Clase 07. ¿Qué son los mitos?

1. Los mitos

  • El mito es un relato tradicional, referido a acontecimientos prodigiosos arcaicos, protagonizados por personajes fantásticos, que buscan explicar hecho o un fenómeno natural.
  • Vulgarmente se piensa que los mitos son “falsedades” (los griegos oponían mythos y logos); entre la imaginación y los conceptos (científicos). Platón los emplea
  • En realidad, son verdades profundas, historias que se debe descifrar.
  • Con ellos las tribus expresan su cosmovisión, responden a sus interrogantes más profundos, proporcionan modelos de conducta, confieren significación a la existencia, etc.
  • Hay conexión íntima entre la palabra sagrada de la tribu y sus actos rituales (se narran en ciertas ocasiones); fundamentan sus acciones morales, legitiman su organización social e incluso, sus actividades prácticas. Confieren valor y significación a la existencia
  • Registran episodios prototípicos verdaderos de su historia. Cuenta una historia sagrada, un acontecimiento que tuvo lugar durante un “estado primordial”; los tiempos primigenios, fabulosos, de los “comienzos” (“in illo tempore”), que explican cómo tuvieron lugar algunos accidentes geográficos, cosmología, o ritos y costumbres sociales.

2. Origen

El estudio de los mitos ha interesado a investigadores de diversas disciplinas científicas: lingüistas, naturalistas, historiadores, sicoanalistas, antropólogos, etc.

  • Para los naturalistas, los mitos se fraguaron como esfuerzos de los primitivos por conocer los fenómenos naturales, que posteriormente urdieron en forma de cuento.
  • Para los historiadores, los mitos fueron, originariamente, registros históricos de episodios trascendentales para el pueblo, elaborados en forma fantasiosa.
  • Para los sicoanalistas, Los mitos provienen del inconciente colectivo; son arquetipos comunes a todos los pueblos, empleados para significar realidades profundas

3. Tipología:

Se distinguen diversas clases.

  • Mitos cosmogónicos.  Intentan explicar la creación del mundo. Son los más universalmente extendidos (Popol Vuh, Génesis).
  • Mitos teogónicos. Relatan el origen de los dioses. (Atenea nace de la cabeza de Zeus)
  • Mitos antropogénicos.  Narran la aparición del ser humano (Génesis, del maíz). Normalmente están vinculados a los mitos cosmogónicos.
  • Mitos etiológicos.  Explican el origen de los seres, las cosas, las técnicas y las instituciones (maíz, cóndor, Prometeo, torre de Babel, el Nazareno de Etla, las catacumbas).
  • Mitos morales. Explican la existencia u origen del bien y del mal (pecado original, Caín y Abel)
  • Mitos fundacionales.  Cuentan cómo se fundaron las ciudades por voluntad de dioses (Roma, Tenochtitlán), o episodios importantes de su historia.
  • Mitos escatológicos.  Anuncian el futuro, el fin del mundo (por agua o  fuego). Pueden anunciarse por catástrofes naturales (‘Apocalipsis‘).

4. Otras narraciones análogas:

  • Fábulas. Los personajes suelen ser animales que se comportan como humanos, y el relato tiene una moraleja educativa
  • Leyendas. relato de hechos reales o sobrenaturales (situado entre el mito y el suceso verídico), en un tiempo y lugar familiares, transmitido de generación en generación (Fraile sin cabeza)
  • Memoratas. Son narraciones que hacen personas sobre hechos prodigiosos que les sucedieron a ellos o a conocidos suyos.
  • Cuentos maravillosos. Se presentan como ficciones, para entretener, es sencillo, transmite valores

5. MITOS BÍBLICOS

La biblia es un libro que recoge textos de diversos géneros literarios. En general utiliza frecuentemente símbolos y metáforas. No será extraño, pues, que también tenga mitos, pues como vimos, los mitos no son falsedades, sino que en forma simbólica expresan verdades fundamentales y respuesta a preguntas existenciales, que es necesario interpretarlas, pues si los consideramos al pie de la letra (como lo hace el “fundamentalismo”) no se comprenden. Algunos ejemplos.

