Númenes
- Parece ser que lo más antiguo fue la creencia en una divinidad total, genérica (el “mana” polinesio) o un dios vago, lejano (“Deus Otiosus”), que no interviene en la tierra.
- Más tarde, algo que afectó intensamente (un sitio sobrecogedor, un chamán, rayo, fiesta, principio de causalidad, etc.) provoca la intuición de lo “numinoso” (“Mysterium Tremendum”), y recibe un nombre. Son los “daimones” o “divinidades dema”. Para Cassirer y otros lingüistas, ese nombre, originalmente, era una interjección, quizás honomatopéyica (“buuuum” para un rayo que cayó y lo cuenta así). Son los “dioses instantáneos”, que luego ganan más estabilidad (los fenómenos naturales) y se personifican.
- Cuando el contacto entre religiones, surgieron las teogonías. Al entrar en contacto con otros pueblos, se emparentan los dioses (cónyuges, hijos) y de ahí, el politeísmo.
- Finalmente, se condensan y aparece el monoteísmo
- En Mesoamérica, originalmente fue una deidad genérica –el “tloque-Nahuaque”-, que recibía varios nombres. Los zapotecos, “Pitao” (Gran Espíritu), que luego se condensa (”Pitao-Xee= dios de los terremotos; “Pitao Cosijo” = dios de la lluvia, Pitao Gocec = dios de la caza, etc.).
- Luego, el “naturalismo”: se veneran (aún hoy) algunos fenómenos naturales: Los Cuatro Vientos, el Santo Padre Sol, el rayo, Volcán (Goyo), etc.
- Cuando tales manifestaciones se personificaron, aquella deidad genérica se la pensó como un “Dios superior” (el “dios 13”)
- También están dioses locales, en cada pueblo o región, del tipo totémico (santo patrono)
DIOSES INDOEUROPEOS
- Como vimos en la clase pasada, según la investigación de Gorge Dumézil en la basta área de los pueblos indoeuropeos, siempre se encuentra una trinidad (el número tres, en toda esta área, es número de referencia general). Son tres dioses con sus respectivas funciones:
- Un dios Creador; la soberanía mágica y jurídica; que regula el curso del universo
- Un dios Guerrero, heroico, poseedor del vigor, es un salvador.
- Un dios Santificador, dios del éxtasis, la danza, la salud, el erotismo
- Los lingüistas prefieren llamarlos “actantes” y no “personajes”, pues una de esas funciones puede corresponder a una pareja de dioses (cónyuges o gemelos).
- En Mesoamérica, la preferencia del número 3 se convierte en el 4.
SANTOS
- Los santos suelen ser concreciones de deidades antiguas (fenómenos de la naturaleza), que, con la evangelización, se convirtieron en santos. Así, por ejemplo, Tlaloc se pudo disfrazar de San Isidro Labrador, San Juan Bautista o San Marcos.
- El santo patrono sustituyó al antiguo dios local. El santo es su imagen. Su historia s la historia de la imagen; sino la suerte que ha corrido (si sobrevivió a un incendio, si apareció milagrosamente, si se trasladó ella misma a otro pueblo, o se regresó al suyo después de algún traslado a otro lugar, etc), púes no se conoce la biografía del santo. La imagen del Santo es emblema de la comunidad (como el antiguo tótem). En su fiesta, el pueblo se celebra a sí mismo.
- Hay santos “especialistas” en algunas peticiones (San Antonio hace que aparezcan los objetos perdidos, o consigue novio; San Blas es bueno para la enfermedad de la garganta), o bien, requieren de cierto ritual propio (dos velas cruzadas en el cuello, para San Blas; carreras de caballos en la fiesta de Santiago).
- Algunas imágenes introyectan de los dominadores; en algunos se admira su “fuerza” (Santiago, representado como uno de los conquistadores, incluso hay alguna imagen que el caballo tiene una pata sobre un moro o un indio).
- Hay santos sin reconocimiento eclesial (la Santa Muerte, San Jesús Malverde, algunas devociones a San Judas
VIRGEN MARÍA
- La cosmovisión mesoamericana era dual: el Cielo (arriba) es el elemento fecundante / la Tierra (abajo), el elemento (fecundado. Sus dioses eran venerados en parejas, masculino y femenino (Ometecuhtli / Omecíhuatl; Mitlantecuhtli / Mitlancíhuatl). La Virgen fungió como el rostro femenino ausente de Dios.
