12. EL PRIATO I

I: El desesarrollo estabilizador (M.A.V. – A.R.C. – A.L.M).

A finales del avilacamachismo, la imagen revolucionaria de México era muy pobre en el consorcio internacional. Se pensaba en México como un país en donde todo se arreglaba a balazos: donde los caciques locales imponían a su arbitrio su voluntad; donde bandas armadas asaltaban a campo traviesa; donde los creyentes todavía eran asesinados sin más crimen que sus creencias religiosas; donde no había seguridad para los inversionistas extranjeros… Era necesaria mejorar la imagen y ceder el mando a los “cachorros de la Revolución”: pasar la estafeta, de los militares a los profesionistas civiles, jóvenes modernos (los licenciados), y así, limpiar la incipiente democracia de tan descarados fraudes (robo de urnas), industrializar el país y procurar cierta estabilidad económica. La II Guerra Mundial estaba acabando; pero aún quedaban en Latinoamérica grupos influyentes que simpatizaban con los países del Eje. Por eso, a Estados Unidos le era muy importante seguir –e influir- en las elecciones de 1946, resultando electo el Lic Miguel Alemán Valdez (MAV)[1]

  1. MIGUEL ALEMÁN VALDEZ
  1. Biografía.

Miguel Alemán Valdez nació el 29 de septiembre de 1900 en Sayula de Alemán, Veracruz.  Su infancia fue difícil por la situación económica de la familia, la cual tuvo que mudarse con frecuencia para facilitarle a Miguel sus estudios (Acayucan, Oluta, Coatzacoalcos, Orizaba, Ciudad de México). Estudió licenciatura en Derecho en la Universidad, titulándose en 1928. Tuvo como compañeros: Antonio Ortiz Mena, Gabriel Ramos Millán y otros, con quienes formaron un grupo de amigos para ir escalando. Se obligaron, mediante pacto, a prestarse mutua ayuda. Ya como abogado, defendió a los mineros de Pachuca y al sindicato de petroleros en Las Choapas, Veracruz. Con algunos de sus amigos, abrió una pequeña firma de abogados con especialidad en derecho laboral, ayudando a los mineros de Real del Monte y a los petroleros de El Águila. En 1931 contrajo matrimonio con Beatriz Velasco y tuvieron tres hijos

En 1929 ingresó al Partido Nacional Revolucionario. Gabriel Ramos Millán convenció a todos los socios del bufete a incursionar en el mundo de los negocios, para los cuales Alemán mostró grandes aptitudes desde pequeño. El licenciado Alemán adquirió, a un precio muy bajo, los terrenos de un rancho, en los que después se formó Ciudad Satélite. En 1933, Alemán dirigió la campaña presidencial de Lázaro Cárdenas en Veracruz, quien en reciprocidad, le dio la magistratura del Tribunal Superior de Justicia del Distrito y Territorios Federales. Ante el asesinato del Gobernador de Veracruz, aprovechando su cercanía con el general Cárdenas, fue nombrado candidato y elegido Gobernador de Veracruz en 1936, Integrando su gabinete con sus amigos y antiguos compañeros de estudio. Con ellos, mezclando política y negocios (“modernizar la administración pública y consolidar la política constructiva”). En 1945, el general Manuel Ávila Camacho sacó a Alemán de la gubernatura para hacerlo coordinador de su campaña presidencial y luego lo nombró Secretario de Gobernación. Con la muerte inesperada de Maximino, hermano del Presidente y rival suyo, presentó su candidatura a la presidencia de 1946, contendiendo contra Ezequiel Padilla, por el Partido Democrático Mexicano y por el Partido Acción Nacional; el Gral. Agustín Castro por el Partido Nacional Constitucionalista y el Gral. Enrique Calderón por el Partido Reivindicador Popular Revolucionario. Su opositor más fuerte fue Ezequiel Padilla, exsecretario de Relaciones Exteriores, preferido por Estados Unidos por su posicionamiento contra el fascismo; pero Miguel Alemán les demostró su disposición de secundar la campaña anticomunista de Truman, y fue así que obtuvo la presidencia, pese a acusaciones de fraude electoral.

Últimos años

            MAV recibió  algunos reconocimientos internacionales. El Presidente Adolfo López Mateos le asignó el Consejo Nacional de Turismo, ejerciendo este cargo por 25 años, hasta su muerte, acaecida el 14 de mayo de 1983, a sus 83 años.

            Su gestión pasará a la historia por haber fomentado la cultura de corrupción en nuestro país, incluyendo la educación superior; por iniciar el enriquecimiento personal desde la política, por solapar el narcotráfico y por ser informante de la CIA, etc., al punto de llegar a ser el hombre más rico de México.

 

Presidente de México (1946 a 1952)

 

Política económica

  • Nombró como Secretario de Hacienda y Crédito Público a Ramón Beteta Quintana, un excelente economista, fautor del llamado “milagro mexicano”: crecimiento sin inflación, el llamado “Desarrollo Estabilizador”
  • Se modificó el artículo 27 constitucional, en el que se otorgaba mayor extensión a la pequeña propiedad, para favorecer a los grandes propietarios.
  • Al incrementar el gasto público por obras de gran magnitud y por falta de inversiones en áreas productivas, el crédito externo se incrementó a 346 millones de dólares. Como resultado, el peso fue devaluado un 90% y se cotizó a $8.65 pesos por dólar.
  • Durante este sexenio, el país aumentó considerablemente su red de carreteras, vías férreas y obras públicas; se mejoraron los sistemas de riego, el reparto agrario y se favoreció la inversión privada. Se incentivaron los electrodomésticos, la compra a crédito y las industrias automotrices. Se Impulsó el turismo, sobre todo en el puerto de Mazatlán.

Política interna

  • Para organizar a burócratas y maestros, se fundó la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP).
  • En 1947 se creó la Dirección Federal de Seguridad, adscrita a Gobernación, contando con mecanismos de espionaje y recibiendo entrenamiento del FBI.

Política educativa y cultural

Política obrera y campesina

  • La política laboral del Gobierno fue antiobrera y anticampesina. Hubo algunas manifestaciones obreras protestando por el bajo salario y contra la imposición de líderes «charros», ilegítimos y corruptos. Entre el campesinado había gran descontento, ya desde la presidencia de MAC (cuando se disminuyó la dotación de tierras y se favorecieron las grandes haciendas).

LA IGLESIA

  • Siendo Gobernador de Veracruz, con el apoyo de Cárdenas, había puesto fin a veinte años del conflicto religioso en su Estado y concedió de buena gana la reapertura de las iglesias. Esto contribuyó a reafirmar su imagen de civilidad y modernización. Dejó de perseguir a la Iglesia; pero no modificó la normativa constitucional. Esto contribuyó a la simulación, pues como dijo Méndez Arceo: “quebrantó los artículos anticlericales de la Constitución y el pueblo, agradecido, le permitió quebrantar todos los demás artículos.”
  • La epístola “Rerum Novarum” de León XIII impactó al mundo, pues ahora la Iglesia se comprometía con la justicia hacia los trabajadores, pretendiendo arrebatar el monopolio de esta causa, a los marxistas. De ahí el entusiasmo que despertó el “Catolicismo Social”. En muchas diócesis se organizaron “Semanas Sociales”, “Congresos Sociales”, “Secretariados Sociales”, etc. La Acción Católica se especializó por sectores. Así, la ACJM, siguiendo la línea abierta por Mons. Cardijn para la JOC, se diversificó en la JAC (juventud de agricultores católicos), JEC (de estudiantes), JIC (intelectuales), JOC (obreros), JUC (universitarios). Destaca el Movimiento de Trabajadores Católicos (MTC) (cercana a los Obreros Guadalupanos); la Unión Social de Empresarios de México (USEM),[2] etc. No se puede dejar de mencionar al P Manuel Velázquez, incansable apóstol de este movimiento.
  • La Guerra Mundial le había reportado buenos dividendos a Estados Unidos (su economía pasó del 18% al 50% de la producción mundial), el contar con un enemigo poderoso (el nazifascismo). Al fin de las confrontaciones bélicas, Harry Truman (1945-1053) quiso mantener esta política, simplemente cambiando de antagonista: la amenaza fascista fue cambiada por la amenaza comunista. La “Guerra Fría” (en realidad, bastante calientita) ponía a elegir, entre la alternativa “Mundo Libre” y el “Comunismo Totalitario”, y presionaba para que se persiguiera a los “comunistas”. La Doctrina Social Cristiana, en principio, pretendía mantenerse en un proyecto intermedio, tomando, del Capitalismo, la Libertad, y del Comunismo, la Justicia (como una “socialdemocracia”); pero por las presiones anticomunistas, tuvo que hacer una distinción: en principio, al Capitalismo se le podría quitar su elemento “salvaje”; pero el Comunismo, por ser ateo, sería “intrínsecamente perverso.” Analizado en concreto el modelo, se acercaba a las corporaciones gremiales precapitalistas, que la inclinaban más hacia el fascismo, por las ideas del orden y del corporativismo (tenía recelo de Estados Unidos, por el protestantismo, el liberalismo y en general, el reprobado “americanismo”.
  • Miguel Alemán, siendo México aliado de Estados Unidos, tenía que secundar dicha política, y así creó un comité de actividades anticomunistas cuyo principal objetivo era hostigar a intelectuales y políticos de filiación marxista y a otros militantes de asociaciones políticas de dicha tendencia. Así, quedaron proscritos, por sus tendencias izquierdistas, el Partido Político Obrero y el Partido Popular. ​

El Partido Comunista Mexicano (PCM) conservaba mucho poder dentro del PRI, debido al influyente líder Vicente Lombardo Toledano. La Izquierda estaba irritada contra el Presidente, pues había traicionado a la Revolución Mexicana. Por esto mismo, MAV chantajeó a la Iglesia: la paz que el Gobierno le concedía esperaba, en reciprocidad, que ésta liderara la lucha anticomunista. Los obispos aceptaron, pues también le temían al comunismo ateo y perseguidor de la URSS de Stalin. En el Vaticano mismo, el Papa Pío XII secundado a la alternativa, traducida ahora como optar por “Roma o Moscú”. [3]

La Iglesia encomendando la lucha anticomunista a los “Secretariados Sociales” estatales.[4] Estos actores, por supuesto, no fueron los únicos. Algunos años más tarde, sectores de la ultraderecha aprovecharon la coyuntura, bajo el cobijo del arzobispo de Puebla, D Octaviano Márquez y Toris y de los empresarios textiles poblanos. Así aparecieron grupos porriles de jóvenes, auspiciados por sendas universidades: el MURO en la ciudad de México; los FUAS, de la Universidad Popular Autónoma del Estado Puebla (UPAEP); los TECOS, de la Universidad Autónoma de Guadalajara, etc. Un lamentable exceso de esta ideología fue el linchamiento de algunos trabajadores de la Universidad de Puebla. que fueron a acampar en las faldas de La Malinche, en el pueblo de Canoa. Alarmados por sermones virulentos del párroco-

  1. ADOLFO RUIZ CORTÍNEZ

(Veracruz,  18891973)

Biografía

  • Adolfo Tomás Ruiz Cortines fue el último de los presidentes de México que participara en la Revolución mexicana. Fue contador, militar, revolucionario y  político. Hijo de un agente aduanal de abolengo andaluz, muerto antes de que Adolfo naciera, fue criado por su familia materna. Cursó la primaria en la “Escuela Amiga” (dirigido por unos jesuitas), donde le inculcaron que el valor supremo era la honradez. Desde los 12 años estudio contaduría y sociología en el Instituto Veracruzano de Contabilidad; pero a los 16 años tuvo que suspender su carrera para apoyar económicamente a su familia. Esto no le impedía frecuentar el Café “La Parroquia” para jugar dominó, así como los locales donde se bailaba el danzón, los prostíbulos y el juego de béisbol, que aprendió a hacerlo bien.
  • En 1913, apoyó como civil a la Revolución Mexicana, contra el dictador Victoriano Huerta. Al triunfo de la revolución constitucionalista, en 1914, figuró como colaborador del Gobernador del Distrito Federal, Robles Domínguez, quien fue nombrado gobernador de Guerrero, y puso a ARC  como Oficial de Órdenes en el cuartel general de la División del Sur. Participó en algunas batallas a las órdenes de Jacinto B. Treviño. ​ En 1920 se incorporó al Plan de Agua Prieta y al desaparecer el gobierno de Carranza, entregó el tesoro nacional al presidente Adolfo de la Huerta. Con el grado de Mayor, en 1926 se dio de baja del Ejército Mexicano. ​
  • ARC tomó un curso de tres meses de estadística, impartido por el economista Daniel Cosío Villegas. Cuando Álvaro Obregón fue elegido Presidente, se creó el Departamento Autónomo de Estadística Nacional, ARC fue ascendido a director de Estadística Nacional. De 1926  a1935, pasó a ser Oficial Mayor del Gobierno del Distrito Federal, y luego, Diputado Federal por Veracruz. A principios de 1941 contrajo matrimonio con María Izaguirre, viuda y divorciada de su segundo matrimonio. En 1939 fue designado tesorero de la campaña presidencial de Manuel Ávila Camacho y en 1940 ocupó la Secretaría General de Gobierno de Veracruz con el entonces gobernador Miguel Alemán. De 1941 a 1944 se desempeñó como oficial mayor de la Secretaría de Gobernación de la que era titular Alemán. El puesto le permitió conocer a personas de todos los sectores (empresarios, líderes campesinos y obreros, etc.). Fue gobernador de Veracruz de 1944 a 1948. Una iniciativa de su gobierno fue contar con el pueblo, alentando las Juntas de Vecinos para las obras, comprometiéndose a que “por cada peso que pongan, el Gobierno pone otro peso”. En julio de 1948 se hizo cargo de la Secretaría de Gobernación. ​El 14 de octubre de 1951, Ruiz Cortines se lanzó como candidato a la Presidencia, por el Partido Revolucionario Institucional, teniendo como contendientes a Miguel Henriquez Guzmán del Partido Constitucionalista Mexicano; a Efraín González Luna por el PAN, y a Vicente Lombardo Toledano, por el PP y por el PCM. En las elecciones de 1952 salió electo como Presidente de la República.

Después de su administración

Presidió la Comisión Fideicomisaria de Metales no Ferrosos y la Nacional Financiera. Se retiró a la vida privada después de la muerte de su hijo en 1962 y no volvió a intervenir en la política nacional. Murió en el puerto de Veracruz el 3 de diciembre de 1973.

Presidente de la República

(1952 a 1958).

Sus principales virtudes como político fueron su intachable honradez y su austeridad en el gasto público. A sus 62 años tomo posesión presidencial en una ceremonia austera en el Palacio de Bellas Artes. Su discurso inaugural se centró en la justicia social. Advirtió sobre la «escasez de los recursos nacionales y la necesidad de usarlos con razonada moderación”. Reconoció las carencias de los ciudadanos y anunció un plan de emergencia: «poner al alcance del pueblo el maíz, el frijol, el azúcar o el piloncillo, las grasas comestibles, la manta, la mezclilla y el percal», advirtiendo que sus colaboradores «se sujetarían a patrones de honestidad administrativa y preocupación patriótica más rígidos que nunca” Hizo pública su declaración patrimonial, bastante modesta, ordenando que sus funcionarios hicieran lo mismo.

