Contextos históricos autobiográficos

Presento mi testimonio autobiográfico de tres etapas históricas cruciales que tuve la fortuna de vivir y  que ilustran la tesis central de la Página

I LOS FABULOSOS 60´s. Década crucial en la historia, personal y social

  1. El Concilio Vaticano II me tocó a la mitad de mi carrera teológica, en Salamanca, España. En aquel magno evento eclesial se enfrentaron: por un lado, el integrismo anti-moderno de la Curia Romana (junto con el franquismo español, la Italia nostálgica de Mussolini y la pasmada Latinoamérica), y por el otro lado, la teología burguesa modernizante de los países noreuropeos, con sus problemas de secularización, ecumenismo, racionalismo, etc. (los pobres casi no fueron objeto de preocupación, ni tampoco la Ecología).
  2. Como muchos clérigos jóvenes de la época, me dejé seducir por la modernidad (Juan XXIII: “abramos la ventana para que entre el aire fresco de la modernidad”). Uno de los cuatro pilares del Concilio —la “Constitución Pastoral Gaudium et Spes” (“Los gozos y las esperanzas…”), sobre la Iglesia en el mundo moderno- se abrió  temerariamente a la modernidad. Por ejemplo, de entrada, presenta una visión demasiado optimista de la “globalización científico técnica”.
  3. Contrastado ambas visiones, se denota el contraste con lo que posteriormente el Papa Francisco advertirá. Veremos que aquel paradigma, más que ser solución a los grandes problemas mundiales, ha resultado parte del problema.
“El espíritu científico modifica profundamente el ambiente cultural y las maneras de pensar. La técnica, con sus avances, están transformando la faz de la tierra e intenta ya la conquista de los espacios interplanetarios” (GS, n.5) “Bajo este paradigma, homogéneo y unidimensional, el sujeto, pensándose totalmente disponible, manipula técnicamente un objeto exterior, con método científico, para extraer todo lo posible de las cosas, por la imposición de la mano humana, olvidando la realidad misma, con la idea de un crecimiento ilimitado, que lleva a estrujar al Planeta más allá de su límite. Presupone una cantidad ilimitada de energía y de recursos, cuya regeneración inmediata cree posible, y presupone también que los efectos negativos de la manipulación de la naturaleza pueden ser fácilmente absorbidos.” (LS. #106)

  • El método empleado por de esta Constitución Pastoral fue una innovación sorpresiva: a partir de un análisis de la realidad mundial, por vía inductiva (como son todos los análisis sociales), el Concilio arribó a algunas conclusiones teológicas. Esto causó revuelo, pues se presuponía que la vía teológica era esencialmente deductiva: a partir de la fe, se hacían las aplicaciones a las realidades terrenas. Con esto se recuperaba el método de los antiguos profetas, quienes veían la realidad “con los ojos de Dios”, para denunciar conductas desviadas y anunciar la inminente ayuda de Yahvé.
  • En el posconcilio, la Iglesia se dividió. Se contaron por decenas de miles los religiosos que abandonaron sus institutos. Por fortuna, el profesorado del Teologado Claretiano de Salamanca, decidió unánimemente apoyar al Concilio (caso excepcional en la España de entonces); aunque los claretianos españoles en México, franquistas, no aceptaron en Concilio.
  • “La ilusión desarrollista”.- Regresé de Roma en 1967. La “palabra talismán”, entonces en boga, era “desarrollo”. El presidente John Kennedy, conciente de que el anticomunismo macartista de la postguerra ya no funcionaba en Latinoamérica, y para disuadir que las miradas se dirigieran hacia Moscú, convocó a una “Alianza para el Progreso” (entre 1961 y 1969). Garantizaba que, mediante créditos a largo plazo e inversión de capitales foráneos, Latinoamérica saldría del “subdesarrollo”, entraría al “período de despegue”, para llegar, finalmente, al “desarrollo”. La Iglesia misma se sumó a esta euforia con las encíclicas “Mater et Magistra” (Juan XXIII) y “Populorum Progressio” (Pablo VI), y con las colectas “Aveniat” y “Misereor” de los cristianos alemanes.
  • El relevo generacional- En varias partes del mundo, en los años 60´s la juventud emergió como “sujeto histórico”. El “desarrollo estabilizador” hacía agua y la economía del país ya no podía satisfacer las demandas consumistas de los jóvenes de clase media (la consentida del priísmo).  Justo entonces era cuando los electrodomésticos y las compras a crédito incentivaban el consumo. Se gestaba una generación frustrada, que rompía con los valores de sus padres. Los jóvenes contestatarios (sin tomar en cuenta a los numerosos sectores juveniles conformistas) se dividieron entre “revolucionarios” y “onderos”. El movimiento estudiantil del 68, reprimido en Tlaltelolco, representaba a los primeros, y el movimiento “xipiteca” (los hippies mexicanos), a los segundos, cuya manifestación más visible fue el 11 de septiembre de 1971, en el concierto de rock de Avándaro.
  • La “liberación”  se convirtió la nueva “palabra talismán”. Acuñada por el grupo de sociólogos latinoamericanos  conocidos como loa “Teóricos de la Dependencia” (Anibal Quijano, Henrique Cardoso, Enzo Faleto, André Günder Frank, Teotonio dos Santos, etc.), desenmascararon las falacias del “desarrollismo” -por cada dólar invertido en “desarrollo”, salían 13 dls para las trasnacionales-. La causa del empobrecimiento de nuestros pueblos, no se debía a motivos culturales o raciales, como se decía, sino en la situación de “dependencia”…  Por lo tanto, la única solución para salir del “subdesarrollo” era, precisamente, la “liberación”. El Ché Guevara promovía por todas partes Movimientos de Liberación Nacional, y Fidel Castro mostraba el ejemplo de Cuba para convencer que la liberación sí era posible. 
  • La II Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM), realizada en Medellín, Colombia, en 1968, puso en evidencia que Latinoamérica es un continente cristiano y de mayoría empobrecida; denunció que los religiosos estábamos atendiendo, sobre todo, a las clases media altas; alentó a los religiosos a desplazar parte de su personal hacia los ambientes empobrecidos (rurales y suburbanos) y a diseñar “experiencias de inserción”, viviendo pobremente…  Finalmente, instó a impulsar una  reflexión que sirviera de soporte para la necesaria transformación de la situación de pobreza e injusticia que los obispos habían descrito.
  • La “Teología de la Liberación” fue el nombre obvio que adoptó un grupo de teólogos que recogieron el desafío de la II CELAM.[1] Esta corriente teológica no fue el único aporte de los insignes “doctores”: provocaron olas concéntricas de un movimiento que dio “pastores”, de la talla de D Sergio Méndez Arceo, D Samuel Ruiz y Bartolomé Carrasco; “mártires”, como el obispo Oscar Arnulfo Romero o Ignacio Ellacuría, y “profetas” testimoniales, como el obispo poeta D. Pedro Casaldáliga, con lo que se convirtió en el gran aporte de Latinoamérica a la Iglesia universal.
  • Pastoral de Liberación: La teología es un “momento segundo”, pues sigue a la acción; aunque a su vez, inspira acciones. Una auténtica pastoral social de liberación, parte de un buen análisis de realidad (el cual se va mejorando durante en el proceso mismo). A medida que en promotor social va entrando en contacto con la gente, irá realizando un paciente proceso de toma de conciencia (“concientización”, palabra acuñada por el célebre educador Paulo Freire.[2]). Basado en estos descubrimientos, me involucré pastoralmente en algunos movimientos sociales para incidir en la política urbana dominante que se pretendía imponer (en la Colonia Hidalgo al sur de la CDMX; en la ciudad perdida “La Marranera” de Magdalena Mixhuca, y en las vecindades de Puebla).
  • La CELAM III. La propuesta profética de la década de los 60’s, tuvo su culmen, su cierre y el inicio de su declive en esta Tercera Conferencia Episcopal (CELAM III), tenida en Puebla en 1979.  Estuvo precedida del mayor debate teológico de toda la historia del Continente. El ala conservadora del Concilio –vencida, pero no destruida- se había propuesto dar marcha atrás a la II CELAM de Medellín y condenar la Teología de la Liberación. El debate duró más de un año, a lo largo y ancho del subcontinente, y como sucedía en el medievo, en los cafés, se discutía de teología.
  •     Conciente de la importancia del evento, el “Cuerpo Consultivo”, presidido por el obispo D Sergio Méndez Arceo, tuvo a bien encargarme, a mi reciente llegada a Puebla, la coordinación de todas las iniciativas, organizaciones y eventos interesados de la defensa de esta teología, desde el “extramuros” (respecto al Seminario Palafoxiano, sede del evento). Gracias a la mayor capacidad de la minoría de obispos que pasó los filtros, pudo lograrse un magnífico documento final,[3] en el que no sólo no se condenó la Teología de la Liberación, sino que se refrendó la “opción por los pobres” (aunque con la redundante añadido de “no exclusiva ni excluyente”); siguieron recomendando las Comunidades Eclesiales de Base, como la mejor forma de pastoral en la región, y se interiorizó el leitmotiv “Comunión y Participación”, que unificó a ambos contendientes.
  • Al término de la década de los 60’s, se habían perfilado ya cuatro “religiosidades”, en relación con la modernidad[4]:
  • La integrista, tradicionalista, políticamente reaccionaria, que se opone a cualquier cambio en la Iglesia y en la sociedad, añorando el feudalismo y su Estado confesional. Comparte la visión de la religiosidad popular (RP), que mercantiliza o utiliza para mantener su poder.
  • La modernizante reformista burguesa, que propugna una fe crítica, ilustrada, con cambios litúrgicos y lectura exegética de la Biblia (Catecismo Holandés para Adultos), políticamente democristiana o socialdemócrata. Desprecia la RP (y a los pobres) y la deja al garete, pues apuesta a un cristianismo de minorías concientes
  • La liberacionista, que percibe la necesidad de transformaciones sociales en favor de los pobres y de un mundo más justo. Se vincula a los pobres y trata de evangelizar su RP, como medio para concientizarla políticamente.
  • La neoconservadora, que también mira hacia atrás; pero conciente de que ya es imposible regresar a muchas de sus formas e ideas (El “Catecismo de la Iglesia Católica” de Juan Pablo II): reformismo político, dentro de un capitalismo reformado. Acepta la RP y la manipula, para conservar su base social.

  • II   INICIO DEL III MILENIO Y ALTERMUNDISMO
  • 1. La entrada del III Milenio fue otro contexto histórico que me tocó vivir estando en Roma.[5]  Para esperarla, las élites internacionales habían apartado millonarios lugares privilegiados: un lujoso transatlántico, el avión “Concorde” que recorrió cada huso horario, la isla Tonga, que sería el lugar donde entraría el primer sol… Pero todos los habitantes de entonces se consideraban privilegiados testigos de la historia.
  •      Quedaban los recuerdos de espera para el II Milenio: el pueblo estaba empobrecido, víctima de epidemias como la Peste; la Iglesia, mundanizada, era la principal fuerza política, vinculada a la nobleza corrompida… Esto era caldo de cultivo para la disidencia social, que tomaba formas religiosas –los albigenses y cátaros-, que exigiendo el regreso de una Iglesia pobre, quemaba palacios episcopales.
  • Este fue el clima apropiado para los “milenarismos”. Inspirados en pasajes del Apocalipsis, se pensaba  que antes de la segunda Venida, Cristo vendría a amarrar la Bestia. Lo antecederán cuatro jinetes, montados en sendos caballos: El caballo blanco, con su arco, volverá a aparecer hacia el final, como vencedor. El caballo color fuego, que traerá guerras. El caballo negro tiene la balanza, y opera mediante las leyes del Mercado (siempre en provecho para los magnates y contrarias para los débiles. El caballo amarillo, finalmente, tiene la espada, y ocasiona hambre, peste, fieras. Entonces se pensaba que la entrada al II Milenio sería este suceso, y dio pie a los “milenarismos”}

  • 2. LA NUEVA ERA: ACUARIO
  • Cuatro décadas antes de iniciar el III milenio, volvió –secularizada- la utopía milenarista. Ahora fundamentada en la astrología zodiacal asiria, releída por la esoteria Rosacruz. Las constelaciones estelares eran necesarias para para la orientación en el desierto (el simún, es un viento muy fuerte, que cambia de lugar a las dunas). Detectaron 12 constelaciones, a las que lo imaginario puso sendos nombres. Observaron que tales constelaciones están en movimiento cíclico, y que en cada mes una de ellas domina (la “casa”). Pero a su vez, todo el sistema zodiacal completo se mueve en otro ciclo mucho más lento y duradero (cada 2,000 años).
  • Se pensaba que los astros influyen en el comportamiento de las personas, dependiendo de cómo estaba la composición del Cielo en el momento del nacimiento de cada cual. Otro tanto se aplicaba en la macrohistoria respecto a las “Eras”  zodiacales. Cuando Hiparco de Nicea (140 DC) descubrió la “Procesión de Equinoccios”, estaba entrando el I Milenio, condicionado por la constelación “Aries” (el Cordero), que relacionaron con Abraham (este personaje vivió al inicio de dicha Era, y connotaba al sacrificio de su hijo Isaac, cambiado por el cordero). A la entrada del Milenio II, (año 0), entró Piscis, el acróstico Pez que simboliza a Cristo, y fue la Era de la fe, la religión y las guerras. Ahora, al entran el III Milenio -la Era de Acuario-, era la etapa de la iluminación interior. Su profeta sería colectivo (los hippies o “xipitecas” se lo reivindicaron). Mi acompañamiento a los “xipitecas” que acudían a la Gran Fraternidad Universal (“Rosacruces” [6]) fue de cuestionamiento recíproco. Yo trataba de convencerlos que la Paz y el Amor no dependían  de las estrellas, sino de nuestras propio compromiso por la transformación del mundo. La Era Acuario sería de Paz y Amor, y no habría guerras.

