12. EL PRIATO I

I: El desesarrollo estabilizador (M.A.V. – A.R.C. – A.L.M).

A finales del avilacamachismo, la imagen revolucionaria de México era muy pobre en el consorcio internacional. Se pensaba en México como un país en donde todo se arreglaba a balazos: donde los caciques locales imponían a su arbitrio su voluntad; donde bandas armadas asaltaban a campo traviesa; donde los creyentes todavía eran asesinados sin más crimen que sus creencias religiosas; donde no había seguridad para los inversionistas extranjeros… Era necesaria mejorar la imagen y ceder el mando a los “cachorros de la Revolución”: pasar la estafeta, de los militares a los profesionistas civiles, jóvenes modernos (los licenciados), y así, limpiar la incipiente democracia de tan descarados fraudes (robo de urnas), industrializar el país y procurar cierta estabilidad económica. La II Guerra Mundial estaba acabando; pero aún quedaban en Latinoamérica grupos influyentes que simpatizaban con los países del Eje. Por eso, a Estados Unidos le era muy importante seguir –e influir- en las elecciones de 1946, resultando electo el Lic Miguel Alemán Valdez (MAV)[1]

  1. MIGUEL ALEMÁN VALDEZ
  1. Biografía.

Miguel Alemán Valdez nació el 29 de septiembre de 1900 en Sayula de Alemán, Veracruz.  Su infancia fue difícil por la situación económica de la familia, la cual tuvo que mudarse con frecuencia para facilitarle a Miguel sus estudios (Acayucan, Oluta, Coatzacoalcos, Orizaba, Ciudad de México). Estudió licenciatura en Derecho en la Universidad, titulándose en 1928. Tuvo como compañeros: Antonio Ortiz Mena, Gabriel Ramos Millán y otros, con quienes formaron un grupo de amigos para ir escalando. Se obligaron, mediante pacto, a prestarse mutua ayuda. Ya como abogado, defendió a los mineros de Pachuca y al sindicato de petroleros en Las Choapas, Veracruz. Con algunos de sus amigos, abrió una pequeña firma de abogados con especialidad en derecho laboral, ayudando a los mineros de Real del Monte y a los petroleros de El Águila. En 1931 contrajo matrimonio con Beatriz Velasco y tuvieron tres hijos

En 1929 ingresó al Partido Nacional Revolucionario. Gabriel Ramos Millán convenció a todos los socios del bufete a incursionar en el mundo de los negocios, para los cuales Alemán mostró grandes aptitudes desde pequeño. El licenciado Alemán adquirió, a un precio muy bajo, los terrenos de un rancho, en los que después se formó Ciudad Satélite. En 1933, Alemán dirigió la campaña presidencial de Lázaro Cárdenas en Veracruz, quien en reciprocidad, le dio la magistratura del Tribunal Superior de Justicia del Distrito y Territorios Federales. Ante el asesinato del Gobernador de Veracruz, aprovechando su cercanía con el general Cárdenas, fue nombrado candidato y elegido Gobernador de Veracruz en 1936, Integrando su gabinete con sus amigos y antiguos compañeros de estudio. Con ellos, mezclando política y negocios (“modernizar la administración pública y consolidar la política constructiva”). En 1945, el general Manuel Ávila Camacho sacó a Alemán de la gubernatura para hacerlo coordinador de su campaña presidencial y luego lo nombró Secretario de Gobernación. Con la muerte inesperada de Maximino, hermano del Presidente y rival suyo, presentó su candidatura a la presidencia de 1946, contendiendo contra Ezequiel Padilla, por el Partido Democrático Mexicano y por el Partido Acción Nacional; el Gral. Agustín Castro por el Partido Nacional Constitucionalista y el Gral. Enrique Calderón por el Partido Reivindicador Popular Revolucionario. Su opositor más fuerte fue Ezequiel Padilla, exsecretario de Relaciones Exteriores, preferido por Estados Unidos por su posicionamiento contra el fascismo; pero Miguel Alemán les demostró su disposición de secundar la campaña anticomunista de Truman, y fue así que obtuvo la presidencia, pese a acusaciones de fraude electoral.

Últimos años

            MAV recibió  algunos reconocimientos internacionales. El Presidente Adolfo López Mateos le asignó el Consejo Nacional de Turismo, ejerciendo este cargo por 25 años, hasta su muerte, acaecida el 14 de mayo de 1983, a sus 83 años.

            Su gestión pasará a la historia por haber fomentado la cultura de corrupción en nuestro país, incluyendo la educación superior; por iniciar el enriquecimiento personal desde la política, por solapar el narcotráfico y por ser informante de la CIA, etc., al punto de llegar a ser el hombre más rico de México.

 

Presidente de México (1946 a 1952)

 

Política económica

  • Nombró como Secretario de Hacienda y Crédito Público a Ramón Beteta Quintana, un excelente economista, fautor del llamado “milagro mexicano”: crecimiento sin inflación, el llamado “Desarrollo Estabilizador”
  • Se modificó el artículo 27 constitucional, en el que se otorgaba mayor extensión a la pequeña propiedad, para favorecer a los grandes propietarios.
  • Al incrementar el gasto público por obras de gran magnitud y por falta de inversiones en áreas productivas, el crédito externo se incrementó a 346 millones de dólares. Como resultado, el peso fue devaluado un 90% y se cotizó a $8.65 pesos por dólar.
  • Durante este sexenio, el país aumentó considerablemente su red de carreteras, vías férreas y obras públicas; se mejoraron los sistemas de riego, el reparto agrario y se favoreció la inversión privada. Se incentivaron los electrodomésticos, la compra a crédito y las industrias automotrices. Se Impulsó el turismo, sobre todo en el puerto de Mazatlán.

Política interna

  • Para organizar a burócratas y maestros, se fundó la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP).
  • En 1947 se creó la Dirección Federal de Seguridad, adscrita a Gobernación, contando con mecanismos de espionaje y recibiendo entrenamiento del FBI.

Política educativa y cultural

Política obrera y campesina

  • La política laboral del Gobierno fue antiobrera y anticampesina. Hubo algunas manifestaciones obreras protestando por el bajo salario y contra la imposición de líderes «charros», ilegítimos y corruptos. Entre el campesinado había gran descontento, ya desde la presidencia de MAC (cuando se disminuyó la dotación de tierras y se favorecieron las grandes haciendas).

LA IGLESIA

  • Siendo Gobernador de Veracruz, con el apoyo de Cárdenas, había puesto fin a veinte años del conflicto religioso en su Estado y concedió de buena gana la reapertura de las iglesias. Esto contribuyó a reafirmar su imagen de civilidad y modernización. Dejó de perseguir a la Iglesia; pero no modificó la normativa constitucional. Esto contribuyó a la simulación, pues como dijo Méndez Arceo: “quebrantó los artículos anticlericales de la Constitución y el pueblo, agradecido, le permitió quebrantar todos los demás artículos.”
  • La epístola “Rerum Novarum” de León XIII impactó al mundo, pues ahora la Iglesia se comprometía con la justicia hacia los trabajadores, pretendiendo arrebatar el monopolio de esta causa, a los marxistas. De ahí el entusiasmo que despertó el “Catolicismo Social”. En muchas diócesis se organizaron “Semanas Sociales”, “Congresos Sociales”, “Secretariados Sociales”, etc. La Acción Católica se especializó por sectores. Así, la ACJM, siguiendo la línea abierta por Mons. Cardijn para la JOC, se diversificó en la JAC (juventud de agricultores católicos), JEC (de estudiantes), JIC (intelectuales), JOC (obreros), JUC (universitarios). Destaca el Movimiento de Trabajadores Católicos (MTC) (cercana a los Obreros Guadalupanos); la Unión Social de Empresarios de México (USEM),[2] etc. No se puede dejar de mencionar al P Manuel Velázquez, incansable apóstol de este movimiento.
  • La Guerra Mundial le había reportado buenos dividendos a Estados Unidos (su economía pasó del 18% al 50% de la producción mundial), el contar con un enemigo poderoso (el nazifascismo). Al fin de las confrontaciones bélicas, Harry Truman (1945-1053) quiso mantener esta política, simplemente cambiando de antagonista: la amenaza fascista fue cambiada por la amenaza comunista. La “Guerra Fría” (en realidad, bastante calientita) ponía a elegir, entre la alternativa “Mundo Libre” y el “Comunismo Totalitario”, y presionaba para que se persiguiera a los “comunistas”. La Doctrina Social Cristiana, en principio, pretendía mantenerse en un proyecto intermedio, tomando, del Capitalismo, la Libertad, y del Comunismo, la Justicia (como una “socialdemocracia”); pero por las presiones anticomunistas, tuvo que hacer una distinción: en principio, al Capitalismo se le podría quitar su elemento “salvaje”; pero el Comunismo, por ser ateo, sería “intrínsecamente perverso.” Analizado en concreto el modelo, se acercaba a las corporaciones gremiales precapitalistas, que la inclinaban más hacia el fascismo, por las ideas del orden y del corporativismo (tenía recelo de Estados Unidos, por el protestantismo, el liberalismo y en general, el reprobado “americanismo”.
  • Miguel Alemán, siendo México aliado de Estados Unidos, tenía que secundar dicha política, y así creó un comité de actividades anticomunistas cuyo principal objetivo era hostigar a intelectuales y políticos de filiación marxista y a otros militantes de asociaciones políticas de dicha tendencia. Así, quedaron proscritos, por sus tendencias izquierdistas, el Partido Político Obrero y el Partido Popular. ​

