13. EL PRIATO II

II: La crisis (G.D.O. – L.E.A. – J.L.P.).

GUSTAVO DÍAZ ORDAZ

Biografía

(De San Andrés Chalchicomula, Pue. 12/03/1911 a CDMX 15/07/1979)

De connotada familia liberal. Estudió la preparatoria en el Instituto de Ciencias y Artes, de Oaxaca. A los 26 años se recibió de abogado en el Colegio del Estado. Desempeñó varios cargos públicos en su división administrativa natal, entre ellos, la presidencia de la Junta Federal de Conciliación, y árbitro y magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Puebla. Fue vicerrector de la Universidad de Puebla; posteriormente lo vemos como Secretario General de Gobierno. En 1943 se postuló y fue elegido como diputado federal a la XXXIX Legislatura, por el Distrito 1 de Puebla. En las Legislaturas XL y XLI fungió como senador de su Estado entre 1943 y 1952. Ruiz Cortines lo nombró director general jurídico de la Secretaría de Gobernación y algunos meses más tarde, ocupó la Oficialía Mayor de dicha dependencia.

Últimos años

En abril de 1977 fue nombrado embajador en España, al reanudarse las relaciones diplomáticas entre ambos países de interrupción, después de 38 años contados desde la instauración del franquismo. Pocos meses después, renunció a su cargo, debido a las críticas que recibió tanto en México como en España, debido a los acontecimientos en Tlatelolco. Según documentos desclasificados en 2017, Gustavo Díaz Ordaz, al igual que su antecesor Adolfo López Mateos, fue reclutado por la CIA. Murió el 15 de julio de 1979 en la Ciudad de México

Presidente de la República (1964-1979)

Economía

En su gestión presidencial, GDO siguió el modelo del “Desarrollo Estabilizador”. La economía nacional tuvo uno de sus mayores crecimientos (entre el 6% y el 8% del Producto Interno Bruto – PIB). La inflación (2.7%) se mantuvo en los mínimos, lo que no volverían a tenerse en el país en las siguientes décadas (en el de Echeverría creció un 15%).

Gestión administrativa

Pueden adjudicársele otros logros, como sus gestiones para la celebración en México los mayores eventos deportivos internacionales: los Juegos Olímpicos en 1968, y la Copa Mundial de Fútbol en 1970. Pero, pese a varios, Díaz Ordaz pasará a la historia por su cruel e insensata represión al movimiento estudiantil de 1968.

  1. El Movimiento Estudiantil del 68.

            El 26 de julio de 1968, después de un partido de futbol americano entre los clásicos Politécnico y UNAM, se dio una bronca entre sendas porras. Para calmar los ánimos, intervino un violento grupo policial llamado “los granaderos”, lo que provocó que los estudiantes antagonistas de unieran contra los militares. Los estudiantes se refugiaron en la Escuela Nacional Preparatoria, y los militares utilizaron una bazuca para destruir la puerta. Ante la desproporcionada fuerza de seguridad, se formó un movimiento de apoyo, primero, para demandar la libertad de los estudiantes detenidos, a los que posteriormente se añadieron nombres de presos políticos líderes de los movimientos de trabajadores heredados del anterior sexenio – Demetrio Vallejo, Valentín Campa, Othón Salazar-. El movimiento fue creciendo, gracias a los diversos Comités de Huelga, con claro respaldo de la gente y de connotadas personalidades (Barrios Sierra, el rector mismo de la UNAM). Los rebeldes tomaron el Zócalo y alzaron una bandera rojinegra frente a la catedral, en el asta del Zócalo que ya habían “tomado”.

La investigación posterior de la fiscalía mexicana determinó que desde el Gobierno, para extinguir al movimiento social, presente en Ciudad de México y en otros estados de la república, se realizaron detenciones ilegales, maltratos, torturas, persecuciones, desapariciones forzadas, espionaje, criminalización, homicidios y ejecuciones extrajudiciales…. El Presidente justificó su política con la hipótesis de una conexión entre el movimiento estudiantil y el comunismo internacional, que pretendía sabotear los juegos olímpicos. ​De ahí, supuestamente, se seguiría una revolución de ideología comunista apoyada por la Unión Soviética, Cuba y China. Así consta en los informes policiacos del Departamento del Distrito Federal y de la Dirección Federal de Seguridad. Ante esta causa –no demostrada- se desató una fuerte represión contra las organizaciones comunistas más visibles: el Partido Comunista Mexicano y la Central Nacional de Estudiantes Democráticos, cuyas oficinas fueron allanadas y sus miembros detenidos, ya desde el mismo 27 de julio. Se​ implementó una campaña en los medios de comunicación, difundiendo en la ciudadanía, la idea de la «conjura comunista», con el fin de justificar una represión a gran escala, pretextando riesgo a la seguridad y soberanía populares.

La orden final dada por Díaz Ordaz, culminó en la implementación del operativo militar llamado Operación Galeana, que culminó en la matanza de la Plaza de las Tres Culturas (Tlatelolco, ciudad de México), el 2 de octubre de 1968, convirtiéndose así, el Presidente, en responsable intelectual del asesinato, detención y desaparición de varias centenas de estudiantes (junto con sus secretarios de Gobernación Luis Echeverría Álvarez y de la Defensa Nacional Marcelino García Barragán). En el operativo participaron la Secretaría de Gobernación, el Ejército Mexicano, la Policía Secreta y un cuerpo paramilitar formado específicamente para la represión a este movimiento, llamado “Batallón Olimpia”. El 1 de septiembre de 1969, en su quinto Informe de gobierno, Díaz Ordaz tuvo la valentía y honestidad de hacerse responsable: “Por mi parte, asumo íntegramente la responsabilidad personal, ética, social, jurídica, política e histórica, por las decisiones del gobierno en relación con los sucesos del año pasado.

La “Teoría de la Dependencia” y la Liberación

               Se trata de una teoría elaborada en los años 60’s y 70’s por un grupo de sociólogos sudamericanos de renombre, entre ellos, Theotônio dos Santos, Ruy Mauro Marini, André Gûnder Frank, E. Faletto, F. Cardoso, Anibal Quijano, etc., convocados por Raúl Prebish y respaldados por la CEPAL. Partían de la realidad Centro / Periferia, y sostenían que “el subdesarrollo no es consecuencia de la supervivencia de instituciones arcaicas y de la falta de capitales en las regiones alejadas del torrente de la historia del mundo (como defendían los desarrollistas)… por el contrario, el subdesarrollo ha sido y es aun generado por el mismo proceso histórico que genera el desarrollo económico del propio capitalismo”. Probaron que, mientras se mantuvieran las mismas estructuras, para las naciones periféricas no era posible alcanzar el desarrollo de las industrializadas, pues el proceso realmente beneficiaba a estas últimas economías: por cada dólar que el Centro otorgaba para el supuesto desarrollo de los países de la Periferia, sacaba tres dólares, pues mantenía una relación de explotación. El “desarrollismo”, tal como se sostenía entonces, era un mito, y la única vía para salir de la pobreza sería “la liberación”.

            Esta nueva palabra –“liberación”-,en las décadas 60’s y 70’s, era prestigiada por la Revolución Cubana. Por todo el Continente se multiplicaba los “Movimientos de Liberación Nacionales”, referidos al legendario Ché Guevara. El socialismo desplazaba al viejo anticomunismo.

LA IGLESIA CATÓLICA

  1. La CELAM II: Medellín 68

La Iglesia no podía permanecer al margen de esta avalancha. Los Católicos Sociales de los 40’s se radicalizaron y se volvieron “revolucionarios” (no necesariamente por la vía armada). El momento del lanzamiento se dio en la II Conferencia Episcopal Latinoamericana, reunida en Medellín Colombia (CELAM II), del 26 de agosto al 7 de septiembre de 1968, inaugurada por el Papa Pablo VI. La mayoría de los obispos asistentes, respaldados por asesores bien preparados, aprobaron el documento final. En este conclave, los obispos cobraron conciencia de los resultados de las investigaciones de la FERES: Latinoamérica era un subcontinente pobre. Los religiosos no conocían esta realidad, pues sus miembros atendían -en sus parroquias, colegios y hospitales- a los sectores de las clases altas y medio altas. Congruentes con esta conferencia, los religiosos se comprometieron a desplazar parte de su personal a las barriadas y poblados rurales, instando, además, a sus miembros, a desplazarse a tales situaciones para vivir “experiencias de inserción”, adaptados a los mismos estilos de vida de sus feligreses. Se alentaba también a una reflexión teológica que “partiera-de” y “potenciara-a” experiencias de mayor compromiso. La forma de pastoral más recomendada eran las “Comunidades Cristianas de Base”[1] que, con la dinámica de la “revisión de vida” -VER-JUZGAR-ACTUAR-, organizaba los ambientes empobrecidos y los lanzaba a la lucha por mejorar el entorno, así como a conectarse con otras CCBs, a los niveles más amplios posibles.

  • La Teología de la Liberación

            La teología es una medicación entre la Palabra de la Biblia y su recepción en determinada comunidad de creyentes. Como toda “mediación”, ninguna podrá adecuarse plenamente, pues no hay sistema racional alguno que se adecúe plenamente al Misterio, con el agravante de que las comunidades receptoras cambian con los condicionamientos espacio- temporales. Sin embargo, forzosamente, se requiere de alguna mediación. La mayoría de las teologías tienen cierto fundamento filosófico, y desde el siglo XIII, con Santo Tomás de Aquino, la teología oficial tuvo como base mediadora a Aristóteles (mezclado con cierto neoplatonismo). Su teología se oficializó y sirvió de base a la mayoría de las formulaciones dogmáticas del magisterio eclesiástico.

Con el tiempo, la sociedad abandonó el latín y la escolástica. A partir del Concilio Vaticano II, la teología abandonó el monopolio de la Escolástica y se fundó más en la Biblia. En la Latinoamérica del tiempo de la CELAM II, la filosofía hegemónica era el marxismo. Esta era la corriente se enseñaba en las universidades y la que entendían los jóvenes, especialmente los comprometidos con la transformación de las realidades injustas. Si Santo Tomás tomó como mediación al pagano Aristóteles, no sería desacertado tomar ahora al ateo Carlos Marx (quien, por cierto, conocía y utilizaba lenguaje de los profetas vetero-testamentarios).

Este nuevo enfoque resultó heurístico y fecundo. En los diversos países de Latinoamérica, aparecieron sendas obras de autores inspirados en este espíritu: Gustavo Gutiérrez, Frank Hinckelambert, Hugo Assman, Ignacio Ellacuría, Jon Sobrino, Raúl Vidales, Luis Alberto Gómez de Souza, Ignacio González Fauss, José Comblin, Frei Beto, Enrique Angelelli, Enrique Dussel, Jorge Pixley, Pablo Richard, Miguel Concha, Leonardo Boff… y muchos más. 

En tiempos de la hegemonía de Carlos Marx en la Academia y en la militancia política de oposición, parecería obvio que la clara visión de este filósofo pudiera coadyuvar como mediación en esta reflexión política contestataria. Por supuesto, había tesis que se contrapondrían a la fe cristiana (comenzando por el ateísmo, que era más bien cuestión de sociología de la religión realmente existente en el contexto del filósofo alemán). Esta reflexión teológica -así como la sociología de los “teóricos de la dependencia- fueron grandes aportes originales de nuestro subcontinente latinoamericano a la episteme mundial.

En lo pastoral, con todas sus variantes, esta teología fue catalizadora de muchos movimientos político-religiosos del Continente. Aportó obispos ejemplares (como Sergio Méndez Arceo, Helder Cámara, Leónidas Proaño, Samuel Ruiz, Bartolomé Carrasco, etc.) santos y mártires (Oscar Arnulfo Romero, Pedro Casaldaliga, etc.). Algunos de ellos, asumieron un pacto durante el Concilio Vaticano mismo (“El Pacto de las Catacumbas”). El movimiento fue muy bien acogido, incluso por movimientos contestatarios, como las revoluciones nicaragüense y salvadoreña, y en numerosos movimientos populares urbanos.

Respecto al movimiento estudiantil de 1968, la participación de la Iglesia fue bastante pobre. Cabe mencionar, la declaración de apoyo Al movimiento de 37 sacerdotes, el 10 de septiembre de 1968, encabezados por el Secretariado Social Mexicano. Pero, por el lado contrario, a Medellín, Colombia, durante la II CELAM misma, llegaban informaciones de lo que sucedía en México. Se rumora que el influyente arzobispo de Puebla, Mons. Octaviano Márquez y Toriz, convocó a los obispos mexicanos, advirtiéndoles que, ante esos graves hechos, los obispos no podían quedar callados, por lo que proponía… ¡una carta de apoyo al Presidente Díaz Ordaz! Mons. Darío Miranda, personalmente, envió una carta conciliadora a los contendientes, instándolos a dialogar.

LUIS ECHEVERRÍA ÁLVAREZ

                       (CDMX 1922 a Cuernavaca 2022)

Datos biográficos:

  • Licenciado en Derecho (1946), fue secretario particular del presidente del PRI Rodolfo Sánchez Taboada. En 1958, López Mateos lo nombro subsecretario de Gobernación, y en 1963 ascendió a Secretario de Gobernación tras la renuncia de Díaz Ordaz. En 1945, contrajo matrimonio con María Esther Zuno, hija de José Guadalupe Zuno, gobernador de Jalisco, entre 1923 y 1926, y de ellos nacieron ocho hijos.
  • Después de su presidencia fue Embajador de México ante la Unesco (1977-1978) y embajador en Australia. Fundó y dirigió la Universidad del Tercer Mundo. En 2002 la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP), lo declaró, junto con Díaz Ordaz, haber fraguado la represión, así como también culpable del terrorismo de Estado, durante de la llamada “guerra sucia”. En 2009 fue acusado de violaciones graves a derechos humanos. de al menos 2 500 personas, por medio de la Dirección Federal de Seguridad DFS). Recibió la orden de aprehensión, que cumplió en su domicilio, más de dos años. Varias veces fue hospitalizado por diversas afecciones, en clínicas reconocidas. La última vez que se le vio en público fue el 21 de abril de 2021, para recibir su segunda vacuna de COVID19. El 17 de enero de 2022, con motivo de su cumpleaños número 100, varios amigos le rindieron un homenaje a través de una sesión de Zoom. Murió en Cuernavaca, el 8 de julio de ese mismo año, a los 100 años de edad. ​

Campaña electoral

  • Después del desprestigio y la rabia que dejó Días Ordaz y pese a las obvias responsabilidades que tuvo Luis Echeverría en la represión al movimiento estudiantil del 68, parecería imposible que su sucesor fuera nada menos que su Secretario de Gobernación. Pero LEA realizó una existosa campaña como candidato: un buen slogan (“ARRIBA Y ADELANTE”), recorrió gran parte del país y logró convencer a los votantes mediante un discurso en que se deslindaba de los “emisarios del pasado”, exculpándose cobardemente de su responsabilidad, en contraposición a Díaz Ordaz quien, al menos, tuvo la honestidad de asumirla.

 “Cuando me preguntan ¿usted mandó a los soldados a Tlatelolco? siempre contesto: «No, el comandante supremo era el entonces Presidente, yo no lo fui hasta el día primero de diciembre de 1970.»  (entrevista a Jorge Castañeda).

Presidente de México (1979 – 1976)

ECONOMIA

  • En el sexenio, la economía creció el 6.1%. Desarrollo los puertos de Madero y Lázaro Cárdenas. El sector burocrático pasó de 600,000 en 1972, a 2.2 millones en 1976 (muchos de ellos, egresados universitarios de los 60’s).
  • Como en aquellos años se intensificó la migración del campo a las ciudades, se adolecía de falta de vivienda. Para remediar esta carencia, creó algunas instituciones de vivienda, tales como el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda de los Trabajadores, o para privatizar tierras ejidales, la Comisión de Regulación de Tierras Ejidales (CORET). También se fundó el Instituto Mexicano de Comercio Exterior.
  • Hubo una crisis internacional debida a la escasez de petróleo, y con tanto gasto público como realizó, se hizo circular dinero sin respaldo de divisas y se tuvo que devaluar la moneda a $25.50 por dólar. La deuda externa aumentó de $6,000 millones de dólares, a $20,000 mdd.

