Clase 5. DERECHOS HUMANOS

Para una mejor comprensión del tema se puede revisar el libro Otro mundo es posible pp. 53 a 82 en el siguiente link

La «Declaración Universal de los Derechos Humanos» no sólo es el documento más sublime emanado de la C)NU, sino la primera realización exitosa de globalidad. Fruto <lel consenso de todas las religiones, filosofías y políticas de todo el mundo, logró por primera vez el reconocimiento universal de los derechos que corresponden a cualquier habitante del planeta, por el sólo hecho de ser «humano», independientemente de cualquier condición (incluso la de delincuente). Para un cristiano, estos derechos se derivan de la dignidad de la persona, creada a imagen y semejan­ za de Dios, por lo que deben gozar de una veneración cua­ si sacramental.

Se suelen distinguir tres generaciones en el reconoci­ miento de estos derechos, y posiblemente estemos ya en una cuarta generación. Los primeros derechos en ser re­ conocidos fueron los derechos civiles y políticos (liber­ tades de expresión, de reunión, de integridad física, etc.). Éstos son concomitantes a una sociedad democrática en situación de «estado de derecho». No extraña que durante los tiempos de la «guerra fría», fuesen utilizados como propaganda de presión para los países comunistas del Se­ gundo J\1undo. Estos países finalmente dieron su reco­ nocimiento; pero condicionado a que el llamado «mundo libre» reconociese a su vez los derechos económicos y so­ ciales, todavía más básicos que aquellos. Entonces se so-

lía contraponer libertad y justicia y se alegaba que el Pri­mer Mundo practicaba i:sta a costa de aquélla; mientras que el Segundo 1\lundo practicaba la segunda a costa de la primera. Sea como fuese, al ser ambos valores -liber­ tad y íusticia- reconocidos, quedaban ambos comple­ mentados. La tercera generación fue la de los derechos diferenciados, pues si bien cualquiera de estos derechos pertenece a todo ser humano, hay algunos que se aplican de diverso modo, atendiendo a diversas condiciones, de edad, género, raza, cultura, etc. Finalmente, la actual De­ claración Universal ha sido criticada de tener un enfoque individualísta, pues hay algunos derechos que corres­ ponden a las colectividades, en especial los derechos de las minorías étnicas en cuanto colectividades o mejor aún, los derechos ecológicos, que más que ser derechos del pla­ neta, son también derechos que todos tenemos a disfru­ tar de un ambiente sano.

Estas distinciones tienen también consecuencias jurí­ dicas, pues mientras el directamente responsable de los de­ rechos de la primera generación es el Estado, quien debe garantizar su cumplimiento, no siempre está en manos del Estado garantizar los derechos de la segunda generación, como sucede en países pobres, donde no hay capacidad de satisfacer las necesidades básicas. En estos casos, la res­ ponsabilidad recae sobre ]a comunidad internacional,a tra­ vés de las instituciones financieras mundiales, quienes tienen capacidad de remediar estos problemas sociales y, por tan­ to, ante quienes hay que exigir respuesta. En cambio, en los derechos de la tercera generación, los Estados deben educar a la población para lograr cambios culturales; aun­ que dichos derechos no estén sancionados por la ley.

Con la Declaración Universal como instrumento jurí­ dico mundial, en los últimos años se han realizado indu­ dables progresos en el reconocimiento de los derechos los humanos. Se trata de una nueva cultura mundial, que golpe de la legitimidad universal. Sin embargo, falta todavía mucho para que se pase de la mera declaración de prin­cipios a una práctica real. Podemos hacer un breve repa­rtición de los derechos, comenzando por los de la segunda generación, que en realidad son los fundamentales.

INTRODUCCIÓN AL CURSO

“OTRO MUNDO ES POSIBLE”

Estamos viviendo en un mundo escalofriante y genocida: Si nuestra especie “homo sapiens sapiens” ha estado viviendo en el Planeta Tierra desde hace 200,000 años, al mirar hacia el futuro, los distópicos aseguran que la existencia de la vida humana deberá ser contada en décadas: reduciéndonos tan sólo al agotamiento de los recursos, como el agua; el cambio climático, y la concentración de la riqueza en el grupúsculo de unos 6,000 personas (algunos lo disminuyen a unas 600 familias), deberíamos ya de estar en posición de extrema resistencia. Sin embargo, el poder mediático supera al de “Farenheit 451” o a la sociedad orwelliana y nos hace preferir voluntariamente el “Mundo Feliz” de Houxley.