- Así como en Jesús se celebra su nacimiento y su muerte, así en María se celebra su pre-nacimiento (Inmaculada) y su post-muerte (Asunción).
- La iconografía mariana suele ser vertical (fálica: Lourdes, Fátima) o triangular (en México, son locales)
- La relación con María es local. Son las “matrias”, referidas a los clanes; contra las “patrias” o Estados nación. Las devociones marianas más populares son las vírgenes locales o regionales. Sólo cuando las comunidades étnicas tienen ya conciencia de pertenecer a un “Estado-nación Sus advocaciones (“Virgen de los Remedios”, Virgen del Carmen (muerte)
- La Virgen de Guadalupe cobra importancia con la conciencia de la Patria o Estado Nación”, aumenta la devoción a la Virgen de Guadalupe.
ASTROS: Levi-Strauss: El Sexo de los Astros (mitos y organización clánica)
Estudio realizado entre los indios de Norteamérica. Entre las tribus y sus respectivos clanes, su identidad -similar a la totémica- se construye también según el género que les atribuyen al Sol y a la Luna, divinizados. Expongo una tabla que resume el artículo:

No basta el modelo binario:

- Ejemplo: Mito sherenté: el sol y la luna son (1) disyuntos (2) masculinos (3) aliados por matrimonio (4) humanos (5) homogéneo (6) sincrónico
- Mito del incesto: el sol y la luna son (1) disyuntos (2) mujer y hombre (3) hermanos (4) celestes (5) homogéneo (6) diacrónico
EL DIABLO
Satán, el diablo hebreo. El tentador
CERNNUNUS
- El dios cornudo: Supervivencia de un dios indígena europeo, del paleolítico, y su interacción entre este y la religión exótica (cristianismo) que finalmente se impuso. Según algunos vestigios, las divinidades más primitivas eran o un hombre cornudo o una diosa madre. Los cultos más primitivos que se conocen están en una pintura en la caverna de “Trois Frères”, en Algèrie, Francia (17,000 a 10,000 A.C.), en el que aparecen signos de un culto a un dios cornudo. Los creyentes en esta deidad sobrevivieron en la parte más al norte de Gran Bretaña, desde tiempos glaciares. La población era descendiente de las razas del Paleolítico [cazadoras], del Neolítico y de la Edad de Bronce temprana [agricultoras y pastoras]). Entre estos grupos “atrasados” importaba el animal (caza y pastoreo), los grandes ciervos (alces, renos). Las tribus feroces que introdujeron en aquella región la Edad del Hierro (celtas) destruyeron todo, salvo a los descendientes del Paleolítico, que, si lograron sobrevivir, no obstante tener armas menos poderosas que las tribus de la Edad de Bronce (los celtas), fue debido a que conocían bien el terreno -los marismas y colinas-, y que; aunque más bajitos, eran más ágiles, combatieron en escaramuzas de “guerra de guerrillas”. Los celtas les temían y creían que su belicosidad se debía a un dios cornudo muy poderoso. Pensaban que la única forma de protegerse de aquel dios era con un amuleto, una cruz precristiana que esculpieron en cal (la Cruz de Whiteleaf). Tenía cuatro brazos iguales dentro de un círculo, y ya era un símbolo sagrado, a lo único que temían los íncubos. y Las tribus feroces de la Edad del Hierro (celtas) destruyeron todo, salvo a estas tribus del paleolítico, con los que llegaron a cierta convivencia, y de ellos recibieron al dios Cernnunus. En la Edad de Bronce, el dios cornudo se encuentra en toda Europa.
- En aquellos tiempos, cada pueblo tenía un solo dios o diosa. Cuando dos pueblos se fusionaban en uno, sus respectivos dioses “se casaban”. Si uno de los pueblos era más fuerte que el otro, la fusión dependía si se daba o por vía pacífica -en este caso el dios más débil era “hijo” del dios más fuerte-; pero si la fusión se daba en forma violenta, el dios vencido se convertía en el dios del mal-. Con el cristianismo, todo dios quedó convertido en demonio. Se divide el poder en dos dioses, uno bueno y otro malo. El dios vencido era convertido en demonio, a veces más poderoso y temido que el bueno (por supervivencias).
