentos de prestigio para la diplomacia mexicana, fueron entre muchos otros, Cárdenas acogiendo al Gobierno Republicano de España en el exilio, la negativa al boicot económico a Cuba. al que sólo México se abstuvo, la mediación del grupo Contadora, reunido en México, para favorecer la pacificación de Nicaragua.
  • Lamentablemente, en los sexenios panistas esta doctrina se ignoró, contrariando la letra y el espíritu de nuestra Constitución, llegando al bochornoso caso de Vicente Fox, cuando en la comida de la Cumbre Extraordinaria de Las Américas celebrada en abril de 2002 en Monterrey, le retiró groseramente la invitación a Fidel Castro (“comes y te vas”), o las fallidas intervenciones de Videgaray en la declaración de guerra a Corea del Norte, o invitar Trump durante su campaña presidencial, quien sólo nos utilizó, o la incorporación de México al grupo de Lima, dando apoyos a la oposición en Venezuela. Ciertamente es lamentable la situación que vive aquel país; pero atendiendo a lo que sucede el entorno internacional, se recomendaría cautela para no apoyar una política que pudiera favorecer una conflagración mundial (parece que Estados Unidos fomenta una guerra interna, para justificar apoyos exteriores y asegurar el petróleo y hacer pinza contra Cuba). Ante este escenario, es posible que el asilamiento actual de México, luego se revierta.
  • Adecuar el marco legal. El Ejecutivo ha enviado al Congreso sendas iniciativas de Reforma, encaminarlas a dar marco legal a todo su programa, evitando simulaciones y respetando el Régimen de Gobierno, pese a las críticas recibidas por intentar reformar la Constitución. Estas son las reformas, aprobadas o en proceso:

1.- Modificar el artículo 127 constitucional para que ningún funcionario gane más de lo que percibe el presidente de la República. (Pablo Gómez será quien encabece esta iniciativa).

2.- Reformar la Constitución para crear la Secretaría de Seguridad Pública, (presidida por Alfonso Durazo).

3.- Modificar el artículo 108 constitucional para que el presidente pueda ser enjuiciado por corrupción y delitos electorales, así como la eliminación del fuero para todos los funcionarios.

4.- Considerar delitos graves y sin derecho a libertad bajo fianza la corrupción, el robo de combustible y el fraude electoral en cualquiera de sus modalidades.

5.- Elaborar la Ley de Egresos y el Presupuesto para 2019.

6- Reformar la ley para trasladar el Estado Mayor Presidencial a la Secretaría de la Defensa Nacional

7.- Revertir el reciente decreto de la privatización del agua, los cuales fueron impulsados por Enrique Peña Nieto

8.- Modificar o revocar leyes de la Reforma Educativa en coordinación con el próximo secretario de Educación Pública (Esteban Moctezuma).

9.- Garantizar el derecho a la educación pública y gratuita en todos los niveles.

10.- Establecer el mecanismo de consulta para la revocación del mandato y eliminar trabas en los procedimientos de referéndum populares para garantizar la democracia participativa.

11.- Aumentar el salario mínimo al doble en la zona fronteriza del norte del país.

12.- Impulsar leyes, decretos o acuerdos para tener un Gobierno austero y llevar a cabo el plan de austeridad.[1]

V. DECISIONES CRÍTICAS Y POLÉMICAS

El nuevo aeropuerto

  • El arte de la política es elegir entre inconvenientes”. Uno de los principales problemas que tuvo que enfrentar fue la suspensión y desmantelamiento del Nuevo Aeropuerto de la CDMX. Había argumentos en pro y en contra para ambas opciones. Estas eran de tipo técnico, ambiental y económico. Aunque era una obra grandiosa (“faraónica”), había fundados riesgos técnicos (inundaciones, mantenimiento costoso), afectación ecológica (aves marinas) y sociales (los ejidatarios), Aparentemente no parecía sensato echar a la basura más de cien mil millones de pesos y arriesgar el desaliento de los inversionistas. Por otra parte, se señalaban fuentes de corrupción e intereses inmobiliarios que modificarían planes de urbanismo. Además, Santa Lucía-Toluca ofrecía también problemas, tales como dificultades de acceso, riesgos para los vuelos, etc.
  • Partiendo del supuesto de que el “hubiera” no existe, creo que de haber optado por mantener la construcción del NAIM, dentro de diez años, cuando se manifestaran las susodichas fallas y se viera el barril sin fondo que representaría, la indignación ciudadana se la endilgaría a Peña Nieto. Pero como ya se optó por Santa Lucía, ahora ante los eventuales inconvenientes de este último aeropuerto, la indignación ciudadana ante los inconvenientes que se sufran se las endilgarán a AMLO. Por lo pronto, esta decisión fue derrota política.