  • El pecado original. Dios al crear al ser humano “a su imagen y semejanza”, lo hizo libre, y le otorgó el poder de continuar con el proceso de la creación, comenzando por la tarea de definir el futuro de la propia especie; una decisión trascendental, pues quedaría incrustado en el ADN de toda la descendencia. El proceso evolutivo de la especie, se dio desde la rama de los primates, de la familia de los grandes antropoides. Entre los más cercanos a nuestra especie, había al menos dos probabilidades: los “chimpancés” y los “bonobos”: en los primeros, el líder era el “chimpancé alfa”, el más fuerte y capaz del grupo, que se reservaba siempre la mejor parte del botín de cacería y se reservaba a todas las hembras para sí. En la otra alternativa -los bonobos-, la hembra ocupaba el liderazgo, por tanto, lo propio de la maternidad, se preocupaba de todo el grupo en su conjunto, atendiendo a los más vulnerables. La elección se daría entre ambas alternativas, la primera -el poder de dominación del fuerte sobre los débiles- era “el fruto prohibido”, pues Dios deseaba que la nueva especie se caracterizara porque cada miembro de ella se hiciera cargo de toda la especie y que los fuertes defendieran y apoyaran a los débiles y enfermos. Pero la tentación (el Diablo, en figura de serpiente, dios de los cananitas o pueblos comarcanos), le sugirió que al comerlo “serían como dioses, conocedores del bien y del mal). La serpiente convenció a Eva, y ella, a su vez, a Adán su compañero. Con esto, fueron expulsados del paraíso y un ángel les impide regresar. De ahí nuestra tendencia al poder de dominación: (el “homo hominis luppus” de Hobbs). El retorno fue ya imposible, y no quedaba sino avanzar hacia adelante, cuando Dios les diera una segunda oportunidad, enviando a su Hijo a “quebrantar la cabeza de la serpiente”.
  • Caín y Abel. El segundo mito, el de los primeros hijos de la pareja originaria, Caín, el agricultor y Abel, el pastor, narra el primer fratricidio y la entrada de la violencia estructural al mundo. En la especie sapiens sapiens -los 300,000 primeros años de la humanidad-, seguramente ya habría pequeñas violencias, más bien poco frecuentes, como la lucha por la mejor porción del botín o la defensa de las pobres pertenencias del clan (pieles, algún cinto o hacha de piedra, de otro clan que los atacara). Pero la violencia estructural comenzó en el Neolítico, hará apenas unos cinco o seis mil años, con el inicio de la agricultura, cercana de algún río (el Éufrates, probablemente), con la pugna entre grupos de pastores y de agricultores. Esta pugna ya es tradicional, y en nuestros días, la agresividad viene de los ganaderos, que echan los animales a las siembras, pero entonces, el poder lo tuvieron primero los agricultores, que se establecieron e los márgenes del Río, de modo que durante alguna sequía en la que Abel condujo sus rebaños al río, ya Caín se había apropiado de esas tierras, su “propiedad privada” y le impidió que sus animales entraran. De este modo, Caín mató a Abel: los pueblos de pastores sucumbieron a los sedentarios agricultores, donde, más tarde, asentarían sus ciudades y civilización.
  • La Torre de Babel. La experiencia que tuvo Israel de destierro, fue fuente de muchos interrogantes existenciales, tales como: ¿Por qué los diversos pueblos hablan lenguas distintas? En su exilio de Babilonia, cerca del Río Éufrates, seguramente les habrían llamado la atención los “zigurats” o gigantescas torres (de varios pisos), algunas no terminadas. El modo de producción de los asirios era el modelo asiático de domesticación del trigo (despotismo oriental). Tenían abundante mano de obra gratuita, pues los campesinos sembraban las tierras comunes, apropiadas por el Déspota. Además del tiempo dedicado a la siembra, debían atender a obras comunitarias (acueducto para llevar agua a los sembradíos), y de allí, los palacios del déspota y de sus nobles y para la construcción de su templo. Pero después, las clases imperiales quisieron dejar un memorial de su poderío, haciendo una torre alta, que “llegara hasta el Cielo”. Para ello utilizaron mano de obra de sus esclavos, reclutados entre los pueblos vecinos conquistados. Estos pueblos, pertenecientes a diversas etnias, halaban cada cual su propia lengua, y utilizaron esta diversidad lingüística como táctica de resistencia -no aprender la lengua unificadora el Imperio-, y por lo mismo, no entendiéndose entre ellos, fue imposible terminar esta magna obra y se dispersaron. Pero, si bien no hubo ya este trabajo forzado, tampoco pudieron tales pueblos realizar nada importante: ni la lengua unificadora del Imperio, ni los localismos desde lo que no se puede lograr algo importante.