El Partido Comunista Mexicano (PCM) conservaba mucho poder dentro del PRI, debido al influyente líder Vicente Lombardo Toledano. La Izquierda estaba irritada contra el Presidente, pues había traicionado a la Revolución Mexicana. Por esto mismo, MAV chantajeó a la Iglesia: la paz que el Gobierno le concedía esperaba, en reciprocidad, que ésta liderara la lucha anticomunista. Los obispos aceptaron, pues también le temían al comunismo ateo y perseguidor de la URSS de Stalin. En el Vaticano mismo, el Papa Pío XII secundado a la alternativa, traducida ahora como optar por “Roma o Moscú”. [3]

La Iglesia encomendando la lucha anticomunista a los “Secretariados Sociales” estatales.[4] Estos actores, por supuesto, no fueron los únicos. Algunos años más tarde, sectores de la ultraderecha aprovecharon la coyuntura, bajo el cobijo del arzobispo de Puebla, D Octaviano Márquez y Toris y de los empresarios textiles poblanos. Así aparecieron grupos porriles de jóvenes, auspiciados por sendas universidades: el MURO en la ciudad de México; los FUAS, de la Universidad Popular Autónoma del Estado Puebla (UPAEP); los TECOS, de la Universidad Autónoma de Guadalajara, etc. Un lamentable exceso de esta ideología fue el linchamiento de algunos trabajadores de la Universidad de Puebla. que fueron a acampar en las faldas de La Malinche, en el pueblo de Canoa. Alarmados por sermones virulentos del párroco-

  1. ADOLFO RUIZ CORTÍNEZ

(Veracruz,  1889 a 1973)

Biografía

  • Adolfo Tomás Ruiz Cortines fue el último de los presidentes de México que participara en la Revolución mexicana. Fue contador, militar, revolucionario y  político. Hijo de un agente aduanal de abolengo andaluz, muerto antes de que Adolfo naciera, fue criado por su familia materna. Cursó la primaria en la “Escuela Amiga” (dirigido por unos jesuitas), donde le inculcaron que el valor supremo era la honradez. Desde los 12 años estudio contaduría y sociología en el Instituto Veracruzano de Contabilidad; pero a los 16 años tuvo que suspender su carrera para apoyar económicamente a su familia. Esto no le impedía frecuentar el Café “La Parroquia” para jugar dominó, así como los locales donde se bailaba el danzón, los prostíbulos y el juego de béisbol, que aprendió a hacerlo bien.
  • En 1913, apoyó como civil a la Revolución Mexicana, contra el dictador Victoriano Huerta. Al triunfo de la revolución constitucionalista, en 1914, figuró como colaborador del Gobernador del Distrito Federal, Robles Domínguez, quien fue nombrado gobernador de Guerrero, y puso a ARC  como Oficial de Órdenes en el cuartel general de la División del Sur. Participó en algunas batallas a las órdenes de Jacinto B. Treviño. ​ En 1920 se incorporó al Plan de Agua Prieta y al desaparecer el gobierno de Carranza, entregó el tesoro nacional al presidente Adolfo de la Huerta. Con el grado de Mayor, en 1926 se dio de baja del Ejército Mexicano. ​
  • ARC tomó un curso de tres meses de estadística, impartido por el economista Daniel Cosío Villegas. Cuando Álvaro Obregón fue elegido Presidente, se creó el Departamento Autónomo de Estadística Nacional, ARC fue ascendido a director de Estadística Nacional. De 1926  a1935, pasó a ser Oficial Mayor del Gobierno del Distrito Federal, y luego, Diputado Federal por Veracruz. A principios de 1941 contrajo matrimonio con María Izaguirre, viuda y divorciada de su segundo matrimonio. En 1939 fue designado tesorero de la campaña presidencial de Manuel Ávila Camacho y en 1940 ocupó la Secretaría General de Gobierno de Veracruz con el entonces gobernador Miguel Alemán. De 1941 a 1944 se desempeñó como oficial mayor de la Secretaría de Gobernación de la que era titular Alemán. El puesto le permitió conocer a personas de todos los sectores (empresarios, líderes campesinos y obreros, etc.). Fue gobernador de Veracruz de 1944 a 1948. Una iniciativa de su gobierno fue contar con el pueblo, alentando las Juntas de Vecinos para las obras, comprometiéndose a que “por cada peso que pongan, el Gobierno pone otro peso”. En julio de 1948 se hizo cargo de la Secretaría de Gobernación. ​El 14 de octubre de 1951, Ruiz Cortines se lanzó como candidato a la Presidencia, por el Partido Revolucionario Institucional, teniendo como contendientes a Miguel Henriquez Guzmán del Partido Constitucionalista Mexicano; a Efraín González Luna por el PAN, y a Vicente Lombardo Toledano, por el PP y por el PCM. En las elecciones de 1952 salió electo como Presidente de la República.

Después de su administración

Presidió la Comisión Fideicomisaria de Metales no Ferrosos y la Nacional Financiera. Se retiró a la vida privada después de la muerte de su hijo en 1962 y no volvió a intervenir en la política nacional. Murió en el puerto de Veracruz el 3 de diciembre de 1973.

Presidente de la República

(1952 a 1958).

Sus principales virtudes como político fueron su intachable honradez y su austeridad en el gasto público. A sus 62 años tomo posesión presidencial en una ceremonia austera en el Palacio de Bellas Artes. Su discurso inaugural se centró en la justicia social. Advirtió sobre la «escasez de los recursos nacionales y la necesidad de usarlos con razonada moderación”. Reconoció las carencias de los ciudadanos y anunció un plan de emergencia: «poner al alcance del pueblo el maíz, el frijol, el azúcar o el piloncillo, las grasas comestibles, la manta, la mezclilla y el percal», advirtiendo que sus colaboradores «se sujetarían a patrones de honestidad administrativa y preocupación patriótica más rígidos que nunca” Hizo pública su declaración patrimonial, bastante modesta, ordenando que sus funcionarios hicieran lo mismo.

Economía popular    

       Medidas sociales antes de 1954

  • México tenía entonces 32,650.000 de personas; pero el 60% de la población recibía el 20% del ingreso nacional y 19 millones de campesinos vivían al día.
  • Para muchos, la única salida era irse de “espaldas mojadas”, es decir, a EEUU
  • Llevó el Seguro Social a todos los lugares del campo, vigilando el despilfarro en el gasto médico y medicinas

Obras importantes a partir de 1954 

  • Se aumentaron los salarios reales de los trabajadores
  • Se financiaron importantes obras petroleras, mediante la emisión de bonos, sin recurrir a la deuda externa (a su término, el sexenio dejó deuda por $798 millones de dls.)
  • Campañas exitosas para erradicar el paludismo, la tuberculosis y otras enfermedades.
  • Creó las “Juntas de Mejoramiento Cívico y Moral”, fomentó el ahorro nacional desde la niñez Y el Instituto Mexicano de Vivienda
  • Apoyó la construcción de caminos, redes ferroviarias, presas, escuelas y hospitales
  • A efecto de promover medidas para resolver la necesidad de casas habitación, creó el Instituto Nacional de la Vivienda; dio estímulos a la industria, particularmente a la mediana y pequeña; puso las bases para el desarrollo de la petroquímica e impulsó la creación de empleos. ​Conociendo los adelantos técnicos logrados en el campo de la energía nuclear, creó la Comisión Nacional de Energía Nuclear.