El huachicol

  • Ya se conocía el robo de combustible mediante perforación de ductos; pero se nos había hecho creer que esto lo hacían principalmente grupos de campesinos poblanos que llenaban un bidón para venderlo en la carretera y complementar su precaria economía (“el huachicoleo de abajo”). Pero con la información rescatada por AMLO se destapó esa “cortina de humo” que protegía toda una mafia, perfectamente organizada, que operaba desde la Torre misma de PEMEX por los encargados mismos del monitoreo, con técnicos especializados que desviaban combustible a ductos paralelos y depósitos clandestinos en las refinerías mismas (Salamanca); y que el combustible era distribuido por pipas de PEMEX a gasolineras que llevaban una doble facturación (“el huachicoleo de arriba”). El robo, por tanto, era conocido y contabilizado (en 2018 el promedio diario de robo de combustible ascendió a 56 mil barriles, aunque en noviembre fue de 81 mil barriles). Pero a fines de diciembre, el robo llegó a mil pipas. “Me colmaron el plato”, exclamó ANMLO y decidió una sorpresiva e inmediata intervención, sin prever, quizás todas las consecuencias. La peor fue un notorio desabasto en algunas partes del país. Fue digna la conducta de muchos ciudadanos que soportaron fuertes molestias, como aquellos que esperaban pacientemente en las colas y que cuando los visitó el Presidente, lo alentaban: “”Ni un paso atrás”. Muy doloroso fue la explosión de un ducto en Tlalhuelilpan, Hidalgo: los criminales lo horadaron y alentaban a la gente (como encubrimiento) para que se surtiera y vendiera el combustible, lo que ocasionó una explosión y la muerte de unas 120 personas. Afortunadamente, a menos de dos meses de haber iniciado el proceso, prácticamente se ha limpiado la empresa (quedan aún unas 1,626 tomas clandestinas); se bloquearon cuentas bancarias, se recuperaron varios vehículos y se han ahorrado 7,8 mmdp que no pudieron robaron. Se supone que cuando ya se termine de limpiar PEMEX (unos meses más), se habrán ahorrado unos 50 mmdp.

Tomas de vías ferreas

  • A fines de diciembre del año pasado, maestros del CNTE tomaron tres de las siete vías férreas que comunican el Estado de Michoacán con varios puntos del país, protestando por no haber recibido su quincena y por otros adeudos. La causa era justa, pues los maestros –como cualquier trabajador- tiene derecho a su paga, que no es justo retener; pero la forma de hacerlo ocasionaba injustos perjuicios a otros sectores. Esto provocó gran descontento: la iniciativa privada sufrió cuantiosas pérdidas económicas y la población, molestias. AMLO habló con el Gobernador Silvano Aureoles, advirtiendo que este era un asunto suyo; pero que si quería, le podría apoyar económicamente, no como subsidio sino como préstamo. El Gobernador quiso que la SCT también se corresponsabilizara. AMLO advirtió a los líderes magisteriales que si el sindicato de la CNTE se ufanaba de ser más democrático que el oficial, debían consultar a sus bases. El 14 de enero, en asamblea, los maestros decidieron retirarse de las vías; pero días más tarde, un pequeño grupo de maestros de la Costa volvieron a tomar las vías. El 4 de febrero la asamblea acordó mayoritariamente liberar totalmente las vías. Los líderes del sindicato fueron a dialogar con los inconformes, advirtiéndoles que si no reconocían a sus líderes, tampoco sus líderes los iban a reconocer a ellos. Finalmente, el 30 de enero se les pagó $1,230 millones.
  • Este problema dio ocasión a AMLO de enfatizar que privilegiará el diálogo y la negociación a la represión, y que él no va a enviar al Ejército a reprimir al pueblo; pero que tampoco va a solapar irresponsabilidades. Este bloqueo hizo surgir la pregunta de si en estos casos, una intervención policiaca no justificaría más el Estado de Derecho.

