Para el desarrollo de esta clase revise el libro Otro mundo es posible, pp. 83-96 en el siguiente: LINK
El anhelo por la paz ha sido siempre un ideal de la humanidad. En nuestros días es otro imperativo de supervivencia. En nuestra historia reciente, se ha desarrolla lo mucho la capacidad de la tecnología de la muerte y la violencia produce ahora números alarmantes de víctimas.
La »Guerra Fria» (1945-1989)
La Segunda Guerra Mundial terminó dejando como verdadero triunfador a los Estados Unidos. Una vez vencidos el nazismo y el fascismo, la clase dirigente de este país evaluó favorablemente lo que un enemigo les había redituado y procuraron continuar su política de confrontación con el comunismo, representado por la URSS. Esta propaganda ideológica anticomunista iniciada por Truman es lo que se conoce como Guerra Fría». Condujo a una carrera armamentista de ambas potencias que habría de terminar en la quiebra económica de la URSS. Durante este tiempo, se favorecíó el armamentismo de bombas ca da vez más peligrosas, capaces no sólo de destruir al adversario sino, incluso, de llevarse en esa loca aventura a toda la humanidad, de modo que en esa eventual confrontación -no del todo lo imposible dado el miedo y las fallas comunicativas- nadie habría resultado vencedor.
No obstante la situación de amenaza que dominaba, la «guerra fría» fue bastante calentita: hubo durante estos años 250 guerras importantes que produjeron 23 millones de muertos. A finales de este período, se gastaba el 5% del PlB nacional norteamericanoen educación, el 4,6% en salud y el 3,8″/c, en gastos militares.
La Transición (1989-2001)
Con la caída del muro de Berlín y la quiebra posterior del bloque soviético se pone fin al período anterior y se abre una etapa esperanzadora. Los gastos militares disminuyeron una tercera parte, y las armas convencionalesse redujeron a la mitad:
- Los 40,5 billones de elólares gastados en 1984, se babían reducido en 1994 a 20 billones ele dólares.
- La importación de armas del mundo en desarrollo bajó: de 31 billones de dólares en 1987 a 12 billo nes de dólares en 1994.
- La proelucción ele armas convencionales declinó:
– 2% en 1994, +5% en 1995 y -6% en 1996.
- La industria aérea militar bajó de 627.000 a 326.000.
- La disminución de la industria militar rusa en 1996 fue espectacular: tan sólo la octava parte de la de 1991.
- El comercio internacional de armas convenciona les (tanques, aviones, barcos, grandes bombas) se redujo en un billón de dólares anuales entre 1989 y 1995.
- En 1995 se registraban 4,6 millones de soldados menos que en el período anterior.
Por alentadoras que hayan sido estas cifras, esto no quiere decir que ese tiempo haya sido de paz verdadera:
- El armamentismo continuó:
- En 1998 se gastaron mundialmente 55.800 meld.
- En 1995 los gastos militares superaron los 1,4 mi llones por minuto.
- Todavía hubo 22 millones de reclutas (65% en paí ses en desarrollo).
- Las gue.rras continuaron:
- Entre 1990 y 1995 hubo 3,2 millones de muertos en guerras. En el año 2000 se registraban 40 conflic tos armados:
16 en África
14 en Asia
2 en Europa
2 en América
6 en Jvledio Oriente
- La mayoría de estos conflictos fueron internos:
- La situación se vuelve más confusa que cuando só lo había dos superpotencias.
- Una caracterísdca de las guerras modernas es la muerte de inocentes. Durante la Primera Guerra l\.1undial, casi la totalidad de muertos fueron solda dos en campos de batalla. Durante la Segunda Gue rra Mundial, los soldados fueron el 50% de los muertos de guerra y el otro 50% fueron los civiles. En los conflictos de los años 90, la mayoría de los muertos fueron civiles. Entre ellos, hubo 2 millo nes de niños muertos y 5 millones de niños her1dos.