  • 3. EL NEOLIBERALISMO.
  • El III Milenio entraba en una situación mundial no era mejor que la del anterior milenio: Se empezaba a cobrar conciencia de la crisis ecológica, con el calentamiento del Planeta, el agotamiento de sus recursos y una tremenda desigualdad y concentración de la riqueza. La principal causa de esto quedó evidenciada a fines del II Milenio: el Neoliberalismo.
  • Esta teoría política y económica defiende el libre mercado y limita el papel del Estado, supuestamente, como la clave para el avance tecnológico y la prosperidad económica; además, favorece al máximo la privatización de empresas públicas y servicios (basura, agua, etc). Los gobiernos neoliberales implementaron una legislación laxa en su política arancelaria, rebajaban los impuestos a las grandes empresas y aceleraron el proceso de globalización económica.
  • El neoliberalismo comenzó a tomar relevancia durante la recesión de 1973, cuestionando el modelo imperante de Keynes; se experimentó en el Chile de Pinochet ese mismo año; se hizo Gobierno con Margaret Thatcher en el Reino Unido (1979-1990) y con Ronald Reagan en Estados Unidos (1981-1989); alcanzó su mayor influencia en los años 80’s, y se convirtió en hegemónico con el Consenso de Washington en los 90´s. Sin embargo, perdió aceptación tras la crisis económica de 2008.
  • En México, el neoliberalismo comenzó con Miguel de la Madrid (1988). Su principal impulsor fue Carlos Salinas de Gortari con el TLC con Norteamérica; fracasó con la crisis económica de Zedillo (1994-2000); continuó durante la alternancia política con el PAN en los gobiernos de Vicente Fox (2001-2006) y Felipe Calderón (2006-2012), para evidenciar su fracaso con las Reformas estructurales de Enrique Peña Nieto (2012-2018).

Deuda externa= deuda eterna.

  • Uno de los mecanismos más evidentes de la injusticia que conlleva este sistema a nivel mundial fue provocar la esclavitud por deudas de los países más pobres, El cobro de estas deudas había entrado en una espiral injusta: los países acreedores concedieron una moratoria –es decir, una ampliación de plazo del periodo que se había estipulado para la devolución del principal de su deuda o del pago de los intereses-; pero al costo del “anatocismo”, es decir, el cobro de intereses sobre intereses ya vencidos y no pagados. La deuda se volvió así impagable (“deuda externa = deuda eterna”). Los acreedores sabían que no iban a recuperar el capital prestado; pero sacaban provecho de eso mismo, pues era una especie de esclavitud por deudas. La población de aquellos países estaban pagando esa deuda con la salud, la ignorancia y el desarrollo de sus poblaciones.
  • La cancelación de esta deuda cobró fuerza con el espíritu del Jubileo. En el antiguo Israel, cada cincuenta años se celebraba un Jubileo, en el que los terrenos volvían a sus dueños originales (el valor de los mismos se calculaba según los años que faltaran para dicho Jubileo) y se perdonaban las deudas. Numerosos movimientos sociales aprovecharon este espíritu para organizar una gran campaña para cancelar la deuda de los países pobres más endeudados, y el Papa Juan Pablo II mismo la apoyó.
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  • 4. El “ALTERMUNDISMO”
  •    Se trató de un movimiento social mundial muy amplio, que pretendía cambiar la sociedad, la naturaleza y las relaciones de poder, defendiendo un tipo diferente de globalización, basado en principios de solidaridad. Era un movimiento social mundial, heterogéneo, compuesto por múltiples instituciones, grupos y simpatizantes de variados perfiles y de diversos países, que pretende que la globalización y el desarrollo humano se basen prioritariamente en los valores sociales y ambientales, en oposición a quienes los centran en el liberalismo económico. Pronto despertó ambiciosas expectativas, pues combatía los intentos del «pensamiento único» del capitalismo globalizado, que hacía ver la resistencia como inútil, la acción colectiva como ineficaz, y todo deseo de cambio como arcaico…
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  • Entre sus aspiraciones, estaba potenciar una forma de desarrollo “autosustentable” y “autosostenido”. Miraba proféticamente hacia el futuro, temido o esperado, distinguiendo entre el apocalíptico futuro probable; el utópico futuro deseable, y el realista futuro posible.
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  • Historia: inicialmente, varias organizaciones y movimientos sociales afines se concentraban aprovechando los encuentros mundiales de los países más ricos, para hacerse visibles y dar batalla:
  • Cronológicamente, se puede considerar como evento pionero, el Primer Encuentro por la Humanidad y contra el Neoliberalismo, en Chiapas, 1996, convocado en plena selva por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), al que respondieron numerosos grupos y personalidades de varios países.
  • Cancelación de la deuda externa. Sin embargo, la mayor relevancia de este movimiento se dio a mitad de los años 1990s, cuando el Altermundismo dio muestras significativas de solidaridad global en favor de los países del Sur global, ante las altas tasas de interés que generaban las políticas neoliberales y que llevaban gradualmente a estos países a la quiebra.
  • La coyuntura del Jubileo extraordinario del año 2000 dio un fuerte impulso a esta campaña por el alivio de la deuda. Se organizó estratégicamente para que coincidiera con el creciente número de contracumbres que se organizaban en ese momento, la mayoría de las cuales se celebraban en los lugares donde se reunían los funcionarios internacionales responsables de tomar decisiones relacionadas con la política de globalización. Aunque recibió menos atención de los medios que otras contracumbres, la reunión del G8 en Birmingham en 1998 reunió a unas 80.000 personas y fue un punto culminante de esa campaña. Las graves crisis financieras y económicas que asolaron a México a mediados de los años 90, así como las de Brasil, Rusia y el sudeste asiático hacia fines de la década, mostraron que la globalización tan celebrada era responsable de la producción sistemática y brutal de un mundo dividido entre ganadores y perdedores.
  • Finalmente se canceló la deuda, pero solo de algunos países. Los resultados fueron un tanto decepcionantes.

  • La batalla de Seattle  

Se trató de una cumbre, organizada por la Organización Mundial del Comercio (OCM), del 30 de noviembre al 3 de diciembre de 1999 (poco antes del fin del II Milenio). Seattle, Estado de Washington, tiene 600 mil habitantes y posee un sindicalismo fuerte. En el medio obrero había disgusto por causa del TLC, que hacía perder el empleo, por la competitividad. La protesta fue convocada por sindicatos, organizaciones comunistas, ecologistas, profesionales, anarquistas y personas comunes al margen de cualquier partido político, y se movilizaron en las calles de Seattle para hacer fracasar la llamada Ronda del Milenio. Según la policía, se manifestaron unas 40,000 personas.

El plan inicial era convocar a numerosas personas y sentarse en las escaleras del lugar donde sería reuniría la OMC, para impedir el paso de funcionarios y conferencistas (“sit-in”). Acudieron entre los 40,000 manifestantes registrados por la policía, hasta  100,000, de acuerdo con otras fuentes y unas 1,400 organizaciones. Provenán de 144 países y de los más diversos tipos de organizaciones: sindicalistas, ambientalistas, estudiantes, pacifistas, representantes de los pueblos indígenas, campesinos del Tercer Mundo, granjeros, luchadores por los derechos humanos, iglesias, estibadores, comunidades eclesiales de base y hasta un grupo de Falun Gong protestaban con movimientos orientales… sobre todo miles de jóvenes.

  • La atención de los medios se centró en los violentos enfrentamientos entre los manifestantes y la policía represiva fuera de la conferencia, debido a que varios de los funcionarios y conferencistas quedaron bloqueados en sus hoteles. Finalmente, lograron obstruir las negociaciones y quedó de manifiesto que las políticas predominantes de la OMC estuvieran orientadas principalmente a los intereses de los ricos.

  • G8 en Génova 2001
  •   Las protestas que tuvieron lugar en el verano de 2001 contra la cumbre del G8 celebrada en Génova (donde unas 200.000 personas salieron a la calle) causaron sensación en todo el mundo. En Génova, la policía empleó algunas formas de violencia, llegando a matar a tiros a un manifestante llamado Carlo Giuliani. Las movilizaciones masivas en la ciudad portuaria italiana demostraron que las situaciones políticas internas desempeñaron un papel importante en la configuración de las protestas.

Testimonio autobiográfico. Personalmente tuve la oportunidad de hacerme presente en Génova, con motivo del encuentro del G8 (los ocho países más ricos). Lo hice en calidad de Promotor Claretiano de Justicia y Paz Integridad de la Creación (JPIC), como miembro de los promotores generales de varias Congregaciones de religiosos.  La mitad de la ciudad se había aislado, con filas de contenedores en parejas superpuestas; la gente salió de la ciudad, atrancando sus ventanas. El puerto se desocupó, sacaron todas las embarcaciones y no se encontraba nada para comprar (ni alimentos ni diarios). El movimiento organizó en la playa venta de pizzas. Nos tenían clasificados: los blancos (pacifistas), los verdes (ecologistas), los azules (sindicatos obreros), los rojos (partidos comunistas) y los negros (la “bestia” anarquista). En la playa, en grandes tendidos, había encuentros temáticos con las demandas más generalizadas, a los que grandes personalidades y especialistas daban conferencias o debates. En el primer día, marchamos en la primera manifestación, con unas 200,000 personas de diversas organizaciones y países. Nuestra presencia se ubicó en un templo, a orilla del mar, en el que estuvimos tres días y tres noches, en ayuno y oración entre diversas religiones (encuentro interreligioso): Comenzaron los caracoles polinesios, luego, los budistas dirigieron una meditación. Estuvieron presentes grupos de anglicanos, de musulmanes (no se les permitía orar junto con “paganos”; pero sí hablaron de la deuda según el Corán), otra denominación evangélica, la Comunidad de San Egidio, los franciscanos, carmelitas, y nosotros, como promotores de JPIC. Para la marcha del segundo día, tuvimos información de que la “bestia negra anarquista” iba a provocar la violencia. Aunque los organizadores estuvieron de acuerdo en que no habría violencia, estos grupos decían que romper vidrios de bancos, hacer pintas y demás, no era violencia. Así que decidimos no marchar ese día. En efecto, hubo tensiones. Algunos pacifistas (blancos) lograron burlar los contenedores, defendidos con hule espuma y mascarillas. Sin embargo, hubo un manifestante muerto (quiso lanzar un extinguidor a una patrulla, y un joven policía novato pensando que era una bomba, le disparó sin intensión de asesinarlo).

  • Foros Sociales Mundiales. Porto Alegre (Sao Paolo, Brasil) 2001. (Frei Beto) Brasil, contó con la participación de unas 20.000 personas. SE sucedieron otras tres reuniones en Porto Alegre, con aumento de manifestantes hasta unos 100,000 (en un estado, 6,000 personas escucharon a Frei Beto).
  • En la guerra vs Irak y Afganistán- El movimiento altermundista desempeñó un papel central en las movilizaciones contra esas guerras lideradas por Estados Unidos. Con la ayuda del movimiento, las protestas mundiales celebradas el 15 de febrero de 2003 contra la guerra en Irak fueron probablemente las mayores manifestaciones de la historia en contra de la guerra.
  • 11 sept 2001: Las Torres Gemelas: Guerra vs terrorismo: engendró una forma estructural de represión estatal que se utilizó contra todo tipo de manifestaciones.