La Guardia Nacional

  • En Ejecutivo cuenta con apenas 20,000 elementos de la policía federal para enfrentar la terrible amenaza del crimen organizado. La paradoja es que al mismo tiempo, el Ejército y la Marina cuentan con 240 mil elementos desaprovechados, ya que legalmente no pueden atender a la Seguridad Pública, sino que tan sólo se les asignan la Seguridad Exterior para la poco probable invasión del exterior, y Seguridad Interna para levantamientos o revueltas.
  • AMLO confía –quizás demasiado- en las fuerzas armadas. Afirma que ellos también son pueblo, sólo que “uniformado”; los altos mandos no pertenecen a familias oligárquicas –como en otros países-, nunca han dado golpes de Estado, ni tampoco levantamientos, y han demostrado que saben actuar en ocasiones de desastre. De ahí la insistencia del Presidente de reformar la Constitución y crear una Guardia Nacional, para que las fuerzas armadas puedan, sin simulaciones, apoyar también la Seguridad Pública y entrenar a la Guardia Nacional.
  • No se pueden ocultar crímenes emblemáticos ejercidos por soldados –ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada, etc.–. Entre 2008 y 2010, el Ejército Mexicano cometió crímenes de lesa humanidad con un saldo de, al menos, 121 víctimas, durante la primera fase del Operativo Conjunto Chihuahua (OCCH). Más recientemente no podemos olvidar Tlatlaya, Nochixtlán y Ayotzinapa (al menos por omisión). Por lo mismo, es comprensible la fuerte oposición que esta iniciativa suscita. Además, si se modifica la Constitución para que el Ejército actúe en las calles, es probable que durante ese sexenio no suceda nada; pero no sabemos quién vendrá después como Presidente, y podría más fácilmente “militarizar” el país. Sin embargo, aparte de estas prudentes y justificadas  reservas, parece que la discusión para la aprobación de la iniciativa tiene un sesgo político, pues si con el Gobierno panista de Felipe Calderón el Ejército salió de los cuarteles y los crímenes aumentaron considerablemente, extraña que ahora sean justamente los panistas quienes se opongan, en bloque, al proyecto

La Termoeléctrica de Morelos

  • Morelos es el único Estado de la Republica que no produce electricidad. En el año 2010, la Comisión Federal de Electricidad construyo una central termoeléctrica en Yacapixtla, Morelos con una inversión de 22,000 millones de pesos, para abastecer de energía eléctrica a todo el Estado de Morelos, ya que hasta a la fecha, la compran a precios elevados. Las empresas extranjeras Fermaca, IEnova y Carso Energy invirtieron para construir seis ductos para gas, desde Tlaxcala, Puebla y Morelos, que no se están usando, debido a bloqueos por pobladores inconformes (a algunos se les reprimió y encarceló). Sin embargo, puesto que tales ductos son propiedad de las empresas, aunque no se usen el país tiene que pagar como alquiler $4,000 mdp anuales (el año pasado ascendió a $5,800 millones).
  • En 2010 fue anunciado y aprobado por la Semarnat el Plan Integral de Morelos, consistente en la construcción de dos centrales termoeléctricas en la comunidad de Huexca, Morelos, un gasoducto de 150 kilómetros (los que faltan para conectar el gas a la Central,) la instalación de una línea eléctrica de 20 kilómetros a la subestación de Yautepec y un acueducto desde Cuautla, con una longitud de 10 kilómetros, para dotar de agua a la Central, lo que costaría 1,600 millones de dólares.
  • Sin embargo, la obra quedó paralizada por bloqueos y protestas de algunos pobladores, a quienes no se les había consultado. El 13 de mayo de 2014, el diputado Ricardo Monreal, entonces del Movimiento Ciudadano, presentó a la Comisión Permanente del Congreso una moción para suspender este plan hasta no consultar a los 82 pueblos afectados. Alegan que si se lleva el agua de su río a la Central, la devolverán muy contaminada, y también porque el lugar de los ductos, cerca del Popocatépetl, implica riesgo de que en caso de erupción de volcán, cayera lava al ducto. En 2014, en un mitin, AMLO respaldó a la lucha de estos habitantes en 2014.
  • Al revisar el proyecto, AMLO constata que dado lo adelantado de la obra, sería muy lamentable dejar la Termoeléctrica abandonada y seguir pagando alquiler de ductos e importando electricidad. El 11 de febrero, el Presidente visitó el lugar y se comprometió con los afectados de devolver las aguas más limpias de lo que entraran a la Planta, lo que sería atestiguado por una comisión de expertos internacionales invitados por la UNESCO. Además, les ofreció que pagarían la tarifa más baja en el consumo de luz. Los opositores mantienen su postura, de modo que AMLO anunció que se consultaría a los poblados afectados ya todo Morelos los días 23 y 24 de febrero, y que sería vinculante.
  • El ambiente estalló, cuando el día 21 fue asesinado en Amilcingo Samir Flores, líder del grupo opositor. Este crimen que obstaculiza la consulta. está siendo investigado por el delegado federal, Hugo Erik Flores, de la Fiscalía de Justicia de Morelos. La culpabilidad del crimen es confusa se atribuye desde “al mal Gobierno”, al caciquismo local, al crimen organizado o incluso a la CIA, para boicotear o dificultar la consulta y crear problemas. La consulta se realizó los días 23 y 24 de febrero, con 55,000 votantes, en medio de un ambiente muy caldeado, resultando que el 59% de los votantes se declaraban por la continuación del proyecto; sin embargo se dejaron oír fuertes críticas, pues la consulta pareció una simple simulación, ya que la decisión estaba previamente tomada y el Gobierno fungió como juez y parte.