Sólo después de la resurrección de Jesús, cuando el pueblo ya había retornado a su país, en la fiesta judía de Pentecostés, a la que muchos prosélitos y judíos emigrantes, provenientes de las ciudades grecolatinas del Mediterráneo (la “Diáspora”) visitaban Jerusalén, cuando encerrados en el Cenáculo los apóstoles recibieron al Espíritu Santo, la casa se cimbró, y el ruido de un ventarrón llamó la atención de los peregrinos, quienes se aglomeraron frente a la puerta. San Pedro la abrió y en arameo, anunció la resurrección de Jesús. Extrañamente, cada cual entendió perfectamente el sermón, en su propia lengua. Lo contrario de la confusión de lenguas de Babel.

6. TIEMPO Y ESPACIO MÍTICOS

El tiempo y el espacio no existen en la realidad, sino que son simples construcciones mentales (no existe un reloj cósmico que mida horas o días, ni un espacio mensurable; y Dios campea en una eternidad y en un infinito y atemporal). Pero se trata de las categorías fundamentales y referencias, por medio de las cuales, el cerebro humano puede manejarse y relacionarse. La mitología demanda un espacio y un tiempo aparte, como parte de la dimensión sacral de la vida. Por tanto, hay que distinguir el tiempo y el espacio sagrados y profanos.

  • Tiempo y espacio profanos- Son uniformes, un continuum lineal, homogéneo, dividido en segmentos iguales: el reloj y el metro. Hipotéticamente se pueden siempre dividir en fragmentos más pequeños, algunos medidos (cronometro y vernier), hasta que -matemáticamente- podemos concebir el instante y el punto, sin dimensiones espaciales o temporales (imposibles de imaginar). Existe un planteamiento curioso: una carrera en la que compitieron, Aquiles, un corredor olímpico muy veloz y una tortuga. Aquiles le dio 100 mts de ventaja (se puso la marca de salida). En efecto, Aquiles llegó al punto en que la tortuga inició la carrera; pero para entonces, la tortuga había recorrido un metro. Nueva salida, Aquiles llega, y la tortuga se había desplazado 10 cms. Geométricamente, Aquiles nunca podrá alcanzar a la tortuga, pues, aunque sea ínfimo, siempre se habrá movido.
  • Tiempo y espacio sagrados- No son homogéneos, sino específicamente distintos: los tiempos y los lugares sagrados serán “fastos” o “nefastos” (“pesados”), y se imbrican mutuamente. Tiempo y lugar “fasto” son favorables y los “nefastos” son adversos. Ejemplos de lo “nefasto: el martes 13, en general los martes y los viernes; mientras que el domingo será “fasto”. El panteón, sobre todo por la noche, es “nefasto” (quienes deben pasar por ahí, deben ir fumando tabaco, para protegerse de los “malos aires” (espíritus); la casa donde espantan, o donde murió el avaro, o el árbol donde hubo un ahorcado. En cambio, el doce de octubre en la basílica de Zapopan es lugar y tiempo “fasto”, propicio al cumplimiento de peticiones.