Economía popular    

       Medidas sociales antes de 1954

  • México tenía entonces 32,650.000 de personas; pero el 60% de la población recibía el 20% del ingreso nacional y 19 millones de campesinos vivían al día.
  • Para muchos, la única salida era irse de “espaldas mojadas”, es decir, a EEUU
  • Llevó el Seguro Social a todos los lugares del campo, vigilando el despilfarro en el gasto médico y medicinas

Obras importantes a partir de 1954 

  • Se aumentaron los salarios reales de los trabajadores
  • Se financiaron importantes obras petroleras, mediante la emisión de bonos, sin recurrir a la deuda externa (a su término, el sexenio dejó deuda por $798 millones de dls.)
  • Campañas exitosas para erradicar el paludismo, la tuberculosis y otras enfermedades.
  • Creó las “Juntas de Mejoramiento Cívico y Moral”, fomentó el ahorro nacional desde la niñez Y el Instituto Mexicano de Vivienda
  • Apoyó la construcción de caminos, redes ferroviarias, presas, escuelas y hospitales
  • A efecto de promover medidas para resolver la necesidad de casas habitación, creó el Instituto Nacional de la Vivienda; dio estímulos a la industria, particularmente a la mediana y pequeña; puso las bases para el desarrollo de la petroquímica e impulsó la creación de empleos. ​Conociendo los adelantos técnicos logrados en el campo de la energía nuclear, creó la Comisión Nacional de Energía Nuclear.

La Marcha al Mar

El Presidente, por su experiencia demográfica y estadística y por su conocimiento en su vida, sabía que México tenía la ventaja de sus 10,000 kms. en sus dos extensos litorales. Motivado por esto, puso en práctica el plan La Marcha al Mar, para desplazar los excedentes de población del altiplano a las zonas costeras y aprovechar los recursos marítimos. Implementó el Programa de Progreso Marítimo, destinándole $750 millones de pesos y mejoró o construyó 70 puertos. Se establecieron enlaces del Altiplano a las costas y comunicaciones interoceánicas, y se erradicó el paludismo.

Política Interna

  • El voto femenino.  Desde fines del siglo XIX se venía ventilando la necesidad de reconocer el derecho femenino al voto. A inicios de su Gobierno, en 1953, Ruiz Cortines envió una iniciativa de ley para reformar el artículo 34 de la Constitución, con la finalidad de reconocer el derecho de las mujeres al voto, y ya en las elecciones para diputados, resultaron elegidas cuatro diputadas (por los Estados de México, Nuevo León, Jalisco y Chiapas); aunque varios gobernadores renunciaron por sus desacuerdos con esta reforma.
  • Política hacia el Ejército. El Presidente disminuyó 2% el presupuesto al Ejército y acotó su poder. Tuvo conflictos con algunos generales, dispuestos a tomar las armas. Disolvió la Federación de Partidos del Pueblo -donde estaban organizados-, los expulsó del PRI y les dio de baja en el Ejército; aunque aceptó el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), donde otros generales se refugiaron.
  • La cuestión agraria. En este sexenio ya no quedaban tierras qué repartir; pero campesinos disgustados invadían tierras de algunos latifundios. El Presidente expropió tierras de algunos y en cambio, reprimió y encarceló a los líderes de otras invasiones. Por el otro lado, se dio cierto impulso al reparto agrario, se expropiaron latifundios de en manos de extranjeros; pero se respetó la pequeña propiedad. ​ También puso en práctica el Seguro Agrícola, para proteger a los agricultores de los desastres naturales y se impulsaron programas de Bienestar Social Rural.  ​

El Magisterio.

  • Muchos maestros de la Sección IX del SNTE estaban en desacuerdo con sus líderes y se revelaron, estando al frente Othón Salazar y Encarnación Pérez. En julio de 1956 los maestros se movilizaron negándose al ridículo aumento que ofrecía el líder “charro” Manuel Sánchez Vite. Abandonaron el sindicato y crearon el Movimiento Revolucionario del Magisterio. Los disidentes, encabezados por Othón Salazar, tomaron el edificio de la SEP. Organizaron una manifestación en la Plaza de la Constitución, en abril de 1958, siendo reprimidos por los granaderos, encarcelando a Othón Salazar en Lecumberri. Como la opinión pública apoyaba a os maestros, Ruiz Cortines les concedió algunas mejoras sociales.

Movimiento ferrocarrilero.

  • Los ferrocarrileros estaban muy inconformes con la política represiva de Jesús Díaz de León, secretario general del “Sindicato Nacional de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana”. Sus salarios habían bajado el 1.35%. Por esto, en 1958, los inconformes crearon la Gran Comisión de Salarios, y empezó a destacar el representante de la Sección XII, Demetrio Vallejo. El Gobierno pasó los $200 que ofrecía el líder charro; pero sólo $15, mientras los trabajadores exigían $300. El problema se heredó para el siguiente sexenio.

Educación

  • Se construyeron varias escuelas y se realizó una gran campaña contra el analfabetismo (era el 42%). Hubo algunas manifestaciones estudiantiles en 1954, pretexto para que se clausuraran la Escuela Nacional de Maestros y la Escuela Normal Superior, y varios planteles dependientes del Instituto Politécnico Nacional tuvieron que cerrar, por carencia de aulas y de instalaciones. Se impulsaron la educación primaria y especialmente, la politécnica y la universitaria, equipando las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México y subsidiando las  universidades del país. ​

CEIMSA

  • En 1956 se restableció La Compañía Exportadora e Importadora Mexicana S.A. (CEIMSA), que se había fundado desde 1937. Estaba destinada a los barrios más pobres de la Ciudad de México, llevando alimento básico (lenteja, arroz, frijoles, huevo, leche) a precios 30% o 40% más barato que en los establecimientos comerciales. Sin embargo, la corrupción la echó a perder.

La devaluación del peso

  • En 1954 surgieron problemas económicos debido a la ley antimonopolio y a la creación de CEIMSA, de modo que los empresarios no querían invertir en México. Todo esto propició las fugas de capitales y en que no se crearan nuevos empleos. El pueblo mexicano vivía en la incertidumbre y esto provocó la devaluación del peso a $12.50, durante la Semana Santa de 1954. ​

LA IGLESIA CATÓLICA

Después de la reconciliación con el Estado -favorecido en buena parte por la gestión del arzobispo primado Luis María Martínez- y gracias al apoyo dado a la lucha anticomunista -impuesta a México por Truman, después de la Guerra Fría-, la Iglesia Católica vivió este sexenio con gran empuje y tranquilidad. Era el tiempo del “modus vivendi”, en el que, aparentando radical separación, se deban encuentros clandestinos y discretos para acuerdos cupulares, entre sendos representantes del Gobierno y del Episcopado (“relaciones nicodémicas”, como las llamó el Arz. D. Sergio Méndez Arceo, recordando el encuentro nocturno solicitado por el escriba Nicodemo con Jesús).

A la Iglesia le estaba dando magníficos dividendos la política de reconciliación: fluyeron las vocaciones y los seminarios se llenaron, las organizaciones apostólicas laicales tuvieron numerosa membresía, hubo profusión de publicaciones religiosas, el clero obtuvo recuperación económica, etc. La pastoral sacramentaria se centraba en las ciudades (las que la migración interna hacía crecer enormemente). Hoy no resultarían increíbles que hubiese enormes colas para confesarse y comulgar los Primeros Viernes de cada mes; tampoco los concurridos ofrecimientos de flores en el mes de mayo, etc. Se tuvieron varias celebraciones solemnes con motivo de la proclamación dogmática de la Asunción de María en 1950 por parte de Pío XII.

La Iglesia velaba por la moralidad pública: en los templos, la Liga de la Decencia repartía hojitas con la clasificación moral de las películas exhibidas en los cines públicos (aparte de la censura del cura en los numerosos cines parroquiales). Pero esta moralina no era exclusiva de la Iglesia. En Estados Unidos estaban muy fuertes las asociaciones prohibicionistas de cuño evangélico hacia las bebidas alcohólicas y –con mayor razón-, para el consumo de marihuana (se consideraba esta droga tan aditiva como la morfina, como denunció en su Informe el alcalde de Nueva York, Fiorello Laguardia). La historia demostrará que estas prohibiciones más bien alientan su consumo (p. ej.: en los cafés, se servía alcohol en tasitas). No fue casual que aquellos fueran los tiempos de Al Capone y sus “gangsters”.

Si el camino de Miguel Alemán hacia la Presidencia fueron los negocios, la corrupción desde el Gobierno y las grandes obras en favor de las élites, el camino de Adolfo Ruiz Cortines fue la burocracia, la honestidad y la austeridad económica en bien de los sectores más empobrecidos. A pesar de esto, la economía del país tuvo un alto crecimiento. Los salarios de los trabajadores crecieron a un nivel superior al costo de la vida y se instituyó la gratificación anual del aguinaldo para los servidores públicos. Finalmente, el 1° de diciembre de 1958 entregó el poder a su sucesor Adolfo López Mateos. ​

  1. ADOLFO LÓPEZ MATEOS

(Atizapán de Zaragoza, Edo. De México 1909 a Ciudad de México 1969)

Biografía

Adolfo López Mateos (ALM) fue el menor de cinco hijos de Elena Mateos, su madre, de gran cultura, amante de la ópera y poetisa, proveniente de familia de liberales del siglo XIX (Francisco Zarco, Ignacio Ramírez “El Nigromante”, el camarógrafo Gabriel Figueroa). Ante una situación económica difícil, Adolfo pudo cursar la primaria en el Colegio Francés, de los Hermanos Maristas, gracias a la beca que le proporcionó una fundación. La familia vivió en la Colonia Santa María. Como amigo, fue fiel, amable y simpático. Obtuvo buenas calificaciones y desarrolló habilidades deportivas en futbol, box y buenas caminatas, en unión de algunos amigos. Entre 1923 y 1925, López Mateos estudió de manera irregular en la Escuela Nacional Preparatoria. En 1926, viviendo en Toluca, estudió la secundaria y el bachillerato en el Instituto Científico y Literario. Para costearse sus estudios, aceptó el puesto de bibliotecario. No se distinguió como un alumno brillante; pero destacó en la oratoria, el campismo y el amor. Gracias a su energía e inteligencia, se ganó el afecto de varios profesores, entre ellos el del licenciado Enrique González Aparicio, quién lo aceptó como pasante en su bufete y más tarde le consiguió un empleo en la Editora Popular, donde Adolfo reforzó su gusto por la lectura. El joven Adolfo, ya a sus 18 años, destacó como orador, en varios concursos, como el organizado por el célebre Ateneo de la Juventud (de donde salieron personalidades tan brillantes como Salvador Azuela, Xavier Villaurrutia. Jaime Torres Bodet y Salvador Novo) o compitiendo con oradores brillantes (como Enrique Ramírez Ramírez y Guillermo Islas Lea).

Incursión en la política

Con sus dotes oratorias, en 1929 impulsó la candidatura de José Vasconcelos para la presidencia; pero resultó ganador el Ing. Ortiz Rubio, desatándose entonces la represión a los vasconcelistas. De ahí que Adolfo tuvo que irse una breve temporada para Guatemala y luego a Chiapas, donde trabajó como periodista. En 1930 regresó a México y estudió en la Escuela de Economía de la UNAM, en la Facultad de Jurisprudencia. Se recibió de abogado en 1934 y estuvo litigando en asuntos agrarios, en la Unión de Estudiantes pro Obrero y Campesino. En 1941 se le eligió como director de educación extraescolar y estética en la SEP, y ese cargo, pronunció un discurso que impresionó a Isidro Fabela, el hombre fuerte del Estado. Entre 1944 y 1946 ejerció como profesor y director aquella institución. Nuevamente por influencias de Isidro Fabela, fue candidato a la Senaduría Federal como suplente, por el Estado de México, y cuando Fabela dejó la senaduría, debido a su nombramiento como embajador a la Corte Internacional de La Haya, y ALM ocupó su lugar. Desde este puesto, destacó como orador en reuniones de la UNESCO y en la junta de cancilleres en EEUU, etc. Durante el sexenio de Ruiz Cortines fungió como secretario de Trabajo (1952-1957). Se postuló como candidato para la Presidencia de la República, logrando vencer a su rival Luis H Álvarez.

Sus últimos años

En 1965 le sobrevino un ataque cerebral que le hizo renunciar al cargo. Se le diagnosticó “aneurisma cerebral”, siete de ellas. El Dr. James Leonard Poppen, de Boston, lo operó el 26 de noviembre de 1965, Su cuerpo quedó inmovilizado, perdió el habla y pasó dos años en estado vegetativo por muerte cerebral. Falleció el 22 de septiembre de 1969 en la Ciudad de México a la edad de 60 años de edad.

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA (1958-1964)

  1. Política Económica
  2. ALM encontró la economía en situación crítica, con déficit en la balanza comercial y la dejó en auge –el “milagro mexicano”-, gracias al pragmatismo del secretario de hacienda, Antonio Ortiz Mena: se obtuvo crecimiento sin inflación, y equilibrio de las ganancias empresariales con las reivindicaciones sociales.
  3. Hasta entonces, la generación de electricidad la generaban empresas extranjeras; pero el 27 de septiembre de 1960, López Mateos nacionalizó la industria eléctrica y se creó la “Compañía Mexicana de Luz y Fuerza”
  4. Economía Social
  5. El Desarrollismo

En este tiempo, Latinoamérica comienza a tener conciencia de su unidad continental. Hasta entonces, cada país se ocupaba de su territorio y no se tomaban en cuenta otros países y menos aún, una unidad continental. Ahora, al conocer la problemática de los distintos países del subcontinente, fue notoria su gran similitud, y no se podía menos que atribuir situaciones comunes a causas comunes, es decir, la infame dependencia respecto a los Estados Unidos. En aquel tiempo, había un factor que agravaba el malestar: el precio de las materias primas había bajado; mientras que la Unión Soviética aumentaba sus ayudas a Latinoamérica. Por lo tanto, las campañas anticomunistas ya eran contraproducentes.

La irritabilidad continental se evidencio en el famoso viaje –muy bien preparado-  del presidente Richard Nixon en 1958. Pero, cuando en Venezuela (donde Estados Unidos, recientemente, había derrocado al dictador Marcos Pérez Jiménez), la caravana de Nixon fue atacada por la muchedumbre y el vehículo presidencial, fue volcado. El Presidente norteamericano percibió que la actitud congraciante tenida durante el alemanismo -el famoso “Mister Amigo” y la película propagandista de Walt Disney, “Los Tres Caballeros” (los inseparables amigos: el gallo mexicano, el loro brasileño y el Pato Donald norteamericano)- había dejado de ser creíble. El Gobierno norteamericano notó que el anticomunismo ya no se aplicaba y que era necesario cambiar la política hacia el Sur.