POLÍTICA

Política interior

  • “Excélsior”- Hacia 1976, Echeverría ordenó sabotajes al periódico Excélsior, dirigido por Julio Scherer García y que tenía una postura crítica de su gobierno. Valiéndose de su sindicato, Echeverría ordenó una estrategia para censurar la libertad de expresión del periódico. El director y los articulistas prefirieron salir dignamente y fundaron otro periódico.[2]
  • “El Halconazo del Jueves de Corpus”- 10 de junio de 1971 tuvo lugar una manifestación estudiantil en Ciudad de México en apoyo a los estudiantes de Monterrey. Estos fueron recibidos por un grupo paramilitar, llamado los “Halcones” El presidente ordenó la represión, aunque, nuevamente, se desligó públicamente de ella, y chantajeó al jefe del Departamento del Distrito Federal, Alfonso Martínez Domínguez, para que se responsabilizara, viéndose obligado a renunciar.
  • “La Guerrilla”- Ante el cinismo represivo, diversas organizaciones de izquierda analizaron la situación del país y sacaron la conclusión de que ya se habían agotado las vías institucionales para frenar la política represiva, y que, incluso, se notaba la resolución de aniquilar físicamente toda resistencia. Por tanto, no quedaba otro recurso que pasar a la clandestinidad y optar por la vía armada de la guerrilla. Entre los grupos más radicales, estaban la “Liga Comunista 23 de Septiembre”, las “Fuerzas Armadas Revolucionarias”, los grupos afines a Genaro Vázquez y Lucio Cabañas y el “Partido de los Pobres” (Prof. Martínez Alavez). Estos grupos, para obtener recursos, asaltaron bancos (“expropiación revolucionaria”) y secuestraron a magnates, como al empresario regiomontano Eugenio Garza Sada y al suegro de Echeverría, José Guadalupe Zuno.

Política exterior.

            Echeverría realizó una intensa y acertada política exterior: viajó a países de los cinco continentes. Se acercó a los países socialistas (la Cuba de Fidel Castro y el Chile de Salvador Allende) después del golpe de Estado de Pinochet de 1973. Asiló a su esposa, así como a gran número de exiliados de las dictaduras del Cono Sur. Promovió la igualdad y su contribución para la paz de las mujeres, en la Conferencia Mundial del Año Internacional de la Mujer de la ONU. Equiparó el racismo del sionismo al Aparheit Sudafricano, lo que le provocó el boicot turístico de la comunidad judía estadounidense.

Política Cultural

La Contracultura “Ondera”

A fines de los años 60’s, la juventud contestataria se dividía: los “revolucionarios” (del movimiento estudiantil) y los “onderos” (los “xipitecas”). El intelectual Italiano Antonio Gramsci observaba que cuando en una situación política los controles hegemónicos (económico-políticos) son muy rígidos, es posible, y hasta recomendable, trabajar en el plano contracultural: las clases hegemónicas controlan la “coerción” y el “consenso”, es decir, la “dominación” y la “dirigencia”. Cuando en un trabajo contracultural se logra infiltrar la parte del “consenso”, puede llegarse, incluso, a arrebatar la “dirigencia” al grupo hegemónico, dejándole tan sólo la dominanción coercitiva, lo que ya es signo de su debilidad. 

            Esto fue lo que hicieron los jóvenes “onderos”, en sus guetos (“comunas”). El movimiento hippie se importó de Estados Unidos. Allá era contestatario de la Guerra de Vietnam, y Luther King defendía los Derechos Civiles. La “beat generation” -jóvenes traumados por la postguerra- se dejó crecer el cabello y consumieron drogas fuertes. Los “hippies” (los pequeños) consumieron drogas sicoactivas (marihuana y LSD) y se conectaron con los Rosacruces (el grado 17 de la masonería), que les dio la esoteria, la astrología, la ecología y el naturalismo. Los guetos negros les aportaron el rock, que se convirtió en música contestataria a partir del asesinato de Luther King.

            A México llegó este movimiento; aunque adaptado a la propia realidad: prefirieron las drogas suaves (marihuana) y naturales (peyote, hongos alucinantes); adaptaron el atuendo traído de los pueblos originarios (mazatecos y huicholes), así como elementos de su religiosidad sincrética. Esta mexicanización del movimiento, tarde o temprano tendría que reflejarse en el rock; pero hubo boicot de los medios de comunicación. Los grupos que comenzaron a componer música y letra en nuestra realidad, tuvieron que abrirse espacios en los barrios populares (los “hoyos funkies”), hasta que salieron a luz en el festival de Avándaro.

            El 11 de septiembre de 1971, apenas tres meses después del “halconazo del jueves de corpus”, tendría lugar, en un bello paraje cerca de Avándaro, una carrera de coches para los jóvenes “juniors”. Uno de sus organizadores -Armando Molina, que, por cierto, era el manager de algunos grupos rockeros mexicanos-, tuvo la idea de invitar a estos grupos rockanrroleros para amenizar la carrera. La propaganda se realizaba por Radio Educación, y para sorpresa de todos, fueron llegando y llegando… Eran chavos jovencitos de colonias populares, y se calcula, conservadoramente, que llegaron a unos 300,000. Nadie previó esto. No había alimentos, ni agua, ni sanitarios. Sobre una frágil tarima, desde un par de días antes, algunos grupos aficionados fueron preparando el ambiente. Durante el concierto cayó un chaparrón. A nadie importaba. El ambiente era muy eufórico, en el espíritu de “paz y amor”. El saldo fue blanco y no hubo nada que lamentar. La marihuana circuló libremente (los soldados cuidaban el orden, sin intervenir si veían a alguien fumando). Pero ya de madrugada, cuando el grupo rockero “Peace and Love” tocaba su rola (en inglés), “We got the power” y hacía al público corear el estribillo –primero en inglés y luego en español, “Tenemos el poder”, un telefonema de Gobernación mandó a Radio Educación interrumpir la transmisión.

            El siguiente día amaneció con el linchamiento mediático por consigna: se armó un escándalo fenomenal (luego ser sospecharía de la rivalidad entre Echeverría y Hank González, Gobernador del Estado), y a partir de entonces, creció la hostilidad contra el Rock mexicano y contra la “Onda”.

LA IGLESIA

El “Postmedellín”

El Postconcilio y la II CELAM de 1968 tuvieron favorables repercusiones en Latinoamérica y particularmente, en el México de Echeverría. Baste señalar lo siguiente:

  • La metodología teológico pastoral estructuralista, del VER-JUZGAR-ACTUAR, para los análisis de proyectos y reflexiones, aplicada a las Comunidades Cristianas de Base (CCB´s)
  • El Primer Congreso Nacional de Teología “Fe y Desarrollo”, en 1971, organizado por la Sociedad Teológica Mexicana, que contó con gran participación y se popularizó la Teología de la Liberación.
  • Primer Congreso sobre Desarrollo Integral, en 1969, organizado por la Conferencia de Organizaciones Católicas Nacionales (CON), asesoradas por el SSM.
  • Se formaron en México, como en otros países del Continente, algunos movimientos, tales como “Sacerdotes para el Pueblo” y el “Grupo Améyalli”, que aglutinaron a más de 200 sacerdotes de varias regiones del país; “Cristianos por el Socialismo”, originarios en el Chile de Allende , compuesto más bien por laicos; “Iglesia Solidaria”, con personal de las CEBs.
  • Algunas organizaciones de apoyo, surgidas del mismo episcopado; pero que después se emanciparon, como el Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS de José Álvarez Icaza), Centro Nacional de Misiones Indígenas (CENAMI, de Clodomiro Siller y Eleazar López).

Informe Rockefeller

Después de aquel mal andado viaje por Sudamérica, de 1958, el presidente Nixon encomendó al senador Nelson A. Rockefeller una investigación bien financiada sobre la situación real de Latinoamérica. El Informe final fue presentado el 30 de agosto de 1969. El senador magnate reconoce que Estados Unidos habría ejercido cierto paternalismo hacia los países del Sur, creyendo saber lo que más les convendría, mejor que los países mismos afectados, y también reconocía las intervenciones, arrogantes, de su país en los asuntos internos de los de Latinoamérica. Pero el Informe también advertía sobre los sectores más peligrosos para la seguridad “nacional” de Estados Unidos. Elencó 10 sectores álgidos, entre ellos, la Teología de la Liberación, catalogada por arriba de la guerrilla misma (“La Iglesia Católica ha dejado de ser confiable”). A partir de entonces, Estados Unidos pasó a financiar y apoyar a la “Nueva Derecha Cristiana”. Esta corriente religiosa neoliberal promueve, es verdad, la religión; pero no aquella de las exquisiteces teológicas, sino la religiosidad tradicional del conservadurismo, “para recomponer el tipo de trabajador honrado, austero, laborioso, exigido por la economía, y que el hedonismo consumista había perdido” (Daniel Bell). Este informe influyó mucho para frenar la fuerza que tomaba el progresismo católico en México, que se manifestará en la siguiente década.

JOSÉ LÓPEZ PORTILLO (1977-1983)

Biografía:

José Guillermo Abel López Portillo y Pacheco​ (CDMX, de 1920 a 2004). Abogado, profesor, escritor y político. Director general de la Comisión Federal de Electricidad (1972). Secretario de Hacienda y Crédito Público por LEA (1973).

Casado con Carmen Serrano hacia 1951, se divorció de ella en 1991, para unirse con la actriz Sasha Montenegro, y a la muerte de su esposa, casarse con  ella  por la Iglesia. Su hermana, Margarita, tuvo gran relevancia como encargada de los mass media oficiales. Hacia los fines de su vida, sufrió una embolia y diabetes. Falleció el 17 de febrero del 2004 en la CDMX a los 83 años.

JLP Fue un hombre frívolo, obsesionado con el ejercicio (practicaba esgrima, equitación y gimnasia). Sin sentimientos; pero con dotes para fingirlos (lloró, pidiendo perdón). Se construyó una mansión en la “Colina del Perro” (“defenderé el peso como un perro”, dijo en vísperas de la devaluación), compró un palacio en España, etc. 

PRESIDENTE DE MÉXICO.

ECONOMIA

  • Su política económica fue monetarista. Apostó al petróleo, atendiendo el descubrimiento de supuestos grandes yacimientos en aguas profundas. Si bien, en los dos primeros años México alcanzó el mayor crecimiento económico de su historia («México ha estado acostumbrado a administrar carencias y crisis. Ahora, con el petróleo…, tenemos que acostumbrarnos a administrar la abundancia»), en 1981 el precio de este energético se vino abajo, teniendo que enfrentar una grave crisis, agravada por la dilapidación de recursos petroleros. Esto se agravó debido a los aumentos de la tasa de interés por parte de Estados Unidos, que incrementó la deuda externa -contraída, supuestamente, para desarrollar las reservas de petróleo recientemente descubiertas-, hasta convertirse en la mayor de todo el mundo. Esto condujo a la fuga masiva de capitales empresariales “sacadólares”, ante lo cual, a finales de su mandato, nacionalizó la Banca (“Ya nos saquearon. No nos volverán a saquear”), aplicar el control de cambios y soportar una gran devaluación (acabando de decir: “defenderé el peso como un perro”). Los indicadores macroeconómicos fueron desastrosos, aumentados por la gran corrupción y el nepotismo:
    • Devaluación del peso: 400%, pasó de $28.50 a $46 (llegó a $70 y hasta $100)
    • Burocracia obesa, que gasto más de 100 mmdd, agotando los excedentes petroleros
    • Inflación- Fue muy oscilante: antes de 1982 se mantuvo entre 16% y 30%; pero después tuvo gran incremento, hasta el 100% alcanzó los tres dígitos en algunos momentos.
    • Empleo- Fue el último Gobierno que generó empleos: 981,496 plazas anuales, suficientes para dar oportunidades a la población económicamente activa (PEA) que creció en promedio en 753 mil personas al año, con un superávit de un millón 370 mil 976 empleos.

POLÍTICA

Reforma Política de 1977

LEA asignó como sucesor a JLP, en lugar de Mario Moya Palencia, por ser, como era costumbre, su Secretario de Gobernación[3]. Para la contienda electoral, los partidos políticos estaban desencantados de la ficción democrática, y decidieron no presentar candidatos, esto, aparte de la crisis que tenía el PAN y de que el Partido Comunista Mexicano estaba proscrito (Valentín Campa, de todos modos, se postuló, obteniendo un millón de votos), de modo que JLP fue el único candidato que se presentó, sin contendientes. Con todo, realizó su campaña, bajo el lema “La Solución Somos Todo.” La imagen del país estaba por los suelos, de modo que restituir la confianza, por enésima vez, era la prioridad para el Priato. Por tanto, no tuvo más remedio que presentar una Reforma Política

Esta Reforma fue orquestada por el Secretario de Gobernación, el relevante Jesús Reyes Heroles: político, jurista e historiador. Se trataba de transitar hacia una democracia pluripartidista real, con participación efectiva en el Congreso. Esto se lograría, mediante los diputados “plurinominales”, esto es, añadir cierto número de diputados en proporción al porcentaje de votos alcanzados, los cuales habían de asignarse, no por votación directa, sino en base a una lista previa, realizada por las cúpulas partidistas.

Política Interior: Arturo Durazo

  • Desde el inicio de su Gobierno, JLP nombró a su amigo Arturo Durazo, Jefe de la extinta Dirección General de Policía y Tránsito de la Ciudad de México. Es conocido por sus ostentosas propiedades (el “Partenón” en Zihuatanejo, su mansión fortaleza en el cerro de El Ajusco) lograda por el “entre” o “mordida” de sus subalternos.
  • En 1976 creó l División de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia, corporación de siniestra fama, dirigida por Francisco Baca Sahagún. Sus policías protegían a delincuentes probados y los liberaban, condicionados a facilitar la corrupción, gozando de impunidad (asaltos a bancos, extorción, secuestros, “siembra” de delitos, tráfico, homicidio, robo, violación, etc.).
  • Durazo fue nombrado por el Presidente como General de División, sin cursar la carrera militar, lo que provocó el disgusto de muchos militares, como Félix Galván, Secretario de Defensa Nacional.
  • Algunos crímenes que más escandalizaron a la población, fueron el hallazgo de 14 cadáveres flotantes en el drenaje del Río Tula, y el asesinato de Gilberto Flores Galván y su esposa, supuestamente perpetrado por su nieto, quien, confeso, fue recluido.

Política Internacional

  • A dos años de la muerte de Francisco Franco, en 1977, se restablecieron relaciones diplomáticas con el rey Juan Carlos I de España y con el régimen de Adolfo Suárez, siendo designado embajador el expresidente Gustavo Díaz Ordaz.
  • México se opuso al régimen de Anastasio Somoza en Nicaragua, y tras el triunfo de la revolución sandinista, en 1979, se ofreció como mediador entre el nuevo Gobierno y Estados Unidos; pero con la llegada de Ronald Reagan a la Presidencia, tuvo que desistir.
  • En ese mismo año, JLP invitó a Fidel Casto, presidente de Cuba, y se entrevistó con él en Cozumel, Quintana Roo, para dialogar sobre la situación de Centroamérica.
  • México también reconoció, junto con Francia, al Frente Farabundo Martín de Liberación Nacional como beligerante en la revolución salvadoreña contra la dictadura.
  • Finalmente, JLP nombró como sucesor a Miguel De La Madrid Hurtado, quien se habrías de separar del Desarrollo Estabilizador, para introducir el Neoliberalismo

LA IGLESIA CATÓLICA

La CELAM III: Puebla 1977

            A diez años de la II CELAM de Medellín, habría de celebrarse la III CELAM, cuyo objetivo sería la adecuación de la realidad latinoamericana a las exigencias conciliares. Sin embargo, el secretario del Consejo Episcopal, Alfonso López Trujillo, ofreció el Consejo Episcopal para Latinoamérica a las fuerzas más conservadores del Vaticano, las mismas que habían sido derrotadas en el Concilio; pero que no fueron destruidas, y que ahora pretendían neutralizar MedellÍn y condenar a la Teología de la Liberación. Esta corriente teológica era vilipendiada por la Nueva Derecha Norteamericana, propiciada, principalmente, por grupos evangélicos fundamentalistas (iban contra el evolucionismo, el aborto, los homosexuales, etc.), con la que algunos clérigos conservadores se sumaban, además de contare con la simpatía de los dictadores sudamericanos, habituados a que los espiscopados solapaban. Entre sus teólogos católicos estaba un tal Novak, quien fue al Vaticano a entrevistarse con miembros de la Curia.

Todo lo anterior dio origen a lo que tal vez haya sido el mayor debate teológico continental, en los diferentes países y durante un año entero. Fueron frecuentes artículos y declaraciones en la prensa internacional, además de la circulación de documentos y posicionamientos de organismos cristianos y de sectores sociales laicos, etc. La nueva Secretaría del CELAM se valió de todas las maniobras -no siempre legítimas- para impedir la presencia del mayor número posible de obispos progresistas (Helder Cámara, Proaño, Samuel Ruiz, Méndez Arceo, etc.). En 1976 se convocó en Roma a connotados teólogos de todo el mundo para hacer fuertes cuestionamientos a la Teología de la Liberación, acusada de promover una Iglesia paralela, meramente sociológica, con elementos ateos de marxistas infiltrados desde Moscú. En el reglamento de la Conferencia se prohibía la participación de asesores (que tanto habían ayudado en la de Medellín). Se escogió cuidadosamente el lugar donde se llevaría a cabo en Puebla, ciudad mexicana conservadora, dominada, desde los sesentas, por grupos fascistoides, y eclesiásticamente presidida por el Arzobispo ultraconservador Octaviano Márquez y Toriz, y más en concreto, en el Seminario Palafoxiano, defendido por una gran muralla construida por Espinoza Iglesias, dueño de Bancomer, pues en esas instalacioens se cuidaban los autos de la VW en casos de huelga.