La globalización neoliberal, con sus mecanismos de fraude y corrupción por encima de los límites de la tolerancia, fueron el elemento catalizador de un movimiento impresionante –el “Altermundismo”-: a partir de Seattle en 1999, apareció inesperadamente la resistencia contra la globalización neoliberal, aflorando múltiples demandas entre sí conectadas, en carpas a las que acudían, a la par de eminencias científicas, líderes de organizaciones que interconectaban con agrupaciones de todo el mundo: en Porto Alegre en 2001 y en 2004, nace este gran movimiento internacional y plural, el Foro Social Mundial (alterno al Foro Económico mundial de Davos). Los asistentes acordaron no unificar agendas u objetivos, sino mantener el pluralismo y la diversidad geográfico-cultural. En Génova 2001, luchando contra el G8, se congregó una multitud de 150,000 manifestantes de todos los países del mundo. El Gobierno había clasificado diversas agendas y tendencias según colores: los pacifistas (blancos), los ecologistas (verdes) los sindicalistas (azules), los partidos políticos de izquierda (rojos)… y la “bestia negra” con sus tácticas violentas (anarquistas).

Este gran movimiento de antiglobalización neoliberal no podía menos que sensibilizar a la Iglesia. En un estadio de Porto Alegre, hablo el teólogo Leonardo Boff ante 6,000 personas. El grito esperanzador “Otro mundo es posible”, concebía el desarrollo económico como “autosustentable y autosostenido”, pensando el mundo desde los más pobres y vulnerables. Esto era perfectamente compatible con los valores evangélicos del Reino de Dios -una sociedad global de fraternidad, justicia, amor, verdad y paz-. Era inevitable que sectores cristianos se sumaran a experiencias sociales locales que impulsaran una transformación que no se conformara con meros paliativos, y que sumaran sus esfuerzos a esta “Globalización de la Solidaridad”. Es a estos sectores a quienes dirijo este curso, confiado en que proporcionará ayuda a sus luchas y a sus sueños.

La Iglesia, comenzando por sus más altos niveles, se sumó a estas resistencias: La Santa Sede fundó un Dicasterio ex profeso, “Justicia y Paz” (al que posteriormente se unió el tema de la migración). Por su parte, también Vida Consagrada, a través de las Uniones de Superiores y de Superioras Generales instaban a los diversos institutos a formar sendas comisiones de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC), con un Promotor en Roma.

Spobre esto, quiero exponer aquí mi propia experiencia personal: entre 1999 y 2003, el Gobierno General de los Misioneros Claretianos me nombró Promotor de JPIC para toda mi Congregación. De inmediato me integré a los dos colectivos de promotoras y promotores (uno en español e italiano y el otro en inglés y francés), representando a unos 200 institutos de vida consagrada. Nos reuníamos mensualmente para darnos entreayuda. Con estos aprendizajes, diseñé el presente curso, bajo la forma de taller, que ofrecí a todas las Provincias de habla hispana de mi Congregación. Al terminar mi encomienda, en 2004, el Maestro de nuestro noviciado interprovincial en la ciudad de Guatemala (7 países de Centroamérica, 4 de Antillas y México) me invitó a dar este taller (una semana con 5 clases diarias), cada año, entre 2004 y 2017. Estas experiencias se plasmaron en el libro “Otro Mundo es Posible: Justicia, Paz, Integridad de la Creación y vida Consagrada”,[1] y constituye la base para el presente curso que aquí se ofrece.

El curso se toma utilizando los Power Points que acompañaban las exposiciones, y se complementa con el texto complementario tomado del libro mencionado, en un PDF de esta misma Página Web. Muchas cifras recogidas no se actualizaron; pero considero que, tratándose a nivel mundial, no han dejado de ser válidas para los fines pastorales de los alumnos.