La Marcha al Mar

El Presidente, por su experiencia demográfica y estadística y por su conocimiento en su vida, sabía que México tenía la ventaja de sus 10,000 kms. en sus dos extensos litorales. Motivado por esto, puso en práctica el plan La Marcha al Mar, para desplazar los excedentes de población del altiplano a las zonas costeras y aprovechar los recursos marítimos. Implementó el Programa de Progreso Marítimo, destinándole $750 millones de pesos y mejoró o construyó 70 puertos. Se establecieron enlaces del Altiplano a las costas y comunicaciones interoceánicas, y se erradicó el paludismo.

Política Interna

  • El voto femenino.  Desde fines del siglo XIX se venía ventilando la necesidad de reconocer el derecho femenino al voto. A inicios de su Gobierno, en 1953, Ruiz Cortines envió una iniciativa de ley para reformar el artículo 34 de la Constitución, con la finalidad de reconocer el derecho de las mujeres al voto, y ya en las elecciones para diputados, resultaron elegidas cuatro diputadas (por los Estados de México, Nuevo León, Jalisco y Chiapas); aunque varios gobernadores renunciaron por sus desacuerdos con esta reforma.
  • Política hacia el Ejército. El Presidente disminuyó 2% el presupuesto al Ejército y acotó su poder. Tuvo conflictos con algunos generales, dispuestos a tomar las armas. Disolvió la Federación de Partidos del Pueblo -donde estaban organizados-, los expulsó del PRI y les dio de baja en el Ejército; aunque aceptó el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), donde otros generales se refugiaron.
  • La cuestión agraria. En este sexenio ya no quedaban tierras qué repartir; pero campesinos disgustados invadían tierras de algunos latifundios. El Presidente expropió tierras de algunos y en cambio, reprimió y encarceló a los líderes de otras invasiones. Por el otro lado, se dio cierto impulso al reparto agrario, se expropiaron latifundios de en manos de extranjeros; pero se respetó la pequeña propiedad. ​ También puso en práctica el Seguro Agrícola, para proteger a los agricultores de los desastres naturales y se impulsaron programas de Bienestar Social Rural.  ​

El Magisterio.

  • Muchos maestros de la Sección IX del SNTE estaban en desacuerdo con sus líderes y se revelaron, estando al frente Othón Salazar y Encarnación Pérez. En julio de 1956 los maestros se movilizaron negándose al ridículo aumento que ofrecía el líder “charro” Manuel Sánchez Vite. Abandonaron el sindicato y crearon el Movimiento Revolucionario del Magisterio. Los disidentes, encabezados por Othón Salazar, tomaron el edificio de la SEP. Organizaron una manifestación en la Plaza de la Constitución, en abril de 1958, siendo reprimidos por los granaderos, encarcelando a Othón Salazar en Lecumberri. Como la opinión pública apoyaba a os maestros, Ruiz Cortines les concedió algunas mejoras sociales.

Movimiento ferrocarrilero.

  • Los ferrocarrileros estaban muy inconformes con la política represiva de Jesús Díaz de León, secretario general del “Sindicato Nacional de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana”. Sus salarios habían bajado el 1.35%. Por esto, en 1958, los inconformes crearon la Gran Comisión de Salarios, y empezó a destacar el representante de la Sección XII, Demetrio Vallejo. El Gobierno pasó los $200 que ofrecía el líder charro; pero sólo $15, mientras los trabajadores exigían $300. El problema se heredó para el siguiente sexenio.

Educación

  • Se construyeron varias escuelas y se realizó una gran campaña contra el analfabetismo (era el 42%). Hubo algunas manifestaciones estudiantiles en 1954, pretexto para que se clausuraran la Escuela Nacional de Maestros y la Escuela Normal Superior, y varios planteles dependientes del Instituto Politécnico Nacional tuvieron que cerrar, por carencia de aulas y de instalaciones. Se impulsaron la educación primaria y especialmente, la politécnica y la universitaria, equipando las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México y subsidiando las  universidades del país. ​

CEIMSA

  • En 1956 se restableció La Compañía Exportadora e Importadora Mexicana S.A. (CEIMSA), que se había fundado desde 1937. Estaba destinada a los barrios más pobres de la Ciudad de México, llevando alimento básico (lenteja, arroz, frijoles, huevo, leche) a precios 30% o 40% más barato que en los establecimientos comerciales. Sin embargo, la corrupción la echó a perder.

La devaluación del peso

  • En 1954 surgieron problemas económicos debido a la ley antimonopolio y a la creación de CEIMSA, de modo que los empresarios no querían invertir en México. Todo esto propició las fugas de capitales y en que no se crearan nuevos empleos. El pueblo mexicano vivía en la incertidumbre y esto provocó la devaluación del peso a $12.50, durante la Semana Santa de 1954. ​

LA IGLESIA CATÓLICA ​

Después de la reconciliación con el Estado -favorecido en buena parte por la gestión del arzobispo primado Luis María Martínez- y gracias al apoyo dado a la lucha anticomunista -impuesta a México por Truman, después de la Guerra Fría-, la Iglesia Católica vivió este sexenio con gran empuje y tranquilidad. Era el tiempo del “modus vivendi”, en el que, aparentando radical separación, se deban encuentros clandestinos y discretos para acuerdos cupulares, entre sendos representantes del Gobierno y del Episcopado (“relaciones nicodémicas”, como las llamó el Arz. D. Sergio Méndez Arceo, recordando el encuentro nocturno solicitado por el escriba Nicodemo con Jesús).

A la Iglesia le estaba dando magníficos dividendos la política de reconciliación: fluyeron las vocaciones y los seminarios se llenaron, las organizaciones apostólicas laicales tuvieron numerosa membresía, hubo profusión de publicaciones religiosas, el clero obtuvo recuperación económica, etc. La pastoral sacramentaria se centraba en las ciudades (las que la migración interna hacía crecer enormemente). Hoy no resultarían increíbles que hubiese enormes colas para confesarse y comulgar los Primeros Viernes de cada mes; tampoco los concurridos ofrecimientos de flores en el mes de mayo, etc. Se tuvieron varias celebraciones solemnes con motivo de la proclamación dogmática de la Asunción de María en 1950 por parte de Pío XII.

La Iglesia velaba por la moralidad pública: en los templos, la Liga de la Decencia repartía hojitas con la clasificación moral de las películas exhibidas en los cines públicos (aparte de la censura del cura en los numerosos cines parroquiales). Pero esta moralina no era exclusiva de la Iglesia. En Estados Unidos estaban muy fuertes las asociaciones prohibicionistas de cuño evangélico hacia las bebidas alcohólicas y –con mayor razón-, para el consumo de marihuana (se consideraba esta droga tan aditiva como la morfina, como denunció en su Informe el alcalde de Nueva York, Fiorello Laguardia). La historia demostrará que estas prohibiciones más bien alientan su consumo (p. ej.: en los cafés, se servía alcohol en tasitas). No fue casual que aquellos fueran los tiempos de Al Capone y sus “gangsters”.

Si el camino de Miguel Alemán hacia la Presidencia fueron los negocios, la corrupción desde el Gobierno y las grandes obras en favor de las élites, el camino de Adolfo Ruiz Cortines fue la burocracia, la honestidad y la austeridad económica en bien de los sectores más empobrecidos. A pesar de esto, la economía del país tuvo un alto crecimiento. Los salarios de los trabajadores crecieron a un nivel superior al costo de la vida y se instituyó la gratificación anual del aguinaldo para los servidores públicos. Finalmente, el 1° de diciembre de 1958 entregó el poder a su sucesor Adolfo López Mateos. ​

  1. ADOLFO LÓPEZ MATEOS

(Atizapán de Zaragoza, Edo. De México 1909 a Ciudad de México 1969)

Biografía

Adolfo López Mateos (ALM) fue el menor de cinco hijos de Elena Mateos, su madre, de gran cultura, amante de la ópera y poetisa, proveniente de familia de liberales del siglo XIX (Francisco Zarco, Ignacio Ramírez “El Nigromante”, el camarógrafo Gabriel Figueroa). Ante una situación económica difícil, Adolfo pudo cursar la primaria en el Colegio Francés, de los Hermanos Maristas, gracias a la beca que le proporcionó una fundación. La familia vivió en la Colonia Santa María. Como amigo, fue fiel, amable y simpático. Obtuvo buenas calificaciones y desarrolló habilidades deportivas en futbol, box y buenas caminatas, en unión de algunos amigos. Entre 1923 y 1925, López Mateos estudió de manera irregular en la Escuela Nacional Preparatoria. En 1926, viviendo en Toluca, estudió la secundaria y el bachillerato en el Instituto Científico y Literario. Para costearse sus estudios, aceptó el puesto de bibliotecario. No se distinguió como un alumno brillante; pero destacó en la oratoria, el campismo y el amor. Gracias a su energía e inteligencia, se ganó el afecto de varios profesores, entre ellos el del licenciado Enrique González Aparicio, quién lo aceptó como pasante en su bufete y más tarde le consiguió un empleo en la Editora Popular, donde Adolfo reforzó su gusto por la lectura. El joven Adolfo, ya a sus 18 años, destacó como orador, en varios concursos, como el organizado por el célebre Ateneo de la Juventud (de donde salieron personalidades tan brillantes como Salvador Azuela, Xavier Villaurrutia. Jaime Torres Bodet y Salvador Novo) o compitiendo con oradores brillantes (como Enrique Ramírez Ramírez y Guillermo Islas Lea).