            Las fuerzas progresistas, entonces muy prestigiadas en el Continente, decidieron hacerse presentes, encomendándole a México la organización local. El célebre arzobispo Don Sergio Méndez Arceo convocó a los directores de organismos laicales de México que apoyaban la Pastoral de Liberación (CENCOS, CRT, CENAMI, CAM, CDHFV, etc). Los trabajos preparatorios se tuvieron que realizar de forma un tanto clandestina, evitando, en lo posible, manifestar los nexos entre dichas organizaciones. Se contaba con la colaboración de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), por ese entonces dirigida por el rector izquierdista Luis Rivera Terrazas, que facilitó algunas instalaciones.

El viaje de Juan  Pablo II

Entretanto, murió el Papa Juan Pablo I y se eligió como sucesor a Karol Wojtyla, quien tomó el nombre de Juan Pablo II. Uno de los primeros actos de su pontificado fue dar luz verde a los preparativos de la III CELAM, e incluso, decidió hacerse presente (como Pablo VI lo hizo en Medellín Colombia). Esto planteaba delicados problemas al Gobierno de México. Ya previamente, LEA se había entrevistado, en Roma, con el Papa; pero ahora era el Papa quien venía al país: Empezando desde su llegada, la visita conllevaba algunos riesgos diplomáticos: según la Constitución de entonces, no se podía portar la sotana en lugares públicos: ¿se tendría que quitar el Papa su sotana al bajar del avión? JLP estaba necesitado de legitimación, y la religiosa no era desdeñable. Decidió él mismo presentarse y recibirlo en su descenso del avión. Entonces preguntó a cuanto ascendía la multa por usar la sotana en público. Como no se había actualizado la cotización, haciendo cálculos resultaban $50. Entonces el Presidente sacó un billete y dijo que el pagaba la multa de su propio dinero. Quedaba también una misa en lugar abierto, en la inauguración de la III CELAM; pero optaron por hacerse de la vista gorda. El viaje resultó un éxito para Juan Pablo II, dada la calidez del pueblo mexicano, al punto de que este primer viaje le sugirió la idea de convertir sus numerosos viajes que iba a realizar, como el eje de su Pontificado.

El Golpeteo

Ya en vísperas de la llegada del Papa, la indiscreción de uno de los sacerdotes poblanos simpatizantes, en cuyo templo se llevaría a cabo un evento, consistente en que diversos obispos de los distintos países del Subcontinente celebrarían misa en la parroquia elegida, exponiendo los problemas de dicho país. Al párroco se le ocurrió imprimir el programa, encabezándolo “CELAM III”, que sonaba como “CELAM PARALELO”. En efecto, la prensa publicó que el obispo “rojo” Méndez Arceo se haría presente para presidir un “CELAM PARALELO” con un grupo de sacerdotes poblanos… y daba sus nombres. El arzobispo de Puebla llamó a dichos sacerdotes y les dijo que los respaldaba, a condición de que se deslindaran de nosotros.

            Entonces hubo un asalto a una gasolinera. Curiosamente los asaltantes llevaban propaganda contra el Papa y credenciales de la UAP. Entonces se concertó una “sumit”: Reyes Heroles (Secretario de Gobernación), Alfredo Toxqui (Gobernador del Estado), Rosendo Huesca (Arzobispo de Puebla) y Rector Rivera Terrazas (rector de la UAP), a quien le prohibieron terminantemente que apoyara a los cristianos progresistas.  Todo parecía complicarse: el Vicario de la Diócesis amenazó con excomulgar a las familias que hospedaran Al grupo “Mujeres para el Diálogo”, que cabildeaban para permitir sacerdotisas; los encargados del Barrio del Parián cancelaron un evento cultural de exiliados de sendos países sudamericanos; en las ruedas de prensa oficiales, 75 periodistas devolvieron sus gafetes en protesta por haberles negado sendas credenciales a cinco connotados periodistas católicos progresistas.

            El ambiente era ardiente. Se sabía que estaban presentes espías de la CIA, de la KGB, de los dictadores sudamericanos, etc. En la puerta del Seminario, las madres salvadoreñas mantenían un plantón. Las conferencias de prensa alternas fueron muy concurridas. A ellas asistían bastantes periodistas y miembros de ONGs de muchos países y fueron organizadas por el Centro de Comunicación Social (CENCOS). Allí hablaron Oscar Arnulfo Romero (pidió apoyo para que no lo mataran y 50 obispos se lo dieron9, Ernesto Cardenal (sacerdote y ministro de cultura del Gobierno sandinista), Gustavo Gutiérrez (padre de la teología de la liberación), entre otros. CENCOS publicaba un boletín diario, con noticias de diversos periódicos, que se introducían al bunker seminarístico por misteriosos conductos.

            Dentro del aula, los conservadores recriminaban a los progresistas de no buscar la unidad eclesial, y ellos respondían que no podía haber unidad con exclusión de los católicos disidentes. La confrontación se resolvió favorablemente con el lema “COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN”, que fue el eje del evento. Los resultados de la Asamblea fueron evaluados como positivos: la Teología de la Liberación no se condenó, las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) se recomendaron como la pastoral más adecuada para el Continente , se refrendó la “Opción por los Pobres” hecha en Medellín (si bien con añadidos innecesarios “no exclusiva ni excluyente”).


[1] Poco después, a insistencia de varios obispos, cambiaron su nombre por el de “Comunidades Eclesiales de Base” (CEBs).

[2] “Uno más uno”, que luego dirigió Becerra Acosta, y el equipo fundó la cooperativa La Jornada.

[3] El famoso caricaturista Abel Quezada fue el encargado del “destape. Lo hizo dibujando varios “tapados” (con capucha tipo ku-kux-klan), uno de los cuales tenía sus anteojos en la bolsa de su traje, como solía hacer JLP…. Y luego llegó “la cargada”

12. EL PRIATO I

I: El desesarrollo estabilizador (M.A.V. – A.R.C. – A.L.M).

A finales del avilacamachismo, la imagen revolucionaria de México era muy pobre en el consorcio internacional. Se pensaba en México como un país en donde todo se arreglaba a balazos: donde los caciques locales imponían a su arbitrio su voluntad; donde bandas armadas asaltaban a campo traviesa; donde los creyentes todavía eran asesinados sin más crimen que sus creencias religiosas; donde no había seguridad para los inversionistas extranjeros… Era necesaria mejorar la imagen y ceder el mando a los “cachorros de la Revolución”: pasar la estafeta, de los militares a los profesionistas civiles, jóvenes modernos (los licenciados), y así, limpiar la incipiente democracia de tan descarados fraudes (robo de urnas), industrializar el país y procurar cierta estabilidad económica. La II Guerra Mundial estaba acabando; pero aún quedaban en Latinoamérica grupos influyentes que simpatizaban con los países del Eje. Por eso, a Estados Unidos le era muy importante seguir –e influir- en las elecciones de 1946, resultando electo el Lic Miguel Alemán Valdez (MAV)[1]

  1. MIGUEL ALEMÁN VALDEZ
  1. Biografía.

Miguel Alemán Valdez nació el 29 de septiembre de 1900 en Sayula de Alemán, Veracruz.  Su infancia fue difícil por la situación económica de la familia, la cual tuvo que mudarse con frecuencia para facilitarle a Miguel sus estudios (Acayucan, Oluta, Coatzacoalcos, Orizaba, Ciudad de México). Estudió licenciatura en Derecho en la Universidad, titulándose en 1928. Tuvo como compañeros: Antonio Ortiz Mena, Gabriel Ramos Millán y otros, con quienes formaron un grupo de amigos para ir escalando. Se obligaron, mediante pacto, a prestarse mutua ayuda. Ya como abogado, defendió a los mineros de Pachuca y al sindicato de petroleros en Las Choapas, Veracruz. Con algunos de sus amigos, abrió una pequeña firma de abogados con especialidad en derecho laboral, ayudando a los mineros de Real del Monte y a los petroleros de El Águila. En 1931 contrajo matrimonio con Beatriz Velasco y tuvieron tres hijos

En 1929 ingresó al Partido Nacional Revolucionario. Gabriel Ramos Millán convenció a todos los socios del bufete a incursionar en el mundo de los negocios, para los cuales Alemán mostró grandes aptitudes desde pequeño. El licenciado Alemán adquirió, a un precio muy bajo, los terrenos de un rancho, en los que después se formó Ciudad Satélite. En 1933, Alemán dirigió la campaña presidencial de Lázaro Cárdenas en Veracruz, quien en reciprocidad, le dio la magistratura del Tribunal Superior de Justicia del Distrito y Territorios Federales. Ante el asesinato del Gobernador de Veracruz, aprovechando su cercanía con el general Cárdenas, fue nombrado candidato y elegido Gobernador de Veracruz en 1936, Integrando su gabinete con sus amigos y antiguos compañeros de estudio. Con ellos, mezclando política y negocios (“modernizar la administración pública y consolidar la política constructiva”). En 1945, el general Manuel Ávila Camacho sacó a Alemán de la gubernatura para hacerlo coordinador de su campaña presidencial y luego lo nombró Secretario de Gobernación. Con la muerte inesperada de Maximino, hermano del Presidente y rival suyo, presentó su candidatura a la presidencia de 1946, contendiendo contra Ezequiel Padilla, por el Partido Democrático Mexicano y por el Partido Acción Nacional; el Gral. Agustín Castro por el Partido Nacional Constitucionalista y el Gral. Enrique Calderón por el Partido Reivindicador Popular Revolucionario. Su opositor más fuerte fue Ezequiel Padilla, exsecretario de Relaciones Exteriores, preferido por Estados Unidos por su posicionamiento contra el fascismo; pero Miguel Alemán les demostró su disposición de secundar la campaña anticomunista de Truman, y fue así que obtuvo la presidencia, pese a acusaciones de fraude electoral.

Últimos años

            MAV recibió  algunos reconocimientos internacionales. El Presidente Adolfo López Mateos le asignó el Consejo Nacional de Turismo, ejerciendo este cargo por 25 años, hasta su muerte, acaecida el 14 de mayo de 1983, a sus 83 años.

            Su gestión pasará a la historia por haber fomentado la cultura de corrupción en nuestro país, incluyendo la educación superior; por iniciar el enriquecimiento personal desde la política, por solapar el narcotráfico y por ser informante de la CIA, etc., al punto de llegar a ser el hombre más rico de México.

 

Presidente de México (1946 a 1952)

 

Política económica

  • Nombró como Secretario de Hacienda y Crédito Público a Ramón Beteta Quintana, un excelente economista, fautor del llamado “milagro mexicano”: crecimiento sin inflación, el llamado “Desarrollo Estabilizador”
  • Se modificó el artículo 27 constitucional, en el que se otorgaba mayor extensión a la pequeña propiedad, para favorecer a los grandes propietarios.
  • Al incrementar el gasto público por obras de gran magnitud y por falta de inversiones en áreas productivas, el crédito externo se incrementó a 346 millones de dólares. Como resultado, el peso fue devaluado un 90% y se cotizó a $8.65 pesos por dólar.
  • Durante este sexenio, el país aumentó considerablemente su red de carreteras, vías férreas y obras públicas; se mejoraron los sistemas de riego, el reparto agrario y se favoreció la inversión privada. Se incentivaron los electrodomésticos, la compra a crédito y las industrias automotrices. Se Impulsó el turismo, sobre todo en el puerto de Mazatlán.

Política interna

  • Para organizar a burócratas y maestros, se fundó la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP).
  • En 1947 se creó la Dirección Federal de Seguridad, adscrita a Gobernación, contando con mecanismos de espionaje y recibiendo entrenamiento del FBI.

Política educativa y cultural

Política obrera y campesina

  • La política laboral del Gobierno fue antiobrera y anticampesina. Hubo algunas manifestaciones obreras protestando por el bajo salario y contra la imposición de líderes «charros», ilegítimos y corruptos. Entre el campesinado había gran descontento, ya desde la presidencia de MAC (cuando se disminuyó la dotación de tierras y se favorecieron las grandes haciendas).

LA IGLESIA

  • Siendo Gobernador de Veracruz, con el apoyo de Cárdenas, había puesto fin a veinte años del conflicto religioso en su Estado y concedió de buena gana la reapertura de las iglesias. Esto contribuyó a reafirmar su imagen de civilidad y modernización. Dejó de perseguir a la Iglesia; pero no modificó la normativa constitucional. Esto contribuyó a la simulación, pues como dijo Méndez Arceo: “quebrantó los artículos anticlericales de la Constitución y el pueblo, agradecido, le permitió quebrantar todos los demás artículos.”
  • La epístola “Rerum Novarum” de León XIII impactó al mundo, pues ahora la Iglesia se comprometía con la justicia hacia los trabajadores, pretendiendo arrebatar el monopolio de esta causa, a los marxistas. De ahí el entusiasmo que despertó el “Catolicismo Social”. En muchas diócesis se organizaron “Semanas Sociales”, “Congresos Sociales”, “Secretariados Sociales”, etc. La Acción Católica se especializó por sectores. Así, la ACJM, siguiendo la línea abierta por Mons. Cardijn para la JOC, se diversificó en la JAC (juventud de agricultores católicos), JEC (de estudiantes), JIC (intelectuales), JOC (obreros), JUC (universitarios). Destaca el Movimiento de Trabajadores Católicos (MTC) (cercana a los Obreros Guadalupanos); la Unión Social de Empresarios de México (USEM),[2] etc. No se puede dejar de mencionar al P Manuel Velázquez, incansable apóstol de este movimiento.
  • La Guerra Mundial le había reportado buenos dividendos a Estados Unidos (su economía pasó del 18% al 50% de la producción mundial), el contar con un enemigo poderoso (el nazifascismo). Al fin de las confrontaciones bélicas, Harry Truman (1945-1053) quiso mantener esta política, simplemente cambiando de antagonista: la amenaza fascista fue cambiada por la amenaza comunista. La “Guerra Fría” (en realidad, bastante calientita) ponía a elegir, entre la alternativa “Mundo Libre” y el “Comunismo Totalitario”, y presionaba para que se persiguiera a los “comunistas”. La Doctrina Social Cristiana, en principio, pretendía mantenerse en un proyecto intermedio, tomando, del Capitalismo, la Libertad, y del Comunismo, la Justicia (como una “socialdemocracia”); pero por las presiones anticomunistas, tuvo que hacer una distinción: en principio, al Capitalismo se le podría quitar su elemento “salvaje”; pero el Comunismo, por ser ateo, sería “intrínsecamente perverso.” Analizado en concreto el modelo, se acercaba a las corporaciones gremiales precapitalistas, que la inclinaban más hacia el fascismo, por las ideas del orden y del corporativismo (tenía recelo de Estados Unidos, por el protestantismo, el liberalismo y en general, el reprobado “americanismo”.
  • Miguel Alemán, siendo México aliado de Estados Unidos, tenía que secundar dicha política, y así creó un comité de actividades anticomunistas cuyo principal objetivo era hostigar a intelectuales y políticos de filiación marxista y a otros militantes de asociaciones políticas de dicha tendencia. Así, quedaron proscritos, por sus tendencias izquierdistas, el Partido Político Obrero y el Partido Popular. ​

El Partido Comunista Mexicano (PCM) conservaba mucho poder dentro del PRI, debido al influyente líder Vicente Lombardo Toledano. La Izquierda estaba irritada contra el Presidente, pues había traicionado a la Revolución Mexicana. Por esto mismo, MAV chantajeó a la Iglesia: la paz que el Gobierno le concedía esperaba, en reciprocidad, que ésta liderara la lucha anticomunista. Los obispos aceptaron, pues también le temían al comunismo ateo y perseguidor de la URSS de Stalin. En el Vaticano mismo, el Papa Pío XII secundado a la alternativa, traducida ahora como optar por “Roma o Moscú”. [3]

La Iglesia encomendando la lucha anticomunista a los “Secretariados Sociales” estatales.[4] Estos actores, por supuesto, no fueron los únicos. Algunos años más tarde, sectores de la ultraderecha aprovecharon la coyuntura, bajo el cobijo del arzobispo de Puebla, D Octaviano Márquez y Toris y de los empresarios textiles poblanos. Así aparecieron grupos porriles de jóvenes, auspiciados por sendas universidades: el MURO en la ciudad de México; los FUAS, de la Universidad Popular Autónoma del Estado Puebla (UPAEP); los TECOS, de la Universidad Autónoma de Guadalajara, etc. Un lamentable exceso de esta ideología fue el linchamiento de algunos trabajadores de la Universidad de Puebla. que fueron a acampar en las faldas de La Malinche, en el pueblo de Canoa. Alarmados por sermones virulentos del párroco-