Proyectos de desarrollo regional

Este Gobierno se propone implementar ambiciosos proyectos de desarrollo regional, con los cuales se disminuiría la migración y mejoraría la economía de regiones más precarias. Se propone terminar proyectos inconclusos (el tren a Toluca, el tren a Guadalajara y las nuevas ferrovías del sureste –Tren Maya en la Península de Yucatán y Tren Transístmico entre Coatzacoalcos y Salina Cruz- que fomentarían el turismo y el pasaje regional. México tiene una deuda con estos Estados, ricos en recursos y en cultura; pero abandonados a su suerte. Dado que con el presupuesto aprobado el Gobierno solo no podría realizarlo, AMLO busca empresarios nacionalistas para que inviertan en ellos. Es difícil calcular ventajas y desventajas y es probable que se requieran mayores estudios para prever las consecuencias; pero por lo menos se cobra conciencia de esta necesidad: tristemente nos estamos acabando el Planeta; pero somos ya muchos habitantes y todos tenemos derecho a caber en él.

PARA CONOCER TODAS LAS DECISIONES DE LOS 100 DÍAS DE GESTIÓN ME REMITO AL INFORME QUE AMLO PROMETIÓ

VI. LOS VERICUETOS DE LAS OPOSICIONES

Si bien la gestión de AMLO complace a mucha gente y se le reconocen indudables aciertos en la solución de los principales problemas, también despierta animadversión de muchos. La oposición, empero, no es homogénea, ni proviene de los mismas motivaciones, por lo que obliga a hacer un mapeo de ella.

Oposición esperada.- Aquí estarían aquellos opositores cuyos intereses fueron afectados, por lo que era previsible su crítica despiadada. Los podemos agrupar de la siguiente manera:

  • Los corruptos y defraudadores, que mezclando el aparato de Gobierno y los negocios, y modificando la ley a sus conveniencias, se enriquecieron enormemente, y ya no podrán continuar saqueando al país, destruyendo el patrimonio público y -lo peor- alentando una cultura de corrupción entre el pueblo.
    • El crimen organizado que ya no podrá operar como antes y temen que disminuya el consumo de la droga. Ambos grupos quisieran volver atrás, o por lo menos, vengarse.
    • Funcionarios públicos que percibían un salario desmesurado y se movían en el despilfarro, para quienes la iniciativa de ley -“nadie puede recibir un salario mayor que el Presidente”- menguó significativamente sus ingresos. Algunos de ellos tal vez podrían conformarse con cierta negociación.
    • Los Partidos de Oposición.- La apabullante elección de AMLO, dejó semidesechos a estos Partidos, y es normal que traten de recuperarse y aspirar a llegar de al poder. Para ello, es posible que a partir de una alianza partidista informe, formen un frente amplio opositor (el PRIANRD).