Evaluación de Aram Ziai: El movimiento altermundista no fracasó:  

(1)   El movimiento aprovechó las formas de comunicación en línea, que permitieron intercambios rápidos y económicos a escala global.

  • Al señalar la globalización, el movimiento desafió no sólo una característica históricamente novedosa del capitalismo (Neoliberalismo), sino también a los Estados nacionales y sus redes (el G8 o el G7), así como a las instituciones de política económica internacional como la OMC, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, y la Unión Europea
  • El movimiento altermundista se alejó del “vanguardismo” (una élite de izquierda dirigía los movimientos), pues el Altermundismo no tenía directiva, y amplió su enfoque más allá de las cuestiones de clase que caracterizan a la política tradicional de izquierda: (diversidad, pluralismo vivido, feministas, antirracistas) Se centra en la organización basada en el consenso y adoptó principios democráticos de base.
  • Las reuniones de aquellos años llevaron a la organización del Foro Social Mundial, en paralelo y en oposición al Foro Económico Mundial. Sin embargo, este Foro Económico Mundial decidió reunirse en Davos, en los Alpes Suizos, en un Hotel lujoso cerca de montañas para esquiar en la nieve, inaccesible para las organizaciones populares.
  •  
  • “Justicia, Paz e Integridad de la Creación”.
  • En mayo de 1999, tuve la fortuna de que el Gobierno General de mi Congregación me diera la encomienda de promover estos valores en la Congregación (los claretianos somos unos 3,000, en 64 países). Desempeñé este encargo hasta 2003. Estaba convencido de que actualmente, la única forma de vivir nuestra fe es continuar la causa de Jesús, consagrándose a su utopía –a la que Él llamó “Reino de Dios”-: hacer de todo el mundo una sola familia que tenga como Padre a Dios, viviendo en la fraternidad, la justicia, la paz, la verdad y la gracia.
  • En Roma me encontré que esta área estaba bien organizada: Doscientas Congregaciones de religiosos y religiosas teníamos un Promotor General en Roma, bajo el patrocinio  de la Unión de Superiores Generales de Religiosos (y su correlato de Religiosas). Tales promotores formábamos sendos colectivos con reuniones mensuales –uno en inglés-francés, y otro en italiano-español-, y promovíamos conjuntamente algunas campañas a nivel mundial. Esta organización era muy poderosa, pues somos unos 700,000 miembros de Institutos de vida consagrada  (entre sacerdotes, laicos, religiosas, etc.): tenemos presencia en todos los países; gozamos de prestigio entre la población, gozamos de cierta independencia eclesial y nuestra espiritualidad nos impulsa a dedicarnos mejor estas tareas.
  • Entre todos los promotores, organizamos algunos eventos, como una protesta ante la embajada de Indonesia ante la represión en Timor Oriental (con hábitos, rezamos el rosario), nos sumamos a la campaña del Jubileo para la cancelación de la deuda externa, y como ya dije, hicimos presencia en Génova 2001, durante la Cumbre del G8.

III. LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

El tercer momento emblemático que me tocó vivir fue el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. En este no tuve más participación que seguirlo desde mi retiro de la Casa de Ancianos; pero estoy agradecido por haberlo vivido; aunque fuese de esta forma.

Contexto Neoliberal


Los treinta años de neoliberalismo en México fueron un fracaso, y desde el punto de vista social, un fuerte golpe para la clase trabajadora:
o Entre 1953 y 1982, el PIB fue del 6.3%; pero entre 1983 y 2018 fue del 2.3%.
o La inversión pública se redujo del 11% PIB (1981) al 3% (2017).
o Según el INEGI, entre 1991 y 2016 retrocedió la productividad total por baja capacidad de innovación tecnológica y deficiencias en el sistema educativo.
o La competitividad de las instituciones públicas está a nivel de los países africanos o los países que están en guerra.
o Los Gobiernos neoliberales culpan de esto a la herencia económica de 1976 a 1982 (endeudamiento, corrupción, inflación); pero pasaron 32 años, y ¡Resultó peor!
En resumen, aumentaron las desigualdades: pauperización de la población y enriquecimiento absurdo de las élites. Corrupción e impunidad.
o La guerra contra narco, de Calderón, produjo más de 100,000 muertos, la mayoría, civiles, y lo que hizo fue golpear a los cárteles rivales y favorecer al Cártel de Sinaloa, para quien trabajaba García Luna. Hubo un saqueo de los recursos naturales (petróleo), golpe a la democracia, fuertes controles sociales, etc.

ENRIQUE PEÑA NIETO

Después del fracaso del PAN en sus dos sexenios, no parecía tan difícil el regreso del PRI. Veintidós Gobernadores priistas desviaron fondos para la campaña del 2012, con lo que la campaña se ensució con los regalos de tarjetas de Monex, durante las campañas, pese a las promesas firmadas ante notario.
Reformas estructurales
Su primer acto de Gobierno fue convocar a los Partidos políticos a firmar un “Pacto por México” (en realidad, pacto contra México) en el Castillo de Chapultepec, al que todos los Partidos firmaron. Se trataba de algunas reformas en el más violento sentido neoliberal:

  1. Reforma laboral
    o El Gobierno, los sindicatos y los patrones facilitan el despido injustificado de trabajadores
    o Se dificulta el derecho de huelga; contratación por horas; los salarios más bajos de los países miembros de la Organización para la Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE)
    o Se obstaculiza la libertad sindical: No se garantiza el voto secreto para elegir líderes sindicales.
    o Se impulsa la subcontratación, con menores indemnizaciones (outsourcing).
    o Precarización salarial
  2. Reforma educativa
    o Se golpea a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la educación (CNTE), más independiente, y se acepta el oficialista Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
    o Para hacer esta reforma no se contó con los maestros. Se golpeaba a las Normales. Privatización de instancias evaluativas del magisterio, cuya evaluación debía ser anual y obligatoria. Esto convertía la educación en negocios privados.
    o Programas uniformes sin atender variantes regionales o sociales
    o Una concepción tecnocrática de la educación (se privilegiaba el cómputo, las matemáticas y el inglés, y se suprimían el civismo, la historia, el humanismo.
  3. Reforma energética
    o Se concesiona la producción de petróleo a empresas privadas, a largo plazo
    o Producción petrolera disminuida gradualmente (de $3 millones de barriles diarios a $2 millones de barriles).
    o Esto produjo un aumento de precio de gasolina y electricidad, en forma arbitraria.
    o Se despojaba a los campesinos de sus territorios

CORRUPCIÓN, IMPUNIDAD, OPACIDAD


• Según el New York Times, en estos 5 años, EPN destinó $40 mmdp para controlar y crear imagen a los media oficiales (periódicos, radio, TV).
• Su Presidencia es la más costosa que ha tenido el país: gastó $18,520 mdp (24% más que FCH y 33.7% más que Fox); $6,750 mdp más de lo aprobado.
• En transparencia: Entre 176 países, los lugares de México en el índice de transparencia fueron: en 2000, el lugar 53. En 2012, el lugar 100. En 2017, el lugar 136.
• El Presidente se vio envuelto en sonados escándalos:
(1) El obsequio-soborno de Odebrecht de una costosísima Casa Blanca, uno de los casos más representativos de la alianza espuria de América Latina entre políticos y empresarios.
(2) El socavón que se abrió en el Paso Exprés de Cuernavaca, mostró la corrupción del sistema, involucrando como principal responsable a Gerardo Ruiz Esparza director de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
(3) La “estafa maestra” salió a la luz pública a principios de septiembre de 2017. Según una investigación, un sistema de 128 empresas fantasma encubría un desvío de más de 400 millones de dólares, involucrando a 11 dependencias del Estado, ocho universidades públicas y varias. La funcionaria de más alto nivel fue Rosario Robles, a la sazón, Secretaria de Desarrollo Social, utilizando programas sociales para fines de corrupción política.
(4) A esto se añadía un escándalo sobre la misma vida religiosa del candidato: su discutida boda con Angélica Rivera Hurtado –la Gaviota-, que causó la suspensión del sacerdote que realizó ceremonia-espectáculo en la playa, y que fue objeto de comentarios que mostraba la truculencia del personaje.
(5) El “huachicol”. Mención aparte merece la venta ilegal de gasolina por el crimen organizado. Esta perfidia data de 20 años atrás; pero que en este sexenio creció el 790%. Estaba coordinada desde las instalaciones mismas de PEMEX: cuando había una fuga, sonaba la alarma. Hay forma de ubicarla y controlarla; pero entonces, deliberadamente, se dejaba sonar la alarma para permitir a los cómplices cargar el combustible. El poblado más connotado era Huachicol, un pueblo hidalguense; aunque cerca operaban también otros poblados junto a la carretera, de difícil ubicación. En ellos había depósitos disfrazados de talleres de reparación, con altas bardas, que solían estar cerca de alguna fonda o gasolinera. Allí se perforaban los ductos y se almacenaba la gasolina. Varias pipas estaban involucradas en el robo y cargaban hasta 30 mil litros cada una, que se vendía barata.
o El Senado de la República, en 2015, hizo un estudio: entre toma y toma clandestina apenas había unos 4 kms., y en total se extendía a unos 14,000 kms. en todo el territorio nacional. El daño a las finanzas públicas, entre el 2009 y el 2016 se calculaba en unos $160 mmdp. En 2016, Pemex reconoció que su pérdida diaria por este robo ascendía a 23,500 barriles, equivalente a $50 millones de pesos diarios.
Datos sobre la corrupción:
• Le cuesta al país $347 mmdp al año (9% de (PIB).
• En 2016 se detectaron $104 mmdp en irregularidades en 2016
• El narcotráfico, los delitos fiscales y otros crímenes generan al menos $1.13 bdp (cada año $58,500 mdd)
• México ocupa el nada honroso cuarto lugar mundial en impunidad y el primero a nivel americano (69 puntos). Califica 95% en impunidad.
Este sexenio terminó con apenas un 15 % de aceptación. El pueblo, encrespado, no aguantaba más. No se descartaba una reacción violenta.


LAS ELECCIONES DE 2018

• Se acercaban las elecciones presidenciales, se avizoraba otro sofisticado fraude electoral: el INE era parcial; estaban aún recientes las elecciones del Estado de México, con su megafraude con dinero de los Gobernadores priistas. De cada 10 mexicanos, 8 estaban hartos de la degradación del país y 9 no creían en los Partidos. El encrespamiento parecía favorecer la abstención, había indiferencia y de poca esperanza. La clase política era identificada con la corrupción.
• Estas elecciones fueron las más costosas de la historia pasada ($45,620 mdp). cuantiosos gastos inútiles, pues en las campañas no se debatieron programas, sino que sólo hubo descalificación, guerra sucia y agobio con espectaculares y “gingles”. La gente pensaba que no existían alternativas para un cambio de sistema alterno al neoliberal…; pero de todos modos, algo habría qué hacer.


LOS CONTENDIENTES


Tres coaliciones se disputaron la presidencia del sexenio 2018-2024:


“TODOS POR MÉXICO”
Esta coalición fue convocada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), de larga trayectoria; pero que entonces continuaba ganando elecciones, mediante fraudes descarados. (imponía autoridades electorales, controlaba la TV, allegaba recursos ilegales para comprar votos, contaba con una red de gobernadores y funcionarios corruptos que posibilitaban y solapaban la corrupción y la impunidad). Atrajo para la ocasión al Partido Nueva Alianza (PANAL), de Elba Esther Gordillo y sus maestros, así como al Partido Verde Ecologista (PVE). La coalición registró como candidato a José Antonio Mead, a quien se le reconocía su experiencia en la gestión pública y su buena preparación académica. Después de los dos sexenios descepcionantes del PAN –Vicente Fox y Felipe Calderón- había posibilidades. Sin embargo, tenía en su contra un proyecto en continuidad con Peña Nieto, no garantizaba honestidad, y aunque no era del PRI, se le relacionaba con él. En la campaña mostró no tener carisma y estar lejos del pueblo.