  1. ADOLFO RUIZ CORTÍNEZ

(Veracruz,  18891973)

Biografía

  • Adolfo Tomás Ruiz Cortines fue el último de los presidentes de México que participara en la Revolución mexicana. Fue contador, militar, revolucionario y  político. Hijo de un agente aduanal de abolengo andaluz, muerto antes de que Adolfo naciera, fue criado por su familia materna. Cursó la primaria en la “Escuela Amiga” (dirigido por unos jesuitas), donde le inculcaron que el valor supremo era la honradez. Desde los 12 años estudio contaduría y sociología en el Instituto Veracruzano de Contabilidad; pero a los 16 años tuvo que suspender su carrera para apoyar económicamente a su familia. Esto no le impedía frecuentar el Café “La Parroquia” para jugar dominó, así como los locales donde se bailaba el danzón, los prostíbulos y el juego de béisbol, que aprendió a hacerlo bien.
  • En 1913, apoyó como civil a la Revolución Mexicana, contra el dictador Victoriano Huerta. Al triunfo de la revolución constitucionalista, en 1914, figuró como colaborador del Gobernador del Distrito Federal, Robles Domínguez, quien fue nombrado gobernador de Guerrero, y puso a ARC  como Oficial de Órdenes en el cuartel general de la División del Sur. Participó en algunas batallas a las órdenes de Jacinto B. Treviño. ​ En 1920 se incorporó al Plan de Agua Prieta y al desaparecer el gobierno de Carranza, entregó el tesoro nacional al presidente Adolfo de la Huerta. Con el grado de Mayor, en 1926 se dio de baja del Ejército Mexicano. ​
  • ARC tomó un curso de tres meses de estadística, impartido por el economista Daniel Cosío Villegas. Cuando Álvaro Obregón fue elegido Presidente, se creó el Departamento Autónomo de Estadística Nacional, ARC fue ascendido a director de Estadística Nacional. De 1926  a1935, pasó a ser Oficial Mayor del Gobierno del Distrito Federal, y luego, Diputado Federal por Veracruz. A principios de 1941 contrajo matrimonio con María Izaguirre, viuda y divorciada de su segundo matrimonio. En 1939 fue designado tesorero de la campaña presidencial de Manuel Ávila Camacho y en 1940 ocupó la Secretaría General de Gobierno de Veracruz con el entonces gobernador Miguel Alemán. De 1941 a 1944 se desempeñó como oficial mayor de la Secretaría de Gobernación de la que era titular Alemán. El puesto le permitió conocer a personas de todos los sectores (empresarios, líderes campesinos y obreros, etc.). Fue gobernador de Veracruz de 1944 a 1948. Una iniciativa de su gobierno fue contar con el pueblo, alentando las Juntas de Vecinos para las obras, comprometiéndose a que “por cada peso que pongan, el Gobierno pone otro peso”. En julio de 1948 se hizo cargo de la Secretaría de Gobernación. ​El 14 de octubre de 1951, Ruiz Cortines se lanzó como candidato a la Presidencia, por el Partido Revolucionario Institucional, teniendo como contendientes a Miguel Henriquez Guzmán del Partido Constitucionalista Mexicano; a Efraín González Luna por el PAN, y a Vicente Lombardo Toledano, por el PP y por el PCM. En las elecciones de 1952 salió electo como Presidente de la República.

Después de su administración

Presidió la Comisión Fideicomisaria de Metales no Ferrosos y la Nacional Financiera. Se retiró a la vida privada después de la muerte de su hijo en 1962 y no volvió a intervenir en la política nacional. Murió en el puerto de Veracruz el 3 de diciembre de 1973.

Presidente de la República

(1952 a 1958).

Sus principales virtudes como político fueron su intachable honradez y su austeridad en el gasto público. A sus 62 años tomo posesión presidencial en una ceremonia austera en el Palacio de Bellas Artes. Su discurso inaugural se centró en la justicia social. Advirtió sobre la «escasez de los recursos nacionales y la necesidad de usarlos con razonada moderación”. Reconoció las carencias de los ciudadanos y anunció un plan de emergencia: «poner al alcance del pueblo el maíz, el frijol, el azúcar o el piloncillo, las grasas comestibles, la manta, la mezclilla y el percal», advirtiendo que sus colaboradores «se sujetarían a patrones de honestidad administrativa y preocupación patriótica más rígidos que nunca” Hizo pública su declaración patrimonial, bastante modesta, ordenando que sus funcionarios hicieran lo mismo.

Economía popular    

       Medidas sociales antes de 1954

  • México tenía entonces 32,650.000 de personas; pero el 60% de la población recibía el 20% del ingreso nacional y 19 millones de campesinos vivían al día.
  • Para muchos, la única salida era irse de “espaldas mojadas”, es decir, a EEUU
  • Llevó el Seguro Social a todos los lugares del campo, vigilando el despilfarro en el gasto médico y medicinas

Obras importantes a partir de 1954 

  • Se aumentaron los salarios reales de los trabajadores
  • Se financiaron importantes obras petroleras, mediante la emisión de bonos, sin recurrir a la deuda externa (a su término, el sexenio dejó deuda por $798 millones de dls.)
  • Campañas exitosas para erradicar el paludismo, la tuberculosis y otras enfermedades.
  • Creó las “Juntas de Mejoramiento Cívico y Moral”, fomentó el ahorro nacional desde la niñez Y el Instituto Mexicano de Vivienda
  • Apoyó la construcción de caminos, redes ferroviarias, presas, escuelas y hospitales
  • A efecto de promover medidas para resolver la necesidad de casas habitación, creó el Instituto Nacional de la Vivienda; dio estímulos a la industria, particularmente a la mediana y pequeña; puso las bases para el desarrollo de la petroquímica e impulsó la creación de empleos. ​Conociendo los adelantos técnicos logrados en el campo de la energía nuclear, creó la Comisión Nacional de Energía Nuclear.

La Marcha al Mar

El Presidente, por su experiencia demográfica y estadística y por su conocimiento en su vida, sabía que México tenía la ventaja de sus 10,000 kms. en sus dos extensos litorales. Motivado por esto, puso en práctica el plan La Marcha al Mar, para desplazar los excedentes de población del altiplano a las zonas costeras y aprovechar los recursos marítimos. Implementó el Programa de Progreso Marítimo, destinándole $750 millones de pesos y mejoró o construyó 70 puertos. Se establecieron enlaces del Altiplano a las costas y comunicaciones interoceánicas, y se erradicó el paludismo.

Política Interna

  • El voto femenino.  Desde fines del siglo XIX se venía ventilando la necesidad de reconocer el derecho femenino al voto. A inicios de su Gobierno, en 1953, Ruiz Cortines envió una iniciativa de ley para reformar el artículo 34 de la Constitución, con la finalidad de reconocer el derecho de las mujeres al voto, y ya en las elecciones para diputados, resultaron elegidas cuatro diputadas (por los Estados de México, Nuevo León, Jalisco y Chiapas); aunque varios gobernadores renunciaron por sus desacuerdos con esta reforma.
  • Política hacia el Ejército. El Presidente disminuyó 2% el presupuesto al Ejército y acotó su poder. Tuvo conflictos con algunos generales, dispuestos a tomar las armas. Disolvió la Federación de Partidos del Pueblo -donde estaban organizados-, los expulsó del PRI y les dio de baja en el Ejército; aunque aceptó el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), donde otros generales se refugiaron.
  • La cuestión agraria. En este sexenio ya no quedaban tierras qué repartir; pero campesinos disgustados invadían tierras de algunos latifundios. El Presidente expropió tierras de algunos y en cambio, reprimió y encarceló a los líderes de otras invasiones. Por el otro lado, se dio cierto impulso al reparto agrario, se expropiaron latifundios de en manos de extranjeros; pero se respetó la pequeña propiedad. ​ También puso en práctica el Seguro Agrícola, para proteger a los agricultores de los desastres naturales y se impulsaron programas de Bienestar Social Rural.  ​

El Magisterio.

  • Muchos maestros de la Sección IX del SNTE estaban en desacuerdo con sus líderes y se revelaron, estando al frente Othón Salazar y Encarnación Pérez. En julio de 1956 los maestros se movilizaron negándose al ridículo aumento que ofrecía el líder “charro” Manuel Sánchez Vite. Abandonaron el sindicato y crearon el Movimiento Revolucionario del Magisterio. Los disidentes, encabezados por Othón Salazar, tomaron el edificio de la SEP. Organizaron una manifestación en la Plaza de la Constitución, en abril de 1958, siendo reprimidos por los granaderos, encarcelando a Othón Salazar en Lecumberri. Como la opinión pública apoyaba a os maestros, Ruiz Cortines les concedió algunas mejoras sociales.

Movimiento ferrocarrilero.

  • Los ferrocarrileros estaban muy inconformes con la política represiva de Jesús Díaz de León, secretario general del “Sindicato Nacional de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana”. Sus salarios habían bajado el 1.35%. Por esto, en 1958, los inconformes crearon la Gran Comisión de Salarios, y empezó a destacar el representante de la Sección XII, Demetrio Vallejo. El Gobierno pasó los $200 que ofrecía el líder charro; pero sólo $15, mientras los trabajadores exigían $300. El problema se heredó para el siguiente sexenio.

Educación

  • Se construyeron varias escuelas y se realizó una gran campaña contra el analfabetismo (era el 42%). Hubo algunas manifestaciones estudiantiles en 1954, pretexto para que se clausuraran la Escuela Nacional de Maestros y la Escuela Normal Superior, y varios planteles dependientes del Instituto Politécnico Nacional tuvieron que cerrar, por carencia de aulas y de instalaciones. Se impulsaron la educación primaria y especialmente, la politécnica y la universitaria, equipando las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México y subsidiando las  universidades del país. ​

CEIMSA

  • En 1956 se restableció La Compañía Exportadora e Importadora Mexicana S.A. (CEIMSA), que se había fundado desde 1937. Estaba destinada a los barrios más pobres de la Ciudad de México, llevando alimento básico (lenteja, arroz, frijoles, huevo, leche) a precios 30% o 40% más barato que en los establecimientos comerciales. Sin embargo, la corrupción la echó a perder.

La devaluación del peso

  • En 1954 surgieron problemas económicos debido a la ley antimonopolio y a la creación de CEIMSA, de modo que los empresarios no querían invertir en México. Todo esto propició las fugas de capitales y en que no se crearan nuevos empleos. El pueblo mexicano vivía en la incertidumbre y esto provocó la devaluación del peso a $12.50, durante la Semana Santa de 1954. ​

LA IGLESIA CATÓLICA

Después de la reconciliación con el Estado -favorecido en buena parte por la gestión del arzobispo primado Luis María Martínez- y gracias al apoyo dado a la lucha anticomunista -impuesta a México por Truman, después de la Guerra Fría-, la Iglesia Católica vivió este sexenio con gran empuje y tranquilidad. Era el tiempo del “modus vivendi”, en el que, aparentando radical separación, se deban encuentros clandestinos y discretos para acuerdos cupulares, entre sendos representantes del Gobierno y del Episcopado (“relaciones nicodémicas”, como las llamó el Arz. D. Sergio Méndez Arceo, recordando el encuentro nocturno solicitado por el escriba Nicodemo con Jesús).

A la Iglesia le estaba dando magníficos dividendos la política de reconciliación: fluyeron las vocaciones y los seminarios se llenaron, las organizaciones apostólicas laicales tuvieron numerosa membresía, hubo profusión de publicaciones religiosas, el clero obtuvo recuperación económica, etc. La pastoral sacramentaria se centraba en las ciudades (las que la migración interna hacía crecer enormemente). Hoy no resultarían increíbles que hubiese enormes colas para confesarse y comulgar los Primeros Viernes de cada mes; tampoco los concurridos ofrecimientos de flores en el mes de mayo, etc. Se tuvieron varias celebraciones solemnes con motivo de la proclamación dogmática de la Asunción de María en 1950 por parte de Pío XII.

La Iglesia velaba por la moralidad pública: en los templos, la Liga de la Decencia repartía hojitas con la clasificación moral de las películas exhibidas en los cines públicos (aparte de la censura del cura en los numerosos cines parroquiales). Pero esta moralina no era exclusiva de la Iglesia. En Estados Unidos estaban muy fuertes las asociaciones prohibicionistas de cuño evangélico hacia las bebidas alcohólicas y –con mayor razón-, para el consumo de marihuana (se consideraba esta droga tan aditiva como la morfina, como denunció en su Informe el alcalde de Nueva York, Fiorello Laguardia). La historia demostrará que estas prohibiciones más bien alientan su consumo (p. ej.: en los cafés, se servía alcohol en tasitas). No fue casual que aquellos fueran los tiempos de Al Capone y sus “gangsters”.

Si el camino de Miguel Alemán hacia la Presidencia fueron los negocios, la corrupción desde el Gobierno y las grandes obras en favor de las élites, el camino de Adolfo Ruiz Cortines fue la burocracia, la honestidad y la austeridad económica en bien de los sectores más empobrecidos. A pesar de esto, la economía del país tuvo un alto crecimiento. Los salarios de los trabajadores crecieron a un nivel superior al costo de la vida y se instituyó la gratificación anual del aguinaldo para los servidores públicos. Finalmente, el 1° de diciembre de 1958 entregó el poder a su sucesor Adolfo López Mateos. ​

  1. ADOLFO LÓPEZ MATEOS

(Atizapán de Zaragoza, Edo. De México 1909 a Ciudad de México 1969)

Biografía

Adolfo López Mateos (ALM) fue el menor de cinco hijos de Elena Mateos, su madre, de gran cultura, amante de la ópera y poetisa, proveniente de familia de liberales del siglo XIX (Francisco Zarco, Ignacio Ramírez “El Nigromante”, el camarógrafo Gabriel Figueroa). Ante una situación económica difícil, Adolfo pudo cursar la primaria en el Colegio Francés, de los Hermanos Maristas, gracias a la beca que le proporcionó una fundación. La familia vivió en la Colonia Santa María. Como amigo, fue fiel, amable y simpático. Obtuvo buenas calificaciones y desarrolló habilidades deportivas en futbol, box y buenas caminatas, en unión de algunos amigos. Entre 1923 y 1925, López Mateos estudió de manera irregular en la Escuela Nacional Preparatoria. En 1926, viviendo en Toluca, estudió la secundaria y el bachillerato en el Instituto Científico y Literario. Para costearse sus estudios, aceptó el puesto de bibliotecario. No se distinguió como un alumno brillante; pero destacó en la oratoria, el campismo y el amor. Gracias a su energía e inteligencia, se ganó el afecto de varios profesores, entre ellos el del licenciado Enrique González Aparicio, quién lo aceptó como pasante en su bufete y más tarde le consiguió un empleo en la Editora Popular, donde Adolfo reforzó su gusto por la lectura. El joven Adolfo, ya a sus 18 años, destacó como orador, en varios concursos, como el organizado por el célebre Ateneo de la Juventud (de donde salieron personalidades tan brillantes como Salvador Azuela, Xavier Villaurrutia. Jaime Torres Bodet y Salvador Novo) o compitiendo con oradores brillantes (como Enrique Ramírez Ramírez y Guillermo Islas Lea).

Incursión en la política

Con sus dotes oratorias, en 1929 impulsó la candidatura de José Vasconcelos para la presidencia; pero resultó ganador el Ing. Ortiz Rubio, desatándose entonces la represión a los vasconcelistas. De ahí que Adolfo tuvo que irse una breve temporada para Guatemala y luego a Chiapas, donde trabajó como periodista. En 1930 regresó a México y estudió en la Escuela de Economía de la UNAM, en la Facultad de Jurisprudencia. Se recibió de abogado en 1934 y estuvo litigando en asuntos agrarios, en la Unión de Estudiantes pro Obrero y Campesino. En 1941 se le eligió como director de educación extraescolar y estética en la SEP, y ese cargo, pronunció un discurso que impresionó a Isidro Fabela, el hombre fuerte del Estado. Entre 1944 y 1946 ejerció como profesor y director aquella institución. Nuevamente por influencias de Isidro Fabela, fue candidato a la Senaduría Federal como suplente, por el Estado de México, y cuando Fabela dejó la senaduría, debido a su nombramiento como embajador a la Corte Internacional de La Haya, y ALM ocupó su lugar. Desde este puesto, destacó como orador en reuniones de la UNESCO y en la junta de cancilleres en EEUU, etc. Durante el sexenio de Ruiz Cortines fungió como secretario de Trabajo (1952-1957). Se postuló como candidato para la Presidencia de la República, logrando vencer a su rival Luis H Álvarez.

