100 DÍAS DE ENCIERRO MUNDIAL

Surgido hace apenas 100 días en una lejana ciudad desconocida, un virus ha recorrido ya todo el planeta y ha obligado a encerrarse en sus hogares a miles de millones de personas. Algo sólo imaginable en las ficciones posapocalípticas”.

Ignacio Ramonet, periodista de “Le Mond Diplomatique”, 25 de abril 2020

La pandemia del Covid 19 / SARS-COV-2, es un evento histórico, que algunos comparan a la II Guerra Mundial o a la crisis económica de 1929. Se trata de la primera amenaza en la historia, hacia toda la especie humana en su conjunto, con propagación pronta, planetaria y simultánea; pero que, al mismo tiempo, es afrontada con una respuesta global y organizada, por encima de fronteras, razas, credos, ideologías, partidos políticos y -esperamos- clases sociales. Este evento seguramente será recordado por los sobrevivientes, quienes lo relatarán a las siguientes generaciones. Hoy, 25 de abril, según balance general de la Universidad Johns Hopkins, la pandemia deja ya 2,790,086 contagiados y 195,220 defunciones. En México, amanecimos con 12,872 casos confirmados, de los cuales 4,502 son activos y hay 1,221 defunciones. Como habitantes del Planeta y como cristianos, merece prestarle toda nuestra atención. Utilizo para presentar este artículo la metodología expositiva, ya tradicionalmente utilizada en la Iglesia latinoamericana, en torno a los tres verbos conocidos -VER, JUZGAR- ACTUAR-, y que corresponden a las tres fases que la pandemia ha tenido en la regulación sanitaria en nuestro país.

I VER

  • Durante la Fase I (desde el 1 de febrero hasta el 23 de marzo), estuvimos bombardeados de sobre información (tan lamentable como la falta de información). Lo primero que infectó el virus fue el discurso: nuestra conversación se volvió monotemática. De pronto, todos nos volvimos expertos. Juntamente con la intensidad de información, por las redes sociales circularon muchos rumores, algunos abundando en información y otros, desinformando.
  • El juicio vigilante queda en el pasmo. El riguroso escrutador se confunde con la credulidad más ingenua. Algunos, víctimas de los rumores sensacionalistas de la teoría conspirativa, aceptaron sin pruebas la atribución del virus a algún genio malévolo que deliberadamente lo sembrara en China, sea, según unos, de norteamérica para afectar la creciente competitividad comercial del gigante asiático, sea, según otros, como el presidente Trump mismo, de China, para afectar a Estados Unidos. Algunos escépticos, imprudentemente, voceaban que la epidemia era algo benigno que no merecía nuestra preocupación, y se oponían a las medidas “draconianas” de las autoridades sanitarias. Hipercriticidad ante estas autoridades sanitarias y credulidad ante cualquier articulista “chayotero” que adopta al presidente como “chivo expiatorio” de todos los males existentes en México. Obviamente, aún conocemos muy poco acerca de este virus, pese a larga experiencia cumulada en otras epidemias por las vías respiratorias; la realidad es más extensa que los registros estadísticos; pero tampoco hay que esperar a una exactitud de cifras para tomar medidas urgentes. En México, al frente de la lucha contra el virus está un equipo de especialistas de primer nivel (médicos, epidemiólogos, especialistas en el manejo de las encuestas, etc.), que cuentan con el asesoramiento de universidades y centros de investigación, que mantienen contacto permanente con la OMS y con otros Gobiernos. En esta contingencia, la politización de la pandemia resulta negativo e irresponsable.
  • Quien más quien menos, todos tenemos miedo. El miedo puede ser amigo -es la tendencia instintiva para alejarnos del peligro-; pero también, el miedo suele ser mal consejero (“hay que tener miedo de nuestros miedos”). A veces, del miedo se pasa al pánico, y esto, entre otras cosas, ha llevado a la discriminación: primero se dirigieron hacia las razas orientales o hacia los vioiajeros, en especial los migrantes que regresaban al país. Ahora se lamentan numerosos actos de violencia contra el personal de salud, esas personas heroicas que se arriesgan -y hasta mueren- para evitar nuestro contagio. Pero finalmente, las discriminaciones se dirigen hacia los pobres. Se trata de la “aporofobia” (odio, miedo, repugnancia u hostilidad ante el pobre). Las élites mundiales estaban creídas de que las infecciones venían del subdesarrollado Sur; pero las primeras infecciones en nuestro país llegaron de las clases altas, que son las que frecuentan los viajes internacionales, por turismo, negocio o estudios. Pero finalmente, la sospecha se centró en los de siempre: los pobres, los no pueden “quedarse en casa” porque tienen que salir diariamente a buscar el alimento de cada día para los suyos, y que viajan en camión, cambian de cubreboca cuando pueden y se lavan las manos cuando alcanza el agua que les dota su colonia, teniendo que racionan el gel… pero la verdad es que ahora son de ellos de quienes dependemos para adquirir alimento, retirar la basura, tener vigilancia,  contar con el adecuado servicio de agua… y a pesar de eso, los vemos como peligrosos.
  • Podemos redimensionar mejor nuestras actitudes al comparar esta pandemia con otras acaecidas a lo largo de la historia. El jesuita Andrea Vicini SJ cita las dolorosas víctimas que suceden en nuestros días:[1]
    •  En 2019, el año pasado, había 37,9 millones de personas en todo el mundo portando el virus del VIH, y si consideramos la letalidad general desde el comienzo de esta epidemia, se lamentan 32 millones de muertes debidas al SIDA.
    • En 2018, 3.200 millones de personas vivían en zonas con riesgo de transmisión de malaria con 219 millones de casos clínicos y 435.000 defunciones.
    • En 2018, según la Organización Mundial de la Salud, 10 millones de personas en todo el mundo enfermaron de tuberculosis, con más de 1,2 millones de muertes.
    • Entre 290.000 y 650.000 personas mueren cada año a causa del virus de la influenza. Tan sólo en Estados Unidos, en la pasada temporada (registrada el 18 de enero 2020), hubo 15 millones de casos de influenza, 140.000 hospitalizaciones y 8.200 muertes.
    • Apenas hace un siglo acaeció la epidemia más grave de influenza. con la gripe española de 1918-19, propagada por todo el mundo. Se estima que alrededor de 500 millones de personas -un tercio de la población mundial- fueron infectadas por el virus, con al menos 50 millones de muertes.

Si no prestamos, a estas pandemias, la misma atención que al coronavirus, tal vez sea porque se trata de personas fuera del campo visual occidental o tengan características de alguna “otredad” discriminatoria (homosexualidad).

II REFLEXIONAR:

La segunda fase (23 marzo al 21 de abril) es cuando las medidas ante la contingencia nos obligaron a recluirnos. Teníamos tiempo, teníamos miedo, teníamos necesidad de interpretar… y esto nos llevó a modificar el ansia de información (de la que ya estábamos saturados) para pasar al momento de la reflexión, buscando el significado que representa esta pandemia y el obligado confinamiento al que ésta nos obligó. Las redes sociales, junto con “memes” banales y chuscas, también difunden sugerentes reflexiones.

  • Una característica del estilo de vida en que estamos metidos es el ritmo frenético de nuestras actividades diarias: lo que el Papa Francisco llama “rapidización”, es decir, “intensificación de ritmos de vida y de trabajo, que contrastan con la natural lentitud de la evolución biológica [o cultural] (EG #17-19). Vivimos en el ajetreo cotidiano, trabajando demasiado y apenas nos alcanza para nuestro sustento o nuestra dosis de consumismo. Ahora se nos obliga a recluirnos. Pareciera como si se nos privara de algo necesario: satisfacer otros tipos de necesidades, como son las relaciones interpersonales, los contactos afectivos y la comunicación. Estamos colocados ante una situación que nos brinda (supuestamente) más tiempo disponible, y ahora, sin excusa ni pretexto, podemos ponernos a pensar.
  • La reclusión nos ayuda a relativizar nuestros valores y cosas que teníamos por intocables. Entre ellas, el pretensioso modelo tecnocientífico y su concreción de globalización económica. Nos parecía que este modelo era el único posible para sostener el tremendo ritmo de crecimiento demográfico. Detrás de esto, escondidita, estaba la verdadera motivación: estrujar ciegamente el Planeta, hasta sus límites extremos, que al llegar a su agotamiento, podría destruir el propio hábitat de la especie humana, y todo, finalmente, para posibilitar la maximalización de la ganancia para un grupúsculo elitista que, además, compite entre ellos para disminuir más y más el número de comensales y devorar impune e indisputadamente, porciones cada vez mayores del pastel terráqueo (el 99% de recursos para el 1% de ganones). Se nos hizo creer a todos que este era un modelo blindado contra cualquier eventualidad, y que habría que defenderlo a toda costa, y se publicitaba la alegoría aquellas fuentes italianas de tres bandejas superpuestas, del tamaño mayor al menor arriba y que, por un efecto de “escurrimiento”, finalmente todo el mundo resultaría beneficiado. Para posibilitarlo, fue necesaria la “globalización” económica, y considerar al Planeta como una sola unidad, con procesos modulares que permitirían numerosos ahorros, según las condiciones más favorables a cada paso (p. ej., dónde hay abundancia de recursos naturales, facilidades legales, mano de obra barata y cualificada, clientes potenciales, etc.). Lo peor es que este modelo suicida se nos vende como inevitable; como “el mejor de los mundos posibles”. La pandemia destruyó nuestra soberbia y tuvimos que reconocer, con la humildad del creyente, la extrema vulnerabilidad de instrumentos e instituciones que considerábamos omnipotentes, y fue así que, repentinamente, el orgullo tecnócrata fue puesto en jaque por una criaturita invisible, sumamente frágil y vulnerable; pero con gran capacidad de apoderarse de la potencia reproductiva de ciertas células, y desde ellas, propagar su enorme capacidad de contagio y letalidad.
  • Además de la humildad, otra virtud religiosa y ahora secularizada sería la templanza (no digo “austeridad”), pues del encierro aprendemos a adquirir sólo lo que realmente necesitamos y reciclar lo que podíamos. Aprendimos revisar nuestros hábitos de consumo, pues nuestro insensato estilo de vida nos lleva a adquirir bienes supuestamente “necesarios”; pero que en realidad su satisfacción era inducida artificialmente. Los productos que adquirimos se obtienen destruyendo recursos naturales de un Planeta imaginado como inagotable. La insensatez de este consumo se evidencia al ver que tales productos son diseñados para ser efímeros y de rápida obsolescencia planificada, los cuales, una vez desechados, se convierten en toneladas de basura acumuladas cada día.
  • Revisemos, por ejemplo, nuestra dieta alimenticia con exceso de grasa animal, provocando la obesidad, en la que México ocupa el segundo lugar mundial. Las agroindustrias no tienen suficiente cuidado en la cría industrial de animales en confinamiento. La investigadora Silvia Ribeiro abunda cómo esto redunda contra nuestra salud: “Estas grandes concentraciones de animales, hacinados, genéticamente uniformes, con sistemas inmunológicos debilitados, a los que se administran continuamente antibióticos, son la principal causa de generar resistencia a antibióticos a escala global, y ahora sabemos, un perfecto caldo de cultivo para producir mutaciones de virus más letales y bacterias multirresistentes a los antibióticos, que con los tratados de libre comercio se distribuyen por todo el globo”. [2]  Es en base a esto que el filósofo Enrique Dussel, tomando con ocasión del rumor complotista, afirma que, en cierto modo, es verdad que este virus sea un producto de laboratorio, pues ante el afán de su rápida engorda y la obtención de prontas ganancias, los atiborramos de antibióticos, haciendo que los virus transmuten. [3]  Es perfectamente posible que se hayan dado procesos similares en las recientes epidemias provocadas por virus de origen animal (las gripes aviar y porcina, ébola, zika, VIH y otros). Se ha dicho que el coronavirus que proviene de murciélagos; pero no directamente transmitido a los humanos, sino por intermediarios, y siguiendo su secuenciamiento genómico, indica a los “pangolines”, pequeños mamíferos asiáticos. Pero, opina Silvia Ribeiro, también podrían haber provenido de los megacriaderos de cerdos que existen en Hubei, provincia de la que Wuhan es capital.

REFLEXIÓN TEOLÓGICA:

La fe cristiana es connaturalmente “profética”, es decir, va adquiriendo claridad y concreción ante las eventuales situaciones históricas, algunas de las cuales se vuelven “signos” de la presencia del Espíritu de Cristo resucitado. Para un creyente, los avatares de la vida, cuando se los mira con los ojos de Dios, no son vistos como contratiempos, sino como oportunidades. Esto obliga a la reflexión, y es así como esta actividad se convierte en teología.

Fue significativo que la “cuarentena/cincuentena” haya coincidido con la Cuaresma/ Pascua. En este tiempo litúrgico, muerte y sufrimiento/ vida y alegría se imbrican, se condicionan recíprocamente. La muerte nos angustia, pues, primeramente, nos coloca ante la incertidumbre. La muerte es privilegio exclusivo de la especie humana (los demás seres vivos simplemente “perecen”). Podemos preverla, saber que es inevitable y que nos acecha, independientemente de nuestra edad o condición. Tendemos a ocultarla y así nos enajenamos -como dice Heidegger-, sumergiéndonos en la gran cantidad de “entretenimientos” o escapes que hemos fraguados para distraernos de lo único realmente importante: la certeza de que vamos a morir. Muchas veces -entre los jóvenes esto es más explicable- vemos esta posibilidad como remota; pero cuando ya vamos llegando a la ancianidad, cuando el “más allá” está para nosotros “más acá”, sentimos la necesidad de dar un digno cierre a nuestra vida. La pandemia de coronavirus se ceba en la “tercera edad” (especialmente si se padece de hipertensión, diabetes u obesidad, que son las más graves epidemias que tenemos en México, debido a la mala alimentación a que se nos induce). Sabemos que una vez comprobada nuestra infección y su requerimiento de internación, difícilmente saldremos, y que sólo nueve días bastan para irnos. Esto nos hace sentir vulnerables, especialmente los ancianos y conduce a la depresión, irritación, soledad e incluso, desesperación. Pero el hecho que la cincuentena haya coincidido con la Pascua, la angustia del morir puede mantenernos alegres y esperanzados. Jesús mismo sintió la angustia ante la muerte inminente, en Getsemaní y en la soledad de la cruz. Victimizado, fracasado, torturado, abandonado -de sus apóstoles -incluso, de su mismo Abbá/Dios-, se reconfortó poniendo en Él su confianza, y termino por reconocer que su vida, más breve de lo que hubiese querido y necesitado para su proyecto mesiánico, finalmente, había dejado sólidos fundamentos: “Todo está consumado”. Por la esperanza sabemos que esta pandemia -termine cómo y cuándo termine- redundará en bien de los hijos del Dios amoroso y providente.

               Es normal que en casos de contingencias sociales tipo catastrófico nos acordemos, más de Dios, pues es cuando somos sacudidos en la profundidad de nuestro ser. Sin embargo, viene bien preguntarnos sobre las imágenes de Dios más frecuentes que, en estos momentos, podemos encontrar entre la gente. Una imagen muy extendida, pero claramente inadecuada, es la que podría llamar la “imagen antropomorfizada de Dios”, es decir, imaginar a Dios al modo humano, con sentimientos y hasta con actitudes moralizantes. Pero Dios no tiene sentimientos, ya que estos, por definición, son temporales y volátiles; mientras que lo propio de Dios es la eternidad -un eterno e inmediato presente-, y que por tanto, si cambiara de actitud emotiva, ya no sería Dios. Así, solemos decir que “Dios está enojado con nosotros” (las causas, sobran: sea porque nos olvidamos de Él, por jugar a ser dioses a pesar de nuestra impotencia, por castigo de pecados colectivos, etc.). Entonces, lo que procedería sería la “expiación”, para obtener su clemencia, lo que muchas veces se traduce en infligirnos algún sufrimiento suplementario. También podemos tratar de moverlo a compasión, mediante nuestros ruegos, o incluso, prometiéndole una especie de soborno, alguna “manda”, por ejemplo (oraciones continuadas durante cierto tiempo, peregrinación a algún santuario o usar el vestido de algún santo, etc.) o pensar que el remedio estaría en la “consagración del país” -o del mundo- al Sagrado Corazón de Jesús o de la Virgen. Seria incongruente imaginar que a Dios se le conmueve presentándole el sufrimiento voluntario de sus hijos. Pero Dios de ninguna manera quiere nuestro dolor, siendo Él infinitamente bueno y misericordioso. Sería degradarlo tratar de convencerlo para que quite este mal social, pues en el caso imposible que Él estuviera dispuesto a hacerlo, movido por nuestros ruegos, cabría preguntarse si podría haber evitado este virus, y si así fuera, ¿entonces por qué lo permitió? Pero Dios actúa a través de las “causas segundas”, es decir, a través de su Creación, que es su milagro más maravilloso. Dios no suple nuestras irresponsabilidades y nuestras indolencias, y ha encomendado a los seres humanos “dominar” (custodiar) la naturaleza, su creación.

               La imagen anterior podría ser modificada por otra mejor, aquella que el capuchino Michael P. Moore califica como “Dios en la pandemia”, [4] y la basa en el pasaje de Mt 25, del Juicio Final, donde Jesús se hace presente en el necesitado y el sufriente; mientras que nosotros seremos juzgados según nuestra indiferencia o nuestro involucramiento (“tuve hambre y me diste de comer, tuve ser y me diste de beber, etc.”). Dios no estaría fuera de la pandemia, distante, indiferente, permisivo o peor aún, como causante directo. Con ojos de la fe, Dios se encuentra sufriendo en los infectados y en sus familias (“estuve enfermo y me visitaste, te preocupaste por mí”). Pero también, Dios está presente en todos los que están actuando en contra de la pandemia. En primerísimo lugar, en los médicos, enfermeros y personal de salud (incluyendo los intendentes que lavan la ropa en los hospitales), en quienes atienden directamente a los enfermos a riesgo de ser contagiados ellos mismos, y que, en algunos lamentables casos, son discriminados por personas inconcientes. También está a los científicos que están descubriendo los puntos vulnerables del virus, para exterminarlo o para encontrar medicamentos o vacunas; está en los epidemiólogos que elaboran estadísticas útiles para la administración de la pandemia y en las autoridades sanitarias o civiles que buscan influir en el comportamiento general de la población para evitar los contagios. La salud -como sucede con cualquier otro sistema cultural- se relaciona con todo: con la educación, la violencia, los servicios públicos (alcantarillado, recolección de basura). Dios está en todos los miles de “samaritanos” que prestan atención a los campesinos, en los periodistas que objetiva y responsablemente difunden -aunque moleste- la verdad de los hechos, en el voluntariado que se organiza en entreayuda para hacer compras en común, etc. Cristo se está encarnando, no solamente en quien da físicamente el pan o el vaso de agua, y ni siquiera, sólo en quien atiende al enfermo, sino que se hace presente en todos aquellos que están colaborando, según sus posibilidades, en esta pandemia. En cambio, tendrá juicio severo contra quienes irresponsablemente, pretendan lucrar con el sufrimiento de las mayorías, encareciendo o acumulando medicamentos, aprovechando saqueos, no por hambre, sino por ambiciones, o quienes siembran rumores irresponsables para fomentar el pánico en aras de inconfesables motivaciones.