TIEMPOS SAGRADOS

  • Tiempo primigenio- Es el tiempo de los orígenes. Una historia sagrada que narra un acontecimiento sucedido durante aquel tiempo fabuloso, cuando el mundo no tenía aún su forma actual y la naturaleza era maleable. Explica los fenómenos de la naturaleza o el origen de las tradiciones culturales. (ejemplos: La imagen del Nazareno, en Etla, Oax., se muestra en una roca una cavidad que es la rodilla, conde el Nazareno cayó con la cruz. En la cárcel Mamertina, en Roma –donde supuestamente fueron encerrados San Pedro y San Pablo y donde bautizaron al carcelero– muestra una cavidad junto a la escalera, donde Pedro se dio un cabezazo.
    • Registros históricos fantaseados- Son aquellas historias de un pueblo, que se convierten en leyendas fantásticas; pero que, interpretadas, revelan aspectos de hechos reales.
    • Mito y rito- A veces, la narración de un rito tiene un momento central en algún rito, y entonces, el protagonista se hace presente en la reunión; se hace contemporaneo (cuando se narra la historia del caballo volador, la gente escucha las pisadas del caballo que se hace presente. La narración de lo sucedido en la Última Cena de Jesús, cuando instituye la Eucaristía, hace posible la Transfiguración, se vuelve real lo narrado (“la víspera en que fuera entregado a su Pasión…”)

LUGARES SAGRADOS

  • Algunas fábulas narran cómo se originaron ciertos accidentes geográficos (los volcanes).
  • Hay lugares cargados de sacralidad, específicamente diferentes de los lugares profanos. La configuración del paisaje propicia una hierofanía

7. PARADIGMAS Y MITOLOGÍAS

1. El sicoanálisis de Carl Gustav Jung (1875-1961)

Mito es la formulación colectiva de un proceso simbólico arquetípico, adaptado a la visión del mundo y realidad de cada pueblo.

  • Estudia el inconciente, un fenómeno natural que produce símbolos, en unidad de sentido entre dos polos diádicamente opuestos: lo manifiesto y lo oculto.
  • La capa superficial del inconciente descansa sobre otra capa más profunda que no procede de la experiencia personal, sino que es innata: el inconciente colectivo (arquetipos). Estos son iguales en todos los pueblos. No son perceptibles en sí mismos, sino en las imágenes en las que se proyectan.
  • Los símbolos se vuelven figuras míticas cuando pasan a formar parte de una creación colectiva, en determinada cultura.

2. El Estructuralismo de Claud Lévi Strauss (1908- 2009)

  • El estructuralismo analiza el mito como un discurso, buscando significaciones culturales o sicológicas, así como la estructura lógica subyacente de los fenómenos sociales, en el pensamiento primitivo.
  • Los mitos responden a preguntas existenciales, referentes a la creación de la Tierra, la muerte, el nacimiento y similares.
  • Localiza en ellos elementos binarios: contrarios o complementarios (creación / destrucción; vida / muerte; dioses / humanos; bien / mal). Busca la manera cómo se relacionan entre sí, y proporciona la reconciliación de esos polos, a fin de conjurar nuestra angustia.

3. El Funcionalismo de Bronislaw Malinowski (1894- 1943)

El funcionalismo investiga las funciones que cumplen los mitos en la vida cotidiana de cualquier tribu:

  • Función explicativa: los mitos explican, justifican o desarrollan el origen, la razón de ser y la causa de las instituciones culturales
  • Función pragmática: los mitos son la base de ciertas estructuras sociales y acciones (v.gr., marcar una línea genealógica, determinar quiénes pueden gobernar o no, etc.). Especifican y justifican por qué una situación es de una manera determinada y no de otra.
  • Función de significado: Los mitos también otorgan un consuelo, el objetivo de la vida o calma a los individuos (mitos que hablan de la muerte, del sufrimiento o de la victoria). Funcionan como un asidero existencial; un motivo.
ESTRUCTURALISMOFUNCIONALISMO
Corriente antropológica y lingüística que indaga la estructura subyacente de los fenómenos sociales, buscando encontrar la estructura lógica del pensamiento primitivo.  
Analiza el mito como un discurso, buscando sus significaciones culturales o sicológicas.  
Los mitos no son “falsedades”, sino verdades profundas, historias verdaderas, que hace falta descifrar  
Corriente antropológica que estudia la cultura como un organismo integral, en la que los distintos elementos cumplen funciones diferentes e importantes para la cultura misma  
No le interesa el mito como texto narrativo, consultado en el escritorio, sino como una realidad que vive la tribu.  
El mito expresa, da bríos, codifica el credo, salvaguarda la moralidad, responde a la eficacia del ritual, proporciona modelos de conducta, confiere valor y significación.  