- Las ‘»armas pequeñas» crecieron:
Un 90% de las víctimas de guerra desde 1990 fue cau sado por armas ligeras. La manufactura de armas ligeras creció durante este tiempo un 25%. Hay 300 compañías en 70 países. La ‘industria de armas» ya no puede defi nirse con claridad. Su producción no se realiza en las gran des fábricas de armamento1 sino muchas veces, en las mismas fábricas donde se producen electrodomésticos.
Estas armas son simples y durables. Pueden transmi tirse de una a otra generación. Son fáciles de llevar y de ocultarse, cuestan poco, son muy accesibles (en algunas ciudades se compran en la calle; en Estados Unidos se con siguen por catálogo). Pueden ser de uso militar o policí aco; pero también civil. Circulan en el mundo 500 millones de armas de asalto. Tan sólo en Estados Unidos existen 230 millones de armas de fuego poseídas legalmente. La transferencia de armas pequeñas significa un 15% de las armas que pasan de un gobierno a otro. Suele comenzar por una transacción legal (como »asistencia milicae’ a un país pobre). Luego pueden ser capturadas por grupos re beldes o cambiadas con organizaciones criminales. Pasan al mercado negro -el 553/i, del comercio global de armas pequeñas es ilegal-. Sin embargo, son letales y peligrosas. Provocan 300.000 víctimas anuales (un asesinato cada 2 minutos).
- Una novedad esperanzadora: la «intervención hu manitaria»
El 1O de septiembre de 1999, con motivo de la crisis desatada en Timor Oriental, d secretario general de la ONU, Kofi Annan, formuló la siguiente doctrina:
«En los casos de ‘crímenes contra la humanidad’ -es de cir, cuando se violan grave y generalizada mente los dem chos humanos de la población- si la autoridad no está en condiciones de detener la masacre, está obligada a solici tar la intervención de la comunidad internacional. Si pu diéndolo hacerno emplea la fuerza, significa que consiente.»
Este principio refleja la conciencia de la unidad de la familia humana, preocupada por defender los derechos humanos donde quiera que se violen. En principio, pare ce un avance. Apoyados en esta doctrina se han tenido va rias intervenciones humanitarias: en Kosovo o Timor Oriental. Se ha detenido y llevado a juicio a algunos dic tadores, como Pinochet o :M.ilosevic, y últimamente a Sad dam Hussein…
Un gran logro ha sido la creación de la Corte Penal Internacional, primer tribunal permanente del mundo establecido para juzgar a individuos por genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad y acabar con la impunidad ante estos crímenes. Fue establecida por el Estatuto de Roma de 1998. Actualmente se está en campaña para la ratificación de, al menos, 100 estados miembros, pues a la fecha, 94 paf ses lo han ratificado.
También se han puesto sanciones económicas a gobiernos dictadores. Estas intervenciones, sin embargo, han merecido también algunas críticas: a veces han parecido arbitrarias (no se interviene en Chechenia o en Palestina, por ejemplo). Los gobiernos, para mantener limpia su imagen, favorecen al paramilitarismo. Los casos de san ciones económicas -Afganistán, Angola, Cuba, Irak, Li beria, Rwanda, Sierra Leona, Somalia, Yugoslavia- han fracasado y afectado a )a población.
- El pacifismo se organiza a nivel global:
Se organizaron algunas campañas importantes: contra las armas «ligeras», contra las minas antipersonales -que causan tantísmas víctimas1-, contra los niños soldado, etc.
Guerra antiterrorista (actualidad)
El período anterior, aunque violento, representaba signos de que la humanidad fuera aprendiendo a solucionar sus conflictos más por negociación que por la guerra. Sin embargo, el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York rompió esta esperanza. Se volvió a tener otra vez un enernigo poderoso frontal, agigantado por la publicidad: el terrorismo mundial, que podía fil trarse sutilmente, de modo que los ataques no provendrían del exterior, sino desde dentro. Se perfiló así el »eje del mal», con lenguaje de guerra de religiones. Este espíritu alcanzó a la España de Aznar, ya afectada por ETA, un terrorismo dirigido a responsables y que obtiene la repulsa generalizada de la población. Su temor los hizo partici par en la guerra y provocó así el ataque terrorista del 11 de marzo del 2004.