III ACTUAR

               Estamos iniciando la tercera fase de la pandemia en México, que según parece será la más difícil. Nuestro ACTUAR, en lo inmediato, se centra más en la reclusión. Es probable que las medidas se hagan más rigurosas y, por otra parte, ya vamos sintiendo nuestra fatiga, tedio, impaciencia o urgencia de continuar nuestras actividades normales, y nos inquieta la situación económica que no tardará en hacerse sentir. Así como en la fase I se privilegió el VER (la demanda de información), y en la fase II se sintió la necesidad de REFLEXIÓN. En la fase III es ya importante plantearnos el qué hacer una vez terminada la pandemia. El ACTUAR se proyecta en tres momentos: en el actual de reclusión, en el inmediatamente posterior al levantamiento del encierro, y finalmente, en el nivel social y este, a corto, mediano y largo plazo.

  1. Espiritualidad de la reclusión
  • Las medidas disciplinarias ante la pandemia han sido contundentes: “quedarnos en casa”. Para algunos esta medida fue exagerada; mientras que otros exigen mayor endurecimiento, incluso llegar al “toque de queda”. El caso es que un gran número de la población aceptamos la reclusión, como medida prudente, si bien, muchos pobres -que merecen nuestro respeto y reconocimiento- no tienen más remedio que exponerse en la calle. Los padecimientos más gravosos para la mayoría de nosotros pueden provenir de la estrechez espacial, de la amenaza de la enfermedad y de la muerte, del sufrimiento por nuestro desamparo… y tales sufrimientos son difíciles de sobrellevar, en situaciones que nosotros mismos no buscamos. Como quiera, aquí estamos, y lo mejor es tratarle de sacar el mayor provecho posible a nuestro confinamiento.
  • Los reclusorios prolongados pueden ser ocasión de profundos aprendizajes; pero también, pueden dejarnos afectados negativamente. Tenemos testimonios de grandes tensiones y depresiones en reclusiones forzadas: un capitán de marina relata que, como parte de su entrenamiento, se les obliga a los reclutas a pasar un mes en alta mar sin tocar tierra. El capitán testifica cómo, después de dos semanas, aumentan las tensiones al punto que, a veces, se llega a los golpes, a depresiones y a trastornos de cierta gravedad. La “claustrofobia” es una sensación que se expresa como agresividad, susceptibilidad, irritabilidad, insatisfacción y falta de metas. El encarcelamiento obliga a los reclusos a moverse en espacios muy reducidos y a convivir con delincuentes, quizás proclives a la violencia. El hacinamiento en algunas prisiones mexicanas, es tal, que varios presos tienen que atarse a las rejas de la puerta de la celda para dormir de pie, pues no hay sitio en el suelo. Sin embargo, otras condiciones de difícil encarcelamiento no fueron obstáculo para desarrollar grados de fecundidad espiritual o de desarrollo intelectual. Parece que fue Newton quien aprovecho un confinamiento como este para elaborar algunos de sus estudios científicos más importantes. La jovencita Ana Frank narra en su Diario, cómo pasó su familia, con crecimiento de conciencia, durante gran parte de la Guerra Mundial, en el estrecho escondite proporcionado en casa de unos amigos. Conocemos relatos de solidaridad heroica en los campos de concentración nazi (como el de Auchwitz, por ejemplo). Es conocida la experiencia del cardenal vietnamita Franҫois-Xavier Nguyên Van Thuân, quien pasó 13 años en la cárcel, 9 de ellos en régimen de aislamiento riguroso, por el régimen comunista de su país: incomunicado, sin ventanas ni horarios para calcular siquiera los días y las horas, logró profundizar maravillosamente la virtud de la esperanza, legándonos escritos que han enriquecido a muchos.
  • Estos días de reclusión me recuerdan mi año de noviciado o los años de seminarista de mediados del siglo pasado -¡Cuántas cosas han cambiado ya en los seminarios!-. Una de las principales características de la vida religiosa es la comunidad. Profesamos caminar hacia Dios, siguiendo a Jesús en la construcción de su Reino, que ya desde ahora puede iniciarse; pero profesamos lograrlo en comunidad. Este estilo de vida se vuelve estilo contracultural ante el ambiente de individualismo consumista que nos envuelve –“cada quien sus cosas”, se decía hace poco (ahora, cada cual su celular, prolongación narcisista de su ego)-, y la vida familiar no se da ya ni siquiera a la hora de comer (el horno de microondas). Muchas familias se desintegran en hogares monoparentales o en vidas solitarias. También entre religiosos, incluso con quienes convivimos, a veces rehuimos un encuentro real y nos refugiamos en conversaciones intrascendentes. Tal vez la causa sea que de lo que realmente estamos intentando huir, sea de nosotros mismos. Curiosamente, parece que, ante esta pandemia, muchas sociedades están intuyendo que la forma más eficaz de afrontarla sea “en comunalidad” (se le pide al familiar que se encarga de hacer las compras: “cuídate, para que nos cuides”). Entonces, quizás los religiosos y las religiosas podamos aportar nuestro estilo comunitario de vida; aunque éste sea a veces más un ideal a construir que realizaciones ejemplares.
  • El confinamiento ha puesto a prueba nuestra pastoral. Ya que el cierre de los templos y la ausencia del culto nos privó de limosnas, nos ingeniamos para vivir nuestro voto de pobreza, para ir satisfaciendo nuestros apremios por otros medios. Pero si algo nos queda claro, es que no basta con remediar nuestras necesidades corporales básicas; ni siquiera nuestras necesidades mentales derivadas del encerramiento. Los religiosos buscamos el “retiro espiritual” y los “ejercicios espirituales”, teniéndolos como un don precioso en medio de las fatigas del apostolado. Tenemos, gracias a su Carisma, el ejemplo del enclaustramiento monacal. Los monjes y las monjas son personas que hacen profesión de permanecer en el mismo monasterio hasta la muerte, conviviendo con los mismos hermanos, a quienes les tocará enterrar o ser enterrados por ellos. El benedictino Anselm Grün, reconocido autor en materia de espiritualidad, nos obsequia con la experiencia de estos monjes, probada y enriquecida a lo largo de sus 1,500 años de existencia. Grün extrae, de entre las normas de la antigua Regla de San Benito, la advertencia siguiente: “Se observará cuidadosamente si de veras (el novicio) busca a Dios, si (muestra que) pone todo su celo en la obra de Dios, en la obediencia y en las humillaciones”. Buscando una descripción secularizada de aquel “celo en la obra de Dios” podría ejemplarizarse en “el hombre espiritual que disfruta de todas las dimensiones de la existencia humana, que se dirige hacia algo otro, que sigue los pasos de sus anhelos, y que por cierto, lo hace de manera constante y continua, no solo en momentos de entusiasmo y arrebato religiosos, sino con celo”.
  • Este “algo otro” es, sin duda, Dios; pero no se reduce a la búsqueda narcisista de Dios, sino incorporando a los hermanos, tanto con quienes compartimos la reclusión, como con nuestros feligreses, ante quienes tenemos la misión de servicio. El celo misionero puede ser ejercido de otras maneras creativas, por ejemplo, aprovechando las tecnologías de la informática. Veo con admiración, cómo mis compañeros jóvenes y los seminaristas con quienes convivo, se las ingenian para comunicarse con otras personas, haciéndolas cercanas en el encierro y en la lejanía.
  • Varias familias religiosas misioneras, entre ellas los claretianos, somos impelidos a ser “oidores de la Palabra”, y por lo tanto, estamos en disponibilidad de escuchar la Palabra Sagrada; pero esto también se aplica en escuchar al hermano. La contingencia nos está sirviendo para revalorizar reencuentros entre hermanos o familiares algo alejados o con quienes llevamos relaciones meramente formales. Ahora que nos encontramos más cercanos y con más tiempo, es buena ocasión para interesarnos en los demás: en interesarnos cómo están viviendo el encierro, cuáles son sus metas, sus sueños, sus inquietudes para una vez superada la pandemia. La “obediencia” y las “humillaciones”, de las que habla el citado texto de la Regla de San Benito, son concomitantes en toda convivencia íntima y cerrada, como en la que estamos. Implica evitar que nadie se sienta aislado, programar diálogos en grupo, tratando de consensuar acuerdos, y luego, obedecerlos. Es recomendable para ello una buena dosis de humildad y de paciencia; pero, sobre todo, disponibilidad de servicio, pues ahora, cuando nos encontramos sin los empleados que nos ayudan habitualmente en las llamadas “labores domésticas”, sería recomendable saber “meter el hombro”. Disculpando una confesión propia, esta reclusión me está sirviendo para “deseducarme” de mis hábitos burgueses y machistas y redescubrir que mis dedos sirven para otras muchas cosas más que para el teclado de la computadora, y lo que más me sorprende, que en estos prosaicos menesteres se facilita la proximidad fraterna. Grün continúa exponiendo con humildad su estilo monacal de vida, y por su experiencia recomienda, para esta situación de confinamiento forzado, momentos en común que combinen esparcimiento y trabajo; ejercicio físico y lectura; servicio y oración. Insiste en la implementación de rutinas, hábitos y costumbres, pues nos ayudan a estructurar nuestro día y hacer más llevadero el encierro.

B) LA POSTPANDEMIA

  • En nuestro aislamiento es aconsejable no perder de vista que la pandemia tendrá un término. De lo contrario, dejamos pasar el tiempo, dejando que se gaste sin sentido, simplemente dejándolo correr. Es bueno pensar en lo que vayamos a hacer al salir de la pandemia (por supuesto, en caso de sobrevivir, a ella, algo que ahora no está asegurado). Se escuchan muchas voces que auguran que las cosas no seguirán igual que cómo eran antes de la pandemia… y esto comienza por nosotros mismos y por nuestra familia o comunidad. En esta reclusión habremos valorado muchas cosas y aprendido otras. Ahora caemos en la cuenta de tantas cosas que teníamosque comprar, y que ahora, cuando no salimos, vemos que no eran tan necesarias. Igual sucede con nuestras salidas: ¡cuántas de ellas se evidencian un simple escape! Nos damos cuenta de formas de pastoral que creíamos muy arraigadas entre la gente, y que nos damos cuenta que para ellos no eran tan imprescindibles. Al mismo tiempo, sentimos la demanda de otras necesidades religiosas (por ejemplo, la ventaja de ofrecer formación cristiana entre adultos, mediante cursos “on-line”, en horas favorables; pero que la gente no sale a causa de la inseguridad actual). También podemos ver la necesidad de fomentar más el sentido comunitario en torno a nuestros templos, para alentar más el sentido solidario de entre ayuda ante situaciones similares, y así evitar que nuestros templos se conviertan en simples lugares para el mercadeo religioso, en los que cada cual busca y encuentra lo que le parece más a su medida; pero olvidando el compromiso por la transformación y la justicia sociales. Caemos en la cuenta de que vivimos cada vez más en un mundo con fronteras “líquidas”, y que no podemos auto-encerrarnos en el gueto parroquial. Creo que a eso se refiere el Papa cuando habla de “Iglesia en salida”. Los jóvenes nos están enseñando que, gracias a las nuevas tecnologías, podemos “salir” sin dejar nuestro estudio u oficina. Por eso nos sorprendemos cuando alguna videoconferencia registra cientos de reproducciones…, y no es que nuestra charla haya sido cosa del otro mundo, sino que muchas veces damos por supuesto que la gente ya sabe lo mismo que quienes tuvimos la fortuna de hacer una carrera eclesiástica.
  • Apenas empezamos la fase III de la pandemia y ya avizoramos, con temor, la crisis económica que se nos viene encima, o mejor, en la ya estamos metidos, y que podría ser, incluso, más dolorosa que la enfermedad misma. Pensando en un ACTUAR a un plazo no demasiado largo, puede inspirarnos la autorizada opinión de Enrique Dussel, filósofo argentino domiciliado en México. Para él, esta pandemia es nada menos que un ataque y una interpelación a la naturaleza humana como tal. “Nunca la humanidad desde hace 200 mil años que existe el homo sapiens, nunca había vivido un acontecimiento de este tipo”; pero más concretamente, se remite al acontecimiento que hace 500 años dio origen a la modernidad: el Descubrimiento de América. A partir de entonces, el ser humano se sitúa como centro, y la naturaleza, como objeto cuantificable y explotable. El “progreso” de ahí derivado, se presenta como incuestionable, prestigiado por la ciencia y la tecnología. Hay que reconocer que estos grandes instrumentos han dado aportes innegables; pero junto a ellos, han engendrado problemas gravísimos de los que no se habla. Su diagnóstico, radical e incontrovertible, es que la Tierra no tiene capacidad de reciclar los efectos negativos de la irracionalidad de la modernidad. Ante esto, plantea dos escenarios para la humanidad: o bien “seguimos con un individualismo competitivo, donde el triunfo significa la riqueza de unos y la inmensa pobreza de los otros, y entonces, la humanidad se suicida. O bien, la otra alternativa opuesta: que empecemos a tomar la vida como criterio de desarrollo, economía y humanismo, y entonces tenemos que cambiar todos los instrumentos de la civilización”. Con lo que concluye “o la humanidad cambia de objetivos o se va a suicidar”. [5]
  • Nos encontramos, pues, en una coyuntura favorable a plantearnos la alternativa. Lo primero en que se piensa es que después de que pase nuestro confinamiento, simplemente regresemos a lo que nos era habitual, y que la superemos mediante las mismas recomendaciones ofrecidas por los organismos mundiales (el FMI, el BM, la OCDE, etc.). Sus “recetas”, presentadas como inevitables por sus sesudos asesores, se resumen en el ofrecimiento de créditos, tipo “fondos buitres”; de préstamos cuasi forzosos con onerosos intereses a plazos, calculados para que no se paguen nunca, y que sus élites económicas afines y mundialmente hegemónicas, descargarán, finalmente, sobre las mayorías de la población; mientras que los privilegiados de siempre saldrán con mayor riqueza acumulada. Con tales medidas, la economía del país en cuestión, aparentemente se fortifique y parezca más saludable, y hasta es posible que lleguen inversiones extranjeras con empresas robotizadas según el modelo de la “revolución 4.0”; pero lo que pueblo sencillo nota es que su economía doméstica empeoró y que las desigualdades se acentuaron. Pero puede haber otras alternativas. Históricamente, algunas contingencias similares a la actual han dado lugar a cambios radicales de paradigmas. Ojalá que aprovechemos la ocasión para optar por soluciones “heterodoxas” que blinden la economía popular y que los sectores más vulnerables sufran lo menos posible; aunque los sectores más pudientes tengan que moderar eventuales ganancias. Proporcionar trabajos, créditos y posibilidades de estudio a la parte menos favorecida de la población; mientras, al mismo tiempo, que se creen condiciones para inversiones nacionales que tengan viabilidad, de preferencia en los lugares más descuidados del país. Quizás la economía no registre indicadores de crecimiento (que muchas veces éste se concentra sólo en las grandes fortunas de siempre y el pueblo, finalmente, es quien tendrá luego que pagarlo). Cualquier cambio “heterodoxo” implica riesgos; pero lo más riesgoso es continuar con los modelos conocidos y reconocidos como inoperantes.
  • La pandemia nos enseñó de que somos una sola y misma raza humana, que habita en un solo y mismo Planeta. Que el secreto de la fuerza que está permitiendo vencer esta amenaza global es actuar como un solo sujeto, por encima de países, razas, credos, ideologías y condiciones sociales. Pensar que si los más vulnerables son los más protegidos (empezando con los ancianos), todos saldremos ganando. La solidaridad, la unión, la economía, la política y la sociedad en conjunto… todo está en cuestión, y necesitamos plantearlo de nuevo, para prevenirnos de otra contingencia similar, que seguramente será peor. El coronavirus mostró que la “globalización neoliberal” actualmente hegemónica (posibilidad de que las élites económico políticas obtengan mayores ahorros en vista de maximalizar sus ganancias), está demostrando sus límites. La alternativa estará en la “Globalización de la Solidaridad”, en expresión del Papa San Juan Pablo II, que será la única posibilidad de tener un mundo con mayor seguridad, en base a mayor justicia, paz, democracia, derechos humanos y conciencia ecológica.

NIVEL ECLESIAL

  • Los cristianos sabemos que el Espíritu de Cristo resucitado sigue actuando en la historia. No en una forma “providente”, mal entendida, como una milagrosa y sobrenatural conducción de los acontecimientos hacia el ideal de Jesús, y que va a llegar indefectiblemente, desde las nubes. El Espíritu actúa, ciertamente; pero a través de las motivaciones que algunos “visionarios” alcanzan a percibir y que tienen capacidad de señalamiento, guiando a las mejores voluntades a actuar en ese sentido. Se trata de series de acontecimientos que muestran por dónde el Espíritu va consiguiendo la voluntad de Dios. Son los “Signos de los Tiempos”, que a partir del Concilio Vaticano II constituyen un “lugar” teológico. Se abusa a veces del término, y se los confunde con las tendencias que en determinado momento “están de moda”. El criterio de que alguna serie de eventos y acontecimientos puedan gozar de significado teológico es que vayan en la misma línea de la utopía de Jesús; lo que Él entendía por Reino de Dios; pero también, de acuerdo a los “dones” del Espíritu: sabiduría y clarividencia; consejo y prudencia; fortaleza y tesón; templanza (sacrificio de algunos satisfactores) y ciencia y entendimiento para investigar, estudiar, debatir y clarificar.
  • El discernimiento de los signos se da eclesialmente, es decir, en comunidad social. Por cierto, la “Iglesia” podría extenderse más allá de las fronteras institucionales (como en los manicomios, en que “ni están todos los que son, ni son todos los que están”). Me parece que ahora que circulan por las redes sociales tantos mensajes que se neutralizan unos a otros, se requiere del discernimiento comunitario. No irse con la finta de la bonita imagen o una escena chusca, para darle nuestro “like”. Más bien apoyar aquellas ideas o propuestas se indiquen rutas a seguir en los tiempos posteriores a la pandemia.
  • Sueño con una Iglesia llena de “profetas” (“ojalá que todos profetizaran”). El profetismo es para la Iglesia un don gratuito, y al mismo tiempo, una necesidad. Tendencialmente, todos los bautizados recibimos esta unción, pero como todo lo humano, lo que no se ejercita, se atrofia. El profeta no mira el porvenir en una especie de bola de cristal, sino que, contemplando la realidad con los ojos de Dios -es decir, desde el pobre-, alza su voz, aunque no sea políticamente correcta. Con ella denuncia rumores malintencionados, “fake news”, espejismos que encandila el mercado, justificaciones prefabricadas, etc. Al mismo tiempo, anuncia un futuro esperanzador, que no excluye catástrofes; pero que finalmente, “todo concurrirá el bien de los elegidos”. El profeta sabe dar razón a su esperanza en tiempos de oscuridad y desconcierto. Y todo esto lo hace -no podía ser de otra forma- con amor, especialmente a los más vulnerables.

[1] “La vida en tiempos del Coronavirus”, en COVID 19, Editorial MA Editores, 1 abril 2020. Selección de artículos de Marcelo Alarcón Álvarez, marzo 31, pp 49 – 65.