“POR MÉXICO AL FRENTE”
• Ante sus divisiones internas, tanto el PAN como el PRD decidieron coaligarse, a pesar de tener líneas políticas antagónicas (demostrando con esto que no los programas no les importaban tanto), y llamaron también al Movimiento Ciudadano (MC) de Dante Delgado, formando así esta coalición. El Partido de Acción Nacional El PAN había sido fundado en 1939 por personalidades honestas y democráticas (Manuel Gómez Morín, Efraín González Luna, Aquiles Elordoy, etc). Originalmente, tuvo orientación democristiana (con ideas de Santo Tomás de Aquino y de la Doctrina Social Cristiana), qe para este tiempo ya se había perdido. Mantenía aún simpatía de la iglesia (algunos católicos de clase media lo consideraban su Partido); pero se había aliado con la derechista “Unión Nacional Sinarquista” (UNS) y tiene un ala de ultraderecha (el Yunque). En 1988 había presentado como candidato a la presidencia a Manuel Clouthier (Maquío), de ideología neoliberal, argumentando que de lo que se trataba era de ganar las elecciones. Los dos sexenios que alcanzaron la presidencia fueron decepcionantes.
• Por el lado de su reciente aliado, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), conservaba en aquel momento simpatías entre la Izquierda, de larga tradición en México desde la Revolución Mexicana, cuando triunfó el anarquismo, antes de la Revolución Rusa. En 1919 se fundó el Partido Comunista Mexicano (PCM), de línea moscovita. En 1930, su líder Vicente Lombardo Toledano, supuestamente, por peligro del fascismo, entregó la CTM al Partido Nacional Revolucionario (PNR), y en 1948, fundó el Partido Popular Socialista (PPS). El PCM, en 1977 presentó como candidato a Valentín Campa y a pesar de estar proscrito, obtuvo un millón de votos (4%).
• En los 80’s, habían varios Partidos de Izquierda que competían entre sí. Su gran dirigente, Arnoldo Martínez Verdugo, deslindó al PCM del estalinismo, abriéndose a la vía socialista de Antonio Gramsci, lo que favoreció la unificación. En 1981, los Partidos de Izquierda -el troskista Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), el Partido Mexicano del Trabajo (PMT) y Corriente Socialista (CS)- se unificaron, como Partido Socialista Unificado de México (PSUM), y posteriormente, como Partido Socialista Mexicano (PSM). Ya en 1987 el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) y el grupo de Aguilar Talamantes formaron el Partido Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN).
• En 1988, ante el fraude electoral de Carlos Salinas, Cuauhtémoc Cárdenas abandonó el PRI Y formó el Frente Nacional Democrático (FND). Al mismo tiempo una escisión del PRI formó el Partido del Trabajo (PT). Todos estos grupos (tribus) integrarán el Partido de la Revolución Democrática (PRD); manteniendo cada uno cierta autonomía relativa (“tribus”). Entre tales tendencias, se impuso la Nueva Izquierda, la de “los Chuchos” (Jesús Ortega y Jesús Zambrano), más neoliberal.
• Ya que los Partidos coaligados en este “FRENTE POR MÉXICO” tenían ideologías opuestas (p.ej., en política sexual), no había garantía de que muchos de sus militantes votasen por la coalición. Esta coalición presentó el mismo modelo económico neoliberal del PRI, supuestamente, prometiendo menos corrupción (la cual también se hallaba en el PAN y en el PRD). La división del PAN provocó la salida de Margarita Zavala para postularse como independiente; aunque poco tiempo después renunció a la contienda. La Coalición presentó como candidato al Lic. Ricardo Anaya Cortez, quien aunque oriundo de Naucalpan, vivió en Querétaro, siendo secretario del gobernador y diputado local por vía plurinominal en 2009. Ocupó varios puestos administrativos en el Gobierno y dentro del PAN. En los debates mostró su astucia y falta de escrúpulos.


“JUNTOS HAREMOS HISTORIA”
• Una novedad en las boletas fue la inclusión del “Movimiento de Regeneración Nacional” (MORENA), que incluía en esta Coalición al Partido del Trabajo (PT) y al evangélico Partido Encuentro Social (PES). MORENA había sido creado en 2011 como una asociación civil dedicada a impulsar la democracia y la defensa de la soberanía de México, por su fundado por ahora su candidato Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien ya había participado en las contiendas anteriores para las elecciones federales de 2006 y 2012.
• AMLO era ya muy conocido por la ciudadanía por su larga trayectoria. Había iniciado su carrera política como miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su notoriedad pública se vio acrecentada con las discutidas elecciones de Tabasco de 1994, encabezando una marcha, desde Tabasco hasta el Zócalo capitalino (“Exodo por la Democracia”). Su notoriedad inició con las polémicas elecciones presidenciales de 1988 y la consecuente fundación del Partido de la Revolución Democrática, de la que fue su presidente nacional de 1996 a 1999. Fue Jefe de Gobierno del Distrito Federal entre 2000 y 2005, en cuya gestión tuvo que enfrentar la acusación del Presidente Vicente Fox, de realizar la expropiación ilegal de unos metros del latifundio urbano “el Encino”, para permitir una salida de acceso para un hospital. Dicho predio, un enorme latifundio urbano, había sido adquirido por particulares desde 1969, y ya había sufrido una expropiación durante la gestión de la regente Rosario Robles, para un tramo de la carretera México Toluca. Vicente Fox pretendió el desafuero del Jefe de Gobierno de la CDMX; pero este se defendió convocando un plantón en pleno Paseo de la Reforma, entre 2004 y 2005. Se pretendió manchar su imagen, mediante escándalos montados, como el supuesto soborno de René Bejarano por el empresario argentino Carlos Ahumada. AMLO Se presentó como candidato a la presidencia en el 2006; pero Felipe Calderón lo derrotó mediante un descarado fraude electoral (entonces se acuñó la frase “AMLO, peligro para México”), y volvió a presentarse en 2012, por la coalición “Movimiento Progresista”, siendo víctima de un nuevo fraude.
• Para estas elecciones, como parte de su campaña de divulgación, recorrió la totalidad de los municipios del país. Sus elevados niveles de popularidad y el enfoque social de su proyecto, se conjuntaron con el descontento y encrespamiento general provocado por los últimos tres gobiernos, de violencia, corrupción e impunidad.


LAS CAMPAÑAS
• Las precampañas fueron de bajo nivel (difamación, calumnia, falta de programas o de argumentos y descalificación mutua). Cuando ya se vio que el triunfo de AMLO sería inobjetable, todos los candidatos se dedicaron a atacar al puntero. La contienda se centró entonces en ver quién ocuparía el segundo lugar, lo que hizo que se neutralizaran mutuamente.
• Mead denunció un supuesto fraude de Anaya, por la triangulación de recursos con motivo de unos terrenos en un millonario negocio inmobiliario. Anaya pretendió descalificar a Mead por sus gestiones en Hacienda. Hubo intentos de formar un frente común; pero con un PRI desahuciado, resultó imposible.
• Pronto se constató que Andrés Manuel López Obrador encabezaba las encuestas.
• Hubo tres debates entre los candidatos, con gran audiencia (en el segundo hubo 2.6 millones de televidentes, 13 millones de videntes youtube, 1.2 millones de Tuitter y 1,7 en Facebook). Pero fueron de poca utilidad, pues la gente ya tenía decidido su voto.
• Mucha “guerra sucia” contra AMLO, orquestada y financiada fuertemente, con calumnias y descalificaciones. En ellas, fue frecuente apelar a la motivación religiosa: en un “meme” se imitó la voz del Papa, que en un discurso ante la ONU, supuestamente advertía a AMLO que no engañase al pueblo; una chica hacia propaganda para Morena, mientras profanaba un templo y comulgaba; volantes firmados por MORENA contra la Virgen de Guadalupe y contra la fe, etc. Sin embargo, esta guerra surtió el efecto contrario.
• Se evidenció el juego de intereses al interior de cada Partido y de las Coaliciones:
Anaya no fue candidato fuerte. Se apoyó en las bases duras panistas y la Coalición no funcionó. Mead se mostró como “experto”: se dirigía a los empresarios y cargaba con el estigma del PRI y la “estafa maestra” de Hacienda y Sedesol.
• AMLO suscitó entusiasmo en la mitad de la población y miedo y hostilidad en la otra mitad. Convenció de que no se trataba de una mera “alternancia” partidista, sino de una “alternativa” entre proyectos. Trabajó duro en su campaña, con las tres S (suelo, saliva y sudor). AMLO es quien mejor conoce el país, pues ha recorrido todos los municipios. Hubo pocos “gingles”, tuvo 300 mítines en los 3 meses, donde se reunió con grupos específicos (incluso, empresarios).

Resultados de la elección:
• En la madrugada del 2 de julio, el presidente del INE, Lorenzo Córdoba, comunicó los resultados del PREP: Se recibieron 56,508,266 votos (63.42% de los posibles votantes). AMLO obtuvo 30,047,381 votos (53,19%). Ricardo Anaya el 22.27%, José Antonio Mead el 16.40% y Jaime Rodríguez el 5.23%.
• La Coalición “Juntos Hacemos Historia” obtuvo cinco gubernaturas (CDMX, Tabasco, Veracruz, Morelos y Chiapas) y 303 de las 500 diputaciones. “México por el Frente” tendrá 140, y “Todos por México”, 57. En el Senado Morena tendrá 55 miembros, el PAN 23, el PRI 13, el PES 9, el PRD 8, el MC 7, el PT 6, el Verde 5 y PANAL 2.


Primeras medidas
• Al primer mes de gobierno, AMLO anuncia las líneas generales de su programa: combate a la corrupción y a la impunidad, nuevo tratamiento a la violencia, apoyar la democracia, apoyar al campo, defensa de los recursos naturales, una economía orientada hacia el interior y en favor de las clases populares, en vez de orientarla hacia el exterior y hacia los grandes capitales, como era hasta entonces.
• Enumeró 25 programas, entre ellos:
o Descentralizar, enviando secretarías a los Estados
o Reformar art. 127 para que nadie gane más que el Presidente, fijándose él mismo un salario de 108 mil pesos.
o Revisar, en diálogo abierto, la suerte del Nuevo Aeropuerto Internacional
o Desarrollo del Istmo, Tren Maya, franja franca en la frontera Norte
o Aumentar al doble pensiones de ancianos. Becas y empleos para 2,6 millones de jóvenes
o Canasta básica con alimentos baratos. Salud gratuita para todos, electricidad y gasolina baratas

LA PERSONALIDAD DE AMLO

Buena parte de la popularidad del Presidente López Obrador es su personalidad misma. Es lo que seduce y enfurece (como los profetas). Se han escrito muchos libros sobre su persona:


 BACK KELLER, David: “´Ternuritas´: El linchamiento lingüístico de AMLO”, Ed. Chamuco, 2023.
 BARRANCO, Bernardo, BLANCARTE, Roberto: “AMLO y la religión: el Estado laico bajo amenaza”, Grijalbo, 2019.
 DÍAZ, Socorro: “El desquite”, Tinta Editorial, 2007.
 GÓMEZ, Blanca: “¿Y quién es AMLO?”, con prólogo de Elena Poniatowska, Ed. Planeta, 2005.
 GÓMEZ BRUERA, Hernán: “AMLO y la 4T: una radiografía para escépticos”, Océano, 2021.
 LAJUS, Alejandra: “AMLO, entre la atracción y el temor”, Océano, 2006.
También AMLO ha escrito varios libros: “Un proyecto alternativo de nación”, Grijalbo, 2004; “El petróleo de México; la gran tentación”, Grijalbo, 2008, “A mitad del camino” 1 septiembre 2021; “¡Gracias!”, Planeta, 2024.


¿Un santón laico?
• AMLO parece ser un cristiano congruente, y su fe. Al parecer, es la que inspira y sostiene su actividad política, a la cual, él la ve como una vocación. Como los profetas, consagra su vida entera a lo que considera una misión: la preparó pacientemente desde su juventud, y finalmente, supo retirándose cuando ya vio encarrilado su proyecto. Por más que han buscado sus detractores, no le han podido probar nada inmoral: una honestidad a toda prueba, vive austeramente, nunca descansa, duerme poco y aprovecha los fines de semana para recorrer el país en transporte comercial. Además, posee una personalidad carismática intransferible.