Fue entonces que John F Kennedy, recién llegado a la Presidencia el 13 de marzo de 1961, convocó a una “Alianza para el Progreso”, destinando 20,000 millones de dólares en 10 años, para el desarrollo de la región («mejorar la vida de todos los habitantes del continente«). Este fondo se obtendría reuniendo varias ayudas dispersas, a través de la Fundación Panamericana de Desarrollo. La palabra “Desarrollo” pasó a ser un oráculo mágico de aquel tiempo. Según los teóricos desarrollistas, ante la modernidad, todos los países modernos tendrían que atravesar por tres etapas: Subdesarrollo – Período de Despegue – Desarrollo. Se pensaba que, con ayuda tecnológica y créditos generosos, Latinoamérica pronto sería una región próspera y feliz.

  • LA CEPAL

   En 1948 se creó la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) -una de las cinco comisiones similares de la ONU- para apoyar el desarrollo sustentable de este continente, teniendo su sede en Chile. Los principales objetivos de esta Comisión fueron la cooperación para la integración a escala regional, la planificación de proyectos de cooperación técnica, la organización de Conferencias y reuniones intergubernamentales y de expertos, etc. En 1950, el sociólogo argentino Raúl Previsch asumió la Secretaria Ejecutiva, que hasta hace poco desempeñó exitosamente la mexicana Alicia Bárcena Ibarra.

  • Política Social
  • En este sexenio se creó el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), para dar servicios médicos, pensiones y jubilaciones a los burócratas del sector público.
  • Se decretó el derecho que tiene el trabajador sobre una parte de las ganancias, recibir un aguinaldo a fin de año, en base de los días trabajados.
  • Gracias a la capacidad de su esposa, la maestra Eva Sámano de López Mateos, se creó el Instituto Nacional de Protección a la Infancia, antecesor del DIF. Se difundieron los desayunos escolares en las escuelas públicas, con que se combatió la desnutrición infantil.
  • Obras Públicas
  • Se construyeron, el Centro Hospitalario Veinte de Noviembre (del ISSSTE), Unidades habitacionales tales como el Conjunto Urbano Nonoalco Tlaltelolco, el Conjunto Habitacional Unidad Independencia, la delegación Magdalena Contreras, los primeros edificios del Instituto Politécnico Nacional y la autopista México-Puebla
  • Política de Gobernabilidad

Una crítica a su Gobierno es la represión de las protestas sociales (en realidad, los problemas habían sido heredados del Gobierno anterior). La violencia de las represiones y los homicidios concomitantes, constituyeron la llamada “guerra sucia”, iniciada en este período.

  1. Represión a ferrocarrileros.

Las movilizaciones de ferrocarrileros continuaban, y en marzo de 1959 se declararon en huelga en todo el sistema ferroviario del país, pues se extendió a otros sindicatos del gremio. El Gobierno encarceló a los dirigentes y despidió a muchos trabajadores. Entre los detenidos, estaba el Secretario General del Sindicato de Ferrocarrileros, Demetrio Vallejo, encarcelado en Lecumberri.

  • Represión a maestros.

       De igual forma, el levantamiento de los maestros, iniciado en el sexenio anterior, continuó quizás con más fuerza, con el claro liderazgo de Othón Salazar. Con el pretexto de que se alteraba la paz pública, se aprehendieron a líderes magisteriales y estudiantiles del Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM), adjudicándoles el delito de “disolución social”

  • Represión a campesinos

     La represión también se dejó sentir en el medio rural, sobre aquellos líderes agrarios que criticaban la política agraria del Régimen, asesinando a algunos, como Lucio Cabañas y Rubén Jaramillo y su familia, sacándolos de su casa y asesinándolos el 22 de mayo de 1952, en Xochicalco, Morelos.

  • Política Educativa y Cultural

Gracias a las capacidades de otro miembro insigne del Gabinete –el Secretario de Educación pública, Jaime Torres Bodet-, en el sexenio se impulsó mucho los aspectos educativo y cultural. En lo posible, se trató de equilibrar a los conservadores y los progresistas.

  • Se crearon importantes museos: el Museo Nacional de Antropología, (en el bosque de Chapultepec), el Museo del Virreinato en el Convento de Tepotzotlán, el Museo de la Ciudad de México, el Museo de Arte Moderno, el Museo de Historia Natural, etc.
  • Se formó la Comisión Nacional de Textos Gratuitos, en 1959, que publicaba los libros de texto para los alumnos de la educación primaria y se reconoció el derecho a la educación pública, en consonancia con la educación laica y gratuita normada por la Constitución. El pilar educativo eran los maestros y maestras, considerados por el Presidente como un “ejército de evangelizadores laicos en permanente lucha contra la ignorancia.” En este sexenio, la educación pública y la educación privada se equiparaban en calidad
  • La revista Política, iniciada en 1961 tuvo amplia popularidad, y en ella escribieron famosas personalidades de la política y la cultura.
  • Política Exterior
  • El Presidente realizó sendas visitas oficiales por varias naciones, para posicionar al país: Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Chile, Indonesia, Filipinas, Japón, India, Belice, etc., etc. (de allí su mote, “López Paseos”).
  • Obtuvo del Comité Olímpico Internacional, que la sede de las XIX Olimpiadas fueran en la Ciudad de México en 1968.
  • Rompió relaciones con Guatemala (y estuvo a punto de declararle la guerra), debido a que una flotilla de aviones del ejército de aquel país, acribillara a unas embarcaciones de pescadores matando a cinco de ellos.
  • López Mateos negoció con John Kennedy la devolución del territorio “El Chamizal”, debido a que, por variaciones del Río Bravo, su cause se había adentrado en Estados Unidos. El Presidente Kennedy visitó la ciudad de México en 1962.
  • Aunque López Mateos se declaró “de extrema izquierda”, en 1962, condicionado por el anticomunismo tan introyectado en ciertos ambientes, declaró que la política de Cuba era “ajena a las aspiraciones y valores de los pueblos latinoamericanos”.
  • La Iglesia Católica

En general, la Iglesia siguió disfrutando de la misma tranquilidad del sexenio anterior; aunque tuvo algunos conflictos con el Gobierno, principalmente por los textos gratuitos, debido a su orientación laica.

  1. Pastoral Social

La nueva coyuntura presentaba a la Iglesia otros desafíos. La ampliación de perspectivas -ahora a nivel continental- No podía estar al margen de “la Década de Desarrollo”. La Iglesia también estuvo presente, incluso desde los más altos niveles jerárquicos: Juan XXIII publicó su famosa encíclica “Mater et Magistra” (15 de mayo de 1961) y Pablo VI, la “Populorum Progressio” (26 de marzo 1967), ambas aportaron al desarrollismo su fundamento teológico.

  • En México, la Pastoral Social[5] no quedó al margen, debido a la incansable labor del P Pedro Velásquez, con su red de Secretariados Sociales y la organización de numerosas Semanas Sociales, Congresos y asociaciones especializadas, como la Unión Social de Empresarios de México (USEM).
  • La Iglesia Latinoamericana

Al igual que en lo político, también a nivel eclesiástico, países y diócesis fueron cobrando conciencia de su pertenencia común al subcontinente latinoamericano. Problemáticas afines requieren soluciones afines, y no fue difícil detectar la causa común que explicaría el porqué, siendo Latinoamérica una región con grandes riquezas naturales, la mayoría de su población fuese pobre. La causa más obvia era la dominación estadunidense. Salir de esta hegemonía requerirá de un trabajo ampliamente organizado, incluyendo las Iglesias.

  • La CELAM

Para cobrar esta conciencia de pertenencia continental, fue la organización de las Conferencias Episcopales Latinoamericanas (CELAM). Ya en 1955, con motivo del Congreso Eucarístico Internacional, en Río de Janeiro, el Papa Pío XII convocó la I Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en la que se ventilaron algunos problemas intraeclesiales comunes (la secularización, disminución de vocaciones, influencia del comunismo entre obreros y estudiantes, etc. De allí surgió el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), teniendo como presidente al arzobispo de Río de Janeiro, cardenal Jaime Barrios Cámara y como vicepresidentes, los arzobispos Miguel Darío Miranda (de México) y Manuel Larraín (Talca, Chile), cuya tarea principal en este tiempo fue la vinculación y estudios entre las diversas Conferencias Episcopales nacionales. 

  • Sociología de la Religión

   Para la conciencia de la problemática sociopolítica de la región, mucho contribuyeron las investigaciones sociológicas de la Federación Internacional de Investigaciones (FERES, 1958-1976), una red de la sociología de la religión entre América Latina y Europa, fundada por el célebre sociólogo de la religión belga, François Houtart. A partir de 1964, la Federación tuvo su base en Bogotá, contando con la gestión del sociólogo colombiano, Gustavo Pérez. Se propusieron elaborar un proyecto científico que coadyuvara al compromiso social, desde las premisas de la Teología de la Liberación. Otro proyecto similar -aunque en principio, se trató de un programa para enviar misioneros a América Latina- fue la fundación de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA) a fines de los años 50’s, la cual editó varios estudios sociológicos sobre la situación de la Iglesia en Latinoamérica.

            A pesar de la represión de líderes populares, gracias a su carisma personal, su carácter jovial y algunos grandes logros, como la expropiación de la Industria eléctrica y su política social, Adolfo López Mateos es quizás el de mayor popularidad entre los presidentes del siglo XX.


[1] En este texto, para el ahorro del espacio y evitar redundancias, utilizaré las conocidas iniciales de los Presidentes.

[2] En mi parroquia Corazón de María, de Monterrey, la empresa La Vidriera de la familia Garza Sada, construyó una colonia para sus empleados de confianza, dándoles vivienda, sendos colegios dirigidos por religiosos o religiosas para niños y para niñas, jardín, biblioteca, templo, etc,

[3] Su recelo al Comunismo perseguidor era evidente:  en Rumania había 8 obispos encarcelados; en Polonia 700 sacerdotes y obispos presos: en Yugoslavia, 400 sacerdotes asesinados; en Hungría, el encarcelamiento aislacionista y tortura al Cardenal Midzenti- En España, 1,200 sacerdotes muertos en la guerra civil.

[4] Manuel Velázquez afirmaba: “Es verdad que la Iglesia no puede ser comunista… pero tampoco, anticomunista”. Lo importante era la defensa de las justas reivindicaciones obreras, más que pelearse por liderazgos.

[5] El nombre de “Pastoral Social” fue dado por el P Pedro Velázquez, que fue exitoso para toda la Iglesia.

11. LA REVOLUCIÓN MEXICANA 

  1. SE AVECINA LA INSURRECCIÓN 
  • La comprensión del Porfiriato partiría de las condiciones de posibilidad para un nuevo modo de producción, el Capitalista. Ahora bien, antes de iniciar y desarrollar este proceso, habría que “fabricar al fabricante”, lo que conlleva a allegarse un capital inicial, es decir, una “acumulación originaria”, lo que siempre ha implicado crueldad e injusticias.1 En El Porfiriato, la apropiación de las tierras comunales, la explotación de hacenderos, el robo en las tiendas de raya, la esclavitud por deudas (heredadas de padres a hijos), largas jornadas laborales con salario miserable, destrucción de la educación popular, represión inmisericorde, falta de libertad de expresión, etc. La inconformidad se extendía entre las mayorías, si bien se sofocaban la insurrección. La pregonada “Pax Porfiriana” era “La Paz de los Sepulcros”. No obstante, la supervivencia misma lleva a correr riesgos y se incubaban levantamientos por todas partes. Poe lo que toca a la Iglesia, al término del Concilio de Antequera, los seis obispos participantes enviaron a Díaz una carta de apoyo. De la misma forma, al concluir V Concilio Provincial Mexicano, los obispos participantes enviaron una felicitación al Presidente, pues a pesar de las nuevas leyes, “gracias a la sabiduría y al espíritu superior” del presidente de México (Arz. Montes de Oca) .
  • El Presidente Porfirio Díaz concedió una famosa entrevista al reportero James Creelman para su prestigiada revista “Pearson´s Magazine” (de cincuenta páginas). En ella, el Presidente afirmó que había esperado pacientemente el momento en que el pueblo de México pudiera elegir a sus gobernantes sin revueltas armadas, y le parecía que ese tiempo había llegado. Deseaba que apareciese alguien, a quien consideraría como bendición y no como adversario, pues ya anciano, estaba cansado. Sin embargo, Díaz no cumplió la promesa hecha en aquella famosa entrevista, y se reeligió para la Presidencia, imponiendo a Ramón Corral como vicepresidente, para el periodo de 1910 a 1916. En las elecciones de 1910, se eligió democráticamente a Francisco I Madero; pero fue duramente atacado. Las nuevas fuerzas democráticas destituyeron a Porfirio Días, siendo exiliado a Francia, en el barco “Ipiranga”. 

LA REVOLUCIÓN MEXICANA

La Revolución Mexicana fue la primera revolución importante del siglo XX (antes que la de Rusia). Transformó radicalmente, de arriba abajo, todas las estructuras sociales y políticas del país, al alto costo de un millón de muertos, desórdenes, violencia y rapiña. Sus principales caudillos no lucharon en un movimiento unificado, sino cada cuál por su lado, para solucionar las reivindicaciones de su región, por lo que se enfrentaban entre sí. Al llegar a una población, los revolucionarios asaltaban casas de personas prominentes, raptaban a muchachas, decomisaban cobijas y víveres e incluso, editaban billetes fiduciarios, invalidando los editados por otros grupos armados rivales que circulaban.  

¿Cómo interpretar esta guerra civil entre 1910 y 1917? Hay diversos intentos de comprensión, como “Revolución Interrumpida” (Adolfo Gilli), “Revolución Traicionada” o simplemente, “La Bola”, como se le conoció originalmente. La interpretación que me ha parecido mejor es la que distingue dos revoluciones paralelas: La primera, la de grupos de la incipiente burguesía nacionalista (el grupo de Sonora: Pascual Orozco, Obregón, Carranza, Múgica, Calles), y la segunda, conducida por líderes populares (Villa –Felipe Ángeles- y Zapata).  

En 1910 terminaba un período presidencial de Porfirio Díaz. Francisco I Madero había publicado en 1908 su polémico libro “La sucesión presidencial en 1910”, sobre las principales cuestiones políticas que inquietaban al país, el cual tuvo mucho éxito. En 1909 fundó el Partido Nacional Antirreeleccionista (PNA), el cual lo postuló como candidato a la elección presidencial; pero fue encarcelado en San Luis Potosí por orden del gobierno. Convocó a un levantamiento armado para defender el derecho a voto, programándolo públicamente, para el 20 de noviembre de 1910, en Piedras Negras, Coahuila, pero debido a la poca fuerza que logró reunir (pocos obedecieron la consigna, como los hermanos Serdán, en Puebla). Partió hacia Ciudad Juárez y escapó hacia Estados Unidos- Desde San Antonio, Texas, promulgó el Plan de San Luis, con el lema Sufragio Efectivo No Reelección, que contribuyó a la renuncia del presidente Díaz en 1911, exiliándose a Francia en el buque “Ipiranga”. El grupo revolucionario de Sonora (la facción burguesa nombro a Venustiano Carranza como Jefe Supremo del movimiento, quien en noviembre de 1914 convocó a una Convención para lograr algunos acuerdos que los unificaran sobre objetivos y medios. 