[2] Investigadora del grupo ETC.: “Gestando la próxima pandemia, en La Jornada, 25 de abril 2020

[3] Aristegui Noticias, 2 de abril 2020

[4]¿Un Dios ‘anti-pandemia’, un Dios ‘post-pandemia’ o un Dios ‘en-pandemia’?”, en Covid19, o.c., pp 38 – 28

[5] Aristegui Noticias, 2 de abril 2020

POSICIONARNOS AL FINAL DEL PRIMER SEMESTRE DE GOBIERNO DE AMLO

A MEDIO AÑO DE GOBIERNO

POSICIONAMIENTO POLÍTICO

Enrique Marroquín

Nos encontramos a un año de la elección de Andrés Manuel López Obrador como Presidente de México y a medio año de su Administración.  Ya es tiempo suficiente para una primera evaluación, así como para posicionarnos concientemente ante este gobierno (apoyo incondicional, colaboración, acomodo pragmático, crítica razonada e informada, conformidad con las críticas mediáticas, etc.). Se perfila ya su estilo de Gobierno, así como su programa y las dificultades contra las que se enfrenta.  Dado el interés que hemos de tener todos, –en cuanto ciudadanos y miembros de la sociedad civil–, de participar de alguna manera en este momento histórico que nos toca vivir, les presento este análisis, elaborado con la mayor objetividad posible (que no “neutralidad”, pues todo analista se encuentra socialmente situado, y en lo personal tengo una posición al respecto). Soy conciente de lo limitado de las fuentes consultadas;[1] pero la presento como una contribución a los numerosos análisis (periodísticos o televisivos) que en estos días irán apareciendo. Lo he cerrado el 31 de mayo, justo antes del II Informe Trimestral prometido por el Presidente. Se organiza de la siguiente manera:

I ANTECEDENTES
Contexto mundial y nacionalPeriodización de la gestión de AMLO
II POSICIONAMIENTO POLÍTICO
Las Derechas y sus cuestionamientosLas Izquierdas y sus cuestionamientos
III ¿QUÉ HACER?
Posicionarse, elaborar análisis, diagnóstico, escenarios, tácticas

I ANTECEDENTES

Pocas veces en la historia de México habíamos comenzado un sexenio con una polarización tan marcada como en el presente. No puede ser otra manera, sabiendo todo lo que está en juego.

  1. El contexto económico mundial:  Límites de posibilidad permitidos.

“Una de las formas de dominación del imperialismo neoliberal y neoconservador es la privatización del sector público de los estados metropolitanos y periféricos en procesos que al realizarse incrementan la corrupción y la criminalidad organizada, con ésta bajo la sombra de corporaciones y estados, o contratada, en caso necesario, para actos criminales contra pueblos, comunidades o personas, en acciones destinadas a despojarlos de sus propiedades, de su libertad o de su cuerpo. (…) Esto ha hecho de los funcionarios públicos agentes de ventas de las propiedades nacionales y sociales o cómplices pasivos de la corrupción y la represión de que a menudo se sirven para incrementar su personal patrimonio y poder.(…) En las nuevas circunstancias, el crimen organizado combina sus conocimientos políticos con los económicos, y todos con los criminales y tecnológicos (…) Se urden medidas de especulación y depredación que estructuran en el propio siglo XXI nuevas formas de acumulación primitiva, despojo, así como, de esclavismo, de servidumbre, de tributación y de salarios o ingresos de hambre que en gran parte del mundo pesan sobre la inmensa mayoría de una población” (Pablo González Casanova “A dónde va México” 7/ IV/19).

  • Contexto político mundial:  Derechas e Izquierdas.

Estas categorías, tomadas de la geometría, emigraron desde la Asamblea Legislativa Constituyente en 1791 después de la Revolución Francesa, para ubicar respectivamente a los grupos hegemónicos y los grupos de oposición emergentes dentro de una filosofía evolutiva de la historia, en la línea de la libertad, la justicia y la paz. Esta oposición antagónica se fue relevando respectivamente en sendas dicotomías: oligarquía monárquica/ republica liberal; burguesía capitalista/ proletariado, y ahora se expresa como la oposición dicotómica entre “proyecto de muerte” neoliberal/ “proyecto de vida” altermundista. Lo que este último antagonismo pone ahora en juego es, o bien la organización económico-política desde la “maximalización de la riqueza de las élites mundiales”, o bien la garantía de satisfacción mínima de las necesidades básicas de las mayorías y de los recurses del Planeta.

Una vez que el informe de Mueller descartó una relación complotista de Donald Trump con Rusia, queda la posibilidad, nada remota, sobre su próximo triunfo electoral, ya que su política en conjunto parece satisfacer, increíblemente, a una mayoría de electorado estadunidense. Lo cual, por lo demás, parece corroborar enfáticamente la idea de que, en el mundo en su conjunto, se imponen las ideas de la Derecha, incluso extrema. La Izquierda, por su parte, se encuentra muy debilitada, entre otros factores, por el papel que juegan los medios de comunicación masiva que suelen estar en manos de oligarquías, prontos a criticar acremente cualquier idea que se aproxime a los esquemas socialistas, desprestigiados desde el estalinismo, incluso mediante mentiras y falsificaciones históricas acaudalados. En Latinoamérica, la derecha se ha fortalecido extraordinariamente; pero las izquierdas, acaso desarticuladas, no han desaparecido. (Víctor Flores Olea: “El mundo entre la Izquierda y la Derecha”. La Jornada 13 mayo 2019)

II PASOS PARA CONSOLIDAR LA GESTIÓN PRESIDENCIAL

He estado elaborando sendos análisis sobre cada una de las etapas por las que se fue conduciendo la gestión gubernativa de Andrés López Obrador (AMLO). Estos artículos se encuentran a su disposición en mi Blog La Atalaya del Centinela.[2] Me remito a ellos para conocer las respectivas etapas con más detalle.

  • Antecedentes del contexto nacional- Durante hace por lo menos seis sexenios, la política económica dejó de ser nacionalista, y se convirtió en el instrumento de privatización y entrega al exterior, lo que favoreció gran corrupción, saqueo a los pueblos originarios, impunidad y violencia (mediante la vinculación entre algunos políticos y el crimen organizado). Fueron aumentando las desigualdades, la pauperización, las migraciones y la degradación de la democracia. En el sexenio de Enrique Peña Nieto (EPN), la situación sobrepasó los límites de tolerancia y la sociedad en su conjunto estaba convencida de la necesidad de un fuerte cambio; si bien no había acuerdo sobre el rumbo en que habría de darse sobre el cómo hacerlo, sus agendas y los agentes que las conducirían. Mientras algunos se conformaban con una suerte de maquillaje, existían grupos que acariciaban la vía de la violencia.
  1. La campaña electoral (del 30 de marzo al 27 de junio de 2018).

Candidato de tres campañas electorales, AMLO recorrió varias veces el país. La sociedad estaba polarizada; pero no se notaba tanto, debido al generalizado repudio a la gestión de EPN. No había mucho consenso en agendas, lo que dividió a los Partidos opuestos a MORENA, un nuevo “movimiento” que se perfilaba como ganador. Se preveía gran abstención; pero a medida que llegaba la fecha aumentó el interés de participar, si bien no eran tan claras las preferencias. Los debates, finalmente, no modificaron las encuestas. Aunque AMLO no se mostró especialmente brillante, dejó que sus contendientes se desprestigiaran mutuamente y los analistas le auguraban el triunfo, con el 27% de preferencias.

  • Las elecciones del 1° de julio 2018.

Durante las campañas, la sociedad civil mejoró tanto su conciencia crítica como su conciencia participativa y su capacidad de vigilancia. Fue así como se evitaron los inveterados fraudes electorales. La actuación del INE y del TRIFE, pese a haberse dejado llevar por presiones, fue bastante decente, y aunque hubo denuncias de compra de votos, no modificaron los resultados. El electorado votó con lógica: el camino del continuismo, aparentemente el más seguro, a la postre se evidenciaba como el menos seguro, pues con un deterioro tal, de seguir el país como íbamos, iría al colapso. Las campañas visibilizaron la polarización existente de la sociedad. Según las encuestas, la mitad de la población brindaba su apoyo entusiasta a AMLO y la otra mitad, dividida entre candidatos, externaba su rotunda oposición, por miedo (20%) o por aversión (80%). Se intuía que no se estaba votando por una alternancia más, sino por una alternativa, y que más que un cambio de presidente o de Partido, se trataba de un cambio de régimen político. El triunfo fue incontrovertible. La alianza JUNTOS HACEMOS HISTORIA obtuvo más del 53% de los electores (30 millones de votos), y el resto se diluyó entre los demás Partidos. Además, MORENA obtuvo más de 300 escaños en el parlamentario (de los 500).

  • La Transición: (del 1° julio 2018 al 1° de diciembre 2019).

El aplastante triunfo de MORENA consternó a los opositores –¿Qué fue lo que sucedió?–. Había ganas de participar en esta experiencia histórica; pero… ¿cómo? ¿hacia dónde?

       El presidente electo parecía tener claro dónde ir, y aceleraba su implementación a ritmo frenético, al punto que parecía que ya estaba gobernando. Cambiaban muchas rutinas de nuestros inveterados rituales políticos. Comenzaron a sentarse medidas que facilitarían su gestión, tales como el bosquejo del marco legal necesario: Un paquete de reformas anunciadas el 10 de agosto, tipificaba como delitos graves sin derecho a fianza, la corrupción, el fraude electoral, el robo de hidrocarburos y el robo de casas habitación. También seleccionó sus principales colaboradores: quizás no los deseables (MORENA apenas es un movimiento en vías de convertirse en Partido); pero al menos no le harían sombra al caudillo. Dejó en claro que no toleraría ninguna corrupción comprobada, so pena de separarlos de inmediato de sus cargos. El Presupuesto 2019 pareció demasiado ambicioso. Augura para este año un crecimiento del 2%, que si garantiza el pago de la deuda, la magnitud del gasto social deja poco margen para imprevistos del contexto mundial.

Tuvo algunas intervenciones discutibles. La principal fue la suspensión del nuevo aeropuerto (NAIM). Había razones técnicas, económicas, socioambientales; pero también se trataba de una cuestión de gobernanza (mostrar quién es el que manda). Si como dice AMLO, “la política es el arte de elegir entre dos males, el menor”, tal vez desde el punto de vista económico la decisión tomada haya sido la acertada (los costos aumentaron mucho y el mantenimiento requeriría cuantiosos gastos); pero desde el punto de vista político fue una decisión errónea: desde ahora, las inevitables críticas hacia el aeropuerto ya no recaerán sobre EPN (NAIM), sino sobre AMLO mismo (Santa Lucía). Con todo, la aceptación al Gobierno aumentó el porcentaje de los votantes, superando el 65%

  • Los primeros cien días: (1° diciembre a 9 de marzo de 2019).

El “estilo personal de gobernar”, como lo llamó Reyes Heroles, deja ineludible marca en el Gobierno de cualquier presidente; pero más en el caso de una personalidad tan compleja como la de AMLO. Para que este factor sea útil hay que distinguir entre la persona y sus hechos. Hay personalidades con grandes defectos y con grandes resultados; mientras que otras personalidades equilibradas y agradables logran apenas resultados mediocres.

  • Su persona: En sus ruedas de prensa “mañaneras” afloran algunos de sus rasgos de personalidad. En ellas informa sobre la agenda del día, la explica didácticamente, educa, ideologiza, moraliza… pero también provoca, ironiza (“fifís” y “conservadores”), polemiza, polariza, presume (“nunca antes”) y manifiesta su protagonismo (ahora ya está invitando a sus colaboradores a participar).
    • Sus hechos:  Los100 primeros días –a partir del presidente norteamericano Benjamín Franklin, en 1933– suelen ser “días de gracia”, en los que no se publican críticas al mandatario. Sin embargo, en la presente Administración ya desde el primer día sus adversarios no han dejado de golpear.
    • Aciertos importantes: En lo tocante a las líneas prioritarias de la 4T (aquellas por las que votamos), parecen haber recibieron un buen impulso inicial.
  • Combate a la corrupción.- Aunque “la corrupción se combate de arriba hacia abajo, como se barren las escaleras”, dado todo nuestro pasado histórico, el cambio es lento, pues se fomentó una cultura de corrupción difícil de erradicar. En este tiempo se constataron varios resultados:
    • Respecto a la corrupción.- Fue exitoso el desmantelamiento del “huachicoleo”. El robo de gasolina en PEMEX era escandaloso: una mafia, perfectamente organizada, operaba desde la Torre misma de PEMEX, dirigida por los encargados mismos del monitoreo, con técnicos especializados que desviaban combustible a ductos paralelos a depósitos clandestinos en las refinerías (Salamanca). El combustible era distribuido por pipas de PEMEX a gasolineras que llevaban una doble facturación. Empero, su sorpresivo combate ocasionó una crisis de desabasto solucionada mediante la compra precipitada de pipas en el extranjero.
    • Respecto al combate contra la impunidad, mucha gente esperaba ver más resultados. Fueron cesados algunos jueces que viciaban procesos, de modo que los acusados salían de inmediato, indemnes o con ridículas penalidades.
    • Respecto a la violencia, no se notó aún descenso suficiente –el número de homicidios incluso creció–; pero se perfilaron las nuevas tácticas y se presentó al Congreso el andamiaje jurídico para la nueva Guardia Nacional.
    • Respecto a la “austeridad republicana”, se tomaron medidas contra el derroche y los lujos innecesarios; pero a veces con mengua de la eficiencia. Respecto a los Programas de Bienestar, se echaron a andar múltiples y generosos programas de ayudas, que serán depositadas directamente a tarjetas bancarias.
    • Respecto a las relaciones exteriores- AMLO recupera la tradicional política exterior, la llamada “Doctrina Estrada” o “Doctrina Mexicana” (1930), cuyos principios son: la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias internacionales, la cooperación internacional para el desarrollo y la lucha por la paz y la seguridad internacional. El canciller Marcelo Ebrard hace buen papel.

  • Desaciertos: Ha habido medidas que fueron repudiadas por la mayoría de analistas. Entre estas, podríamos mencionar las consultas. Es encomiable la pretensión de impulsar la democracia participativa, y que la expresión de la voluntad ciudadana no se reduzca al mero voto sexenal de las elecciones (la consulta, el plebiscito, la revocación de mandato); pero la forma que se realizaron las dos consultas “vinculantes” no satisficieron los requisitos de confiabilidad. La Consulta para el aeropuerto y otros programas desarrollistas obtuvo un millón de respuestas, y la de la Termoeléctrica de Morelos, 55,750. Las fallas cuestionadas es que parecieron consultas simuladas sobre decisiones ya previamente tomadas, que su formulación estuvo sesgada, que su diseño no fue bueno y que el Gobierno fue juez y parte. Esperemos que estos defectos se corrijan; pero que se mantenga este recurso.

Pese a las críticas, a los cien días de su mandato AMLO conservaba aún el apoyo de la ciudadanía, que inicialmente fue del 60%; pero que después del desmantelamiento del huachicol superó el 80%.

  • Segundo trimestre de Gobierno (del 1° marzo al 31 de mayo de 2019).

En las principales líneas de Gobierno, aquellas que merecieron nuestro voto, hubo Indiscutibles mejoras respecto a los gobiernos neoliberales:

  • En Pemex.- El “huachicoleo”, robo calculado en 56 mil barriles diarios. La limpieza de este increíble fraude hizo que disminuyera, de 700 pipas robadas cada día (llegó a 1,000) a apenas unas 4 pipas. Los ahorros se calculan en unos 60 millones de pesos (mmdp). Pero además del robo de gasolina, se descubrió corrupción en múltiples contratos (la empresa alemana Siemens tiene una demanda de PEMEX por 500 mdd. ya que quien recibía los sobornos estaba coludido con el dueño de la Inmobiliaria Cima Brisas en Acapulco).
  • En la CFE se destinan para compra de combustible en el extranjero entre 100 y 150 mmdp (de los $500 mmdp del presupuesto), equivalente a la mitad del que consumimos. Se abandonaron las 60 centrales hidroeléctricas del país, pese a ser una energía limpia y barata, y se dieron facilidades para producir o importar energía eléctrica con gas, que nos generó una gran dependencia y muchos más costos. Ya se localizaron los procedimientos de corrupción.
  • En la venta de medicamentos, se supo que un consorcio –el Grupo Fármacos Especializados– en el sexenio pasado acaparó el 35.2% de las compras de medicamentos por el IMSS y el ISSTE, con ganancias de unos 106. 813 mmdp del total de 303 mmdp. Diez empresas concentraron el 80% de las compras de medicinas (unos 80 mmdp), y sin embargo, hubo desabasto de medicinas en los hospitales. El gasto anual era de 90 mil millones de pesos: Se hacía una licitación, incluso una compra consolidada de 1,500 claves; pero nada más vendían mil, y quedaban 500 sin compromiso de venta, las cuales eran adquiridas posteriormente a precio de urgencia, ya sin ningún control. Mientras se ahorraban en mil productos un 10% o 20%, en las 500 que no se ofrecían se perdía entre el 200% y el 300%.
  • La condonación de impuestos a los grandes contribuyentes: Según el SAT, entre 2007 y 2018 fue de 400 mmdp, del cual, 45 beneficiarios concentraron el 33%. Sin embargo, la organización FUNDAR, Centro de Análisis e Investigación, opinó que la condonación de aquel período pudo alcanzar los 630 mmdp; y según el IFAI, si se incluyen los créditos fiscales condonados, la cifra alcanzaría 1.1 billones de pesos.
  • Los libros de texto de Educación que se requieren son 176 millones. La empresa Bio.PAPPEL, de Miguel Rincón se había comprometido a entregarlos; pero cuestionado por su cercanía con el Presidente, se le canceló la licitación, lo que produjo retraso en la entrega.
  • Los fertilizantes, de la empresa Agronitrogenados a AHMSA, que en 2014 Pemex había comprado en 275 millones de dólares. Los recursos de la petrolera, ya en aprietos financieros, se gastaron en una transacción en la que recibió instalaciones que tenían 14 años sin operar y 60 por ciento de la maquinaria era inservible.
  • Pagos a columnistas y analistas (más de mil millones a 34, de los cuales, el 25% a cuatro empresas periodísticas (entre ellos, Joaquín López Dóriga y Enrique Krauze). Estas subvenciones no entran dentro de la publicidad oficial (legal y necesaria) y que el año pasado ascendió a $10 mmdp, una cuarta parte se dio a 15 periodistas, y que para el próximo año se pretende reducirla a $4 mmdp.
  • Hay otras formas de corrupción que se están combatiendo, tales como el influyentismo o nepotismo, causa por la que se presionó a renunciar la Secretaría del Medio Ambiente (SEMARNAT) Josefa González Blanco Ortiz Mena, quien pidió a su amigo, gerente de la aerolínea, que retrasara media hora un vuelo, porque iba a llegar tarde a su compromiso.
  1. Combate a la impunidad, vicio que va del brazo con la corrupción, también va teniendo avances; aunque muchos desearíamos ver más. Contando con la división de Poderes y que el Ejecutivo respeta la autonomía del Judicial, este rubro es más delicado. El Fiscal General de la Federación, Alejandro Gertz Manero, estaría dispuesto a agilizar las investigaciones y a actuar con valentía; pero no cuenta con personal suficiente para atender las 300,000 carpetas pendientes (30,000 en curso). Entre las más importantes investigaciones presentes están la “Estafa Maestra” de Sedesol, que pudo haber causado daño por casi 6 mmdp., así como la corrupción que propició la empresa Oderbrecht para obtener contratos de obra pública, calculada en 6,400 mmdd. Estas investigaciones no son fáciles, pues cuentan con los abogados más caros y más duros. Por lo pronto se ha arrestado al Director General de Pemex, Emilio Lozoya y a Alonso Ancira, Director de Altos Hornos.
  • El combate a la violencia es un clamor de toda la sociedad, pues la inseguridad ha llegado al límite de soportabilidad. Hasta ahora no se ha notado mucho avance, e incluso los homicidios han aumentado. Las reuniones de madrugada, la Comisión de Seguridad elaboró un mapa de la delincuencia y se detectan las necesidades específicas de las 265 regiones. El principal recurso que se piensa utilizar es la Guardia Nacional, cuya creación recientemente fue aprobada constitucionalmente, así como su reglamentación secundaria. Se esperan ver resultados dentro de unos meses.
  • El combate al derroche en la administración pública era un reclamo impostergable. Los gastos administrativos y los salarios de la “burocracia dorada” eran escandalosos. Además de eso, vivían en el derroche a cargo del erario (autos de lujo, aviones, viajes, edificios, etc.). Fue necesario poner orden, dada la condición de pobreza generalizada del país (“No más Gobierno rico y pueblo pobre”). Había varias instancias que duplicaban funciones (por ejemplo, las 200 Subdirecciones adjuntas). Sin embargo, la austeridad republicana no renunció sólo a los gastos superfluos, sino también a otros gastos que sí eran convenientes. Los recortes a veces conducen a la ineficiencia, y buenos profesionales que podría contratar la administración pública prefieren emigrar hacia la iniciativa privada. La medida de que nadie gane más que el Presidente, parece buena; pero se arriesga a quedarse con colaboradores medianos. Ahora, la Suprema Corte aceptó un amparo en contra y solicita que sea el Congreso sea quien fije el monto del salario presidencial, así como los criterios para hacerlo.