Oposición disgregada

  • La constituyen grupos o personas disgregadas, sindicatos empresariales, organizaciones diversas de los “poderes fácticos”, profesionistas lejanos del pueblo, miembros del Ejército, clérigos simpatizantes, lectores de la temerosa clase media cuya opinión la forman de la prensa y la TV opositoras, ya que no tienen oportunidad de informarse mejor. También podría añadirse el sector del extranjero (funcionarios del Gobierno de Estados Unidos y del Partido Republicano, etc). Todos ellos forman el ambiente que desearían ver fracasado el proyecto de nación (que no es sólo de AMLO, sino de México); pero que no plantean alternativas, por lo que abrirían la puerta a una Derecha más conservadora. AMLO mismo le aconseja a la Derecha que formen cuadros para no hacer el ridículo.
    • La “prensa chayotera”.- “La mafia del poder”, afectada en sus intereses, está dispuesta a invertir cuantiosos recursos para restarle apoyo popular al Presidente y recuperar su poder. Pero ya que no cuenta ni con los Partidos Políticos tan menguados, ni tampoco con el Ejército, ha configurado una Derecha Mediática, cuya línea editorial es golpear, cada día y lo más fuerte posible a AMLO, valiéndose de verdades a medias, presentación unilateral de los hechos, “sesudos analistas”, caricaturistas, especialistas contratados para “bots” y “trolls” en redes sociales… Se trata de papagallos y fabricantes de rumores que espantan y confunden a sus –cada vez menos- lectores, sobre el apocalipsis que sin duda habrá de venir. Hasta ahora, sus esfuerzos parece contraproducentes (por ejemplo: contra lo esperado, después del desabasto de gasolina la popularidad de AMLO subió un punto porcentual). En cambio, las audiencias de las conferencias mañaneras casi superan a los receptores de los medios tradicionales (unas 200,000 entradas) y crece el número de reporteros, atentos, interactuantes y más informados.

Oposición desde la “izquierda”

  • Si la oposición de la Derecha no bastase, también se reciben golpes de “fuego amigo”. Se ha observado que cuando una Izquierda alcanza el poder, aparece siempre otra ala más radical. Algunos lo son por protagonismo envidioso (“que venga la justicia; pero que sea yo quien la consiga”) o por simples intereses grupales; pero otros, por proponer otras vías.
  • En estos 100 días se hicieron visibles movimientos opositores desde las bases. Se trata de activistas, pueblos originarios, ambientalistas, defensores de derechos humanos comunitarios, obreros y maestros, movimientos de protesta contra grandes obras desarrollistas, etc. Durante la hegemonía neoliberal, estas luchas de resistencia gozaron del apoyo y simpatía por parte de la gente; pero ahora nos encontramos en otra coyuntura, en un proyecto alterno de nación en el que estas minorías debieran ser incluidas. Tales movimientos parecen quedar entrampados por su localismo, y pueden ser instrumentalizados por la derecha o perder simpatías anteriores. El Presidente tendría que dialogar más con ellos, abrirse a ciertas modificaciones de ambas partes, para ver si fuera posible conciliar sus justas reivindicaciones con una política nacional que beneficie a las mayorías, aún ser socialista.

Oposición desde la Cuarta Transformación misma

Percibo que se está formando una nueva oposición, que en principio, se identifica con el programa de Gobierno actual propuesta por Morena; pero que notan en él ciertas inconsistencias en la forma de implementarlo. Ven surgir ciertos problemas al tratar de pasar de lo abstracto a lo concreto y que conviene rectificar. Esta oposición es por tanto, positiva. Ojalá que nuestro Presidente les preste oídos, aunque de momento los sienta como obstáculos.

ANEXO

LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

Estas elecciones no fueron simplemente un relevo presidencial dentro del mismo partido (Fox/Calderón); ni un cambio de Partido (Calderón/Peña), sino un cambio de régimen.  Entendemos por “régimen político” al conjunto de instituciones y leyes que permiten la organización del Estado y el ejercicio del poder, a través del cual, se determina la vía de acceso al gobierno y la forma en que las autoridades hacen uso de sus facultades. Repasando nuestra historia de nación, comprenderemos mejor lo que se entiende por la “Cuarta Transformación”.

1ª.Transformación: del régimen monárquico al régimen republicano

El movimiento independentista de Hidalgo rompió con el régimen monárquico del virreinato, dejando, empero, un enorme vacío de poder, ya que durante la Colonia, todo estaba centralizado en la Metrópoli. Ante esto, las instituciones más identificadas con el viejo régimen pensaron darle continuidad e instaurar aquí una monarquía. Tuvieron por lo menos dos intentos – Iturbide y Maximiliano-. Pero en Europa la monarquía absoluta iba ya en decadencia y el ambiente favorecía más los regímenes republicanos, sin que hubiera todavía claridad sobre el modelo de República más adecuado a nuestro contexto.