Pero también los guerrilleros colombianos se vudven ahora »terroristas» y, por supuesto, los kamikaze pa]esti oos en esa infame guerra que ejerce Israel. Retorna el es pionaje y la sospecha de los tiempos de la «guerra fría»: controles en los aeropuertos, espionaje telefónko, cen sura periodística, etc. Se humilló a la ONU, que eviden ció su debiHdad, y se despredó cínicamente a la opinión públka mundial. Es ahora este país el que decide quiénes son los «buenos)’ y quiénes los «malos».
Los gastos mundiales en armamento se elevaron con siderablemente. Desde 2002, han aumentado un 18 %, y en 2003 fueron de 956 mmdd ª· Los países industrializa dos gastan en armas 1O veces más que en ayuda al des arrollo. El presupuesto militar estadounidense para 2004 aumentó a los 400.000 millones de dólares, superior en 15,3 mil millones de dólares al de su precedente de 2003, y para 2005 alcanzará el medio billón de dólares, la mitad de lo que el resto del mundo gasta en armamento. De acuer do con documentos oficiales, este presupuesto estaría destinado a «enfrentar amenazas de hoy y prepararse pa ra los retos del futuro». La verdad es que constituye el pri mer proyecto de presupuesto que refleja la nueva estrategia de política militar de Bush y sus «halcones» que, con proyecciones en dólares hasta 2009, pretende afirmar una indiscutible hegemonía universal:
- Continuar con la exploración del espacio próximo e iniciar su ocupación para fines militares con constelaciones de satélites de inteligencia) comunica ciones y vehículos no tripulados.
- Expandir sus fuerzas navales y aeronavales, básicamente destructores, portaviones y submarinos con capacidades nucleares, hasta convertirlas en la fuer za armada de mayor peso en operaciones futuras, lo que significa hacerlo lejos de las aguas continen tales americanas desde bases insulares.
- Continuar con la modernización y expansión de la fuerza aérea basada en tierra con aviones de combate, bombarderos tácticos de nueva tecnología y bombarderos de gran akance.
- fortalecer a su ejército, básicamente con la incorporación de nuevos vehículos blindados, modernos transportes a rueda y helicópteros.
- Fortalecer los medios de defensa aérea terrestre y
marítima por medio de misiles 6.
Sin embargo, junto con esta prepotencia altanera, se organiza mejor d pacifismo mundial. La repulsa a la guerra de Irak ha sido casi unánime y mostró gran creativi dad y organización. Fue impresionante aquel 15 de febrero de 2003, cuando se organizaron manifestaciones pacifis tas en las principales ciudades de todo el mundo. Hay un reclamo firme y decidido de reformar la ONU.
El pacifismo sabe que no es posible el logro de la paz mediante los aumentos armamentistas (sería la «pa7, de los sepulcros»), sino únicamente con la justicia. La pobreza lleva a la desesperación, y cuando no se tiene ya nada que perder, hasta la vida misma se da casi por perdida, entonces, la venganza es el último aliciente, y es el caldo de cultivo para los terroristas kamikazes.
Aquel 11 de septiembre de 2001 no hubo un sólo ata que terrorista, sino dos. Está el que se dio a las Torres Gemelas, que causó la muerte de unas 3.000 personas. Pero también hubo otro terrorismo que ocasionó en el mundo, ese mismo día, 24.000 muertos de hambre, 6.020 niños muertos de diarrea y 2.700 niños muertos por sarampión. Son muertes fácilmente evitables con los adelantos médicos actuales, pero la cerrazón prefiere gastar en armas lo que podría remediar la pobreza y hacer un mundo más seguro y pacífico.





























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