OTROS ASPECTOS IMPORTANTES

  1. La nueva Reforma Educativa.- Se había criticado la anterior “mal llamada” reforma educativa de EPN, bajo el supuesto de que se trataba más de una reforma laboral, que se tradujo en un conflicto con los maestros, al no habérseles tomado en cuenta. Se oponían a que sus evaluaciones fuesen forzosas y “punitivas”, y se denunciaban los dispendiosos gastos de imagen o publicidad del titular de Educación, Aurelio Nuño, los cuales, entre 2016 y 2017 fueron de 3 mmdp. Ante eso, el 12 de diciembre de 2018 AMLO propuso su derogación. A fines de marzo presentó su propuesta de reforma al Congreso, siendo aprobadas algunas enmiendas a la Constitución.[3] Sin embargo, las reglas secundarias fueron rechazadas por la CNTE, y dada la importancia de contar con los maestros, el 16 de abril AMLO mandó un memorándum para que se eche abajo dicha reforma, y convocó a ambos sindicatos, acordándose elaborar juntos propuesta para las reglas secundarias.
  • La Ley laboral.- El Senado aprobó el 29 de abril de 2019 la Reforma Laboral, para lo cual se modificaron varias leyes existentes y se ratificó el Convenio 98 de la OIT, sobre el derecho de sindicación y negociación colectiva, y se cumplieron los compromisos asumidos con la firma del TMEC, que demandaba mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. La nueva ley tiene algunos puntos interesantes.[4]

TEMAS A DEBATIR

Junto a estas líneas prioritarias, que en general fueron acertadas, hubo otras decisiones muy cuestionadas. Algunas críticas se revelan exageradas, poco informadas o malintensionadas; en otras subyacen ideologías o posiciones políticas en las que conviene ver el lugar social de donde proceden; otras más merecen prestarle cuidadosa atención con vistas a su enmienda. Con todo, AMLO mantuvo las preferencias de la población; aunque bajando 10 punto (70%). Me fijo en las siguientes cuatro puntos.

  1. La economía.- Los opositores consideran que apartarse de la economía neoliberal es riesgoso, puesto que dicha economía lleva el prestigio de la “eficiencia”. Algo que no es tan cierto, pues lo que se constatamos es que conduce a la insultante diferenciación social, por medidas contra el pueblo y por la corrupción que facilita. Con todo, la economía puede ser el talón de Aquiles de esta administración. Se nota el cuidado que tiene AMLO en cumplir con los acreedores y en no aumentar la deuda; pero su ansia por abarcar muchas iniciativas en aras de un proyecto exitoso, podría llevarlo a descuidar factores importantes, tales como la marcha de la economía mundial (hay muchos especialistas que advierten la inminencia de otra crisis de gran magnitud, que arrastraría a las economías de muchos países como el nuestro). Economistas ligados al sector empresarial, encuestas, informes de calificadoras externas e incluso, declaraciones de funcionarios del propio Gabinete, señalan que la desconfianza persiste y que ronda el fantasma de la contracción, o al menos de la desaceleración. No creen que México llegue a alcanzar la expectativa de crecimiento del 4%, y auguran que este año no alcanzará el 2%.[5] Ante estas advertencias, AMLO responde que las grandes calificadoras no tienen en cuenta que al disminuir la corrupción se contará con mayores recursos. Es posible que así sea; aunque quizás en un monto menor a lo esperado. El crecimiento sólo pueda darse cuando hay producción y esta dependerá de que haya inversiones. Estas vendrán si se disminuye la incertidumbre sobre las capacidades financieras del Gobierno y si se controla la inseguridad y la violencia. Hay que hacer notar que también hay voces prestigiadas del empresariado y del extranjero que sí ven posibilidades de sortear estos peligros.
    1. Un respiro de confianza fue el acuerdo firmado por el Presidente con tres bancos, HSBC, JP Morgan y Mizuho Securities, para impulsar las finanzas de Pemex y ampliar un fondo revolvente a disposición de la empresa estatal; aunque no se puede ignorar que la deuda de esta empresa sobrepasa los dos billones de pesos.
    1. El Banco Santander dio un mensaje de confianza en México. “Es la nación que más rápido crece en clientes digitales. Lo hizo a un ritmo de 60% en el primer trimestre del año, el doble que Brasil”[6].
      1. El Bank of America Merrill Lynch ofreció al Presidente montos importantes de inversión, y dijeron estar dispuestos a seguirlo apoyando en la medida que vayan saliendo los proyectos, hasta que sean una realidad.
      1. El Director general de KPMG para la región afirmó que según su encuesta levantada entre 1,300 ejecutivos en el mundo, el 76% consideró que México crecerá de manera positiva en los próximos tres años. Pero la inseguridad es el principal riesgo operativo. Están pendientes hacia donde van las políticas públicas de inversiones. 
  •  “Populismo”, palabra con la que ahora se desprestigia a cualquier Gobierno con tendencia social. Algunos Gobiernos latinoamericanos de principios del siglo pasado (Argentina, Brasil, Perú, México) ensayaron con relativo éxito ciertas políticas sociales, que finalmente se revelaron tramposas. En México, el Cardenismo hablaba en nombre del “pueblo” (los sectores populares); pero detrás del discurso estaban los intereses de una incipiente burguesía nacional, que convocaba a campesinos y obreros a una alianza contra la oligarquía extranjerizante, a cambio de satisfacerles ciertas demandas, y que al tiempo se los copó. Hace una década se volvió a emplear el término para descalificar a los Gobiernos latinoamericanos que intentaron beneficiar a los sectores empobrecidos; pero cualquier medida que huela a “populismo” es indefectiblemente descalificada por la Derecha. Los sectores privilegiados se sienten con derecho a la maximalización de la ganancia, vociferan su convencimiento de que toda medida dirigida a que el pueblo satisfaga mejor sus necesidades básicas, lleva indefectiblemente la economía al fracaso, hace dependiente a los empobrecidos y fomenta su pasividad. Los generosos programas de “Bienestar” que implementa la 4T ¿proponen realmente remediar la pobreza, mediante cambios estructurales que rompan situaciones de dependencia? ¿O más bien se trata de otra forma de “populismo”, con dadivosos paliativos para fines clientelistas?
  • Autoritarismo.- Los prejuicios de la Derecha propagan que los regímenes populistas tienden a convertirse en dictaduras (relacionan cualquier gobierno con política social con el Comunismo estalinista, del que la Izquierda no acaba de deslindarse). Desde sus anteriores campañas electorales, e incluso desde su puesto de Jefe de Gobierno del D.F., AMLO ha sido blanco de la acusación de autoritarismo. Reiteradamente se recuerda su frase “al diablo las instituciones”[7], e incluso, se alerta contra una posible dictadura populista como la venezolana. Parece más plausible que se trate de cierta tendencia centralista y protagónica propia de su personalidad, de la que parece ser conciente. Hasta ahora se muestra muy cuidadoso con el orden institucional y manifiesta ser un demócrata convencido (de ahí que se proponga castigar severamente el fraude electoral, haya presentado la posibilidad de revocación de mandato y renuncie al fuero de los servidores públicos). Posiblemente lo que en este Gobierno se está construyendo son condiciones para pasar de un régimen presidencialista deforme, a otro donde haya una real de división de poderes, donde se respeten las leyes y donde se separen los intereses económicos y mediáticos de los intereses políticos. De todos modos, el Presidente requerirá de mucha autovigilancia para no dejarse llevar por tentaciones autoritarias.
  • La Guardia Nacional. Según la percepción social, el problema más grave de México es la delincuencia, y en particular, la violencia. México es uno de los países más inseguros del mundo y el número de víctimas no parece disminuir. La delincuencia organizada -y en especial, el narcotráfico- cuenta con la complicidad y alianza de autoridades y empresas. Ante esto, desde hace doce años, la táctica oficial fueron los operativos militares, que además de mostrarse poco eficaces, ocasionaron numerosas violaciones a los derechos humanos de la población. De ahí la reticencia de muchos sectores de confiar la seguridad pública a militares –en especial en la Guardia Nacional–. Otros observan que la capacidad armamentista está superando a la del Ejército, y citan al respecto al menos tres sucesos en la última semana de mayo, en los que los criminales violentaron y humillado a los soldados.[8] En caso de que fuese verdad que el Estado no pueda garantizar ya la seguridad interior, se requerirá entonces, no ya de la Guardia Nacional, sino del Ejército mismo.

II POSICIONAMIENTO POLÍTICO

Pocas veces se había visto tanta pasión en la asunción de posturas por parte de los actores sociales, como en este inicio de sexenio. La división de la sociedad -que atraviesa familias, lugares de trabajo, círculos de relaciones, etc.- asume a veces polarización visceral (“fifís” vs “chairos”), que connota el antagonismo simplista clásico entre “buenos” y “malos” (poniéndonos cada cual en el primer término del binomio). Pero la dicotomía blanco/negro no conviene a nadie, y los análisis más objetivos se colocan entre los diversos matices del gris. Ante este desconcierto, muchas personas buscan posicionarse racionalmente. Fundamentalmente hay tres actitudes generales:

I LOS INDIFERENTES

En años recientes se había venido dando un desgaste hacia lo político –a veces sinónimo de corrupción, ambición o actividades poco dignas–. Se escuchaba con frecuencia: “es lo mismo de siempre”, “todos son iguales”, etc. Esta actitud parece la menos correcta, pues connota poco interés por la vida pública y delega en otros el destino propio o colectivo. Las peores políticas se implementan gracias a los indiferentes. En esto coinciden algunas posiciones radicales, cuyo proyecto se plantea a tan largo plazo, que dado que en el presente no hay condiciones de cambio, se abstienen de participar para no robustecer este sistema caduco, pues cualquier Gobierno nacional sería enemigo.

II LA DERECHA

Apenas pasado el pasmo electoral, la oposición de Derecha comenzó a organizarse, con su obsesión de hacer fracasar el sexenio. Con todo, habría que distinguir matices:

  1. Existe, por supuesto, una Derecha ilustrada, que cuenta con soportes teóricos y profesionales, influenciada acaso por prejuicios difundidos por académicos del extranjero, que recela de todo lo que huela a “populismo”: empresarios atentos a cuidar su patrimonio, calificadoras o certificadoras del extranjero, académicos atrapados por mitos y dogmas económicos, pero que poseen buen nivel de información y conocimientos teóricos. Con esta Derecha se podría dialogar. Sus argumentos han de ser escuchados, y sus expresiones de disconformidad suelen hacerlas con serenidad.
  2. Junto a ella existe otra Derecha, visceral y prejuiciosa, cuya actitud obedece a motivos vindicativos, y confundiendo derechos con privilegios, se sienten víctimas de la injusticia. Esta oposición cuenta con muchos recursos, y al ser machacona, indudablemente va haciendo mella en la población; aunque no sea tan eficaz como ellos creen. Es compartida por grupos diversos que la conforman:
    1. Los afectados y resentidos: expresidentes, funcionarios de la “burocracia dorada” que fueron desplazados de sus trabajos, sufrieron mengua de prestaciones o desplazo territorial (v.gr., por envío de Secretarías al Interior, etc.).
    1. Los Partidos políticos derrotados, atentos a los inevitables errores de cualquier nuevo Gobierno para ver si pueden recuperarse del desastre electoral sufrido. Por ahora no se les ve mucho futuro, pues la vida política se centra cada vez menos en los partidos y más en movimientos populares u organizaciones de la sociedad civil, o como dice Víctor Flores Olea: “carecen del rigor reglamentario del sistema de los partidos, por lo que se permiten una expresión de lo político y social más informal y espontánea, dando lugar a la creación de nuevas formas de expresión política y de nuevos hábitos y costumbres”.
    1. La Derecha mediática –la prensa chayotera– de la que se valen los grupos anteriores, que recibe pagos indebidos para atacar a AMLO y hacerlo fracasar. Este sector tergiversa, invisibiliza lo bueno y amplifica lo malo, miente (la “posverdad” de los fake news), ridiculiza, propala rumores, utiliza las “redes sociales” mediante bots y fabricación de memes. [9]
    1. Los poderes fácticos: Sectores del empresariado mexicano, que se caracterizan por su voracidad y sus miedos. Quizás su discurso opositor haya menguado un poco; pero sus supuestos apoyos no pasan de buenas palabras.
    1. La oposición del exterior no puede soslayarse. En momentos en que está por comenzar la campaña para elecciones estadounidenses y conociendo a su Presidente, sabe que entre sus partidarios les agrada denigrar a México. Por supuesto que se requiere de mucha prudencia y astucia; pero también de firmeza ante cuestiones que nos importan más -la política migratoria y las negociaciones del T-MEC. En estos días, la amenaza de aumentar unilateralmente y sin razones los aranceles será todo un desafío. Por fortuna, en este punto la gran mayoría de los mexicanos está respaldando a su Presidente.

III LA IZQUIERDA

Entre quienes votaron por la Coalición de MORENA, hubo muchos electores de la Izquierda, convencidos de que se darían pasos hacia una transformación que transitaría hacia cambios estructurales más profundos. Era obvio que la correlación de fuerzas no permitiría ir más allá de ciertos límites; pero podría esperarse que cuando se consiguiera más fuerza, se podría empujar hacia ellos. A seis meses de Gobierno muchos de estos militantes se sienten desconcertados o desilusionados. Se trata de una crítica distinta de la de la Derecha, y por tanto, es necesario distinguirla de aquella y hacer los deslindes pertinentes.

“En México los críticos neoliberales de la 4T desesperan. Sin cesar, día a día, subrayan las barbaridades o los errores cometidos por el íaobierno de AMLO. Como criaturas del discurso neoliberal sólo les es dado leer el mundo de ese modo. No señalan los errores cometidos por el gobierno en el ejercicio de intentar alcanzar los cometidos que se ha propuesto el programa de la 4T, no, esos no los registran; detectan como errores las acciones confusas o discordantes con la operación normal de una democracia moderna. Ya se sabe, de la mano de la democracia va el libre mercado, una libertad fundamental stricto sensu. (…) Fueron parte del poder; pero ahora se les escapa de las manos. Intentan desde ya recuperarlo, y por eso no cesan. Combatir cada día el discurso y los hechos de AMLO es su modus vivendi. (José Blanco: Críticos neoliberales. La Jornada 28 de mayo 2019)

Las objeciones hechas desde la Izquierda responsable no suelen ser de “enfrentamiento” antagónico, sino que tratan de impulsar más la 4T, para lo cual ofrecen su interlocución. Expongo algunas:

  • ¿De qué se trata la “Cuarta Transformación”? Parecería claro que el eventual “cambio de régimen” político anunciado y la supuesta 4T que lo transformaría, irían en línea de continuidad con la historia evolutiva: México, constitucionalmente tiene un “régimen republicano, democrático, representativo, federal, laico”. Se esperaría que la 4T añadiera el calificativo de “social” (más que “popular” por la ambigüedad que el adjetivo ha cobrado), en referencia a una política que se tienda hacia la digna satisfacción de las necesidades básicas de todos. Si AMLO denuncia reiteradamente la inoperancia de los seis Gobiernos neoliberales anteriores, se supone que posibilitaría cierta ruptura que sentase las bases para transitar hacia estructuras más justas e igualitarias. Sin embargo, muchas de las decisiones que el Presidente está tomando, no parecen acercarlo a estos modelos. En realidad, AMLO nunca se ha pronunciado por un régimen “de izquierda”, sino que se reconoce como “liberal” (incorporando a esta calificación a los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana). Más bien pareciera dirigirse hacia un Estado capitalista nacional, quizás en continuidad con el “Desarrollo Estabilizador” –modelo clausurado desde la presidencia de Díaz Ordaz- sólo que sin corrupción, más igualitario, con mayor democracia y sin derroches (Armando Bartra)[10], o quizás en un “neoliberalismo populista” (González Casanova)[11]. Algo que la Izquierda cuestiona es justamente esa falta de definición de lo que entiende por “Cuarta Transformación”. AMLO propone demasiadas agendas, algunas ya expuestas en su campaña; pero otras, quizás válidas por su valor simbólico de ruptura –sus adversarios los tachan de “ocurrencias”- estarían fungiendo como “cortinas de humo” para desviar la atención hacia discusiones de menor importancia, y poder filtrar otras medidas que le importen más.
  • Las “Políticas de Bienestar”. El presidente ha tratado de canalizar buena parte del ingreso público hacia el gasto social, con más de 25 programas.[12] Trata de que esta forma de ayuda no se otorgue bajo la mediación de instituciones, sino que vaya directamente a cada beneficiado, mediante tarjeta bancaria, lo cual, por añadidura, favorecería la “bancarización” y la cobertura del Internet a todo el país. Se estima que el monto total de estos programas superará los $40 mmdp y beneficiará a más del 42% de los mexicanos. Con esto, la gente tendrá más dinero, supuestamente disminuirá la violencia y se incentivará el mercado interno. La intensión que tiene AMLO con esto es mejorar la redistribución de la riqueza; aunque, por otra parte, suscita algunas críticas:
    • Tales programas parecen “dádivas paternalistas” (aunque algunos puedan considerarse como “promoción social” (becas) o como “asistencialismo justificado” (incapacitados o adultos mayores). También se cuestionan porque podrían prestarse a fines de clientelismo, si bien no condicionan el voto.
    • La forma de ayudas que se están dando-quizás paliativos necesarios- no es la mejor forma para la redistribución de la riqueza. Se requieren políticas públicas productivas, con salarios y precios de los productos agrícolas más justos: pero, sobre todo, se requiere del aumento de impuestos y extender más la recaudación especialmente a quienes más ganan (como el decreto emitido al respecto).
    • Un verdadero cambio estructural no se dará sino mediante la organización autónoma de la sociedad civil, con vistas a mejorar las condiciones de pobreza con remuneraciones justas; mientras que este modo de redistribución individualiza, desmoviliza y hace depender del Estado, y nada garantiza que posteriormente dejen de aplicarse.
  • La militarización de la Seguridad Pública.- En nuestra historia los militares no han dejado de ser un poder fuerte, y aunque no han sido golpistas ni se oponen abiertamente, sí vigilan a las autoridades civiles para que los vaivenes políticos no hagan peligrar la seguridad interior, de modo que de no contar con su consentimiento, sería difícil gobernar. Hasta ahora, parece que AMLO mantiene buenas relaciones con ellos (quizás haya habido cierto acuerdo). Les ha dado demasiado (la concesión del aeropuerto de Santa Lucía, la responsabilidad de la Guardia Nacional, construcciones, obras…). Con todo, hay que mantenerse vigilantes, pues al no tener experiencia en seguridad pública (cuidar a la gente), sino sólo en la seguridad exterior e interior, no están demasiado convencidos de las limitaciones de los derechos humanos y ha habido ciertos abusos en sus combates contra el narco.