Sus últimos años

En 1965 le sobrevino un ataque cerebral que le hizo renunciar al cargo. Se le diagnosticó “aneurisma cerebral”, siete de ellas. El Dr. James Leonard Poppen, de Boston, lo operó el 26 de noviembre de 1965, Su cuerpo quedó inmovilizado, perdió el habla y pasó dos años en estado vegetativo por muerte cerebral. Falleció el 22 de septiembre de 1969 en la Ciudad de México a la edad de 60 años de edad.

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA (1958-1964)

  1. Política Económica
  2. ALM encontró la economía en situación crítica, con déficit en la balanza comercial y la dejó en auge –el “milagro mexicano”-, gracias al pragmatismo del secretario de hacienda, Antonio Ortiz Mena: se obtuvo crecimiento sin inflación, y equilibrio de las ganancias empresariales con las reivindicaciones sociales.
  3. Hasta entonces, la generación de electricidad la generaban empresas extranjeras; pero el 27 de septiembre de 1960, López Mateos nacionalizó la industria eléctrica y se creó la “Compañía Mexicana de Luz y Fuerza”
  4. Economía Social
  5. El Desarrollismo

En este tiempo, Latinoamérica comienza a tener conciencia de su unidad continental. Hasta entonces, cada país se ocupaba de su territorio y no se tomaban en cuenta otros países y menos aún, una unidad continental. Ahora, al conocer la problemática de los distintos países del subcontinente, fue notoria su gran similitud, y no se podía menos que atribuir situaciones comunes a causas comunes, es decir, la infame dependencia respecto a los Estados Unidos. En aquel tiempo, había un factor que agravaba el malestar: el precio de las materias primas había bajado; mientras que la Unión Soviética aumentaba sus ayudas a Latinoamérica. Por lo tanto, las campañas anticomunistas ya eran contraproducentes.

La irritabilidad continental se evidencio en el famoso viaje –muy bien preparado-  del presidente Richard Nixon en 1958. Pero, cuando en Venezuela (donde Estados Unidos, recientemente, había derrocado al dictador Marcos Pérez Jiménez), la caravana de Nixon fue atacada por la muchedumbre y el vehículo presidencial, fue volcado. El Presidente norteamericano percibió que la actitud congraciante tenida durante el alemanismo -el famoso “Mister Amigo” y la película propagandista de Walt Disney, “Los Tres Caballeros” (los inseparables amigos: el gallo mexicano, el loro brasileño y el Pato Donald norteamericano)- había dejado de ser creíble. El Gobierno norteamericano notó que el anticomunismo ya no se aplicaba y que era necesario cambiar la política hacia el Sur.

Fue entonces que John F Kennedy, recién llegado a la Presidencia el 13 de marzo de 1961, convocó a una “Alianza para el Progreso”, destinando 20,000 millones de dólares en 10 años, para el desarrollo de la región («mejorar la vida de todos los habitantes del continente«). Este fondo se obtendría reuniendo varias ayudas dispersas, a través de la Fundación Panamericana de Desarrollo. La palabra “Desarrollo” pasó a ser un oráculo mágico de aquel tiempo. Según los teóricos desarrollistas, ante la modernidad, todos los países modernos tendrían que atravesar por tres etapas: Subdesarrollo – Período de Despegue – Desarrollo. Se pensaba que, con ayuda tecnológica y créditos generosos, Latinoamérica pronto sería una región próspera y feliz.

  • LA CEPAL

   En 1948 se creó la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) -una de las cinco comisiones similares de la ONU- para apoyar el desarrollo sustentable de este continente, teniendo su sede en Chile. Los principales objetivos de esta Comisión fueron la cooperación para la integración a escala regional, la planificación de proyectos de cooperación técnica, la organización de Conferencias y reuniones intergubernamentales y de expertos, etc. En 1950, el sociólogo argentino Raúl Previsch asumió la Secretaria Ejecutiva, que hasta hace poco desempeñó exitosamente la mexicana Alicia Bárcena Ibarra.

  • Política Social
  • En este sexenio se creó el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), para dar servicios médicos, pensiones y jubilaciones a los burócratas del sector público.
  • Se decretó el derecho que tiene el trabajador sobre una parte de las ganancias, recibir un aguinaldo a fin de año, en base de los días trabajados.
  • Gracias a la capacidad de su esposa, la maestra Eva Sámano de López Mateos, se creó el Instituto Nacional de Protección a la Infancia, antecesor del DIF. Se difundieron los desayunos escolares en las escuelas públicas, con que se combatió la desnutrición infantil.
  • Obras Públicas
  • Se construyeron, el Centro Hospitalario Veinte de Noviembre (del ISSSTE), Unidades habitacionales tales como el Conjunto Urbano Nonoalco Tlaltelolco, el Conjunto Habitacional Unidad Independencia, la delegación Magdalena Contreras, los primeros edificios del Instituto Politécnico Nacional y la autopista México-Puebla
  • Política de Gobernabilidad

Una crítica a su Gobierno es la represión de las protestas sociales (en realidad, los problemas habían sido heredados del Gobierno anterior). La violencia de las represiones y los homicidios concomitantes, constituyeron la llamada “guerra sucia”, iniciada en este período.

  1. Represión a ferrocarrileros.

Las movilizaciones de ferrocarrileros continuaban, y en marzo de 1959 se declararon en huelga en todo el sistema ferroviario del país, pues se extendió a otros sindicatos del gremio. El Gobierno encarceló a los dirigentes y despidió a muchos trabajadores. Entre los detenidos, estaba el Secretario General del Sindicato de Ferrocarrileros, Demetrio Vallejo, encarcelado en Lecumberri.

  • Represión a maestros.

       De igual forma, el levantamiento de los maestros, iniciado en el sexenio anterior, continuó quizás con más fuerza, con el claro liderazgo de Othón Salazar. Con el pretexto de que se alteraba la paz pública, se aprehendieron a líderes magisteriales y estudiantiles del Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM), adjudicándoles el delito de “disolución social”

  • Represión a campesinos

     La represión también se dejó sentir en el medio rural, sobre aquellos líderes agrarios que criticaban la política agraria del Régimen, asesinando a algunos, como Lucio Cabañas y Rubén Jaramillo y su familia, sacándolos de su casa y asesinándolos el 22 de mayo de 1952, en Xochicalco, Morelos.

  • Política Educativa y Cultural

Gracias a las capacidades de otro miembro insigne del Gabinete –el Secretario de Educación pública, Jaime Torres Bodet-, en el sexenio se impulsó mucho los aspectos educativo y cultural. En lo posible, se trató de equilibrar a los conservadores y los progresistas.

  • Se crearon importantes museos: el Museo Nacional de Antropología, (en el bosque de Chapultepec), el Museo del Virreinato en el Convento de Tepotzotlán, el Museo de la Ciudad de México, el Museo de Arte Moderno, el Museo de Historia Natural, etc.
  • Se formó la Comisión Nacional de Textos Gratuitos, en 1959, que publicaba los libros de texto para los alumnos de la educación primaria y se reconoció el derecho a la educación pública, en consonancia con la educación laica y gratuita normada por la Constitución. El pilar educativo eran los maestros y maestras, considerados por el Presidente como un “ejército de evangelizadores laicos en permanente lucha contra la ignorancia.” En este sexenio, la educación pública y la educación privada se equiparaban en calidad
  • La revista Política, iniciada en 1961 tuvo amplia popularidad, y en ella escribieron famosas personalidades de la política y la cultura.
  • Política Exterior
  • El Presidente realizó sendas visitas oficiales por varias naciones, para posicionar al país: Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Chile, Indonesia, Filipinas, Japón, India, Belice, etc., etc. (de allí su mote, “López Paseos”).
  • Obtuvo del Comité Olímpico Internacional, que la sede de las XIX Olimpiadas fueran en la Ciudad de México en 1968.
  • Rompió relaciones con Guatemala (y estuvo a punto de declararle la guerra), debido a que una flotilla de aviones del ejército de aquel país, acribillara a unas embarcaciones de pescadores matando a cinco de ellos.
  • López Mateos negoció con John Kennedy la devolución del territorio “El Chamizal”, debido a que, por variaciones del Río Bravo, su cause se había adentrado en Estados Unidos. El Presidente Kennedy visitó la ciudad de México en 1962.
  • Aunque López Mateos se declaró “de extrema izquierda”, en 1962, condicionado por el anticomunismo tan introyectado en ciertos ambientes, declaró que la política de Cuba era “ajena a las aspiraciones y valores de los pueblos latinoamericanos”.
  • La Iglesia Católica

En general, la Iglesia siguió disfrutando de la misma tranquilidad del sexenio anterior; aunque tuvo algunos conflictos con el Gobierno, principalmente por los textos gratuitos, debido a su orientación laica.

  1. Pastoral Social

La nueva coyuntura presentaba a la Iglesia otros desafíos. La ampliación de perspectivas -ahora a nivel continental- No podía estar al margen de “la Década de Desarrollo”. La Iglesia también estuvo presente, incluso desde los más altos niveles jerárquicos: Juan XXIII publicó su famosa encíclica “Mater et Magistra” (15 de mayo de 1961) y Pablo VI, la “Populorum Progressio” (26 de marzo 1967), ambas aportaron al desarrollismo su fundamento teológico.

  • En México, la Pastoral Social[5] no quedó al margen, debido a la incansable labor del P Pedro Velásquez, con su red de Secretariados Sociales y la organización de numerosas Semanas Sociales, Congresos y asociaciones especializadas, como la Unión Social de Empresarios de México (USEM).
  • La Iglesia Latinoamericana

Al igual que en lo político, también a nivel eclesiástico, países y diócesis fueron cobrando conciencia de su pertenencia común al subcontinente latinoamericano. Problemáticas afines requieren soluciones afines, y no fue difícil detectar la causa común que explicaría el porqué, siendo Latinoamérica una región con grandes riquezas naturales, la mayoría de su población fuese pobre. La causa más obvia era la dominación estadunidense. Salir de esta hegemonía requerirá de un trabajo ampliamente organizado, incluyendo las Iglesias.

  • La CELAM

Para cobrar esta conciencia de pertenencia continental, fue la organización de las Conferencias Episcopales Latinoamericanas (CELAM). Ya en 1955, con motivo del Congreso Eucarístico Internacional, en Río de Janeiro, el Papa Pío XII convocó la I Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en la que se ventilaron algunos problemas intraeclesiales comunes (la secularización, disminución de vocaciones, influencia del comunismo entre obreros y estudiantes, etc. De allí surgió el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), teniendo como presidente al arzobispo de Río de Janeiro, cardenal Jaime Barrios Cámara y como vicepresidentes, los arzobispos Miguel Darío Miranda (de México) y Manuel Larraín (Talca, Chile), cuya tarea principal en este tiempo fue la vinculación y estudios entre las diversas Conferencias Episcopales nacionales. 

  • Sociología de la Religión

   Para la conciencia de la problemática sociopolítica de la región, mucho contribuyeron las investigaciones sociológicas de la Federación Internacional de Investigaciones (FERES, 1958-1976), una red de la sociología de la religión entre América Latina y Europa, fundada por el célebre sociólogo de la religión belga, François Houtart. A partir de 1964, la Federación tuvo su base en Bogotá, contando con la gestión del sociólogo colombiano, Gustavo Pérez. Se propusieron elaborar un proyecto científico que coadyuvara al compromiso social, desde las premisas de la Teología de la Liberación. Otro proyecto similar -aunque en principio, se trató de un programa para enviar misioneros a América Latina- fue la fundación de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA) a fines de los años 50’s, la cual editó varios estudios sociológicos sobre la situación de la Iglesia en Latinoamérica.

            A pesar de la represión de líderes populares, gracias a su carisma personal, su carácter jovial y algunos grandes logros, como la expropiación de la Industria eléctrica y su política social, Adolfo López Mateos es quizás el de mayor popularidad entre los presidentes del siglo XX.


[1] En este texto, para el ahorro del espacio y evitar redundancias, utilizaré las conocidas iniciales de los Presidentes.

[2] En mi parroquia Corazón de María, de Monterrey, la empresa La Vidriera de la familia Garza Sada, construyó una colonia para sus empleados de confianza, dándoles vivienda, sendos colegios dirigidos por religiosos o religiosas para niños y para niñas, jardín, biblioteca, templo, etc,

[3] Su recelo al Comunismo perseguidor era evidente:  en Rumania había 8 obispos encarcelados; en Polonia 700 sacerdotes y obispos presos: en Yugoslavia, 400 sacerdotes asesinados; en Hungría, el encarcelamiento aislacionista y tortura al Cardenal Midzenti- En España, 1,200 sacerdotes muertos en la guerra civil.

[4] Manuel Velázquez afirmaba: “Es verdad que la Iglesia no puede ser comunista… pero tampoco, anticomunista”. Lo importante era la defensa de las justas reivindicaciones obreras, más que pelearse por liderazgos.

[5] El nombre de “Pastoral Social” fue dado por el P Pedro Velázquez, que fue exitoso para toda la Iglesia.

11. LA REVOLUCIÓN MEXICANA 

  1. SE AVECINA LA INSURRECCIÓN 
  • La comprensión del Porfiriato partiría de las condiciones de posibilidad para un nuevo modo de producción, el Capitalista. Ahora bien, antes de iniciar y desarrollar este proceso, habría que “fabricar al fabricante”, lo que conlleva a allegarse un capital inicial, es decir, una “acumulación originaria”, lo que siempre ha implicado crueldad e injusticias.1 En El Porfiriato, la apropiación de las tierras comunales, la explotación de hacenderos, el robo en las tiendas de raya, la esclavitud por deudas (heredadas de padres a hijos), largas jornadas laborales con salario miserable, destrucción de la educación popular, represión inmisericorde, falta de libertad de expresión, etc. La inconformidad se extendía entre las mayorías, si bien se sofocaban la insurrección. La pregonada “Pax Porfiriana” era “La Paz de los Sepulcros”. No obstante, la supervivencia misma lleva a correr riesgos y se incubaban levantamientos por todas partes. Poe lo que toca a la Iglesia, al término del Concilio de Antequera, los seis obispos participantes enviaron a Díaz una carta de apoyo. De la misma forma, al concluir V Concilio Provincial Mexicano, los obispos participantes enviaron una felicitación al Presidente, pues a pesar de las nuevas leyes, “gracias a la sabiduría y al espíritu superior” del presidente de México (Arz. Montes de Oca) .
  • El Presidente Porfirio Díaz concedió una famosa entrevista al reportero James Creelman para su prestigiada revista “Pearson´s Magazine” (de cincuenta páginas). En ella, el Presidente afirmó que había esperado pacientemente el momento en que el pueblo de México pudiera elegir a sus gobernantes sin revueltas armadas, y le parecía que ese tiempo había llegado. Deseaba que apareciese alguien, a quien consideraría como bendición y no como adversario, pues ya anciano, estaba cansado. Sin embargo, Díaz no cumplió la promesa hecha en aquella famosa entrevista, y se reeligió para la Presidencia, imponiendo a Ramón Corral como vicepresidente, para el periodo de 1910 a 1916. En las elecciones de 1910, se eligió democráticamente a Francisco I Madero; pero fue duramente atacado. Las nuevas fuerzas democráticas destituyeron a Porfirio Días, siendo exiliado a Francia, en el barco “Ipiranga”. 

LA REVOLUCIÓN MEXICANA

La Revolución Mexicana fue la primera revolución importante del siglo XX (antes que la de Rusia). Transformó radicalmente, de arriba abajo, todas las estructuras sociales y políticas del país, al alto costo de un millón de muertos, desórdenes, violencia y rapiña. Sus principales caudillos no lucharon en un movimiento unificado, sino cada cuál por su lado, para solucionar las reivindicaciones de su región, por lo que se enfrentaban entre sí. Al llegar a una población, los revolucionarios asaltaban casas de personas prominentes, raptaban a muchachas, decomisaban cobijas y víveres e incluso, editaban billetes fiduciarios, invalidando los editados por otros grupos armados rivales que circulaban.  

¿Cómo interpretar esta guerra civil entre 1910 y 1917? Hay diversos intentos de comprensión, como “Revolución Interrumpida” (Adolfo Gilli), “Revolución Traicionada” o simplemente, “La Bola”, como se le conoció originalmente. La interpretación que me ha parecido mejor es la que distingue dos revoluciones paralelas: La primera, la de grupos de la incipiente burguesía nacionalista (el grupo de Sonora: Pascual Orozco, Obregón, Carranza, Múgica, Calles), y la segunda, conducida por líderes populares (Villa –Felipe Ángeles- y Zapata).  

