B-19 “PARA QUE EL MUNDO TENGA VIDA”

  • La vida es el gran prodigio del Universo: no sabemos si exista en otros planetas o si sea una excepción. En todo caso, si no la encontramos en nuestro “vecindario”, probablemente sea imposible comprobarlo.
  • Al menos en la Tierra, apareció hace unos cuatro mil millones de años. La estrategia de la vida es la biodiversidad, vinculada a la evolución. Actualmente hay unas 10 millones de formas registradas, que representan un 1% de todas las que han existido. Gracias a eso, la vida ha podido irse adaptado a las cambiantes condiciones los diversos nichos ecológicos.
  • Todo ser vivo necesita de ciertos satisfactores para continuar viviendo. El satisfactor básico es la nutrición, muchas veces a costa de otras especies, para el equilibrio de la cadena.
  • Con los recursos con que cuenta el Planta, los avances médicos y la innovación tecnológica, las expectativas para la vida humana han aumentado. Ya en los países industrializados anda por los 70 años; pero en los países ricos se llega fácilmente a los 90 años; mientras que en algunos países africanos apenas pasan los 40 años en promedio. Es el egoísmo y la desigualdad que impide vivir más y mejor.
  • En la Biblia, el “pan” –“el pan nuestro de cada día”- simboliza no sólo el alimento, sino todos los satisfactores básicos: casa, vestido y sustento; pero también condiciones de reproducción de la especie, salud, y para los humanos, educación, recreación, etc.
  • Jesús nos dice que Él es el Pan vivo bajado del Cielo. No es un alimento cualquiera, sino un satisfactor de necesidades de otro tipo (aunque tenga que ver con todos los demás satisfactores). Dice “Yo soy” (“Yahvé”, el impronunciable nombre de Dios); aunque para sus interlocutores no fuese sino “el hijo de José”, el artesano del pueblo. Y es un pan que da otro tipo de vida, una vida para siempre (no como el maná, un alimento perecedero). Al dar ese pan, se da a sí mismo “para que el mundo tenga vida”
  • Dios nos dejó a los humanos la encomienda de “custodiar”, de “cuidar la Tierra”. Pero ahora, la vida humana está siendo afectada de muy diversas maneras: contaminación del aire, agua y tierra, alimentos transgénicos no debidamente experimentados, violencia y sofisticado armamento para asesinatos masivos… En muchas ocasiones, por el afán de lucro y ambición.
  • El Papa Francisco señala que existen hoy tendencias que de no revertirse, muy pronto pondrán en serio peligro, no sólo la vida humana, sino muchas otras formas de vida en el Planeta.
  • Este Pan, como el que recibió un Elías exhausto y frustrado al ver que ya no le alcanzaban las fuerzas para cumplir con su misión profética, con el cual pudo caminar 40 días con sus noches.
  • La Eucaristía, “viático” para nuestro camino sin fatiga en pos de Jesús, trabajando “para que el mundo tenga vida”, no sólo la eterna, sino la temporal. Los cristianos hemos de sumarnos a todos quienes promuevan un cuidado de toda forma de vida, plena y para todos.

Deja un comentario