Incursión en la política

Con sus dotes oratorias, en 1929 impulsó la candidatura de José Vasconcelos para la presidencia; pero resultó ganador el Ing. Ortiz Rubio, desatándose entonces la represión a los vasconcelistas. De ahí que Adolfo tuvo que irse una breve temporada para Guatemala y luego a Chiapas, donde trabajó como periodista. En 1930 regresó a México y estudió en la Escuela de Economía de la UNAM, en la Facultad de Jurisprudencia. Se recibió de abogado en 1934 y estuvo litigando en asuntos agrarios, en la Unión de Estudiantes pro Obrero y Campesino. En 1941 se le eligió como director de educación extraescolar y estética en la SEP, y ese cargo, pronunció un discurso que impresionó a Isidro Fabela, el hombre fuerte del Estado. Entre 1944 y 1946 ejerció como profesor y director aquella institución. Nuevamente por influencias de Isidro Fabela, fue candidato a la Senaduría Federal como suplente, por el Estado de México, y cuando Fabela dejó la senaduría, debido a su nombramiento como embajador a la Corte Internacional de La Haya, y ALM ocupó su lugar. Desde este puesto, destacó como orador en reuniones de la UNESCO y en la junta de cancilleres en EEUU, etc. Durante el sexenio de Ruiz Cortines fungió como secretario de Trabajo (1952-1957). Se postuló como candidato para la Presidencia de la República, logrando vencer a su rival Luis H Álvarez.

Sus últimos años

En 1965 le sobrevino un ataque cerebral que le hizo renunciar al cargo. Se le diagnosticó “aneurisma cerebral”, siete de ellas. El Dr. James Leonard Poppen, de Boston, lo operó el 26 de noviembre de 1965, Su cuerpo quedó inmovilizado, perdió el habla y pasó dos años en estado vegetativo por muerte cerebral. Falleció el 22 de septiembre de 1969 en la Ciudad de México a la edad de 60 años de edad.

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA (1958-1964)

  1. Política Económica
  2. ALM encontró la economía en situación crítica, con déficit en la balanza comercial y la dejó en auge –el “milagro mexicano”-, gracias al pragmatismo del secretario de hacienda, Antonio Ortiz Mena: se obtuvo crecimiento sin inflación, y equilibrio de las ganancias empresariales con las reivindicaciones sociales.
  3. Hasta entonces, la generación de electricidad la generaban empresas extranjeras; pero el 27 de septiembre de 1960, López Mateos nacionalizó la industria eléctrica y se creó la “Compañía Mexicana de Luz y Fuerza”
  4. Economía Social
  5. El Desarrollismo

En este tiempo, Latinoamérica comienza a tener conciencia de su unidad continental. Hasta entonces, cada país se ocupaba de su territorio y no se tomaban en cuenta otros países y menos aún, una unidad continental. Ahora, al conocer la problemática de los distintos países del subcontinente, fue notoria su gran similitud, y no se podía menos que atribuir situaciones comunes a causas comunes, es decir, la infame dependencia respecto a los Estados Unidos. En aquel tiempo, había un factor que agravaba el malestar: el precio de las materias primas había bajado; mientras que la Unión Soviética aumentaba sus ayudas a Latinoamérica. Por lo tanto, las campañas anticomunistas ya eran contraproducentes.

La irritabilidad continental se evidencio en el famoso viaje –muy bien preparado-  del presidente Richard Nixon en 1958. Pero, cuando en Venezuela (donde Estados Unidos, recientemente, había derrocado al dictador Marcos Pérez Jiménez), la caravana de Nixon fue atacada por la muchedumbre y el vehículo presidencial, fue volcado. El Presidente norteamericano percibió que la actitud congraciante tenida durante el alemanismo -el famoso “Mister Amigo” y la película propagandista de Walt Disney, “Los Tres Caballeros” (los inseparables amigos: el gallo mexicano, el loro brasileño y el Pato Donald norteamericano)- había dejado de ser creíble. El Gobierno norteamericano notó que el anticomunismo ya no se aplicaba y que era necesario cambiar la política hacia el Sur.

Fue entonces que John F Kennedy, recién llegado a la Presidencia el 13 de marzo de 1961, convocó a una “Alianza para el Progreso”, destinando 20,000 millones de dólares en 10 años, para el desarrollo de la región («mejorar la vida de todos los habitantes del continente«). Este fondo se obtendría reuniendo varias ayudas dispersas, a través de la Fundación Panamericana de Desarrollo. La palabra “Desarrollo” pasó a ser un oráculo mágico de aquel tiempo. Según los teóricos desarrollistas, ante la modernidad, todos los países modernos tendrían que atravesar por tres etapas: Subdesarrollo – Período de Despegue – Desarrollo. Se pensaba que, con ayuda tecnológica y créditos generosos, Latinoamérica pronto sería una región próspera y feliz.

  • LA CEPAL

   En 1948 se creó la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) -una de las cinco comisiones similares de la ONU- para apoyar el desarrollo sustentable de este continente, teniendo su sede en Chile. Los principales objetivos de esta Comisión fueron la cooperación para la integración a escala regional, la planificación de proyectos de cooperación técnica, la organización de Conferencias y reuniones intergubernamentales y de expertos, etc. En 1950, el sociólogo argentino Raúl Previsch asumió la Secretaria Ejecutiva, que hasta hace poco desempeñó exitosamente la mexicana Alicia Bárcena Ibarra.

  • Política Social
  • En este sexenio se creó el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), para dar servicios médicos, pensiones y jubilaciones a los burócratas del sector público.
  • Se decretó el derecho que tiene el trabajador sobre una parte de las ganancias, recibir un aguinaldo a fin de año, en base de los días trabajados.
  • Gracias a la capacidad de su esposa, la maestra Eva Sámano de López Mateos, se creó el Instituto Nacional de Protección a la Infancia, antecesor del DIF. Se difundieron los desayunos escolares en las escuelas públicas, con que se combatió la desnutrición infantil.
  • Obras Públicas
  • Se construyeron, el Centro Hospitalario Veinte de Noviembre (del ISSSTE), Unidades habitacionales tales como el Conjunto Urbano Nonoalco Tlaltelolco, el Conjunto Habitacional Unidad Independencia, la delegación Magdalena Contreras, los primeros edificios del Instituto Politécnico Nacional y la autopista México-Puebla
  • Política de Gobernabilidad

Una crítica a su Gobierno es la represión de las protestas sociales (en realidad, los problemas habían sido heredados del Gobierno anterior). La violencia de las represiones y los homicidios concomitantes, constituyeron la llamada “guerra sucia”, iniciada en este período.

  1. Represión a ferrocarrileros.

Las movilizaciones de ferrocarrileros continuaban, y en marzo de 1959 se declararon en huelga en todo el sistema ferroviario del país, pues se extendió a otros sindicatos del gremio. El Gobierno encarceló a los dirigentes y despidió a muchos trabajadores. Entre los detenidos, estaba el Secretario General del Sindicato de Ferrocarrileros, Demetrio Vallejo, encarcelado en Lecumberri.

  • Represión a maestros.