La historia
• Tiene buen conocimiento de la historia, aprende de ella y la enseña a sus seguidores, sirviéndose de ella para formar conciencia. Es desde la historia, que calificó su proyecto político como la Cuarta Transformación (4T), en continuidad con las tres grandes revoluciones que marcaron sendos cambios de Estado: 1) la Independencia (de Colonia a país soberano; 2) la Reforma (de Estado confesional a Estado laico), 3) La Revolución (de régimen oligárquico a burguesía nacional-popular). Ahora es la 4T, que será pacífica.
Sus críticos
• No es fácil hacer juicios imparciales a su personalidad, pues se requiere criticar a sus críticos. La oposición se articuló en la casa de Claudio X Gonzáles Guajardo, en Polanco, a la que asistieron los líderes de todos los Partidos de oposición, de los cuales, el Movimiento Ciudadano se deslindó (Margarita Zavala luego prefirió ir independiente). Su organización del empresario, “Mexicanos contra la Corrupción”, recibió ayuda norteamericana (Usaid). Los comunicadores vendibles (“chayoteros”) y la falta de objetividad de los “asesores” venales (Alasraki, Loret de Mola, Riva Palacio, Ciro Gómez Leyva, etc.) saltaron a la vista, pues recurren sin escrúpulo a la deformación, la calumnia y la mentira, convencidos de que la verdad es irrelevante y que lo que importa es el impacto político, pensando que entre más se mienta, es mejor, pues es más fácil fomentar el odio, y además, la mentira se olvida pronto, ante el escándalo de tres días después. Otro tanto habría que criticar a los “intelectuales” de la oposición, Enrique Krause (Vuelta) y Héctor Aguilar Camín (Nexos). Se le criticó su origen de aldeano tabasqueño (“Mesías Tropical”), de tener un lenguaje irresistible y truculento, de intensiones aviesas… hasta de tener vínculos con el narcotráfico (New York Times y Anabel Hernández). Se le acusó de “populista” (término de múltiples connotaciones), de pretender mantenerse en el poder indefinidamente, de “dictador” (simplemente por obtener gran mayoría de votantes), etc. Ante tales críticas, es fácil pasar, de la defensa a la apología.
Las “Mañaneras”
• La oposición controla prácticamente todos los “media» privados (prensa, radio, TV), los cuales continúan con la misma postura y función de antes, es decir, difundiendo la realidad acorde a los intereses del gran capital. La diferencia es que antes, la Iniciativa Privada estaba con el Gobierno y ahora, es la oposición. Al Presidente le quedaban pocas alternativas (el canal 14 y el 11). De ahí la idea de sus conferencias de prensa a las 7 de la mañana –“las mañaneras”-. Estas ruedas de prensa se ha convertido en el evento comunicativo imprescindible y en el punto de referencia de su Gobierno.
• El lenguaje empleado en esta comunicación ha sido muy estudiado: es coloquial, con expresiones populares muy suyas, o las de su lugar de origen. Con este lenguaje se conecta con su auditorio: Sus críticos señalan su falta de racionalidad, el fomento del no-pensar que impone a sus seguidores. Es claro que tal falta de racionalidad se mide con el pensamiento y el lenguaje únicos. Le critican que ha acuñado una “neolengua” (Javier Sicilia) (curiosamente, estos críticos titulan sus respectivas columnas con otros tantos neologismos, como kukuxklanismo). De utilizar palabras fuera de contexto, o de inventarlas. Pero es así, precisamente, el lenguaje vivo, no el de los diccionarios, fosilizado en sus vocabularios. Dicen que AMLO es un “traductor”, pues expresiones técnicas las vuelve comprensibles para sus partidarios; pero esto es lo que hace un comunicador. Los críticos alardean de monolingüismo; pero en realidad son poliglotas, pues según los campos en que se mueven utilizan sendos lenguajes. Muchos de los vocablos que usan no están en el diccionario de la Real Academia; pero son los que usa el pueblo. Le critican de no utilizar expresiones “cultas”, porque utiliza las que el pueblo entiende. Un lenguaje pasional, creativo y que abre a la empatía.
Su mayor enemigo es su propia persona
• Pese a todo lo dicho, habrá que aventurar algunos juicios para desmitificar al personaje. Somos fruto de nuestras opciones y realizaciones: una persona fraguada en la lucha, no escapa de cultivar un carácter intempestivo. Tener un liderazgo en un medio tan adverso y cuestionador, se hace proclive al autoritarismo y a la soberbia; aunque esto pueda mitigarse por las propias convicciones. Su prisa por tener el mayor número de logros posibles, lo hizo parecer arbitrario… Por todo esto, necesita de serenidad y cautela para no erosionar las expectativas de sus votantes. Ha demostrado buena intuición; pero debió tener más cuidado para no empecinarse y para saber dar marcha atrás a tiempo (sus críticos le llaman “ocurrencias”), tiene que cuidar de no gastar más de lo prudente. Ya que MORENA es un Partido joven, le faltan cuadros de gobierno, y es lógico que haya tenido que echan mano de colaboradores cuestionables (Bartlett, Romo, Monreal) o soluciones momentáneas (como sus “delegados federales” para neutralizar a algunos gobernadores). Además, hay que tener cautela con lo que dice, pues a veces sus frases son distorsionadas por sus adversarios: p.ej. su expresión “al diablo con las instituciones”, fue sacada de contexto, pues él hablaba de “sus” instituciones, las de sus adversarios.

EVENTOS, INFORTUNIOS Y BATALLAS

1) El Huachicol
• Acabar con este escandaloso robo, con complicidades gubernamentales fue uno de los primeros efectos de la guerra contra la corrupción y la ilegalidad. El 27 de diciembre de 2018, AMLO anunció esta cruzada. Se estrategia fue cerrar válvulas de los poliductos y distribuir la gasolina con pipas y carros cisterna. Esto ocasionó cierre de gasolineras y largas colas de automóviles y personas. Sin embargo, la ciudadanía apoyó, soportando gustosa esta incomodidad como acto de solidaridad. El resultado fue disminuir un 90% de esta venta ilegal. Lamentablemente, el 18 de enero de 2019, en un poblado cercano a Huachicol, Tlahuelilpan. Hgo, se dio una gran explosión que ocasionó la muerte de 93 pobladores.


2) la pandemia covid-19 en México.
• La pandemia de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) constituyó la crisis de salud global más importante de nuestro tiempo. Obviamente, México no quedó inmune. Como a la mayoría de los países (incluso los países ricos), la pandemia nos sobrepasó, probando que ahora ya los virus no respetan fronteras, modelos económicos, clases sociales, razas, religión o partidos políticos. El primer caso confirmado en nuestro país fue reportado el 28 de Febrero del 2020 y ya el 11 de Junio se habían registrado 133,974 contagiados y 15,944 muertos a nivel nacional. La pandemia puso al descubierto el abandono en que se tenían en México los servicios de salud desde años atrás, la falta de planeación y coordinación de las autoridades sanitarias y la precariedad laboral de los trabajadores de la salud. Por tales razones, hubo sobresaturación de la atención sanitaria para los enfermos y precarias condiciones del personal de salud.
• También se notó la irresponsabilidad e indiferencia de los ciudadanos: incumpliendo a las normas sanitarias oficiales (campañas contra la vacunación) o propalando rumores irresponsables de que las vacunas dañaban. Pero, por otro lado, la pandemia también mostró la otra cara de nuestra población: el profesionalismo de todo el personal de salud implicado en la atención de pacientes, a pesar de las deficiencias, incluso a costa de su salud y la de sus familias; fue alentadora la participación activa y organizada de la sociedad civil para apoyar al personal de salud.
• Por parte del Gobierno, el Presidente se comprometió como sabe hacerlo: El Dr Hugo López Gatell educó admirablemente a la ciudadanía, dando la información pertinente; el Lic Marcelo Ebrard, ministro de relaciones exteriores, hizo magnífica gestión, comprando por adelantado gran número de vacunas. Como suele suceder, los organismos internacionales, pretextando ayuda, sed aprovechan para endeudar más a los países necesitados, de modo que ofrecieron al Presidente préstamos a largo plazo; pero López Obrador prefirió rechazarlos y salir adelante con los propis recursos, lo que pronto se vio que fue una medida sabia: si buen de momento parecía una cómoda mitigación, a medio plazo se vería el agravamiento de nuestra deuda externa.


3) Obras de Desarrollo
(1) Ferrocarriles:
a) El Tren Maya. Proyecto ferroviario cuyo objetivo es impulsar el desarrollo sustentable de la región Sur-Sureste, conectando cinco estados. Ha aprovechado el tendido de vía existente desde el porfiriato. Los trenes son de una empresa española; pero hechos en México (en Sayula), son modernos y fruto de un excelente proceso. Prevé promover el turismo, el transporte regional, el cuidado del medio ambiente y de la fauna. Ha habido algunos reclamos de ambientalistas, con temores de afectar cenotes o destrucción de selvas; pero por otro lado, se han recuperado edificios de los antiguos mayas, con descubrimientos arqueológicos importantes. Se ha consultado a ejidatarios en asambleas y en general, la población local está satisfecha. Hay un controversia legal de una concesión de una empresa estadounidense de hace 20 años, para extraer arena o material de construcción.

b) El tren Interoceánico. La recuperación de los trenes (abandonados desde Ernesto Zedillo), presenta otro ejemplo en el Tren Interoceánico, en el Istmo de Tehuantepec, para unir el Golfo de México y el Pacífico, con algunos centros de industrialización y conexiones con otras rutas (con el Tren Maya y con la frontera con Guatemala).

(2) Los energéticos
a) Para potenciar la energía petrolera, se construyó la refinería Olmeca de Dos Bocas y además, se compró la refinería de Deep Park, en Estados Unidos. Con lo que se asegura el suministro de petróleo.
b) Después de un largo y difícil debate, se logró recuperar la rectoría del Estado en los energéticos. Ahora, el Gobierno tiene asegurada más de la mitad de la electricidad producida, dejando a la iniciativa privada menos de la mitad.

(3) El aeropuerto Felipe Ángeles. El Gobierno anterior había comenzado la construcción de un aeropuerto de estética y trazado modernos en Texcoco. AMLO descubrió que la obra encubría un gran negocio inmobiliario, y que el subsuelo es fangoso, pues se eligió el lecho del lago de Texcoco. Mediante una consulta pública, se decidió abandonar la obra y cambiarla por el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, en terrenos de Santa Lucía, perteneciente al Ejército Mexicano, ya en funcionamiento. Esto implicó una red de carreteras y trenes para facilitar su acceso. En el lugar del proyecto anterior se arregló una zona ecológica lacustre, que recupera el antiguo Lago de Tenochtitlán.

AMLO SUPERSTAR


• Otra cualidad de nuestro personaje es la forma como se comunica con las multitudes. En las fiestas nacionales (15 de septiembre, 20 de noviembre, etc.), en Informes de Gobierno, o en cualquier otra ocasión llena completamente el zócalo: es memorable la ocasión en que caminó del Ángel de la Independencia hasta el Zócalo capitalino rodeado de seguidores, abrazando y saludando a todos. Maneja las multitudes como pocos saben hacerlo. Algunos dirán que esto es propio de los gobiernos populistas, en los que se suele dar la enaltecer al líder, personalización del Partido, de la nación o de la clase social. Pero en algo no comparte con aquellos líderes famosos: su no perpetuación en el poder. Desde el inicio, el Presidente lo dijo claramente; pero no se le creyó. Se retiró de la vida pública y se fue “a la chingada”, su retiro tabasqueño. Su despedida fue antológica. El pueblo lo siguió hasta el final, agradecido.


[1] Algunos nombres, entre otros: Gustavo Gutiérrez, Pablo Richard, Frei Betto, Hans Hinkelammert, Leonardo Boff, Enrique Dussel, Ignacio Ellacuría, Jon Sobrino, Segundo Galilea, José Comblin, Jorge Pixley, etc.

[2] Sus libros más conocidos: “Pedagogía del oprimido” y “Educación como Práctica de Libertad”

[3] III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano: “La Evangelización en el Presente y en el Futuro de Am´+erica Latina”. Puebla, 1979

[4] Entiendo por “religiosidades”, aquellas modalidades coherentes de vivir la fe, acompañadas de cierta sistematización teológica, que aunque propuestas para la totalidad de los cristianos, tienen una vinculación no explícita con determinada clase social, en cuanto que expresan sus respectivas condiciones económicas.

[5] Véase mi libro “Dios en el amanecer del Milenio”, ediciones Dabar, México, 1999. Existe traducción al portugués: “Deus na alborada do terceiro milȇnio”, Ediçôes Loyola, São Paolo. Brasil 1999.

[6] La francmasonería tiene 33 grados (Gran Maestre). Los Rosacruces decidieron quedarse a la mitad (grado 17). Son esotéricos y favorecen el sincretismo entre religiones. La Gran Fraternidad Universal sigue a Serge Reynold de la Ferriére y propaga el Evangelio Acuariano, de Jesús, el Cristo, escrito por un teósofo Elifas Levi.

Presentación del libro «El Padre Enrique Marroquin y la Contracultura en México»

Hace un año, en aquella espléndida conmemoración de 50 años de Avándaro, percibí –como probablemente también mis contemporáneos sobrevivientes- que estábamos en el cierre de una época. Nostalgias aparte, por fortuna, también pudimos constatar que, entre las nuevas generaciones, hay sectores que no son ajenos a nuestros sueños utópicos de antaño, y como me comentó Alberto Rodríguez (Beto Cronopio), el autor del libro que ahora presentamos, es momento de pensar pasar la estafeta a nuestros relevos, y este texto podemos verlo como un legado.