2ª. Transformación: de un régimen republicano conservador al republicano liberal

Terminadas las guerras de Independencia, hubo dos modalidades de régimen republicano: El modelo conservador, centralista, francés, favorecido por la correlación de fuerzas que se aglutinó en torno a la institución más sólida de entonces, la Iglesia Católica. El otro modelo era el liberal federalista, estadounidense, al que aspiraban grupos minoritarios con poco poder (abogados, periodistas cuadros de bajo mando militar y sacerdotes del bajo clero, etc.) Todo el siglo XIX estuvo ocupado en confrontaciones, golpes de Estado, asonadas, etc. Hasta que finalmente, los liberales llegaron al poder con Benito Juárez, quien mediante las Leyes de Reforma, separó el poder político de la Iglesia.

El juarismo de AMLO explica sus esfuerzos de instaurar un verdadero régimen federal, como en Norteamérica, ya que hasta ahora, el país funciona con el modelo administrativo francés, geográficamente centralizado en la Capital. Consecuentemente, trasladará algunas Secretarías a los Estados, y él mismo moverá du Gobierno adonde haya problemas importantes, a imitación de la presidencia itinerante de Juárez. Paradójicamente, su personalidad lo inclina al centralismo del modelo administrativo francés, todo en su persona: cuenta con un gabinete pequeño sin grandes personalidades, y si tiene que reconocer para cuestiones técnicas o de contrapeso a organismos “autónomos” (CNDH), los condiciona a la transparencia y la austeridad.

3ª Transformación: Del régimen oligárquico del Porfiriato a un régimen “de izquierda”  

Para calificar de “Izquierda” a un régimen habría que precisar el término, por las connotaciones geométricas e históricas de su origen. En la Asamblea Legislativa de 1791, después de la Revolución Francesa, los diputados del Viejo Régimen monárquico-aristocrático se pusieron a la Derecha y los liberales revolucionarios, a la Izquierda. El término se siguió aplicando a los regímenes “progresistas”, y en México tuvo su equivalencia en el siglo XIX, en las luchas entre “conservadores” de Derecha y la burguesía “liberal” de Izquierda.

Durante la Revolución Rusa de 1917, la burguesía liberal pasó a constituir la derecha, y los comunistas (bolcheviques y mencheviques), la izquierda. El calificativo de “izquierda” ha sido reivindicado por los partidos, movimientos o gobiernos, con diversas modalidades, que pretenden superar el modo de producción capitalista burgués, que además, asumen varias formas, de las cuales considero sólo algunas:

  • Régimen “populista”  “Si me dicen “populista”, que me apunten en la lista”.

Para muchos críticos de AMLO, su programa es “populista”, y dan al término una connotación negativa, asemejándolo al desprestigiado régimen de Nicolás Maduro o curiosamente, al del mismo Trump. Habría que recordar que los antecedentes del término se remontan a Rusia, donde algunos grupos –los “norodniki” de fines del siglo XIX– se decían “populistas”, pues aunque su clase de origen era la clase media, idealizaban a los pobres como buenos e inteligentes por naturaleza.

En el primer tercio del siglo XX, en Latinoamérica el término se aplicó a algunos Gobiernos con economías fuertes: –Domingo Perón en Argentina, Getulio Vargas en Brasil, Victor Raúl Haya de la Torre en Perú y Lázaro Cárdenas en México. Una característica de estos populismos latinoamericanos es que aparecen como resultado de una alianza entre la burguesía nacionalista y los sectores populares (obreros, campesinos, baja burocracia), a fin de afrontar a la fuerte oligarquía extranjerizante; pero que a cambio de dichos apoyos, los sindicatos y las organizaciones populares quedaron copadas por el Gobierno. Sus discursos demagógicos hablaban mucho de “pueblo”; pero en realidad, la alianza favorecía al sector nacionalista de la burguesía.