La Guardia Nacional es el instrumento por el que optó el actual Gobierno para mejorar la tranquilidad y seguridad. Si bien toda la sociedad coincide en la necesidad de buscar una solución a la delincuencia, y este recurso de la Guardia Nacional parece viable, despertó fuertes temores, dada su dirección militarizada. Con todo, modificaciones legales a las leyes secundarias realizadas por el Congreso, garantizan su carácter civil y permitiendo a exmilitares la asesoría sólo por cinco años. Con esto se espera que no obstante los nexos establecidos por el narcotráfico con algunas autoridades, disminuya la delincuencia que tanto afecta al tejido social y que vaya modificando las pautas culturales de la población.

  • El concepto de desarrollo.- La inquietud primordial de AMLO es mitigar las grandes desigualdades existentes en el país -de las mayores del mundo-. A nivel personal, la solución elegida fueron los Programas de Bienestar; pero junto a ella existe la desigualdad regional. Al descuido que injustamente han padecido estas zonas, se añade el aspecto demográfico: su población ha crecido y la pobreza los empuja a la peligrosa y difícil aventura de emigrar. El problema se complica con el repentino aumento del flujo migratorio centroamericano. Las migraciones, para nuestro Presidente, no son deseadas por sí mismas, sino coaccionadas ante la pobreza y la violencia de los lugares de expulsión. La solución para la desigualdad regional, por tanto, estaría en programas de desarrollo en regiones empobrecidas, de México, por supuesto, pero incluso, de los países vecinos de sur. Concretamente, se insiste en el Tren Maya y en el Ferrocarril Transístmico en Oaxaca.

Estos proyectos están suscitando fuerte resistencia de parte del sector de Izquierda más radical, ligada a varios movimientos populares. Advierten que la apertura indiscriminada a inversiones en desarrollo parece riesgosa, dando como ejemplo los temores de los cafeticultores de Veracruz hacia la trasnacional Nestlé, que inicialmente contó con el equivocado apoyo oficial, dado el riesgo de bajar de calidad del café de la región. Otro ejemplo es el controvertido Proyecto Integral de Morelos -dos termoeléctricas en Huexca y un gasoducto de 160 kms.- De parte del Gobierno, hay argumentos económicos para mantenerlo: los ductos ya están ahí, y dado que no pertenecen a la CFE y se rentan caros, aunque no pase gas por ellos. Con tal hidroeléctrica se generaría electricidad sin tener que importarla, y por otra parte, la UNESCO garantizaría la calidad del agua que salga de la Central. Por parte de la oposición, reclaman que antes de iniciarla se estudien bien las condiciones ambientales del volcán Popocatépetl, y que se haga otra consulta más creíble que la realizada entre las poblaciones afectadas.

Estos movimientos populares son respaldados por numerosos ambientalistas, activistas, defensores de los pueblos originarios contra megaproyectos desarrollistas (minerías, hidroeléctricas, etc.), Alegan basarse en el Convenio 169 de la Organización Mundial del Trabajo de 1989, que propugna la obligación de consultar a los pueblos antes de ser afectados por este tipo de proyectos. Cuentan en su favor muchos años de resistencia durante los Gobiernos neoliberales, con represiones y despojos, por lo que gozan de simpatía entre mucha gente favorable al cambio. Además de razones ecocidas, afirman que serían pocos los beneficios para los habitantes de las localidades y efectos culturales negativos (el turismo que llegaría con el Tren Maya sería del tipo que ahora llega a la Costa de Quintana Roó, que ya es uno de los lugares de mayor delincuencia y violencia). Sobre todo, cuestionan la modalidad de “desarrollo” e incluso su noción misma, por mantener la dependencia y provocar más daños que beneficios. Sería de desear menos premura y mayor consulta para mejorar estos programas, que en principio parecen necesarios.

Entre estos grupos radicales destacan los zapatistas, el Congreso Nacional Indígena y Consejos Indígenas Popular de Guerrero, que se quejan de que este Gobierno no está impidiendo la violencia, sino que más bien colabora con ella, y que con últimamente se ha incrementado la presencia de militares. Concluyen que estos actos de intimidación y hostigamiento significan una agresión a su derecho a la autonomía y representan un riesgo a la vida, integridad y seguridad de toda la población.[13] Estos movimientos populares se oponen frontalmente al nuevo Gobierno, al que consideran como otro Gobierno neoliberal más, disfrazado; pero igual que los demás. Esto último, además de no ser verdad, justificaría la indiferencia política y favorecería a la oposición de la Derecha con la lógica de que todos los Gobiernos son igualmente enemigos. Es verdad que quizás dentro de unos 30 años, la mejor forma de trabajar fuese la coordinación global de organizaciones locales autónomas (especie de “Arcas de Noé”), con miras a que dadas las tecnologías que se ven venir (la robótica y la inteligencia artificial) la cada vez más números “población sobrante” pueda sobrevivir; pero al menos mientras existan los Estados Nacionales, entramparse en localismos es perder de vista la realidad nacional y no tomar en cuenta que, aun proyectando los esfuerzos hacia un lejano futuro, no se trabaja igual con un Gobierno de régimen social perfectible, que con uno neoliberal represor. Algunos estudios advierten que una de las causas del fracaso de los recientes Gobiernos progresistas Sudamericanos fue su deficiente integración con una infaltable Izquierda, más radical que la del Gobierno.[14] Es esperanzador que el nombramiento de Víctor Toledo al frente de la SEMARNAT seguramente tenderá puentes, que es lo que se necesita.

  • Reconocer la Sociedad Civil. Existe otro sector de Izquierda cercano a grupos de la sociedad civil, que parece más responsable y dialogante que el anterior. También ellos se encuentran inconformes con el Gobierno; pero ofrecen una interlocución. Se ejemplifica en el manifiesto que un Frente de más de 300 organizaciones de la sociedad civil y algunos expertos, dirige a la sociedad mexicana.[15]
    • Se muestran preocupados por la ríspida relación con el Presidente. Si bien reconocen que muchas de estas organizaciones de la “sociedad civil” han recibido cuantiosos apoyos oficiales sin el debido control, hay que tomar en cuenta que la sociedad civil es amplia y diversa, y muchas de éstas han realizado durante años un invaluable trabajo sobre los más diversos temas y acontecimientos, enfrentando a poderes económicos y políticos coludidos… La mayoría de las veces lo han realizado sin recursos públicos y sin detentar cargos de representación popular. Por tanto, se muestran molestos por las descalificaciones de que son objeto, de “conservadoras” y de que “no están en la izquierda” o que son simples receptores de “moches”, lo que revela, o un poco creíble desconocimiento de la realidad nacional por parte del Gobierno o el ánimo de asumirse como exclusivo representante de los intereses populares. Defienden el derecho de las organizaciones civiles a recibir financiamiento gubernamental; aunque subrayan que la discusión fundamental no es sobre dinero, sino sobre la concepción de democracia y sobre el ejercicio irrestricto de los derechos humanos. Agregan que puede haber colaboración entre un gobierno que pretenda hacer cambios a fondo y estos organismos que impulsan la organización social para tales fines, siempre que su punto de partida sea el diálogo y el reconocimiento mutuo. No puede contraponerse al pueblo y a la sociedad civil. Esta surge cuando aquél se organiza para defender sus derechos, y como organizaciones de la sociedad civil, concluyen: “también somos pueblo conciente de sus derechos”.
  • Propugnan que la gestión gubernamental sea incluyente (como la de Mandela) y no excluyente de organizaciones cercanas a la gente. Critican que proyecto político oficial no esté creando ni ciudadanía, ni redes de poder, y que en su campaña, AMLO se había mostrado sensible a los movimientos populares que ahora descalifica. Insisten en que la mayor riqueza de la sociedad es su organización, y el mayor crimen, pervertirla. El Gobierno cometería un grave error si pretendiese suplantar a la sociedad civil, descuidando el sentido social de la democracia. Observan que la actual administración se preocupe más de los derechos económicos de la población que de los derechos civiles, pero que estos no deben contraponerse. Apelan la necesaria alianza entre la izquierda social y la izquierda partidaria (si ésta se asume como tal). Pienso que esto requeriría, por parte del Gobierno, mayor vinculación a los movimientos populares para escuchar sus planteamientos y adecuar los proyectos de desarrollo a las realidades sufridas por los habitantes; pero por otro parte de los movimientos populares actitudes de disposición a la interlocución y diálogo; aunque en algunos casos haya que sacrificar algunas reivindicaciones legítimas por el bien de la mayoría nacional.

III ¿QUÉ HACER?

  1. Posicionarnos.- Vivimos una coyuntura histórica que indudablemente dejará huella. Ante ésta, lo recomendable es informarse lo mejor posible y tomar posición, para evitar las manipulaciones. La actitud más inmadura sería la indiferencia y el apoliticismo, pues deja que las cosas marchen fuera de control, con lo que los problemas crecerán. La participación en la política pública puede hacerse desde cualquier frente, sea dentro de los Partidos políticos, que hasta ahora venía siendo la forma más normal, o incluso desde fuera, como parece que muchos van prefiriendo: desde las asociaciones, organizaciones o movimientos populares de la sociedad civil, o incluso, para algunos, la vía armada. Frente al Gobierno actual, hay toda una gama de opciones, teniendo en cuenta que la correlación de fuerzas reales está en su contra (las fuerzas fácticas). Las actitudes posibles ven desde el rechazo obtuso y la apuesta a su fracaso (como la Derecha convencida de que no es posible ningún Gobierno de interés social), la indiferencia, la crítica constructiva (que señala inevitables errores, pero da sugerencias positivas para superarlos), la interlocución (el diálogo), hasta la colaboración decidida.
  • Elaborar análisis. Es recomendable hacerlo personalmente, detectando los actores principales, su peso o fuerza política real, sus objetivos y programas, sus estrategias y tácticas, etc. En esto no se pueden omitir los factores externos a niveles mundial y regional. Igualmente, no hay que perder de vista los procesos históricos, en especial los más recientes. Es conveniente la participación conciente por opción tomada; aunque sujeta a rectificación. Para esto se recomienda pensar en los diversos escenarios futuros.
  • Plantearse diversos escenarios y para diversos tiempos. Propongo un ejemplo:
  1. Ante el referéndum del 2020, la mayoría decide seguir apoyando a AMLO el resto del sexenio:
    1.  El Presidente se fortalece y puede empujar más su programa, para ir más a fondo. Probablemente implicaría algunos cambios en su Gabinete, y diseñará mejor sus consultas, para hacerlas más confiables a la ciudadanía.
    1. No se acepta la revocación de mandato; pero la oposición habría ido creciendo, y AMLO, debilitado, tendrá que moderarse y hacer algunas concesiones para poder terminar su mandato, con lo que sus partidarios se sentirían defraudados.
  2. Se acepta la revocación y se convoca a elecciones.
    1. Posiblemente habría cambios en las alianzas. Tal vez contienda un solo Partido que aglutine la oposición (PRIANRD), y el otro contendiente sería una alianza más claramente de Izquierda, en torno a MORENA; pero compartiendo con una Izquierda más definida, la cual impondría algunas agendas, v.gr., en apoyo a movimientos populares y organizaciones de la sociedad civil.
    1. Ante esto, crecería la oposición de Derecha, denunciando el supuesto “populismo”, y con apoyos extranjeros, podría consolidarse una Derecha moderada que diera marcha atrás a lo logrado.
    1. En caso que la diferencia entre Derecha e Izquierda no fuese muy significativa, las tensiones subirían de tono. Podría aparecer una izquierda más radical y su contraparte de ultraderecha, la que tendría mayores posibilidades, con lo que la represión iría aumentando.
  • Perfilar estrategias y tácticas

Partiendo de nuestra disposición de participar de alguna forma en la marcha del país, concientes de nuestros derechos y deberes en cuanto ciudadanos e integrantes de la sociedad civil, y descartando la indiferencia del apoliticismo, aparte del posicionamiento que hayamos tomado ante la actual Administración, y después de imaginar diversos escenarios posibles, quedan aún por establecer tácticas y estrategias de actuación.

  1. Valoramos la información que disponemos y revisamos la confiabilidad de nuestras fuentes habituales y otras que podamos allegar.
  2. Con todo esto, podremos hacer una evaluación de este medio año de Gobierno, tratando de que nuestro análisis sea lo más objetivo posible. Seguramente que en los próximos meses se realizarán artículos o páneles con analistas serios que lo complementarán.
  3. Haremos un diagnóstico de la situación, que proyectaremos hacia un futuro próximo (el referéndum de 2021), hacia un plazo medio (elecciones de 2024) e incluso, hacia un futuro distante a nivel global (2050), distinguiendo sendos escenarios posibles.
  4. Entonces podremos posicionarnos mejor ante este Gobierno, evitando la polarización visceral –“chairos” o “fifís”-, que no benefician al país, pues no se trata de las discusiones lúdicas de aficionados futboleros, cuando es el país lo que está en juego.
  5. Descubrimos distintas actitudes: estas van en un continuum, desde la aceptación acrítica, la colaboración conciente, la interlocución, el diálogo, el rechazo, la oposición adoptada o el antagonismo abierto. Dependiendo del grado de nuestra eventual participación, elegiremos la estrategia u objetivo de nuestro actuar, así como sus tácticas.
  6. Una táctica que asumimos (sin planteárnosla explícitamente) es influir en la formación de la opinión pública –que no es poco–, según las posibilidades que tengamos de incidencia. Las redes sociales pueden ayudar; pero son poco confiables y a veces no pasan de la mera descalificación del adversario.
  7. La formación y organización de la sociedad civil es una tarea impostergable, que puede hacerse fuera de los causes oficiales, reclamando el derecho de trabajar, y mejor de ser posible, en alianza -no necesariamente colaboración- con el Gobierno.

Guadalajara, Jal., a 31 de mayo de 2019


[1] Mis fuentes han sido, las ruedas de prensa “mañaneras” del presidente, el diario La Jornada y el diario Mural de Guadalajara (versión local de Reforma). Además tuve la oportunidad de entrevistarme con algunos amigos mejor informados.

[2] https://wordpress.com/stats/day/enriquemarroquinz.wordpress.com

[3] Algunas de los nuevos cambios: En la nueva reforma desaparece el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), cuya principal tarea era evaluar la calidad, el desempeño y los resultados del Sistema Educativo Nacional. Este organismo ahora será sustituido por el Centro Nacional para la Revalorización del Magisterio y la Mejora Continua de la Educación, con funciones más amplias, pues la evaluación nos será sólo a los maestros, sino al Sistema Educativo mismo e incluso, a las autoridades». Se subraya la gratuidad de la educación en todos los niveles, por lo que el Gobierno federal procederá a la construcción de 100 universidades públicas.  En el artículo 3° constitucional se mencionan como principios básicos la integralidad, equidad y excelencia educativos. La propuesta incluye el fortalecimiento de las escuelas normales y las instituciones de educación superior que forman a los docentes. Además, en el nuevo Plan de Estudios se incluirá el civismo, valores, la cultura, el arte, la música, el deporte y el respeto al medio ambiente. Se propone una visión regional de la educación, con contenidos diferenciados, con énfasis en la educación indígena, bilingüe y bicultural. Incluye, por último, un plan de becas, para evitar la deserción de los alumnos en niveles básico, a la gente con más necesidad y a los universitarios. Los sindicatos del magisterio, tendrán libertad y autonomía para elegir a sus dirigentes; pero exigiéndoseles que elecciones sean secretas y universales.

[4] — Los patrones tendrán la obligación de entregar a sus trabajadores un ejemplar impreso del contrato colectivo de trabajo inicial o de su revisión, el cual se revisará al menos una vez cada cuatro años.

—Los trabajadores y los patrones, tienen derecho de constituir los sindicatos, federaciones y confederaciones que estimen convenientes, así como afiliarse a las mismas, libremente, y no pueden ser obligados a formar, o no, parte de dichas agrupaciones.

— La elección de directivas de sindicatos y federaciones “deberá ser mediante voto personal, libre, directo y secreto de sus miembros, y el periodo de duración de las directivas no podrá ser indefinido.

— Desaparecen las Juntas de Conciliación y Arbitraje. En su lugar se creará el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, que realizará la función conciliadora en materia federal y llevará el registro de todos los contratos colectivos de trabajo.

— A las sanciones existentes a trabajadores por actos de hostigamiento o acoso sexual, ahora se añaden al patrón que cometa cualquier acto o conducta discriminatoria en el centro de trabajo; hostigamiento sexual o que tolere o permita actos de acoso u hostigamiento sexual en contra de sus trabajadores.

Sin embargo, se lamenta que algunas prácticas inconvenientes, como la del ”outsourcing”, no hayan sido prohibidas.

[5] En el primer trimestre del año el PIB se contrajo 0.2 por ciento en comparación con igual periodo previo y el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) disminuyó 0.6 por ciento en marzo frente al mes anterior (INEGI). No es alarmante; pero hay que prestarle atención.

[6] Roberto González Amador: “La disputa China-EEUU, una oportunidad para México” Periódico La Jornada, Miércoles 29 de mayo de 2019, p. 22

[7] Parece ser que lo que en realidad dijo fue “al diablo sus instituciones”, cuando se le acorralaba con legalismos su proyecto de beneficiar la comunicación de un hospital.

[8] – En La Huacana, municipio michoacano de Nueva Italia, un grupo de civiles jaloneó, desarmó y retuvo a soldados que previamente habían desarmado a presuntos autodefensas.

-El 23 de mayo, cerca de Chilapa, Guerrero, fueron privados de la libertad Bartolo Hilario Morales e Isaías Xanteco Ahuejote, integrantes de la policía comunitaria en las comunidades nahuas de Tula y Xicotlán, el primero comandante, promotores del Cipog-EZ y miembros del CNI, quienes fueron encontrados descuartizados el 24 de mayo.

-En un video que circuló por las redes, el domingo 26 de mayo, se ve una fila de varias camionetas blindadas con el logo del Cartel Jalisco Nueva Generación, que desafió a la policía municipales de Zamora, Michoacán, matando a tres guardias e hiriendo a 10 más

[9] Recomendamos los siguientes artículos: Luis Linares Zapata: “Problemas y soluciones”, La Jornada, 29 de mayo 2019. José Blanco: “Críticas neoliberales”, La Jornada, 28 de mayo 2019.

