El pasado 27 de marzo tuve el honor de compartir un diálogo con los doctorantes del Doctorado en filosofía y ciencias sociales del IAPE y que se compartió de forma abierta por medio de Facebook. Quiero compartir este ejercicio de reflexión y análisis en este espacio:
C-08 ADVERTENCIA PARA UN EDUCADOR
Educar es una de las tareas más nobles. Es algo más que la mera información. Es acompañar a alguien en su proceso de madurez para que viva más feliz y mejore su entorno; es ayudarle a seguir su camino sin «extra-viarse» (salirse de la vía), seducido por las delicias de senderos que no llevan a ningún lado. El educador transmite a otros la sabiduría que ha conseguido a lo largo de su vida; pero esto requiere de algunas advertencias:
1- CORRECCIÓN- Cuando el educador ve que otros están en un error o en mal camino, corregir es una obra de misericordia («corregir al que yerra»). Pero para esto se requiere de humildad y buena vista, para que no suceda como en la historia que cuenta Jesús y que la actualizaremos: Resulta que había un ciego que quería atravesar una avenida y estaba esperando que alguien se a comidiera a ayudarlo. En eso llega otro ciego que busca lo mismo, y al notar que hay alguien, pregunta: «¿atravesamos?». El primer ciego toma como ofrecimiento la pregunta y responde «¡Por supuesto!», y allá van los dos ciegos agarrados de la mano, atravesándose en medio de claxonazos y frenones de los coches.
Uno no puede atreverse a corregir a un hermano sin una vigilancia auto crítica de su persona, no sea que nuestros intereses no conscientes o nuestras neurosis. Sería como ofrecerse a sacarla a otro una basurita de su ojo y él tuviera una «viga» en el suyo (exageración de Jesús= Otra forma de educar es el discernimiento: trata de ver en determinada situación, persona, idea,libro, si es bueno o malo. Para decirlo con palabras del evangelio: «qué espíritu anima aquella realidad? ¿El Espíritu Santo, el espíritu del mal o el espíritu natural (neurosis, carácter). Jesús da un criterio de discernimiento: atender las consecuencias que se seguirían de tomar una opción: «no se dan frutos buenos de un árbol malo, ni frutos malos de un árbol bueno». Son formas de entre ayuda para la educación: «que el educador sea también educador, y el educador, educando (Pablo Freire). Así avanzaremos juntos por el camino de la vida.
C-07 LA NO VIOLENCIA ACTIVA
Toda convivencia humana es difícil. Consciente o inconscientemente, nos estamos causando molestias o nos agredemos. Ante un agresor más fuerte. reaccionamos de dos maneras: una es reaccionar con violencia,; pero «la violencia engendra más violencia, en espiral». La otra es sometimiento cobarde, la que también engendra mayor sometimiento (el agresor da otra vuelta al tornillo). Ante esto, Jesús nos propone otra actitud más madura: «Amen a sus enemigos». Cuando uno reacciona presentando su vulnerabilidad; pero no mostrando miedo y corrige con amor y firmeza, el perpetrador no sabe ya qué hacer. El evangelio pone dos ejemplos «si alguien te abofetea en una mejilla, preséntale la otra. Y Él mismo nos puso el ejemplo, cuando ya preso le responde a Caifás y un soldado le dio un bofetón. Jesús no reaccionó, ni con violencia, ni con sumisión: atacó la conciencia del soldado con un argumento valiente y sensato. Otro ejemplo es el de un prestamista, que pide algo en prenda. El hombre le deja el manto, y otros prestamistas por la noche se lo devuelve , para cubrirse del frío; pero si el acreedor no quiere devolvérselo, dice Jesús que le deje en prenda incluso la túnica (solían tener dos) y lo deja desconcertado. En la primera lectura vemos a David siendo perseguido por el rey Saúl. Una noche, David y su amigo entran sigilosos al campamento. Todos los soldados duermen. Llegan hasta donde está el rey, que tiene su lanza clavada en el suelo junto a él, la desclavan y se la llevan. Al día siguiente, desde lejos David le muestra la lanza al rey, y este, desconcertado, regresa a su casa.

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