Este libro nos ofrece una recopilación cronológica de varios articulitos o entrevistas, lo que me permitió ver cómo fueron tomando forma testimonios, recuerdos, lecturas y reflexiones de un cura treintañero que, como dice Esteban Cisneros en el prólogo, rehuía actitudes apologéticas, dogmáticas, proselitistas o clericalistas, pues yo, simplemente, acompañaba a aquellos jóvenes “xipitecas”, aprendiendo de ellos. El prólogo también menciona que este movimiento fue para mí como un “signo de los tiempos”, categoría teológica, en referencia al rumbo que marca la dirección por donde el Espíritu va actuando en la historia. Pero como el Espíritu de Cristo no es el único que actúa, sino también el espíritu del Anticristo, se requiere de la vigilancia epistemológica para discernir el trigo de la cizaña. De ahí la observación acuciosa y el espíritu crítico, utilizando mi bagaje conceptual de cura treintañero.

Este “relevo de estafeta” no se imaginaría como mera continuidad de lo que nos tocó vivir. Nuestro contexto es irrepetible: la emergencia de la juventud como sujeto histórico y su protesta contra un moralismo caduco, la ilusión revolucionaria, aquí el movimiento estudiantil del 68 y su represión, en el hipismo gabacho, la injustificable guerra de Vietnam y las luchas no-violentas por los derecho civiles, de Luther King (de ahí el lema “Paz y Amor” hippi); aquí una clase media en su afán consumista de los nuevos electrodomésticos, justo cuando, paradójicamente, disminuían las oportunidades de adquirirlos (de ahí el anticonsumismo xipiteca).

Con esperanza y expectativa, vemos hoy a jóvenes que tienen otros sueños parecidos; en otro contexto: las redes sociales y su fragmentación. Amenaza de distopía realista e inminente.

Con toda humildad, les recomendaría algunas de las propuestas por Peter Bergier, a modo de lecciones aprendidas de nuestro fracaso.

Recomienda que las contradefiniciones impliquen formas de desafiliación y de oposición al Sistema, las cuales habrían de ser más sociales que individuales: aquellos pequeños guetos de apariencia estrafalaria resultaron inocuos al sistema, el cual medró con ellos (el rock como “el mayor negocio del siglo XX”)

Evitar que la rebelión contracultural sea adaptativa al sistema, sino que más bien lo toque en su núcleo central (hay contraculturas inocuas, como los menonitas o los neonazis)

Que ofrezca formas de acción y proyectos de vida que incorporen estructuras alternativas (como fueron las comunas hippies), de modo que en caso de que se acentúe la crisis distópica que se vislumbra, la contracultura podría ser como anticipación embrionaria para nuevos estilos de vida ya en gestación (ecología, new age, no-violencia, anhelos de paz “Arcas de Noé” acuarianas).

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Avándaro. A 50 años

El 11 de septiembre de 2021 fue el 50 Aniversario del magno festival-concierto que tuvo lugar en Avándaro. Los numerosos eventos y publicaciones difundidas con tal motivo, dan cuenta de su importancia, la cual ha crecido en estos cincuenta años. Había una necesidad sentida -al menos, por la generación que lo vivimos- de hacer una conmemoración. En efecto, “con-memorar” (del latín “memorare-cum aliis”= hacer memoria con otros) es algo más que el mero “recordar”: los recuerdos son fragmentados, dispersos, reconstruidos; mientras que la “memoria”, sobre todo cuando es compartida, unifica, interpreta y es fuente de enseñanza para el presente. Así pues, este texto es una aportación para mis contemporáneos -los más jóvenes tenían entonces unos 20 años y hoy son septuagenarios-, para que a distancia comprendamos mejor aquella vivencia inolvidable. Pero, sobre todo, dedico el texto a los jóvenes actuales, que seguramente escucharon algo al respecto; pero que no le prestaron mayor atención.

I ANTECEDENTES.

      Los sociólogos concuerdan en que en los años 60’s, la juventud irrumpió como “sujeto histórico”. Antes de aquellos años, los jóvenes eran simple prolongación de las generaciones precedentes y repetían el libreto de sus antecesores. Pero en estos años se dio una ruptura generacional de ideas y de valores. El sector de mayor ruptura lo hizo mediante dos reivindicaciones diferentes, la primera, político-económica, y la segunda, cultural (o mejor, “contracultural”).

  1. Las dos protestas.
  2. La protesta política, en Latinoamérica, se dio en el contexto de fines de la “guerra fría”, con su anticomunismo prejuicioso. Se despertaba la conciencia de los abusos y del intervencionismo de los Estados Unidos, y se expresaba como rechazo al “antiimperialismo yankee” (en el viaje realizado por el presidente Nixon por Sudamérica, estando en Panamá, le volcaron su coche). Para tranquilizar los ánimos, Norteamérica propuso una fórmula congraciadora, el “Desarrollismo”. Pensado desde el evolucionismo sociológico lineal, la palabra suponía que todos los países, necesariamente, deben pasar por determinadas etapas económicas: pobreza- subdesarrollo – etapa de “despegue” y, finalmente, el desarrollo. El presidente John F. Kennedy, el 13 de marzo de 1961 propuso la “Alianza para el Progreso”, un programa generoso, de $20,000 mdd de ayudas sociales y políticas para diez años. Sin embargo, un grupo de sociólogos latinoamericanos de muy buen nivel, impulsados por la CEPAL de Raúl Prebisch (Anibal Quijano, Enzo FalettoTheotonio Dos SantosAndré Gunder FrankRuy Mauro MariniCelso Furtado, etc.), evidenciaron el sofisma de dicha propuesta. Para Latinoamérica era imposible salir del subdesarrollo, puesto que las relaciones con Estados Unidos eran de dependencia (apropiación de los recursos naturales, comercio desigual, etc.). DE modo que por cada dólar que entraba al subcontinente como “ayuda”, salían $13 dls como ganancias de sus trasnacionales. Cuba estaba demostrando que era posible implementar una forma de socialismo en el patio trasero del Imperio mismo, y el Che Guevara difundía por los países del sur del Continente los Movimientos de Liberación Nacional, sobre todo, en los medios universitarios.
  3. En México, el modelo económico implementado después de la Revolución Mexicana -el “desarrollo estabilizador” (crecimiento sin inflación y sin endeudamiento)-, fue exitoso, y entre sus logros estaba la formación de una numerosa clase media, protegida y cuidada (profesionistas, burócratas, maestros). Pero a principios de los años 60’s, dicho modelo se estaba agotando. Esto se agravó con la revolución tecnológica de los electrodomésticos (refrigeradores, estufas de gas, lavadoras, licuadoras, etc.), que juntamente con las compras a crédito (Sears Roebuck), fomentaban el consumismo entre las clases medias, al mismo tiempo en que estas experimentaban la disminución de su poder adquisitivo, lo cual se traducía en frustración, especialmente entre los jóvenes. El Partido en el poder perdía legitimación y consenso, por lo que la represión quedaba como la única alternativa. Esto ya se había visto en el régimen de Adolfo López Mateos, con la contención de los movimientos ferrocarrileros, magisterial y médicos; pero creció más con Gustavo Díaz Ordaz. El descontento clasemediero del medio universitario se desencadenó por un motivo baladí -un pleito callejero entre porristas de escuelas de nivel medio superior (IPN Y UNAM)-, reprimido con violencia excesiva, lo que ocasionó que las partes contendientes se uniesen contra de los granaderos, y el movimiento fue creciendo y extendiéndose entre universitarios de varios Estados, con la participación de maestros y de algunos sectores de la población, sofocado bárbaramente con la masacre en Tlaltelolco, el 2 de octubre de 1968, y su réplica con el “halconazo” del 10 de junio de 1971.
  • La contracultura fue otra forma de protesta, paralela a la protesta política. La conciencia racista norteamericana había sido sacudida por la exitosa lucha por los derechos civiles de la población negra; pero sufrió un duro golpe con el asesinato del líder pacifista. La frustración mostraba que la “No-Violencia-Activa” había fracasado, por lo que sólo quedaba la vía violenta. Los “Black Panters” negros incendiaban y robaban tiendas; pero esa inconformidad contra el “Stablishment” (en México se le llamaba “El Sistema”) también se daba entre los jóvenes blancos, obligados a reclutarse para la absurda Guerra contra Vietnam. Era difícil aceptar que la Seguridad Nacional de Estados Unidos fuese amenazada por aquel pequeño y pobre país asiático; pero allá. A los jóvenes norteamericanos se les obligaba a morir y a matar. El boxeador Clasius Clay quemó su cartilla militar y la movilización por los derechos humanos prendió entre los jóvenes blancos, pacifistas que se oponían a la Guerra de Vietnam. Donde se manifestó mejor esta expresión fue en la música de “protesta”, popularizándose pronto las canciones “country” de Bob Dylan, Jean Baez y de “Peter, Paul & Mary”. La música de los negros ya valorada en muchos sectores, era hasta entonces la música de los esclavos de los campos algodoneros, que cantaban su sufrimiento (el blues, el soul, el Gospel, Spiritual, jazz); pero ahora se reemplazaba por el ritmo más violento del rock, salido de las rockolas de los guetos negros. Elvis Presley lo entregó a la juventud blanca, y entonces, chicas y chicos se deslindaron de la música de Frank Sinatra y aprendieron a bailar moviendo su pelvis como el cantante, no sin escándalo de sus padres, inconformes con esos contoneos “indecentes”.

Una década atrás, la postguerra había dejado su huella entre en algunos jóvenes que tenían los nervios a flor de piel: era la “beat generation”, ansiosa de una vida intensa. Muchachos que cruzaban su país, de costa a costa, en coches destartalados, para leer sus poemas a los amigos. Escribían una literatura cínica y agresiva, tenían libremente sexo y consumían las drogas más fuertes: Ginsbourg lanzó su “Aullido” (“he visto las mentes más lúcidas de mi generación perdidas en la locura”, Jacques Kerouak hablaba de los “subterráneos”, y narraba lo que sucedía “En el Camino” (“debemos viajar pronto,  sin parar” -¿Pero a dónde vamos? -No importa dónde; pero debemos viajar”); William Bourrough describía espantosos testimonios de situaciones de excesos de droga, aprovechando el “interreino” (lagunas donde se permitían estas drogas).

En Europa, la postguerra provocó un trauma en la población. En Alemania, país perdedor, la desilusión pasó a la filosofía como “decadencia de Occidente”: Spengler constaba que la decadencia era el término normal en todas las civilizaciones, y Heidegger la hacía consistir en el olvido del “ser”, cayendo entonces en la pluralidad de los entes, que en la modernidad se manifestaban en la razón lógica, la ciencia y la técnica. Esto mismo propiciaba a mirar hacia Oriente, abierto a la consciencia trascendental, la inteligencia libre, como la llamó Aldous Huxley. La guerra despertó la conciencia de la fragilidad de la existencia. La fenomenología de la enajenación existencial -ya planteada por Heidegger- se plasmaba en las novelas filosóficas de Paul Sartre o Albert Camús, y luego bajó a las cavas parisinas de Saint Germain de Press, por una bohemia filosófica, de pelo largo y fumadora de opio. Poco antes, los “poetas malditos” -Rambeau, Verlain, Boudelaire- también las frecuentaban, bebiendo su “Absynta”, elixir azulado embriagador. La influencia de la “Beat Generation” americana llegó a Europa cuando Rusia lanzaba su primer satélite, Sputnik, de modo que se volvieron “Beatniks”. Se trataba de jóvenes pensantes, vagabundos, también de pelo largo, que viajaban en “aventones”, recorriendo núcleos formados en lugares simbólicos de diversos país –“Trafalgare Square” en Londres, “Trinitá dei Monti” en Roma, “Pont Neuf” en Paris, etc.

Por aquel entonces, Herbert Marcuse (“Eros y Civilización”) se oponía a la tesis freudiana del libro “Malestar en la Cultura”, según la cual, para hacer posible la Civilización, se requería fuerte dosis de represión sexual; pero Marcuse replicaba que ahora la civilización había alcanzado un nivel tal, que hacía ya innecesaria la represión y el sentido del deber, por lo que -opinaba- había que permitir mayor libertad sexual, dejando definitivamente atrás la era Victoriana.