[10] Armando Bartra: “Los cien días que conmovieron a México”, La Jornada, 7 de marzo 2019

[11] Pablo González Casanova: A donde va México”, La Jornada 7 de abril 2019. Se mencionan, entre otros: aumento al doble de la pensión para adultos mayores, pensiones para personas discapacitadas, siembra de un millón de hectáreas con árboles frutales y maderables, becas de 2,400 pesos mensuales para jóvenes en universidades y de 3,600 pesos para aprendices en empresas, becas para todos los estudiantes de preparatoria, apoyo a los cultivos básicos para alcanzar la soberanía alimentaria,  establecimiento de una canasta básica de alimentos, otorgamiento de créditos ganaderos a la palabra, zona franca a lo largo de la frontera norte, apoyo a pequeñas y medianas empresas (pymes), desarrollo de la infraestructura eléctrica y energías alternativas, atención médica y medicamentos gratuitos para toda la población.

[12] Se mencionan, entre otros: aumento al doble de la pensión para adultos mayores, pensiones para personas discapacitadas, siembra de un millón de hectáreas con árboles frutales y maderables, becas de 2,400 pesos mensuales para jóvenes en universidades y de 3,600 pesos para aprendices en empresas, becas para todos los estudiantes de preparatoria, apoyo a los cultivos básicos para alcanzar la soberanía alimentaria,  establecimiento de una canasta básica de alimentos, otorgamiento de créditos ganaderos a la palabra, zona franca a lo largo de la frontera norte, apoyo a pequeñas y medianas empresas (pymes), desarrollo de la infraestructura eléctrica y energías alternativas, atención médica y medicamentos gratuitos para toda la población.

[13]Magdalena Gómez: “La impunidad y la amenaza sin freno”, La Jornada, 27 de mayo 2019). Peter Rosset: “Apoyos individualizados: ¿contrainsurgencia o contención social”. La Jornada 1 de junio 2019

[14] Cito el excelente Dossier “Qué (no) hacer: lecciones de los gobiernos latinoamericanos de izquierda”, en el 40 Aniversario de la revista NEXOS (diciembre 2018, N° 492, Año 41, Vol XL)

[15] “Formarán un frente más de 300 ONG para reivindicar su labor social”. Resumen aparecido en La Jornada, 2 de mayo 2019, primera Página. Entre las firmantes está “Todos los Derechos para Todos”, “Verapaz”, Centro de Derechos Humanos Francisco de Vitoria”, etc.

Los primeros 100 días del nuevo gobierno

Una medida prudente y signo de generosidad es concederle a cualquier Gobierno nuevo 100 días de gracia. Algo comprensible, para dejar que organice su cargo, integre su equipo de colaboradores, concierte alianzas y echa a andar el programa sexenal. Los ciudadanos electores, en este tiempo van conociendo el talante y personalidad del jefe de Estado, y es hasta entonces cuando suelen ubicarse ante el nuevo Gobierno. Parece que esta costumbre se inició en memoria del Presidente Benjamín Franklin, quien en 1933 realizó sorprendentes actos de gobierno para superar la fuerte crisis. Sin embargo, la ardida oposición de la Derecha no le concedió a Andrés Manuel López Obrador (AMLO, de aquí en adelante) ni siquiera un solo día después de su elección. Nadie duda que algo nuevo está cambiando y que estamos ante otra forma de hacer política. El próximo 10 de marzo, al cumplirse este tiempo de gracia, se puede ya hacer un primer balance del Gobierno. De entrada, las encuestas de opinión reconocen que los apoyos y entusiasmo hacia el Presidente, en vez de disminuir, han ido creciendo –Si AMLO salió electo por más de la mitad de los votantes, ahora el apoyo parece alcanzar los dos tercios– Igualmente, la oposición sigue manteniendo sus actitudes de intransigencia virulenta.

I. APASIONADO POR SU SUEÑO

Lo primero que cautiva de AMLO, lo que lo llevó al triunfo y lo que produce ira o temor aún antes de conocer su programa, es su personalidad misma. Esto explica la gran polarización que suscita: la sociedad entera, las familias, los círculos de amigos, se dividen y discuten con pasión. AMLO tiene una impactante personalidad ante la cual no se puede ser indiferente. Tiene un “carisma” admirable; pero juntamente con ella, tiene también un carácter, forjado y desgastado por casi cuatro décadas de estar “en el ojo crítico del huracán”.

  • Buen comunicador.
  • Ruedas de prensa mañaneras: Son parte fundamental de su Gobierno. Mañana tras mañana, de 7 a 8.30 am, de pie y sin cansarse, acompañado de algunos Secretarios de Gabinete o de asesores técnicos, el Presidente informa de los problemas más importantes del día y de las medidas que se están tomando. A su izquierda, una gran pantalla está dispuesta para exhibir diapositivas o videos. Es su manera de favorecer el derecho a la información de la ciudadanía, que ciertamente está reforzando.
  • Su discurso es lento, con pausas frecuentes, como tratando de encontrar la expresión más correcta y pertinente, conciente de moverse en un contexto de confrontación y fuerte oposición y que cualquier desliz se malinterpretará.
  • Su audiencia es un nutrido grupo de reporteros nacionales y extranjeros de diversos medios (con la ausencia de varios de los grandes medios), que se disputan la atención del Presidente para que les de la palabra y les permita hacerle hasta tres preguntas. Se ha establecido entre el Presidente y su público un clima de confianza, les da toda la información que le piden, les responde cualquier pregunta (conoce muy bien el país y la problemática), les explica con claridad y sencillez, les da buenos consejos morales, sin ocultar su religión. Sus críticos se mofan de él, dicen que con el tiempo el público disminuirá pues les sacrifica su sueño, le tildan de “predicador de homilías diarias”, se quejan porque no les parece propio que se gobierne a partir de dichas conferencias… pero el caso es que el número de periodistas y su interés, va en aumento.
  • Buen pedagogo, explica, informa, educa, crea concientiza; utiliza frases machaconas, fáciles de memorizar, y es repetitivo, para que la gente asimile lo que dice y pueda difundirla. De inteligencia excepcional (Ha escrito 17 libros; conoce de historia de México y de ciencia política, aunque no maneje teorías), astuto, de fino instinto político y con una memoria fuera de lo común: tiene los datos que le requieren en la punta de la lengua y da respuesta a cualquier pregunta, con detalles y con conocimiento de cualquier problema.
  • Sencillez.
  • Su estilo de vida es impactante. Sencillez como ningún otro presidente en nuestra historia. Renunció a vivir en Los Pinos y pronto –cuando su hijo salga de la secundaria– vivirá en el Palacio Nacional. En su registro de bienes, no declaró nada. Su quinta (“ni rancho, ni “finca” (que connota hacienda)” es ya propiedad de sus hijos, de la que sólo conserva su usufructo vitalicio. Su esposa es investigadora y tiene sus bienes propios. Viste sencillamente, se mueve por todo el territorio nacional para estar cerca de la gente, escucharla y conocer directamente los problemas concretos de quien –quizás con ingenuidad y romanticismo– llama “pueblo es bueno y sabio”. Pero también viaja para implementar una descentralización regional del Gobierno, y cuando lo hace, va como cualquier ciudadano, contrastando con toda la palafernaria presidencial a la que estábamos acostumbrados (traslado en coche blindado, coches de acompañantes, motos de custodios y medidas tomadas por el Estado Mayor Presidencial). En sus giras por comunidades cercanas, viaja por tierra en camioneta, y no helicóptero, y si necesita trasladarse por aire, lo hace en avión comercial.
  • “Yo no me debo a mí mismo. Me debo a la nación”
    Nuestro Presidente muestra frenética actividad y parece que nunca se cansa, ni le importa su salud. Se entrega totalmente. Es valiente, denuncia a personas poderosas y habla sin tapujos. ¿Imprudencias? Tal vez; pero piensa que el pueblo tiene que conocer lo que se le ha ocultado ¿Estará buscando el martirio?
  • Me canso, ganso”.-Junto con estas virtudes, como toda gran personalidad, posee también notorios defectos. El mayor enemigo de AMLO parece ser AMLO mismo.
    • Es necio y terco. Sabe lo que quiere, no olvida las experiencias que le marcaron en todos los 40 años de vida política, en el debate, en constante guardia, en lucha responsable por su proyecto, en la gran aceptación con que actualmente cuenta (70%)… Todo esto lo hace defensivo y sordo a los críticos. Ante la avalancha de cuestionamientos, a veces sin sentido ni información, no desea perder tiempo en disputas estériles, presiones viscerales, venganzas o despechos. Esto podría justificar algunas medidas, pero sería insensato que tampoco escuchase propuestas alternas, a veces fruto de investigaciones y especialistas objetivos, o por lo menos, escuchar más a sus simpatizantes y compañeros de ruta, cuando le hacen notar debilidades en sus programas. Es protagónico, se las gasta para ser figura central en el escenario político. No concilia, sino que confronta. No dialoga, sino polemiza. Es rijoso y provocador visceral.
    • Es centralista, piensa que su propia persona es la mejor garantía para su programa. Inhibe a sus colaboradores y miembros de gabinete, a quienes hace madrugar y aparecer como comparsas. Quiere estar en todo y en todas partes… él toma las decisiones y luego busca legitimarlas. Pero aunque sea muy capaz, el Gobierno de un solo hombre es algo imposible: esa fuerza misma es también su debilidad. Sin embargo, parece darse cuenta de estos defectos y esto lo muestra vigilante para que estos defectos no le hagan malas jugadas.

II. ESTILO PERSONAL DE GOBIERNO

  1. “En política, la forma es fondo.”

Esta frase, atribuida al ideólogo del PRI, Don Jesús Reyes Heroles, se refiere a que “los modos, gestos, actitudes, comportamientos, palabras, etc… son materia o substancia que pueden influir en el desempeño de un programa”. Muy pronto, ya desde el tiempo de transición, fuimos percibiendo que algo estaba cambiado. Se están haciendo muchas cosas, de modo distinto, se superan inercias… y como todo cambio de régimen, se sufren rupturas y afectaciones.

  • “Hacer en un sexenio lo que se hacía en dos”.
  • Nuestro Presidente muestra frenética actividad y parece que nunca se cansa. Trabaja intensa y vertiginosamente (16 horas diarias, los siete días de la semana), y pide a sus colaboradores que hagan lo mismo. En apenas 100 días abrió ya demasiados programas. Gobierna a un ritmo vertiginoso, que para algunos simpatizantes, no da tiempo a asimilar, corregir y confrontar, Dice que hace esto para hacer avanzar su proyecto y “que les cueste más trabajo deshacerlo” en caso de que no lo dejasen terminar. Sin embargo, tampoco improvisa, ni es un “espontaneísta” (“ocurrencias”, lo llama la oposición). Estos proyectos y sus tácticas de implementación ya las había presentado desde antes de su campaña electoral al menos en dos de sus libros “Un proyecto alternativo de nación” (2004) y “La salida (2018)”.
  • Normarnos por el Estado de Derecho y no por el estado de chueco”

Para reforzar el Estado de Derecho hay que atender, ante todo, a los derechos humanos y evitar la simulación. Pareciera que AMLO es consciente de que por carácter tiende al autoritarismo, y por lo mismo, tiene sumo cuidado de apegarse a la ley y al derecho, de respetar la división de poderes —“no enviaré ni halcones ni palomas”–, de reconocer la soberanía de los Estados de la Federación, de evitar simulaciones, de someterse a las normas y de contar con el parecer del pueblo. Hasta ahora, AMLO ha mostrado, en la medida de lo posible, apego al derecho y a la ley, y se comprometea evitar medidas represivas. Así la frase juarista: Nada por la fuerza; todo por la razón y el Derecho”.

  • “Quien trabaja por la justicia no tiene nada qué temer.”  AMLO es valiente (¿temerario?).
  • Disolvió el Estado Mayor Presidencial para custodia del Presidente, viaja sin escolta visible… Pero sería irresponsable descuidarse, ya que algunas medidas –anticorrupción, reducción de salarios de la “burguesía dorada”, recortes presupuestales en aras de austeridad, etc.-, obviamente despiertan animadversión, y habrá enemigos a quienes gustaría verlo muerto “No tengo enemigos. Tengo adversarios”, dice. La razón de aceptar estas imprudencias, aclara, es para no perder el contacto directo con la gente., y responde confiando: “la gente me cuida”; aunque también reconoce: “sí, tengo miedo, como todo ser humano; pero no soy cobarde”. Tendría que recordar que Jesús mismo y tantos mártires, como San Oscar Arnulfo Romero, fueron mártires por la Justicia. Tal vez su misma terquedad o necedad haga no hacer caso de quienes le aconsejan mejorar su seguridad: Un periodista le aconsejó: “Licenciado: ¡Cuide al Presidente!”, y otro le recordó “Si ya no se debe a usted mismo sino a la Nación, debe cuidarse, por nosotros”.
  • “Que la política pública sea cada vez más pública”

Pretende la mayor transparencia posible. En las conferencias mañaneras el Presidente responde a todo lo que se le pregunta y pide a sus funcionarios que expliquen lo que se solicite. Exigió a su Gabinete y a todos los funcionarios de mayor nivel, declarar sus bienes (y ya lo hicieron todos), no sólo registrarse en la Secretaría de la Función Pública, sino abiertos al público.

III Principales líneas de Gobierno

LÍNEAS PRIORITARIAS

El sexenio de Peña Nieto terminó con el repudio casi total de la población. Había consenso en que el siguiente Gobierno tendría que mejorar los problemas de corrupción, impunidad, violencia y grandes desigualdades. Durante las campañas electorales, a la mayoría nos quedó claro que quien mejor garantizaría solucionar estos cuatro problemas era AMLO, de modo que fueron estos sus compromisos más importantes:

  1. La corrupción

“El pueblo se cansa de tanta pinche transa”. AMLO no duda en constatar que la corrupción es el mayor problema que tiene el país: Es causa principal de las desigualdades, así como también de la violencia y la delincuencia. En estos 100 días fue destapando cloacas, mucho peores de lo que sospechábamos, ya que los cárteles de la delincuencia operaban en complicidad de las autoridades. Éstas no gobernaron para el pueblo, sino para enriquecerse personal o grupalmente (“la mafia del poder”). Advierte: “no utilizar la política para hacer negocios” y propone “separar el Gobierno de la economía, como Juárez hizo con la Iglesia”. En vez deatribuir la corrupción a la idiosincrasia del “mexicano” –“En México, la corrupción es cultura”, dijo Peña-, opina que el pueblo mexicano, en su interioridad, es honesto, y las familias suelen educar a sus hijos en ciertos valores. La cultura de corrupción, que ciertamente ha permeado la sociedad, viene de arriba: “Si los de arriba roban ¿por qué yo no?” Por tanto, para combatirla “hay que comenzar de arriba abajo, como se barren las escaleras”. Estará vigilante para que sus colaboradores no caigan en estas tentaciones, y esto lleva a procurar la mayor transparencia posible.

  • La impunidad

“Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”. La explicación de la cuantiosa votación para Morena fue, sin duda, el descrédito de la clase política hasta ahora hegemónica, así como la impunidad de quienes cometen delitos aprovechándose de sus puestos administrativos. Reiteradamente afirma que no se permitirá que nadie robe, ni se prestará a “chivos expiatorios” que encubran los mecanismos estructurales de corrupción. En su campaña propuso una amnistía para los grandes corruptos, dejando, empero, que las investigaciones que ya están en curso prosigan los procesos. Además, Si se quiere enjuiciar, dice, habría que empezar por los expresidentes. Pero esto metería a todos en un tinglado judicial (cuentan con buenos abogados, expertos, amparos, etc.) que obstaculizaría el ritmo de gobierno.

  • La violencia “Esto duele mucho”
  • Uno de los principales problemas actuales del país es la inseguridad y la violencia. Las cifras son impresionantes: Hay más muertos que los de países en guerra (250,000 homicidios, entre ellos muchos feminicidios, en diez años), la desaparición de 40,000 personas hace que cualquiera sea vulnerable. México vive en el miedo y la desconfianza, ya que la prepotencia del crimen organizado opera en colusión con muchas autoridades.
  • La estrategia de combate a la violencia de Felipe Calderón fue sacar al Ejército de los cuarteles y enviarlo a las calles mediante operativos puntuales –destinados, por ejemplo, a aprehender algún capo importante– y una vez logrado el objetivo, los soldados regresaban a su cuartel. En dichos operativos, las fuerzas armadas cometieron varios delitos violatorios de derechos humanos, por lo que la gente los rechazaba.
  • La estrategia de AMLO es doble:
    • La primera, atacar las causas, que obviamente, son la pobreza y la injusticia, y dentro de estas, los más proclives son los jóvenes. Muchos de ellos ni estudian, ni trabajan… Y si añadimos que “la sociedad de consumo” alimenta la necesidad de poseer mercancías -signo de status y para ellos, inaccesibles-, no sorprende que sean presas fáciles del crimen organizado. De ahí la importancia de los programas de bienestar de este Gobierno, para proporcionarles a los jóvenes posibilidades de empleo y de estudio.
    • La segunda, disponer de elementos suficientes de las fuerzas de orden, para garantizar la seguridad en la población. Sin embargo, para cumplir estas tareas, el ejecutivo no posee elementos suficientes. Por lo que propuso organizar una Guardia Nacional.
  • La desigualdad “No más un Gobierno rico y un pueblo pobre”.
  • En una sociedad igualitaria y justa no se tendrían que destinar recursos para abatir directamente la pobreza. Bastaría con que los trabajadores obtuvieran un salario justo y que a los campesinos se les pagara el precio debido por sus productos y se les dieran facilidades para créditos y comercialización. Pero hoy por hoy, mientras no se logre esto, son necesarios programas que amortigüen la pobreza. Por otro lado, los generosos programas al respecto  implementados en cada sexenio neoliberal (Solidaridad, Pronasol, Prospera, Oportunidades, etc.), eran asistencialistas, otorgados arbitrariamente y con fines electorales, aparte que se prestaron a fuertes desvíos por la corrupción.
    • AMLO se muestra pródigo a entregar apoyos a las personas más necesitadas –subsidios a madres para el cuidado de infantes, Créditos a la Palabra para campesinos y ganaderos (sin intereses ni burocracias, a pagar con las crías), Sembrando Vida (un millón de árboles frutales), Jóvenes Construyendo el Futuro, estudiantes, ancianos, discapacitados, proyectos del campo, precios de garantía para sus productos, tandas, beca “Benito Juárez” para preparatorianos y universitarios, etc. Lo original de todo esto es que el dinero no se entrega a las instituciones intermediarias (líderes, instituciones, asociaciones, etc.) sino directamente al beneficiado.
    • El medio para hacer llegar el subsidio al beneficiario será una tarjeta bancaria. Pero resulta que tan sólo el 25% de la población tiene acceso al Internet (en algunos poblados ni siquiera existe en la cabecera municipal). Por eso ya se está echando a andar un programa de bancarización y se instalarán 50,000 kms de fibra óptica para el Internet. De momento se encargará a la Banca Azteca de Salinas Pliego, la institución bancaria con mayor cobertura.
    • Esta decisión de otorgar directamente a los afectados concretos, sin intermediarios, la ayuda en efectivo. Así se entiende la decisión de no financiar más, con dinero público, a organismos “autónomos” de la “sociedad civil”. AMLO se refiere a aquellas asociaciones que reciben subsidio para fines supuestamente sociales, y que, dice, reciben enormes cantidades enormes empleadas en la organización misma (burocracias, inmuebles, viajes, etc.); aunque quizás haya que investigar mejor caso por caso.
    • Se incluye apoyar a los emigrantes, el 97% de los cuales se encuentran en Estados Unidos. Los consulados (que son financiados por la comunidad mexicana en el exterior) simplificará los documentos para que desde allá puedan votar con facilidad.
  • Frontera Norte- Para fomentar el desarrollo de esta zona del país se decidió darle un trato preferencial a aquellos pobladores: Salario mínimo doble, descuento 50% de impuestos, no cobrar el IVA, precio de gasolina subsidiada, etc. También se ocupa de apoyar a los emigrantes centroamericanos que llegan en tránsito para intentar llegar a los Estados Unidos.