- Los europeos conquistaron aquella región y con ello, llegó el cristianismo. Esta religión no echó raíces en Gran Bretaña y poco en Galia. Continuaron las antiguas deidades. El cristianismo se estableció entre el pueblo; pero no entre los jefes. Cuando la Iglesia se volvió más organizada, no fue contra el pueblo, sino contra las familias reales. Pero el paganismo del pueblo recibió refuerzo con emigrantes (noruegos, daneses), que no se mezclaron con los antiguos. El cristianismo logró imponerse como religión exótica a los gobernantes; pero el pueblo, empecinado, permaneció pagano, con gobernantes y aristocracia cristianos. Los sacerdotes (y hasta obispos) a veces atendían ambas deidades. Con la Reforma, el pueblo siguió con su paganismo, y fue entonces que su dios se equiparó con el demonio, según estrategia misionera cristiana (ya San Pablo decía que las ofrendas a las deidades paganas en realidad se hacían a los demonios): los dioses nativos eran demonios.
DYONISOS
Cuando los romanos conquistaron Gran Bretaña, el dios cornudo fue sincretizado en el dios griego Dyonisos. Seguramente antes del siglo VII A.C., entra en esta cultura como “extranjero” y como “el dispensador del vino”. Se trata como un dios loco, beodo. No tiene una fiesta en fecha fija del calendario, sino que irrumpe de repente. También se le conoce como “el frenético”, pues su presencia enloquece y lleva a cometer actos salvajes. Su vida fue muy dura: fue el “perseguido”, el “sufriente”, el “moribundo”…, y todos los acompañantes o amigos corrieron la misma suerte, teniendo un trágico fin.
Fue hijo de Zeus y de una mujer mortal (Semele); pero Hera, esposa de Zeus, celosa, quiso matar al niño, por lo que su padre lo escondió en su muslo para protegerlo de los celos. Hera, astutamente, metió celos a Selene, diciéndole que el padre de su hijo no era Zeus. Semele entra en celos y presiona a Zeus a que se manifieste en lo que es realmente. Zeus no quiere hacerlo; pero presionado, se manifiesta en toda su gloria, entre rayos, y uno de esos rayos mata a Seleme. Poco antes, nace el niño y Zeus lo entrega a Hermes para que lo oculte y éste lo entrega a Atlante y la tía del niño. La pareja, para ocultarlo, lo visten de niña y así lo educan.
Ya crecido, se manifiesta públicamente; pero su epifanía le granjea enemistad de los demás dioses, de modo que a todo aquel que se apiade del muchacho le sobreviene una muerte violenta. Dionisos, derrotado, se refugia en lo profundo del mar, y después de cierto tiempo regresa convertido en un toro salvaje. Siempre se hace acompañar de un coro de mujeres (posesión de mujeres), la “ménades”.
El culto a Dyonisos se da cuando irrumpe en una ciudad; adormeciendo a los varones y convocando a las mujeres a salir a la foresta y allí danzar. no tiene fiesta fija en el calendario. Llega de improvisto, provocando cierta locura “pánica” en ellas. Varias mujeres salen entonces y se reúnen en las forestas, quizá en torno a un macho cabrío negro. Son las Menades.
Es el dios de la embriaguez, de la danza, del éxtasis, de la orgía, de la embriaguez, de la salud. Tiene otros seres cercanos, como Sileno, con quien se asocia, y sus acompañantes son los faunos (patas de cabra y flauta), con Pan, dios de las praderas (también con cuernos y piernas de ciervo), y otros personajes como los “sátiros” (con hipersexualidad), los silenos, los “sátiros infantiles”, etc. Incluso, se le relaciona con el Minotauro y el Centauro. La iconografía de Diosisos y sus acompañantes fue inspirada por el dios Cernnunus (cueros y patas de ciervo o de cabra). Cuando los romanos invadieron Bretaña y los celtas, se llevaron consigo esta singular deidad, convirtiéndola en Baco, el dios del vino y la embriagués, y las “menades” o mujeres acompañantes, en las “bacantes”. La política evangelizadora del cristianismo, había sido convertir antiguas deidades en santos cristianos; pero no supieron qué hacer con este popular dios, y conforme a la costumbre de dividir los actantes en el bien y el mal, y convertir al dios pagano en demonio, la iconografía de Dyonisos-Cernnunos fue la del Diablo (aunque, siguiendo el estudio de Dumézil sobre los dioses indoeuropeos, la tercera función correspondería al Espíritu Santo, dios del éxtasis, la salud, la fecundidad).