  1. La Convención de Aguascalientes.2 

La Convención había excluido a Emiliano Zapata y a Pancho Villa; ante este impase, se decidió invitarlos. Zapata llegó con su Plan de Ayutla, que había redactado desde el 28 de noviembre de 1911. La primera prioridad de dicho Plan era el reconocimiento de los títulos primordiales de tiempo Colonial, ante los despojos de los hacendados, y promover el “ejido” y las “tierras comunales”. Los ideales de Villa y Zapata convencieron y unificaron a la mayoría, retirándole a Carranza la Jefatura armada, conviniendo en nombrar a Eulalio Gutiérrez Ortiz como presidente provisional. Carranza, se declaró en rebelión y partió, con su personal de administración a Veracruz . Ahí reorganizó su ejército, con apoyo de los varios generales connotados (Álvaro Obregón, entre otros).  

En aquel año 1914, el embajador de Estados Unidos, sin el consentimiento del presidente electo Woodrow Wilson, apoyó con armas a Félix Díaz y ocuparon Veracruz. Finalmente, el 19 de octubre de 1915, su enviado especial en Washington le anunció a Carranza, estando en Torreón, anunciándole el reconocimiento de su gobierno por parte del gobierno de los Estados Unidos. 

  1. La Constitución de 1917.  

Cuando las fuerzas convencionistas fueron derrotadas, Carranza creyó conveniente consolidar el movimiento revolucionario reformando la Constitución de 1857. El 14 de septiembre de 1916 se anunció la convocación a un congreso constituyente. Se estipuló que por cada 70 000 habitantes se nombraría un diputado; pero se excluyeron los constituyentes más radicales. Dicho Congreso fue, por tanto, una asamblea de políticos conformada principalmente por abogados, profesores, ingenieros y militares de clase media. La lucha armada había sido hecha por gente rural, mientras que los diputados constituyentes fueron de gente urbana. Las regiones que habían sido más activas en la lucha armada tuvieron menos representantes en el constituyente.; pero los diputados más progresistas repudiaron el texto. La visión carrancista era insuficiente en temas de suma importancia para los diputados revolucionarios obreros, campesinos y militares que se habían solidarizado con villistas y zapatistas durante la Convención. Este bloque exigió al Primer Jefe que se incorporaran las disposiciones que luego serían conocidas como derechos o garantías sociales. Los constituyentes juristas y maestros en derecho, creían inadecuada la incorporación de tales derechos de los trabajadores en la ley suprema. SE opusieron a que la nueva Constitución hablara de la duración de la jornada, salario mínimo y del trabajo de las mujeres, pues según ellos todo eso era legislación secundaria. El proyecto presentado por Venustiano Carranza fue modificado sustancialmente, y tuvo que adaptarse a ideales de sus antiguos enemigos irreconciliables. De este modo, el 5 de febrero de 1917 fue promulgada la Constitución, con algunos conceptos sociales muy avanzados para su época, como los artículos 123, 3 y 27 (las relaciones obrero-patronales, las reformas educativa y agraria). Se reconoció el derecho de los trabajadores de contar con una jornada de trabajo de ocho horas y un salario mínimo, la reforma agraria, la capacidad del Estado para expropiar las tierras y formar ejidos, así como la separación entre la Iglesia el poder político. 

  1. PERSONAJES DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA 

Don Francisco Ignacio Madero (Parras Coah. 1873- CDMX 1913).3  

Fue un demócrata convencido, que ya en 1905 había establecido contacto con la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano. Madero apoyó económicamente a dicho Partido para la reanudación de la edición del periódicoRegeneración; pero le retiró su apoyo a dicho Partido debido a las diferencias ideológicas con Ricardo Flores Magón. Siendo Presidente, pretendió satisfacer las aspiraciones de cambio social; pero no supo cómo hacerlo, por lo que los líderes revolucionarios lo desconocieron. Él envió a Victoriano Huerta a sofocarlos y se enfrentaron en la llamada “Decena Trágica” (del 9 al 19 de febrero de 1911), Finalmente, el 22 de febrero de 1913, tras un golpe de Estado por Victoriano Huerta, Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez fueron acribillados por Huerta, quién se autonombró Presidente. 

EMILIANO ZAPATA SALAZAR 

 (Anenecuilco, Mor. el 8 de agosto de 1879Chinameca, Morelos, 10 de abril de 1919). Conocido como El Caudillo del Sur. Fue un campesino y militar  que participó en la Revolución  como comandante del Ejército Libertador del Sur. Emerge por sus profundas convicciones, al margen de cualquier pretensión personales. Zapata destacó como uno de los principales líderes revolucionarios y es considerado un símbolo de lucha y resistencia campesina en México. Sus consignas: “La tierra es de quien la trabaja” y “Tierra y Libertad” obtuvieron reconocimiento de todos los grupos revolucionarios. Fue ideólogo e impulsor de las luchas sociales y las demandas agraristas, así como de justicia social, libertad, igualdad, democracia social, propiedad comunal de las tierras y el respeto a las comunidades indígenas, campesinas y obreras de México, víctimas de la oligarquía y el latifundismo de los hacendados del Porfiriato. A él se debe el constitucionalismo social, especialmente el artículo 27. Finalmente, murió asesinado en la Hacienda de Chinameca, el 10 de abril de 1919, por órdenes de Pablo González y Jesús Guajardo

PANCHO VILLA (San Juan del Río, Durango, 1878 –  Hidalgo del Parral, Chihuahua, 1923)  

José Doroteo Arango Arámbula, conocido por su seudónimoFrancisco Villa.Pancho Villa, o también como El Centauro del Norte. Destacó como uno de los principales jefes de la Revolución. Su actuación militar fue decisiva para la derrota del régimen del entonces presidente Victoriano Huerta, asesino de Madero.​ Comandante de la División del Norte y caudillo y Gobernador provisional del estado de Chihuahua entre 1913 y 1914. Su dominio al norte de México terminó en 1915,​ a través de varias derrotas en León, Celaya, Guanajuato y Agua Prieta (Sonora), a manos de los generales Benjamin Hill, Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles respectivamente. Después del artero y fallido ataque de Villa al pueblo de Columbus, Nuevo México Columbus, en 1916, fue declarado criminal en EE UU y se le trató infructuosamente de capturar durante un año. Villa y sus seguidores expropiaron las tierras de los hacendados para distribuirlas a los campesinos y soldados. Se apoderó de trenes porfiristas, con los cuales, la División del Norte pudo trasladarse hasta el Centro del país.  

JOSÉ VENUSTIANO CARRANZA DE LA GARZA4  

(Cuatro Ciénegas, Coah; el​ 29 de diciembre de 1859Tlaxcalantongo, Pue, 21 de mayo de 1920). 

Político, militar y empresariomexicano.  Presidente municipal de Cuatro Ciénegas de 1894 a 1898. Diputado local al Congreso de Coahuila y diputado y senador al Congreso de la Unión. Apoyó tardíamente a Madero, quien lo nombró Gobernador de Coahuila. Participó en la Revolución Mexicana tras el asesinato de Madero,​ así como en el derrocamiento del gobierno de Victoriano Huerta. Los grupos revolucionarios lo nombraron como primer jefe del Ejército Constitucionalista, y como tal, estuvo a cargo del Poder Ejecutivo desde el 13 de agosto de 1914 hasta el 30 de abril de 1917.​ Fue presidente constitucional de México desde el 1 de mayo de 1917 hasta su asesinato en 1920. ​ 

Álvaro Obregón Salido5 

(Navojoa, Sonora; 19 de febrero de 1880San Ángel, DF; 17 de julio de 1928) ​  

Para fines de 1909 se enroló en las fuerzas de Francisco I. Madero que combatían al general Porfirio Díaz. Tras la caída de Díaz y el aparente triunfo revolucionario, Obregón se retiró a la vida privada, pero regresó en 1913 para apoyar a Venustiano Carranza, gobernador de Coahuila, en su lucha contra Victoriano Huerta. Fue jefe de la división del Ejército Constitucionalista y como tal derrotó a los federales en muchas batallas. Al producirse la ruptura entre el grupo de Emiliano Zapata y Francisco Villa con Carranza, a raíz de la Convención de Aguascalientes, Obregón se mantuvo leal a Carranza y fue el encargado de perseguir a Villa en el norte del país. Lo derrotó en la Batalla de Celaya, donde una bomba le arrancó el brazo derecho, dejándole manco. Una vez que lograron su triunfo, marchó escoltando a Carranza a Querétaro donde se redactó la Constitución de 1917. Fue nombrado secretario de Guerra y Marina, pero renunció el 30 de abril de 1917. En 1920 encabezó la Rebelión de Agua Prieta contra Carranza, y tras el interinato de Adolfo de la Huerta, fue elegido presidente el 19 de diciembre de 1920. Logró el reconocimiento de Estados Unidos de América en 1923 por él Tratado de Bucareli. En 1928, en plena Guerra Cristera, se presentó de nuevo como candidato a la presidencia tras una reforma constitucional realizada el año anterior. Fue elegido nuevamente, pero fue asesinado por el cristero José de León Toral, el 17 de julio, en el restaurante «La Bombilla«, de la Ciudad de México

  1. EL MAXIMATO 

Bajo este apartado, abarcaremos la historia que va desde el asesinato de Álvaro Obregón (1928), hasta el inicio del gobierno del Gral. Lázaro Cárdenas (1934). Estos años fueron llenados por la personalidad de Plutarco Elías Calles. Impulsó la presidencia de Álvaro Obregón desde el Plan de Agua Prieta de 1920 a 1924, y entonces, Obregón lo propuso para sucederlo como presidente de México entre el 1 de diciembre de 1924 y el 30 de noviembre de 1928. Obregón y Calles habían acordado entender la prohibición que la Constitución de 1917 restringir el lema maderista “sufragio efectivo, no reelección”, a no reelegirse inmediatamente, y conforme a esta interpretación, los sonorenses habían acordado irse alternando la presidencia; pero el asesinato de Obregón modificó las tácticas. Durante su gobierno creó el Banco de México, ordenó la construcción de carreteras, creó la primera línea aérea, profesionalizó el Ejército, fundó los bancos Ejidal y Agrícola, restauró la Escuela de Agronomía de Chapingo y fundó la Escuela Médico-Veterinaria, construyó presas, sistemas de riego y numerosas escuelas rurales.  

Gran conciliador, Elías Calles convenció a los jefes revolucionarios locales a dirimir sus diferencias al interior del Partido Nacional Revolucionario (PNR), que más que Partido era un mecanismo de aglutinamiento entre disentimientos rebeldes. Calles era reconocido como Jefe Máximo de la Revolución, aprovechando sus dotes. Esto pacificaría bastante al país y daba al Gobierno estabilidad. Dado que la reelección no era posible, como Jefe Máximo nombró en tres ocasiones a sendos políticos “títeres” para postularse y gobernar sucesivamente, conforme a las líneas de Gobierno dictadas él. 

  • Emilio Portes Gil (1° dic. 1928 a feb. 5 de 1930). Se propuso impulsar el país capitalista. Le otorgó su autonomía a la Universidad Nacional.  
  • Ortiz Rubio (5 de feb. 1930 a 2 de sept 1932). A él le tocó la crisis de la economía de EEUU de 1929; se promulgó la Ley federal del trabajo, la de Crédito Agrícola y el Código Penal. México fue reconocido como miembro de la Sociedad de Naciones. Se amplió la red telefónica del país y se construyó la Carretera más larga del país.  
  • Abelardo Rodríguez (4 de sept 1932 a 30 de nov de 1934). Impulsó la Industria y el Comercio. Promulgó importantes leyes: la Ley de Naturalización y Nacionalización, la Ley de patrimonio ejidal, la Ley orgánica de la Universidad Autónoma de México. Además, estableció el salario mínimo. Modificó la constitución en el artículo 3° en donde le agrego el término “Socialista” a la educación. 
  • No es posible negar los apoyos dados por la jerarquía católica al régimen de Porfirio Díaz, a pesar de que hubo sectores que apoyaron a Madero (como el Seminario Palafoxiano de Puebla). Durante el conflicto armado, no hubo una toma de posición uniforme de parte de los obispos, pues hubo algunos que apoyaban a uno u otro grupo revolucionario.  

EL CONFLICTO RELIGIOSO

Esta etapa es de máxima importancia para comprender la actuación de la Iglesia a lo largo del Siglo XX. La gesta heroica y de gran participación entusiasta del laicado –tanto entre el campesinado, como en las clases medias-, marcó a importantes sectores de la Jerarquía y algunas organizaciones laicales, que posteriormente identificarán a la Iglesia con la Derecha, sea en su vertiente partidista (PAN y del Movimiento Sinarquista Mexicano), sea en organizaciones laicales ( “ProVida”, La Unión Nacional de Padres de Familia UNPF), en general relacionados con la erótica (familia, género, aborto, libros de texto gratuitos, etc.)

  • Con Calles, el impulso revolucionario se traicionó o- al menos, menguó-: la “no reelección” se violaba, se frenó la dotación de tierras a ejidos y comunidades agrarias, retornaron los despojos y los latifundios, se modificó la ley reglamentaria del petróleo, etc. Como cortina de humo, para encubrir el viraje de su Gobierno, promovió una violenta persecución religiosa, simplemente poniendo en práctica las leyes constitucionales que desconocían la personalidad jurídica de la Iglesia Católica. El anticlericalismo tenía larga historia, al menos desde el período liberal. Estaba aún fresca la rabia hacia los prelados fastuosos al lado del Dictador o los capellanes comiendo en la mesa de los hacendados, a pesar de que hubo sectores que apoyaron a Madero (como el Seminario Palafoxiano de Puebla). Pero ahora, entre algunos grupos revolucionarios de tendencia anarquista (el Grupo de Sonora), pasó del anticlericalismo a la franca antirreligión.[1]

     Al inicio del Maximato, hubo varias profanaciones a los templos (metían caballos a los templos, lazaban imágenes, algunas masacres a creyentes a la salida de la misa, etc.) Esta política irritó a las mayorías de creyentes, que ya desde 1917, apoyados por el Papa Benedicto XV, se venían oponiendo a algunas leyes constitucionales que violaban la libertad religiosa: (arts. 3, 5, 133, etc).