       De igual forma, el levantamiento de los maestros, iniciado en el sexenio anterior, continuó quizás con más fuerza, con el claro liderazgo de Othón Salazar. Con el pretexto de que se alteraba la paz pública, se aprehendieron a líderes magisteriales y estudiantiles del Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM), adjudicándoles el delito de “disolución social”

  • Represión a campesinos

     La represión también se dejó sentir en el medio rural, sobre aquellos líderes agrarios que criticaban la política agraria del Régimen, asesinando a algunos, como Lucio Cabañas y Rubén Jaramillo y su familia, sacándolos de su casa y asesinándolos el 22 de mayo de 1952, en Xochicalco, Morelos.

  • Política Educativa y Cultural

Gracias a las capacidades de otro miembro insigne del Gabinete –el Secretario de Educación pública, Jaime Torres Bodet-, en el sexenio se impulsó mucho los aspectos educativo y cultural. En lo posible, se trató de equilibrar a los conservadores y los progresistas.

  • Se crearon importantes museos: el Museo Nacional de Antropología, (en el bosque de Chapultepec), el Museo del Virreinato en el Convento de Tepotzotlán, el Museo de la Ciudad de México, el Museo de Arte Moderno, el Museo de Historia Natural, etc.
  • Se formó la Comisión Nacional de Textos Gratuitos, en 1959, que publicaba los libros de texto para los alumnos de la educación primaria y se reconoció el derecho a la educación pública, en consonancia con la educación laica y gratuita normada por la Constitución. El pilar educativo eran los maestros y maestras, considerados por el Presidente como un “ejército de evangelizadores laicos en permanente lucha contra la ignorancia.” En este sexenio, la educación pública y la educación privada se equiparaban en calidad
  • La revista Política, iniciada en 1961 tuvo amplia popularidad, y en ella escribieron famosas personalidades de la política y la cultura.
  • Política Exterior
  • El Presidente realizó sendas visitas oficiales por varias naciones, para posicionar al país: Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Chile, Indonesia, Filipinas, Japón, India, Belice, etc., etc. (de allí su mote, “López Paseos”).
  • Obtuvo del Comité Olímpico Internacional, que la sede de las XIX Olimpiadas fueran en la Ciudad de México en 1968.
  • Rompió relaciones con Guatemala (y estuvo a punto de declararle la guerra), debido a que una flotilla de aviones del ejército de aquel país, acribillara a unas embarcaciones de pescadores matando a cinco de ellos.
  • López Mateos negoció con John Kennedy la devolución del territorio “El Chamizal”, debido a que, por variaciones del Río Bravo, su cause se había adentrado en Estados Unidos. El Presidente Kennedy visitó la ciudad de México en 1962.
  • Aunque López Mateos se declaró “de extrema izquierda”, en 1962, condicionado por el anticomunismo tan introyectado en ciertos ambientes, declaró que la política de Cuba era “ajena a las aspiraciones y valores de los pueblos latinoamericanos”.
  • La Iglesia Católica

En general, la Iglesia siguió disfrutando de la misma tranquilidad del sexenio anterior; aunque tuvo algunos conflictos con el Gobierno, principalmente por los textos gratuitos, debido a su orientación laica.

  1. Pastoral Social–

La nueva coyuntura presentaba a la Iglesia otros desafíos. La ampliación de perspectivas -ahora a nivel continental- No podía estar al margen de “la Década de Desarrollo”. La Iglesia también estuvo presente, incluso desde los más altos niveles jerárquicos: Juan XXIII publicó su famosa encíclica “Mater et Magistra” (15 de mayo de 1961) y Pablo VI, la “Populorum Progressio” (26 de marzo 1967), ambas aportaron al desarrollismo su fundamento teológico.

  • En México, la Pastoral Social[5] no quedó al margen, debido a la incansable labor del P Pedro Velásquez, con su red de Secretariados Sociales y la organización de numerosas Semanas Sociales, Congresos y asociaciones especializadas, como la Unión Social de Empresarios de México (USEM).
  • La Iglesia Latinoamericana

Al igual que en lo político, también a nivel eclesiástico, países y diócesis fueron cobrando conciencia de su pertenencia común al subcontinente latinoamericano. Problemáticas afines requieren soluciones afines, y no fue difícil detectar la causa común que explicaría el porqué, siendo Latinoamérica una región con grandes riquezas naturales, la mayoría de su población fuese pobre. La causa más obvia era la dominación estadunidense. Salir de esta hegemonía requerirá de un trabajo ampliamente organizado, incluyendo las Iglesias.

  • La CELAM

Para cobrar esta conciencia de pertenencia continental, fue la organización de las Conferencias Episcopales Latinoamericanas (CELAM). Ya en 1955, con motivo del Congreso Eucarístico Internacional, en Río de Janeiro, el Papa Pío XII convocó la I Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en la que se ventilaron algunos problemas intraeclesiales comunes (la secularización, disminución de vocaciones, influencia del comunismo entre obreros y estudiantes, etc. De allí surgió el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), teniendo como presidente al arzobispo de Río de Janeiro, cardenal Jaime Barrios Cámara y como vicepresidentes, los arzobispos Miguel Darío Miranda (de México) y Manuel Larraín (Talca, Chile), cuya tarea principal en este tiempo fue la vinculación y estudios entre las diversas Conferencias Episcopales nacionales. 

  • Sociología de la Religión

   Para la conciencia de la problemática sociopolítica de la región, mucho contribuyeron las investigaciones sociológicas de la Federación Internacional de Investigaciones (FERES, 1958-1976), una red de la sociología de la religión entre América Latina y Europa, fundada por el célebre sociólogo de la religión belga, François Houtart. A partir de 1964, la Federación tuvo su base en Bogotá, contando con la gestión del sociólogo colombiano, Gustavo Pérez. Se propusieron elaborar un proyecto científico que coadyuvara al compromiso social, desde las premisas de la Teología de la Liberación. Otro proyecto similar -aunque en principio, se trató de un programa para enviar misioneros a América Latina- fue la fundación de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA) a fines de los años 50’s, la cual editó varios estudios sociológicos sobre la situación de la Iglesia en Latinoamérica.

            A pesar de la represión de líderes populares, gracias a su carisma personal, su carácter jovial y algunos grandes logros, como la expropiación de la Industria eléctrica y su política social, Adolfo López Mateos es quizás el de mayor popularidad entre los presidentes del siglo XX.


[1] En este texto, para el ahorro del espacio y evitar redundancias, utilizaré las conocidas iniciales de los Presidentes.

[2] En mi parroquia Corazón de María, de Monterrey, la empresa La Vidriera de la familia Garza Sada, construyó una colonia para sus empleados de confianza, dándoles vivienda, sendos colegios dirigidos por religiosos o religiosas para niños y para niñas, jardín, biblioteca, templo, etc,

[3] Su recelo al Comunismo perseguidor era evidente:  en Rumania había 8 obispos encarcelados; en Polonia 700 sacerdotes y obispos presos: en Yugoslavia, 400 sacerdotes asesinados; en Hungría, el encarcelamiento aislacionista y tortura al Cardenal Midzenti- En España, 1,200 sacerdotes muertos en la guerra civil.

[4] Manuel Velázquez afirmaba: “Es verdad que la Iglesia no puede ser comunista… pero tampoco, anticomunista”. Lo importante era la defensa de las justas reivindicaciones obreras, más que pelearse por liderazgos.

[5] El nombre de “Pastoral Social” fue dado por el P Pedro Velázquez, que fue exitoso para toda la Iglesia.

Presentación del libro «El Padre Enrique Marroquin y la Contracultura en México»

Hace un año, en aquella espléndida conmemoración de 50 años de Avándaro, percibí –como probablemente también mis contemporáneos sobrevivientes- que estábamos en el cierre de una época. Nostalgias aparte, por fortuna, también pudimos constatar que, entre las nuevas generaciones, hay sectores que no son ajenos a nuestros sueños utópicos de antaño, y como me comentó Alberto Rodríguez (Beto Cronopio), el autor del libro que ahora presentamos, es momento de pensar pasar la estafeta a nuestros relevos, y este texto podemos verlo como un legado.

Este libro nos ofrece una recopilación cronológica de varios articulitos o entrevistas, lo que me permitió ver cómo fueron tomando forma testimonios, recuerdos, lecturas y reflexiones de un cura treintañero que, como dice Esteban Cisneros en el prólogo, rehuía actitudes apologéticas, dogmáticas, proselitistas o clericalistas, pues yo, simplemente, acompañaba a aquellos jóvenes “xipitecas”, aprendiendo de ellos. El prólogo también menciona que este movimiento fue para mí como un “signo de los tiempos”, categoría teológica, en referencia al rumbo que marca la dirección por donde el Espíritu va actuando en la historia. Pero como el Espíritu de Cristo no es el único que actúa, sino también el espíritu del Anticristo, se requiere de la vigilancia epistemológica para discernir el trigo de la cizaña. De ahí la observación acuciosa y el espíritu crítico, utilizando mi bagaje conceptual de cura treintañero.