AMLO simpatiza con Cárdenas y presta atención a estos populismos que para él son los mejores gobiernos que logró la Revolución Mexicana. Se interesa por el exitoso modelo económico del llamado “Desarrollo Estabilizador”, que gracias al pragmatismo económico de Ramón Beteta, tuvo claro crecimiento sin inflación. Pero hay que tener en cuenta que esto fue posible gracias a la coyuntura de la postguerra, que permitió una política económica de “sustitución de importaciones” y absorbió la demanda de mano de obra migrante en los Estados Unidos

Otra modalidad más actual fue el “neopopulismo latinoamericano” de algunos países bolivarianos de fines del siglo pasado (Bolivia, Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Uruguay, etc.), los cuales resistieron con dificultad a la hegemonía neoliberal: mejoraron la economía popular, lograron impedir saqueo de recursos, actuaron con mayor independencia política; aunque sin pretender cambiar las leyes del Mercado. Finalmente, fueron golpeados y terminaron derrotados por regímenes de Derecha.

  • Régimen “socialista”

Ha habido en la historia reciente muchos movimientos de “izquierda” que reconocen como inspiración al marxismo-leninismo, cuyo objetivo final sería el cambio de modo de producción, del capitalismo al socialismo. Se proponen abolir la propiedad privada de los medios de producción y regular o cambiar las leyes liberales del mercado. En la primera mitad del siglo XX, prácticamente toda la Izquierda mundial se remitía a esta teoría, apoyada por la URSS de Stalin. En su diagnóstico, la única vía para acceder al poder era la revolución armada. Sin embargo, en lo que devino este modelo “comunista” fue simplemente un “Capitalismo Monopolista de Estado”, eufemísticamente llamado “el socialismo realmente existente”.

En la segunda mitad del siglo pasado, aparecieron otros intentos de transición al socialismo. El más importante fue el propuesto por Antonio Gramsci, al que llamó “revolución pasiva”. Estando la cárcel de Mussolini, meditaba sobre el porqué del fracaso de la revolución en Occidente, y notó que la transición del viejo régimen feudal-monárquico hacia el nuevo modo de producción capitalista propio de la burguesía liberal, la vía de la violencia revolucionaria únicamente se dio en la Revolución Francesa. En el resto de los países occidentales ese paso se dio mediante la táctica que denomina “revolución pasiva”: irse colando entre los poros del bloque hegemónico dominante, con avances, retrocesos, alianzas, concesiones… Es decir, “revolución sin revolución; pero finalmente revolución”.

Según este autor, toda hegemonía se logra conjuntando dos componentes: la “dominación” y la “dirigencia”, o dicho en otros términos, la “coerción” y el “consenso” (como el centauro, mitad bestia y mitad hombre). Paso a pasito, el nuevo sujeto histórico logra arrebatarle al grupo hegemónico el consenso, mediante una reforma moral-intelectual, con lo cual, aquel queda obligado a replegarse únicamente a la dominación, rubricando así el inicio de su decadencia. Con este antecedente, Gramsci constata que la ruptura violenta de la burguesa liberal hegemónica al nuevo modo de producción socialista, sólo excepcionalmente se dio en Rusia con Lenin y sus bolcheviques, y que de entonces en adelante ya no será posible acceder al socialismo por la vía revolucionaria, por lo que sugiere ensayar en este momento la mencionada táctica de “revolución pasiva”.[2]

Poniendo como ejemplo de esta táctica en nuestra historia mexicana, podemos regresar a la primera mitad del siglo XIX, con las confrontaciones referidas entre el poderoso bloque conservador, heredero del viejo régimen colonial y los liberales: habiendo sido estos una minoría de clase media, poco a poco, mediante golpes militares, escaramuzas, alianzas y retrocesos… lograron, finalmente, hacerse del poder, gracias a las Leyes de Reforma de Benito Juárez.

Pareciera que esta vía de “revolución pasiva” es la que trata ahora de implementar AMLO. Conciente de la desventaja de cualquier proyecto nacional al margen del neoliberalismo, tendrá que negociar y hacer alianzas, tales como el apoyo de los sectores del empresariado con sentimientos nacionalistas. Ojalá que no deje que sean ellos quienes lo aprovechen a él. La oposición de Derecha dice que AMLO no tiene “contrapesos”; pero basta ojear algún periódico de la Derecha Mediática (“la conservadora”) para ver dónde está el verdadero “contrapeso”, y apreciar que su “peso” real radica en su gran apoyo popular.

Actualmente sería impensable instaurar un régimen socialista en el traspatio del Imperio y condicionados por las instituciones económicas mundiales; pero al menos, se puede comenzar con un cambio de régimen hacia otro menos corrupto, más igualitario y más pacífico. Desde esta óptica se comprende la importancia de la “reforma moral e intelectual” gramsciana, que parece estar aplicando, para por lo menos, arrebatarle a la Derecha conservadora su “dirigencia” (desenmascarar su hipócrita moralina y su enajenación, por la manipulación mediática) para dar preferencia a los medios de comunicación pequeños y las redes sociales. De este modo, a la poderosa globalización neoliberal sólo le queda la cruda “dominación.”