En 1910 terminaba un período presidencial de Porfirio Díaz. Francisco I Madero había publicado en 1908 su polémico libro “La sucesión presidencial en 1910”, sobre las principales cuestiones políticas que inquietaban al país, el cual tuvo mucho éxito. En 1909 fundó el Partido Nacional Antirreeleccionista (PNA), el cual lo postuló como candidato a la elección presidencial; pero fue encarcelado en San Luis Potosí por orden del gobierno. Convocó a un levantamiento armado para defender el derecho a voto, programándolo públicamente, para el 20 de noviembre de 1910, en Piedras Negras, Coahuila, pero debido a la poca fuerza que logró reunir (pocos obedecieron la consigna, como los hermanos Serdán, en Puebla). Partió hacia Ciudad Juárez y escapó hacia Estados Unidos- Desde San Antonio, Texas, promulgó el Plan de San Luis, con el lema Sufragio Efectivo No Reelección, que contribuyó a la renuncia del presidente Díaz en 1911, exiliándose a Francia en el buque “Ipiranga”. El grupo revolucionario de Sonora (la facción burguesa nombro a Venustiano Carranza como Jefe Supremo del movimiento, quien en noviembre de 1914 convocó a una Convención para lograr algunos acuerdos que los unificaran sobre objetivos y medios. 

  1. La Convención de Aguascalientes.2 

La Convención había excluido a Emiliano Zapata y a Pancho Villa; ante este impase, se decidió invitarlos. Zapata llegó con su Plan de Ayutla, que había redactado desde el 28 de noviembre de 1911. La primera prioridad de dicho Plan era el reconocimiento de los títulos primordiales de tiempo Colonial, ante los despojos de los hacendados, y promover el “ejido” y las “tierras comunales”. Los ideales de Villa y Zapata convencieron y unificaron a la mayoría, retirándole a Carranza la Jefatura armada, conviniendo en nombrar a Eulalio Gutiérrez Ortiz como presidente provisional. Carranza, se declaró en rebelión y partió, con su personal de administración a Veracruz . Ahí reorganizó su ejército, con apoyo de los varios generales connotados (Álvaro Obregón, entre otros).  

En aquel año 1914, el embajador de Estados Unidos, sin el consentimiento del presidente electo Woodrow Wilson, apoyó con armas a Félix Díaz y ocuparon Veracruz. Finalmente, el 19 de octubre de 1915, su enviado especial en Washington le anunció a Carranza, estando en Torreón, anunciándole el reconocimiento de su gobierno por parte del gobierno de los Estados Unidos. 

  1. La Constitución de 1917.  

Cuando las fuerzas convencionistas fueron derrotadas, Carranza creyó conveniente consolidar el movimiento revolucionario reformando la Constitución de 1857. El 14 de septiembre de 1916 se anunció la convocación a un congreso constituyente. Se estipuló que por cada 70 000 habitantes se nombraría un diputado; pero se excluyeron los constituyentes más radicales. Dicho Congreso fue, por tanto, una asamblea de políticos conformada principalmente por abogados, profesores, ingenieros y militares de clase media. La lucha armada había sido hecha por gente rural, mientras que los diputados constituyentes fueron de gente urbana. Las regiones que habían sido más activas en la lucha armada tuvieron menos representantes en el constituyente.; pero los diputados más progresistas repudiaron el texto. La visión carrancista era insuficiente en temas de suma importancia para los diputados revolucionarios obreros, campesinos y militares que se habían solidarizado con villistas y zapatistas durante la Convención. Este bloque exigió al Primer Jefe que se incorporaran las disposiciones que luego serían conocidas como derechos o garantías sociales. Los constituyentes juristas y maestros en derecho, creían inadecuada la incorporación de tales derechos de los trabajadores en la ley suprema. SE opusieron a que la nueva Constitución hablara de la duración de la jornada, salario mínimo y del trabajo de las mujeres, pues según ellos todo eso era legislación secundaria. El proyecto presentado por Venustiano Carranza fue modificado sustancialmente, y tuvo que adaptarse a ideales de sus antiguos enemigos irreconciliables. De este modo, el 5 de febrero de 1917 fue promulgada la Constitución, con algunos conceptos sociales muy avanzados para su época, como los artículos 123, 3 y 27 (las relaciones obrero-patronales, las reformas educativa y agraria). Se reconoció el derecho de los trabajadores de contar con una jornada de trabajo de ocho horas y un salario mínimo, la reforma agraria, la capacidad del Estado para expropiar las tierras y formar ejidos, así como la separación entre la Iglesia el poder político. 

  1. PERSONAJES DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA 

Don Francisco Ignacio Madero (Parras Coah. 1873- CDMX 1913).3  

Fue un demócrata convencido, que ya en 1905 había establecido contacto con la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano. Madero apoyó económicamente a dicho Partido para la reanudación de la edición del periódicoRegeneración; pero le retiró su apoyo a dicho Partido debido a las diferencias ideológicas con Ricardo Flores Magón. Siendo Presidente, pretendió satisfacer las aspiraciones de cambio social; pero no supo cómo hacerlo, por lo que los líderes revolucionarios lo desconocieron. Él envió a Victoriano Huerta a sofocarlos y se enfrentaron en la llamada “Decena Trágica” (del 9 al 19 de febrero de 1911), Finalmente, el 22 de febrero de 1913, tras un golpe de Estado por Victoriano Huerta, Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez fueron acribillados por Huerta, quién se autonombró Presidente. 

EMILIANO ZAPATA SALAZAR 

 (Anenecuilco, Mor. el 8 de agosto de 1879Chinameca, Morelos, 10 de abril de 1919). Conocido como El Caudillo del Sur. Fue un campesino y militar  que participó en la Revolución  como comandante del Ejército Libertador del Sur. Emerge por sus profundas convicciones, al margen de cualquier pretensión personales. Zapata destacó como uno de los principales líderes revolucionarios y es considerado un símbolo de lucha y resistencia campesina en México. Sus consignas: “La tierra es de quien la trabaja” y “Tierra y Libertad” obtuvieron reconocimiento de todos los grupos revolucionarios. Fue ideólogo e impulsor de las luchas sociales y las demandas agraristas, así como de justicia social, libertad, igualdad, democracia social, propiedad comunal de las tierras y el respeto a las comunidades indígenas, campesinas y obreras de México, víctimas de la oligarquía y el latifundismo de los hacendados del Porfiriato. A él se debe el constitucionalismo social, especialmente el artículo 27. Finalmente, murió asesinado en la Hacienda de Chinameca, el 10 de abril de 1919, por órdenes de Pablo González y Jesús Guajardo

PANCHO VILLA (San Juan del Río, Durango, 1878 –  Hidalgo del Parral, Chihuahua, 1923)  

José Doroteo Arango Arámbula, conocido por su seudónimoFrancisco Villa.Pancho Villa, o también como El Centauro del Norte. Destacó como uno de los principales jefes de la Revolución. Su actuación militar fue decisiva para la derrota del régimen del entonces presidente Victoriano Huerta, asesino de Madero.​ Comandante de la División del Norte y caudillo y Gobernador provisional del estado de Chihuahua entre 1913 y 1914. Su dominio al norte de México terminó en 1915,​ a través de varias derrotas en León, Celaya, Guanajuato y Agua Prieta (Sonora), a manos de los generales Benjamin Hill, Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles respectivamente. Después del artero y fallido ataque de Villa al pueblo de Columbus, Nuevo México Columbus, en 1916, fue declarado criminal en EE UU y se le trató infructuosamente de capturar durante un año. Villa y sus seguidores expropiaron las tierras de los hacendados para distribuirlas a los campesinos y soldados. Se apoderó de trenes porfiristas, con los cuales, la División del Norte pudo trasladarse hasta el Centro del país.  

JOSÉ VENUSTIANO CARRANZA DE LA GARZA4  

(Cuatro Ciénegas, Coah; el​ 29 de diciembre de 1859Tlaxcalantongo, Pue, 21 de mayo de 1920). 

Político, militar y empresariomexicano.  Presidente municipal de Cuatro Ciénegas de 1894 a 1898. Diputado local al Congreso de Coahuila y diputado y senador al Congreso de la Unión. Apoyó tardíamente a Madero, quien lo nombró Gobernador de Coahuila. Participó en la Revolución Mexicana tras el asesinato de Madero,​ así como en el derrocamiento del gobierno de Victoriano Huerta. Los grupos revolucionarios lo nombraron como primer jefe del Ejército Constitucionalista, y como tal, estuvo a cargo del Poder Ejecutivo desde el 13 de agosto de 1914 hasta el 30 de abril de 1917.​ Fue presidente constitucional de México desde el 1 de mayo de 1917 hasta su asesinato en 1920. ​ 

Álvaro Obregón Salido5 

(Navojoa, Sonora; 19 de febrero de 1880San Ángel, DF; 17 de julio de 1928) ​  

Para fines de 1909 se enroló en las fuerzas de Francisco I. Madero que combatían al general Porfirio Díaz. Tras la caída de Díaz y el aparente triunfo revolucionario, Obregón se retiró a la vida privada, pero regresó en 1913 para apoyar a Venustiano Carranza, gobernador de Coahuila, en su lucha contra Victoriano Huerta. Fue jefe de la división del Ejército Constitucionalista y como tal derrotó a los federales en muchas batallas. Al producirse la ruptura entre el grupo de Emiliano Zapata y Francisco Villa con Carranza, a raíz de la Convención de Aguascalientes, Obregón se mantuvo leal a Carranza y fue el encargado de perseguir a Villa en el norte del país. Lo derrotó en la Batalla de Celaya, donde una bomba le arrancó el brazo derecho, dejándole manco. Una vez que lograron su triunfo, marchó escoltando a Carranza a Querétaro donde se redactó la Constitución de 1917. Fue nombrado secretario de Guerra y Marina, pero renunció el 30 de abril de 1917. En 1920 encabezó la Rebelión de Agua Prieta contra Carranza, y tras el interinato de Adolfo de la Huerta, fue elegido presidente el 19 de diciembre de 1920. Logró el reconocimiento de Estados Unidos de América en 1923 por él Tratado de Bucareli. En 1928, en plena Guerra Cristera, se presentó de nuevo como candidato a la presidencia tras una reforma constitucional realizada el año anterior. Fue elegido nuevamente, pero fue asesinado por el cristero José de León Toral, el 17 de julio, en el restaurante «La Bombilla«, de la Ciudad de México

  1. EL MAXIMATO 

Bajo este apartado, abarcaremos la historia que va desde el asesinato de Álvaro Obregón (1928), hasta el inicio del gobierno del Gral. Lázaro Cárdenas (1934). Estos años fueron llenados por la personalidad de Plutarco Elías Calles. Impulsó la presidencia de Álvaro Obregón desde el Plan de Agua Prieta de 1920 a 1924, y entonces, Obregón lo propuso para sucederlo como presidente de México entre el 1 de diciembre de 1924 y el 30 de noviembre de 1928. Obregón y Calles habían acordado entender la prohibición que la Constitución de 1917 restringir el lema maderista “sufragio efectivo, no reelección”, a no reelegirse inmediatamente, y conforme a esta interpretación, los sonorenses habían acordado irse alternando la presidencia; pero el asesinato de Obregón modificó las tácticas. Durante su gobierno creó el Banco de México, ordenó la construcción de carreteras, creó la primera línea aérea, profesionalizó el Ejército, fundó los bancos Ejidal y Agrícola, restauró la Escuela de Agronomía de Chapingo y fundó la Escuela Médico-Veterinaria, construyó presas, sistemas de riego y numerosas escuelas rurales.  

Gran conciliador, Elías Calles convenció a los jefes revolucionarios locales a dirimir sus diferencias al interior del Partido Nacional Revolucionario (PNR), que más que Partido era un mecanismo de aglutinamiento entre disentimientos rebeldes. Calles era reconocido como Jefe Máximo de la Revolución, aprovechando sus dotes. Esto pacificaría bastante al país y daba al Gobierno estabilidad. Dado que la reelección no era posible, como Jefe Máximo nombró en tres ocasiones a sendos políticos “títeres” para postularse y gobernar sucesivamente, conforme a las líneas de Gobierno dictadas él. 

  • Emilio Portes Gil (1° dic. 1928 a feb. 5 de 1930). Se propuso impulsar el país capitalista. Le otorgó su autonomía a la Universidad Nacional.  
  • Ortiz Rubio (5 de feb. 1930 a 2 de sept 1932). A él le tocó la crisis de la economía de EEUU de 1929; se promulgó la Ley federal del trabajo, la de Crédito Agrícola y el Código Penal. México fue reconocido como miembro de la Sociedad de Naciones. Se amplió la red telefónica del país y se construyó la Carretera más larga del país.  
  • Abelardo Rodríguez (4 de sept 1932 a 30 de nov de 1934). Impulsó la Industria y el Comercio. Promulgó importantes leyes: la Ley de Naturalización y Nacionalización, la Ley de patrimonio ejidal, la Ley orgánica de la Universidad Autónoma de México. Además, estableció el salario mínimo. Modificó la constitución en el artículo 3° en donde le agrego el término “Socialista” a la educación. 
  • No es posible negar los apoyos dados por la jerarquía católica al régimen de Porfirio Díaz, a pesar de que hubo sectores que apoyaron a Madero (como el Seminario Palafoxiano de Puebla). Durante el conflicto armado, no hubo una toma de posición uniforme de parte de los obispos, pues hubo algunos que apoyaban a uno u otro grupo revolucionario.  

EL CONFLICTO RELIGIOSO

Esta etapa es de máxima importancia para comprender la actuación de la Iglesia a lo largo del Siglo XX. La gesta heroica y de gran participación entusiasta del laicado –tanto entre el campesinado, como en las clases medias-, marcó a importantes sectores de la Jerarquía y algunas organizaciones laicales, que posteriormente identificarán a la Iglesia con la Derecha, sea en su vertiente partidista (PAN y del Movimiento Sinarquista Mexicano), sea en organizaciones laicales ( “ProVida”, La Unión Nacional de Padres de Familia UNPF), en general relacionados con la erótica (familia, género, aborto, libros de texto gratuitos, etc.)

  • Con Calles, el impulso revolucionario se traicionó o- al menos, menguó-: la “no reelección” se violaba, se frenó la dotación de tierras a ejidos y comunidades agrarias, retornaron los despojos y los latifundios, se modificó la ley reglamentaria del petróleo, etc. Como cortina de humo, para encubrir el viraje de su Gobierno, promovió una violenta persecución religiosa, simplemente poniendo en práctica las leyes constitucionales que desconocían la personalidad jurídica de la Iglesia Católica. El anticlericalismo tenía larga historia, al menos desde el período liberal. Estaba aún fresca la rabia hacia los prelados fastuosos al lado del Dictador o los capellanes comiendo en la mesa de los hacendados, a pesar de que hubo sectores que apoyaron a Madero (como el Seminario Palafoxiano de Puebla). Pero ahora, entre algunos grupos revolucionarios de tendencia anarquista (el Grupo de Sonora), pasó del anticlericalismo a la franca antirreligión.[1]

     Al inicio del Maximato, hubo varias profanaciones a los templos (metían caballos a los templos, lazaban imágenes, algunas masacres a creyentes a la salida de la misa, etc.) Esta política irritó a las mayorías de creyentes, que ya desde 1917, apoyados por el Papa Benedicto XV, se venían oponiendo a algunas leyes constitucionales que violaban la libertad religiosa: (arts. 3, 5, 133, etc).

El Partido Católico Nacional

  • Durante el conflicto armado, no hubo una toma de posición uniforme de parte de los obispos, pues hubo algunos que apoyaban a uno u otro grupo revolucionario. La misma divergencia notada entre los obispos, la hubo entre los católicos laicos. No hay que olvidar la juvenil militancia cívico-política de la Acción Católica de la Juventud Mexicana (ACJM). Pero el objetivo principal de los católicos críticos fue la formación del Partido Católico Nacional. Partido bien organizado y disciplinado (“propiamente, era el que más merezca el nombre de Partido, pero que ha sido desconocido por muchos historiadores”), cuya fuente de inspiración era la reciente encíclica del Papa “Rerum Novarum” de León XIII.
  • El PCN Gobernó en Zacatecas y Jalisco, y tuvo mucha fuerza en el Estado de México, Michoacán, Guanajuato y Querétaro. Se le acusaba de ser “el brazo de los obispos”; pero en realidad, la mayoría de éstos se le opusieron. El PCN perdió poder al haber apoyado a Victoriano Huerta, en 1905. Este Partido siguió existiendo durante el cardenismo, y el Sindicato Obrero Católico llegó a tener mayor membresía que la misma CTM.