    OTRAS LÍNEAS IMPORTANTES

  1. Construir una auténtica democracia
    1. El respeto a la legalidad comienza por las leyes las electorales. Hasta las pasadas elecciones, la democracia en México había sido casi meramente formal. Sin embargo, en las elecciones del año pasado se lograron avances significativos, y hubo muchos ciudadanos responsables que vigilaron de cerca el proceso y la magnitud de votantes imposibilitó el fraude. El Congreso ya aprobó la iniciativa de ley presentada por el Ejecutivo que considera como delito grave el fraude electoral, sin derecho a fianza.
    1. Democracia participativa.- «El pueblo no es tonto, tonto es el que piensa que el pueblo es tonto«. El modelo de “democracia representativa” que caracteriza a la mayor parte de las democracias occidentales se reducía a emitir un voto sexenal. Una vez elegidos las autoridades y los “representantes”, se les dejaba la carta abierta. Ahora de lo que se trata es incorporar al pueblo –”La voz del pueblo es la voz de…”
    1. Las consultas.- AMLO espera que el Congreso norme las consultas abiertas para los asuntos más delicados, y que estas sean vinculantes. Sólo así, asegura AMLO, será posible “mandar, obedeciendo”. Sin embargo, las dos principales consultas –la del aeropuerto (un millón de respuestas), y la de la Termoeléctrica de Morelos (55,750 respuestas), recibieron muchas críticas: fueron consultas de decisiones ya previamente tomadas, no fueron confiables, parecieron sesgadas, no bien diseñadas, más como simulación en el que el Gobierno fue juez y parte. Me parece que en la oportunidad y en el diseño mismo de la consulta habrían tenido que consensuar ambas partes.
    1. Sería de desear que la vocación democrática de nuestro Presidente se le imponga a su personalidad misma. Es por esto que presenta una iniciativa para abolir los fueros, y se comprometió a organizar un plebiscito para y revocación de mandato a mitad de su sexenio.
  • Austeridad republicana “Hacer más con menos”

Este es otro principio de Gobierno, a diferencia de sexenios anteriores, cuando se despilfarraban el gasto público en la “burocracia dorada”, demasiado bien pagada, abultada y en grandes y suntuosos edificios, autos de lujo, flota de aviones, etc. Ahora se trata de eficientizar los recursos, evitar los excesos y reducir todos los gastos al mínimo. AMLO reconoce que es “cicatero con el dinero del pueblo” y escrupuloso en sus propios gastos, para canalizar recursos hacia el bienestar de la gente. Pero existe el riesgo de quedarse con un aparato de Estado debilitado, poco eficiente, con carencias de recursos presupuestarios y con la emigración de profesionistas de buen nivel hacia la Iniciativa Privada. Algunos “expertos” alegan, que más bien, “con menos se hace menos”

  •  “Todos vamos a portarnos bien”.

No es casual la importancia que da AMLO a la cartilla moral, a su insistencia en la honestidad, la incorporación de valores, civismo, historia, filosofía, en los programas educativos, en condicionar la entrega de aprendices a empresarios pagados a condición de que quien los reciba cumpla con una formación tutorial en valores. Por supuesto, las prédicas mañaneras son moralizantes, la campaña contra las adicciones a las drogas, etc. El éxito de Morena lo que le dará legitimidad y prestigio es impulsar la necesaria reforma moral y la cultura de la honestidad y del diálogo.

  • Recuperación de nuestra más genuina diplomacia mexicana
  • México fue muy respetado en el consorcio de naciones por su política exterior. La intuición de Genaro Estrada, conocida internacionalmente como la “Doctrina Mexicana” (1930), fue recogida por el art 89 constitucional, fracción X de nuestra Carta Magna. Además de él, hemos contado con grandes figuras, como Carrillo Flores (1904-1940), Emilio O Rabasa (1970-1975) o Bernardo Sepúlveda (1982-1988) – por mencionar sólo algunos-. Nuestra diplomacia promueve los siguientes principios: La autodeterminación de los pueblos • La no intervención • La solución pacífica de controversias internacionales • La proscripción de la amenaza o del uso de la fuerza de las relaciones internacionales • La igualdad jurídica de los Estados • La cooperación internacional para el desarrollo • La lucha por la paz y la seguridad internacional. Momentos de prestigio para la diplomacia mexicana, fueron entre muchos otros, Cárdenas acogiendo al Gobierno Republicano de España en el exilio, la negativa al boicot económico a Cuba. al que sólo México se abstuvo, la mediación del grupo Contadora, reunido en México, para favorecer la pacificación de Nicaragua.
  • Lamentablemente, en los sexenios panistas esta doctrina se ignoró, contrariando la letra y el espíritu de nuestra Constitución, llegando al bochornoso caso de Vicente Fox, cuando en la comida de la Cumbre Extraordinaria de Las Américas celebrada en abril de 2002 en Monterrey, le retiró groseramente la invitación a Fidel Castro (“comes y te vas”), o las fallidas intervenciones de Videgaray en la declaración de guerra a Corea del Norte, o invitar Trump durante su campaña presidencial, quien sólo nos utilizó, o la incorporación de México al grupo de Lima, dando apoyos a la oposición en Venezuela. Ciertamente es lamentable la situación que vive aquel país; pero atendiendo a lo que sucede el entorno internacional, se recomendaría cautela para no apoyar una política que pudiera favorecer una conflagración mundial (parece que Estados Unidos fomenta una guerra interna, para justificar apoyos exteriores y asegurar el petróleo y hacer pinza contra Cuba). Ante este escenario, es posible que el asilamiento actual de México, luego se revierta.
  • Adecuar el marco legal. El Ejecutivo ha enviado al Congreso sendas iniciativas de Reforma, encaminarlas a dar marco legal a todo su programa, evitando simulaciones y respetando el Régimen de Gobierno, pese a las críticas recibidas por intentar reformar la Constitución. Estas son las reformas, aprobadas o en proceso:

1.- Modificar el artículo 127 constitucional para que ningún funcionario gane más de lo que percibe el presidente de la República. (Pablo Gómez será quien encabece esta iniciativa).

2.- Reformar la Constitución para crear la Secretaría de Seguridad Pública, (presidida por Alfonso Durazo).

3.- Modificar el artículo 108 constitucional para que el presidente pueda ser enjuiciado por corrupción y delitos electorales, así como la eliminación del fuero para todos los funcionarios.

4.- Considerar delitos graves y sin derecho a libertad bajo fianza la corrupción, el robo de combustible y el fraude electoral en cualquiera de sus modalidades.

5.- Elaborar la Ley de Egresos y el Presupuesto para 2019.

6- Reformar la ley para trasladar el Estado Mayor Presidencial a la Secretaría de la Defensa Nacional

7.- Revertir el reciente decreto de la privatización del agua, los cuales fueron impulsados por Enrique Peña Nieto

8.- Modificar o revocar leyes de la Reforma Educativa en coordinación con el próximo secretario de Educación Pública (Esteban Moctezuma).

9.- Garantizar el derecho a la educación pública y gratuita en todos los niveles.

10.- Establecer el mecanismo de consulta para la revocación del mandato y eliminar trabas en los procedimientos de referéndum populares para garantizar la democracia participativa.

11.- Aumentar el salario mínimo al doble en la zona fronteriza del norte del país.

12.- Impulsar leyes, decretos o acuerdos para tener un Gobierno austero y llevar a cabo el plan de austeridad.[1]

V. DECISIONES CRÍTICAS Y POLÉMICAS

El nuevo aeropuerto

  • El arte de la política es elegir entre inconvenientes”. Uno de los principales problemas que tuvo que enfrentar fue la suspensión y desmantelamiento del Nuevo Aeropuerto de la CDMX. Había argumentos en pro y en contra para ambas opciones. Estas eran de tipo técnico, ambiental y económico. Aunque era una obra grandiosa (“faraónica”), había fundados riesgos técnicos (inundaciones, mantenimiento costoso), afectación ecológica (aves marinas) y sociales (los ejidatarios), Aparentemente no parecía sensato echar a la basura más de cien mil millones de pesos y arriesgar el desaliento de los inversionistas. Por otra parte, se señalaban fuentes de corrupción e intereses inmobiliarios que modificarían planes de urbanismo. Además, Santa Lucía-Toluca ofrecía también problemas, tales como dificultades de acceso, riesgos para los vuelos, etc.
  • Partiendo del supuesto de que el “hubiera” no existe, creo que de haber optado por mantener la construcción del NAIM, dentro de diez años, cuando se manifestaran las susodichas fallas y se viera el barril sin fondo que representaría, la indignación ciudadana se la endilgaría a Peña Nieto. Pero como ya se optó por Santa Lucía, ahora ante los eventuales inconvenientes de este último aeropuerto, la indignación ciudadana ante los inconvenientes que se sufran se las endilgarán a AMLO. Por lo pronto, esta decisión fue derrota política.

El huachicol

  • Ya se conocía el robo de combustible mediante perforación de ductos; pero se nos había hecho creer que esto lo hacían principalmente grupos de campesinos poblanos que llenaban un bidón para venderlo en la carretera y complementar su precaria economía (“el huachicoleo de abajo”). Pero con la información rescatada por AMLO se destapó esa “cortina de humo” que protegía toda una mafia, perfectamente organizada, que operaba desde la Torre misma de PEMEX por los encargados mismos del monitoreo, con técnicos especializados que desviaban combustible a ductos paralelos y depósitos clandestinos en las refinerías mismas (Salamanca); y que el combustible era distribuido por pipas de PEMEX a gasolineras que llevaban una doble facturación (“el huachicoleo de arriba”). El robo, por tanto, era conocido y contabilizado (en 2018 el promedio diario de robo de combustible ascendió a 56 mil barriles, aunque en noviembre fue de 81 mil barriles). Pero a fines de diciembre, el robo llegó a mil pipas. “Me colmaron el plato”, exclamó ANMLO y decidió una sorpresiva e inmediata intervención, sin prever, quizás todas las consecuencias. La peor fue un notorio desabasto en algunas partes del país. Fue digna la conducta de muchos ciudadanos que soportaron fuertes molestias, como aquellos que esperaban pacientemente en las colas y que cuando los visitó el Presidente, lo alentaban: “”Ni un paso atrás”. Muy doloroso fue la explosión de un ducto en Tlalhuelilpan, Hidalgo: los criminales lo horadaron y alentaban a la gente (como encubrimiento) para que se surtiera y vendiera el combustible, lo que ocasionó una explosión y la muerte de unas 120 personas. Afortunadamente, a menos de dos meses de haber iniciado el proceso, prácticamente se ha limpiado la empresa (quedan aún unas 1,626 tomas clandestinas); se bloquearon cuentas bancarias, se recuperaron varios vehículos y se han ahorrado 7,8 mmdp que no pudieron robaron. Se supone que cuando ya se termine de limpiar PEMEX (unos meses más), se habrán ahorrado unos 50 mmdp.

Tomas de vías ferreas

  • A fines de diciembre del año pasado, maestros del CNTE tomaron tres de las siete vías férreas que comunican el Estado de Michoacán con varios puntos del país, protestando por no haber recibido su quincena y por otros adeudos. La causa era justa, pues los maestros –como cualquier trabajador- tiene derecho a su paga, que no es justo retener; pero la forma de hacerlo ocasionaba injustos perjuicios a otros sectores. Esto provocó gran descontento: la iniciativa privada sufrió cuantiosas pérdidas económicas y la población, molestias. AMLO habló con el Gobernador Silvano Aureoles, advirtiendo que este era un asunto suyo; pero que si quería, le podría apoyar económicamente, no como subsidio sino como préstamo. El Gobernador quiso que la SCT también se corresponsabilizara. AMLO advirtió a los líderes magisteriales que si el sindicato de la CNTE se ufanaba de ser más democrático que el oficial, debían consultar a sus bases. El 14 de enero, en asamblea, los maestros decidieron retirarse de las vías; pero días más tarde, un pequeño grupo de maestros de la Costa volvieron a tomar las vías. El 4 de febrero la asamblea acordó mayoritariamente liberar totalmente las vías. Los líderes del sindicato fueron a dialogar con los inconformes, advirtiéndoles que si no reconocían a sus líderes, tampoco sus líderes los iban a reconocer a ellos. Finalmente, el 30 de enero se les pagó $1,230 millones.
  • Este problema dio ocasión a AMLO de enfatizar que privilegiará el diálogo y la negociación a la represión, y que él no va a enviar al Ejército a reprimir al pueblo; pero que tampoco va a solapar irresponsabilidades. Este bloqueo hizo surgir la pregunta de si en estos casos, una intervención policiaca no justificaría más el Estado de Derecho.

La Guardia Nacional

  • En Ejecutivo cuenta con apenas 20,000 elementos de la policía federal para enfrentar la terrible amenaza del crimen organizado. La paradoja es que al mismo tiempo, el Ejército y la Marina cuentan con 240 mil elementos desaprovechados, ya que legalmente no pueden atender a la Seguridad Pública, sino que tan sólo se les asignan la Seguridad Exterior para la poco probable invasión del exterior, y Seguridad Interna para levantamientos o revueltas.
  • AMLO confía –quizás demasiado- en las fuerzas armadas. Afirma que ellos también son pueblo, sólo que “uniformado”; los altos mandos no pertenecen a familias oligárquicas –como en otros países-, nunca han dado golpes de Estado, ni tampoco levantamientos, y han demostrado que saben actuar en ocasiones de desastre. De ahí la insistencia del Presidente de reformar la Constitución y crear una Guardia Nacional, para que las fuerzas armadas puedan, sin simulaciones, apoyar también la Seguridad Pública y entrenar a la Guardia Nacional.
  • No se pueden ocultar crímenes emblemáticos ejercidos por soldados –ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada, etc.–. Entre 2008 y 2010, el Ejército Mexicano cometió crímenes de lesa humanidad con un saldo de, al menos, 121 víctimas, durante la primera fase del Operativo Conjunto Chihuahua (OCCH). Más recientemente no podemos olvidar Tlatlaya, Nochixtlán y Ayotzinapa (al menos por omisión). Por lo mismo, es comprensible la fuerte oposición que esta iniciativa suscita. Además, si se modifica la Constitución para que el Ejército actúe en las calles, es probable que durante ese sexenio no suceda nada; pero no sabemos quién vendrá después como Presidente, y podría más fácilmente “militarizar” el país. Sin embargo, aparte de estas prudentes y justificadas  reservas, parece que la discusión para la aprobación de la iniciativa tiene un sesgo político, pues si con el Gobierno panista de Felipe Calderón el Ejército salió de los cuarteles y los crímenes aumentaron considerablemente, extraña que ahora sean justamente los panistas quienes se opongan, en bloque, al proyecto

La Termoeléctrica de Morelos

  • Morelos es el único Estado de la Republica que no produce electricidad. En el año 2010, la Comisión Federal de Electricidad construyo una central termoeléctrica en Yacapixtla, Morelos con una inversión de 22,000 millones de pesos, para abastecer de energía eléctrica a todo el Estado de Morelos, ya que hasta a la fecha, la compran a precios elevados. Las empresas extranjeras Fermaca, IEnova y Carso Energy invirtieron para construir seis ductos para gas, desde Tlaxcala, Puebla y Morelos, que no se están usando, debido a bloqueos por pobladores inconformes (a algunos se les reprimió y encarceló). Sin embargo, puesto que tales ductos son propiedad de las empresas, aunque no se usen el país tiene que pagar como alquiler $4,000 mdp anuales (el año pasado ascendió a $5,800 millones).
  • En 2010 fue anunciado y aprobado por la Semarnat el Plan Integral de Morelos, consistente en la construcción de dos centrales termoeléctricas en la comunidad de Huexca, Morelos, un gasoducto de 150 kilómetros (los que faltan para conectar el gas a la Central,) la instalación de una línea eléctrica de 20 kilómetros a la subestación de Yautepec y un acueducto desde Cuautla, con una longitud de 10 kilómetros, para dotar de agua a la Central, lo que costaría 1,600 millones de dólares.
  • Sin embargo, la obra quedó paralizada por bloqueos y protestas de algunos pobladores, a quienes no se les había consultado. El 13 de mayo de 2014, el diputado Ricardo Monreal, entonces del Movimiento Ciudadano, presentó a la Comisión Permanente del Congreso una moción para suspender este plan hasta no consultar a los 82 pueblos afectados. Alegan que si se lleva el agua de su río a la Central, la devolverán muy contaminada, y también porque el lugar de los ductos, cerca del Popocatépetl, implica riesgo de que en caso de erupción de volcán, cayera lava al ducto. En 2014, en un mitin, AMLO respaldó a la lucha de estos habitantes en 2014.
  • Al revisar el proyecto, AMLO constata que dado lo adelantado de la obra, sería muy lamentable dejar la Termoeléctrica abandonada y seguir pagando alquiler de ductos e importando electricidad. El 11 de febrero, el Presidente visitó el lugar y se comprometió con los afectados de devolver las aguas más limpias de lo que entraran a la Planta, lo que sería atestiguado por una comisión de expertos internacionales invitados por la UNESCO. Además, les ofreció que pagarían la tarifa más baja en el consumo de luz. Los opositores mantienen su postura, de modo que AMLO anunció que se consultaría a los poblados afectados ya todo Morelos los días 23 y 24 de febrero, y que sería vinculante.
  • El ambiente estalló, cuando el día 21 fue asesinado en Amilcingo Samir Flores, líder del grupo opositor. Este crimen que obstaculiza la consulta. está siendo investigado por el delegado federal, Hugo Erik Flores, de la Fiscalía de Justicia de Morelos. La culpabilidad del crimen es confusa se atribuye desde “al mal Gobierno”, al caciquismo local, al crimen organizado o incluso a la CIA, para boicotear o dificultar la consulta y crear problemas. La consulta se realizó los días 23 y 24 de febrero, con 55,000 votantes, en medio de un ambiente muy caldeado, resultando que el 59% de los votantes se declaraban por la continuación del proyecto; sin embargo se dejaron oír fuertes críticas, pues la consulta pareció una simple simulación, ya que la decisión estaba previamente tomada y el Gobierno fungió como juez y parte.

Proyectos de desarrollo regional

Este Gobierno se propone implementar ambiciosos proyectos de desarrollo regional, con los cuales se disminuiría la migración y mejoraría la economía de regiones más precarias. Se propone terminar proyectos inconclusos (el tren a Toluca, el tren a Guadalajara y las nuevas ferrovías del sureste –Tren Maya en la Península de Yucatán y Tren Transístmico entre Coatzacoalcos y Salina Cruz- que fomentarían el turismo y el pasaje regional. México tiene una deuda con estos Estados, ricos en recursos y en cultura; pero abandonados a su suerte. Dado que con el presupuesto aprobado el Gobierno solo no podría realizarlo, AMLO busca empresarios nacionalistas para que inviertan en ellos. Es difícil calcular ventajas y desventajas y es probable que se requieran mayores estudios para prever las consecuencias; pero por lo menos se cobra conciencia de esta necesidad: tristemente nos estamos acabando el Planeta; pero somos ya muchos habitantes y todos tenemos derecho a caber en él.