Organización

El curso consta de 12 clases, organizadas en las tres partes clásicas: –VER – JUZGAR – ACTUAR-.
VER. Para un trabajo de pastoral de liberación, partíamos de VER LA REALIDAD: entre más amplio sea el análisis -en el tiempo y en el espacio- puede ser mejor, por más que se recomiende empezar por lo local (antes que lo regional o mundial). En los Power Points del curso exponen la realidad mundial de comienzos de siglo; aunque algo se ha ido ya actualizando. Abarcamos las áreas de ECONOMÍA, DERECHOS HUMANOS y ECOLOGÍA
JUZGAR. El curso está dirigido a alumnos cristianos que realizan o pretenden trabajar pastoralmente. Por tanto, nos inspiramos en los magisterios de la Biblia, de la Enseñanza de la Iglesia (Doctrina Social Cristiana), especialmente del Papa Francisco. Incluimos como “magisterio laico” la “CARTA DE LA TIERRA”, elaborada por Gorbachov a fines del siglo pasado.
ACTUAR. Aterrizaremos en sugerencias para formas de actuar y las campañas mundiales en boga al momento de escribir el libro de referencia (2006)

El curso consta de 12 clases, en las tres partes clásicas: –VER – JUZGAR – ACTUAR-.

I VER

  1. APRENDIENDO A VER (309-319)
  2. MÉTODOS Y TÉCNICAS (321-339)
  3. JUSTICIA ECONÓMICA (35-53)
  4. DERECHOS HUMANOS (53-82)
  5. ECOCIDIO (17-35)

II JUZGAR

  1. MAGISTERIO BIBLICO (97-118)
  2. MAGISTERIO ECLESIASTICO (119-126)
  3. MAGISTERIO LAICO (“La Carta de la Tierra”) (127-154)
  4. MAGISTERIO DEL PAPA FRANCISCO (EG y LS)
  5. MAGISTERIO DE LA VIDA CONSAGRADA (155-196) espiritualidad

III ACTUAR

  1. FORMAS DE ACCIÓN (247-282)
  2. ALGUNAS CAMPAÑAS (283-290)

[1] Marroquín, Enrique cmf: “Otro Mundo es Posible: Justicia, Paz, Integridad de la Creación y Vida Consagrada”, Publicaciones Claretianas, 2006, Madrid. Posteriormente fue publicado en Italiano: “Un Altro Mondo é Possibile: Giustizia, pace, e Integritá del creato e vita Consecrata”, Paoline, Sentinelle di Frontiera,  2009, Milano.

Clase 4. JUSTICIA ECONÓMICA

Para el desarrollo de esta clase revise el libro «Otro mundo es posible», pp. 35-52 en el siguiente link.
Se han actualizado las cifras en las diapositivas, por lo que no corresponden con las presentadas en el libro.

La responsabilidad sobre la ruptura del equilibrio planetario no recae sobre todos de modo indiferenciado. Hace menos de dos siglos, las reservas fósiles (petróleo, gas, carbón) se encontraban principalmente en los trópicos, es decir, en el sur del planeta; pero desde entonces están siendo consumidas por el Norte[1]. Hay que advertir el agravante de que la industrialización benefactora de es­ tos países fue producto del saqueo colonial del oro y de la planta del mismo Sur durante los siglos XVI al XVIII. Hay estudios que documentan esto.[2] Es la llamada «deuda colonial», la que el Norte tiene respecto al Sur. Pero a la vez, ]os desechos tóxicos del consumo intensivo producen la energía fósil, que es arrojada hacia afuera, y por eso de las corrientes atmosféricas o marítimas, han pasado a contaminar a algunos países pobres, bajos consumidores de energía, los cuales, para reparar los daños, deben invertir sus escasos recursos. Esta es la llamada «deuda ecológica· también del Norte hacia el Sur.