Liga Defensora de la Libertad Religiosa

  • Los jóvenes de la ACJM y los Caballeros de Colón fundaron, en marzo de 1925, esta Liga por sus derechos cívicos. El conflicto entre la Iglesia y el gobierno se agudizó cuando el arzobispo de México José Mora del Río, realizó protestas contra las disposiciones que se referían a las cuestiones religiosas en el artículo 130 de la Constitución. Calles ordenó al procurador de Justicia la detención del arzobispo, lo cual produjo numerosas protestas de los católicos y de varios embajadores extranjeros. Los católicos sostuvieron una vigorosa oposición a las leyes que atentaban contra la libertad religiosa: levantaron dos millones de firmas para modificar el art. 5 de la Constitución, organizaron un “boycott” que suprimían gastos superfluos para perjudicar la economía (no comprar sino lo elemental, no asistir a diversiones, etc.)​. Anacleto González Flores fundó la Unión Popular. El Vaticano alertaba que un movimiento armado sólo se justificaba cuando ya se hubiesen agotado todas las instancias y tácticas no violentas.

La Suspensión de Cultos[2]

  • Todos los historiadores consideran que la suspensión del culto público por parte de la Iglesia católica fue un factor decisivo en el levantamiento cristero. Estaba lejos de existir unanimidad, tanto entre los obispos mexicanos, como en el seno de la Curia Vaticana; pero una minoría radical logró convencer al Papa de que existía un consenso de todos los obispos y en el respaldo laico, de modo que Pío XI aprobó la suspensión de culto, contra el parecer de su Secretaría de Estado. Fue muy significativo el papel que tuvo un grupo de jesuitas mexicanos, que se movieron en México y en Roma para promover esta suspensión. La Compañía tenía gran influencia en las organizaciones más importantes del laicado: los movimientos de la Acción Católica, el sindicalismo católico y otras organizaciones, que posteriormente, cristalizarían en la “Liga para la Defensa de la Libertad Religiosa”. Finalmente, el episcopado mexicano publicó una “Carta Pastoral Colectiva”, en la que se decretaba la suspensión del culto público en toda la nación, a partir del 31 de julio de 1926, dejando los templos a cargo de una junta de vecinos.

La Ley Calles

  • Calles no fue quien cerró los templos. Esta disposición la tuvieron los obispos, para enardecer a los grupos laicales; pero el Presidente reaccionó a esta provocación con la “Ley Reformando el Código Penal para el Distrito y Territorios Federales sobre delitos de fuero común y delitos contra la Federación, en materia de culto religioso y disciplina externa”, conocida como “Ley Calles”, que entró en vigor el 31 del mismo mes y año.

Dicha Ley, de cuño galicano, limitaba el número de sacerdotes en cada Entidad y establecía que todos los sacerdotes del país debían registrarse ante cada presidente municipal, y solamente podrían ejercer sus funciones quienes tuvieran una licencia otorgada por el Congreso de la Unión o por el Congreso del Estado correspondiente. La Ley no solamente no separaba Iglesia y Estado, sino que supeditaba la primera al segundo, quien adquiría «carta blanca» legal para inmiscuirse a su antojo en los asuntos estrictamente internos de las Iglesias (la Iglesia Católica en particular). En el decreto, Calles hacía saber las reformas del Código Penal donde establecía penas severas por violaciones a la Constitución en lo referente a cultos o enseñanza.

  • Como efectos de la Ley «Calles», fueron clausurados arbitrariamente 142 templos en el País, así como varias capillas en asilos de beneficencia privada abiertos al público; se suprimieron las actuaciones de religiosos en todas las instituciones de beneficencia, se cerraron 73 conventos y se expulsó a numerosos sacerdotes extranjeros.

Atentado a Obregón

  • Obregón había dado muestras de mayor moderación (por ejemplo, después de la expulsión del nuncio con motivo a la inauguración del Monumento a Cristo Rey, trató de congraciarse con el Vaticano); pero, a fin de cuentas, pertenecía al mismo grupo que Calles. El 13 de noviembre de 1927, el ingeniero Luis Segura Vilchis atentó contra el general Álvaro Obregón, por entonces candidato a la presidencia de la República. En Chapultepec, alcanzó el automóvil donde Obregón se movilizaba y le arrojó una bomba; pero el artefacto explosivo sólo hirió al general Obregón. Sus guardias respondieran al atentado y responsabilizaron al sacerdote Miguel Agustín Pro y a su hermano Humberto. La única conexión entre el atentado y los hermanos Pro fue el automóvil Essex usado para el ataque, que anteriormente había pertenecido a Humberto. ​Pese a que Luis Segura confesó ser el autor intelectual y material de aquel atentado, Calles sumó su culpabilidad a la de los hermanos Humberto y Miguel Agustín, ​y decretó su muerte por fusilamiento sin previo juicio.​ ​Investigaciones concluyen que el padre Pro no tuvo un liderazgo militar o político en el conflicto cristero, sino que solo prestaba los servicios religiosos que habían sido suspendidos por el Estado. ​La Iglesia católica consideró que la muerte de Miguel Agustín Pro fue un martirio por causa de la fe, y fue beatificado el 25 de septiembre de 1988 durante el pontificado de Juan Pablo II. ​

La “Cristiada”

  • En Vaticano recordaba que no era lícito un movimiento armado, hasta que no se agotaran todas las instancias posibles. Los sublevados alegaban que ya se habían agotado tales instancias. La Liga pedía a los obispos que, al menos, no condenaran el levantamiento armado, y ejercieron funciones de coordinación. La Jerarquía aceptó algunos puntos (pero se opuso a obligar a los ricos a apoyar la lucha) y permitieron a los sacerdotes que lo solicitaran, ser capellanes del ejército cristero y dieron apoyo moral.
  • El pueblo cristiano apoyó de forma compacta a los obispos. Su manifestación más fuerte fue el movimiento armado en el medio rural (incluyendo grupos de indígenas), principalmente en los estados de Guanajuato, Colima, Querétaro, Michoacán y Jalisco, y alcanzó su momento más álgido entre 1926 y 1929. Los campesinos levantados en armas fueron conocidos como “cristeros”, por a su grito de batalla “¡Viva Cristo Rey!”
  • La feligresía resentía la suspensión del culto (sacramentos y devociones populares). Hubo profanaciones del Gobierno, y la respuesta espontánea y popular de los campesinos fue defender sus derechos con palos y piedras; pero pronto se fue formando un “ejército liberador”, amando por el Gral. Gorostieta, para enfrentarse al ejército federal. Se añadía también las expectativas abiertas por el reparto de tierras: los “agraristas” eran reprobados por los curas -el “no robar”-, y la frustración de muchos pueblos que no se beneficiaron del reparto agrario, también empujaban la rebelión. El entusiasmo de los rebeldes suplía su falta de armamento, descarrilaron algunos trenes, y pretendieron –en vano- conectarse con el líder revolucionario Adolfo de la Huerta (lo que habría cambiado la historia).

Emilio Portes Gil había comenzado una larga negociación, en la que participó como mediador, con el recién nombrado embajador estadounidense, Dwight Morrow. Se logró un acuerdo de amnistía general para todos los levantados en armas que quisieran rendirse. Se acordó devolver las casas curales y episcopales, y en lo sucesivo, evitar mayores confrontaciones. El gobierno de Calles invirtió enormes recursos económicos, materiales y humanos en el combate a los rebeldes, empleando en ello a más de 200.000 soldados.

La “Iglesia Nacional Mexicana

En febrero de 1925 los dirigentes de la Confederación Regional Obrera Mexicana, CROM, concibieron la idea de formar la Iglesia Católica Apostólica Mexicana, separada de Roma, y pusieron en práctica su proyecto en un templo de Ciudad de México, el cual tomaron violentamente, y donde instalaron al sacerdote renegado José Joaquín Pérez para que fuera el patriarca de la nueva Iglesia. ​ Por ese tiempo, los gobernadores anticlericales de los Estados de Veracruz y Tabasco dictaron decretos para limitar las funciones de los sacerdotes.

“Los Arreglos” de 1929

Las compañías petroleras expropiadas se consideraban afectadas por la política callista y deseaban dar marcha atrás a la legislación que consideraba que la nación era propietaria del petróleo (lo que está bajo tierra), y había convergencia entre los petroleros y los católicos. Estados Unidos consideraba a Calles como comunista y bolchevique, de modo que el 22 de septiembre de 1927 se nombró como embajador a Dwight Morrow, dispuesto al acercamiento entre las partes. A Portes Gil le tocó la larga negociación, en la que participó como mediador el mismísimo embajador estadounidense. Se logró un acuerdo de amnistía general para todos los levantados en armas que quisieran rendirse. Se acordó devolver las casas curales y episcopales, y evitar mayores confrontaciones en lo sucesivo. Los obispos, presionados por Roma (los vieron como “un mal menor”, atendiendo las necesidades espirituales de los feligreses), confiaron en la palabra de Calles y firmaron los acuerdos. Estos no tomaron en cuenta a los 50,000 combatientes del ejército cristero que para ese momento habían sufrido 25 000 bajas. Muchos combatientes continuaron durante varios años en la lucha, aún contra las autoridades eclesiásticas; pero la mayoría de los cristeros, pese a su indignación y oposición, obedecieron y entregaron las armas, a sabiendas de que el Gobierno no respetaría el arreglo. Poco tiempo después, confirmarían sus sospechas, pues poco a poco fueron asesinados.

EL CARDENISMO

INTERPRETACIÓN: el “populismo” cardenista

La palabra “populista” es la peor descalificación que la Derecha actual endilga a los regímenes de izquierda -incluso a aquellos que, simplemente, toman en serio la búsqueda de paliativos al empobrecimiento de las mayorías (“por el bien de todos, primero los pobres”). [3] Para precisar esta categoría política, habrá que empezar indGnso los orígenes del término.

Los “narodniki” rusos.[4]

  • El concepto “populismo” nació hacia 1860 en Rusia, en el marco de la pregunta sobre las particularidades que el camino socialista revolucionario debía asumir en el atípico caso ruso, donde las condiciones materiales del desarrollo capitalista apenas eran germinales y los sujetos políticos del proyecto marxista (la burguesía y la clase obrera) oscilaban entre la inexistencia y la debilidad orgánica.
  • Tras la muerte del zar Nicolás I (1855) se abrió una nueva etapa de liberalidad antizarista en Rusia, que incluyó la conformación de una opinión pública no perseguida, la amnistía a los “decembristas” encerrados en Siberia y la liberación de los siervos. Pero el “despotismo ilustrado” de los “kulaki” (nobleza liberal) reprimió sin tregua a las manifestaciones de campesinos y siervos liberados.
  • En ese contexto, apareció el movimiento de los “narodniki”, que la historiografía europea tradujo como “populista” (“narod” = pueblo). Este movimiento pugnaba por una reforma agraria que propiciase el paso a una república de pequeños propietarios, sin necesidad de atravesar el estadio de la sociedad capitalista –idea que desarrollará Mijaíl Bakunin– y que suponía el desarrollo de la industria. Las expresiones antizaristas extremistas de los narodniki alentaban el derrocamiento de la monarquía y su cambio por una confederación republicana que allanase el camino militante hacia el socialismo.

Los Populismos en América Latina

  • El “populismo” de nuestro subcontinente es un término poco preciso y con múltiples significados. Esta ambigüedad terminológica se debe a que se refiere a varios movimientos políticos que no cuentan con un programa coherente o con un cuerpo doctrinario común. También, a que ciertos sectores académicos dan al término una connotación meramente negativa, resaltando aspectos tales como las políticas basadas en la manipulación de las masas a través de discursos paternalistas, por parte de un líder carismático y programas sociales de asistencia sufragados con recursos públicos.
  • Algunos autores coinciden la aplicación de las siguientes características:[5]
  • El discurso y movimiento político que se legitima con base en la inserción de las masas al sistema político, respondiendo a diferentes demandas sociales que no han sido consideradas por los viejos regímenes;
  • Construye un poder ejecutivo fuerte, a menudo autoritario, basado en un presidencialismo y en el líder o caudillo carismático, para controlar a los distintos sectores de la sociedad;
  • Redefine el papel del Estado como un Estado interventor que centraliza, administra y controla todos los aspectos de la economía, la política, la sociedad y la cultura. El Estado intermedia entre el capital (empresariado) y el trabajo (proletariado) a través de un modelo de organización corporativa y mediante la movilización masiva de distintos sectores sociales;
  • Se sustenta en el nacionalismo para unificar a las distintas tendencias ideológicas y los intereses económicos del pueblo por encima de las diferencias sociales, económicas e ideológicas;
  • Fomenta el antiimperialismo para defender los intereses nacionales y para replantear la relación entre el capital extranjero y el mercado interno.
  • Una característica común a los populismos latinoamericanos de los años 30’s, sería una alianza de clases, que en otro contexto serían antagónicas: sectores de la burguesía industrial, del proletariado urbano, militares, grupos de clase media, intelectuales, estudiantes universitarios, incluso campesinos y proletariado rural, etc. Esta extraña alianza se explica por la situación que atravesaban estos países: el atraso económico-social, la dependencia excesiva del monocultivo, los enclaves, la oligarquía y el imperialismo.
  • Ante estas realidades, el nuevo Gobierno procurará una política económica con pretensiones de favorecer a los sectores populares, centrada en el desarrollo del mercado interno y en la sustitución de importaciones (depender menos de las exportaciones y adecuarse mejor a la economía mundial). Para esto, habría que consolidar el papel rector del Estado liberal y las libertades individuales, económicas y políticas, e impulsar el desarrollo de un Estado fuerte y centralista.
  • Hay que tomar también en cuenta el contexto internacional de la inminente II Guerra Mundial. En estos países había sectores sociales de una ultraderecha religiosa que simpatizaban con los países del Eje. La amenaza que representaban para los Estados Unidos de tales simpatías hacia los países del Eje, y por otra parte, la necesidad de mano de obra ante la falta de varones debido al reclutamiento en el ejército, obligaba a Estados Unidos a cierta cautela, y favorecía la “sustitución de importaciones.”
  • A esto, se añadía (“the last, but not the least”), las pretensiones de una clase media ascendente que aspiraba a una nueva hegemonía contra la desgastada oligarquía liberal, y que dada su debilidad, convocaba a otras clases subalternas, a quienes prometía ciertas reivindicaciones, a cambio de un incondicional apoyo al Gobierno: nuestros “populistas” hablan mucho de “pueblo”, para encubrir sus verdaderos intereses de clase.

LÁZARO CÁRDENAS DEL RÍO (1895 -1970)

Biografía

  • Nació en Jiquilpan, Mich. en 1895. En 1913 se incorporó a las fuerzas revolucionarias de Martín Castrejón y a los 25 años fue nombrado General. Fungió como secretario de Gobernación en el gabinete del presidente Pascual Ortiz Rubio, y más tarde, dirigente del Partido Nacional Revolucionario. Finalmente, fue electo Presidente de México entre 1934 y 1940 y dejó el cargo sin enriquecerse.
  • Después de su Presidencia, se retiró a una modesta vivienda cerca del Lago Pátzcuaro y trabajó el resto de su vida supervisando proyectos de riego y promoviendo clínicas gratuitas y educación para los más desposeídos.
  • Siguió comentando asuntos de política internacional y abogando por los derechos humanos y el fortalecimiento de la democracia en Latinoamérica. Durante los movimientos –obrero de 1959 y estudiantil de 1968– fue estrictamente vigilado por el mismo PRI y por la CIA , dadas sus vinculaciones y simpatías con los movimientos izquierdistas. En 1960 Cárdenas fue invitado a Cuba Fidel Castro mismo,​ con motivo de la conmemoración de las revoluciones mexicana y cubana, así como por la fundación del “Instituto Lázaro Cárdenas”, para la Investigación de la Universidad de La Habana.
  • Murió de cáncer el 10 de octubre de 1970. Sus restos reposan en el Monumento a la Revolución, junto a los de Madero, Zapata, Villa, Carranza y Calles. Consagró su vida a la lucha por la sociedad socialista y la abolición de la propiedad privada.