El Partido Católico Nacional

  • Durante el conflicto armado, no hubo una toma de posición uniforme de parte de los obispos, pues hubo algunos que apoyaban a uno u otro grupo revolucionario. La misma divergencia notada entre los obispos, la hubo entre los católicos laicos. No hay que olvidar la juvenil militancia cívico-política de la Acción Católica de la Juventud Mexicana (ACJM). Pero el objetivo principal de los católicos críticos fue la formación del Partido Católico Nacional. Partido bien organizado y disciplinado (“propiamente, era el que más merezca el nombre de Partido, pero que ha sido desconocido por muchos historiadores”), cuya fuente de inspiración era la reciente encíclica del Papa “Rerum Novarum” de León XIII.
  • El PCN Gobernó en Zacatecas y Jalisco, y tuvo mucha fuerza en el Estado de México, Michoacán, Guanajuato y Querétaro. Se le acusaba de ser “el brazo de los obispos”; pero en realidad, la mayoría de éstos se le opusieron. El PCN perdió poder al haber apoyado a Victoriano Huerta, en 1905. Este Partido siguió existiendo durante el cardenismo, y el Sindicato Obrero Católico llegó a tener mayor membresía que la misma CTM.

Liga Defensora de la Libertad Religiosa

  • Los jóvenes de la ACJM y los Caballeros de Colón fundaron, en marzo de 1925, esta Liga por sus derechos cívicos. El conflicto entre la Iglesia y el gobierno se agudizó cuando el arzobispo de México José Mora del Río, realizó protestas contra las disposiciones que se referían a las cuestiones religiosas en el artículo 130 de la Constitución. Calles ordenó al procurador de Justicia la detención del arzobispo, lo cual produjo numerosas protestas de los católicos y de varios embajadores extranjeros. Los católicos sostuvieron una vigorosa oposición a las leyes que atentaban contra la libertad religiosa: levantaron dos millones de firmas para modificar el art. 5 de la Constitución, organizaron un “boycott” que suprimían gastos superfluos para perjudicar la economía (no comprar sino lo elemental, no asistir a diversiones, etc.)​. Anacleto González Flores fundó la Unión Popular. El Vaticano alertaba que un movimiento armado sólo se justificaba cuando ya se hubiesen agotado todas las instancias y tácticas no violentas.

La Suspensión de Cultos[2]

  • Todos los historiadores consideran que la suspensión del culto público por parte de la Iglesia católica fue un factor decisivo en el levantamiento cristero. Estaba lejos de existir unanimidad, tanto entre los obispos mexicanos, como en el seno de la Curia Vaticana; pero una minoría radical logró convencer al Papa de que existía un consenso de todos los obispos y en el respaldo laico, de modo que Pío XI aprobó la suspensión de culto, contra el parecer de su Secretaría de Estado. Fue muy significativo el papel que tuvo un grupo de jesuitas mexicanos, que se movieron en México y en Roma para promover esta suspensión. La Compañía tenía gran influencia en las organizaciones más importantes del laicado: los movimientos de la Acción Católica, el sindicalismo católico y otras organizaciones, que posteriormente, cristalizarían en la “Liga para la Defensa de la Libertad Religiosa”. Finalmente, el episcopado mexicano publicó una “Carta Pastoral Colectiva”, en la que se decretaba la suspensión del culto público en toda la nación, a partir del 31 de julio de 1926, dejando los templos a cargo de una junta de vecinos.

La Ley Calles

  • Calles no fue quien cerró los templos. Esta disposición la tuvieron los obispos, para enardecer a los grupos laicales; pero el Presidente reaccionó a esta provocación con la “Ley Reformando el Código Penal para el Distrito y Territorios Federales sobre delitos de fuero común y delitos contra la Federación, en materia de culto religioso y disciplina externa”, conocida como “Ley Calles”, que entró en vigor el 31 del mismo mes y año.

Dicha Ley, de cuño galicano, limitaba el número de sacerdotes en cada Entidad y establecía que todos los sacerdotes del país debían registrarse ante cada presidente municipal, y solamente podrían ejercer sus funciones quienes tuvieran una licencia otorgada por el Congreso de la Unión o por el Congreso del Estado correspondiente. La Ley no solamente no separaba Iglesia y Estado, sino que supeditaba la primera al segundo, quien adquiría «carta blanca» legal para inmiscuirse a su antojo en los asuntos estrictamente internos de las Iglesias (la Iglesia Católica en particular). En el decreto, Calles hacía saber las reformas del Código Penal donde establecía penas severas por violaciones a la Constitución en lo referente a cultos o enseñanza.

  • Como efectos de la Ley «Calles», fueron clausurados arbitrariamente 142 templos en el País, así como varias capillas en asilos de beneficencia privada abiertos al público; se suprimieron las actuaciones de religiosos en todas las instituciones de beneficencia, se cerraron 73 conventos y se expulsó a numerosos sacerdotes extranjeros.

Atentado a Obregón

  • Obregón había dado muestras de mayor moderación (por ejemplo, después de la expulsión del nuncio con motivo a la inauguración del Monumento a Cristo Rey, trató de congraciarse con el Vaticano); pero, a fin de cuentas, pertenecía al mismo grupo que Calles. El 13 de noviembre de 1927, el ingeniero Luis Segura Vilchis atentó contra el general Álvaro Obregón, por entonces candidato a la presidencia de la República. En Chapultepec, alcanzó el automóvil donde Obregón se movilizaba y le arrojó una bomba; pero el artefacto explosivo sólo hirió al general Obregón. Sus guardias respondieran al atentado y responsabilizaron al sacerdote Miguel Agustín Pro y a su hermano Humberto. La única conexión entre el atentado y los hermanos Pro fue el automóvil Essex usado para el ataque, que anteriormente había pertenecido a Humberto. ​Pese a que Luis Segura confesó ser el autor intelectual y material de aquel atentado, Calles sumó su culpabilidad a la de los hermanos Humberto y Miguel Agustín, ​y decretó su muerte por fusilamiento sin previo juicio.​ ​Investigaciones concluyen que el padre Pro no tuvo un liderazgo militar o político en el conflicto cristero, sino que solo prestaba los servicios religiosos que habían sido suspendidos por el Estado. ​La Iglesia católica consideró que la muerte de Miguel Agustín Pro fue un martirio por causa de la fe, y fue beatificado el 25 de septiembre de 1988 durante el pontificado de Juan Pablo II. ​

La “Cristiada”

  • En Vaticano recordaba que no era lícito un movimiento armado, hasta que no se agotaran todas las instancias posibles. Los sublevados alegaban que ya se habían agotado tales instancias. La Liga pedía a los obispos que, al menos, no condenaran el levantamiento armado, y ejercieron funciones de coordinación. La Jerarquía aceptó algunos puntos (pero se opuso a obligar a los ricos a apoyar la lucha) y permitieron a los sacerdotes que lo solicitaran, ser capellanes del ejército cristero y dieron apoyo moral.
  • El pueblo cristiano apoyó de forma compacta a los obispos. Su manifestación más fuerte fue el movimiento armado en el medio rural (incluyendo grupos de indígenas), principalmente en los estados de Guanajuato, Colima, Querétaro, Michoacán y Jalisco, y alcanzó su momento más álgido entre 1926 y 1929. Los campesinos levantados en armas fueron conocidos como “cristeros”, por a su grito de batalla “¡Viva Cristo Rey!”
  • La feligresía resentía la suspensión del culto (sacramentos y devociones populares). Hubo profanaciones del Gobierno, y la respuesta espontánea y popular de los campesinos fue defender sus derechos con palos y piedras; pero pronto se fue formando un “ejército liberador”, amando por el Gral. Gorostieta, para enfrentarse al ejército federal. Se añadía también las expectativas abiertas por el reparto de tierras: los “agraristas” eran reprobados por los curas -el “no robar”-, y la frustración de muchos pueblos que no se beneficiaron del reparto agrario, también empujaban la rebelión. El entusiasmo de los rebeldes suplía su falta de armamento, descarrilaron algunos trenes, y pretendieron –en vano- conectarse con el líder revolucionario Adolfo de la Huerta (lo que habría cambiado la historia).

Emilio Portes Gil había comenzado una larga negociación, en la que participó como mediador, con el recién nombrado embajador estadounidense, Dwight Morrow. Se logró un acuerdo de amnistía general para todos los levantados en armas que quisieran rendirse. Se acordó devolver las casas curales y episcopales, y en lo sucesivo, evitar mayores confrontaciones. El gobierno de Calles invirtió enormes recursos económicos, materiales y humanos en el combate a los rebeldes, empleando en ello a más de 200.000 soldados.

La “Iglesia Nacional Mexicana

En febrero de 1925 los dirigentes de la Confederación Regional Obrera Mexicana, CROM, concibieron la idea de formar la Iglesia Católica Apostólica Mexicana, separada de Roma, y pusieron en práctica su proyecto en un templo de Ciudad de México, el cual tomaron violentamente, y donde instalaron al sacerdote renegado José Joaquín Pérez para que fuera el patriarca de la nueva Iglesia. ​ Por ese tiempo, los gobernadores anticlericales de los Estados de Veracruz y Tabasco dictaron decretos para limitar las funciones de los sacerdotes.

“Los Arreglos” de 1929

Las compañías petroleras expropiadas se consideraban afectadas por la política callista y deseaban dar marcha atrás a la legislación que consideraba que la nación era propietaria del petróleo (lo que está bajo tierra), y había convergencia entre los petroleros y los católicos. Estados Unidos consideraba a Calles como comunista y bolchevique, de modo que el 22 de septiembre de 1927 se nombró como embajador a Dwight Morrow, dispuesto al acercamiento entre las partes. A Portes Gil le tocó la larga negociación, en la que participó como mediador el mismísimo embajador estadounidense. Se logró un acuerdo de amnistía general para todos los levantados en armas que quisieran rendirse. Se acordó devolver las casas curales y episcopales, y evitar mayores confrontaciones en lo sucesivo. Los obispos, presionados por Roma (los vieron como “un mal menor”, atendiendo las necesidades espirituales de los feligreses), confiaron en la palabra de Calles y firmaron los acuerdos. Estos no tomaron en cuenta a los 50,000 combatientes del ejército cristero que para ese momento habían sufrido 25 000 bajas. Muchos combatientes continuaron durante varios años en la lucha, aún contra las autoridades eclesiásticas; pero la mayoría de los cristeros, pese a su indignación y oposición, obedecieron y entregaron las armas, a sabiendas de que el Gobierno no respetaría el arreglo. Poco tiempo después, confirmarían sus sospechas, pues poco a poco fueron asesinados.

EL CARDENISMO

INTERPRETACIÓN: el “populismo” cardenista

La palabra “populista” es la peor descalificación que la Derecha actual endilga a los regímenes de izquierda -incluso a aquellos que, simplemente, toman en serio la búsqueda de paliativos al empobrecimiento de las mayorías (“por el bien de todos, primero los pobres”). [3] Para precisar esta categoría política, habrá que empezar indGnso los orígenes del término.

Los “narodniki” rusos.[4]

  • El concepto “populismo” nació hacia 1860 en Rusia, en el marco de la pregunta sobre las particularidades que el camino socialista revolucionario debía asumir en el atípico caso ruso, donde las condiciones materiales del desarrollo capitalista apenas eran germinales y los sujetos políticos del proyecto marxista (la burguesía y la clase obrera) oscilaban entre la inexistencia y la debilidad orgánica.
  • Tras la muerte del zar Nicolás I (1855) se abrió una nueva etapa de liberalidad antizarista en Rusia, que incluyó la conformación de una opinión pública no perseguida, la amnistía a los “decembristas” encerrados en Siberia y la liberación de los siervos. Pero el “despotismo ilustrado” de los “kulaki” (nobleza liberal) reprimió sin tregua a las manifestaciones de campesinos y siervos liberados.
  • En ese contexto, apareció el movimiento de los “narodniki”, que la historiografía europea tradujo como “populista” (“narod” = pueblo). Este movimiento pugnaba por una reforma agraria que propiciase el paso a una república de pequeños propietarios, sin necesidad de atravesar el estadio de la sociedad capitalista –idea que desarrollará Mijaíl Bakunin– y que suponía el desarrollo de la industria. Las expresiones antizaristas extremistas de los narodniki alentaban el derrocamiento de la monarquía y su cambio por una confederación republicana que allanase el camino militante hacia el socialismo.

Los Populismos en América Latina

  • El “populismo” de nuestro subcontinente es un término poco preciso y con múltiples significados. Esta ambigüedad terminológica se debe a que se refiere a varios movimientos políticos que no cuentan con un programa coherente o con un cuerpo doctrinario común. También, a que ciertos sectores académicos dan al término una connotación meramente negativa, resaltando aspectos tales como las políticas basadas en la manipulación de las masas a través de discursos paternalistas, por parte de un líder carismático y programas sociales de asistencia sufragados con recursos públicos.
  • Algunos autores coinciden la aplicación de las siguientes características:[5]
  • El discurso y movimiento político que se legitima con base en la inserción de las masas al sistema político, respondiendo a diferentes demandas sociales que no han sido consideradas por los viejos regímenes;
  • Construye un poder ejecutivo fuerte, a menudo autoritario, basado en un presidencialismo y en el líder o caudillo carismático, para controlar a los distintos sectores de la sociedad;
  • Redefine el papel del Estado como un Estado interventor que centraliza, administra y controla todos los aspectos de la economía, la política, la sociedad y la cultura. El Estado intermedia entre el capital (empresariado) y el trabajo (proletariado) a través de un modelo de organización corporativa y mediante la movilización masiva de distintos sectores sociales;
  • Se sustenta en el nacionalismo para unificar a las distintas tendencias ideológicas y los intereses económicos del pueblo por encima de las diferencias sociales, económicas e ideológicas;
  • Fomenta el antiimperialismo para defender los intereses nacionales y para replantear la relación entre el capital extranjero y el mercado interno.
  • Una característica común a los populismos latinoamericanos de los años 30’s, sería una alianza de clases, que en otro contexto serían antagónicas: sectores de la burguesía industrial, del proletariado urbano, militares, grupos de clase media, intelectuales, estudiantes universitarios, incluso campesinos y proletariado rural, etc. Esta extraña alianza se explica por la situación que atravesaban estos países: el atraso económico-social, la dependencia excesiva del monocultivo, los enclaves, la oligarquía y el imperialismo.
  • Ante estas realidades, el nuevo Gobierno procurará una política económica con pretensiones de favorecer a los sectores populares, centrada en el desarrollo del mercado interno y en la sustitución de importaciones (depender menos de las exportaciones y adecuarse mejor a la economía mundial). Para esto, habría que consolidar el papel rector del Estado liberal y las libertades individuales, económicas y políticas, e impulsar el desarrollo de un Estado fuerte y centralista.
  • Hay que tomar también en cuenta el contexto internacional de la inminente II Guerra Mundial. En estos países había sectores sociales de una ultraderecha religiosa que simpatizaban con los países del Eje. La amenaza que representaban para los Estados Unidos de tales simpatías hacia los países del Eje, y por otra parte, la necesidad de mano de obra ante la falta de varones debido al reclutamiento en el ejército, obligaba a Estados Unidos a cierta cautela, y favorecía la “sustitución de importaciones.”
  • A esto, se añadía (“the last, but not the least”), las pretensiones de una clase media ascendente que aspiraba a una nueva hegemonía contra la desgastada oligarquía liberal, y que dada su debilidad, convocaba a otras clases subalternas, a quienes prometía ciertas reivindicaciones, a cambio de un incondicional apoyo al Gobierno: nuestros “populistas” hablan mucho de “pueblo”, para encubrir sus verdaderos intereses de clase.