UN EJEMPLO DE ESTRUCTURALISMO: MODELO ACTANCIAL MÍTICO DE ALGIRDAS JULIUS GREIMAS (1917- 1992)

Este lingüista realizó una formidable investigación, buscando un modelo mítico subyacente en el pensamiento colectivo de los pueblos indoeuropeos (existieron desde el 5° o 4° milenio A.C., y su área abarcó una vasta región, desde la India, la Siberia y la Europa Central). Para ello, se valió de tres importantísimas investigaciones previas:

Georges Dumézil (1898- 1986): “Los dioses soberanos de los indoeuropeos” (Herder, 1999)

Este historiador francés estudió la estructura mental de los pueblos indoeuropeos, y de ellos elaboró su teoría de las tres funciones. En este libro, después de comparar todas las teogonías de estos numerosos pueblos, observó que, pese a lo abigarrado de las teogonías, subyacían únicamente tres deidades con sus respectivas funciones (era posible, por ejemplo, que una función la cumpliera una pareja de dioses -gemelos- o que uno fuese masculino y otro femenino, etc.; pero siempre las siguientes funciones:

  1. Dios soberano, administrador regular del mundo
  2. Héroe cultural. Juego del vigor físico
  3. Fecundidad: voluptuosidad, salud, mística

Vladimir Propp (1895-1970): Morfología del Cuento” (1928)                               

Este antropólogo ruso estudió la estructura subyacente en todos los cuentos populares rusos (“cuentos de hadas”). Para ello, tomó simplemente, de la antología de Aarne, la más reconocida, la cual distingue los “cuentos de hadas” formando un corpus entre los números 300 a 749, de la cual Propp escogió para analizarlos los cuentos numerados secuencialmente. entre el 50 y el 151.  En su análisis encontró una serie de funciones recurrentes que creaban una estructura constante, cuyo número fue sorprendente mente reducido ­-únicamente 32 funciones-; pero por lo general, ningún cuento tiene las 32, y las funciones que aparecen siguen, sin embargo, el mismo orden. Dichas funciones son ejecutadas en sólo 7 personajes posibles, que actúan en sus correspondientes funciones:

  1. traidor (agresor)
  2. agraviado (princesa, padre: escondido, raptado)
  3. héroe
  4. ordenante (destinador)
  5. bienhechor (auxiliar)
  6. Donante (da un objeto mágico)
  7. usurpador (falso héroe)

De este modo, cada cuento puede ser descrito, atendiendo a sus funciones, pudiéndose clasificar en una fórmula (ej; αγbgjxy)

Souriau: “Las doscientas mil representaciones escénicas” (Paris, 1950)

También este dramaturgo, estudiando un corpus muy grande de posibles escenas teatrales, encuentra sólo 6 “actantes” posibles (personajes) posibles, los cuales sólo pueden encontrarse en 36 situaciones posibles. Dichos actantes son los siguientes:

  1. León…. … La fuerza orientada
  2. Sol…….— Representante del bien deseado, del valor orientante
  3. Tierra…… Obtenedor virtual del Bien
  4. Marte…… Oponente
  5. Balanza… Árbitro, atribuidor del Bien
  6. Luna…….. Auxilio, reduplicación de una de las fuerzas precedentes

Greimas, valiéndose de estas tres investigaciones estructuralistas (a las que añade la distinción de la lingüística, entre sujeto – objeto (destinador – destinatario), con lo que se integra un único esquema, que denomina “Modelo Actancial Mítico”.

MODELO ACTANCIAL MÍTICO DE GRIMAS

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