PARA CONOCER TODAS LAS DECISIONES DE LOS 100 DÍAS DE GESTIÓN ME REMITO AL INFORME QUE AMLO PROMETIÓ

VI. LOS VERICUETOS DE LAS OPOSICIONES

Si bien la gestión de AMLO complace a mucha gente y se le reconocen indudables aciertos en la solución de los principales problemas, también despierta animadversión de muchos. La oposición, empero, no es homogénea, ni proviene de los mismas motivaciones, por lo que obliga a hacer un mapeo de ella.

Oposición esperada.- Aquí estarían aquellos opositores cuyos intereses fueron afectados, por lo que era previsible su crítica despiadada. Los podemos agrupar de la siguiente manera:

  • Los corruptos y defraudadores, que mezclando el aparato de Gobierno y los negocios, y modificando la ley a sus conveniencias, se enriquecieron enormemente, y ya no podrán continuar saqueando al país, destruyendo el patrimonio público y -lo peor- alentando una cultura de corrupción entre el pueblo.
    • El crimen organizado que ya no podrá operar como antes y temen que disminuya el consumo de la droga. Ambos grupos quisieran volver atrás, o por lo menos, vengarse.
    • Funcionarios públicos que percibían un salario desmesurado y se movían en el despilfarro, para quienes la iniciativa de ley -“nadie puede recibir un salario mayor que el Presidente”- menguó significativamente sus ingresos. Algunos de ellos tal vez podrían conformarse con cierta negociación.
    • Los Partidos de Oposición.- La apabullante elección de AMLO, dejó semidesechos a estos Partidos, y es normal que traten de recuperarse y aspirar a llegar de al poder. Para ello, es posible que a partir de una alianza partidista informe, formen un frente amplio opositor (el PRIANRD).

Oposición disgregada

  • La constituyen grupos o personas disgregadas, sindicatos empresariales, organizaciones diversas de los “poderes fácticos”, profesionistas lejanos del pueblo, miembros del Ejército, clérigos simpatizantes, lectores de la temerosa clase media cuya opinión la forman de la prensa y la TV opositoras, ya que no tienen oportunidad de informarse mejor. También podría añadirse el sector del extranjero (funcionarios del Gobierno de Estados Unidos y del Partido Republicano, etc). Todos ellos forman el ambiente que desearían ver fracasado el proyecto de nación (que no es sólo de AMLO, sino de México); pero que no plantean alternativas, por lo que abrirían la puerta a una Derecha más conservadora. AMLO mismo le aconseja a la Derecha que formen cuadros para no hacer el ridículo.
    • La “prensa chayotera”.- “La mafia del poder”, afectada en sus intereses, está dispuesta a invertir cuantiosos recursos para restarle apoyo popular al Presidente y recuperar su poder. Pero ya que no cuenta ni con los Partidos Políticos tan menguados, ni tampoco con el Ejército, ha configurado una Derecha Mediática, cuya línea editorial es golpear, cada día y lo más fuerte posible a AMLO, valiéndose de verdades a medias, presentación unilateral de los hechos, “sesudos analistas”, caricaturistas, especialistas contratados para “bots” y “trolls” en redes sociales… Se trata de papagallos y fabricantes de rumores que espantan y confunden a sus –cada vez menos- lectores, sobre el apocalipsis que sin duda habrá de venir. Hasta ahora, sus esfuerzos parece contraproducentes (por ejemplo: contra lo esperado, después del desabasto de gasolina la popularidad de AMLO subió un punto porcentual). En cambio, las audiencias de las conferencias mañaneras casi superan a los receptores de los medios tradicionales (unas 200,000 entradas) y crece el número de reporteros, atentos, interactuantes y más informados.

Oposición desde la “izquierda”

  • Si la oposición de la Derecha no bastase, también se reciben golpes de “fuego amigo”. Se ha observado que cuando una Izquierda alcanza el poder, aparece siempre otra ala más radical. Algunos lo son por protagonismo envidioso (“que venga la justicia; pero que sea yo quien la consiga”) o por simples intereses grupales; pero otros, por proponer otras vías.
  • En estos 100 días se hicieron visibles movimientos opositores desde las bases. Se trata de activistas, pueblos originarios, ambientalistas, defensores de derechos humanos comunitarios, obreros y maestros, movimientos de protesta contra grandes obras desarrollistas, etc. Durante la hegemonía neoliberal, estas luchas de resistencia gozaron del apoyo y simpatía por parte de la gente; pero ahora nos encontramos en otra coyuntura, en un proyecto alterno de nación en el que estas minorías debieran ser incluidas. Tales movimientos parecen quedar entrampados por su localismo, y pueden ser instrumentalizados por la derecha o perder simpatías anteriores. El Presidente tendría que dialogar más con ellos, abrirse a ciertas modificaciones de ambas partes, para ver si fuera posible conciliar sus justas reivindicaciones con una política nacional que beneficie a las mayorías, aún ser socialista.

Oposición desde la Cuarta Transformación misma

Percibo que se está formando una nueva oposición, que en principio, se identifica con el programa de Gobierno actual propuesta por Morena; pero que notan en él ciertas inconsistencias en la forma de implementarlo. Ven surgir ciertos problemas al tratar de pasar de lo abstracto a lo concreto y que conviene rectificar. Esta oposición es por tanto, positiva. Ojalá que nuestro Presidente les preste oídos, aunque de momento los sienta como obstáculos.

ANEXO

LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

Estas elecciones no fueron simplemente un relevo presidencial dentro del mismo partido (Fox/Calderón); ni un cambio de Partido (Calderón/Peña), sino un cambio de régimen.  Entendemos por “régimen político” al conjunto de instituciones y leyes que permiten la organización del Estado y el ejercicio del poder, a través del cual, se determina la vía de acceso al gobierno y la forma en que las autoridades hacen uso de sus facultades. Repasando nuestra historia de nación, comprenderemos mejor lo que se entiende por la “Cuarta Transformación”.

1ª.Transformación: del régimen monárquico al régimen republicano

El movimiento independentista de Hidalgo rompió con el régimen monárquico del virreinato, dejando, empero, un enorme vacío de poder, ya que durante la Colonia, todo estaba centralizado en la Metrópoli. Ante esto, las instituciones más identificadas con el viejo régimen pensaron darle continuidad e instaurar aquí una monarquía. Tuvieron por lo menos dos intentos – Iturbide y Maximiliano-. Pero en Europa la monarquía absoluta iba ya en decadencia y el ambiente favorecía más los regímenes republicanos, sin que hubiera todavía claridad sobre el modelo de República más adecuado a nuestro contexto.

2ª. Transformación: de un régimen republicano conservador al republicano liberal

Terminadas las guerras de Independencia, hubo dos modalidades de régimen republicano: El modelo conservador, centralista, francés, favorecido por la correlación de fuerzas que se aglutinó en torno a la institución más sólida de entonces, la Iglesia Católica. El otro modelo era el liberal federalista, estadounidense, al que aspiraban grupos minoritarios con poco poder (abogados, periodistas cuadros de bajo mando militar y sacerdotes del bajo clero, etc.) Todo el siglo XIX estuvo ocupado en confrontaciones, golpes de Estado, asonadas, etc. Hasta que finalmente, los liberales llegaron al poder con Benito Juárez, quien mediante las Leyes de Reforma, separó el poder político de la Iglesia.

El juarismo de AMLO explica sus esfuerzos de instaurar un verdadero régimen federal, como en Norteamérica, ya que hasta ahora, el país funciona con el modelo administrativo francés, geográficamente centralizado en la Capital. Consecuentemente, trasladará algunas Secretarías a los Estados, y él mismo moverá du Gobierno adonde haya problemas importantes, a imitación de la presidencia itinerante de Juárez. Paradójicamente, su personalidad lo inclina al centralismo del modelo administrativo francés, todo en su persona: cuenta con un gabinete pequeño sin grandes personalidades, y si tiene que reconocer para cuestiones técnicas o de contrapeso a organismos “autónomos” (CNDH), los condiciona a la transparencia y la austeridad.

3ª Transformación: Del régimen oligárquico del Porfiriato a un régimen “de izquierda”  

Para calificar de “Izquierda” a un régimen habría que precisar el término, por las connotaciones geométricas e históricas de su origen. En la Asamblea Legislativa de 1791, después de la Revolución Francesa, los diputados del Viejo Régimen monárquico-aristocrático se pusieron a la Derecha y los liberales revolucionarios, a la Izquierda. El término se siguió aplicando a los regímenes “progresistas”, y en México tuvo su equivalencia en el siglo XIX, en las luchas entre “conservadores” de Derecha y la burguesía “liberal” de Izquierda.

Durante la Revolución Rusa de 1917, la burguesía liberal pasó a constituir la derecha, y los comunistas (bolcheviques y mencheviques), la izquierda. El calificativo de “izquierda” ha sido reivindicado por los partidos, movimientos o gobiernos, con diversas modalidades, que pretenden superar el modo de producción capitalista burgués, que además, asumen varias formas, de las cuales considero sólo algunas:

  • Régimen “populista”  “Si me dicen “populista”, que me apunten en la lista”.

Para muchos críticos de AMLO, su programa es “populista”, y dan al término una connotación negativa, asemejándolo al desprestigiado régimen de Nicolás Maduro o curiosamente, al del mismo Trump. Habría que recordar que los antecedentes del término se remontan a Rusia, donde algunos grupos –los “norodniki” de fines del siglo XIX– se decían “populistas”, pues aunque su clase de origen era la clase media, idealizaban a los pobres como buenos e inteligentes por naturaleza.

En el primer tercio del siglo XX, en Latinoamérica el término se aplicó a algunos Gobiernos con economías fuertes: –Domingo Perón en Argentina, Getulio Vargas en Brasil, Victor Raúl Haya de la Torre en Perú y Lázaro Cárdenas en México. Una característica de estos populismos latinoamericanos es que aparecen como resultado de una alianza entre la burguesía nacionalista y los sectores populares (obreros, campesinos, baja burocracia), a fin de afrontar a la fuerte oligarquía extranjerizante; pero que a cambio de dichos apoyos, los sindicatos y las organizaciones populares quedaron copadas por el Gobierno. Sus discursos demagógicos hablaban mucho de “pueblo”; pero en realidad, la alianza favorecía al sector nacionalista de la burguesía.

AMLO simpatiza con Cárdenas y presta atención a estos populismos que para él son los mejores gobiernos que logró la Revolución Mexicana. Se interesa por el exitoso modelo económico del llamado “Desarrollo Estabilizador”, que gracias al pragmatismo económico de Ramón Beteta, tuvo claro crecimiento sin inflación. Pero hay que tener en cuenta que esto fue posible gracias a la coyuntura de la postguerra, que permitió una política económica de “sustitución de importaciones” y absorbió la demanda de mano de obra migrante en los Estados Unidos

Otra modalidad más actual fue el “neopopulismo latinoamericano” de algunos países bolivarianos de fines del siglo pasado (Bolivia, Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Uruguay, etc.), los cuales resistieron con dificultad a la hegemonía neoliberal: mejoraron la economía popular, lograron impedir saqueo de recursos, actuaron con mayor independencia política; aunque sin pretender cambiar las leyes del Mercado. Finalmente, fueron golpeados y terminaron derrotados por regímenes de Derecha.

  • Régimen “socialista”

Ha habido en la historia reciente muchos movimientos de “izquierda” que reconocen como inspiración al marxismo-leninismo, cuyo objetivo final sería el cambio de modo de producción, del capitalismo al socialismo. Se proponen abolir la propiedad privada de los medios de producción y regular o cambiar las leyes liberales del mercado. En la primera mitad del siglo XX, prácticamente toda la Izquierda mundial se remitía a esta teoría, apoyada por la URSS de Stalin. En su diagnóstico, la única vía para acceder al poder era la revolución armada. Sin embargo, en lo que devino este modelo “comunista” fue simplemente un “Capitalismo Monopolista de Estado”, eufemísticamente llamado “el socialismo realmente existente”.

En la segunda mitad del siglo pasado, aparecieron otros intentos de transición al socialismo. El más importante fue el propuesto por Antonio Gramsci, al que llamó “revolución pasiva”. Estando la cárcel de Mussolini, meditaba sobre el porqué del fracaso de la revolución en Occidente, y notó que la transición del viejo régimen feudal-monárquico hacia el nuevo modo de producción capitalista propio de la burguesía liberal, la vía de la violencia revolucionaria únicamente se dio en la Revolución Francesa. En el resto de los países occidentales ese paso se dio mediante la táctica que denomina “revolución pasiva”: irse colando entre los poros del bloque hegemónico dominante, con avances, retrocesos, alianzas, concesiones… Es decir, “revolución sin revolución; pero finalmente revolución”.

Según este autor, toda hegemonía se logra conjuntando dos componentes: la “dominación” y la “dirigencia”, o dicho en otros términos, la “coerción” y el “consenso” (como el centauro, mitad bestia y mitad hombre). Paso a pasito, el nuevo sujeto histórico logra arrebatarle al grupo hegemónico el consenso, mediante una reforma moral-intelectual, con lo cual, aquel queda obligado a replegarse únicamente a la dominación, rubricando así el inicio de su decadencia. Con este antecedente, Gramsci constata que la ruptura violenta de la burguesa liberal hegemónica al nuevo modo de producción socialista, sólo excepcionalmente se dio en Rusia con Lenin y sus bolcheviques, y que de entonces en adelante ya no será posible acceder al socialismo por la vía revolucionaria, por lo que sugiere ensayar en este momento la mencionada táctica de “revolución pasiva”.[2]

Poniendo como ejemplo de esta táctica en nuestra historia mexicana, podemos regresar a la primera mitad del siglo XIX, con las confrontaciones referidas entre el poderoso bloque conservador, heredero del viejo régimen colonial y los liberales: habiendo sido estos una minoría de clase media, poco a poco, mediante golpes militares, escaramuzas, alianzas y retrocesos… lograron, finalmente, hacerse del poder, gracias a las Leyes de Reforma de Benito Juárez.

Pareciera que esta vía de “revolución pasiva” es la que trata ahora de implementar AMLO. Conciente de la desventaja de cualquier proyecto nacional al margen del neoliberalismo, tendrá que negociar y hacer alianzas, tales como el apoyo de los sectores del empresariado con sentimientos nacionalistas. Ojalá que no deje que sean ellos quienes lo aprovechen a él. La oposición de Derecha dice que AMLO no tiene “contrapesos”; pero basta ojear algún periódico de la Derecha Mediática (“la conservadora”) para ver dónde está el verdadero “contrapeso”, y apreciar que su “peso” real radica en su gran apoyo popular.

Actualmente sería impensable instaurar un régimen socialista en el traspatio del Imperio y condicionados por las instituciones económicas mundiales; pero al menos, se puede comenzar con un cambio de régimen hacia otro menos corrupto, más igualitario y más pacífico. Desde esta óptica se comprende la importancia de la “reforma moral e intelectual” gramsciana, que parece estar aplicando, para por lo menos, arrebatarle a la Derecha conservadora su “dirigencia” (desenmascarar su hipócrita moralina y su enajenación, por la manipulación mediática) para dar preferencia a los medios de comunicación pequeños y las redes sociales. De este modo, a la poderosa globalización neoliberal sólo le queda la cruda “dominación.”

Reforma moral.- “vamos a portarnos bien todos”.- en este sentido va la “Constitución Moral” propuesta, sus campañas contra las adicciones, la recuperación de los valores en la reforma educativa, los esfuerzos por una nueva cultura de honestidad y denuncia, sus “prédicas” mañaneras, etc.

Reforma intelectual.- En sus discursos se preocupa por formar la conciencia ciudadana y el conocimiento real del país. AMLO mismo constata que durante este tiempo el pueblo ha mejorado en esto.

4ª Transformación: Régimen anti-neo-liberal

El neoliberalismo nace en los años 80’s del siglo pasado, con un grupo de economistas contratados por el FMI, con el espejismo de lograr mayor eficacia. Proponen el mercado sin limitaciones, la propiedad privada absoluta, la maximalización de la ganancia y la minimalización de los costos y el debilitamiento de los Estados. Se dicen “liberales”, olvidando que el liberalismo original regulaba los monopolios, favorecía la democracia y los derechos humanos, mientras que éstos, imponen autoridades, crean guerras y favorecen la corrupción. En realidad pactaron con sus adversarios conservadores para revestirse de una imagen moral. Ocasionaron una concentración de la riqueza nunca vista, aumentaron la pobreza y perjudicaron la naturaleza.

Frente a estos voraces saqueadores, aparecen aquí y allá los “altermundistas” (“civisionarios” los llama Victor Toledo), que pretenden sentar las bases para otro tipo de globalidad, la de la solidaridad. Son concientes de que si algunas realidades del presente no son atendidas pronto, se desencadenaran procesos de deshumanización difíciles de revertir. Actualmente, por tanto, son estos quienes constituyen la verdadera “Izquierda”; mientras que los supuestos “progresistas neoliberales” quedan convertidos en la “Derecha”. Pero estas palabras ahora pierden relevancia, ya que más que connotaciones geométricas, el antagonismo actual se da entre dos modelos planetarios, un proyecto de vida y un proyecto de muerte.

La 4ª Transformación pretende ubicarse entre los anti-neo-liberales, en cuanto que se propone revertir los mecanismos con que nos han destruido los cinco gobiernos neoliberales de los 30 años anteriores. Sin embargo, el verdadero “altermundismo” no concibe que se pueda lograr esto en un solo país. Si aquellos neoliberales supieron aprovecharse de la tendencia actual hacia lo planetario, pretender encerrarnos en un país sería condenarse al fracaso. El giro de AMLO de replegar la economía hacia el mercado interior y favorecer cierto nacionalismo económico cultural daría la impresión de que pretendiera volver al modelo populista de principios de siglo, o mejor, a los Gobiernos anteriores a la hegemonía neoliberal (se fina especialmente en López Mateos). Bien mirado, existe una sutil pero decisiva diferencia: mientras que en aquel, la alianza entre la burguesía nacionalista y las clases populares se resolvió en favor del polo burgués (Cárdenas), la propuesta actual de AMLO pretendería reconstruir dicha alianza; pero en favor de “los de abajo”, procurando que todo el mundo satisfaga al menos sus necesidades básicas. El riesgo sería que, confundiendo táctica y estrategia, se conformase con un capitalismo reformista local. Se ha observado que actualmente no sería posible intentar aquel modelo y corre el riesgo de perder la sanidad económica y la pérdida de confiabilidad por parte de inversores.

Pienso que la misión de una verdadera Cuarta Transformación sería dirigir la mirada a la situación mundial, para establecer alianzas y entreayuda con todas las fuerzas internacionales que pretenden “otro mundo posible”. ¿Podrá AMLO dar este paso, sentando al menos las bases para que y abrir camino? ¿Será posible esto, dada la fuerza que tiene la Globalización Neoliberal? ¿Podrá soportar las presiones económicas del Imperio neoliberal mundial?

Guadalajara, el 28 de febrero 2019


[1] La Ley de Amnistía no está dentro de estas reformas, ya que parece que faltan algunos foros de consulta en todo el país.

[2] Siempre y cuando la táctica no se convierta en estrategia, lo que equivaldría a un simple reformismo.