Actos relevantes de Gobierno:

  • Brindó asilo político a los refugiados de la guerra civil española, entre ellos, asiló a 456 niños (“los niños de Morelia”).
  •  Igualmente, a demanda de la Liga Comunista, asiló a León Troski.
  • Su política de organización de los sectores populares, condicionaba la satisfacción de sus legítimas reivindicaciones, al claro apoyo que debían dar a su Gobierno. Esto se logró mediante el control de líderes sindicales incondicionados (los sindicatos de la Confederación Regional Obrera Mexicana –CROM-, por Luis Napoleón Morones y de la Confederación de Trabajadores Mexicanos –CTM- por Vicente Lombardo Toledano).
  • Ei 18 de marzo de 1936, aprovechando una huelga de los sindicatos obreros, nacionalizó el petróleo, y se creó PEMEX. El principal beneficiado, más que las exportaciones, fue el sector interno. También, aprovechando la huelga de los ferrocarrileros, nacionalizó este servicio.
  • Para la política agraria se centró en la Central Nacional Campesina (CNC), dotado de 18 millones de hectáreas de tierra a ejidos y tierras comunales. Otro tanto aconteció a los burócratas y maestros de la Central Nacional Obrera Popular (CNOP) y a los militares.
  • El Partido Nacional Revolucionario (PNR), que había sido fundado por Calles, quedó convertido en el Partido de la Revolución Mexicana (PRM), incorporando al nuevo Partido a los sectores populares.
  • Aumento un 40% el gasto público, mediante un déficit controlado. Realizó importantes obras en carreteras, irrigación y créditos. Cuidó su política monetaria.
  • En la cuestión académica, creó el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Colegio de México (Colmex).

Organización populista

  • Los populismos latinoamericanos arriba mencionados, se concretizan en el “populismo cardenista” de la siguiente manera: la Revolución Mexicana había golpeado fuertemente al régimen porfirista; pero éste conservaba aún fuerza suficiente de recuperación. Las clases oligárquicas estaban hartas de los desórdenes revolucionarios y tuvieron fuerza suficiente para copar a la nueva clase enriquecida por la Revolución, en algunos casos, valiéndose de los matrimonios para trocar “alcurnia” por privilegios. Si bien las nuevas industrias expropiadas (petróleo, ferrocarriles, luz. etc) funcionaban bien, hacían falta inversiones y especialistas para el desarrollo del país, ante la nueva coyuntura mundial.
  • La nueva clase dirigente emanada de la Revolución estaba formada por burócratas de la incipiente clase media, no podía, por sí sola, someter a la oligarquía porfiriana que mantenía riqueza, poder y nexos con el extranjero. El medio que se valió Cárdenas, fue acercarse a los sectores populares, organizarlos de forma corporativa y con cierta autonomía, respondiendo a muchas de sus demandas y reconociéndolos en el PNR como “sectores” del Partido, con sus respectivos sindicatos -el sector obrero (CTM), el sector campesino (CNC), el sector burocrático social (CNOP) y el sector militar-. Copó a sus líderes, permitiéndoles que se quedaran indefinidamente al frente de sus agrupaciones y solapándoles sus maniobras, como lo muestra su inveterado líder Fidel Velázquez, etc., todo esto, a cambio de que apoyaran incondicionalmente al Gobierno y al Partido.

La Educación Socialista

  • Cuando Cárdenas asumió su cargo, ya la Revolución se había consolidado y nadie cuestionaba su hegemonía. Se le presentaban ahora nuevos desafíos, tales como la reconstrucción nacional y la formación de un nuevo Estado, mediante la incorporación de las masas. Se preocupaba principalmente por la “incorporación” de los indígenas, crucial para la ideología de la Revolución Mexicana. Como se comprobó en el Congreso de Patzcuaro, dicho “indigenismo” era entendido como desculturalizar a los indígenas (acabar con su lengua, su vestimenta, sus tradiciones religiosas, etc).
  • Calles había pretendido manejar a Cárdenas como a sus “peleles” anteriores, sobre todo para continuar la política antirreligiosa represiva. Los primeros años de gobierno cardenista estuvieron marcados por el enfrentamiento con el Gral. Plutarco Elías Calles, a quien finalmente obligó a abandonar el país en 1936 y se exilió en Estados Unidos. Sin embargo, dentro del régimen de Gobierno, Calles logró infiltrar algunos partidarios, lo que prolongó el conflicto con los católicos.

Cárdenas accedió a la política antirreligiosa callista, principalmente en la “Educación Socialista”, en la que lo “socialista” estaba ausente (en realidad su contenido era racionalista y ateo). Sus agentes fueron, sobre todo, los “maestros rurales”. Estos eran jóvenes, muchos de ellos con pocos estudios; pero con gran entusiasmo y mística. Iban dispuestos a llevar los logros de la Revolución hasta los lugares más apartados, viajando al destino asignado a pie, muchas veces a través de bosques habitados por fieras o serpientes. No se reducían sólo a enseñar a los niños, sino que procuraban que la escuela fuese “la Casa del Pueblo,” alfabetizando a los adultos y organizando campañas de medicina e higiene, huertos familiares, vivienda, o proyectos desarrollistas como las carreteras o la introducción de la electricidad.

Pero sobre todo esto, importaban las campañas “desfanatizadoras y antialcohólicas” (como las denominaba el funcionario evangélico Moisés Aarón Sanz). Al llegar al pueblo, los “maestros rurales” tenían que hacer un juramento público delante del pueblo y de las autoridades del municipio, el cual, de entrada, comenzaba así: “Soy ateo, y me comprometo a alejar de las mentes infantiles tan nefasta influencia”. En caso de rehusarse, las autoridades del pueblo tenían obligación de denunciarlos ante las autoridades estatales… o viceversa, si alguna autoridad no reprimía algún acto religioso fuera del templo (peregrinaciones, procesiones, etc.), los maestros lo denunciaban a la cabecera estatal. En las clases, se tocaban temas antirreligiosos y se introyectaban estas ideas en los niños. Los padres de familia reclamaban; pero se les reprendía. Finalmente, los padres de familia estos se organizaron, primero, para no asistir a las juntas escolares, y después, para no enviar a sus hijos a la escuela. Hubo también excesos de los católicos en contra de aquellos Maestros Rurales. Algunos maestros que no aceptaron dejar sus escuelas y comunidades, fueron reprimidos por la gente (a algunos les cortaron las orejas y se llegó, incluso, al linchamiento o asesinato).

  1. “La Segunda”

Pese a las convicciones del nuevo presidente (“la división debe darse entre nacionalistas y traidores y no entre creyentes y no creyentes”), la persecución proseguía, si bien, con menor saña. Algunos cristeros que habían escondido sus armas cuando los “arreglos”, constatando que la persecución no había menguado, volvieron a levantarse sin contar con los obispos. Este repunte persecutorio es conocido como “La Segunda”.

“Agraristas y cristeros”. La aceptación o no aceptación de los “arreglos” dividió a los campesinos. Los “agraristas” aceptaban las tierras repartidas por el Gobierno (juntamente con un “máuser”); mientras los “cristeros” las rehusaban, obedeciendo a los curas que les decían que las tierras arrebatadas a los hacendados eran “robadas” (en todo caso, era robo legalizado y más bien, “tierras recuperadas”). Hubo pueblos vecinos de la misma región y con características similares que tomaron opciones distintas.

Precio de la persecución religiosa. La guerra cristera de aquella década, no sólo costó 70.000 vidas, sino también la caída fulminante de la producción agrícola y la emigración de decenas de miles de “braceros”. Para combatir a los rebelados, se invirtieron enormes recursos económicos, materiales y humanos, pues Calles tuvo necesidad de emplear más de 200.000 soldados.

La sucesión

  • La lógica del movimiento revolucionario hubiese requerido que la sucesión recayese sobre Francisco J. Múgica, de larga trayectoria revolucionaria. Nació en Michoacán, en 1884. En su juventud, ejerció el periodismo, colaborando en varios periódicos liberales, entre ellos, “Regeneración”, de los hermanos Flores Magón, en Zamora, Mich., lugar donde concluyó sus estudios de seminario y estableció su residencia. Participó en la Revolución Mexicana siendo general de división; fue constituyente en 1917 y gobernador de Tabasco y luego, de Michoacán, de 1920 a 1921. Secretario de la Economía Nacional de 1934 a 1935 y de Comuniciación y Obras Públicas en el gobierno de Lázaro Cárdenas.
  • Sin embargo, En una anticipada carrera electoral, Cárdenas se inclinó por Ávila Camacho, pues las presiones de las petroleras y de la Iglesia, cansada de las persecuciones religiosas, preferían alguien más moderado. Ávila Camacho contendió contra el anticardenista Juan Andreu Almazán, del Partido Revolucionario de la Unificación Nacional.

Manuel Ávila Camacho (1897-1955)

Biografía

  • En 1914 se unió a la Revolución mexicana, siendo nombrado segundo teniente y desde 1920, luego, como coronel. Ese mismo año se desempeñó como jefe del estado mayor del general Lázaro Cárdenas quien se desempeñaba como jefe militar y gobernador de Michoacán. En 1929 combate la rebelión obregonista del Gral. Gonzalo Escobar, y gracias a su desempeño obtuvo el grado de General de Brigada. En 19331934, se desempeñó como oficial mayor de la Secretaría de Guerra y Marina -antecedente de la actual Secretaría de la Defensa Nacional-, a la que regresaría dos años después para actuar como titular del ramo desde 1936 a 1939, durante la presidencia de Lázaro Cárdenas.

Algunos hechos de Gobierno

  • Para hacer visible la pretendida unificación nacional, el 15 de septiembre de 1942 convocó a todos los expresidentes; se frenó el reparto agrario cardenista: el ejido dejó de ser prioritario y se prefirió a los terratenientes, aumentando la dimensión de inafectabilidad de la tierra, y se privilegió su calidad. Ya desde su predecesor se sentaban las bases de control de los sectores populares: la CNC se convirtió en instrumento del Estado y la CTM empezó a ser controlada por el “charrismo” sindical, con Fidel Velázquez, tratando de justificar las restricciones (el derecho a huelga) con pretexto de la guerra.
  • Se decretó la Ley del Seguro Social y al mismo tiempo se creó el Instituto Mexicano del Seguro Social y diversos centros hospitalarios, como el Hospital Infantil de México y el Instituto Nacional de Cardiología. Su gobierno fue apoyado por diversas organizaciones: Vicente Lombardo Toledano fue remplazado por Fidel Velázquez para dirigir la Secretaría General de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

La II Guerra Mundial

  • Durante este período se libraba la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), con la amenaza del «nazifascismo». El gobierno avila-camachista resultó favorecido, debido a su aportación de materias primas agrícolas y minerales para la producción de materiales de guerra. A cambio, recibió maquinaria, herramientas, capitales y créditos. Se realizó una sustitución de importaciones, para producir algunos bienes de consumo. Se activaron la industria, la agricultura y la minería. Con el programa migratorio de los “braceros”, México contribuyó para las labores agrícolas del país vecino, pues muchos hombres fueron reclutados como soldados. Esto permitió el modelo económico capitalista, en favor de la nueva burguesía nacional, convirtiéndose en una clase poderosa y rica. Aunque también salió afectado negativamente, con la devaluación de la moneda y una crisis inflacionaria.
  • Posicionamiento bélico- México apoyó a los países del Eje, con la venta de su petróleo; pero fue víctima de aquel bloque. El 13 de mayo de 1942 el buque mexicano Potrero del Llano fue hundido por submarinos alemanes pereciendo cinco marinos mexicanos. ​ El 20 de ese mismo mes, el buque–tanque llamado Faja de Oro también es torpedeado y hundido. ​ Italia y Japón no respondieron a la protesta, y la cancillería alemana se rehusó a recibirla. México entró así a la Segunda Guerra Mundial. El gobierno mexicano envió al Escuadrón 201, integrado por 300 hombres, que fue una agrupación de la Fuerza aérea mexicana, enviada a combatir por México como parte de los aliados. El escuadrón desempeñó una misión digna, que fue reconocida por los Aliados.

Como expresidente

Con Ávila Camacho, la sucesión presidencial dio un viraje importante, pasando del mando de “los generales” a la de los políticos civiles, ahora “los licenciados”. Una vez terminado su sexenio, Ávila Camacho se retiró a su rancho «La Herradura» en unión de su esposa Soledad Orozco. La hacienda abarcaba tres grandes residencias lujosas, con espléndido mobiliario y obras de arte. Esto le permitió a una intensa vida social, siendo visitados por personajes de las altas esferas del arte y de la política. Falleció en su rancho el 13 de octubre de 1955. Sus restos y los de su esposa fueron sepultados en un mausoleo dentro del Panteón Francés de San Joaquín, ubicado en Ciudad de México. ​

Actuación de la Iglesia

Tras finalizar el Maximato y la Guerra Cristera, Estando todavía el Gral, Lázaro Cárdenas en el Gobierno, se implantó en México un sistema educativo “socialista” y se confiscaron varios millones de hectáreas de tierra a los hacendados que aún quedaban en el país, para redistribuirlos a los campesinos. ​ Esto representaba una nueva amenaza para la oligarquía católica y los grupos de derecha radical. Cárdenas realizó concesiones a la Iglesia para intentar apaciguar a estos grupos; pero algunos líderes iban más allá, y pretendían revertir por completo las políticas secularizadas del país, que amenazaban a la hegemonía de la Iglesia sobre la sociedad mexicana, y especialmente, sobre el campesinado. ​

La “Unión Nacional Sinarquista”

En este contexto, el 23 de mayo de 1937, en la ciudad de LeónGuanajuato, se fundó una organización política  de extrema derecha, la “Unión Nacional Sinarquista”. En sus inicios, la UNS tenía como objetivo restaurar una suerte de teocracia católica (el “orden social cristiano”). ​ Aunque algunos de sus líderes se deslindaban de Hitler y Mussolini, simpatizaban  con el nacionalsindicalismo de Francisco Franco. ​En la política mexicana de entonces, se oponían al ejido y apoyaban la pequeña propiedad privada.

Una característica era la fuerte disciplina de su militancia. Por ejemplo, para un mitin realizado en el centro de León, la convocatoria se realizó en absoluto secreto. De varias partes del país fueron llegando los militantes, pagándose cada cual sus gastos y hospedándose en casas de simpatizantes, todo con absoluta discreción, hasta que el día fijado, sorpresivamente, se llenó la Plaza.

Ignacio Padilla, emocionado en un mitin cerca de la frontera norte, sugirió formar una comunidad utópica en las tierras norteñas regadas por el jesuita P. Kino, numerosas familias acogieron la invitación. Son embargo, Estados <unidos no la veía bien, dadas las inclinaciones del movimiento en favor de los países del Eje, durante la Guerra, temiendo que formaran un pie de playa en la frontera misma. Los obispos, que inicialmente los apoyaban, terminaron dejándolos solos. Ante la falta de apoyo, cayeron en la miseria, y curiosamente, el único que los apoyó fue el Gral, Múgica, comunista

Aunque no se sabe bien quienes fueron inicialmente sus líderes, se mencionan a José Antonio UrquizaSalvador AbascalJuan Ignacio Padilla, los hermanos Trueba y los Zermeño. Desde 1945, el movimiento ha sufrido numerosas divisiones, todas ellas nacionalistasconservadoras y fascistas, culminando con el Partido Demócrata Mexicano.

CONCLUSIÓN FINAL

  • La Revolución Mexicana fue un conflicto de la mayor trascendencia para la historia de nuestro país. Trastocó todas las instituciones sociales, se acabó con la oligarquía feudal colonial, que el liberalismo no logró reducir del todo, produjo una revolución cultural (todos los ensayos sobre “El Mexicano”, expresan la ideología de esta revolución). Fue la primera revolución social del siglo XX, aún antes que la revolución bolchevique de Rusia y costó un millón de muertos.
  • En realidad, se trató de dos revoluciones clasistas superpuestas: un ala burguesa nacionalista contra la oligarquía porfiriana (Carranza, Múgica, Obregón, Calles), y otra ala popular (Villa y Zapata). El triunfador fue la burguesía nacionalista (el anarquismo de Sonora) que, para enfrentar a la oligarquía porfiriana o colonial, se alió a los sectores populares (obreros y campesinos), resolviéndoles algunas reivindicaciones, a cambio de que apoyaran a la nueva burguesía nacionalista, y al mismo tiempo, cooptando a sus líderes (CTM, CNC, CNOP).

La jerarquía eclesiástica, quizás como defensa ante el despojo de sus tierras en la época liberal, se alió con la clase entonces dominante, los conservadores, como la exhibición de algunos prelados con ínfulas coloniales, que irritaban a la feligresía popular más conciente. Esto ocasionó que cuando el anarquismo norteño desplegó su política de persecución religiosa, fueran sobrepasados en el conflicto armado de “La Cristiada”. En tiempos de Ávila Camacho, la lucha asumió a la Unión Sinarquista, de ultraderecha.


[1] No así los zapatistas del sur, algunos de cuyos grandes sombreros se volvían altares guadalupanos.

[2] MEYER, Jean: ¿Cómo se tomó la decisión de suspender el culto en México en 1926?, Tzintzun. Revista de estudios históricos no. 64, Michoacán, jul/dic. 2015

[3] De ahí la expresión de López Obrador: “Si dicen populista, que me apunten en la lista”

[4] Naródnik: wikipewdia:https://es wikipedia, la enciclopedia libre, consultado abril 2024

[5] Marisa Gallego (2006), Carlos Malamud (2010) y Loris Zanatta (2012)