Distribución de la riqueza

Nunca se había producido tanta riqueza como ahora: la producción anual, en términos económicos, ha aumentado de 31 trillones de dólares en 1990 a 42 trillones en 2000. En los últimos 50 años la economía mundial se ha quintuplicado, y a pesar de descensos ocasionales, el crecimiento continúaª. Sin embargo, nunca 1a diferencia entre los países ricos y los países pobres había sido tan abismal. El informe de una institución tan poco sospechosa como el Banco Mundial, realizado en 1992b, dividió todos los países del mundo en cinco grupos iguales de acuerdo con la riqueza que, según diversos indicado­ res, poseían. De su comparación resultó que el grupo de países más ricos tenía una riqueza 150 veces superior a la del grupo más pobre. El primer grupo concentra el 86% de la riqueza mundial; el resto -o sea, el 80 % de la humanidad- se contenta con el 14 % sobrante; pero el 20% más pobre sólo puede disponer apenas del 1,5% de dicha riqueza. La investigación ya se había realizado hacia 1960, resultando que la brecha de la riqueza en esos treinta años, lejos de disminuir -como se publicitaba- se había duplicado.

La tecnología moderna y la globalización económica permiten muchos ahorros y aprovechamientos. Con esto el mundo está generando riqueza como nunca antes lo había hecho. El PIB mundial alcanza los 25 billones de dólares, de los cuales los países del G 7 concentraron 17 billones, otros 5 países tuvieron mil billones; mientras que 180 países se reparten los 7 billones restantes. Pero incluso en el interior de estos países ricos, la riqueza se va concentrando cada ve:¿ más: tan sólo tres norteamericanos (Bill Gates Paul Allen y Warren Buffet) poseen 110.500 millones de dólares, una riqueza igual a la de 600 millones de dólares. (42 naciones)d. Las 356 personas más ricos del mundo disfrutan una riqueza que excede a la renta anual del 40% de la humanidad.

Las comunicaciones son el campo donde más se manifiesta el desarrollo tecnológico. Gracias a la informática, por primera vez, los problemas se contemplan desde la totalidad global y en su interconexión. La gran difusión que han tenido Internet y la telefonía móvil, así como las aplicaciones de estas tecnologías combinadas apenas comienzan. Sin embargo, el 60% de las personas actuales no ha hecho nunca una llamada telefónica y un tercio de la humanidad vive s1a electricidad.

La medicina registra también adelantos increíbles órganos artificiales, trasplantes, fármacos milagrosos. Con el «genoma humano», por primera vez en la historia tenemos en nuestras manos nuestro propio futuro genético, lo cual abre posibilidades inéditas, aunque a riesgo de desastres genéticos inimaginables. Sin embargo, sus beneficios están destinados a una minoría. La mayoría de los niños, entre tanto, se sigue muriendo de diarrea o neumonía, fácilmente curables. Entre 1975 y 1997 se produjeron 1.924 medicamentos nuevos, de los cuales, sólo 11 fueron para enfermedades tropicales. La expectativa de vida en los países ricos es de 75 años, pudiéndose llegar con facilidad a los 90; mientras en Mozambique es de 47 años y, en Zambia, de 32.

Subconsumo y consumismo derrochador

Esta desigualdad en la riqueza se traduce en estilos de vida totalmente distintos:

  • El 15% de la población mundial -la de los países ricos- consume el 56% del total mundial de los bienes; mientras que el 40%, más pobre consume sólo el 11% del total (África consume 20% menos que hace 25 años)
  • La cuarta parte de la población del Norte consume el 70 %de la energía mundial, el 75% de los metales, el 85 % de la madera y el 60 % de la comida.
  • EEUU representa el 6% de la población mundial; pero consume el 48 % de la riqueza total del planeta.
  • 2.8 miles de millones de personas -casi la mitad de la población mundial- vive con menos de 2 dólares diarios y 1.2, con menos de un dólar.
  • La Unión Europea subsidia cada vaca con 2,2 dólares diarios.

[1] Los términos Norte y Sur, que ciertamente tienen connotaciones geo­ gráficas, se aplican más bien en un sentido sociológico, en referencia a los países ricos o pobres respectivamente; aunque no tengan dicha ubicación.

[2] De varios estudios se calcula la transferencia de valores de las colonias hacia Europa entre 1500 y 1750 -mil millones libras esterlinas uro-, correspondiente al valor total del capital invertido en la industria europea hacia 1800: Historia del Capitalismo en México. Los orígenes, Era, 1979, Cap. 111, p. 101.