Este “relevo de estafeta” no se imaginaría como mera continuidad de lo que nos tocó vivir. Nuestro contexto es irrepetible: la emergencia de la juventud como sujeto histórico y su protesta contra un moralismo caduco, la ilusión revolucionaria, aquí el movimiento estudiantil del 68 y su represión, en el hipismo gabacho, la injustificable guerra de Vietnam y las luchas no-violentas por los derecho civiles, de Luther King (de ahí el lema “Paz y Amor” hippi); aquí una clase media en su afán consumista de los nuevos electrodomésticos, justo cuando, paradójicamente, disminuían las oportunidades de adquirirlos (de ahí el anticonsumismo xipiteca).

Con esperanza y expectativa, vemos hoy a jóvenes que tienen otros sueños parecidos; en otro contexto: las redes sociales y su fragmentación. Amenaza de distopía realista e inminente.

Con toda humildad, les recomendaría algunas de las propuestas por Peter Bergier, a modo de lecciones aprendidas de nuestro fracaso.

Recomienda que las contradefiniciones impliquen formas de desafiliación y de oposición al Sistema, las cuales habrían de ser más sociales que individuales: aquellos pequeños guetos de apariencia estrafalaria resultaron inocuos al sistema, el cual medró con ellos (el rock como “el mayor negocio del siglo XX”)

Evitar que la rebelión contracultural sea adaptativa al sistema, sino que más bien lo toque en su núcleo central (hay contraculturas inocuas, como los menonitas o los neonazis)

Que ofrezca formas de acción y proyectos de vida que incorporen estructuras alternativas (como fueron las comunas hippies), de modo que en caso de que se acentúe la crisis distópica que se vislumbra, la contracultura podría ser como anticipación embrionaria para nuevos estilos de vida ya en gestación (ecología, new age, no-violencia, anhelos de paz “Arcas de Noé” acuarianas).

Link para comprar el libro: https://www.amazon.com.mx/Enrique-Marroquin-Contracultura-M%C3%A9xico-Spanish/dp/B0B6L3Q3VM

PASTORAL JUVENIL VOCACIONAL[1]

El desafío de la modernidad


I CRISIS EN OCCIDENTE DEL CATOLICISMO Y DE LAS VOCACIONES

Hecho de vida

Un ejemplo personal: pasé 15 años como maestro en el Instituto de Formación Filosófica Intercongregacional de México (IFFIM), institución donde dieciocho congregaciones religiosas se encargan de los estudios filosóficos de sus formandos. En los primeros años como maestro, tenía tres grupos de 25 alumnos cada uno; más tarde se redujeron a dos grupos de 25 alumnos y luego a uno solo. En 2021, último año en que impartí clases, tuve un solo grupo, de 10 alumnos y en total eran 35 (para 15 maestros). Algunas casas de formación –varias ubicadas en grandes terrenos a las orillas de la ciudad- están siendo vendidas. Es evidente que la vida consagrada en México, ha dejado de ser atractiva para las nuevas generaciones.

Crisis de práctica religiosa.

  • El problema no es exclusivo de la Provincia claretiana, ni de algunos institutos (incluso los más importantes la padecen), ni tampoco es exclusivo de nuestro país (el fenómeno es más angustioso en otros países católicos occidentales). La crisis no es sólo del sector juvenil de la población, pues las estadísticas registran disminución de filiación confesional y de práctica sacramental: sólo el 50% de las parejas católicas en México se casan por la Iglesia. En 1950, los católicos pasabamos del 99% de los mexicanos, y en el 2020, éramos el 77.7%, con tendencia hacia la baja (22 puntos porcentuales en 70 años).
  • Esta crisis de la práctica religiosa se circunscribe más bien países euroamericanos. A Latinoamérica llegó más tarde, por su reservorio de religiosidad popular; pero ahora, el consumismo occidental aprendió a aprovecharla convirtiéndola en folklore, o a degradarla en magia o en mercancía. Por lo mismo, las nuevas generaciones ya no se identifican tanto con sus prácticas. La crisis vocacional no se resiente tanto en las Iglesias católicas de Asia y África: hay regiones -de la India, del sudeste asiático, de la Polinesia y de África, que son una reserva vocacional, al punto que se habla de la “orientalización de la vida religiosa”.

El discurso religioso se desplaza del templo a las aulas

  • Esta crisis no significa que a la población abandone la fe, ni que deje de interesarle lo que el cristianismo opine acerca de los principales problemas que les inquieta. Un indicador de esto, son las numerosas investigaciones que se realizan en el campo de las ciencias sociales: cada año, en México, hay ocho congresos de investigadores sobre lo religioso, y en muchas universidades hay algún centro de estudios de ciencias sociales y religión. Cuando estuve participando en el medio académico mexicano, la religión fue el tema que suscitaba mayor interés, quizás debido al tipo jacobino de laicismo jurídico de México, que extendía la prohibición de hablar de este tema en las aulas, a hablar de lo religioso como fenómeno social, lo cual afectaba al desarrollo científico del tema, respecto a otros  países latinoamericanos.

Inquietudes religiosas insatisfechas  de la juventud actual

  • Platicando con un maestro de preparatoria, me decía que sus alumnos tienen muchas inquietudes religiosas; pero que nadie los escucha: sus padres no lo hacen -sea por no sentirse capaces o por no querer dedicarles tiempo para este asunto irrelevante-. En las librerías, el estante que suele haber sobre religión, está ocupado por tendencias religiosas orientalistas o de evangélicos, y en cuanto a las librerías católicas (que los jóvenes no frecuentan), la mayoría de sus publicaciones, salvo pocos importantes escritos teológicos o espirituales, son textos catequéticos de la teología oficial y no abordan las grandes cuestiones de nuestro tiempo. Al último a quien consultan es al párroco.

II  INCULTURACIÓN DEL EVANGELIO

La catolicidad de la Iglesia implica la inculturización del evangelio, del carisma y de la misión. Esto es parte del ser de la Iglesia misma. El destino misionero “ad gentes” se cumplía en una situación distinta y distante de donde se dio la llamada -otra cultura, otra época, otro contexto-. Por tanto, había que salir de la propia “zona de confort” e “ir a la periferia”. La crisis vocacional hizo que aquel eurocentrismo occidental se haya debilitado, pues ahora, los países “evangelizados” (Iglesia “en misión”) se fueron volviendo países “evangelizadores” (Iglesia misionera), y en los países “misioneros” se ven párrocos de razas “de color” atendiendo la feligresía “blanca”.

INCULTURACIÓN DE LAS ÉPOCAS Y DE LOS TIEMPOS: LA MODERNIDAD

  1. LA SECULARIZACIÓN[1]

La “inculturación” de la fe no se reduce a los espacios geográficos, sino también a los tiempos históricos. Desde hace ya unos tres o cuatro siglos, Occidente derivó hacia la emergente cultura  de la modernidad: el agotamiento de la monarquía y su alianza “trono y altar”, el liberalismo de los siglos XVII y XVIII, los avances de la ciencia y de la técnica, la filosofía positivista de Augusto Comte (veía el “estadio religioso” como “la infancia de la humanidad, producto del miedo y la ignorancia”); [2] el desarrollo de las ciudades, el aumento del nivel de conocimiento y escolaridad, el ansia de libertad y el rechazo de la población a ser controlada, la emancipación del Estado respecto a los controles eclesiásticos, etc. Todo esto generó un cambio cultural importante, la “secularización”: aquel proceso irreversible, por el que las “culturas sacrales” pasan, de una sociedad centrada en la religión, a otra donde lo religioso ha perdido relevancia:

  • En las culturas sacrales  (con sus “cuatro emes”: maravillosismo, milagros, misterio, magia). La religión era la cosmovisión compartida por todos, con la firme adhesión del sentido común. La Iglesia, rica y poderosa, informaba todos los sistemas culturales y se encargaba de muchas funciones sociales: la educación, los registros demográficos, el arte, la beneficencia social, la regulación de la sexualidad (los matrimonios), la legitimación y deslegitimacion de la autoridad política (si el rey desobedecía al obispo, este lo excomulgaba, con lo que se le dispensaba al pueblo la obligación de obedecerlo) y hasta la dieta alimenticia (la cuaresma).
  • En las sociedades seculares hay poca asistencia al templo, los sacramentos son meros signos de status, faltan vocaciones a los seminarios, disminuye la influencia de la Iglesia, el Estado se emancipa de los controles eclesiásticos, etc. Estas sociedades tienen las siguientes características:
    • Racionalización:Las sociedades son más burocráticas y menos jerárquicas; las verdades no se aceptan por autoridad, sino por coherencia argumentativa.
    • Diferenciación funcional:la religión se relega a una sola área específica. Las funciones que antes ejercía la Iglesia ahora son sustituidas por instituciones autónomas, independientes (los sacerdotes asumen roles de sicólogos, trabajadores sociales, entrenadores deportivos, etc. Ahora la Iglesia se pertrecha en la erótica, como último bastión… y que ya la sexología actual se lo disputa). Las Iglesias dejan de ser las que legitiman y pierden plausibilidad y monopolio del control social. Las anteriores tareas de las que se ocupaba la Iglesia, ahora son llevadas por instituciones especiales más pragmáticas (registro civil, panteón civil, hospital civil, escuela pública), la autoridad moral de la Iglesia es sustituida por éticas seculares, etc.
    • Individuación: el capitalismo, a fin de explotar mejor al trabajador, lo “libera” de los apoyos corporativos que regulaban su vida cotidiana (familia, poblado, parroquia, gremio). El individuo queda fragmentado e inerme, y se refugia en la religión, pero separada de las Iglesias; como cosa de la vida privada.
  • Secularización y cristianismo.
    • Algunos analistas ven en el judeocristianismo mismo, el origen de la secularización: La creencia en la creación “desencantó” a la naturaleza y a la consecuente idolatría: ni el sol, ni la luna, ni el cocodrilo, ni el rayo… son deidades, sino simples creaturas de Dios y no imágenes de piedra o de madera. La predicación de los profetas se oponía al fetichismo del dinero (Mammón) y a los ídolos de la fertilidad (Baal). Jesús la retoma esta misma denuncia y deslinda: “el que sirve a dos señores, con alguno queda mal: no se puede servir al mismo tiempo, a Dios y al dinero”, o confronta los “tabúes” de las “impurezas” de los fariseos; contrapone la compasión a la Ley (convertir el Sábado, de día festivo del Señor, a agobiante impureza tabú).
    • El viejo “Estado Confesional” corrompió a la Iglesia, debido a su connivencia con el poder temporal, le delegó el control al pueblo y el sometimiento a las autoridades neoliberales.
    • La evangélica “opción por los pobres” es retorno a lo más auténtico del Evangelio
  • EL ESTADO LAICO
  • El “Estado laico” es una adquisición de la modernidad. Se contrapone al “Estado Confesional”, es decir, a la “Alianza Trono y Altar”, como la que se dio a partir de la legación de Constantino (los Estados Pontificios). Al inicio, la Iglesia era una institución más fuerte que las monarquías. El obispo coronaba al rey, y el Papa al emperador. Este esquema se mantuvo incluso después de la Reforma de Lutero: para evitar confrontaciones bélicas, se llegó al acuerdo: “cujus regis, ejus religio” (“la religión oficial de cada Estado, será la que tenga el rey).En la Nueva España asumió la forma del “Patronato Real”: los Reyes Católicos eran los responsables de la Iglesia Colonial (envío de misioneros, construcción de templos y conventos, cobro del diezmo, monopolio católico, etc.), a cambio de que el Papa, para nombrar obispos, tuviera que elegir entre la terna que la Corona le enviara. Este modelo terminó con el Galicanismo, cuando el poder real trató de imponerse sobre la Iglesia (los conflictos de investiduras):
  • El Estado Laico, en una sociedad plural como la del México actual -en la que los católicos ya sólo somos el 75% de la población-, ninguna denominación (religiosa, agnóstica o atea) tiene el derecho de valerse del aparato de Gobierno para imponer a toda la sociedad su propia visión del mundo. A la Iglesia católica en México le cuesta mucho trabajo renunciar a sus privilegios, y recurre a la filosofía jurídica del “iusnaturalismo” o “derecho natural” (aun cuando los católicos ya no fuésemos mayoría, la Iglesia no puede aceptar leyes inmorales, sino que nos guiamos por la “ley natural”, es decir, la que Dios escribió en la naturaleza misma y que todo mundo la conoce por instinto). Se objeta que según épocas o culturas, muchas veces se confunde esa “ley natural” con costumbres dominantes (para Locke, la propiedad era derecho natural, en otras partes lo es la subordinación de la mujer al varón). Por eso, el “positivismo jurídico” parece más práctico para la convivencia social, en aquellas sociedades donde existan concepciones éticas o religiosas opuestas, con tal de que las defiendan con argumentos suficientes. El Estado laico tiene que velar para que ninguna institución imponga su opinión a toda la sociedad, ni le corresponde optar por alguna de las partes, sino más bien convocar a todas, para que lleguen a un acuerdo, desde la “ética de los mínimos”.
  • LOS DERECHOS HUMANOS
  • La modernidad comenzó con la Revolución francesa, uno de sus legados fundamentales fue la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente, el 26 de agosto de 1789. Dicha Declaración fue muy bien recibida y actualmente tiene un valor universal. El mundo acordó reconocer a todos los humanos los derechos civiles y políticos que han de tener cabida en cualquier democracia moderna.
  • La primera generación de los derechos humanos: Los derechos civiles y políticos,  reconoció las libertades  de pensamiento, de expresión, de mercado, etc: La primera modernidad fue gestada por el Primer Mundo para la legitimación del Capitalismo.
  • La segunda generación de derechos humanos: Los derechos económicos y sociales. Los DH “de primera generación” fueron creación del “Primer Mundo”, y en el clima de la “Guerra Fría”, de la posguerra, utilizarlos para desprestigiar al “Segundo Mundo” -la URSS y el bloque socialista, incluyendo a China y a los países europeos de la órbita soviética- aprovechando las inocultables violaciones a los derechos humanos de aquellas las tremendas dictaduras (las atroces persecuciones religiosas durante el comunismo leninista-stalinista).  Para ello, requerían el reconocimiento de todos los países. Pero este bloque condicionaba su firma de aceptación a la Declaración Universal, a la aceptación del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) (derechos laborales, derechos a la vivienda, a la alimentación, la salud, a la no-discriminación, etc.). De modo que los países occidentales se vieron en la necesidad de incluir estos derechos, y sólo así se pudo firmar en la Declaración de las Naciones Unidas de 1948.
  • La Tercera Generación de derechos humanos -los de “solidaridad” o “derechos colectivos”- proclaman los derechos a la paz, al desarrollo, a un ambiente sano, a la asistencia humanitaria (al apoyo internacional ante desastres naturales, guerras), etc.
  • “La Cuarta Generación son lo derechos diferenciados”: si los derechos anteriores obligaban a todos los humanos, por igual o en colectividad, ahora obligan de forma diferenciada: el respeto a los diferentes: los ancianos, los niños, los negros, los minusválidos, las mujeres, los homosexuales, de los pueblos indígenas, etc. (Ahora se pretende extender derechos a los no humanos: la Madre Tierra, los animales, etc.).

Todo este conjunto de derechos han ido sensibilizando a las personas, especialmente jóvenes, concientes de lo afirmado en la Declaración de Viena de 1993: “Todos los derechos son universales, indivisibles e interdependientes y están relacionados entre sí”.

III  LA CRISIS VOCACIONAL EN OCCIDENTE

DESDE LA CULTURA MODERNA

  • Si la crisis vocacional no es exclusiva de la Provincia claretiana de México, sino que es común a todos los institutos religiosos;
  • si tampoco es exclusiva de México, sino de los países de Occidente, y no de otros continentes;
  • si la crisis no es únicamente vocacional, sino que afecta a la práctica religiosa y a la disminución de católicos en general,
  • si esto no indica que haya desinterés por lo religioso (el creciente interés por el tema religioso en el medio universitario y académico)

Entonces, queda la hipótesis de que esta crisis obedece a una falta de inculturación pastoral ante la cultura emergente: la “modernidad”.