LÁZARO CÁRDENAS DEL RÍO (1895 -1970)

Biografía

  • Nació en Jiquilpan, Mich. en 1895. En 1913 se incorporó a las fuerzas revolucionarias de Martín Castrejón y a los 25 años fue nombrado General. Fungió como secretario de Gobernación en el gabinete del presidente Pascual Ortiz Rubio, y más tarde, dirigente del Partido Nacional Revolucionario. Finalmente, fue electo Presidente de México entre 1934 y 1940 y dejó el cargo sin enriquecerse.
  • Después de su Presidencia, se retiró a una modesta vivienda cerca del Lago Pátzcuaro y trabajó el resto de su vida supervisando proyectos de riego y promoviendo clínicas gratuitas y educación para los más desposeídos.
  • Siguió comentando asuntos de política internacional y abogando por los derechos humanos y el fortalecimiento de la democracia en Latinoamérica. Durante los movimientos –obrero de 1959 y estudiantil de 1968– fue estrictamente vigilado por el mismo PRI y por la CIA , dadas sus vinculaciones y simpatías con los movimientos izquierdistas. En 1960 Cárdenas fue invitado a Cuba Fidel Castro mismo,​ con motivo de la conmemoración de las revoluciones mexicana y cubana, así como por la fundación del “Instituto Lázaro Cárdenas”, para la Investigación de la Universidad de La Habana.
  • Murió de cáncer el 10 de octubre de 1970. Sus restos reposan en el Monumento a la Revolución, junto a los de Madero, Zapata, Villa, Carranza y Calles. Consagró su vida a la lucha por la sociedad socialista y la abolición de la propiedad privada.

Actos relevantes de Gobierno:

  • Brindó asilo político a los refugiados de la guerra civil española, entre ellos, asiló a 456 niños (“los niños de Morelia”).
  •  Igualmente, a demanda de la Liga Comunista, asiló a León Troski.
  • Su política de organización de los sectores populares, condicionaba la satisfacción de sus legítimas reivindicaciones, al claro apoyo que debían dar a su Gobierno. Esto se logró mediante el control de líderes sindicales incondicionados (los sindicatos de la Confederación Regional Obrera Mexicana –CROM-, por Luis Napoleón Morones y de la Confederación de Trabajadores Mexicanos –CTM- por Vicente Lombardo Toledano).
  • Ei 18 de marzo de 1936, aprovechando una huelga de los sindicatos obreros, nacionalizó el petróleo, y se creó PEMEX. El principal beneficiado, más que las exportaciones, fue el sector interno. También, aprovechando la huelga de los ferrocarrileros, nacionalizó este servicio.
  • Para la política agraria se centró en la Central Nacional Campesina (CNC), dotado de 18 millones de hectáreas de tierra a ejidos y tierras comunales. Otro tanto aconteció a los burócratas y maestros de la Central Nacional Obrera Popular (CNOP) y a los militares.
  • El Partido Nacional Revolucionario (PNR), que había sido fundado por Calles, quedó convertido en el Partido de la Revolución Mexicana (PRM), incorporando al nuevo Partido a los sectores populares.
  • Aumento un 40% el gasto público, mediante un déficit controlado. Realizó importantes obras en carreteras, irrigación y créditos. Cuidó su política monetaria.
  • En la cuestión académica, creó el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Colegio de México (Colmex).

Organización populista

  • Los populismos latinoamericanos arriba mencionados, se concretizan en el “populismo cardenista” de la siguiente manera: la Revolución Mexicana había golpeado fuertemente al régimen porfirista; pero éste conservaba aún fuerza suficiente de recuperación. Las clases oligárquicas estaban hartas de los desórdenes revolucionarios y tuvieron fuerza suficiente para copar a la nueva clase enriquecida por la Revolución, en algunos casos, valiéndose de los matrimonios para trocar “alcurnia” por privilegios. Si bien las nuevas industrias expropiadas (petróleo, ferrocarriles, luz. etc) funcionaban bien, hacían falta inversiones y especialistas para el desarrollo del país, ante la nueva coyuntura mundial.
  • La nueva clase dirigente emanada de la Revolución estaba formada por burócratas de la incipiente clase media, no podía, por sí sola, someter a la oligarquía porfiriana que mantenía riqueza, poder y nexos con el extranjero. El medio que se valió Cárdenas, fue acercarse a los sectores populares, organizarlos de forma corporativa y con cierta autonomía, respondiendo a muchas de sus demandas y reconociéndolos en el PNR como “sectores” del Partido, con sus respectivos sindicatos -el sector obrero (CTM), el sector campesino (CNC), el sector burocrático social (CNOP) y el sector militar-. Copó a sus líderes, permitiéndoles que se quedaran indefinidamente al frente de sus agrupaciones y solapándoles sus maniobras, como lo muestra su inveterado líder Fidel Velázquez, etc., todo esto, a cambio de que apoyaran incondicionalmente al Gobierno y al Partido.

La Educación Socialista

  • Cuando Cárdenas asumió su cargo, ya la Revolución se había consolidado y nadie cuestionaba su hegemonía. Se le presentaban ahora nuevos desafíos, tales como la reconstrucción nacional y la formación de un nuevo Estado, mediante la incorporación de las masas. Se preocupaba principalmente por la “incorporación” de los indígenas, crucial para la ideología de la Revolución Mexicana. Como se comprobó en el Congreso de Patzcuaro, dicho “indigenismo” era entendido como desculturalizar a los indígenas (acabar con su lengua, su vestimenta, sus tradiciones religiosas, etc).
  • Calles había pretendido manejar a Cárdenas como a sus “peleles” anteriores, sobre todo para continuar la política antirreligiosa represiva. Los primeros años de gobierno cardenista estuvieron marcados por el enfrentamiento con el Gral. Plutarco Elías Calles, a quien finalmente obligó a abandonar el país en 1936 y se exilió en Estados Unidos. Sin embargo, dentro del régimen de Gobierno, Calles logró infiltrar algunos partidarios, lo que prolongó el conflicto con los católicos.

Cárdenas accedió a la política antirreligiosa callista, principalmente en la “Educación Socialista”, en la que lo “socialista” estaba ausente (en realidad su contenido era racionalista y ateo). Sus agentes fueron, sobre todo, los “maestros rurales”. Estos eran jóvenes, muchos de ellos con pocos estudios; pero con gran entusiasmo y mística. Iban dispuestos a llevar los logros de la Revolución hasta los lugares más apartados, viajando al destino asignado a pie, muchas veces a través de bosques habitados por fieras o serpientes. No se reducían sólo a enseñar a los niños, sino que procuraban que la escuela fuese “la Casa del Pueblo,” alfabetizando a los adultos y organizando campañas de medicina e higiene, huertos familiares, vivienda, o proyectos desarrollistas como las carreteras o la introducción de la electricidad.

Pero sobre todo esto, importaban las campañas “desfanatizadoras y antialcohólicas” (como las denominaba el funcionario evangélico Moisés Aarón Sanz). Al llegar al pueblo, los “maestros rurales” tenían que hacer un juramento público delante del pueblo y de las autoridades del municipio, el cual, de entrada, comenzaba así: “Soy ateo, y me comprometo a alejar de las mentes infantiles tan nefasta influencia”. En caso de rehusarse, las autoridades del pueblo tenían obligación de denunciarlos ante las autoridades estatales… o viceversa, si alguna autoridad no reprimía algún acto religioso fuera del templo (peregrinaciones, procesiones, etc.), los maestros lo denunciaban a la cabecera estatal. En las clases, se tocaban temas antirreligiosos y se introyectaban estas ideas en los niños. Los padres de familia reclamaban; pero se les reprendía. Finalmente, los padres de familia estos se organizaron, primero, para no asistir a las juntas escolares, y después, para no enviar a sus hijos a la escuela. Hubo también excesos de los católicos en contra de aquellos Maestros Rurales. Algunos maestros que no aceptaron dejar sus escuelas y comunidades, fueron reprimidos por la gente (a algunos les cortaron las orejas y se llegó, incluso, al linchamiento o asesinato).

  1. “La Segunda”

Pese a las convicciones del nuevo presidente (“la división debe darse entre nacionalistas y traidores y no entre creyentes y no creyentes”), la persecución proseguía, si bien, con menor saña. Algunos cristeros que habían escondido sus armas cuando los “arreglos”, constatando que la persecución no había menguado, volvieron a levantarse sin contar con los obispos. Este repunte persecutorio es conocido como “La Segunda”.

“Agraristas y cristeros”. La aceptación o no aceptación de los “arreglos” dividió a los campesinos. Los “agraristas” aceptaban las tierras repartidas por el Gobierno (juntamente con un “máuser”); mientras los “cristeros” las rehusaban, obedeciendo a los curas que les decían que las tierras arrebatadas a los hacendados eran “robadas” (en todo caso, era robo legalizado y más bien, “tierras recuperadas”). Hubo pueblos vecinos de la misma región y con características similares que tomaron opciones distintas.

Precio de la persecución religiosa. La guerra cristera de aquella década, no sólo costó 70.000 vidas, sino también la caída fulminante de la producción agrícola y la emigración de decenas de miles de “braceros”. Para combatir a los rebelados, se invirtieron enormes recursos económicos, materiales y humanos, pues Calles tuvo necesidad de emplear más de 200.000 soldados.

La sucesión

  • La lógica del movimiento revolucionario hubiese requerido que la sucesión recayese sobre Francisco J. Múgica, de larga trayectoria revolucionaria. Nació en Michoacán, en 1884. En su juventud, ejerció el periodismo, colaborando en varios periódicos liberales, entre ellos, “Regeneración”, de los hermanos Flores Magón, en Zamora, Mich., lugar donde concluyó sus estudios de seminario y estableció su residencia. Participó en la Revolución Mexicana siendo general de división; fue constituyente en 1917 y gobernador de Tabasco y luego, de Michoacán, de 1920 a 1921. Secretario de la Economía Nacional de 1934 a 1935 y de Comuniciación y Obras Públicas en el gobierno de Lázaro Cárdenas.
  • Sin embargo, En una anticipada carrera electoral, Cárdenas se inclinó por Ávila Camacho, pues las presiones de las petroleras y de la Iglesia, cansada de las persecuciones religiosas, preferían alguien más moderado. Ávila Camacho contendió contra el anticardenista Juan Andreu Almazán, del Partido Revolucionario de la Unificación Nacional.

Manuel Ávila Camacho (1897-1955)

Biografía

  • En 1914 se unió a la Revolución mexicana, siendo nombrado segundo teniente y desde 1920, luego, como coronel. Ese mismo año se desempeñó como jefe del estado mayor del general Lázaro Cárdenas quien se desempeñaba como jefe militar y gobernador de Michoacán. En 1929 combate la rebelión obregonista del Gral. Gonzalo Escobar, y gracias a su desempeño obtuvo el grado de General de Brigada. En 19331934, se desempeñó como oficial mayor de la Secretaría de Guerra y Marina -antecedente de la actual Secretaría de la Defensa Nacional-, a la que regresaría dos años después para actuar como titular del ramo desde 1936 a 1939, durante la presidencia de Lázaro Cárdenas.

Algunos hechos de Gobierno

  • Para hacer visible la pretendida unificación nacional, el 15 de septiembre de 1942 convocó a todos los expresidentes; se frenó el reparto agrario cardenista: el ejido dejó de ser prioritario y se prefirió a los terratenientes, aumentando la dimensión de inafectabilidad de la tierra, y se privilegió su calidad. Ya desde su predecesor se sentaban las bases de control de los sectores populares: la CNC se convirtió en instrumento del Estado y la CTM empezó a ser controlada por el “charrismo” sindical, con Fidel Velázquez, tratando de justificar las restricciones (el derecho a huelga) con pretexto de la guerra.
  • Se decretó la Ley del Seguro Social y al mismo tiempo se creó el Instituto Mexicano del Seguro Social y diversos centros hospitalarios, como el Hospital Infantil de México y el Instituto Nacional de Cardiología. Su gobierno fue apoyado por diversas organizaciones: Vicente Lombardo Toledano fue remplazado por Fidel Velázquez para dirigir la Secretaría General de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

La II Guerra Mundial

  • Durante este período se libraba la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), con la amenaza del «nazifascismo». El gobierno avila-camachista resultó favorecido, debido a su aportación de materias primas agrícolas y minerales para la producción de materiales de guerra. A cambio, recibió maquinaria, herramientas, capitales y créditos. Se realizó una sustitución de importaciones, para producir algunos bienes de consumo. Se activaron la industria, la agricultura y la minería. Con el programa migratorio de los “braceros”, México contribuyó para las labores agrícolas del país vecino, pues muchos hombres fueron reclutados como soldados. Esto permitió el modelo económico capitalista, en favor de la nueva burguesía nacional, convirtiéndose en una clase poderosa y rica. Aunque también salió afectado negativamente, con la devaluación de la moneda y una crisis inflacionaria.
  • Posicionamiento bélico- México apoyó a los países del Eje, con la venta de su petróleo; pero fue víctima de aquel bloque. El 13 de mayo de 1942 el buque mexicano Potrero del Llano fue hundido por submarinos alemanes pereciendo cinco marinos mexicanos. ​ El 20 de ese mismo mes, el buque–tanque llamado Faja de Oro también es torpedeado y hundido. ​ Italia y Japón no respondieron a la protesta, y la cancillería alemana se rehusó a recibirla. México entró así a la Segunda Guerra Mundial. El gobierno mexicano envió al Escuadrón 201, integrado por 300 hombres, que fue una agrupación de la Fuerza aérea mexicana, enviada a combatir por México como parte de los aliados. El escuadrón desempeñó una misión digna, que fue reconocida por los Aliados.

Como expresidente

Con Ávila Camacho, la sucesión presidencial dio un viraje importante, pasando del mando de “los generales” a la de los políticos civiles, ahora “los licenciados”. Una vez terminado su sexenio, Ávila Camacho se retiró a su rancho «La Herradura» en unión de su esposa Soledad Orozco. La hacienda abarcaba tres grandes residencias lujosas, con espléndido mobiliario y obras de arte. Esto le permitió a una intensa vida social, siendo visitados por personajes de las altas esferas del arte y de la política. Falleció en su rancho el 13 de octubre de 1955. Sus restos y los de su esposa fueron sepultados en un mausoleo dentro del Panteón Francés de San Joaquín, ubicado en Ciudad de México. ​

Actuación de la Iglesia

Tras finalizar el Maximato y la Guerra Cristera, Estando todavía el Gral, Lázaro Cárdenas en el Gobierno, se implantó en México un sistema educativo “socialista” y se confiscaron varios millones de hectáreas de tierra a los hacendados que aún quedaban en el país, para redistribuirlos a los campesinos. ​ Esto representaba una nueva amenaza para la oligarquía católica y los grupos de derecha radical. Cárdenas realizó concesiones a la Iglesia para intentar apaciguar a estos grupos; pero algunos líderes iban más allá, y pretendían revertir por completo las políticas secularizadas del país, que amenazaban a la hegemonía de la Iglesia sobre la sociedad mexicana, y especialmente, sobre el campesinado. ​

La “Unión Nacional Sinarquista”

En este contexto, el 23 de mayo de 1937, en la ciudad de LeónGuanajuato, se fundó una organización política  de extrema derecha, la “Unión Nacional Sinarquista”. En sus inicios, la UNS tenía como objetivo restaurar una suerte de teocracia católica (el “orden social cristiano”). ​ Aunque algunos de sus líderes se deslindaban de Hitler y Mussolini, simpatizaban  con el nacionalsindicalismo de Francisco Franco. ​En la política mexicana de entonces, se oponían al ejido y apoyaban la pequeña propiedad privada.