Finalmente, aparecieron los “hippies”, denominación dada por los “hípsters” de la generación “beat” (el golpe de la batería, recogido por los Beatles), de connotación paternalista y despectiva hacia esos pequeños de clase media, hijos de papá y mamá, que se conformaban con fumar su mariguana. El movimiento cobró fuerza con el auge de los sicotrópicos y la sicodelia en el arte, posters, música de rock electrónico altamente tecnologizado. El contacto con los teósofos “Rosacruces” -grado 17, a la mitad de la gradación masónica-, que, según la astrología, iniciaba una nueva Era zodiacal,[1] Acuario, caracterizada por un sentimiento de unidad universal, la Paz y el Amor, cese de guerras, compenetración con la naturaleza, goce de la libertad y despertar de la conciencia tracendental (que podría lograrse con las drogas sicoactivas). Timothee Leary, sicólogo intelectual gurú del movimiento, lanzó sus tres consignas: “dropp-out” (“desafánate” salte del Sistema), “tune in” (sintonízate, conéctate con algunos amigos afines), “move-on” (muévete, ve a los núcleos importantes); alirse de la casa, juntarse con otros hippies y trasladarse a sedes emblemáticas: San Francisco, Cal., o el Greenwich Village, en Nueva York: grandes concentraciones.

  • En México, en la década de los 50’s, la “guerra fría” surgida en la postguerra, con su temor visceral al anticomunismo, ya estaba menguando, y más bien se trasformaba en cierto antiimperialismo, pues ya se sabía mejor del intervencionismo del país del Norte. En lo cultural, se estaba rechazando aquel moralismo, rígido de los tiempos de Adolfo Ruiz Cortínez y en cambio, se veía con esperanza las revueltas que pronosticaban un cambio de modo productivo de tipo socialista. También se resentía el ambiente represivo de los últimos gobiernos priistas y había afinidad con la contracultura que venía del Norte. Inicialmente fue mero mimetismo; pero pronto adquiriría una autonomía propia.
  • LOS “XIPITECAS”

En los 60’s, la juventud contestataria (excluyendo a un amplio sector de jóvenes tradicionales) se dividió en las formas de protesta mencionadas al inicio –la revolucionaria y la ondera–, ambas corrientes, por supuesto, con interconexiones.[2] Los “revolucionarios” políticos acusaban a los “onderos” de mero mimetismo de los gringos, con funciones enajenantes. No vieron que también la Onda tenía un potencial importante de protesta. Los símbolos podrían ser los mismos; pero estaban siendo reapropiados:

  • El “slang” gabacho tenía su correspondiente en nuestro “caliche”, pues el lenguaje, al decir de Parménides García Saldaña, era a la vez escudo y puñal. Para ocultar lo referente a la droga, ilícita y perseguida, se utilizaban -como los albures- palabras comunes que tenían otro significado: “pito”, yoing, “churro”, “arroz”, “hornazo”, “bacha”, “forjar”, “tira”, etc.
  • El “dropp-out” (salirse de la casa paterna, siendo aún menores), que en Estados Unidos solía ser relativamente frecuente, e incluso, la familia le daba al hijo o hija algún dinerillo para ayudarlo a establecerse; aquí, en cambio, significaba dejar la cálida familia mexicana: protectora, paternalista, controladora. Salían prácticamente expulsados de la casa, pues para conseguir droga, sustraían algún objeto y además, daban malos ejemplos a los hermanos. Quedaban, por tanto, totalmente desvalidos y, para sobrevivir, tenían que hacinarse en buhardillas, con otros jóvenes en condiciones similares. Haciendo de la pauperización, poesía, si no había dinero para carne, se volvían vegetarianos; si vivían hacinados, hablaban románticamente de la vida en las “comunas”; si no tenían dinero para vestirse, se confeccionaban ellos mismos su ropa y cuestionaban el consumismo burgués de sus familias… Las drogas sicoactivas que allá circulaban, era fundamentalmente el LSD y si para conseguir la mariguana los “beats” gabachos se acercaron a los guetos negros, y descubrieron su cultura vital y fogosa, aquí en México, nuestros jipis prefirieron los alucinógenos naturales – hongos y peyote- y para conseguirlos, tuvieron que irse al desierto o a la sierra y convivir con el México Profundo, las poblaciones huicholes y mazatecas. De allí también trajeron huipiles, jorongos, morrales y huaraches, razón por la cual los denominé “xipitecas”.
  • Mi “tune-in”

En 1967, yo estaba en Roma terminando mi tesis sobre el filósofo existencialista Martín Heidegger. Durante las vacaciones, solían permitirnos ir a países europeos cercanos para practicar lenguas extranjeras. Yo sabía que no me sería fácil regresar a Europa y de ella, sólo conocía el seminario, de modo que viajaba en “aventones” (autostop), desviándome un poco de mi destino. Dormía en los albergues de la juventud y pude convivir con los “beatniks”, expertos vagabundos. A mi regreso a México me enviaron a dar clases en nuestro seminario, situado en una exhacienda a las faldas del Volcán de Toluca, donde no escuchábamos radio, ni nos llegaba la prensa, y el teléfono sólo se usaba para emergencias, de modo que prácticamente desconocía lo del movimiento estudiantil. Un amigo de la infancia, que ahora pertenecía a un Comité de Huelga, me visitó y me pidió imprimir un volante en el mimeógrafo de manivela del Seminario… y también me mostró el primer carrujo de mota. Meses después, se cerró el seminario y me enviaron al D.F. (se iba a abrir un seminario interreligioso) y me enviaron a la Colonia del Valle, una parroquia conservadora. No me agradó, y ante de llegar le telefoneé a mi hermano, quien me había hablado de la nueva cultura de la Zona Rosa, y me consoló diciendo que en la ciudad encontraría cosas de interés: “precisamente hoy en la tarde va a haber un happening”, y me dio la dirección. Llegué a mi nueva comunidad, mis compañeros me recibieron bien y me encargaron de los jóvenes: “precisamente –me dijeron– hoy un grupo de jipis que dirige un padre va a dar una funcioncita en el dispensario parroquial, y queremos que vayas”. Ya me imaginaba con que jipís me iba a encontrar, yo, que regresaba de Europa, viajando con los beatnicks. Y para mi sorpresa, al preguntar dónde estaba de auditorio parroquial me dieron la misma dirección del happening. Con asombro, asistí a un performance sobre la vida hippie y, como sabría después, era organizado por el grupo más característico de la ciudad: “El Quinqué”, de la “Esquina Mágica”, con participación del grupo musical “La Semilla del Amor”.

De modo que el día mismo de mi llegada me había conectado con ellos. Algunos vivían en cuartuchos para la servidumbre en las azoteas de edificios vecinos, de modo que yo, después de mis tareas ministeriales, iba a visitarlos: En la penumbra de alguna vela, leían sus textos espirituales. Una frase escrita en la pared: “El silencio es la entrada a la paz del alma” con algún dibujo sicodélico. Yo no daba crédito. Ellos me visitaban en el templo, curiosos del significado de algunos símbolos litúrgicos. -“¡Préstanos tu túnica!”– me pedían en referencia a mi sotana y también mi crucifijo al pecho, Recordaba en Roma, cuando los jóvenes sacerdotes secularizados (el Papa Juan XXIII había dicho al Concilio: “Abramos las ventanas para que entre el aire fresco de la modernidad”) y el Papa Paulo VI nos había permitido que en la calle no usáramos la sotana, sino el traje azul marino con el cuellecillo (“clergeman”), y ahora, estos jóvenes que consideraba vanguardias, resultaban neo sacralizados. Acudían a la Gran Fraternidad Universal, dedicada al gurú Serge Reynauld de La Ferriére, donde aprendían astrología y meditación Zen; eran ecologistas, pacifistas y vegetarianos y una espiritualidad orientalista, ahora conocida como “New Age” (la Era Acuario), que creen en la reencarnación y el “karma” (la nueva Era Acuario). Su libro de cabecera era el libro “Evangelio Espiritual de Jesús el Cristo, escrito por un teósofo esoterista del siglo XVIII Eliphas Levi, que afirmaba que Jesús había estado en la India, y de allá había traído su espiritualidad, y se interesaban por mis comentarios que, gustoso, les hacía.

  • Avándaro

Fue con algunos de estos xipitecas que fui a Avándaro. Llegamos unos tres días antes del festival, disfrutando de la bella naturaleza de aquel valle, sin faltar, como en Huautla, tuvimos nuestro baño, desnudos, en el río. En la tarima para el concierto, algunos grupos rockeros espontáneos nos iban adentrando en este ritmo. Incluso, se representó la rock-ópera “Tommy”, de “The Who”, estrenada en 1960, con interesantes técnicas de composición; por cierto, el actor principal, Héctor, era alumno mío en la Preparatoria Popular de Liverpool. Construimos hasta atrás del valle, con ramas, unas chocitas y pusimos hamacas para ver cómodamente el concierto. Ese día, desde temprano, comenzaron a llegar muchachos de las colonias populares (la Guerrero, Tepito, Ixtapalapa). En la CDMX había  un triángulo rockero, rodeado de una mayoría de colonias con música tropical -los “tíbirtis-tábaras”, con cumbias y cabriolas como las del “California Dancing Club”-. Los recientes grupos de rock mexicanos, que ya empezaban a componer en español, hacían muy buena música, pese a no tener la tecnología de muchos grupos norteamericanos; pero topaban con el boicot de las radiodifusoras y casas disqueras de rock. Los únicos espacios que disponían eran los “hoyos funkies”, como los llamó Parménides García Saldaña: locales relativamente pequeños, sin mobiliario ni ventanas y de repente te llegaba algún “hornazo”. En ellos se aglomeraba la chaviza, pues la entrada era barata. De modo que estos grupos eran bastante conocidos en ese medio; aunque las clases medias preferían el sofisticado rock sicodélico “gabacho”. De modo que seguían llegando, más y más. Algunos calculan que asistieron cerca de 300,000. Nadie se imaginaba esto. El festival había sido planeado para la usual carrera de coches de los juniors en aquel selecto valle; pero ese año, sería amenizado con algunos grupos de rock mexicanos, pues Armando Molina, su manager, era uno de los organizadores, por lo que el concierto se llamó “Rock y Ruedas”. Ante la inesperada concurrencia se optó por no cobrar boletaje y se tuvieron que improvisar ajustes a la infraestructura.

II HERMENÉUTICA DEL FESTIVAL

En esta segunda parte intentaré algunas interpretaciones personales sobre este evento