Esto ya se había demostrado en el Concilio Vaticano II: El evento empezó a despertar gran interés en los mass-media, cuando el Papa Juan XXIII hizo su conocida proclama: “Abramos las ventanas para que entre el aire fresco de la modernidad”. A partir de esta declaración, el Concilio sacudió de la inercia en que se había pertrechado la Iglesia, sintiéndose acechada, como una fortaleza, justamente, debido a la modernidad. La renovación conciliar provoco entusiasmo en los sectores progresistas, y a la vez, temores y confusión entre los conservadores, dividiéndose así la Iglesia. Este gran “tsunami” arrollador, en Latinoamérica, después de reafirmarse en la II CELAM de Medellín, se fue desvaneciendo a partir de la CELAM III de Puebla, cuando las fuerzas tradicionalistas –golpeadas; pero no vencidas, y apoyadas por la Nueva Derecha neoconservadora y neoliberal- lograron recuperarse y elevar al solio pontificio al Papa Juan Pablo II, y que actualmente, ahora contra el Papa Francisco, están volviendo al ataque.

En este contexto cuando resuena la voz del Papa Francisco, con esta obviedad:

“El modo en que estábamos acostumbrados a desarrollar esta pastoral [“Juvenil Vocacional] en la Iglesia ya no va más, porque no responde a las inquietudes, necesidades, problemáticas y heridas de los jóvenes”. (Papa Francisco, “Christus Vivit”).[3]   

Cambios en la realidad juvenil de México.

La situación de la juventud en México es muy distinta actualmente respecto a la que teníamos los claretianos mayores hace apenas 50 años, cuando entramos al seminario:

  • La Iglesia ya perdió el control social: cuando Ruiz Cortines, había enormes colas de penitentes para confesarse y poder comulgar los Primeros Viernes, y los jóvenes teníamos que presentarles a nuestros padres la calificación de las películas en cartelera, publicadas por la Liga de la Decencia, distribuidas en los templos.
  • México ha transitado, de una sociedad rural a otra urbana. Los claretianos mayores, provenientes de comunidades pueblerinas, confirmarán que sus pueblos natales se han convertido en ciudades pobladas, con calles pavimentadas y con mucho tráfico. En aquellos espacios, donde de chicos cuidaban sus animales y jugaban futbol, ahora sus sobrinos tienen estudios preparatorianos o universitarios, tienen familiares en el extranjero, visten a la moda, tienen celular e internet y en las fiestas religiosas, hay más jóvenes en las ferias y juegos mecánicos, que en las misas.

Ya ni pensar aquellas “cosechas” de niños que, en las giras vocacionales, traía el reclutador de vocaciones (le llamaban “robachicos”), pues sus padres estaban contentos de que su muchacho entrase al seminario, donde tendría facilidades para estudiar su secundaria en la ciudad, tenía control y disciplina, y estaban más contentos todavía, si después se salía. No podemos, seguir haciendo lo mismo, esperando tener ahora mejores resultados que antes (pensando, simplemente, con un “vocacionero” mejor).

Reubicación de la pastoral juvenil vocacional

  • Se tiende a ver la “pastoral juvenil vocacional” como dirigida a un sector específico, desmembrado de la pastoral de conjunto de la comunidad parroquial. Es verdad que se puede estudiar la sicología social de la juventud actual -al menos la de México- y es probable que esto ayude al discernimiento vocacional por parte del sacerdote encargado; pero la causa determinante de la crisis vocacional es la cultura moderna, en la que los jóvenes están inmersos; la reciben en las clases de preparatoria, en las universidades, en los libros que leen y películas que ven en  el cine, en “Netflix”, en las series de TV, en las redes sociales, en YouTubes, las modas, etc…. Esta cultura ambiental les plantea desafíos a su fe, pues además, crecieron ya en ambientes secularizados. Sus mismos padres no saben o no les interesa responderles, y recurren a sus compañeros, igual de confundidos que ellos… Al último lugar al que recurren es a los templos, cuyos sacerdotes y feligreses pertenecen a otras generaciones, y que tal vez comprendan menos que ellos a la cultura moderna.

Respuesta al gran desafío

  1. Si queremos que en nuestros templos y en nuestros seminarios haya más jóvenes (o no tan jóvenes, pues algunos entran al seminario con carrera universitaria y dejando una novia), toda la comunidad cristiana tiene que cambiar: la pastoral juvenil no puede entenderse como una pastoral desvinculada de la pastoral de conjunto. Una pastoral juvenil vocacional eficaz interpela y desafía a toda la Iglesia, al menos en Occidente, cuya viabilidad histórica dependerá de que dé una respuesta relativamente pronta a este desafío. Por tanto, queda fuera de nuestras posibilidades provinciales actuales, e incluso, hasta de las posibilidades reales de la cúpula eclesial, incluyendo al Papa Francisco mismo, cada vez más cuestionado. Esto no quiere decir que no hagamos nada y que nos sentemos a rezar, en espera que una solución nos venga del Cielo. La aportación de este trabajo pretende, simplemente, detectar la causa principal, esto, además de no desanimarnos, espero que aliente a continuar con nuestros pequeños pasitos, que si los damos en la dirección correcta, podríamos contribuir, con nuestros granitos de arena, a la inclinación de la balanza, ¿En qué dirección?
  2. Convertirnos hacia la cultura moderna actual: verla con otros ojos, tratar de comprenderla y no defendernos de ella… Quizás esta crisis vocacional y de identidad cristiana sea un “signo de los tiempos”, por dónde el Espíritu esté actuando en este momento de la historia. No nos arriesguemos a “estar dando coces contra el aguijón”.
  3. La “crítica de las culturas”. Toda tarea de inculturación de la fe conlleva esta tarea para la Iglesia: todaslas culturas tienen sus valores y sus contravalores. Evangelizar las culturas implica potenciar sus “Semillas del Verbo”, sus valores tendenciales hacia el Reino de Dios, y denunciar sus antivalores, sin pretender ir a “enseñarles”, sino caminar junto con ellos hacia la realización plena de la utopía de Jesús.
  4. Perdón; pero no olvido: Se requiere de una reconciliación cultural; pero sin caer en ingenuidades: persisten en la memoria las dos primeras formas de modernidad -el liberalismo jacobino capitalista y el comunismo leninista/stalinista-. En ambas, miles de cristianos fueron asesinados por persecuciones, y la Iglesia fue despojada de bienes y privilegios, que juzgada desde su misión, no les pertenecían, pues fueron acumulados en los Estados Confesionales, y le tocó pagar su precio.
  5. Pasitos de conversión: Que en nuestros templos se escuche hablar de derechos humanos, de las reivindicaciones femeninas, del respeto a la comunidad gay, de ecología, de los derechos a los ancianos, de los obstáculos a la paz, de las injusticias, de la inmoralidad de la llamada “posverdad” y las “fakenews”, etc. Que busquemos dar a los sacramentos y a las devociones populares un sentido más teológico, evitando su degradación.
  6. Que la formación permanente vaya en esta dirección, y que se facilite a los misioneros más jóvenes, una mejor formación, especialmente en carreras universitarias.
  7. Desvincularnos, como Iglesia, de esos movimientos semejantes a los ProVida (infiltrados por la ultraderecha y por fuertes capitales empresariales, como es la minería). Por ejemplo: oponernos proféticamente al aborto; pero no desde el poder (los aparatos de Estado), sino mediante el diálogo con otras corrientes, presentando nuestro punto de vista con humildad y respeto, como correspondería a un auténtico Estado Laico, etc.
  8. Necesitamos también revisar nuestros prejuicios a todo lo que huela a “izquierda” (o a los denigrados “populismos”) y tener más criticidad hacia la Derecha. Quizás nos sorprenda descubrir que la primera posición está más cerca del Evangelio, que la segunda.

Este es mi aporte; quizás sea un sueño; pero sin sueños no hay cambio posible.


[1] Se distingue la “secularización” –proceso sociocultural irreversible- del “secularismo” -ideología que califica a lo religioso como falsedad, producto del miedo y la ignorancia-.

[2] B. Malionowski y antropólogos funcionalistas, basados en sus trabajos de campo, afirman que en las culturas primitivas, magia, religión y ciencia no son estadios sucesivas, sino que siempre han coexistido; pero cumpliendo funciones distintas

[3]“Christus vivit”, num. 202-247, cita del conversatorio “Dimensión Juvenil y Vocacional, “El Papa Francisco y los Jóvenes” pag. 3. Idea que se repite en la parte “sueño congregacional y los jóvenes” (p. 4).