Reforma moral.- “vamos a portarnos bien todos”.- en este sentido va la “Constitución Moral” propuesta, sus campañas contra las adicciones, la recuperación de los valores en la reforma educativa, los esfuerzos por una nueva cultura de honestidad y denuncia, sus “prédicas” mañaneras, etc.

Reforma intelectual.- En sus discursos se preocupa por formar la conciencia ciudadana y el conocimiento real del país. AMLO mismo constata que durante este tiempo el pueblo ha mejorado en esto.

4ª Transformación: Régimen anti-neo-liberal

El neoliberalismo nace en los años 80’s del siglo pasado, con un grupo de economistas contratados por el FMI, con el espejismo de lograr mayor eficacia. Proponen el mercado sin limitaciones, la propiedad privada absoluta, la maximalización de la ganancia y la minimalización de los costos y el debilitamiento de los Estados. Se dicen “liberales”, olvidando que el liberalismo original regulaba los monopolios, favorecía la democracia y los derechos humanos, mientras que éstos, imponen autoridades, crean guerras y favorecen la corrupción. En realidad pactaron con sus adversarios conservadores para revestirse de una imagen moral. Ocasionaron una concentración de la riqueza nunca vista, aumentaron la pobreza y perjudicaron la naturaleza.

Frente a estos voraces saqueadores, aparecen aquí y allá los “altermundistas” (“civisionarios” los llama Victor Toledo), que pretenden sentar las bases para otro tipo de globalidad, la de la solidaridad. Son concientes de que si algunas realidades del presente no son atendidas pronto, se desencadenaran procesos de deshumanización difíciles de revertir. Actualmente, por tanto, son estos quienes constituyen la verdadera “Izquierda”; mientras que los supuestos “progresistas neoliberales” quedan convertidos en la “Derecha”. Pero estas palabras ahora pierden relevancia, ya que más que connotaciones geométricas, el antagonismo actual se da entre dos modelos planetarios, un proyecto de vida y un proyecto de muerte.

La 4ª Transformación pretende ubicarse entre los anti-neo-liberales, en cuanto que se propone revertir los mecanismos con que nos han destruido los cinco gobiernos neoliberales de los 30 años anteriores. Sin embargo, el verdadero “altermundismo” no concibe que se pueda lograr esto en un solo país. Si aquellos neoliberales supieron aprovecharse de la tendencia actual hacia lo planetario, pretender encerrarnos en un país sería condenarse al fracaso. El giro de AMLO de replegar la economía hacia el mercado interior y favorecer cierto nacionalismo económico cultural daría la impresión de que pretendiera volver al modelo populista de principios de siglo, o mejor, a los Gobiernos anteriores a la hegemonía neoliberal (se fina especialmente en López Mateos). Bien mirado, existe una sutil pero decisiva diferencia: mientras que en aquel, la alianza entre la burguesía nacionalista y las clases populares se resolvió en favor del polo burgués (Cárdenas), la propuesta actual de AMLO pretendería reconstruir dicha alianza; pero en favor de “los de abajo”, procurando que todo el mundo satisfaga al menos sus necesidades básicas. El riesgo sería que, confundiendo táctica y estrategia, se conformase con un capitalismo reformista local. Se ha observado que actualmente no sería posible intentar aquel modelo y corre el riesgo de perder la sanidad económica y la pérdida de confiabilidad por parte de inversores.

Pienso que la misión de una verdadera Cuarta Transformación sería dirigir la mirada a la situación mundial, para establecer alianzas y entreayuda con todas las fuerzas internacionales que pretenden “otro mundo posible”. ¿Podrá AMLO dar este paso, sentando al menos las bases para que y abrir camino? ¿Será posible esto, dada la fuerza que tiene la Globalización Neoliberal? ¿Podrá soportar las presiones económicas del Imperio neoliberal mundial?

Guadalajara, el 28 de febrero 2019


[1] La Ley de Amnistía no está dentro de estas reformas, ya que parece que faltan algunos foros de consulta en todo el país.

[2] Siempre y cuando la táctica no se convierta en estrategia, lo que equivaldría a un simple reformismo.