Una característica era la fuerte disciplina de su militancia. Por ejemplo, para un mitin realizado en el centro de León, la convocatoria se realizó en absoluto secreto. De varias partes del país fueron llegando los militantes, pagándose cada cual sus gastos y hospedándose en casas de simpatizantes, todo con absoluta discreción, hasta que el día fijado, sorpresivamente, se llenó la Plaza.

Ignacio Padilla, emocionado en un mitin cerca de la frontera norte, sugirió formar una comunidad utópica en las tierras norteñas regadas por el jesuita P. Kino, numerosas familias acogieron la invitación. Son embargo, Estados <unidos no la veía bien, dadas las inclinaciones del movimiento en favor de los países del Eje, durante la Guerra, temiendo que formaran un pie de playa en la frontera misma. Los obispos, que inicialmente los apoyaban, terminaron dejándolos solos. Ante la falta de apoyo, cayeron en la miseria, y curiosamente, el único que los apoyó fue el Gral, Múgica, comunista

Aunque no se sabe bien quienes fueron inicialmente sus líderes, se mencionan a José Antonio UrquizaSalvador AbascalJuan Ignacio Padilla, los hermanos Trueba y los Zermeño. Desde 1945, el movimiento ha sufrido numerosas divisiones, todas ellas nacionalistasconservadoras y fascistas, culminando con el Partido Demócrata Mexicano.

CONCLUSIÓN FINAL

  • La Revolución Mexicana fue un conflicto de la mayor trascendencia para la historia de nuestro país. Trastocó todas las instituciones sociales, se acabó con la oligarquía feudal colonial, que el liberalismo no logró reducir del todo, produjo una revolución cultural (todos los ensayos sobre “El Mexicano”, expresan la ideología de esta revolución). Fue la primera revolución social del siglo XX, aún antes que la revolución bolchevique de Rusia y costó un millón de muertos.
  • En realidad, se trató de dos revoluciones clasistas superpuestas: un ala burguesa nacionalista contra la oligarquía porfiriana (Carranza, Múgica, Obregón, Calles), y otra ala popular (Villa y Zapata). El triunfador fue la burguesía nacionalista (el anarquismo de Sonora) que, para enfrentar a la oligarquía porfiriana o colonial, se alió a los sectores populares (obreros y campesinos), resolviéndoles algunas reivindicaciones, a cambio de que apoyaran a la nueva burguesía nacionalista, y al mismo tiempo, cooptando a sus líderes (CTM, CNC, CNOP).

La jerarquía eclesiástica, quizás como defensa ante el despojo de sus tierras en la época liberal, se alió con la clase entonces dominante, los conservadores, como la exhibición de algunos prelados con ínfulas coloniales, que irritaban a la feligresía popular más conciente. Esto ocasionó que cuando el anarquismo norteño desplegó su política de persecución religiosa, fueran sobrepasados en el conflicto armado de “La Cristiada”. En tiempos de Ávila Camacho, la lucha asumió a la Unión Sinarquista, de ultraderecha.


[1] No así los zapatistas del sur, algunos de cuyos grandes sombreros se volvían altares guadalupanos.

[2] MEYER, Jean: ¿Cómo se tomó la decisión de suspender el culto en México en 1926?, Tzintzun. Revista de estudios históricos no. 64, Michoacán, jul/dic. 2015

[3] De ahí la expresión de López Obrador: “Si dicen populista, que me apunten en la lista”

[4] Naródnik: wikipewdia:https://es wikipedia, la enciclopedia libre, consultado abril 2024

[5] Marisa Gallego (2006), Carlos Malamud (2010) y Loris Zanatta (2012)

10. EL PORFIRIATO

Su comprensión partirá de la generación de condiciones de posibilidad para el nuevo Modo de Producción Capitalista (MPC). Antes de iniciar su transición, respecto al MPF, habría que “fabricar al fabricante”, lo que conlleva a allegarse un capital inicial –la “acumulación originaria”-, que siempre ha implicado crueldad e injusticias.[1] En el Porfiriato, estas medidas fueron: la apropiación de las tierras comunales, la explotación de los hacenderos, el robo en las tiendas de raya, la esclavitud por deudas (heredadas de padres a hijos), las largas jornadas laborales, el salario miserable, la destrucción de la educación popular, la represión inmisericorde, la falta de libertad de expresión, etc. La inconformidad se extendía entre las mayorías, pese a los intentos de sofocar las insurrecciones. La pregonada “Pax Porfiriana” se revelaba como la “Paz de los Sepulcros”. No obstante, la supervivencia misma lleva a correr riesgos, de modo que los levantamientos se incubaban por todas partes.

Por lo que toca a la Iglesia, al término del Concilio de Antequera, los seis obispos participantes enviaron a Díaz una carta de apoyo. De la misma forma, al concluir V Concilio Provincial Mexicano, los obispos participantes enviaron una felicitación al Presidente, pues a pesar de las nuevas leyes y “gracias a la sabiduría y al espíritu superior” del presidente de México –como dijo Arz. Montes de Oca- era clara cierta mejoría en las relaciones con la Iglesia.

Antecedentes

A fines de siglo, los ciudadanos estaban hartos de tantas guerras y asonadas, que dilapidaban presupuestos y causaban intranquilidad. El país estaba retrasado, a pesar de sus cuantiosos recursos; mientras el mundo entraba en una fase de rápida industrialización. Se pensaba que México había llegado a su madurez, y la mayoría juzgaba que había condiciones para satisfacer ambas aspiraciones y alcanzar un Estado moderno, seguridad y desarrollo.  

Por eso, el 1º de abril de 1877, apenas reconocida su victoria en la rebelión de Tuxtepec y asumida la Presidencia, el Gral. Porfirio Díaz como presidente, se dirigió al Congreso de la Unión fijando el programa de su gobierno: imponer la paz y promover el desarrollo económico;   

Personalidad 

  • Porfirio Díaz tenía personalidad conciliadora y vocación unificadora: integrar ideologías diversas, (liberales y conservadores), razas (su ser mestizo unificaba a blancos e indígenas: mis dos abuelos, Cortez y Cuauhtémoc) (Molina Henríquez); todo esto, a condición de que se apoyaran en la persona misma del “Señor presidente”. Era necesario un gobierno fuerte; aunque para ello sufriera la democracia (decía que “el pueblo no está maduro para la democracia”). Para facilitarle su Gobierno, modificó la Constitución. 
  • “Milita rote” de toda la vida, Porfirio era de carácter brusco y vulgar; aunque su esposa, Dña. Carmen Romero de Rubio, lo fue educando, para que adquiriera mejores modales (hasta su piel se blanqueó un poco) y se volvió “Don Porfirio”. 
  • Fue un liberal. No modificó las Leyes de Reforma. Pero gobernó para los privilegiados (muchos de ellos, conservadores), con poder absoluto y formas monárquicas (escenarios y vestuarios fastuosos). Se acercó a la Iglesia y la tranquilizó; pero, a cambio, le pidió su claro apoyo.  

Biografía: primeros estudios. 

  • José de la Cruz Porfirio Díaz Mori (Oaxaca1830 – Paris 1915). Hijo de padre criollo y madre mixteca. Su padre -pobre, pero trabajador-, se fue abriendo camino. En la ciudad de Oaxaca puso un mesón y se dedicó a la herrería. Su padre murió de cólera y la madre se hizo cargo de la familia, y fue así que salieron adelante. En 1843 entró al seminario, haciendo bachillerato en Artes. Cuando la intervención estadounidense, a varios seminaristas se les permitió reclutarse en las filas de los defensores; pero no hubo oportunidad de ir al Frente. Conoció a Juárez y siguiendo su ejemplo, salió del seminario, se inscribió en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, se recibió de abogado y fue maestro. 
  • Al salir del seminario, le interesó el ejército. Participó en la Segunda Intervención Francesa. Combatió en la Batalla de Puebla. En 1865 Juárez lo nombró General de División y el 28 del mismo mes le dio el mando militar de Veracruz, Puebla y Oaxaca (aquí organizó guerrillas contra los franceses) En el Plan de la Noria combatió contra Juárez y posteriormente, en el Plan de Tuxtepec, contra Sebastián Lerdo de Tejada. Presidente interino un mes de 1876, y otro en 1877, luego ocupó de manera ininterrumpida la Presidencia Constitucional de 1877 a 1880 y después, entre 1884 y 1911. 

Presidencia imperial 

  • Una vez concluida la intervención francesa, Juárez pensó que era conveniente postularse una vez más para presidente, en el período 1867 a 1871, cuyas elecciones ganó con amplia mayoría (2,344 frente a 785 para Porfirio Díaz). Díaz, abatido por la derrota y privado de la conducción del ejército, se retiró a La Noria, donde se dedicó a la función de cañones, elaboración de pólvora y municiones, así como a la agricultura. Llegado el momento, se decidió a contender a las elecciones de 1871, en las que Juárez se postuló nuevamente y ganó, quedando Días como segundo candidato, con 3,555 votos (frente a 5,000). El 8 de noviembre, lanzó el Plan de La Noria, convocando a todos los militares a unirse contra Juárez; pero fue entonces que éste murió. 
  • En las elecciones siguientes, Díaz contendió contra Sebastián Lerdo de Tejada, quien ganó la elección. Porfirio se instaló en Veracruz, viviendo modestamente, dedicado a la agricultura y a ingeniosos inventos. Ante las torpezas de Lerdo, Porfirio Díaz fue ganando partidarios, principalmente entre la clase alta. Lerdo intento reelegirse; pero su política contra el clero había disgustado a sectores influyentes, y fue así que el 18 de enero de 1876 Porfirio Díaz se levantó en armas, en la Revolución de Tuxtepec, apoyado por el clero, y obtuvo la Presidencia. Lerdo perseguía a Díaz, contando con la fidelidad de la mayor parte del ejército. Fue derrotado por Mariano Escobedo; pero Lerdo logró viajar a Cuba, donde se fortaleció. Se enfrentaron Mariano Escobedo y Díaz, siendo éste apoyado por Manuel González, haciendo huir a los lerdistas. Finalmente, se convirtió en presidente el 5 de mayo de 1877. 

Primer mandato presidencial (1877-1880) 

  • Su primera preocupación fue ganarse la confianza de Estados Unidos, cuidando su relación con el embajador John Foster y renegociando la deuda, que pagó por partes, durante 15 años. La segunda preocupación fue la pacificación del país, asolado por bandidos y caciques locales, con gente armada por todas partes. Procuró el control de los cacicazgos locales, mediante el establecimiento de guarniciones militares en varios puestos conflictivos. Su secretario de Hacienda, Yves Limantour, fue enviado a Estados Unidos para crear buena imagen de México y logró que una comisión de empresarios visitara el país con intereses de inversión. 

Manuel González (1881-1889) 

  • En este periodo, el nuevo presidente impulsó los ferrocarriles, concesionándolos al Reino Unido. También concesionó la red de telégrafos y fundó dos bancos -el Banco Nacional Mexicano y el Banco Mercantil Mexicano-, que, fusionados, en 1884 dieron lugar al Banco Nacional de México (Banamex). Sin embargo, estos avances en la economía se vieron empañados debido a frecuentes escándalos de corrupción. 

El “Porfiriato” hace referencia a los 35 años de gobierno personal y autoritario de Porfirio Díaz –entre 1886 y 1911–, sólo interrumpidos por los cuatro años del período de Manuel González. Sus indudables logros y también, sus grandes fallas 

  • En 1889 ya se inquietaban aires electorales. Lerdo aspiraba, y preparo una revolución (lo usual entonces), entrando por Veracruz; pero el Gobernador Cándido Aguilar, lo detuvo. Fue entonces cuando Díaz le envió su famosa frase; «mátalos en caliente y después averiguas». Pero Manuel González, el candidato de Díaz, lo sucedió durante un período completo. 
  • En este período, la esposa de Díaz, Delfina, se puso gravemente enferma y el General quiso casarse por la Iglesia. El arzobispo de Michoacán, D Pelagio Antonio Labastida y Dávalos accedió; pero le pidió que Díaz abjurara la Constitución liberal que había jurado. Poco después, en 1881, Porfirio conoció a Carmen Romero Rubio en una fiesta, y con pretexto de tomar clases de inglés, la cortejó y se casó con ella. 

ECONOMÍA 

  • La estrategia económica de Don Porfirio estaba dirigida a lograr el desarrollo económico, y desde el comienzo se centró en dos vertientes: fortalecer y consolidar los grandes capitales internos (constituidos fundamentalmente por los latifundistas) y franquear la entrada a los capitales extranjeros (regalos petroleros). En ello puso todos los medios a disposición del Estado, incluidos los de carácter represivo 
  • La inversión extranjera. – En la década de 1900 casi toda nuestra plata la exportaban la American Smelting and Refining; nuestro cobre, la Cananea Consolídate Cooper; nuestro henequén, la International Harverest; nuestro caucho, la International Rubber; nuestro petróleo, las filiales con nombre mexicano de la Royal Dutch Shell, la Standard Oíl, la Sinclair Oíl. A Estados Unidos se le dio la concesión de los ferrocarriles, cuyo trazado (aparte de rodeos inútiles) se orientaba hacia la exportación de recursos a aquel país. 
  • Los operadores en México de estas grandes empresas tenían nombres con olor de corrupción (José Yves Limantour, Olegario Molina, Enrique Creel, Francisco Bulnes, Porfirio Díaz Romero-Rubio). Eran los privilegiados del Régimen, que como en la Santísima Trinidad, una misma persona ejercía tres funciones distintas: las grandes trasnacionales, los latifundistas y la alta burocracia: Limantour poseía más de 200 mil hectáreas en Chihuahua, era operador de compañías petroleras, y secretario de Hacienda. Olegario Molina, secretario de Fomento y gobernador de Yucatán, era el gerente general de la International Harvester y uno de los mayores propietarios de Yucatán. Enrique Creel, secretario de Relaciones Exteriores y gobernador de Chihuahua, tenía 600 mil hectáreas y era operador de la Asarco y la International Rubber. La electricidad fue concedida a los alemanes, quienes mostraron su ingenio en base de turbinas impulsadas por la fuerza de la gravedad de los depósitos de agua subterránea. En 1879 se descubrieron en Veracruz importantes yacimientos de petróleo, que petroleras estadounidenses las explotarían.  