- Parece ser que los rituales dionisíacos perduraron durante la edad media en forma clandestina. Se sabía que varias mujeres, en ciertas noches, iban al “Sabbath”, el “aquerrale”, y por ello fueron convertidas en “brujas”, alegando que tenían relación con el chivo negro-Satanás, quien con su uña, dejaba en su cuerpo una verruga.
- En la Edad Media, la mujer gozó de una muy mala fama y reputación y muchos de los sucesos inexplicables o malos eran atribuidos a las acciones de las mujeres siempre guiadas por el demonio. Las mujeres que estaban a favor del Demonio y que se encargaban de “hacerle” daño a los demás, “especialmente a los hombres”, eran las brujas. Una bruja era la esposa del Diablo y estaba entregada en cuerpo y alma a sus caprichos. La cacería de brujas entre 1450 y 1650, no en forma constante: se encausó a 200,000; se llevó a los tribunales a 100,000; se ejecutó a 50,000. Torturas (punzones, busca de verrugas insensibles, principalmente en Suiza y países germánicos.
- Los “benandati” italianos, eran secta de especie de brujos.
- El diablo indígena, no es tan malo como el europeo. Es el “Señor del Cerro”, que cuida las minas y los animales de los furtivos cazadores, y puede dar riquezas a cambio del alma (en una cueva). Los vecinos oyen el caballo del diablo. Se presenta en figura del capataz mestizo, un charro negro con espuelas de plata. Crítica a los ricos o mestizos. Galante y perfumado.
- Los “espantos”: el hombre tecolote, la Matlacintla. Lo contiene la cruz (por eso, en la boca de las cuevas ponen una criz, para impedir que salgan los “demonios” (los dioses autóctonos). Aparece en forma de animal: perro negro, cerdo, chango, toro.
- “Se te va a aparecer el diablo” (o sus espantos). Tal vez fuera una institución femenina para disuadir a maridos jueguistas. El diablo infundía temor (a borrachos o chicos desobedientes). Por eso no entra a las casas (espacio femenino, del orden social).
- Se aparecía hasta los años 50’s, cuando aún era posible controlar a los jóvenes. Ahora “el diablo está dentro de nosotros”. Ya no aparece. Representa la rebeldía, la trasgresión.
- Hoy en el cine y TV: imagen celta, druida. En los años setenta en Inglaterra, más de la mitad de los habitantes creían en el demonio y una gran cantidad de jóvenes se sentían atraídos hacia la brujería (curiosamente antes ligada al demonio)[1], (por ejemplo: la película El exorcista). Una ojeada a la cartelera (fantasmas, brujería). Retornó la imagen diabólica en los 80’s, en el cine películas actual (“Al diablo con El Diablo”); el diablo se representa como mujer.
- “Desde el terrible mito satánico de la brujería hasta las infamias más corrientes a que se prestaban sus cuerpos insaciables, las mujeres eran consideradas las desorganizadoras del mundo. Por consiguiente, era necesario controlarlas con el máximo rigor. El sexo prohibido, las mujeres vigiladas; estos temas proclamaban que lo esencial sucedía en la esfera del cuerpo”[2]
SIMBOLOGÍA DEL DIABLO EN EL IMAGINARIO POPULAR
- El diablo en la cultura popular no aparece antes del siglo XII. Tiene su auge en siglos XV y XVI; y luego decae. Provoca el terror sobrenatural.
- Puede aparecer como perro negro. No se le nombra, (sería invocarlo), sino con otros nombres (“el Malo”, “el Patas de Cabra”, “el catrín”, “el chamuco”, etc.)
- Crítica a los capataces mestizos ricos: el charro negro.
- El diablo tiene su lado amable: puede enriquecer (aunque a cambio del alma), puede ser guardián ecológico (cuida las minas, los animales).
- Simboliza la rebelión (rock) la inconformidad contra el “status quo-”
- Cultos satánicos, a veces contra Iglesia.
- Deja de ser temido en los 50’s (cuando ya no se controla a los jóvenes). Regresa en los 80’s, haciéndose presente en el cine, en la música, en novelas.
[1] NEIL-SMITH Christopher. Los exorcistas. Editorial ATE.
[2] MUCHEMBLED Robert, Historia del Diablo. Siglos XII-XX. México D.F. Fondo de Cultura Económica 2002 2ed. p. 133.