  1. Un “Signo de los tiempos”
  2. Uno de los aportes más sugerentes del Concilio Vaticano II fue el concepto de “los signos de los tiempos”, expresión basada en un pasaje del Evangelio de San Lucas (12, 54-56): “Cuando ven levantarse una nube en Oriente, en seguida dicen que lloverá y así sucede. Cuando sopla el viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Saben interpretar el aspecto de la tierra y del cielo ¿cómo entonces no saben interpretar el momento presente?” Partiendo del supuesto de que el Espíritu Santo interviene en la historia en favor del “Reino de Dios” (la utopía de Jesús), y que su actuación se manifiesta a través de algunos signos (algunos eventos, fenómenos sociales, el sentido de una época, etc.), por lo que descifrándolos con cuidado, sería posible ver hacia dónde se dirige la historia. Este discernimiento es importante, pues también está actuando en la historia el Anticristo, es decir, las fuerzas que se oponen a la utopía de Jesús. Desde mi acompañamiento a los “xipitecas” -y ahora en este festival-, pensaba que la “Onda” podría ser uno de esos “signos de los tiempos”. ¿Con qué ojos miraría Dios a Avándaro? Imagino que con ojos benevolentes miraría a tantos jóvenes, empobrecidos o perseguidos, que en contacto con la naturaleza y la música, buscaban el necesario goce y placer que les era negado en aquel tiempo.
  • Ciértamente que Dios no vería al Festival con los ojos de la prensa “chayotera”. A las 3 de la mañana, cuando tocaba “Three Souls in my Mind”, buscaba a mis amigos de quienes me había separado, cuando pasó un coche ofreciendo un lugar para ir a México, y gracias a ello, pude regresar a mi casa temprano. Después de un sueñito, le hablé a Manuel Acévez, director de Piedra Rodante, para hablarle del festival, quien me dijo: –“Maestro: ¡Vente de volada, para comentar! Pero antes, escribe pronto tus impresiones del Concierto”-.  Por más que le objeté mi cansancio, me insistió, pues al día siguiente quería sacar una primicia. Se lo llevé, y después vi la prensa: un escándalo asqueroso (sexo, droga, “degenere”), quizás por consigna (se hablaba de cierta rivalidad entre el presidente Echeverría y el Gobernador del Estado de México, Carlos Hank González). No salió Piedra Rodante, ni ese día, ni en días sucesivos, sino hasta mediados de octubre, cuando el escándalo ya había amainado. Entonces, en medio de tanta vociferación insultante, salió mi artículo: “Dios quiso que lloviera para unirnos más.”
  • Es probable que Dios tampoco viera el festival con los ojos de la izquierda sesentayochera. Para este sector, el jipismo mexicano era “un epifenómeno evasivo y efímero de la burguesía; mero mimetismo que propiciaba la enajenación imperialista para neutralizar la toma de conciencia revolucionaria.” Es verdad que Marx casi no tematizó la cultura. La veía simplemente como la ideología que llegaría de forma fatal después de la toma revolucionaria del poder proletario. Mao Tse Tung ya había discrepado de Stalin al respecto, pues estaba adelantando su Revolución Cultural; pero, sobre todo, el intelectual marxista Antonio Gramsci, desde la cárcel de Mussolini reflexionaba sobre el ¿por qué del fracaso de la Revolución socialista en Occidente?, y revisando la forma cómo la burguesía había accedido al poder, a partir del feudalismo, notó que, salvo el caso francés de la toma de la Bastilla, en todas partes no utilizó la vía armada, sino la “revolución pasiva” (“revolución sin revolución; pero finalmente, revolución”). En situaciones en que el grupo hegemónico es muy poderoso y la vía armada está bloqueada, se puede avanzar -en adelantos y retrocesos, en componendas y negociaciones- por la vía de la contracultura. Si el grupo hegemónico ejerce su poder por dominación y dirigencia (coerción y consenso), es posible quitarle la dirigencia y dejarle a ese grupo sólo la dominación, lo cual ya sería signo de debilitamiento. De modo que existe una lucha en el terreno de la conciencia y la cultura, que es ya política. En nuestro caso, la legitimación de la libertad y del placer, en situación de represión y control, podía deslegitimar al Gobierno, y de este modo, debilitarlo.
  • La difusión de la droga, hasta cierto punto, pudo ser lo que diera pie a la crítica. Pero, partiendo del supuesto de que toda droga tiene efectos nocivos para la salud (incluyendo también las drogas legales, como el tabaco, el alcohol y los somníferos), la clasificación entre drogas legales e ilegales no depende tanto del grado de peligro que sus efectos impliquen, sino de cuestiones económicas y políticas. La mariguana fue proscrita a partir de aquellas campañas “desfanatisadoras y antialcohólicas” de fundamentalistas evangélicos, en tiempos del prohibicionismo y Alcapone y sus gangsters, cuando se bebía alcohol en tasas de café. Fiorello La Guardia, alcalde de Nueva York, realizó entonces una exhaustiva investigación y concluyó que la mariguana era menos peligrosa que el alcohol. La persecución legal no parece que fuera la medida adecuada. Fui testigo de algunos jóvenes amigos que estuvieron encarcelados por habérseles encontrado un guato de mota que habían traído de Oaxaca para vendérselas a sus cuates, y allí, en prisión, se topaban con los verdaderos traficantes, que trataron de cooptarlos para sus actividades. Dos meses después de Avándaro escribí en Piedra Rodante un artículo sobre droga y represión, propugnando, ya entonces, su despenalización, y tratarla, en cambio, como un problema de salud pública (como era el tabaco), difundiendo información confiable, no amarillista. En todo caso, se precisa un deslinde las nuevas drogas “heroicas”, como ahora el “cristal”, que ocasionan daños graves irreversibles, de drogas relativamente benignas, lo que no quiere decir inocuas. He sido testigo de varios amigos cuya adicción a la mota les ocasionó graves trastornos de su personalidad y abulía con disminución de su voluntad. No viene mal recordar el consejo del Papa Pablo VI: las drogas y el alcohol “ponen en peligro la debilísima sensibilidad ante el misterioso influjo interior del Espíritu Santo a la que están destinados los Carismas, los Dones y los Frutos de la Gracia.
  • Mi mirada personal respecto al festival fue la mirada de un cura que, a la vez, es especialista en Antropología de la Religión. Avándaro para mí fue, ante todo, un festival, cercano a la Fiesta patronal de nuestros pueblos. A diferencia de las fiestas sajonas, como la de Woodstock, donde las multitudes se componen de pequeños grupos de dos a cuatro personas, sin comunicación con los demás[3], nuestras fiestas mexicanas unifican a toda la colectividad local (el Santo Patrono funge como un “totem” de clan; es el emblema del poblado, en cuya fiesta, la comunidad se celebra ella a sí misma). Más que un mero “concierto”, el evento tuvo cierta sacralidad: la penosa peregrinación al lugar sagrado, el sacrificio expiatorio (¿introyección de cierto sentimiento de culpabilidad?). Lo inesperado de la asistencia masiva implicó precariedad (falta de alimento, de agua, de sanitarios; la intensa lluvia de toda la noche, el agotamiento de estar 50 horas de pie, etc.). En situaciones como esta, el desabasto, normalmente, propicia el egoísmo individualista (“esto que traje es mío; que cada cual se rasque con sus propias uñas, y el que tenga más saliva, que trague más pinole”). Pero en Avándaro parecía haber un pacto implícito por el que todo mundo estaba dispuesto a que todos la pasáramos lo mejor posible: se compartía el escaso alimento, el “toque”, el agua… Flotaba en el ambiente el espíritu de la comunidad ritual de un santuraio, la fraternidad universal propia de la utopía acuariana de los xipitecas: “Paz y Amor”, comunalidad, convivencia por encima de las razas -Piedra Rodante publicó la foto de un muchacho proletario, de tórax desnudo, moreno y de pelo largo suelto, montado a caballo, como indio apache. La mayoría llegada de ambientes de barriada, eran descendientes del “México Profundo”, por lo que los xipitecas, admiradores de pueblos originarios, los recibieron bien. Se superaban también las clases sociales. La prensa chayotera no envió reporteros con conocimiento de sicología social o de sociología. No se dio cuenta del prodigio que representaba una multitud de 300,000 jóvenes, sin alimento, empapados y consumidores de droga, conviviendo felices 50 horas. El reporte de seguridad del Festival fue “saldo blanco” (dicen que dos muchachos se ahogaron al regreso, en el lago de Valle de Bravo). Esto sería algo impensable, si en lugar de mota hubiera circulado el alcohol. Cualquier connato de riña era controlado por los muchachos cercanos.

Era un ambiente de libertad total, acotada solamente por el respeto a la libertad de los demás. Paseando la mirada, uno podía ver, allá, un grupo que danzaba exorcizando la lluvia; acá, una pareja acariciándose; acullá, algunos desnudos (además de la célebre “encueratriz de Avándaro”, que atrajo los reflectores) que más que provocar, expresaban una catarsis general. Este momento libertario fue, lamentablemente, efímero y catártico; un paréntesis en el ambiente represivo que entonces padecían los jóvenes. Ya mencioné que apenas 90 días atrás había tenido lugar el “halconazo” del Jueves de Corpus, y tres años atrás, la masacre de Tlaltelolco 68. Y fue así que antes de que terminara el Concierto, cuando el grupo musical “Peace and Love” tocaba su rola “We got the power”, alentando al público a corear este estribillo -primero en inglés y luego en español- y cuando cientos de miles de jóvenes reunidos en total libertad, en un lejano valle, alardeaban “tenemos el poder”… un telefonema de Gobernación dio la orden a Radio Educación de suspender de inmediato la transmisión radial. Así que Avándaro marcó, a la vez, el punto culminante ondero, y al mismo tiempo, el inicio de su debacle: la represión total al rock mexicano, a la droga y a todo lo relacionado con la Onda. “The dream is over”

  • ¿Qué nos dejó Avándaro?

Aparte de la incuestionable consagración del rock mexicano -que conquistó carta de ciudadanía a pesar del boicot y la persecución-, ¿qué memorial legó este Festival, de utilidad para nuestro tiempo? Creo que lo más valioso fue el sueño xipiteca, la Utopía Acuariana, que flotaba en el trasfondo. Esta afirmación seguramente provocará en muchos jóvenes una sonrisa burlona. En efecto, cuando miramos al futuro, más que vaticinar una “utopía”, vislumbramos una verdadera “distopía”: el calentamiento global, el agotamiento de los recursos naturales (petróleo, agua potable, aire puro), el cercano cambio de dieta: abstenernos de la “fast food” y del consumo de carne,[4] la increíble desigualdad en la distribución de la riqueza; mientras existen 2,200 millones de personas en situación de pobreza. [5] Estamos bajo control total: los celulares y los televisores tienen micrófono incluido, los localizadores saben con quienes nos relacionamos, las tarjetas de crédito, etc. Nos vigilan drones capaces de ver la hora del reloj de un hombre en la playa y pueden lanzar una bomba “inteligente”, dirigida a determinado número de algún móvil. Los “bots” en las redes sociales y en los media controlados, propagan fake news con la visión de la realidad que ellos condicionan, al punto de hablarse de la “postverdad”, pues ya no importa lo que sucede, sino el efecto al ser consumidas esas noticias, etc, etc. Estamos ante un futuro que supera a los grandes novelistas “distópicos” (Ray Bradbury y su “Farenheit 451; Aldous Huxley y su “Mundo Feliz”; George Orwell y su “1984”). Algunos piensan que se avecina una crisis que pondría en riesgo la supervivencia misma de la especie. Y ante esa mortandad, quizás la vida humana sólo podrá subsistir en pequeñas “comunas” -como “arcas de Noé”- donde se viva un estilo de vida sencillo: sembrando las propias verduras, trabajando la tierra, aprovechando el agua de lluvia, consumiendo sólo lo necesario y con bastante tiempo de ocio (quizás conectados con otras comunas). Esto ya lo habían previsto algunos intelectuales visionarios, como Iván Illich y su propuesta de “convivialidad”. Entonces podremos aprender mucho de los pueblos originarios, con su cultura tradicional vigorosa de respeto a la Naturaleza; y, quizás, nos resultará útil recordar el sueño xipiteca, a la Utopía Acuariana. Ciertamente, esto no nos vendrá del cielo (la influencia de las estrellas y de las constelaciones zodiacales no llega a tanto), sino que habremos de construirlo entre todos, adelantándonos ya, lo antes posible. Quizás sea sólo un sueño, una utopía; pero sin sueños y ni utopías no podemos proyectar un futuro posible.


[1] Según la astrología, los signos del zodiaco forman un ciclo, permitiendo qu,e más o menos cada mes, una constelación domine el punto visual dominante del círculo, en cuyo centro está un signo aparentemente fijo; pero que, en realidad, gira también en dentro de otro ciclo más amplio, cuya posición cambia aproximadamente cada 2,000 años., en sentido inverso a ciclo zodiacal anual. Así se distinguen las “eras” cósmicas, en cada una de ellas hay un personaje mesiánico. Justamente en este tiempo, la constelación dominante había sido Piscis, la Era del Pez, símbolo de Jesucristo, de modo semejante a cuando, 2,000 años atrás había cambiado Aries, el Cordero (Abraham). Ahora, casi empezando el nuevo mileno, estaba entrando la Era de Acuario, con un mesías colectivo (los hippies) y la nueva era (“new Age)..

[2] Yo estaba dando clases, de forma gratuita, en la Preparatoria Popular de Liverpool, donde el director conseguía un tambo de chapopote para que los alumnos hicieran sus pintas en las marchas. En el mismo lugar, en la casa de junto, había una casa  de grabación de discos de Rock, llamada ATOM, cuya propaganda era una calcomanía transparente para ponerla en el parabrisas del coche, la cual podía leerse de dentro hacia afuera o de afuera hacia dentro, ¡con significados distintos ¡¡¡.

[3] Woodstock estuvo muy bien organizado. A él asistieron muchachos de la clase media norteamericana, alrededor de 30 años. El boleto incluía un espacio para dos “sleeping-bags” y traían dinero en el bolsillo para comprar las chucherías indias de los campamentos de atrás

[4] Los infames encierros de las empresas ganaderas, donde el ganado se halla hacinado entre excremento y lodo, siendo inyectado con antibióticos para engordarlos, que luego pasaran al cuerpo humano para afrontar bacterias cada vez más agresivas.

[5] El 1% de la población mundial (7.5 millones de personas) acumulan el 99% de la riqueza mundial, y de entre ellos, 62 empresarios poseen tanta riqueza como la mitad pobre de la población mundial (en México, 4 empresarios poseen el 9% del PIB)