Los que cargaron los costos 

  • El Modo de Producción Capitalista se estaba consolidando; pero el Capital no puede darse sin una “acumulación originaria” (allegarse una fuerte cantidad de dinero, de otro origen), y esto suele darse de manera sucia (sobreexplotación, robos, saqueos). Así lo hicieron las potencias europeas, cuya industrialización fue posible por el saqueo de recursos de sus Colonias. (Como dijo Marx: “El Capital nace chorreando sangre y lodo por todos sus poros”
  • Ante el régimen corporativo (la hacienda y la comunidad indígena), la tarea de los nuevos capitalistas fue “liberar” al obrero, de la absorción de las corporaciones, a pesar de que éstas, a su vez, de alguna manera protegían al trabajador. Al capitalismo conviene un proletario que no posea nada, más que su fuerza libre de trabajo (libertad para morirse o no de hambre), dispuesto a la explotación más inmisericorde; pero que, al mismo tiempo, no fuese esclavo, pues entonces se tenía que hacerse cargo de su sobrevivencia.  
  • La misión histórica del Porfiriato se logró mediante la sobreexplotación: el esclavismo en haciendas henequeneras, las tiendas de raya en las haciendas, el despojo de tierras comunales, Guerras de exterminio a los indígenas (yaquis, mayas). En último término, los beneficiarios de esta sobreexplotación y saqueo fueron las grandes potencias colonialistas de siempre, las cuales, sin mucha dificultad, se repartieron la conveniente división territorial entre ellas, y bajo la forma de colonias formales e informales, así como esferas de influencia, en cuyo proyecto, el papel de México (y otros países de América Latina), fue la producción de materias primas. 

POLÍTICA 

  • A su Gabinete, compuesto inicialmente con compañeros de armas, se les fueron uniendo buenos economistas, juristas, un juarista, un lerdista, un monárquico. Dentro de la sociedad cercana a Díaz destacó un grupo de políticos e intelectuales conocido como «Los Científicos», encabezado por el ministro de Hacienda, Limantour. También Justo Sierra, Joaquín Casasús, Francisco Bulnes, Pablo Macedo y Miguel Macedo, Manuel Marroquín y Rivera, quienes ocuparon importantes puestos políticos. Al paso de los años, permaneció el mismo gabinete con los mismos funcionarios, por lo que se podía hablar de una “gerontocracia” 
  • Prensa: La pacificación de la prensa en México fue otro de los objetivos políticos de la administración política. A fines de 1887, Guillermo Prieto escribió: «La prensa, nuestro cuarto poder, es el único bastión sobreviviente del liberalismo puro y original». Manuel González publicó en 1882 un decreto conocido como Ley Mordaza, en el que se establecía que cualquier periodista podía ser aprehendido, llevado a prisión y sometido a juicio por denuncias de cualquier otro ciudadano: en 1888 subsistían 130 periódicos, y en 1911 quedaban 54 (los demás clausurados).  
  • Represión- El régimen reprimía por la fuerza de las armas, no sólo a sus opositores políticos y a las numerosas rebeliones indígenas o campesinas, sino también a bandoleros. Se recurre al fusilamiento, o la “ley fuga”. Los rurales eran policías profesionales mejor pagados y entrenados que el ejército, un cuerpo de élite y fueron la herramienta en la cual Díaz se apoyó para pacificar el país.  
  • El exterminio de los yaquis. Hubo mucho descontento en el campo (en especial entre los grupos étnicos), que fue sofocado. La mayoría era inconformidad por el despojo de sus tierras comunales. Una de las represiones con mayor repercusión nacional y extranjera fue la llevada en contra de los indígenas yaqui. Se habían asentado en el Norte, sin ser molestados durante más de cien años. Sin embargo, hubo levantamientos contra la condición de servidumbre y de explotación laboral. Organizaron una guerra de guerrillas contra el gobierno. Los federales sufrieron muchas bajas…. hasta que, en 1896, el gobierno optó por una campaña de exterminio de los yaquis, siendo enviados como esclavos a Yucatán.  
  • Bajo ese signo, de 1877 a 1910 se avanzó en materia económica de modo tangible; pero se fue abriendo paso la idea de que la libertad no puede ni debe sacrificarse en aras del desarrollo económico. Esta idea es reforzada por una realidad: el crecimiento económico del país no se había reflejado en un mejor nivel de vida de los pobres; al contrario, los más pobres vivían peor en 1910 que en 1877, muchos incluso en condiciones de esclavitud.  

CULTURA 

  • Su primer mandato, estuvo inspirado en la filosofía positivista de Augusto Comte, que pensaba que la ciencia (positivista, racionalista) inauguraba el tercer estado evolutivo, después de la magia/religión y la filosofía. Como ideología, representaba las aspiraciones de la burguesía liberal, y adecuadas al momento que vivía el país. Su lema: “Orden y Progreso”, pero cuando la burguesía se consolidó en el poder, el slogan se quedó con el “orden” -la “Pax Porfiriana” o “Paz de los Sepulcros”- y se olvidó el “progreso”. 
  • Siendo Francia la patria del liberalismo decimonónico, el “afrancesamiento” de las élites influyó en la cultura mexicana: la cocina, el baile (el vals, la polca), la música, etc. La lengua francesa era el idioma diplomático de entonces y la lengua que se enseñaba en los colegios para la oligarquía. 
  • En su gobierno florecieron las artes y las ciencias, debido a que desde el siglo XVII, el país convulso no lo facilitaba. Especialmente destacó en la literatura, con las “veladas literarias” de Ignacio Manuel Altamirano, y grandes figuras, como Guillermo Prieto, Manuel Payno, Ignacio Ramírez (el Nigromante), Vicente Riva Palacio, Luis G. Urbina, Juan de Dios Peza y Justo Sierra. Se fomentó la investigación historiográfica y las lenguas de México. Se creó, por medio de Justo Sierra, el Ministerio de Educación Pública,   

LA IGLESIA CATÓLICA 

  • Díaz intentó conciliarse con la Iglesia católica, contra quien el gobierno liberal mantuvo un estado en conflicto a partir de la promulgación de la Constitución de 1857. A la Iglesia le mantuvo privilegios y dejó sin aplicar las Leyes de Reforma. La Iglesia se acercó al presidente y lo apoyó. Aprovechó su presencia pública, para acrecentar sus propiedades, reorganizarse y abrir centros de formación (seminarios, vocaciones) y crear 11 nuevas diócesis. 
  • Obispos influyentes y conciliadores de los que se valió el Dictador 
  • Dn Pelagio Labastida y Dávalos, arzobispo de México, quien casó a Díaz con Delfina Ortega, poco antes de que ella muriera.  
  • D Eulogio Gillow y Zavalza, hijo de hacendados poblanos y educado en Inglaterra. Se convirtió en amigo cercano de Díaz, lo casó con Carmen Romero Rubio. Fue enviado como representante de México a la exposición agrícola, a fin de atraer inversión norteamericana. Díaz le pidió a Gillow que le diera a Labastida este recado: “el jefe chicano de la Reforma, el soldado que escarmentó en Puebla y México a los austro-traidores, no es enemigo del clero. Le brinda su amistad, si el clero está dispuesto a facilitarle el camino de la unidad nacional” 

D Eulogio Gillow  fue investido como primer arzobispo dé Oaxaca, y para esa ocasión, Díaz le obsequió una esmeralda rodeada de brillantes y el nuevo arzobispo envió al presidente una joya traída desde Francia, que recordaba las Guerras Napoleónicas y un busto de Napoleón Bonaparte.  

  • D Ignacio Montes de Oca, obispo de Tamaulipas, quiso celebrar su cumpleaños con mucha pompa para mostrar la fuerza de la Iglesia. Díaz no quiso quedarse atrás y le envió para su fiesta un destacamento de soldados de élite impecablemente uniformados. Otra ocasión que utilizó la Jerarquía fastuosa para visibilizarse y mostrar su capacidad de convocatoria popular, fue la coronación de la Virgen de Guadalupe en 1895 y su proclamación como Emperatriz de las Américas 1910.  
  • El Obispo Eduardo Camacho fue obligado a dimitir por oponerse a la Coronación, negar las apariciones y proponer que la Iglesia se sometiese a las Leyes de Reforma.  
  • Los Concilios provinciales se habían suspendido desde 1792. Ahora preparan el Concilio plenario Latinoamericano en Roma 1899 (CELAM I). Reapertura de la Universidad Pontificia 1896. Se abren 26 seminarios diocesanos (“romanización” en la formación sacerdotal). 

Las denominaciones protestantes 

  • Hubo tensiones con Estados Unidos acerca de la colonización del Norte. Se requería poblar aquella región del país; pero los posibles colonos norteamericanos eran protestantes, de las denominaciones históricas, y presionaban por la libertad religiosa. Los liberales mexicanos veían esto con buenos ojos, para neutralizar a la Iglesia Católica. 

El catolicismo social 

  • La Rerum Novarum de León XIII (1891) no podía ser ignorada por el episcopado mexicano; aunque empezaron a actuar hasta 1903. Se organizaron “Congresos y Semanas Sociales”; pero en ellos sólo explicaban los buenos propósitos no logrados –mejorar las condiciones de las mayorías–, sin sugerir iniciativas de cambio. No se habló de los salarios de hambre, de los peones acasillados, de la esclavitud, ni de las rebeliones de indios del Norte y mayas.  
  • Los cuatro Congresos Sociales, diseñaron estrategias para mejorar las condiciones: mejorar habilidades técnicas, talleres de artes y oficios, cajas de ahorro. Se exhortó a los patrones para que diesen un día de descanso y que monto de salario fuese justo. El Congreso de Oaxaca 1909 trató sobre los grupos étnicos (médico, alcoholismo y adulterio): Pero se daba indicaciones a los indígenas para que respetaran la propiedad ajena. Más bien trataba de moralismo familiar. 
  • El Partido Católico Nacional. Muy bien organizado y disciplinado. Tuvo bastantes afiliados. Se constituyó en 1909, cuando Díaz le declaró al embajador Creelman que veía que el país ya estaba maduro para la democracia y no pensaba reelegirse. Algunos lo creían como brazo de los obispos; pero estos más bien lo combatieron. En 1904 apoyó a Madero y en 1905 a Victoriano Huerta (fue su perdición) 
  • También se formó el Sindicato de Obreros Guadalupanos, que llegó a tener más afiliados que la CTM. 
  • El campo político dejó de ser objeto de lucha por la jerarquía. Trataba de no involucrarse en problemas políticos, y callaba ante la creciente desigualdad social. 

Relaciones jerarquía/Gobierno. Periodización 

  • Búsqueda conciliatoria mediante relaciones personales (1876-1880).  
  • Intercambio de servicios. (1880-1892).  
  • Apoyo colectivo de los obispos a Díaz (1892-1909).- Seis obispos del Concilio de Antequera envían una carta de apoyo a su gobierno. Díaz fue quien los citó y ellos se plegaban: “la religión católica les previene respetar a las autoridades legítimas y tributarle los homenajes debidos” y manifiesta su satisfacción con este Régimen Primer reconocimiento a un Gobierno liberal. Con motivo de la felicitación de Díaz a los obispos asistentes al Congreso Plenario, el obispo Montes de Oca expresó: “gracias a la sabiduría y al espíritu superior del presidente, a pesar de las leyes, ha habido paz en el país”.  
  • Algunos sectores de la Iglesia no apoyaron a Díaz.  
  • Mons. Banegas Galván, obispo de Michoacán, fue uno entre varios obispos que no apoyaron a Díaz. Lo calificó como “el causante de la descatolización del país” (permitir a los protestantes, violación de DDHH, pensamiento positivista y destructor de la democracia). Al no modificar la Constitución, ésta se podía aplicar a los grupos de Iglesia críticos del régimen, lo que muchos lo tomaron como persecución. 
  • Hubo varias voces eclesiásticas discordantes. Algunos utilizaron la prensa católica para denunciar como “crimen” la autorización para que entren los protestantes a México, por atentar contra la unidad nacional. 
  • Algunos sacerdotes asesoran y se involucran en rebeliones campesinas e indígenas católicos, en luchas por sus tierras. 

En lo intraeclesial 

  • La Iglesia tiene autoridad al interior; es escuchada por la mayoría como dogma, como única verdad. No había diálogo; era sólo acatarla. El racionalismo había sido condenado por el Syllabus de Pío IX y Concilio Vaticano I y ratificado por el Concilio Plenario Latinoamericano de Roma. 
  • Consecuencia: gran pasividad de las mayorías, alimentada por el culto y el devocionalismo. Pasividad organizacional: sólo contaban los sacerdotes, nada de laicos, incluso ni en los Congresos y Semanas Sociales.  
  • Gillow –igual que aquellos capellanes de las haciendas que comían en la mesa del patrón– imbuía en los peones las virtudes de humildad, sumisión, mansedumbre, obediencia, laboriosidad y honradez. Pero también, crece el malestar hacia la Iglesia, por sus cobros exorbitantes en los estipendios 

Nuevas congregaciones religiosas 

  • La Iglesia, por tener su atención puesta en la defensa de sus bienes y ahora en sus intentos de conciliación, había descuidado mucho la pastoral rural. Ante este abandono, había rebrotes de idolatría, y surgían líderes religiosos, con supuestos dones místicos y curativos: uno se sentía reencarnación del Sagrado Corazón, otra, la Santa de Cabora, hacía curaciones (como después, el Niño Fidencio). Estos movimientos religiosos representaban problemas, y no sólo para la Iglesia. Díaz mismo solicitaba a la Iglesia que descuidar el campo y aquietar a los indios, que se estaban independizando religiosamente que podrían convertirse en signos de rebelión campesina. 
  • Respondiendo a estas razones, el arzobispo primado, D. Antonio Labastida, trajo nuevas congregaciones con vocación misionera (josefinos, pasionistas, claretianos), ya que no se confiaba en las antiguas Órdenes (franciscanos y dominicos), pues siendo peninsulares, solían ser muy revoltosos. Por ejemplo, la labor de los josefinos para pacificar a los yaquis y “colaborar por la paz.” Los jesuitas también regresaron. Los Claretianos en tuvimos el Colegio Hispano mexicano, en Toluca, para educar a las élites (españoles). 

Se avecina la insurrección 

  • El Capital requiere de la acumulación originaria para desarrollarse y así, “fabricar al fabricante”; pero al hacerlo, el nuevo empresario estaba gestando a quien sería su sepulturero: el proletario, el cual, como nuevo sujeto histórico, será el gestor de un nuevo Modo de Producción: el Socialismo. 
  • Había tendencias hacia cierto socialismo tipo Fourier (Plan de Chalco 1868): volver a lo comunitario; pero sin opresión al individuo (apropiación de las tierras comunales, explotación de hacenderos, robo de tiendas de raya, esclavitud por deudas de los padres a hijos, jornadas miserables). “El socialismo, decía dicho autor, es la forma más perfecta de convivencia social”.